| Romanzado
prehistórico
EL PAISAJE PREHISTÓRICO DE
ROMANZADO
El Valle de Romanzado se corresponde con el municipio del mismo nombre. En su término se localizan tres estaciones megalíticas muy definidas y otros asentamientos prehistóricos. La primera de ellas, la de Ugarra, en Napal, la segunda, muy dispersa, en Bigüezal y la tercera en el entorno del Puerto de Iso. También en su territorio se hallan restos de PEHs en Murillo Berroya, en Napal, en Ugarra y en Bigüezal.
El PEH El Castillo en
Murillo Berroya. Al NW del poblado de Murillo Berroya se halla un promontorio del terreno, elevado al S del río Areta, en cuya ladera suroriental se asienta el mencionado poblado. Sobre este promontorio estuvo asentado el poblado de la Edad del Hierro (PEH) El Castillo.
Murillo Berroya. Tramo de la Terraza periférica.
La
estructura de este posible poblado está muy definida por la orografía del
lugar, pero no tanto por su sistema de fortificación. En la parte alta de
Murillo Berroya. Hondonada donde se ubica el pueblo entre El PEH y la iglesia. Al parecer el acceso estaba por el SE, la parte que ocupa actualmente el pueblo. Es la parte más vulnerable, pero, viendo su orografía es probable que en este lugar hubiera un foso entre la base del Castillo y el promontorio donde se ubica la iglesia, con algún elemento defensivo añadido
No obstante, la seguridad de la presencia en el lugar de un PEH nos la dan
los restos cerámicos recogidos , así como los que permanecen en el lugar y
que hoy día es posible recoger y que
Murillo Berroya. Fragmento cerámico recientemente encontrado en El Castillo.
LOS MEGALITOS DE UGARRA Y BOLUNTZA
Ugarra
es una pequeña meseta elevada por encima de los 750 m. y ubicada al norte
del municipio de Romanzado. En ella y en su entorno se configura una
estación megalítica de gran interés que visitaremos y recorreremos para
conocer todos y cada uno de los monumentos que contiene.
En la propia meseta de Ugarra se encuentran cuatro dólmenes, un menhir y dos túmulos. En las proximidades de la meseta, al suroeste de la misma, en la cresta y cara sur del monte Boluntza, existen otros dos dólmenes. Y un poco más alejado hacia el W, en el collado denominado Peña Blanca (también cerro de las Tres Mugas), se encuentra el dolmen de Angerta. Además de los monumentos megalíticos, conoceremos la ermita de San Esteban de Ugarra, los restos del PEH de Ugarra, la Cueva de las Mozas y la pequeña Foz de Ugarra,
Accedemos a Ugarra por la carretera NA-178 en el trayecto de Lumbier a Navascués. En el punto km. 7,8 se toma la carretera NA-2162, muy estrecha, que en dirección norte nos lleva al despoblado de Orradre (1,5 km.) y al poblado de Napal (3,8 km.)
El acceso a la altiplanicie de Ugarra Napal - Ugarra - Boluntza - Collado de las Tres Mugas. La altiplaniciede Ugarra contiene una importante estación prehistórica. El acceso para visitarla lo hacemos desde Napal por un recorrido de 11,3 km. que nos eleva a la meseta, la recorre por su parte central de E a W, accede al monte Boluntza y desciende al collado de Peña Blanca. Desde este punto regresa a Napal por el mismo recorrido.
Lógicamente existen otras alternativas a este recorrido. Una puede ser descender del cerro de Peñablanca al Soto de Berroya y desde aquí a Napal. Otra alternativa es hacer dos recorridos. El primero desde Napal a los megalitos de Ugarra y el segundo de Berroya a Angerta y a los del monte Boluntza.
En el trayecto observamos tres espacios muy diferenciados: Los Bojerales para llegar a Ugarra. El de Ugarra propiamente dicho para atravesar la meseta.. Y el del monte Boluntza para a los monumentos ubicados en él.
Los bojerales. Salimos de Napal por una pista hacia el N. Pasamos bajo la Peña de Arriba y giramos al NW para ascender al portillo de Napal. En este ascenso al portillo vemos a mano izquierda de la pista una cruz que mira a Ujué y que corresponde a la antigua romería de los de Napal a Ugarra.
Seguimos la pista hacia el NE, pasamos junto a una balsa artificial y entre carrascas alcanzamos la meseta de Ugarra. El lado norte de la pista es un bojeral, que da nombre al paraje, en el que se ven carrascas diseminadas y algún campo de cultivo.
Ugarra. Camino que sale de Napal.
Ugarra. Paisaje de los Bojerales desde San Esteban con Idokorri detrás. Ugarra. Cuando llegamos a Ugarra, la pista gira al N hacia la ermita de San Esteban, la dejamos, giramos al S y entramos por el paso de una alambrada ganadera en un estrecho espacio de pastizal y matorral que se proyecta al W, paralelo al bosque de carrascas que cubre toda la estribación occidental de La Pañasca hasta la Foz de Ugarra.
Desde este pastizal accedemos a dos megalitos y otros elementos de Ugarra. Una senda al NW nos lleva por el interior de un tupido bosque de carrascas hasta el DOLMEN DE UGARRA I, ubicado sobre el pequeño cerro que se dirige al W hasta la Foz de Ugarra, en la conjunción con el monte Boluntza. Más al W del pastizal, a corta distancia, damos con una pequeña balsa, en verano sin agua. Al W de la balsa y junto a ella, cubiertos por fuertes matorrales, vemos los dos TÚMULOS DE UGARRA.
Balsa en las proximidades de Ugarra I y IV. Al fondo San Esteban.
Más al W, frente a un paso de salida de la alambrada que separa el pastizal de los campos de cultivo, otra senda marcada con hitos llega a la Cueva de las Mozas, colgada sobre las peñas de la Foz de Ugarra. A escasos veinte metros al SE de la cueva, y también sobre el cortado rocoso encontramos los restos de la muralla derruida del PEH de Ugarra.
Regresamos al NE por el bosque y pastizal hasta salir a uno de los campos de cultivo y por su extremo S descendemos al barranco de Fuente Lata, en la entrada de la Foz de Ugarra. Penetramos en ella por el lado oriental del barranco y poco más adelante tenemos la oportunidad de ver Los Pozos y buenas vistas panorámicas de la foz. Ascendemos ahora por el mismo extremo del campo hasta el Portillo de Ugarra, de donde continuaremos el camino hacia los dólmenes del Monte Boluntza.
Por el monte Boluntza y Angerta. Del portillo de Ugarra tomamos una senda que se dirige al S por un espacio recientemente abierto a modo de cortafuegos y por ella ascendemos al cerro del monte Boluntza, desde el que accedemos a los tres dólmenes de este paraje.
Ochenta metros al E, por una pequeña senda damos con el DOLMEN DE BOLUNTZA I. Regresamos al cerro, cruzamos la alambrada y por una senda que desciende al SE, inicialmente paralela a la alambrada y posteriormente al S, siguiendo la proyección del cerro en esta dirección, y llegamos al DOLMEN DE BOLUNTZA II, fuertemente protegido por densas carrascas que dificultan su acceso.
Volvemos al cerro del monte Boluntza y tomamos otra senda, ahora al W, que avanza por el lado N de la alambrada entre carrascas y pedregales y en grandes tramos paralela a ésta. Esta senda nos conduce con un descenso intermedio al collado de las Tres Mugas (Romanzado, Urraúl Bajo y Urraúl Alto) donde se encuentra el dolmen de Angerta. De este dolmen iniciamos el regreso hasta el Portillo de Ugarra.
Ugarra. Vista desde San Esteban hasta el portillo de Ugarra. Al fondo Izaga Descendemos por la colina al NE hasta alcanzar otro campo de cultivo, donde ponemos rumbo N por su extremo y alcanzamos un camino que nos lleva hasta las balsas de Ugarra. Aquí el camino cambia el rumbo al E. A doscientos metros se hallan el DOLMEN DE UGARRA III, en el interior del cultivo, a la derecha del camino, y el MENHIR DE UGARRA en una pequeña elevación, a la izquierda del mismo y muy próximo a un abrevadero.
Continuamos el camino al E y ascendemos a la ermita de San Esteban desde la que descendemos a Napal por la misma pista por la que iniciamos el recorrido. |
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LA ESTACION PREHISTÓRICA DE UGARRA Ugarra ha sido tradicionalmente y es zona de cultivo y de ganado. Sus tierras han sido roturadas históricamente para la producción de cereales y pastos.
En la actualidad está dedicada a la producción de hierbas para el ganado
ovino y caprino que habita en ella, donde una gran nave ganadera, junto a
la ermita de San Esteban, ha venido a
Ugarra. San Esteban, borda y nave ganadera. Por Ugarra pasa un ramal de la Cañada Real de Los Salacencos (Murillo del Fruto-Salazar), que procedente por el norte de Urraúl Alto (Zabalza) cruzaba el término hacia el sur-suroeste, pasando junto a la ermita de San Esteban, para seguir su trayecto hacia Berroya y Lumbier. Al norte de Ugarra, al pié de las cotas que rodean la meseta, pobladas de, bojes, carrascas y otros matorrales, se forma el Barranco de Fuentelata que forma algunas balsas tradicionalmente usadas para abrevar el ganado. Hoy día, Ugarra está declarada ZEC. Se ha construido una gran balsa que suministra el agua al ganado mediante un abrevadero.
