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EL PAISAJE HUMANO DE LÓNGUIDA Y AOIZ
El territorio del Valle de Lónguida y de Aoiz estuvo habitado por el hombre desde tiempo inmemorial en la prehistoria. Además de los restos megalíticos, se han estudiado varios yacimientos, como los dos del Canal en Górriz, Muskilda en Artajo, Alto de Olendi en Villaveta, el Soto en Zuasti, el Llano de la Ermita en Zuza, Iturroch en Ekay y el Llano en Larrángoz. La Cueva de Rala fue habitada en la prehistoria.
En Aoiz se hallan los de Aoiz, Auzola, Itxabalea, San Román y la Papelera. En todos ellos se han encontrado restos de piedra y de cerámica que van desde la cultura prehistórica hasta la romana e incluso medieval.
Entre la prehistoria y la historia.
No obstante, ya existían en la zona d asentamientos provenientes de la Edad del Hierro en los que se han encontrado huellas de esa época pero también de la cultura romana. Tal es el caso de los asentamientos de Iturrotz en en el término de Villaveta o el de Jaun Done Martia, en Javerri.
Iturrotz. Ortofoto SITNA 2012.
Visitamos Iturrotz, un yacimiento importante para entender la cultura celtibérica y la romana, ya que corresponde al periodo de transición entre ambas, en el S. I a.c. Pudiera tratarse de una villa romana. Llegamos a Iturrotz por la carretera NA-150 de Pamplona-Aoiz-Lumbier hasta el pueblo de Villaveta (Lónguida) y continuamos por la carretera comarcal NA-1720 que conduce a Aoiz y a Auritz/Burguete a través del valle de Arce. Antes de ascender al cercano poblado de Ekai tomamos un desvío hacia Lumbier, la carretera local que asciende a la terraza de Iturrotz. El yacimiento queda en la margen izquierda en dirección a Lumbier
Hallamos Iturrotz a menos de quinientos metros al SW del pueblo de Ekai. Se sitúa sobre una de las muchas terrazas que se forman en torno al curso del río Irati, a 475 m.s.n.m. La terraza está recortada al N-NE por la regata Gurpegui, al E-SE-S por sucesivas terrazas que descienden suavemente hasta el río Irati. Y al W por la mencionada carrretera (NA-2379). Iturrotz. La carretera NA-2379 limita la terraza por el W
Piensan estos autores que su localización en una terraza del río Irati no tiene motivaciones defensivas, como suele ser habitual en los patrones de asentamiento de estos poblados adscritos a la Edad del Hierro y y que reflejan la mayor parte de estos yacimientos encontrados en Navarra. Puede decirse que su asentamiento respondería con más probabilidad a condicionamientos económicos, es decir, la explotación de la fértil ribera del río Irati.
Javier Armendáriz Martija es de la opinión de que este asentamiento tiene todas las características de un poblado fortificado de la Edad de Hierro, en el que las defensas por el N y E las constituían los taludes naturales que conforman la terraza. Bajo este último lado, existe una plataforma evidentemente trabajada para formar parapetos defensivos o el acceso al poblado. Por el S y W habría sido defendido mediante un foso, con posible muralla, cuya parte occidental lo ocupa actualmente la carretera NA-2379, en su trayecto de Aós a Ekay, y que por el S protegería la suave pendiente de la terraza hasta alcanzar el talud oriental. (De aldeas a Ciudades. Ficha Nº 13 Iturroch. Pag. 55).
Pero no debemos perder de vista que estas parcelas fueron muy afectadas por la concentración parcelaria de las décadas de los años sesenta y setenta del S. XX, en las que se aplanaron o rebajaron terraplenes y terrazas con el objetivo de facilitar el acceso a la maquinaria agrícola, de expandir las parcelas y, en general, de mejorar las condiciones de la producción agrícola. Sea como fuere, la existencia de este poblado, al igual que la "mutatio" de Arce, enclavado en la calzada romana del Summum Pyreneum a Cascanto y de la que hablamos más adelante, son aportes que sirven para conocer esta importante vía de comunicación, así como para constatar la huella de la romanización de Lónguida, de momento poco conocida.
La calzada romana en Lónguida
Por el territorio de Lónguida transitaba la calzada romana de Cascanto al Summus Pyreneus, tramo no preparado como los del Valle de Erro y de Arce. Esta calzada llegaba a Lónguida desde el N por el Valle de Arce, penetrando en Lónguida por la muga de ambos municipios, en el Km. 7,25 de la carretera NA-1720, en término de Olaberri, actualmente por una pista que transcurre paralela a esta carretera.
De Olaberri llegaba a Ecay (Iturriotz) siguiendo prácticamente el recorrido de la actual carretera NA-2355 que conecta ambos poblados. En Ecay descendía al río Irati para cruzarlo. Lo haría necesariamente por algún puente, hoy desaparecido, o más probablemente lo haría por el puente de Aoiz para dirigirse hacia Murillo, donde permanece un pequeño puente romano para salvar el barranco de Zarikieta, y hacia Artajo, donde penetraría en Artieda (Urraúl Bajo) para dirigirse hacia Lumbier.
Desde la Edad Media. La documentación relativa a la Edad Media se refiere toda ella a impuestos, fueros, privilegios y donaciones reales de acuerdo a los servicios prestados a los reyes de Navarra.
El acto de paz, en el que los principales jefes rivales clavaron sus espadas en el suelo, se refleja en el escudo de la localidad que fue otorgado por los reyes Catalina y Juan Albret en 1494:
"Por las presentes concedemos, otorgamos y damos por Armas de la dicha villa una Corona entre dos Espadas en campo colorado, que sea la Corona de oro, las Espadas argentadas, pomo, crucetas y conteras doradas; las cuales dichas armas, de hoy data de la presente, en adelante, a perpetuo las traigan e tengan por especiales Armas por Nos a ellos dadas para la dicha Villa".
En el siglo
XV también, Aoiz fue segregado del municipio del valle de Lónguida,
constituyendo un “municipio isla”, ya que todo su término se encuentra
rodeado por el de éste municipio. La sede del ayuntamiento de Lónguida
está en Aós y la de Aoiz en el propio pueblo. En 1820 las Cortes españolas dividieron el territorio nacional en partidos judiciales, haciendo de Aoiz la capital del correspondiente a la merindad de Sangüesa, debido a su más céntrica posición geográfica dentro del nuevo partido judicial. En la actualidad continúa siendo sede del partido judicial de su nombre, en cuya jurisdicción está incluida, además de otros municipios, los de la Zona Pirineo.
Hasta la segunda mitad del S. XIX, las comunicaciones por el Valle de Lónguida y Aoiz eran deficientes. Durante la segunda mitad del siglo y, sobre todo, en los comienzos del XX mejoraron radicalmente por la construcción de la carretera NA-150 (Pamplona-Aoiz-Lumbier) y del ferrocarril del Irati desde Pamplona hasta Sangüesa
Escudo de Lónguida Escudo de Aoiz
Desolados, Despoblados y Poblados de Lónguida.
Los desolados de Lónguida Existieron en Lónguida antiguos poblados que quedaron deshabitados durante la Edad Media si bien alguno de ellos volvió a habitarse, pero quizá más como reducto agrícola y ganadero que como lugar permanentemente habitado. Son los desolados.
Tenemos noticias al menos de cuatro de ellos: Ezpilaga y Alotz, que se situaban al NW del valle, y de otros dos, Xandoain y Urrozgoiti, que lo hacían al SE. De todos ellos quedan algunos restos que hemos visitado.
Se despobló en el S. XIV. Hallamos sus restos junto a un bosque de pinos que desciende de N a S por la ladera, por encima de un campo de cereales. Al E de este bosque vemos entre densos bojerales.
Al llegar a Alotz vemos la estructura de dos edificios en ruinas, la iglesia al N, con sus muros y torre campanario, y el palacio señorial al S, con dos de las cuatro torres que pudo tener. Entre estos edificios observamos sumidos en medio de matorrales restos de muros y piedras amontonadas que corresponderían a las antiguas viviendas del poblado medieval.
Xandoain se ubica al E de Villanueva. Accedemos desde la carretera NA-2414, frente al acceso de esta al pueblo, una pista que se dirige al SE por la que, salvando más adelante un cruce al E llegamos a Xandoain donde vemos una nave agrícola, dos casas y una huerta.
Los restos del antiguo poblado se ubican sobre un ondulado cerro al NE de las casas de Xandoain. Llegamos a ellos siguiendo la pista en esta dirección, dejamos más adelante un cruce hacia el N y ascendemos girando hacia el E hasta el collado situado al N del emplazamiento. Aquí ponemos rumbo al S y, por campos de cereales, ascendemos al cercano desolado de Xandoain, cuyos restos se ubican en dos espacios cubiertos de matorrales inmersos en los cereales muy próximos entre sí en la cumbre de la loma.
Urrozgoiti
está ubicado en una suave ladera cubierta de pastizal y frondosa
vegetación al N de Uli Bajo, cerca de la muga de Urraúl Alto.
El acceso lo hacemos desde Uli Bajo por una pista que se proyecta al N. Al
finalizar la pista tomamos una senda que se dirige por un pinar al NE y
posteriormente por pastizales al N. La senda discurre pegada a una
alambrada.
Al llegar a un espacio más abierto, con una palomera de reciente instalación, dejamos la senda y nos elevamos ligeramente al W al suave cerro de las Casas Viejas, nombre que hace referencia al antiguo poblado de Urrozgoiti, cuyos restos encontramos desperdigados sobre la meseta del cerro. Se trata, como en otros desolados, de montones de piedras entre la vegetación que constituyen los restos de las casas de Urrozgoiti.
Los despoblados de Lónguida. Los pueblos y caseríos de Lóngida están dispersos por la mitad sur de su territorio, terreno ondulado y llano, muy apto para la agricultura, esencialmente de cereal. El cuadrante NE del municipio se encuentra prácticamente deshabitado. Solamente Rala cuenta con habitantes permanentes, establecidos como ecoaldea en el lugar hace pocos años. En un primer recorrido nos proponemos visitar Auzola, Zarikieta y Rala. Iniciamos este recorrido bajo el pueblo de Meoz, por una pista que sale al W junto a la ermita de Santa Columba. Debido a la largura del recorrido (19.0 Km.) y al estado de las pistas, lo hacemos en un vehículo 4x4, lo que nos permitió, siguiendo la pista del barranco de Zarikieta, acceder a Auzola, llegar al despoblado de Zarikieta, ascender al Alto de esta sierra y descender al poblado de Rala, pudiéndonos detener en cada uno de ellos a contemplar sus formas de vida.
Auzola. El primer despoblado que visitamos es el caserío de Auzola, perteneciente al municipio de Aoiz, a poco más de tres kilómetros de Meoz. Para llegar a él tenemos que desviarnos de la pista de Zarikieta unos 800 m. en ligera ascensión.
Auzola quedó deshabitado durante la segunda mitad del siglo XX, a pesar de haber estado habitado desde siglos atrás, nunca tuvo categoría de concejo, lugar u otra similar.
Entre las ruinas vemos diversos cobertizos con la presencia de perros y de diversa y vieja maquinaria agrícola que denotan la presencia, permanente o intermitente de alguna persona en este lugar. Solamente un edificio permanece con cubierta. Los demás son ruinas de corrales y cobertizos, hoy día aprovechados para albergar algún tipo de ganado, envueltos en un entorno de chatarra almacenada en el lugar.
Nos llama la atención una borda de grandes dimensiones y desprovista de cubierta, ubicada bajo el caserío, a la derecha de la pista. Por los restos de animales que contiene parece que continúa utilizándose con fines ganaderos. Los muros de esta borda son de mampuestos y sillarejos, excepto en la base de la pared trasera, muro S, donde unos grandes y desproporcionados sillares constituyen la base de este muro, lo que nos da a pensar que con anterioridad hubiera habido en este lugar otro edificio de carácter defensivo (torre, castillo o pequeña fortaleza) o religioso (iglesia, ermita, etc.) La disposición de estos grandes sillares en la base apuntan a la primera interpretación.
Zarikieta. Al llegar al poblado o caserío de Zarikieta lo primero observamos es que solamente queda en pié el edificio de la ermita románica de San Martín, del S. XII, recientemente restaurada, en la que la antigua torre ha sido sustituida por una espadaña para campanario. Un joven ermitaño se ha instalado en el lugar, al que da mantenimiento.
Al exterior los muros son de sillares con cuatro estrechas ventanas abocinadas al interior, dos en el muro de la fachada, una en el ábside y otra en el muro trasero. En la fachada tiene la portada con arco de medio punto que cobija la puerta adintelada con una piedra sobre ménsulas.
En el interior de la ermita observamos una nave única rectangular con ábside semicircular en la cabecera, cubierta con bóveda de medio cañón apoyada en arcos fajones soportados en pilastras. La bóveda del ábside es de horno. Todo el recorrido de los muros lo hace una imposta lisa. En el Museo Diocesano de Pamplona se guarda una talla gótica de la Virgen sedente con niño del S.XIV, procedente de esta ermita
Zarikieta. Imagen de la Virgen del lugar en el Museo Diocesano de Pamplona.
Zarikieta. Ermita de San Martín. Interior.
Zarikieta quedó despoblado en los años cuarenta del siglo XX. Las ruinas de la casona, al parecer palaciega, aún pueden verse al N de la ermita, aunque en verano la vegetación que la cubre impide su visión. En la actualidad es propiedad del Patrimonio Forestal de Navarra.
Zarikieta. Muro de vivienda arruinada entre la vegetación.
Rala
Se ubica en la ladera N de la hondonada abierta entre las sierras de Artxuba y Zarikieta. Es una ecoaldea habitada y en proceso de rehabilitación. El pueblo quedó deshabitado en 1950 y sus casas y la iglesia de San Andrés se convirtieron en ruinas.
La iglesia era una construcción protogótica de finales del siglo XII o principios del XIII. Quedan en pie los muros de sillarejos con contrafuertes que flanqueaban la portada de medio punto formada por dos arquivoltas. La torre, que aún se mantiene en pie se levanta a los pies nave. Desde hace unos años, un grupo de personas se ha instalado en el lugar a modo de ecoaldea iniciando la reconstrucción de alguna de sus casas, conservando elementos antiguos, y la instalación de estructuras propias de este tipo de comunidades. Rala y su territorio son propiedad del Patrimonio Forestal de Navarra.
En una huerta rehabilitada encontramos una bonita pila, toda ella de piedra de una sola pieza. Es la antigua fuente de Rala desde la que suministran el agua al poblado mediante un ingenioso sistema de impulsión por golpe de ariete.
Javerri. En ruta aparte, se halla Javerri. Es otro despoblado de Lónguida. Llegamos a Javerri desde Meoz por una pista que sale al NE y en un recorrido de 3,0 Km. nos deja en el despoblado y continúa hacia Larequi, en Urraúl Alto.
Javerri se despobló en la década de los sesenta del siglo XX, cuando tenía 10 habitantes. Hoy día se ha levantado una casa de nueva construcción con una hacienda de ganado caballar habitada y atendida por una persona.
El antiguo poblado se halla en ruinas, entre las que sobresalen en lo alto de un promontorio las de la iglesia de San Julián, protogótica de origen medieval (ss XII-XIII) con el cementerio en el atrio y cubierta en gran parte por la hiedra. Era de nave rectangular, cabecera recta, con una capilla lateral. Conserva gran parte de sus muros exteriores de sillarejos, pero ha perdido toda la cubierta, desparramada en el interior de los muros, excepto un pequeño tramo bajo la torre, donde vemos un arco de embocadura apuntado sobre ménsulas bilobuladas, perteneciente al edificio original.
Al exterior queda oculto el tramo de los pies donde estaba adosada la antigua abadía. La puerta es un arco de medio punto sobre columnas rectas y arco rebajado al interior. La torre es un cuerpo prismático y se alza sobre el tramo de los pies de la nave.
Bajo la iglesia, a pie de pista, vemos el edificio en ruinas de la la última casa de Javerri. Era de aspecto palaciego y al igual que la iglesia, ha perdido la cubierta pero conserva los muros. En la fachada debió tener una gran portada, a tenor de la tapia que se ha colocado para tapar el hueco que dejó ella. Sobre la portada tenía una gran ventana geminada sin parteluz y a la que se le ha colocado una columna de bloques a modo de parteluz.
Los poblados sumergidos en el embalse de Itóiz.
Eran Orbáiz, Itoiz, Ezkai y Górriz. Consistían en pequeños caseríos donde los edificios de las iglesias y de los palacios que había en todos ellos, mostraban su supremacía arquitectónica sobre el restos de edificios. Antes de ser inundados fueron demolidos. A modo de memoria estas imágenes y estos pequeños datos son su recuerdo
Fotografías obtenidas de: http://www.pueblos-espana.org/navarra/navarra
Orbaiz.
Entre los edificios del pueblo destacaban la iglesia medieval de San Martin, una casa con torreón y distintos elementos como fachadas, portadas, ventanas etc. como elementos antiguos que perduraban a su demolición.
Itoiz.
Entre los edificios que destacaban estaba la iglesia de Santa Eulalia, de origen medieval pero muy reformada en el S. XVI. También tenía un palacio que eran dos edificios adosados con un torreón en uno de sus extremos y una portada de medio punto de gran tamaño.
Ezkai. De sus edificios cabe destacar la iglesia de San Martín, de origen románico y reformada en el S. XVI. Destacaba además un palacio Cabo de Armería. Se trata de una construcción de origen medieval, de sillarejo, que consta de dos alturas con una torre en un extremo con una pequeña ventana apuntada.
Górriz.
En 1981 se encontraba despoclado. La iglesia de La Asunción coronaba el caserío. Era de origen medieval y reformada en el S. XVI, cuando se le instalaron las bóvedas que cubrían el interior. Tenía una casona del siglo XVI, de dos niveles y fachada con puerta recta y tres ventanas, una de ellas geminada con arquillos de medio punto. Conservaba, además, restos de una torre, lo que podría indicar que se trata de un antiguo palacio.
Los despoblados occidentales de Lónguida.
Se encuentran en la zona occidental del municipio, bajo las estribaciones meridionales de la sierra de Labia. Son los poblados de Erdozáin, Acotáin, Oleta y Olaberri.
Accedemos a estos poblados, casi despoblados, por la carretera NA-1720 desde Ekai a Olaberri y continuamos por la NA-2355 a Erdozain. Desde éste accedemos por pista a Akotain y Oleta para regresar a Erdozáin o continuar a Villaveta y a Ekai de Lónguida y llegar hasta Aoiz.
Olaberri. Accedemos a Olaberri desde Aoiz por la carretera N-1720. Es un poblado también deshabitado años atrás, pero que en 2021 lo habita una familia en Casa Ardazena y los fines de semana Casa Agoste suele estar habitada.
Componen el conjunto tres casas, las dos mencionadas y Casa Nicalau con otros tantos antiguos edificios de tipo agrícola o ganadero. Sobre ellos se erige la iglesia de San Juan Bautista, de tipo románico rural, con contrafuertes y torre campanario a sus pies.
La portada tiene un arco en ojiva con dos arquivoltas y guardalluvias. Se encuentra muy deteriorada y amenaza ruina total ya iniciada. En el Museo Diocesano de Pamplona se conservan unas pinturas del S. XVI del retablo de la iglesia de Olaberri.