El barranco, solamente lleva agua cuando hay abundantes lluvias y con ellas ha labrado a su salida de la meseta la denominada Foz de Ugarra. Tras ella continua hacia el S en busca del río Salazar, tomando a partir de la foz el nombre de Barranco de Orradre.
Esta foz, abierta en la roca caliza, tiene una formación curiosa. Inicialmente, cuando el barranco salta la roca, es muy estrecha. A partir de este punto los cortados rocosos se elevan hacia las cumbres de la Peñasca al E y de Petrina al W, asentándose sobre taludes de tierra cubiertos de carrascas y matorrales, que la hacen impenetrable. Entre tanto el barranco se hunde hacia el S por el fondo del abanico de sus roquedos.
Foz de Ugarra. Los pozos.
Los monumentos megalíticos de Ugarra. Para hablar de los monumentos megalíticos de Ugarra es preciso conocer previamente a D. Tomás López Sellés, quien los localizó, estudió y publicó. Tomás López Sellés localizó los dólmenes de Ugarra en el año 1958 y publicó en la revista Munibe de la Sociedad Aranzadi de San Sebastián (1959) un artículo en el que detallaba el descubrimiento y la estructura de estos monumentos:
“...Dolménicamente puede ser interesante, por su proximidad a zonas como las de Bigüezal y Navascués, abundante en monumentos megalíticos. Hasta ahora se ha explorado solamente una pequeña faja, con resultados satisfactorios, ya que se han descubierto nueve dólmenes, todos ellos inéditos. Es la zona limitada al Norte por Imirizaldu, al Oeste por un tramo del río Areta, en la foz de Aikoa, al Sur por Murillo Berroya, Orradre y Napal, y al Este por el monte Idokorri. Suponíamos que la exploración detenida de este monte nos proporcionaría algún descubrimiento, pero no ha sido así, debido sin duda a la composición no caliza del terreno, en contraste con la parte en donde han sido señalados los nuevos dólmenes.
Las exploraciones se realizaron los días 25 y 26 de diciembre de 1957; 6 y 19 de enero; 16 de febrero y 4 de marzo de 1958. En la primera de las fechas y acompañado de Ramón Montes Zamora y Florencio Sarasate, después de una inútil investigación por la loma Oeste y cima de Idokorri (1.061 metros de altitud), tuve ocasión de encontrarme con el pastor Ezequiel Aguirre, de Napal, quien me comunicó y luego nos mostró el primer dolmen, que, dada la circunstancia de que se hacía ya tarde, tuvimos que dejar su examen para el día siguiente y regresar a Pamplona.
Ugarra. Pastizales de la Peñasca y bosque de carrascas en el que se halla el dolmen de UGARRA I El día 26 examinamos este dolmen de UGARRA I, después de una exploración de parte de la foz de Domeño. El 6 de enero descubrimos los dólmenes de UGARRA II, BOLUNTZA I, BOLUNTZA II, ANGERTA O LA MUGA BLANCA, de los que saqué fotografía y anoté sus características, y vimos los de AIKOA I y AIKOA II, que dejamos para otra ocasión, dada la premura de tiempo. El 19 de enero examinamos los dólmenes de UGARRON y AIKOA II. El 16 de febrero, esta vez en compañía de los buenos amigos guipuzcoanos Jesús Elosegui y Pedrotxo Otegui, y del navarro Eduardo Mauleon, que estaban sumamente interesados en conocer este «coto» dolménico, descubrimos el de UGARRA III y examinamos el ya conocido de AIKOA I.
Con el fin de facilitar la búsqueda y examen de estos dólmenes, procederé a describirlos de Este a Oeste, sin tener en cuenta la fecha de sus descubrimientos, ya reseñados más arriba. Para ello deberemos de situarnos en el vallecito de Ugarra, cuyo acceso más fácil es desde Napal. Es una hondonada, en la que destaca la vieja ermita de San Esteban de Ugarra, de líneas sobrias, románica, de recta espadaña con dos huecos exentos de campanas. Al lado de la ermita, unas cuantas bordas. Por allí pasa la cañada de Salazar a la ribera de Navarra, muy cerca de algunos dólmenes. Esta conjunción de dolmen, cañada y ermita se repite en estos valles pastoriles en alguna otra ocasión”.
Dolmen de Ugarra I. El dolmen se encuentra en pleno bosque de carrascas y de bojes que impiden su visibilidad desde el exterior del túmulo. Siguiendo las indicaciones expuestas en el recorrido, una pequeña senda abierta por medio del carrascal y señalada con algunas hitos de piedras, permite un acceso relativamente fácil al dolmen.
Los datos generales del dolmen son los siguientes:
López Sellés los describe así: “A 770 metros aproximadamente - Napal - El monumento se halla emplazado entre el camino de la ermita de San Esteban y un collado formado por las cotas denominadas «Bojerales» y «Boluntza». Coordenadas geográficas en la hoja n.º 142 (Aoiz): 2º 27’ 55” de longitud y 42º 43’ 05” de latitud. Poco visible, debido a los arbustos que cubren esa zona. Sobre un galgal de piedra de 16/17 metros de diámetro por 1,70/1,80 de altura, se conservan las cuatro losas de la cámara sepulcral, y la cubierta, partida ésta en dos trozos que se hallan al Norte y Sur del monumento. Las medidas son las siguientes:
En realidad la ermita está a 570 m. en línea recta y al norte. Es normal que encontraremos algún error de precisión, especialmente en mediciones, situaciones cartográficas y alturas, debido a que no disponía de los instrumentos precisos de los que disponemos hoy. Ugarra. Dolmen de Ugarra I desde el SE.
Dolmen de Ugarra IV
Ugarra. Túmulo del Dolmen de Ugarra IV desde el E.
Se encuentra a 250 m. al W-NW del de UGARRA I, en el interior del mismo bosque de carrascas de encina y de bojes, aunque en zona no tan densa. Se puede acceder a él, además del camino diseñado en el recorrido, por una senda que se ha abierto últimamente al W desde el dolmen anterior. El dolmen se encuentra totalmente desfigurado. El túmulo es un galgal de piedras calizas, totalmente rebajado y muy descompuesto. Está cubierto en gran parte por pequeños bojes que lo disimulan sobre el terreno.
De la cámara hoy quedan dos losas en pie, pero sin configuración alguna. Una de ellas está al W, al parecer en su lugar, hincada en tierra y aparenta ser una de las losas laterales de la cámara. La segunda se encuentra al S, en el extremo del túmulo. Esta ha sido removida de su lugar, por lo que es difícil establecer su función y ubicación. Entre ambas se adivina una especie de cráter que no contiene más restos de la cámara .
Es curioso que estos dos dólmenes, estando tan cercanos, presenten un estado de conservación tan diferente. Ugarra I se conserva en buen estado y Ugarra IV destruido del todo. ¿A qué puede deberse? Podría ser que sus piedras fueran utilizadas para el PEH.
LOS TÚMULOS DE UGARRA. Se trata de dos túmulos, muy pequeños, que se encuentran a unos 32 m al W de una balsa de agua. El fondo de la balsa es de tierra rojiza. En verano no tiene agua. Esta balsa está a unos 100 m al W-NW del punto de acceso al dolmen de Ugarra I desde la pista que conduce a la Ermita de San Esteban. Se localizan también como a doscientos metros al NE del dolmen de Ugarra IV, cuya senda pasa por las inmediaciones de la balsa.
Es un terreno claro de pastizales en el límite del bosque de carrascas con las praderas de Ugarra. Contiene también abundantes bojes, ollagas, zarzas y otros matorrales.
Los dos túmulos, distantes entre sí unos metros, se encuentran totalmente ocultos e imperceptibles entre los abundantes matorrales. No obstante, Juan Mari Martínez Txoperena que los identificó, establece estas medidas para ambos túmulos:
Ayuda a su identificación, la elevación que presentan, aunque se observa sólo parcialmente por la cobertura de matorrales que los oculta, las piedras que sobre ellos asoman que, aunque son frecuentes en el entorno, estas que están sobre los túmulos tienen una disposición diferente. No obstante su identidad como tal debe tomarse con precaución. Sería necesario una limpieza total del entorno para poder estudiarlos.
El dolmen de Ugarra II. Se halla en lo alto de una especie de isla de pastizal y matorrales situada en medio de las praderas, al SW de la meseta de Ugarra. El conjunto del dolmen está totalmente rodeado de grandes bojes que prácticamente lo ocultaban en su totalidad. Recientemente ha sido desbrozado por el S, lo que permite observarlo en su integridad.
Los datos generales correspondientes a este dolmen son los siguientes:
López Sellés lo describe de la siguiente manera:
“A 750 metros aproximadamente - Napal - A unos 200 metros al Oeste que el de Ugarra III. Coordenadas geográficas en la hoja n.º 142 (Aoiz): 2º 27’ 47” de longitud y 42º 43’ 28” de latitud. En un galgal de 11/12 metros de diámetro y 1,10 de altura, en el que han crecido grandes matas de boj, se conserva una única losa.
Al Este y a menos de un kilómetro, la ermita de San Esteban de Ugarra. A unos 250 metros al Norte, una balsa. A lo lejos se divisa el monte Aldasur. La cámara se halla revuelta y llena de piedras pequeñas. Entre los bojes y al Sur, un trozo de la cubierta”.