Las casas son de corte rural: grandes, con paredes de piedra de mampostería y tejados a dos, tres y cuatro aguas. Estas casas no presentan reformas, por lo que conservan su antiguo estado. Una gran nave ganadera completa el paisaje del despoblado.
Casa Agoste tiene portada con arco de medio punto y con una clave que identifica al dueño, el año de construcción (1762) y la portalada.
"ES DUEÑO DESTA CASA HIZO HACER ESTA PORTALADA PEDRO MARTIN IAOSTE1762"
Akotain. Se sitúa al W de Erdozáin, sobre terreno ondulado y cubierto de grandes extensiones de cereales y forrajes. Llegamos a Akotain desde el PEH de Muragain, descendiendo de la loma hacia el S. hasta la pista que asciende al SW hasta el cercano Akotain.
El antiguo caserío se convirtió desde las dos últimas décadas del S. XX en una granja con varias naves para la cría de ganado vacuno y ovino y para garajes y almacenes agrícolas. Entre las naves ganaderas observamos dos casas. La primera de ellas es de reciente construcción y sirve de vivienda para los propietarios de la granja. La segunda casa es el antiguo caserío que se utiliza como almacén de productos y utensilios. En la actualidad habitan el caserío cuatro personas.
Otro detalle de Akotain lo compone la antigua iglesia del caserío, dedicada a San Marcos. En el año 2011 se encontraba en ruinas, pero al año siguiente fue restaurada por los propietarios del caserío (Dña. Tomasa Arizkuren) devolviéndola a su antiguo estado. Todos los años, el día de la festividad del patrono San Marcos (24 de abril) celebran la fiesta en la que no falta la misa en esta iglesia.
Oleta. Està al S de Akotain y muy cerca de este, ubicado en el entorno de la presa del Canal de Navarra de su nombre, se encuentra el caserío de Oleta, asentado sobre un terreno ondulado y cubierto de cultivos de cereal.
Oleta. Caserío
En el entorno de estos edificios son evidentes las ruinas de lo que fue el antiguo caserío. Así, tras la nave y la casa, se ven, cubiertas de trepadoras, las ruinas de una antigua casa del caserío y las de la iglesia de San Pedro con unas estructuras metálicas utilizadas para una pequeña explotación ganadera familiar y trastero.
Erdozáin Está situado poco más al S que Olaberri. Está censado con un sólo habitante, pero alguna de sus casas evidencia la presencia de más personas, básicamente en los fines de semana y vacaciones.
El poblado se estira a lo largo de una colina con un caserío separado en dos núcleos. El primero en torno a al antiguo palacio y el segundo en torno a la iglesia. En ambos se observan casas en ruinas y casas reconstruidas.
La iglesia de San Salvador, románica rural, del siglo XIII, con nave única, cabecera recta y torre a los pies. Portada con arcos de medio punto recortados y abocinados. Las paredes se soportan con contrafuertes.
Contiene entre sus descarnados y ruinosos muros un hórreo, hoy restaurado, al que ocultan casi en su totalidad.
Erdozáin. Horreo entre las ruinas del palacio.
Bajo el poblado por el W, junto al puente que salva el barranco de Gurpegui, existió un molino del que quedan algunos restos de sus muros. Se encuentran totalmente ocultos, bajo unos fresnos con frondoso sotobosque compuesto por la vegetación del barranco.
Despoblados en el SE de Lónguida
Uli Bajo.
Se asienta en un alto en las proximidades de la confluencia de los montes de Javerri
que descienden de N con la parte septentrional de la terraza
meridional del valle. La distribución de sus edificios dibujan dos
pequeños núcleos en el poblado, en su mayor parte en ruinas.
En el núcleo septentrional, más elevado, destacan entre las ruinas dos edificios también en inminente estado de ruina. Son la iglesia de la Purísima Concepción y una antigua casona palaciega.
Uli Bajo. Núcleo septentrional
Uli Bajo. Iglesia
El palacio
es casa de grandes proporciones, construido de sillarejos, mampuestos y
sillería en la portada de la fachada, con arco de medio
punto y clave en su dovela central. En la parte occidental de la fachada
Uli Bajo. Palacio
El
núcleo meridional, situado ciento cincuenta metros al S del anterior,
tiene dos casas.
La primera de ellas, a juzgar por sus
Uli Bajo. Núcleo meridional
La segunda casa es de grandes proporciones y tenía adosado otro edificio para corrales, granero y pajar. Esta se mantiene en pie pero amenaza ruina inminente. La portada es adintelada con dovelas y en la parte superior tiene cuatro ventanas, tres de ellas con sillares y alfeizares modulados. Una pequeña nave agríola se encuentra bajo este núcleo de Uli Bajo.
Mugueta. Al S de Uli Bajo se halla el que fuera señorial Mugueta. Lo componen dos casonas, aparentemente palaciegas, y la iglesia que quedan en pie, junto a una nave agrícola. Quedó despoblado en la segunda mitad del siglo pasado, aunque una pequeña y reciente nave agrícola y otro antiguo edificio destinado a almacenaje agrícola también denotan la frecuente presencia humana en el lugar. Este último edificio tiene la particularidad de que sus muros tienen contrafuertes, lo que puede ser signo de que con anterioridad pudo tener una función muy distinta, como pudo ser una ermita.
En el entorno de la iglesia se ven una serie de edificios y dependencias que se hallan totalmente en ruinas y con la hiedra sobre sus paredes. Mugueta. Iglesia de San Martín
Mugueta. Casona oriental.
Mugueta. Casona occidental. La fachada contiene una portada grande de medio punto, enmarcada en un paramento de sillares, con una clave deteriorada en la dovela central en la que puede leerse el año 1587. Sin embargo, en el dintel de la ventana situada sobre el paramento se lee el año 1652.
Los señoríos del Sur de Lónguida.
Es una excepción Larrángoz, que se halla elevado en la ladera N de la sierra de Gongolatz. En este entorno se hallan, además de Larrángoz, cuatro antiguos señoríos: el de Ayanz, en el curso del río Irati y los de Zuasti, Zuza y Liberri, que se hallan en el curso del río Erro.
El Señorío de Larrángoz
Es un despoblado que se encuentra en un promontorio de la ladera N de la sierra de Gongolatz, sobre la llanura por donde discurre el río Irati, en su margen derecha. Frente a él por el N está Murillo, en la margen izquierda y con quien se comunica mediante un puente colgante que en la actualidad se conserva y mantiene.
Larrángoz. Casa y edificios actuales
Aunque la actividad ganadera ha venido desarrollándose durante estos años, la vegetación y la ruina se han apoderado del despoblado caserío.
Larrángoz. Casona
El tercer edificio es la Iglesia de San Bartolomé. Aunque es románica, su portada es gótica. La componen tres arquivoltas baquetonadas, con arco apuntado, que descansan sobre columnas circulares. Una cuarta arquivolta al exterior descansa sobre ménsulas enclavadas en el muro con figuras de animales.
En los capiteles de las dos columnas interiores aparecen dos figuras: a la derecha un águila explayada con una liebre en sus garras a la que le falta la cabeza, a la izquierda un caballero ecuestre (por el escudo que porta puede ser de la Orden de Calatrava) al que le falta la cabeza del caballo y el cuerpo del caballero. Estas figuras son similares a las que se encuentran en las iglesias de Lizoáin y Redín en el vecino municipio de Lizoáin-Arriasgoiti.
Larrángoz. Portada de la iglesia de San Bartolomé
La iglesia contenía pinturas de valor artístico, como el retablo mayor de estilo renacentista de mediados del siglo XVI, que se halla actualmente en la parroquia de Santa María de Barañain, o las del retablo de San Cosme y San Damián que se guardan en el Museo Diocesano de Pamplona.
El Señorío de Ayanz. Inmerso en los campos de cereales de la llanura del Irati, en su margen izquierda y en las proximidades de Aós, se localiza este señorío, cuyo palacio, torre, iglesia y demás edificios se divisan desde la carretera NA-150.
El palacio Cabo de Armería Ayanz es un edificio gótico construido con sillarejos y mampuestos a principios del siglo XVI. Es un edificio de cuatro naves adosadas en forma cuadrada con patio interior y una gran torre al SE. El único paso abierto está entre la fachada S y la torre.
Ayanz. Fachada S
Ayanz. Fachada y Portada interior
El edificio de la iglesia, dedicada a la Inmaculada, es de tipo rural de sillarejo y de nave única.. La puerta tiene un arco de medio punto y la torre se levanta a los pies de la nave. La vegetación está invadiendo el edificio de forma tal que el acceso a la iglesia es prácticamente imposible.
Ayanz. Iglesia de la Inmaculada
La gran torre del señorío se sitúa en el extremo SW de la fachada principal. Está construida en sillería. La base de la torre corresponde a la de una pirámide truncada. A lo alto de los muros se abren varias ventanas de medio punto, geminadas de arquillos conopiales trilobulados y saeteras. Culminan la torre almenas y matacanes trilobulados de marcado carácter defensivo.
El palacio, aunque ha recibido distintas reparaciones y restauraciones a lo largo del tiempo, tiene algunos de sus edificios y dependencias en ruinas.
Ayanz. La gran torre del palacio.
Bajo el poblado de Villaveta nos encontramos con dos señoríos que ocupan el espacio situado bajo la gran terraza, en el entorno del río Erro, que desde Urroz discurre al SE hasta encontrarse con el río Irati a los piés de la sierra de Gongolatz, en las cercanías de Aós. Son los señoríos de Zuasti y Zuza.
El Señorío de Zuasti. El Señorío de Zuasti es un caserío y antiguo señorío del valle de Lónguida, inmerso también entre campos de cereales. Está compuesto por un palacio que nunca alcanzó la categoría de cabo de armería, y una iglesia, tipo ermita, junto a aquel. En la actualidad está despoblado, aunque se utiliza para labores agrícolas y ganaderas
El palacio consta de dos naves formando un ángulo recto. La Nave situada al NW contiene la vivienda y la situada al AW la distintas dependencias del señorío. Esta última nave tiene en su extremo SE una prolongación hacia el NE de construcción más reciente. Tras el edificio de la vivienda tiene adosado un torreón mochado.
Zuasti. Edificio de la vivienda con el torreón. La pequeña ermita, antigua iglesia de San Esteban, ubicada junto al palacio, está fuera de uso. Conserva la pequeña espadaña redondeada del campanario. Se le adosó con posterioridad una prolongación lateral para uso de almacén agrícola y ganadero.
El Señorío de Zuza Es un despoblado situado entre las sierras de Gongolatz y de Liberri, a los pies de ambas, a poco más de un kilometro al S de Zuasti, desde el que se accede por pista. Este antiguo señorío se halla totalmente en ruinas y cubierto por la abundante vegetación que cubre el espacio en el que se encuentra.
Entre las ruinas del poblado identificamos algunas de ellas. Las primeras son las de una gran casa-palacio de tres plantas que sobresalen de las demás. La fachada estaba bajo un sobresaliente alero, hoy derruido.
Zuza. Conjunto del palacio en ruinas.
Zuza. Fachada del palacio en ruinas.
Zuza. Torreón junto al palacio.
Las ruinas de la iglesia de San Andrés fueron demolidas y sus piedras permanecen amontonadas en su lugar.
Finalmente contemplamos ruinas de casas con detalles de interés en muros, puertas y ventanas que nos indican su similitud con las del resto del valle.
En el acceso a Zuza observamos las ruinas de la ermita de San Miguel.
Hasta hace poco tiempo, en el suelo había un escudo con una inscripción que dice:
"AÑO DE 1674.
Zuza. Exterior de las ruinas de San Miguel
El Señorío de Liberri. Es el último de los poblados situados bajo la gran terraza que recorre el valle de Lónguida de SW a SE. Se halla sobre un pequeño promontorio, en la margen derecha del río Erro, en la base de la sierra de su nombre, en el extremo S de los sembrados de cereales. Un excelente paisaje bien cuidado y conservado rodea el señorío. Se accede por una pista que llega directamente desde la NA-150, dos kilómetros antes de Villaveta.
La torre es de sillar. La base de los muros tienen forma de pirámide truncada. A lo alto de cada muro se abren dos pares de ventanas saeteras y, entre ellas, tres ventanas alineadas verticalmente. La superior es, en todos los muros, geminada con arcos de medio punto y sin parteluz, la de medio varía entre geminadas o con vanos rectos sobre ménsulas y la inferior es de sillares rectos en todos los casos. Los muros culminan en un conjunto de almenas que descansan sobre matacanes trilobulados. Este conjunto se colocó con la restauración del edificio iniciada en los años sesenta del siglo pasado, inspirándose en la Torre de Ayanz.
Adosado a la torre por el W se encuentra el palacio, un edificio en forma de L, de dos plantas y con una portada apuntada con grandes dovelas y el anagrama de JHS en la clave. Sobre ella hay una ventana geminada con arquillos apuntados.
Liberri. Portada del palacio
La iglesia de San Ginés se ubica al S de palacio y elevada sobre éste. Se encuentra muy bien conservada, ya que al igual que el conjunto fue restaurada en la década de los setenta del S. XX.
Es un edificio de origen medieval. con muro de sillarejos y sillares en
las esquinas. Una pequeña espadaña cobija la campana, al estilo de
varias de las ermitas del valle. En el pequeño atrio está expuesta una
colección de tres estelas halladas en el lugar.
Este conjunto arquitectónico del Señorío de Liberri se complemente con una casona de aspecto palaciego, de dos plantas, que se ubica al S del conjunto. Es el más elevado de todos. Recientemente ha sido restaurado y evidencia que contiene dos antiguas viviendas.
La más oriental tiene los muros de sillarejo, con sillares en esquinas y ventanas, puerta dovelada con arco de medio punto y sobre ella una ventana geminada sin parteluz y con arquillos de medio punto decorados con pomos, una ventana en el muro S adintelada con un arco conopial y una ventana saetera en el muro N. Liberri. Casona. Fachadas Este y Norte
Adosada por el W está la segunda vivienda. Tiene dos plantas pero sus
niveles son más bajos que los de la anterior. De hecho, para nivelar la
cubierta de todo el edificio fue necesario añadir un suplemento a los
muros. Estos son sillarejos y mampuestos con las ventanas y puerta
cuadradas, lo que evidencia una inferior condición social de quienes la
ocupaban. El Ídolo de Liberri.
En la parte superior tiene esculpida una figura humana en cuclillas, sentada en el suelo, con las rodillas entre los hombros. La figura mide 0,33 de alto. Se ha catalogado como un ídolo prerromano, céltico en concreto
Hay quien opina que la figura humana está representada
El "Idolo de Liberri"
Los poblados de Lónguida
Estos poblados son pequeños conglomerados de casas asentados en el entorno del río Irati, sobre o bajo la terraza meridional que recorre todo el SW del municipio
Por encima
de la terraza se encuentra Meoz. Es el típico poblado que se halla
elevado por el N de la terraza, próximo a los montes de Javerri.
Sobre la gran terraza, en las proximidades de su extremo meridional, se encuentran cuatro poblados. Villanueva, se alza al N de Murillo, en una prolongación de de la terraza hacia el S, bajo la que discurren el barranco de Zarikieta y el trazado de la carretera que NA-2414 que conduce desde Murillo hasta Meoz.
Aós se asienta sobre la terraza, al E de la depresión del curso del río Irati, una vez que este ha girado al SE bajo la sierra de Gongolatz, tras recibir las aguas del río Erro..
Ekai se ubica en la terraza, elevado sobre la margen occidental de la depresión que forma el curso del río Irati al S de Aoiz, en la confluencia con el barranco de Gurpegui.
Villaveta se asienta en el extremo S de la terraza sobre el curso del río Erro, partido en dos mitades al NW y SE respectivamente por la carretera NA-150. La parte suroriental es atravesada por esta misma carretera cuando en este poblado hace un giro al SE para dirigirse a Lumbier
Finalmente, bajo la terraza se encuentran dos poblados. Murillo lo hace sobre un pequeño promontorio que se levanta al W de la regata de Zarikieta. La carretera NA-150 atraviesa su núcleo de población.
Artajo es el más meridional de los poblados de Lónguida. Se sitúa junto al meandro que el cauce del río Irati forma al E del poblado, en su margen izquierda, en la llanada que se forma entre la terraza y el río.
Algunas de las casas mantienen la antigua estructura de las casas de Lónguida, otras han sido muy reformadas y hay otras de nueva construcción de los últimos años.
Meoz. Antiguo núcleo de población. Respecto a la estructura de los poblados, estos mantienen los antiguos y compactos núcleos de casas, con sus calles estrechas y asimétricas. Pero la restauración de las antiguas y la construcción de nuevas viviendas han roto esta imagen, convirtiéndola en núcleos extendidos y dispersos en el entorno del núcleo antiguo. Casos muy visibles son Ekay por un lado y Aós y Artajo por otro.
Estos dos últimos iniciaron esta proyección a mediados del S. XX, cuando se fabricaron en diversos pueblos y lugares de Navarra las conocidas "casas baratas", en casi todos los casos fuera del núcleo antiguo, como una prolongación del mismo. El caso de Ekay es distinto. Este ha proyectado en torno a la carretera NA-172, en el lado opuesto al núcleo antiguo, una extensa urbanización que acapara la atención de quien accede o pasa por el lugar.
Situaciones particulares también ofrecen Villaveta y Villanueva. Aquel tiene el núcleo antiguo en el lado izquierdo de la carretera NA-150, en el punto donde se inicia la NA-1720 en dirección a Aoiz. Solamente la iglesia con la abadía y otra casa se situaban en el lado derecho, a doscientos metros del pueblo. En la actualidad, en el entorno de la iglesia se han construido algunas modernas casas que, junto a otras reformadas, absorben el paisaje del núcleo antiguo.
Villanueva, en cambio ha construido en los últimos años todas sus casas al margen de la típica construcción rural, imperando el moderno chalet. Solamente dos edificios parecen resistirse a ello. La iglesia barroca de San Andrés, en ruinas y que ha llegado a estar cubierta en gran parte de hiedra, y un edificio palaciego construido en sillería, de principios del siglo XVI.
Tiene en la misma fachada otras cinco ventanas geminadas con arcos de medio punto con distintas formas y tama?s. Por el resto de las fachadas también conserva alguna de sus ventanas de estas características. Hoy acoge en su interior dos viviendas.
Villanueva. Portada del palacio
Las iglesias de los poblados de Lónguida.
Los edificios de las iglesias de estos pueblos destacan por encima de los caseríos. Se corresponden con la típica arquitectura románica rural procedente de la edad media y reformadas en los siglos XVI-XVIII. Son de nave única, ábside en la cabecera y torre en los pies. Es el caso de las iglesias de Ekay, Meoz y Villaveta. Las tres muy bien conservadas y con elementos de interés.
En la San Martín Ekay,
En la de San Martín de Ekai, además del hermoso crismón que tiene en la portada, se ha descubierto recientemente un conjunto de pinturas murales románicas, que aunque no se encuentran en buen estado, se pueden identificar varias de ellas.
Las pinturas son de un gran colorido y expresión narrativa. Recogen las principales escenas de la vida de San Martín y de otros santos en las que describen los hechos más relevantes por los que se les venera. Corresponden al estilo francogótico, bastante extendido durante en S. XIV en Navarra y norte de Aragón.
La iglesia de San Pedro de Meoz conserva un retablo neoclásico restaurado que manifiesta su esplendor. La pila bautismal y la pila aguabenditera son medievales Recientemente se han encontrado cuatro estelas funerarias que permanecen expuestas en el exterior de la iglesia.