Ugarra. Dolmen de Ugarra II dentro del bojeral desde el S
Con la limpieza del dolmen, la cámara ha quedado al descubierto. Se trata de un cráter en lo alto del túmulo, en el que queda la losa S. Se encuentra en pie en su lugar original. Una segunda losa, a la que puede referirse López Sellés, se encuentra al NW de aquella, recostada y semienterrada en el galgal. Parece tratarse de un trozo de la cubierta, pero bien podría ser parte de cualquier otra.
El dolmen de Ugarra III y el menhir de Ugarra Ambos se encuentran en una zona de antiguas balsas para el ganado que recogían las aguas de la meseta a través del barranco de Fuente Lata. Hoy día en las inmediaciones se ha construido una gran balsa y un abrevadero para el ganado. El dolmen se encuentra en el interior de una pradera, 30 m. al S del camino y a 400 m. al oeste-noroeste de la ermita de San Esteban. El menhir, 20 m al norte del camino, se encuentra fuera de la pradera y próximo al abrevadero.
Ugarra III. Losa NW y S de la cáma
Los datos generales del DOLMEN DE UGARRA III son los siguientes.
Tomás López Sellés : “742 metros - Napal - Entre campos de labranza, a unos 200 metros al Oeste de la ermita. Unos bojes enmascaran en parte el monumento, que se aprecia desde lejos.
Sobre un galgal poco definido, se conservan tres losas y la cubierta, ésta tapando casi toda la cámara sepulcral en altura y largura. La cubierta, también rota en dos trozos. Orientación de Este a Oeste, de 90º. A unos dos metros al Este, una losa de 0,87 largura, 0,35 de anchura y 0,19 de grueso. Coordenadas en la hoja n.º 142 (Aoiz): 2º 27’ 42” de longitud y 42º 43’ 34” de latitud”.
Ugarra. Dolmen Ugarra III desde el W.
Con motivo de las obras de construcción de la balsa y del abrevadero en el año 2005, fue colocado de pié. Se encuentra junto al nuevo abrevadero para el ganado. López Sellés no lo menciona en su estudio de la zona.
Abrevadero de Ugarra. Al fondo el menhir,
Los datos generales del monumento son los siguientes:
La cara S se encontraba al descubierto, hecho que denota el color blanquecino de la cara N producto de su enterramiento. La cara S está ennegrecida por la intemperie a la que se hallaba expuesto.
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Los dólmenes del Monte Boluntza
Se encuentra el dolmen en el monte Boluntza. En lo alto del cerro que desde la cumbre se extiende al W, a 250 m. al W-NW de esta y a escasos cien metros al E del cruce de sendas. Está situado junto a la alambrada divisoria del término de Napal del de Murillo Berroya.
López Sellés ls denomina Boluntza I y II. Nosotros los clasificamos en Boluntza N y S respectivamente López Sellés describe así al dolmen de Boluntza N: “820 metros aproximadamente - Napal - En una altura, al Oeste del monte «Boluntza», cuya altura máxima queda a unos cinco minutos del monumento. Coordenadas en la hoja n.º 142 (Aoiz): 2º 27’ 11” de longitud y 42º 43’ 15” de latitud.
Entre bojes y el suelo rocoso se conservan tres losas y la cubierta, en un galgal de 15/16 metros de diámetro y 0,80/0,90 de altura. La cubierta se halla desplazada al N. Las medidas del túmulo y de las losas de la cámara son:
Al Norte, el monte Ugarra; al Este y a unos 400 metros, la cota de Boluntza; al Oeste, el valle de Urraul y monte Izaga; al Sur, valle de Romanzado y sierra de Leyre”.
Un detalle del que no se apercibió D. Tomás López Sellés es de la presencia en el extremo W del túmulo de una cista o pequeña cámara, orientada y alineada con la cámara principal del dolmen. Lógicamente esta cista es de proporciones inferiores.
El amplio túmulo en el que se asienta la cámara es, al igual que el del
resto de dólmenes de la zona, un galgal de calizas de las que
abundan en el terreno. Este es de grandes dimensiones y se encuentra muy
deteriorado y esparcido en el terreno.
Esta cista estaba totalmente oculta bajo las piedras del galgal. Hoy día está al descubierto.
Este fenómeno de hallarse una pequeña cista en el túmulo de un dolmen no es exclusivo de este dolmen de Boluntza I. Dólmenes como el de Mendiaundi y Sorogain en el Valle de Erro, también la tienen. Estas cistas se datan como posteriores a la construcción de los dólmenes. En realidad supondrían una reutilización de estos monumentos para enterramientos individuales aprovechando la estructura de piedras del túmulo. De ahí la forma de cámara y las pequeñas dimensiones en relación a la cámara del dólmen.
El dolmen de Boluntza S. Dolmen situado a 160 m al S de Boluntza N. Hoy día es difícil verlo por la tupidez de las carrascas y el matorral que lo rodea. En el año 1990 se divisaba desde Boluntza N, tal como lo señala López Sellés en 1958.
Hoy día no se ve sino desde el propio túmulo. Siguiendo el recorrido trazado no es difícil llegar, aunque para acceder al túmulo se recibe algún que otro arañazo de los frondosos matorrales que lo rodean. Los datos generales de este dolmen son los siguientes:
Es un dolmen corto y cerrado. Así lo documenta López Sellés: “780 metros aproximadamente - Napal - Situado al Suroeste y a unos cinco minutos que el de Boluntza I. Desde este último dolmen se aprecia perfectamente, más bajo, el de Boluntza II. Coordenadas en la hoja n.º 142 (Aoiz): 2º 26’ 58” de longitud y 42º 43’ 05” de latitud. Sobre un galgal de 15/16 metros de diámetro y 1,10/1,20 de altura, se conservan dos losas y la cubierta. La tapa, al Norte, Hay dos trozos de ella al Este y al Sur. (6,7.) La cámara sepulcral, rellena de piedras. En realidad son cuatro losas que forman la cámara completa, con la cabecera por el lado W y la trasera por el E, ambas se encuentran en su lugar. López Sellés no pudo verlas porque son de menor altura y por aquel entonces estaban ocultas bajo las piedras que rellenaban la cámara. Sus medidas son:
Llama la atención la magnitud de la cámara, especialmente de las losas laterales, y su estado de conservación. La cubierta, a juzgar por sus dimensiones y la de los trozos restantes, también era de dimensiones considerables, ya que debía tapar toda la cámara.
El dolmen de Angerta
Se encuentra en el cerro de las Tres Mugas (Romanzado, Urraúl Bajo y Urraúl Alto). El paraje se llama Angerta, de ahí su nombre. De hecho y de acuerdo a la cartografía y ortofotos del SITNA, la línea divisoria entre los municipios de Romanzado y Urrául Alto cruza de NE a SW por el extremo oriental del túmulo, quedando el dolmen en territorio de Urraúl Alto. Un acceso alternativo y mucho más accesible para este dolmen es desde el caserío de Berroya por una pista al E hasta el paraje de la Huerta o Fuentegrande y de aquí al N, por fuerte pendiente, hasta el collado de las Tres Mugas donde se encuentra el dolmen.
Los datos generales del dolmen son:
López Sellés incluye en la descripción del dolmen algunas referencias a la vida pastoril de la zona:
“710 metros aproximadamente - Napal - Descendiendo de la cota de Boluntza en dirección Oeste por terreno escabroso y de maleza. En un collado, divisoria de los valles de Romanzado y Urraul Alto, en lugar destacado que se aprecia desde lejos. Junto a unas piedras destinadas a la sal del ganado, se halla el monumento, el más esbelto de toda esa zona, del que destaca la gran cubierta, que se apoya sobre las losas, que, unidas en su parte superior, forma un cobijo para los pastores. Las coordenadas en la hoja n.º 142 (Aoiz), son: 2º 26’ 33” de longitud y 42º 43’ 29” de latitud. A este lugar se le conoce también con el nombre de Las Tres Mugas. Los datos particulares del dolmen son:
En el galgal se aprecian hasta 5 trozos de losa de diversos tamaños, pertenecientes a la cubierta. Además, es patente la abundancia de matorrales que han crecido en la zona, en la que, de la salera que menciona López Sellés, no queda rastro alguno.
En la cámara cabe destacar que la losa N ha cedido por el peso de la cubierta, inclinándose hasta apoyarse en la lateral S. El hueco que queda bajo ella da aspecto de entrada a una cueva. La losa S está partida y la parte E se ha abierto al SW, también debido al peso de la cubierta.
La inclinación de la losa N ha provocado que la cubierta quede muy inclinada, más baja por el N que por el S. Está partida y, aunque la mayor parte se encuentra sobre la cámara, por el túmulo se ven hasta cinco trozos de ella.
Tomás López Sellés finaliza este estudio sobre los dólmenes de Ugarra con la siguiente aportación “En ocasión de estar explorando esta zona en compañía de Jesús Elosegui, Eduardo Mauleon y Pedrotxo Otegui, un pastor nos indicó que existía otro dolmen entre la ermita de San Esteban de Ugarra y la base de Idokorri. Con el fin de cerciorarnos de ello, volví a ella, en unión de Ramón Montes Zamora y Florencio Sarasate Berruezo, el 4 de este mes de marzo. Después de una detenida exploración del terreno y de hablar con algunos pastores que nos indicaron la situación del presunto monumento, pudimos darnos cuenta de que lo que ellos tomaban como dolmen, quizá contagiados por nuestro afán de nuevos descubrimientos, no pasa de ser una hendidura natural de la roca, que puede confundir a primera vista".