La iglesia de la Purificación de Villaveta es la más característica de todas. Data del S. XII. Al exterior los muros están reforzados con contrafuertes.
Tiene dos portadas, una sencilla con arco de medio punto al S y la principal al N. Esta se compone de un arco de medio punto, abocinado con tres arquivoltas, dos de ellas decoradas por estrellas. Cuatro columnas con sus basas y capiteles ornamentados las sostienen.
Toda la zona del ábside y la primera parte de los muros se hallan
recorridas por una hilera de canecillos que discurren bajo el alero con
motivos de rostros humanos, de animales, aves, vegetales y figuras
geométricas.
Villaveta. Iglesia de la Purificación. Interior, portada y alero del ábside con canecillos
Villaveta. Iglesia de la Purificación. Colección de canecillos. Esta iglesia posee además un pequeño reloj de sol. Se ubica en la séptima fila de piedras de la cara N del contrafuerte central del ábside de la iglesia. Su actual ubicación no es la original, pues no tiene sentido que esté orientado al N. Parece que en la reforma del XVI que se le hizo a la iglesia, se cambió de posición este sillar. Es un reloj canónico, grabado con líneas muy finas y con un diámetro de unos 20 cm.
En el interior preside el presbiterio un sencillo retablo mayor de pintura renacentista de mitad del S XVI. Los muros se encuentran enlucidos. En las capillas laterales contiene una pintura barroca del siglo XVIII relativa al martirio de Santa Catalina y un pequeño retablo barroco del mismo siglo dedicado a Santa Bárbara con una talla renacentista del siglo XVI. Frente a la puerta, en el muro lateral pende un gran crucificado enmarcado
Las iglesias de los demás poblados son más recientes La iglesia de la Asunción de Murillo es un edificio barroco, de una sola nave con contrafuertes, cabecera cuadrada más estrecha que la nave y torre campanario a los pies, en el lado del evangelio. La puerta tiene arco de medio punto bajo un pórtico moderno.
El retablo mayor, con grandes reformas decimonónicas, conserva algunas esculturas anteriores (siglo XVII), como la imagen de la Virgen de la Asunción, los relieves de la Anunciación y de la Adoración de los pastores y el grupo del calvario. También conserva una pila bautismal de tipo medieval. La de San Esteban de Aós es una construcción moderna de 1901, levantada para sustituir a la anterior que fue destruida. En 1955 fue reformada para añadir la actual cabecera del templo. Por último, mencionar el edificio de la iglesia de La Asunción de Artajo. Es una construcción del S. XX, para sustituir a la románica anterior, arrasada en un incendio.
Las casas. En estos pequeños núcleos urbanos muchas de sus casas están restauradas o reconstruidas, pero conservan muchos elementos de su antigua estructura y aspecto. Entre ellas aún contemplamos antiguos edificios en estado original que son exponentes de la arquitectura propia que tratan de mantener. En su entorno se encuentran otras de reciente construcción.
Las casas continúan siendo de dos o tres plantas y con sus tejados a dos o cuatro aguas con algunas variantes, manteniendo su estructura tradicional.
Pero las reformas efectuadas han transformado sus espacios. Así los antiguos sabayaos se han convertido en estancias habitables y los carrales de la planta baja en garajes u otras utilidades modernas.
Lo más vistoso que conservan estas casas son su antiguas portadas con arcos de medio punto o apuntados que lucen en sus dovelas algunas claves con fecha de construcción, emblemas tradicionales o escudos de sus propietario o lugares.
Palacios y casonas.
Artajo. Palacio
En Artajo llama nuestra atención la casa palacio del S. XVI, en mal estado de conservación, con un torreón que sobresale en la fachada. En el lado opuesto parece ser que tuvo otro, hoy muy rebajado. Conserva también la portada de sillería, puerta con arco de medio punto y clave (IHS), alguna ventana geminada con arcos conopiales y sin parteluz y pequeñas puertas adinteladas con madera o piedra, tapadas o fuera de uso.
Artajo. Portada del palacio, ventana geminada y antigua puerta con dintel de piedra.
Al igual que en algún otro lugar, Úriz (Arce) y Urzainki (Roncal), en Artajo conservan una portada con arco de medio punto y muro de sillería, desprovista de la casa, solamente con parte del muro de la fachada.
Artajo. Portada y muro. Restos de una fachada.
En Aós vemos que sobresale por encima del caserío un fornido torreón de sillarejo con sillares en las esquinas. La casa ha desaparecido, quedando únicamente los cuatro muros, rebajados y sin cubierta.
Aós.Torreón.
Villaveta. Casa palacio
En Murillo nos llama la atención la conocida casa-palacio del Indiano. Data de 1888 y fue levantada por Esteban Ancil, nacido en Murillo, que tras unos años en Cuba regresó a su pueblo natal y encargó construir este edificio con el lujo y refinamiento de la época.
Su fachada es neomudéjar y combina el ladrillo rojo con el azulejo,
diseñando formas cuadradas y redondeadas que enmarcan grandes
ventanales de medio punto. En la actualidad se utiliza como hotel. Dos detalles curiosos en Murillo son un arco dovelado de medio punto de una antigua fachada que se conserva adosado a una casa, aunque su estado de conservación amenaza ruina, y la solución dada a otro arco de medio punto a fin de ampliarlo para el acceso de vehículos.
Las calles de estos poblados suelen ser estrechas y con escasa configuración simétrica. Las puertas de acceso de las casas dan a estas calles, en la actualidad muy mejoradas con pavimento de cemento, adoquines o asfalto, con conducciones de aguas pluviales y alcantarillado. No así los tendidos eléctricos que se extienden por las fachadas de las casas y soportes aéreos entre ellas.
El paisaje de estos poblados se completa con modernas casas levantadas en su entorno, que rompen la estructura tradicional de estos, ya que responden a moderno estilos de vivienda en los que predomina la estructura de chalet sobre la de la casa tradicional.
Los hórreos Existen en el paisaje humano de Lónguida otros elementos dignos de mención. Son los hórreos. En Lónguida existen dos: uno en Ekai y otro en Erdozáin.
También se conserva en esta casa un pasadizo elevado que une dos casas y que recrea un rincón de antaño en el pueblo, como ocurre en Lusarreta (Arce) o en Bigüezal (Romanzado).
Ekai. Hórreo de Casa Juandecay.
Ekai. Pasadizo de Casa Juandecay
El hórreo de Erdozáin lo hallamos entre los arruinados muros del antiguo palacio. También ha sido restaurado. Se soporta sobre pilares de mampuestos con cuatro arcos de medio punto, una en cada lado. La puerta de la planta superior es cuadrada con dos ménsulas sobre las que se apoya la piedra que forma el dintel.
Erdozán. Hórreo del palacio
Los puentes Sobre los ríos Erro e Irati se construyeron a lo largo de los siglos diversos puentes que hablan de la incidencia que tenían estos ríos en la vida de Lónguida. Sobre el río Irati hay dos puentes que hoy día tienen uso agrícola y cuyo objetivo es acceder a los poblados y cultivos de la margen derecha del río Irati. Son los de Ayanz y Artajo. Bajo el primero se encuentra una estación hidrográfica para la medición del caudal del río. Ambos son de hormigón y datan de la primera mitad del S. XX.
Para acceder de Murillo a Larrángoz se cruzaba el Irati por un puente colgante instalado en la primera mitad del S. XX. Como la mayoría de ellos, se sostiene sobre dos estructuras de hormigón de las que penden potentes sirgas de acero que lo mantienen suspendido. Aunque hace pocos años fue restaurado el tablado del piso, en la actualidad se encuentra deteriorado
Larrángoz. Puente colgante. Estructura y pasarela Pero los puentes históricos de Lónguida son los de Zuasti, Aós y Murillo. El primero de ellos se encuentra sobre el río Erro, bajo la pista que accede al señorío de Zuasti desde Villaveta. Se trata de un puente medieval construido con sillares. Tiene tres ojos, el del centro más pequeño, con tajamares entre ellos.
Se trata de un puente de sillares de piedra, de aspecto románico, con cuatro grandes ojos de arco de medio punto, dos de ellos reformados por las obras realizadas en su día para adecuar el estrecho puente para el paso de vehículos. Los pilares situados entre los arcos, están fortalecidos por potentes tajamares, triangulares unos y redondeados otros. La plataforma que se colocó sobre el viejo puente que sirvió también para el tren Irati y la espesa vegetación del lugar impiden una completa visión total del conjunto.
Puente de Aós. Arco.
En Murillo, en el entorno del cruce de la carretera que accede a Villanueva y Meoz, se encuentra un pequeño puente romano sobre las aguas del barranco de Zarikieta. Ha sido restaurado y presenta un magnífico aspecto.
Molinos y Presas.
Aguas abajo de Aoiz, junto al río Irati, vemos los restos de dos molinos. El primero de ellos es el molino de la Rita, ubicado en término de Aoiz, pero más próximo a Aós. Recibía el agua mediante un canal proveniente de una presa ubicada junto al embarcadero de Ekay. Hoy día quedan las ruinas del edificio envueltas en densa vegetación. Molino de la Rita
En Artajo, en el río Irati también había un molino con su respectiva presa. Del molino queda la toponimia en un paraje situado junto al río a quinientos metros al SW del pueblo, donde se ve la semiderruida presa que suministraba el agua al molino, restos del canal y algunas piedras que bien pudieron ser del edificio del molino.
Aparte del río Irati, en el barranco de Zarikieta estaba el molino de Villanueva, situado bajo el pueblo, del que no queda más que la toponimia en un entorno repleto de vegetación en el curso de barranco
Las romerías. Como en todos los valles, las romerías son parte del paisaje humano de Lónguida. Dos son las principales romerías del valle: la de Santa Columba en Meoz y la de San Miguel de Izaga
Romería de Santa Columba en Meoz.