No obstante, aun cuando creemos que hemos realizado una exploración meticulosa de ese sector Idokorri-Ugarra, no sería extraño encontrar algún otro monumento, dada la característica del terreno escabroso y con maleza en algunos sitios. Pero aun cuando así no fuera, ya es una aportación interesante al Catálogo dolménico del País Vasco, la anexión de nueve dólmenes ubicados en un espacio tan reducido. Pamplona, marzo de 1958". |
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En el entorno del poblado de Napal se hallan dos PEHs. El de Ugarra se halla en lo alto de la Foz de Ugarra y el de la Peña de Abajo, elevado sobre el poblado por el S, en el promontorio sobre el que se encuentra esta peña. P.E.H. de UGARRA.
Es un pequeño recinto fortificado, asentado sobre la cresta rocosa de la foz de Ugarra, muy próximo a la cueva de las Mozas.
Se trata de una fortificación protegida de NW a SE por una potente muralla de piedra por todo su perímetro, excepto por el W, espacio que protege el pronunciado cortado rocoso de la foz y que permite una amplia vista sobre ésta. Una densa vegetación de carrascas y bojes cubre el entorno, el recinto y parte de la muralla por el E, lo que impide una visión del conjunto.
Esta era de fuerte estructura, a juzgar por las piedras que la componían. En el extremo NW de la muralla se observa una estructura habitacional cuadrada que, al igual de la muralla, estaba construida de piedra caliza. No era difícil conseguir este material, pues su asentamiento se halla sobre un suelo rocoso calizo con abundantes grietas y roturas que favorecen su extracción. De ahí que, tanto los dólmenes como esta fortificación estén construidos en base a este material.
Al llegar por primera vez
a Napal, todos nos sorprendemos de la imponente imagen que ofrece la Peña
de Abajo montada como cresta rocosa sobre el Cerro de la Peña.
Napal. Restos de muralla del PEH del Cerro de la Peña.
El poblado estaba
defendido por el lado S por la propia roca. Al N, donde se asentaba el
poblado, observamos dos terrazas, una por encima de la otra, en las
que se construyeron sendas murallas de piedra que se proyectaban de E a W,
hasta el extremo occidental de la roca. Por debajo de estas defensas,
observamos también algunas estructuras de terrazas que pudieron servir
para asentar otros elementos de defensa adelantada, como fosos,
empalizadas, etc. Un elemento que llama nuestra atención son cuatro hoyos excavados en línea recta en el extremo oriental de la roca. Parece ser que se trata de pechinales para encastrar la muralla superior con la roca.
Estas terrazas fueron cultivadas hasta las primeras décadas del S. XX, lo que hace pensar en el posible daño otorgado a las estructuras del PEH. Sin embargo, la agricultura llevada a cabo con tracción animal causaba muy poco daño a estas estructuras. De ahí que perduren hasta nuestros días. Así en las laderas del promontorio se han encontrado fragmentos de cerámicas celtibéricas, hechas a mano y a torno, romanas y medievales, así como fragmentos de molino barquiforme a mano.
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LOS DÓLMENES DEL ENTORNO DEL PUERTO DE ISO En el entorno del puerto de Iso se encuentran cuatro dólmenes: los de Puyomediano E y W, al suroeste, muy cerca de la carretera NA- 178 en el alto del puerto. El de Idorra, en el monte de su nombre sobre la Foz de Arbaiun, en las proximidades de Peñacornota. Y el del Puente de Bigüezal, al noreste, a los piés del puerto, en las cercanías del puente del mismo nombre sobre el río Salazar. A todos ellos se accede fácilmente, ya que se encuentran en las proximidades de la carretera NA- 178.
Los dólmenes de Puyomediano. Se ubican en una loma no muy elevada, que desciende de la altiplanicie de Iso hacia el W, hasta el barranco de Orradre. La carretera NA-178 discurre por la ladera S de esta loma en el trayecto que asciende desde el Puente de Orradre al Alto de Iso.
El acceso a estos dólmenes es corto y sencillo. Iniciamos el recorrido en el Alto de Iso, al que ascendemos desde Lumbier por la carretera NA-178. En el punto kilométrico 9,6, donde comienzan los campos de cultivo de la altiplanicie del puerto, a mano izquierda de la carretera, tomamos una pista (camino de rodadura) que a lo largo de setecientos cincuenta metros nos conduce hasta ellos.
Este camino, de suelo muy pedregoso, discurre a través de un bosque de carrascas y de matorrales mediterráneos, sobre todo los bojes.
Recorridos unos doscientos cincuenta metros abandonamos el camino y ascendemos por una desmarcada senda al N, a un suave cerro, donde encontramos el dolmen de Puyomediano E. Descendemos del dolmen al camino y continuamos unos quinientos metros hacia el W hasta alcanzar una zona de tufarros sobre una vaguada. Veinticinco metros al sur del camino hallamos el dolmen de Puyomediano W.
El dolmen de Puyomediano E Este dolmen es de reciente localización. Fue localizado en el año 2004, contrariamente al del W que fue localizado casi cuarenta años antes, cuando Tomás López Sellés lo localizó en el año 1965 con la ayuda de vecinos de Domeño que le comentaron su existencia. Pero lo curioso es que estos vecinos no tuvieran conocimiento del primero, cuando su proximidad y circunstancias son similares.
Los datos geográficos del dolmen de Puyomediano E son los siguientes:
Se trata de un dolmen de dimensiones considerables. En el interior de un cerco no muy elevado de bojes y carrascas se encuentra un túmulo compuesto de bloques de piedra caliza. Sus dimensiones y elevación son ostensibles desde el interior del mismo. Desviados del centro hacia al S están creciendo dos brotes de carrascas y bojes. El galgal se halla muy revuelto y son muy evidentes las señales de que sus piedras han sido removidas, especialmente por el centro y S del túmulo.
La cámara se compone de dos grandes y gruesas losas laterales paralelas e inclinadas hacia el interior. Al N y evidentemente removida se halla, recostada en tierra, una tercera losa que podría ser la cabecera o bien parte de otra, lateral o cubierta.
Al S de la cámara, entre las dos losas laterales, se encuentra encajonado otro trozo de losa a modo de trasera, pero no lo es, ya que es un dolmen corto y abierto. Este trozo de losa da la impresión de ser parte de la cubierta desprendido al interior de la cámara.
Iso. Puyomediano E. Las losas del entorno de la cámara desde el SE
Tomás López Sellés publicó en la Revista Munibe de la Sociedad de Ciencias Aranzadi de San Sebastián (1965) un artículo con el título "Dos nuevos dólmenes en Navarra", en el que describe la localización y composición del dolmen de Puyomediano en estos términos:
“Tanto
la zona de Idokorri-Ugarra como la de Leire-Illon, son intensamente
dolménicas, ya que en la primera, con el hallazgo de este de Puyomediano,
son ya diez los monumentos megalíticos
Iso. Puyomediano W. Cámara desde el W
El dolmen de Puyomediano W se halla a poca distancia de la actual carretera de Lumbier a Navascues, entre los kilometros 90 y 91 del mapa catastral 142 (Aoiz), y a la izquierda de la citada vía entre dos caminos, uno de ellos cañada, que continúa al puerto de Iso. Su situación es poco apreciable, de no ser oteando desde la cota 660, que queda al Oeste. Coordenadas en el citado mapa 142 (Aoiz) 2º 28’ 18’’ de longitud y 42º 41' 03’’ de latitud. Altitud aproximada, 620 metros. En el galgal poco pronunciado, de unos diez metros de diámetro, quedan dos losas, que no es posible precisar si corresponde alguna a la cubierta.
Quedan algunas otras losas mas pequeñas dentro y fuera de la cámara, que, al parecer, tenia la orientación E-W.
Iso.Puyomediano. La cámara desde el E. López Sellés señala las medidas de las dos losas de mayores dimensiones. Incluimos aquí las de todas las losas porque, aunque de dimensiones inferiores, son también de tamaño considerable. Una de ellas trasera de la cámara, o parte de ella. También es muy probable que las losas 1 y 2 compusieran la cubierta, ahora partida en dos.
El dolmen de Idorra.
La loma de Idorra o Monteidorra se extiende de NE a SW por encima de las paredes rocosas occidentales de la Foz de Arbaiun, entre Peñacornota y la Peña del Aguila. Es una loma de escasa elevación, cubierta en su totalidad de grandes bojerales, con ollagas, enebros, espinos y zarzas. El arbolado generalizado lo componen las carrascas, agrupadas o diseminadas, aunque también vemos robles y quejigos.
El acceso a este dolmen es relativamente sencillo. Partimos del aparcadero situado en lo alto del Puerto de Iso, tomamos el camino que se dirige al S, hacia Peñacornota. Recorremos este camino en un trayecto de dos kilómetros de suave ascenso por medio de un espeso bosque de carrascas, robles y quejigos hasta que alcanzamos su punto más elevado, ya en las proximidades de Peñacornota.
Abandonamos este camino y tomamos otro que sale hacia el SW y que se proyecta por la ladera S de la suave loma de Monteidorra. Este camino nos conduce hasta la borda de Idorra, donde lo dejamos y por un limpio y suave pastizal ascendemos al N, hasta la cumbre donde se encuentra, inmerso en un bojeral, el dolmen de IDORRA
Tras la visita al dolmen, regresamos por el mismo camino y al llegar al cruce podemos seguir al S y acercarnos a los impresionantes miradores de Peñacornota, situados trescientos metros adelante . Nos detenemos ahora en la exposición y detalles observados en el dolmen de Idorra. En primer lugar su ubicación.
El P. Francisco Ondarra en "Noticias Megalíticas en los papeles de Tomás López Sellés, publicado en la revista Trabajos de Arqueología Navarra Nº 10. 1991-92. Pag. 178, expone el siguiente texto, escrito por el propio López Sellés en una ficha de los monumentos por él localizado, pero catalogado como dudoso: "9. Leire-Illón Hay un posible dolmen en la cota 830, a la derecha de la casa del caminero del puerto de Iso. A unos 150 m. al norte de una borda que aparece en el catastral hay un conglomerado de piedra muy revuelto y entre bojes, en el que sobresalen tres losas al S. y una al N. Se aprecia algo de galgal, y la posible cámara sepulcral se halla tapada por piedras. El término, denominado Idorra, pertenece a Arbonese/Arboniés. Las coordenadas en la hoja 142-Agoitz son: long. 2o 29' 40", lat. 42° 40' 40": 27 de diciembre de 1957".
En realidad el término no pertenece a Arboniés, sino que es comunal de Romanzado. López Sellés lo incluye en la zona megalítica Leire-Illón, zona 49. Quizá es más aconsejable incluirlo en la zona 48 Idokorri-Ugarra por proximidad, afinidad de paisaje y porque de por medio se encuentra la barrera natural de la Foz de Arbaiun.
Aunque López Sellés lo tilda de dudoso, en realidad no lo es. Es muy probable que él pasara muy rápido por el lugar, ya que no anota las medidas de las losas, muy extraño en él. Se ubica en el interior de un fuerte y cerrado bojeral que impiden totalmente su visibilidad. Un alto y espigado espino y una encina carrasca lo flanquean por el E y W.
Idorra. Vista del bojeral que cubre al dolmen.
Se trata de un galgal de piedras, sensiblemente elevado para el diámetro que tiene. En su entorno, por fuera del bojeral, se ven varias piedras, lo que puede indicar que la parte del galgal no protegida por el bojeral que lo cubre se ha dispersado y ha desaparecido.
En el centro, en un pequeño espacio libre de vegetación, se ven las losas que compondrían cámara. Esta tendría una orientación al NE. Por el E dos losas se mantienen en pie, una parcialmente superpuesta sobre la otra. Es posible que ambas fueran una sola losa que se ha partido. La presión que la vegetación ejerce sobre el túmulo ha empujado a la más pequeña hasta superponerse parcialmente sobre la segunda. Junto a ellas dos trozos informes de losas.
Por el W tiene una tercera losa, casi paralela a las anteriores, pero abriéndose hacia el N. Esta también se mantiene en pié, semienterrada y oculta por los bojes y otros matorrales. Esta hace de muro de contención del pedregal que cubre todo el recinto de la cámara.
Iso. Idorra. Proyección de la cámara al SW
El dolmen del Puente de Bigüezal.
Accedemos hasta el dolmen en coche. Descendido el Puerto de Iso en dirección a Navascués. Pasamos el puente y el cruce de Bigüezal y tomamos a mano izquierda la antigua carretera, que transcurre paralela a la nueva, por espacio de doscientos metros. Al finalizar la vieja carretera, hallamos el dolmen en el interior de un grupo de robles ubicado veinticinco metros al NW
Los datos geográficos del dolmen son:
D. Juan Maluquer de Motes excavó este dolmen en el año 1954, publicando sus resultados en la Revista Príncipe de Viana en el año 1955. Así describe al dolmen: "Este dolmen, constituido por una pequeña cista, se halla muy cerca (menos de 100 metros) de la carretera de Pamplona a Navascués, a la izquierda entre la carretera y el río Salazar, después de dejar a la derecha la carretera que desvía a Bigüezal, a cuyo término, según nuestros informes, pertenece. La cámara sepulcral (figura 5) carece de cubierta y está formada por cuatro losas. Conserva restos de un túmulo muy acusado que en su diámetro máximo alcanza 12 metros y que originariamente sería circular, aunque ahora aparece ovalado por haber sido recortado por el Este y el Oeste por dos campos de cultivo ampliados a expensas del gran túmulo, dando un diámetro transversal de 7,10 metros.
La cámara sepulcral apareció cuidadosamente vacía hasta el punto que nos inclinamos a creer que en este caso no se trata de las violaciones seculares que son habituales en los dólmenes pirenaicos, sino que el dolmen ha sido excavado con miras arqueológicas. En todo caso se trata de un megalito no mencionado en los trabajos que hemos consultado y que no aparece tampoco en el reciente catálogo de Elósegui. La primera noticia de la posibilidad de que se tratara de un dolmen la debemos a nuestros obreros José Mª Miquéleiz y Valentín Araguás, de Navascués.
Forma la cámara un rectángulo regular de 1,40 por 1,10 metros, constituido por cuatro losas bien ajustadas, salvo en un punto donde aparecen dos piedras más pequeñas para completar el cierre por el Sur. Las losas son de dimensiones modestas:
El cribado de la tierra, muy escasa, que contenía la cámara, más alguna tierra del exterior, fue prácticamente estéril, pues solo aparecieron 16 piezas dentarias humanas, restos insignificantes de huesos, sin que pudiera reconocerse ninguno, y dos pequeñísimos fragmentos de cerámica amorfa. No menciona Maluquer de Motes la existencia de un trozo de losa que se encuentra al W de la cámara, junto a la losa lateral. Podría ser parte de la cubierta que un día cubriría la cámara del dolmen.
Hasta hace poco tiempo, el dolmen estaba totalmente cubierto y cerrado por los bojes. A pesar de estar situado junto a la carretera era muy desconocido entre la gente de la zona. En la actualidad se encuentra limpio y muy visible.
Puente de Bigüezal. Cámara desde el SE
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LOS MONUMENTOS PREHISTÓRICOS DE BIGÜEZAL.
En Bigüezal se encuentra una estación megalítica diseminada por su territorio. Se compone de seis dólmenes y un menhir. Estos monumentos se encuentran en el altiplano que forma el valle o sus cercanías, con la excepción de unos de ellos, ubicado en el fondo del valle, junto al río Salazar y que se expone en la subestación megalítica del Puerto de Iso. En el término de Bigüezal se localiza, además de parte de la estación dolménica de Leire-Illón, el yacimiento arqueológico del Abrigo del Padre Areso. Todo ello indica que estas tierras fueron habitadas desde el neolítico hasta la edad de Bronce. De la Edad del Hierro hay restos de un poblado ubicado en la Sierra de Leire,en la cumbre de Castellar.
Biguezal. El
poblado y la ubicación del abrigo del P. Areso. El Abrigo del P. Areso.
Sirvió de refugio y cementerio a pobladores de esta tierra desde hace cinco mil años. El nombre lo recibe del P. Areso, que al parecer se retiraba a este lugar para sus prácticas de vida franciscana. El acceso al abrigo del Padre Areso, a pesar de la cercanía al pueblo de Bigüezal, presenta alguna dificultad debido a la pendiente a superar y a la falta de un camino o senda que conduzca hasta él. Este se hace entre grandes bojes, zarzas, ollagas y otros matorrales. El abrigo se encuentra cubierto totalmente por estos matorrales, entre los que se ven las catas de las excavaciones realizadas.
Llegamos al abrigo desde el pueblo de Bigüezal. Tomamos un amplio camino que sale al E del pueblo, junto a un parque infantil y nos dirigimos al N hasta alcanzar una txabola, junto a una pequeña regata de agua y una hilera de una decena de chopos.
Aquí ascendemos en fuerte pendiente al
NE por el extremo de un antiguo campo de cultivo, cubierto totalmente de
matorrales, hasta alcanzar unas carrascas en su extremo N.
A partir de este punto, haciendo zig-zag entre matorrales y carrascas por menor pendiente llegamos a un claro bojeral por el que ascendemos hasta la explanada, cubierta también de bojes y matorrales, en la que se encuentra el abrigo.
Maluquer de Motes así expone su localización y breve estudio: (PV 1963. Pag. 1029)
Con el deseo de obtener la
mayor información posible sobre los lugares habitados por la población que
.“En el propio término de Bigüezal
bajando del dolmen de Faulo por un sendero
que cruza por unas características
rocas hendidas, se alcanza un gran abrigo rupestre poco profundo pero de
Efectivamente, este abrigo fue excavado por Mª A. Beguiristain (1977 y 1985) y Jesús García Gazólaz (1994-96). Estos estudios han dado a conocer que este recinto tuvo dos usos en contextos diferentes. Uno habitacional por pequeños grupos de humanos, que se daría en torno a 5.000 años, y otro funerario, a partir de 3.000 años. De esta época aparecieron dos inhumaciones. Este proceso constituye a este abrigo como un elemento fundamental para el estudio del proceso de neolitización del Valle del Ebro. También en la Edad Media se usó como lugar de enterramiento, ya que apareció otro enterramiento de hace 1.100 años.