Meoz. Ermita románica de Santa Colomba
Es una ermita pequeña. Está construida con sillares, con ábside en el que conserva algunos canecillos de rollos geométricos. Tiene una portada con tímpano apoyado sobre dos ménsulas y con un gran crismón.
El interior de la ermita es austero y pequeño. Está compuesto de una nave con bóveda de cañón y el ábside con cubierta de bóveda de horno. Dispone de dos ventanas de medio punto, una pequeña en el ábside y otra mayor en el coro. Una imagen de Santa Colomba preside el espacio. Junto a la puerta hay una cruz de madera con el Crucificado pintado en ella.
Como en la mayoría de los valles y pueblos de la zona, también los de Meoz hacen su romería a Santa Colomba con los pueblos vecinos, en la que, tras la celebración de la misa, también se bendicen los campos desde el exterior de la ermita.
Sobre la puerta del pórtico cerrado aparece una cerámica con un rótulo que dice "Hermita de Sta Colomba". Esta cerámica debió reproducirse con cierta frecuencia, ya que en otras ermitas también está colocada con el nombre de ermita con "H".
Santa Colomba. Interior de la ermita.
Un detalle relevante de la ermita es un sarcófago de piedra que está en el pórtico con algunos restos óseos humanos en su interior.
Respecto a esta ermita y a este sarcófago, José Mª Jimeno Jurío escribe:
""Santa
Colomba de Meoz... Los pueblos de Lónguida iban en romería
el 19 de mayo, y ahora el primer domingo de junio. Una romería más,
entre tantas como Navarra celebra estos meses.
Una romería singular entre todas, por dos circunstancias especiales. Que yo sepa, hay dos santas en el calendario que llevan el nombre de Columba. Nacida una en Córdoba y martirizada el año 853 por los moros, y francesa la otra, natural de Sens y martir del siglo III. Cualquiera pudiera ser la nuestra. Mirando sobre el mapa monástico navarro del siglo XI, uno se inclina a pensar que fueron los francos quienes trajeron del norte la devoción a Colomba de Sens. Pero la de Meoz ni es franca ni visigoda. Al menos si fuera cierta la tradición que corre por Lónguida y que dice así: Meoz. Sarcófaco en el pórtico de Santa Columba Una noble joven, natural de Italia, quiso hacerse monja, retirándose del mundo y haciendo vida penitente en estos montes de Meoz. Un hermano suyo, príncipe italiano, anduvo buscándola por todas partes. Logró al fin descubrir su paradero, intentó convencerla para que dejara aquella vida. Enfurecido ante la negativa de su hermana, sacó el puñal y la mató. En aquel momento sonaron las campanas en un alto próximo. El príncipe reconoció el pecado e hizo penitencia. El cuerpo de la santa se guardó en la ermitica de su nombre. Esta es la historia, hermana siamesa de la Santa Felicia, la sirviente de Amocáin. Pero hay otra singular. Santa Colomba es invocada contra el dolor de muelas. Cuando aún no se había inventado el Meridol, las gentes acudían a la santa para que las curase.
Meoz. Santa Colomba. Huesos en el interior del sarcófago.
Fernando Hualde publicó un artículo (Diario de Noticias 29 de abril de 2012) en el que plantea la hipótesis de que se trata de la santa francesa en base a tres datos. El hecho de que muriera en Meaux (Francia), cuya pronunciación es similar a Meoz, habría provocado esta veneración.
Finaliza F. Hualde el artículo preguntándose por lo sucedido con el cuerpo que se trajo de Roma. En la ermita existe un sarcófago con un esqueleto en su interior, pero no está momificado. Podría haber sido robado y colocado otro en su interior. O podría ser que realmente fueran los restos de la santa. El problema radica en que el certificado de autenticidad ha desaparecido (no así el de San Bonifacio en Garde) y solamente un estudio arqueológico podría datar estos restos.
La Romería de San Miguel de Izaga La segunda romería es la que los pueblos del municipio de Lónguida, junto a Alzórriz (Unciti) e Idócin (Ibargoiti) hacen a San Miguel de Izaga el domingo anterior de Pentecostés, en un domingo en torno a la fiesta de San Isidro Labrador, el 15 de mayo.
En el año
2012 seguimos esta romería. Era el domingo 20 de mayo, día nuboso y
lluvioso cuando
todos los romeros que lo hacen andando llegan a
Al llegar a Ardanaz son recibidos al son de las campanas (actualmente no se hace), reponen fuerzas con un refrigerio e inician la segunda parte de la romería la ascensión a la ermita de San Mguel de Izaga. La apertura de una pista que llega hasta la ermita desde Zuazu (Izagaondoa) hace que varios romeros accedan a ella mediante vehículos motorizados.
Las cruces procesionales de Lónguida entran en la ermita.
Los romeros en la celebraci? de la misa
Posteriormente se despiden del Santo Ángel cantando sus gozos y descienden a los pueblos, donde participan en comidas populares que suelen organizar en ellos.
Antiguamente, tras la misa y bendición de los campos, hacían una comida en la campa de la ermita o en la fuente que se ubicaba poco más abajo, junto a la actual pista que llega desde Zuazu (Izagaondoa). Para ello subían a la ermita con animales de carga para el transporte de las viandas y vituallas necesarias para la fiesta. Por la tarde descendían con el canto del rosario.
El pueblo de Aoiz Aoiz presenta un paisaje urbano muy distinto al de los pueblos de Lóngida. Su población, configuración y urbanización poco tienen que ver con éstos. Aoiz se ubica en terreno llano elevado sobre la depresión del Irati, bajo la sierra de Zarikieta que se sitúa al NE y las estribaciones de la Sierra de Labia que lo hacen al NW. En el extremo S de esta confluencia se encuentra el embalse de Itoiz, a 1,5 km. al N del casco urbano de Aoiz.
Aoiz es el mayor núcleo poblacional de toda la Zona Pirineo. Tiene un casco antiguo y compacto que se configura en torno a la Iglesia de San Miguel, una imponente iglesia románica, de S. XV, construida tras el incendio de la anterior. De la iglesia primitiva se conserva la torre, de aspecto sóido y macizo. La portada, de tres bancos con San Miguel en el del centro, se compone de cinco arquivoltas de medio punto, apoyadas en columnas con las bases montadas sobre un banco de piedra y coronadas con capiteles corridos decorados con cabecitas aladas de querubines.
En su interior destaca el magnífico retablo barroco de los siglos XVI y XVII que conserva partes de otro anterior.
También son de interés una imagen de la virgen sedente
con niño, otra del Crucificado del mismo periodo y la
pila bautismal policromada.
Aoiz. Iglesia de San Miguel. Retablo mayor
En el casco antiguo de Aoiz se ven abundantes casas de arquitectura gótica: sillerías, portadas apuntadas o de medio punto, aleros de madera y claves con leyendas populares.
Dentro de la arquitectura tradicional destaca el palacio de Argamasilla de la Cerda, palacio renacentista del S. XVII. Es una construcción de piedra en forma de "L" de dos alturas y con dos partes muy diferenciadas: la casa y la galería. La casa está construida con sillares irregulares. En la fachada tiene una puerta rectangular y dos ventanales enrejados de tipo renacentista. En la segunda planta tiene dos ventanales laterales y un balcón central, con balaustrada de hierro y dos escudos entre los ventanales. Bajo el tejado, los muros concluyen con un amplio alero de madera y por encima sobresale una pequeña torre cuadrada de ladrillo, evidentemente posterior al edificio.
Aoiz. Palacio de Argamasilla. Fachada.
Varias de las casas del centro del poblado se encuentran reformadas o reconstruidas manteniendo su antigua estructura, pero también las hay que mantienen su antiguo aspecto, tal como estaban en la segunda mitad del S. XX.
Más al exterior, se ven modernas urbanizaciones, producto del auge económico de Aoiz en las últimas décadas del S. XX. Unas y otras difieren totalmente en su organización y arquitectura del núcleo antiguo de Aoiz.
Tras las reformas realizadas en este periodo, las calles de Aoiz se encuentran enlosadas, adoquinadas, cementadas o asfaltadas. Todas en buen estado. Las primeras en el casco antiguo y las siguientes en las nuevas urbanizaciones. De acuerdo a su estructura, las del casco antiguo son estrechas y asimétricas, mientras que las nuevas son más amplias y simétricas.
En Aoiz, además de las casa y calles, existen algunos elementos arquitectónicos e históricos que deben mencionarse. El primero de ellos es el denominado Puente de Bidelepu o de Auzola, sobre el río Irati. Es un puente medieval de cuatro ojos de distinto tamaño cada uno de ellos y con los correspondientes tajamares contra la corriente entre ellos. En sus inmediaciones se encontraba el monasterio de Zalurribar, del que no queda vestigio alguno.
Otro elemento es la fuente de Las Eras, situada frente al colegio público San Miguel. Es de arquitectura neoclásica del S. XIX. Recibe este nombre por estar ubicada en el paraje donde se encontraban las eras para la trilla y recogida de la mies. Se construyo para recordar la traída del agua a la localidad en época de Carlos IV (1801), tal y como indica en una inscripción tallada en el fuste. Está decorada en su fuste con la heráldica agoisca y rematada con florón. Recuerda a las que por la misma época y estilo realizó el artista Luis Paret en Pamplona.
Aoiz. Fuente de las Eras y columna con el escudo de Aoiz
También, por su interés histórico, debemos
mencionar la ermita románica
de San Román, ubicada sobre un altozano en el camino a Guenduláin, a dos
kilómetros hacia el S desde el puente románico. Estuvo en ruinas pero
fue restaurada, colocando en el muro, junto a la puerta, dos canecillos
de los que habrían decorado el alero del tejado. Su interés histórico
radica en que en ella tuvo lugar en el año 1479 la firma del tratado de
paz entre agramonteses y beaumonteses. Ambos bandos sellaron la
Aoiz. Ermita de San Román. Canecillos incrustados en el muro
Aoiz. San
Lorenzo. Collado
Aoiz. San
Lorenzo. Restos de la ermita de su nombre.