Los Megalitos de Bigüezal Los megalitos ubicados en el término de Bigüezal han sido estudiados en dos momentos. El primero de ellos fue realizado en 1955 por Juan Maluquer de Motes, quién excavó el dolmen de Faulos (junto a los de Navascués y al del Puente de Bigüezal) y el segundo por Tomás López Sellés en 1960, quien plasmó en la revista Munibe del mismo año la localización y descripción de los dólmenes de la Pieza de Luis, Puzalo, Jorabila y del menhir de la Fuente de la Pila. Posteriormente, David Vélaz localizó el de la Mata del Cleve en 1999. Queda pendiente el dolmen de Recimonte, visto por Eduardo Mauleón en 1956, pero que a la fecha no se dispone de conocimiento ni de documentación que lo acredite.
Para acceder a estos dólmenes es necesario tomar distintos caminos debido
a su dispersa ubicación. Puede establecerse una ruta para acceder a los
tres monumentos que se hallan en el entorno del pequeño valle de Lando:
Mata del Cleve, Fuente de la Pila y Jorabila. Los de Faulos, Puzalo y
Pieza de Luis tienen su acceso propio. De igual fo
El dolmen de la Pieza de Luis.-
Este monumento se encuentra al W de Bigüezal, a un kilómetro de distancia. Parra llegar a él tomamos el Camino de las Trancas, que desciende de Bigüezal a la Foz de Arbayún. Pasadas las ruinas de la borda de Juan Agós, a mano derecha de la pista, descendemos al NW a un campo de labor abandonado. En el extremo NW del campo hallamos el dolmen incrustado dentro de una gran vegetación de bojes, carrascas y robles.
Podemos hacer una variante a este acceso. En lugar de dejar la pista en el punto indicado, se continuamos descendiendo por ella hasta llegar a una caseta de aguas, situada doscientos metros más abajo, en una pronunciada curva al S. Dejamos la pista y avanzamos al N-NE por un camino de rodadura. A ciento cincuenta metros encontramos el dolmen.
Así lo vió López Sellés: "En ese mismo día y también señalado por el mismo pastor que nos indicó el de Jorábila, vimos este otro. Se halla a poco más de diez minutos desde Bigüezal, en dirección a Iso, en el lado este de un campo cultivado que se halla cerca de la borda Baji. En un galgal de 11/12 metros de diámetro. Con una sóla losa:
En 1961, Fernandez Medrano realizó una excavación, recuperando algunas lascas y restos humanos. Dolmen de La Pieza de Luis. Cara W
Tal como lo relata López Sellés, el campo en el que se encuentra estaba cultivado en 1960. Hoy está "faitío", (como dicen en la zona) y cubierto de bojes y ollagas con algunas carrascas y robles de los que abundan en la zona.
Dolmen de La Pieza de Luis. Cara E y cráter de la cámara.
El dolmen de Faulos
Este dolmen se halla en lo alto de una loma al N del pueblo de Bigüezal y al S de la cumbre de San Quirico. El acceso es muy sencillo, aunque un poco exigente por el pronunciado desnivel del recorrido (340 m). La pista (camino de rodadura) que sale de Bigüezal por la ermita de Santa Quiteria y asciende a la de San Quirico pasa junto al dolmen en el mismo cerro de Faulos.
Del dolmen podemos seguir el camino que por el bojeral de Faulos se dirige hasta la ermita de San Quirico.
Todo el paisaje es solano, por lo que la vegetación es típicamente mediterránea, donde los bojes, ollagas, enebros y carrascas y robles diseminados, junto a afloramientos rocosos, componen el paisaje. En las cercanías de la ermita aparecen los pinos silvestres, marojos, hayas y robles.
Los datos geográficos del dolmen son:
Maluquer de Motes en este trabajo expone una primera nota respecto a este dolmen: “De gran interés en esta campaña de prospección han sido las excavaciones realizadas en diversos dólmenes. En total se han descubierto siete nuevos dólmenes, que creíamos del todo inéditos, pero que al regresar a Pamplona, después de la campaña, hemos comprobado que uno de ellos, precisamente el más completo, figura ya en el catálogo de Elósegui (1955) con elnúmero 276 y fue descubierto por F. Ripa, que dio noticia de él en la Revista Pyrenaica, de Tolosa, en 1952.
Maluquer de Motes, continua su exposición sobre este dolmen:
"Dolmen de Faulo (término de Bigüezal), conocido en Navascués como dolmen de San Quirico. Se halla en la partida de Faulo, junto al camino, a la derecha, que por la toma de aguas conduce a la ermita de San Quirico. Según F. Ripa, a 1.020 metros sobre el nivel del mar. Bigüezal. Dolmen de Faulos desde el S. La cámara sepulcral se levanta en el centro de un túmulo circular de piedras, de 12 metros de diámetro (figura 3) y con una altura conservada de 0,65 metros. Posee una gran cubierta monolítica con inclinación a 30º por haber cedido una de las losas laterales al partirse. La cámara propiamente dicha es de 1,60 por 0,90 metros, corregida la inclinación de la pared lateral. Conserva las losas en los cuatro lados, las dos laterales bastantes más altas que la de cabecera y ésta más alta que la de entrada.
No obstante, el interior de la cámara conserva una potencia de hojarasca y
tierra de cerca de 0,38 metros, que junto a la losa meridional llegaba a
0,50 metros. Bigüezal. Faulos. Vista de la cámara desde el W.
Este sedimento,
cuidadosamente cribado, proporcionó restos numerosos, aunque muy
triturados, de huesos humanos, ninguno entero ni
fragmentos de cráneo. Las piezas dentarias sugieren
Bigüezal. Faulos. Vista de la cámara desde el SW De cierto interés es asimismo el hallazgo de un silbato de hueso de 40 mm. De longitud con perforación mediana, pieza que en realidad no sabemos si considerar como formando parte del complejo dolménico o tratarse de una pieza posterior. No conocemos ningún silbato entre el material procedente de los dólmenes del Pirineo oriental. Según nos informa D. Medrano apareció otro silbato en un dolmen vasco excavado por J. M. Barandiarán, pieza que, sin embargo, no hemos visto. Hallamos también una pequeña cuenta cilíndrica (5 mm.)de esteatita. “Prospecciones arqueológicas en término de Navascués” (PV 1955. Pag 296 y ss.)
“En término de Bigüezal existen diversos sepulcros megalíticos. Ya en 1955 dimos cuenta de dos de ellos (el dolmen del Puente del Romanzado y el dolmen de Faulo). Del primero es poco lo que podemos añadir y nos remitimos a aquella publicación, pero con motivo de una nueva campaña hemos estudiado de nuevo y fotografiado el dolmen de Faulo. “… Cuando excavamos este dolmen a pesar de que la cámara aparecía prácticamente vacía, pudimos recoger aún un material interesante del ajuar original en el que destacaba una bella punta triangular de sílex con pedúnculo y aletas, y un pequeño fragmento del borde de una escudilla decorada con el estilo del vaso campaniforme de tipo Cienpozuelos. Ahora el deseo de conseguir nuevos datos nos movió a examinar el galgal del que excavamos el sector oriental en un cuadrante. Sin embargo la excavación resultó totalmente infructuosa observándose que la cámara se había levantado directamente sobre el suelo sin efectuar una excavación previa, amontonándose el galgal pétreo a su alrededor para calzarla y sostenerla.
También se confirmó de nuevo la repetida utilización de la cámara como escondite ocasional lo que provocaría repetidas violaciones de época antigua. En el galgal aparecieron fragmentos de cerámica moderna. En la figura 5 reproducimos de nuevo su planta y un croquis de su alzado actual”. PV 1963. Notas sobre la cultura megalítica Navarra Pg. 99-100.
El dolmen de Puzalo.
Bigüezal.Ortofoto del Dolmen de Puzalo (SITNA 2021)
Se inicia este recorrido en el Km. 6,30 de la carretera NA-2200 de Bigüezal a Castillonuevo. A mano derecha de la carretera salen pistas en distintas direcciones. Tomamos la que sale al W que muy pronto se convierte en camino de rodadura. Cruzamos una plantación de pinos y trescientos metros adelante, a mano derecha, sobre la cumbre de una suave colina encontramos el dolmen.
Es un dolmen espectacular. Tiene un túmulo coronado por un amplio círculo de bojes que recubren una pared de recinto circular con un diámetro de 25 m. Se desconoce si este recinto abarcaba la totalidad del túmulo. Ello supondría que este era de grandes dimensiones en relación a los de la zona. Pero es muy posible que este recinto se construyera con posterioridad al dolmen y con finalidad distinta,. De todas formas su espectacularidad le ha valido el nombre de “La Corona de Hualde”, como también se le conoce, por su forma y lugar de ubicación.
Tomás López Sellés relata el hallazgo y características de este dolmen: El 17 de mayo de 1953 salí desde Bigüezal, en el valle de Romanzado, en unión de Pedro Echalecu, Eduardo Mauleón e Isaac Santesteban, con objeto de explorar las cavidades subterráneas que pudiese haber en aquella zona. A poco mas de 10 minutos de caminar en dirección a Tiermas, vimos el dolmen de Puzalo, que se halla en una leve eminencia del terreno y casi en línea recta con el de Faulo.
Bigüezal. Puzalo. Foto de López Sellés de 1953
El dolmen de Puzalo conserva las dos losas laterales;
Actualmente no tiene cubierta, aun cuando parece que su desaparición data, según me indicaron, de estos 40/50 últimos años, ya que hay personas que han conocido el dolmen con la citada losa. (“Según nos informó el acompañante Francisco Zabalza, él lo ha conocido, hará unos 50 años, con ella. No sabe cuando ha podido desaparecer, ya que en el pueblo no han dado importancia a lo que allí llaman “sepulcro de moros”).
Bigüezal. Dolmen de Puzalo desde el W
En 1963 Juan Maluquer de Motes, hace una referencia a este dolmen en los siguientes términos: (PV 1963 Nº 92-93. pag. 100-101)
“…
Dolmen muy conocido en Bigüezal con el nombre de la Corona de Hualde, y
aunque haya sido publicado con el de Puzalo, creemos mejor conservar la
denominación de la Corona de Hualde por referirse a una de sus
características más importantes que lo singularizan entre todos los
dólmenes navarros… “…Pero lo interesante de este dolmen es que la cista aparece en el centro de un gran espacio circular de 14 metros de diámetro delimitado por un grueso muro circular también, de 1,10 m. de ancho con una altura conservada de 0,80 m. en algunos sectores. El túmulo alcanza una altura máxima de 1,18 m y las losas de la cista sobresalen más de 1 metro.
La estructura de este monumento es singular y única en Navarra. El carácter térreo del túmulo lo individualiza entre los restantes dólmenes de la comarca que en general presentan un túmulo en forma de galgal de piedras. Inmediatamente nos planteamos el problema de si el muro circular corresponde realmente a la estructura del monumento o hubiera podido levantarse en época incierta con la piedra procedente del supuesto galgal.
En Agosto de 1961 fue excavado por Domingo F. Medrano apareciendo restos muy descompuestos de una inhumación, tres lascas amorfas de pedernal y una minúscula cuenta de esteatita negra, análoga a otras halladas en monumentos megalíticos navarros”. |
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Los megalitos de Lando Debido a su cercanía y acceso, es posible hacer un recorrido y observar algunos de los megalitos de Bigüezal en el entorno del alto valle de Lando, como son el menhir de la Fuente de la Pila y los dólmenes de la Mata del Clebe y de Jorábila, formados entre el monte Lacunazo y la Sierra de Leire, zona de pastos y de extensos bosques de pinos, por donde pasa la Cañada Real de los Roncaleses en dirección a Leire.
El recorrido para visitar los monumentos no es difícil. Se llega a Lando por carretera. Una pista lo atraviesa de W a E cercana a estos monumentos. El recorrido se hace en su mayor parte por esta pista, de la que se toman los accesos a los monumentos que presentan dificultad de localización por la abundancia de grandes bojes y otros matorrales. Este trayecto por el valle corresponde a la Cañada Real de los Roncaleses (GR 13) proveniente de Castillonuevo por el E y continua hacia Leire a través de la sierra de su nombre por el W.
A Lando accedemos desde Bigüezal. Pasamos el pueblo en dirección a
Castillonuevo y tomamos la carretera NA-2201 que en dirección S nos
llevará, através de la ladera occidental de Grúmalo, a la Sierra de Leire
hasta la cima de Arangoiti. Antes de penetrar en esta
Situados en el aparcadero de Lando, salimos por la pista hacia el E. A cuatrocientos metros nos introducimos en el bosque y sotobosque al N de la pista y a cincuenta metros de esta encontramos el menhir denominado de la Fuente de la Pila.
De este dolmen giramos a E y por un camino forestal no muy claro, entre bosques de pinos y espacios abiertos, desciende hasta la pista de Lando, un kilómetro y doscientos metros adelante del punto de acceso al dolmen de la Mata del Clebe.
Continuamos por la pista en dirección E y cuatrocientos metros adelante, punto donde la pista gira al S, tomamos una senda al NE. Doscientos metros adelante por esta senda encontramos, a mano izquierda, el dolmen de Jorabila. El regreso lo hacemos por la pista, sin necesidad de ascender a la loma de Grúmalo.
Bigüezal. Pinar en la cumbre fe Grumalo
El menhir de la Fuente de la Pila
Situado en pleno valle de Lando, junto a la pista por la que atraviesa el valle por donde discurre la Cañada de los Roncaleses. Está oculto por los grandes bojes bojes y pinos que pueblan este valle. Aunque le pusieron el nombre de Fuente de la Pila, esta fuente (fuente y abrevadero con 6 askas a distintos niveles) se encuentra a 400 m. al S del menhir, en un pequeño barranco dentro de un bosque de pinos y hayas.
Lopez Sellés lo identifica con el nombre de Lando. El menhir se halla partido en dos partes, en medio de una zanja de alguna posible excavación. Una parte se encuentra de pié en el interior de la zanja y la otra tumbada fuera de esta.
Biüezal. Menhir de la Fuente de la Pila entre el bojeral de E a W
¿TRILITO DE LANDO? “Aunque con todas las reservas, me parece interesante señalar lo siguiente: En ocasión de que en unión de Pedro Echalecu e Isaac Santesteban examinaba los «forados» o pequeñas simas de Puzalo y Trapala, pregunté a dos pastores de Bigüezal si conocían algunos dólmenes igual o parecidos a los de Faulo y Puzalo, ya registrados en el Catálogo. Uno de dichos pastores me contestó que a unos tres cuartos de hora desde Puzalo, en dirección a Tiermas, en un pequeño valle llamado Lando, existía algo que siempre le había llamado la atención.
Efectivamente, en el lugar indicado por el pastor, existe algo que extraña, pues se trata de dos piedras, que dan la impresión de haber sido trabajadas a mano, que presentan unas ligeras rayas longitudinales. Una de las dos piedras, hincada verticalmente en el suelo. Junto a ella, pero apoyada en la tierra, otra losa que va estrechándose. López Sellés detalla que la losa hincada tiene una dimensión de 0,68 m de altura. En la actualidad tiene 1,10 m. La diferencia es que antes de 1990 alguien ha hecho una zanja de excavación y ha dejado al descubierto una parte mayor de esta losa de la que se veía antes.
“Como el pastor insistía en que él había conocido otra losa igual que la que se conservaba hincada en el suelo, opinando que se la habían llevado de allí hacía pocos años, cabe preguntarse si no pudo ser un trílito, monumento hasta ahora no encontrado en Navarra.
Fuente de la Pila de W a E.
Dada la posición y forma de las dos losas ahora existentes, puede imaginarse en un banco compuesto de asiento y dos soportes, al que se le ha quitado uno de estos últimos.
Posteriormente a aquella fecha, 17 de mayo de 1953, he vuelto a visitarlo hoy. Sigue en el mismo estado. Se halla en la parte más elevada del vallecito de Lando, a unos 500/600 metros de donde termina un carretil que arranca desde Bigüezal, y que ha sido construido hace tres o cuatro años. La zona de Leire-Illon es densa en monumentos dolménicos, así como la contigua de Idokarri-Ugarra. cuyos descubrimientos ya he dado a conocer en «Munibe». ¿A qué pueden obedecer estas dos losas, que parecen trabajadas a mano, en lo alto de un valle y muy cerca de los dólmenes de Recimonte y de Jorabila? Las coordenadas en la hoja 175 (Sigüés), son las siguientes: 2º 32’ 40” de longitud y 42º 39’ 35” de latitud. Visitado el 6 de abril de 1960. (Munibe 1960. Pag. 248-249).
Bigüezal. Fuente de la Pila.Losas desde arriba.
El dolmen de la Mata del Clebe.
Se encuentra en el extremo S de la amplia cumbre del monte Grúmalo, elevado sobre el valle de Lando por el N. Se accede al dolmen por un camino forestal que asciende de la pista de Lando a este monte. El dolmen se ubica a veinte metros a la izquierda del camino, en el interior de un bosque de pinos silvestres, delgados y muy altos, con el suelo cubierto de pequeños helechos que componen un espectacular paisaje.
El dolmen pasa desapercibido por los abundantes helechos, bojes y otros matorrales que crecen en el lugar y dentro del túmulo. Los datos geográficos son:
Es un dolmen que se encuentra arruinado. Consta de un perceptible túmulo, rodeado parcialmente de bojes que lo disimulan en el entorno, en el que hay un cráter central en el que se ubica la cámara.
Losas numeradas del dolmen de la Mata del Clebe.
Además del dolmen, el amplio bosque de espigados pinos silvestres que se extiende a lo largo de toda la cumbre del monte Grúmalo invita a dar un paseo para sentir las ricas flora y fauna que en esta zona se desarrolla.
El dolmen de Jorábila Situado junto al camino de Jorábila que desciende desde Lando, al S de Grúmalo, hasta el Forado, al N, por el barranco de Los Focillones. Se encuentra en zona de pinos silvestres rodeado de altos bojes y pequeñas hayas que impiden su visibilidad, confundiéndose con el resto del paisaje.