Aoiz. Montículo que cubre la bóveda de la nevera y acceso a la misma.
Es un depósito circular, excavado en tierra, revestido de piedra y con cubierta con bóveda de piedra que se utilizaba antiguamente para recoger la nieve en invierno y conservarla para el verano.
Aoiz. Antigua foto de la nevera por el exterior.
En Aoiz se conservan un edficio y restos de otro de transcendencia histórica moderna para el pueblo, ya que fueron los precursores de la industrialización de Aoiz. Se trata de la papelera y del molino. La papelera era un edificio del S. XVIII-XIX, con planta en forma de L y dos pisos.
Funcionó a lo largo del S. XIX, cesando en su actividad a principios del XX. Hoy día el edificio está totalmente en ruinas
El Molino es un edificio de planta rectangular. Tiene un cuerpo central de tres plantas (baja, 1ª y 2ª) y desván con un óculo y tejado a dos aguas. A ambos lados, y aprovechando las paredes laterales, se sitúan dos anexos cuya altura alcanza hasta la segunda planta. El tejado de los anexos es a un agua.
A lo largo del tiempo albergó tres actividades. La primera de ellas como molino harinero. Posteriormente fue equipados para batán y, finalmente, se instalaron turbinas para central eléctrica, cesando esta actividad a principios del S. XX cuando se instaló la central eléctrica del Irati. Hoy día está dedicado a un centro de hostelería. En Aoiz también se instaló una fábrica de harinas en la entrada al poblado. Actualmente se ha instalado en su lugar una residencia para la tercera edad.
Romerías de Aoiz. Los de Aoiz celebran dos romerías al año: a San Román y a Roncesvallea. A San Román, el primer domingo de mayo, los agoiskos y agoiskas asisten en romería a este ermita. Dejó de celebrarse a principios del S. XX, pero con la restauración de la ermita se ha recuperado y desde el año 2000 viene celebrándose ininterrumpidamente.
Encabezada por la cruz procesional de la parroquia, parten en procesión de la iglesia del pueblo y cruzando el puente de Bidelepu, en el que se detienen para cantar la salve, caminan por el curso del río Irati hasta ascender al pequeño alto de Guendulain por el que se llega a la ermita en un recorrido aproximado de 3 km. Este trayecto, señalizado como sendero local, da acceso también a la Nevera de Aoiz.
En la ermita celebran la misa y, tras ella, bendicen los campos y los romeros, entre los que se encuentran las autoridades del pueblo, comparten un animado almuerzo y regresan al pueblo.
A
este romería, los de Aoiz añaden otra a Roncesvalles. Es en uno
de los primeros domingos de junio. Todos los años un grupo de romeros
realiza el recorrido caminando, a quienes en Espinal y Burguete se
añaden otros que llegan en vehículos.
.
La población.- Esta forma de mirar los poblados de Lónguida y Aoiz denota que en ellos se han producido en los últimos tiempos cambios importantes que han afectado al valle en su totalidad. El primero de ellos es la población.
En este periodo se produjo un brutal descenso poblacional (-75,5%) que se refleja en que los poblados más pequeños del valle quedaron despoblados y los que sobreviven han sufrido una merma muy importante.
Erdozáin. Casa cerrada en el S. XX, el declive poblacional de Lónguida.
Sin embargo, en Aoiz esta evolución ha sido totalmente contraria, no solo de Lónguida, sino de toda la Zona Pirineo. A lo largo del S. XX, la población de Aoiz tuvo un incremento constante, siendo en la primera década del siglo presente cuando intensificó este crecimiento hasta duplicar con creces su población (+149,2%) durante este periodo. Mientras los pueblos de Lónguida y de la Zona Pirineo en general decrecieron de forma intensiva, Aoiz mantenía un crecimiento poblacional sostenido. Y cuando aquellos iniciaron a finales del S. XX e inicios del S. XXI un periodo de estabilidad e incluso de una muy leve recuperación de su mermada población, Aoiz experimentó un intenso crecimiento poblacional. Aoiz tuvo en este periodo un comportamiento poblacional urbano, receptor de población emigrante de zonas rurales, en este caso de los pueblos y valles cercanos y de la inmigración.
La evolución de la densidad de población en Lónguida y Aoiz, junto a la Zona Pirineo lo muestran de forma muy clara en los siguiente datos y gráfico:
En la población de Lóguida había sucedido lo mismo que en los valles vecinos, un fuerte proceso de abandono poblacional, mientras que Aoiz se había convertido en polo de atracción de poblacional.
Esta evolución poblacional tan dispar entre Aoiz y sus pueblos vecinos tiene en la economía el elemento de mayor incidencia.
Lónguida. Extensa superficie de cereales en el entorno de Akotain
Agricultura Lónguida ha sido tradicionalmente un valle de actividad agrícola, acompañada de cierta actividad ganadera, sobre todo en los poblados y caseríos del N. Estas actividades se complementaban con otras, como la forestal, la caza, la pesca, etc. Los terrenos ondulados y llanos del S son muy aptos para el cultivo de cereales, como cebada, trigo, avena, y otros cultivos para alimentación del ganado, ovino en el S y vacuno en el N del valle.
Lónguida. Cosechando cereal en Ekai.
Actualmente en Lónguida se cultivan las grandes extensiones de las terrazas fluviales de los ríos Erro e Irati, ubicadas de SW a SE del municipio. La mitad N es montañosa y la compone básicamente la Sierra de Zarikieta y las estribaciones meridionales de la Sierra de Labia.
Aoiz,
en cambio, alcanza una situación muy diferente. A lo largo del S XX se
transformó en un municipio industrial y de servicios,
dejando a su actividad agrícola y
ganadera con carácter residual. Así en el
Aoiz. Cultivos y naves agrícolas en la altiplanicie de la Ermita de San Román. Al fondo la Sierra de Zarikieta Evidentemente en este periodo la superficie agrícola de Aoiz decreció muy sensiblemente, lo que concuerda con la reducción de las explotaciones agrícolas. En la actualidad solamente se cultivan las tierras de la altiplanicie del entorno de la ermita de San Román y algunas parcelas situadas al N y S del polígono Industrial de Aoiz, cuando antaño se cultivaba toda la mitad S del municipio. Al igual que Lónguida, la mitad N es muy montañosa y se encuentra al margen la producción agrícola. En este periodo la agricultura ha quedado reducida a diez explotaciones dedicadas al cultivo de herbáceos de secano, principalmente cebada, trigo y avena, leguminosas para grano, patatas y hortalizas (b?icamente en huertas familiares). El viñedo ha desaparecido.
Dentro de la actividad agrícola cabe mencionar las huertas familiares del entorno de los poblados. En Lónguida no son tan frecuentes. Solamente en Villanueva y Artajo se ve alguna. Sin embargo, en Aoiz son abundantes y están extendidas en el entorno del río Irati, desde aguas arriba del puente de Bidelepu hasta la altura del polígono industrial, donde cultivan las verduras, hortalizas, patatas y otros productos para el consumo familiar.
Ganadería Respecto a la ganadería, los datos censales del periodo 1989-2020 ponen de manifiesto algunas peculiaridades del comportamiento de sus explotaciones y sus cabezas de ganado.
Larrángoz. Antigua cuadra para animales
Con los cambios socioeconómicos producidos en la segunda mitad del S. XX estas formas de ganadería sucumbieron.
Mas de tres
décadas después la situación de la ganadería había cambiado. En Lónguida las explotaciones de vacas se
habían reducido a cuatro
(-33,3%) y las de ovejas se incrementaron en dos explotaciones (33,3%). Aoiz no
aparece en 2020 con dato alguno, por lo que habría perdido la explotación de ovinos y sus cabezas que ostentaba en 1989. Sin embargo, en la cabaña bovina el número de cabezas experimentó un fuerte crecimiento (302,5 %). La explicación de este incremento de cabezas está en el establecimiento en este periodo de las granjas de Akotain y de Itoiz, ésta instalada ahora en las proximidades de Erdozáin.
En el censo agrario del Gobierno de Navarra de 2018 aparece Aoiz con 3 explotaciones y 2.507 ovejas y en el de 2020 aparece sin datos. Lónguida aparece en aquel censo con 4 explotaciones y 2.256 cabezas. Los datos de L?guida de 2020 de ambas variables parecen coincidir en gran medida con la inclusión de los datos de Aoiz en Lónguida.
Zuasti. Rebaño de ovejas pastando
Del resto de especies ganaderas, como equinos, porcinos y aves de corral el Censo Agrario de 2020 no proporciona datos de su existencia en estos municipios, por lo que damos por hecho que no existían en el momento del censo. Estos datos ponen de manifiesto la concentración ganadera producida como consecuencia de los nuevos sistemas de pastoreo, estabulación y alimentación del ganado. En el actual paisaje humano de Lónguida son muy visibles las naves agrícolas y ganaderas en las cercanías de los poblados y entre los cultivos de cereales.
Es una consecuencia del cambio experimentado en esta actividad económicaa por los avances tecnológicos del sector que han conducido a la concentración en ambos sectores. Estas concentraciones requieren muy poca mano de obra y pueden desarrollarse sin necesidad de residir habitualmente en los poblados en los que se encuentran o de hacerlo mínimamente. Olaberri. Akotáin Erdozáin, Oleta, Zuasti, Uli Bajo, Mugueta, etc. son ejemplos de esta realidad.
La ocupación en Lónguida y Aoiz La transformación de la población y de las actividades económicas tradicionales se reflejan perfectamente en la estructura ocupacional de ambos municipios.