Y así lo describió López Sellés en 1960: “Inédito. Se halla en un vallecito formado por la cara norte de la sierra de Leire y una loma arbolada que se encuentra al sur de Bigüezal. El camino de Jorábila. que desciende después a Bigüezal, rodea el monumento. Sobre un galgal de 33/34 metros de diámetro y cerca de 2 de altura, se conservan tres losas que forman un recinto sepulcral.
Jorábila. La cámara desde el W
Dolmen de Jorábila. La cámara desde el N. La cámara se encuentra cerrada al E por una piedra que no corresponde a ese lugar. No se trata de la losa trasera, ya que es un dolmen corto y abierto. Es una piedra removida del túmulo y colocada en ese lugar a fin de cerrar el recinto. Cosa lógica, por otra parte, si sabemos las funciones de almacén de piensos que ejerció, seguramente durante muchos años. Por otra parte, la losa de mayores dimensiones, situada en el lateral S de la cámara, presenta una hendidura muy visible en su mitad. El tiempo terminará por partirla por ese lugar.
¿Dolmen de Recimonte? Eduardo Mauleon y Tomás López Sellés en la revista Pyrenaica (suplemento 1956) exponen la existencia de un dolmen, localizado por Eduardo Mauleón en 1954, en el término de Bigüezal, en los siguientes términos:
“RECIMONTE?”. Bigüezal.- Enclavado en una inhóspita loma que mira al N. la sierra de Illón. Se halla a una distancia de unos 4 km. de Bigüezal (E) a la derecha de la carretera que une este pueblo con Castillonuevo. En todo el día no se pudo encontrar a personas algunas que diera información del término. El dolmen está desecho. Tiene galgal, aunque no muy extenso y abundante. La cubierta que reposa sobre el suelo, tiene 1,60 x 0,96 x 0,32. Lateral derecho 1 x 0,22. Hay también una losa separada de la tapa, perteneciente probablemente a esta, de 0,40 x 0,50. No se hizo cata (9-5-54)” Nuevos Dólmenes. Pyrenaica 1956 (suplemento). Pag.15.
Francisco de Ondarroa en "Noticias megalíticas, en los papeles de López Sellés" apunta la siguiente nota: G. Estación dolménica Leire-Illón. Al presentar el dolmen Recimonte, de Biotzari/Bigüézal, dice Apellániz que López Sellés no pudo localizarlo en dos ocasiones en que lo intentó acompañado de E. Mauleón. Efectivamente, por más que se esforzó prospeccionando solo o acompañado, preguntando a los pastores, etc., no logró ubicarlo, de donde concluyó que no existía". (Trabajos de Arqueología Navarra. 1991-92. Pag 174) Lo curioso del hecho es que en 1966 ambos autores volvieron para reconocerlo y no pudieron encontrarlo, por lo que siempre se ha tenido como muy dudosa su existencia. Hilarriak lo ha catalogado con coordenadas que no coinciden con la ubicación del monumento. Nadie sabe dar referencias concretas del dolmen, por lo que su existencia continua catalogándose como dudosa o inexistente.
El acceso al Cerro de la Muga lo hicimos a partir del Km. 8,85 de la carretera NA-2200, en el trayecto de Bigüezal a Castillonuevo. Junto a una alcantarilla, tomamos un camino hacia el S que penetra por un joven pinar de plantación a la hoya de Baratillos, a los pies de la loma de su nombre. La hoya se proyecta hacia el S cubierta de plantaciones de pinos, pastizal y matorral mediterráneo.
Quinientos metros adelante nos percatamos de algunos montones de piedras, al menos tres, incrustados y cubiertos por grandes bojes. A nuestro entender se trata de restos de antiguas cabañas o refugios de agricultores y pastores cuando estas tierras se cultivaban o los ganados pastaban en ellas.
Continuamos
por el pastizal unos ciento cincuenta metros al SW hasta el fondo del
valle por donde desciende el Barranco de los Focillones de la Sierra de
Leire. A partir de este punto emprendemos la ascensión a la loma del
Cerro
Alcanzamos el pastizal-bojeral del Cerro de la Muga por el que avanzamos al SE hasta alcanzar la alambrada divisoria de los términos de Castillonuevo y Bigüezal, junto a un gran y vetusto roble. En las cercanías vemos algunas palomeras. Es un espacio de grandes y tupidos bojes, pinos y robles que se eleva ligeramente hacia el S, en el que sobresalen algunos afloramientos rocosos calizos, tanto en el término de Bigüezal como en el de Castillonuevo.
Cruzamos la alambrada y entramos en territorio de Castillonuevo, en el paraje de La Liena. Inmediatamente nos topamos con una serie de estos afloramientos a mano derecha con el más extenso en ligera pendiente al S. Sobre este afloramiento, en un rellano de su parte más elevada vemos una especie de galgal rebajado con abundantes piedras removidas y con algunas de ellas en posición como de haber formado una cámara.
Cerro de la Muga. Viejo roble en la muga Bigüezal-Castillonuevo.
Llama la atención porque el afloramiento rocoso tiene sus piedras emergentes del suelo de forma natural mientras que las del rellano superior evidencian que han sido removidas. Una antigua senda pasa bajo el afloramiento rocoso. Inmediatamente nos vino la idea de si podría tratarse del dolmen que vio Eduardo Mauleón y que lo llamó Recimonte. Las escasas referencias que anota no aportan gran luz sobre su posible ubicación. Entonces nos surgen dos dudas. La primera, si este fenómeno es un dolmen, la segunda, si se trata del dolmen de Recimonte.
En primer lugar, E. Mauleón no hace referencia a los afloramientos rocosos y dice que está en término de Bigüezal. Este, aunque junto a la alambrada divisoria, se ubica en terreno de Castillonuevo. Es probable que con los mapas y medios de los años 50 del siglo pasado fuera difícil establecer la ubicación exacta del dolmen. En segundo lugar, habla de una loma inhóspita que mira al N la Sierra de Illón. La ubicación que atribuye Hilarriak al dolmen es en la loma de Baratillos, por lo que es muy probable que no sea correcta, ya que en esos años el espacio lo ocupaban campos de cultivo en las hoyas oriental y occidental de la loma y toda ella era un pastizal con arbolado diseminado, carente de bosque, y muy cercana a la carretera, lo que indica que de inhóspita tenía poco. Hoy día sí es inhóspita porque el bosque de pinos que la cubre, cuyo sotobosque está repleto de grandes bojes, zarzas, espinos y otros matorrales dificultan mucho, cuando no impiden, el tránsito por ella
Por el contrario la loma del Cerro de la Muga y La Liena en la que se encuentra este fenómeno eran inhóspitas entonces y lo son en la actualidad por la distancia y dificultad de acceder a ellos. El rocoso suelo del paraje y el pastizal que se extiende al SE están cubiertos hoy día casi en su totalidad por la incesante expansión de la vegetación mediterránea, especialmente bojes, que con pinos, robles y enebros diseminados ocupan este lugar. Construyendo hipótesis, es muy probable que E. Mauleón recorriera esta loma por la senda que se entrevé bajo los afloramientos rocosos y que se apercibiera, como nos ocurrió a nosotros, de que algo extraño había sobre uno de ellos e interpretara este fenómeno como dolmen.
Respecto al dolmen, hay coincidencia en que está deshecho. La mayoría de las piedras están removidas, al igual que sucede en otros dólmenes de la zona (Pasomuerto, Puntallo de las Capezas, etc.), posiblemente por los pastores que por aquellos años abundaban por la zona, cosa que extraña a E. Mauleón de no tropezar con alguno que le informara sobre el terreno. De hecho, lo llaman Recimonte, cuando esta toponimia corresponde a un espacio en la ladera NW de Grúmalo, distante unos tres kilómetros de este lugar. El paraje donde se ubica este fenómeno la toponimia oficial lo denomina El Cerro de la Muga en Bigüezal y La Liena en Castillonuevo. Las losas que formarían la cámara son las más removidas, aunque aún se percibe cierta forma de ésta. Las que él identifica no se encuentran en el estado en que las describe, especialmente la losa cubierta, aunque algunas de ellas sí responden a las medidas que expone.
En conclusión, mantenemos las dos dudas. Este fenómeno puede ser o no un dolmen y puede corresponderse o no con el que E. Mauleón identifica con el nombre de Recimonte. El objetivo de esta exposición es no darlo por inexistente o perdido, sino para mantener viva la duda sobre el mismo y así seguir prospeccionando el terreno hasta un día llegar a localizarlo e identificarlo. |
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El último vestigio prehistórico que visitamos en Romanzado es el PEH de El Castellar, en término de Bigüezal. Se ubica este poblado en la misma cumbre de El Castellar en lo alto de la Sierra de Leire. Accedemos a El Castellar desde Lando, al que llegamos desde Bigüezal por la carretera de Arangoiti. Es posible que en el desvío hacia Lando la carretera esté cerrada con una valla. Entonces dejaremos el coche y seguiremos a pie hasta Lando (+1,8 km.).
Al alcanzar la cumbre nos llaman la atención algunos elementos que se encuentran en ella. El primero consiste en unos grandes acebos que con sus frutos rojos ponen un colorido especial en el paisaje. Otro es un pequeño abrigo enclavado en una roca, dedicado a modo de santuario encalvado. El tercero es una piedra grande que parece dibujar el cuello y cabeza de una gran tortuga. El cuarto es la gran cruz de acero inoxidable que se encuentra en el borde del farallón que delimita la cumbre.
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