Para el año 2001 este paisaje ocupacional cambió sustancialmente. Aunque el sector servicios continuó siendo el predominante (43,5 %), el sector secundario experimentó tal crecimiento (40,8 %) que prácticamente se niveló con el anterior, dejando al sector primario muy reducido (15,6 %) y en situación similar al resto de los valles vecinos. Para 2022 los servicios imponen su supremacía ocupacional, al igual que en el resto de municipios de la Zona Pirineo, con el 62,7% de los ocupados. La industria y la construcción retroceden al 22,0% el sector primario lo hace levemente al 14,4%.
Es extraña en la zona la alta ocupación de Lónguida durante todo este periodo en el sector servicios. Parece ser que una gran parte lo hacía fuera del municipio, en Aoiz y Pamplona básicamente. En Lónguida los servicios públicos se atienden desde la casa del ayuntamiento, situada en Aós, pero en su mayoría se atienden desde Aoiz, que los concentra en su totalidad.
Aós. Casa del Ayutamiento de Lónguida.
Igualmente, los servicios privados
se concentran también en su mayoría en Aoiz, distribuyéndose en el valle
algunos servicios de hostelería. En Lónguida hay dos pequeños hoteles,
el Hotel Ekay y Villa Clementina en Murillo, este de tipo rural, y tres
casas rurales, Juandekay en Ekai, Casa
Chalo en Murillo y Casa Aritzenea en Meoz.
Para el ocio y tiempo libre algunos poblados disponen de sociedades gastronóicas y culturales. Es el caso de Artajo, Aós y Murillo. Las instalaciones deportivas del municipio se reducen a dos frontones tradicionales abiertos, uno en Aós y otro en Artajo que utilizan para frontis un muro de la casa del ayuntamiento y de la iglesia respectivamente. En Villanueva existe un gran fronton cerrado pero se usa como almacén de maquinaria.
Aoiz. Presa y compuerta para el abastecimiento del canal maderero.
A principios de S. XX, Domingo Elizondo, empresario de Aribe regresado de Argentina, adquirió esta empresa y la estableció junto al río Irati, en término de Ekai, construyendo un importante complejo industrial desde su fundación en 1907. "El Irati", la primera S.A. de Navarra, instaló en este complejo una gran serrería y una industria química en base a la extracción de gases y ácidos de la madera. La empresa instaló también un ferrocarril eléctrico (el primero de la península ibérica) para unir Aoiz con Pamplona y Sangüesa con la finalidad del transporte de los productos y pasajeros. Se mantuvo activo hasta el año 1956.
En la segunda mitad del S. XX se creó en Aoiz un polígono industrial promovido por la Diputación Foral de Navarra, con una superficie industrial de 141.476 m2, bien comunicado a través de la carretera Pamplona-Lumbier y la comarcal que atraviesa el Valle de Arce para dirigirse a Burguete y a Francia. En el año 2000 había 17 empresas con más de 625 trabajadores.
Veinticinco años después, en el año 2001, la población había experimentado un crecimiento importante. El sector secundario continuaba siendo el dominante (52,5 %), pero el sector terciario se incrementó considerablemente (46,2%). Por el contrario, el sector primario descendió hasta casi su práctica desaparición con un insignificante 1,3 %. Aoiz había adquirido una configuración ocupacional totalmente urbana y en este proceso arrastró en parte a su periférico valle de Lónguida. Para 2022 este desarrollo alcanzó sus máximos exponentes. El sector de los servicios se disparó hasta el 65,4% y la industria y la construcción descendieron al 32,7%. La agricultura y ganader? continuaban casi desaparecidas con el 1,0%
Algunos servicios tienen su sede en la casa consistorial, un edificio de 1870 que sustituyó a otro ubicado junto a la plaza del Mercado, dentro del casco antiguo.
Acoge también las necesidades educativas de los valles de Arce, Izagaondoa, Lizoáin-Arriasgoiti, Lónguida, Unciti, Urraúl Alto y Urraúl Bajo así como a las localidades de Oroz Betelu y Urroz mediante transporte escolar y comedor.
Aoiz. Servicios privados: Hostelería.
Aoiz dispone también de varias asociaciones deportivas, recreativas y culturales, como Angiluerreka que acoge a nueve grupos culturales y deportivos, la Cabalgata, Belenistas, Comparsa de Gigantes y Cabezudos, Coral San Miguel, Coro Txiki y Kulturgunea, como exponentes de la participación cultural del pueblo
Cabe destacar al Grupo de Cultura βilaketa, fundado en septiembre de 1976 y que ha desarrollado y puesto en marcha multitud de programas y actividades relacionados con el mundo de la cultura, sea de personas jóvenes o de mayores.
Para reafirmar la evolución de estos sectores en lo que a ocupación se
refiere, los datos del paro de 2022 son muy indicadores.
En Lónguida había a esa fecha 7 personas en paro: 6 en servicios y 1 en la
construcción. En Aoiz había 207 personas inscritas en las oficinas del INEM. De ellas, 12
(5,8%) eran del sector primario, 33 (15,9%) eran del sector
Aoiz. Huertas arriba del puente de Bidelepu.
Este proceso de desarrollo económico de Aoiz marca unas diferencias notables respecto a la Zona Pirineo. En primer lugar, Aoiz es el único municipio de la zona que incrementó constantemente su población durante el último siglo. En segundo lugar, Aoiz tuvo durante todo este periodo unas tasas de población ocupada en el sector secundario que no las alcanza ningún otro municipio en la zona. Y, en tercer lugar, al amparo de Aoiz, Lónguida alcanza un desarrollo importante de ocupación en el sector secundario y en los servicios debido a su ubicación periférica del área de influencia de Aoiz. Dicho de otra forma, el desarrollo de las actividades económicas de Aoiz ha motivado el desarrollo de la ocupación en Lónguida.
Respecto a la vivienda, la estructura y
organización de la casa tradicional de
Lónguida y Aoiz no difiere mucho de la de los valles vecinos. Sin
embargo, aunque en los
Ello es debido a que el incremento poblacional experimentado en la
segunda mitad del S. XX demandaba nuevas viviendas, construyéndose
estas, no con el estilo tradicional de la casa rural, sino con formas
urbanas nuevas, tal como se refleja visualmente en los edificios
multiviviendas y en las nuevas urbanizaciones
En Lónguida en el año 1991 menos de la mitad de las viviendas (45,5%) se catalogaban como principales, sin duda producto de la despoblación sufrida hasta esos años
Sin embargo, treinta años después, con un ligero incremento poblacional, estas viviendas alcanzan el 65,3%. El desarrollo económico y de los transportes han conducido a una gran movilidad y con ella a la restauración y construcción de antiguas y nuevas casas para residencia habitual y desplazarse desde ellas a los centros de trabajo de Aoiz o Pamplona..
Por su parte, Aoiz ha tenido un proceso diferente de Lónguida y de la Zona Pirineo en general.
Como consecuencia de su incremento poblacional, siempre ha tenido un alto ?dice de viviendas principales (76,7% en 1991), si bien es cierto que también se habían cerrado algunas casas
En los últimos treinta años el número absoluto de viviendas principales se ha duplicado, Sin embargo este dato ha incidido muy poco en el uso de la vivienda, ya que este índice se ha reducido sensiblemente (67,6%), aunque aún mantiene un nivel alto Las nuevas construcciones y urbanizaciones son un fiel exponente del crecimiento poblacional y del uso de la vivienda de Aoiz. Son los elementos que ratifican las características urbanas de Aoiz, aunque también conserva un cierto atractivo como lugar de vivienda secundaria, similar a Lónguida e inferior a la Zona Pirineo. De hecho varias de las viviendas en las nuevas urbanizaciones son viviendas secundarias.
Características de la población de Lónguida y Aoiz
Para entender el paisaje humano de estos dos municipios es necesario que
echemos un vistazo a su población. Para ello tomamos los datos de 2021
que reflejan su realidad. Las características de la población de Lónguida son muy similares al promedio de las de la Zona Pirineo en casi todos sus parámetros. Es una población rural, característica de la Zona Pirineo, un tanto envejecida, con un índice de envejecimiento de 206,9 que indica que la población mayor de 65 años duplica a la menor de 15 años. A diferencia de otros valles, Lónguida presenta un índice de masculinidad relativamente bajo (107,4) 107 hombres por cada 100 mujeres.
Aoiz, por el contrario, tiene una población de características urbanas dentro del contexto de la sociedad navarra y de la Zona Pirineo. Es una población más joven y equilibrada (98,1 mayores por cada cien menores), producto de su evolución y desarrollo económico y social.
Sus parámetros corresponden a las zonas urbanas de Navarra, también con los desequilibrios que estas manifiestan, como puede ser el envejecimiento generalizado de la población (98,1y la presencia de población extranjera (17,4).
Sus respectivas pirámides de población lo reflejan gráficamente. Mas amplitud y equilibrio en las bandas inferiores de Aoiz (población joven), más simetría entre las bandas claras y oscuras (hombres/mujeres) de Aoiz y cúspide de la pirámide más marcada en Aoiz y difuminada en Lónguida. La de Aoiz refleja una población urbana, mientras que la de Lónguida refleja otra de tipo rural, propio de los valles de la Zona Pirineo. Ambas son regresivas, en las que las bandas inferiores son más estrechas que las superiores, si bien Aoiz marca una tendencia a superar está situación.
De ahí que en los pequeños pueblos de Lónguida es frecuente no encontrarse por sus calles con personas o, si se encuentran, son personas mayores, unas realizando tareas de huerta o jardinería o simplemente paseando y contemplando el paisaje en el que han realizado su vida.
No así en Aoiz, donde durante todo el año se ven en sus calles personas de todas edades y géneros que transcurren hacia el trabajo, el comercio, el médico, el colegio, etc.
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