ÍNDICE
El PEH de Garítoain III.
El asentamiento prehistórico de
Garítoain II
El
asentamiento prehistórico de Zirimotz.
El PEH de Oskuain.
Los yacimientos prehistóricos de
Erbiáin.
El asentamiento prehistórico de
Arizkoa
El PEH del Castillo de Monreal. El PEH de Lakarra
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El componente más antiguo del paisaje prehistórico de Monreal lo halló Francisco Setuain Irigoyen en una red de yacimientos de superficie localizados en Equisoain, Higa de Monreal, Salinas de Ibargoiti, Abínzano e Izco, hallando en ellos piezas líticas, de sílex, hachas pulimentadas y otros más.
Con el objetivo de visitar el lugar donde se hallaba este PEH y algunos otros lugares de interés del sector occidental de Monreal, elaboramos una ruta que nos conduce a ellos.
Regresamos al Camino de Santiago y ascendemos por espacio de doscientos cincuenta metros al W hasta lo alto de la suave colina donde se asentaba el PEH de Garitoáin, cerca del poblado de Yárnoz, hacia el que se dirige el Camino de Santiago. De regreso a Monreal, al llegar al puente de Zirimotz tenemos la opción de salir a la carretera NA-2420 y observar el lugar donde se hallaron los restos de PEH de Zirimotz, pegados y paralelos a la misma carretera. Podemos acercamos también por la NA-2420 al Canal de Navarra, desde cuya atalaya contemplaremos la A-21 en el lugar donde se encontraron los restos de Labarekua, entre el puente de la autovía sobre el río Unciti al E y la rotonda de acceso a la misma al W. Además, podemos visitar el lugar de la corraliza de Garítoain y los restos de la ermita de San Babil.
Al regresar a Monreal podemos hacerlo por por la carretera NA-2420 y observar el Crucero de San Blas, ubicado a unos quinientos metros de Zirimotz por el E y a poco más de un kilómetro de Monreal por el W.
La cascada de Diablozulo. El barranco de Diablozulo desciende entre la Higa y la Sierra de Alaiz por un empinado y abrupto cortado de rocas, que finaliza con una cascada que se sitúa al E del promontorio de Garítoain donde se situaba el PEH. La cascada tiene una altura de unos 11 m. de caída vertical. Barranco arriba (imposible de transitar) tiene otras cascadas, pero sólo es posible visitarlas practicando el barranquismo. El entorno de la cascada está cubierto por una densa vegetación que la oculta hasta llegar a sus pies.
Los restos de este poblado se hallan en el límite occidental de Monreal/Elo, muy cerca de la muga con Yárnoz (Valle de Elorz)
En este lugar se estableció una cantera para la extracción de piedra destinada a la construcción del Canal de Navarra que discurre a unos trescientos cincuenta metros al N. Esta actuación provocó el desmantelamiento total del cerro, y con él de los restos óseos y cerámicos prehistóricos que allí se encontraban.
No obstante, previo al desmantelamiento, Amparo Castiella en la década de los noventa del siglo pasado recogió en el lugar diversos materiales como sílex y lascas, un fragmento pulimentado y un alisador de piedra del neolítico. Javier Armendáriz en 2003 encontró bajo la capa de tierra agrícola fragmentos óseos y cerámicos del neolítico, anteriores a la Edad del Hierro.
Posteriormente la rebajada cantera fue recubierta con tierra agrícola, quedando el espacio útil para la agricultura, aunque muy rebajado en relación a su elevación anterior.
En su extremo S existe un pedregal que da a pensar que fueran
restos de alguna muralla del antiguo poblado, pero el tamaño y
forma de sus piedras parecen descartar esta posibilidad. Puede
tratarse de residuos de la antigua cantera o de otra actividad
humana.
El asentamiento prehistórico de Garítoain II.
Monreal. Entorno de Garítoain II
El material recogido hizo posible la datación del asentamiento, que se corresponde con la Edad del Hierro I y II. Estos materiales cerámicos consisten en 65 fragmentos manufacturados y 54 fragmentos torneados, además de 4 piezas cerámicas de la época romana.
El siguiente lugar que visitamos es Labarekua, en torno a la A-21. Como hemos dicho antes, inicialmente se creyó que era un asentamiento prehistórico, pero resultó ser de la civilización romana. Por ello está incluido en el paisaje humano de Monreal en esta época.
El asentamiento prehistórico de Zirimotz. También visitamos el espacio donde se hallaron los restos del asentamiento prehistórico de Zirimotz, localizados el 23 de septiembre de 2004, con motivo de la realización de las obras para la Autovía del Pirineo, entre el Canal de Navarra y Monreal.
Se trata de un núcleo de población que transcurre pegado y paralelo a la carretera NA-2420 y situado en una zona llana sedimentada por el río Elorz, en su margen derecha. El camino de Garítoain cruza este espacio de N a S para dirigirse al puente de Zirimotz y cruzar el río Elorz.
Monreal. Lugar de la excavación de Zirimotz en 2004 y en la actualidad
Monreal. Fragmento de cerámica de Zirimotz
El PEH de Oskuain se ubica sobre la cumbre de su nombre, situada al N del corredor de Monreal, muy próximo a las mugas de Elorz y Unciti.
Es una cumbre rodeada de campos de cultivo, cubierta por un denso bosque de robles pubescentes y .grandes bojes, acompañados de zarzas, espinos y otros matorrales que obstaculizan el acceso a ella y una visión tanto del conjunto como de los detalles de las estructuras que en ella se encuentran.
Accedemos al PEH desde el túnel de la carretera NA-234 de Urroz-Villa a Campanas, situado junto a la presa del Canal de Navarra. Inmediatamente de pasar el túnel, tomamos un camino de rodadura que asciende hacia el SW entre campos de cereales. Transcurridos trescientos metros, tras un fuerte pendiente hallamos, elevado sobre el camino, el yacimiento prehistórico de Erbiain II y poco más adelante el desvío a Erbiain III.
Continuamos el camino al W y, a media ladera, nos desviamos al NE por un camino no muy claro por la abundancia de hierbas y maleza que lo cubre hasta que alcanzamos el Paso de Igola y, al otro lado, otro estrecho campo de cereales que asciende en dirección a la ladera meridional de la cumbre de Oskuain.
Continuamos en leve ascensión por el límite SW del campo hasta su extremo, ya bajo la cumbre de Oskuain. Abandonamos el campo y penetramos en un espacio herboso de pinos y matorrales. Ya no hay camino, ni senda. Así que emprendemos la ascensión al NE ladera arriba y, con alguna dificultad, muy pronto alcanzamos el cerro. Nos abrimos paso hacia el NW y alcanzamos la cercana cumbre de Oskuain, donde se encuentran los restos del PEH.
Monreal. Oskuain. Ortofoto de 1929 y vista de la ladera septentrional. Entre el pinar y la cumbre, la hoyada del foso. El PEH de Oskuain es un recinto de cumbre por su lugar de asentamiento. No es fácil hacerse una idea de la estructura de este PEH por la densa vegetación de robles pubescentes, bojes y matorrales que lo cubren y lo ocultan. Está orientado de SE a NW. Para poder observar la estructura del poblado recurrimos al ortofoto de 1929 del SITNA.
Monreal. Oskuain. Vértice NW de la cumbre y terraza sobre la que se sustenta.
Observamos que por el SW estaba protegido por un cortado con salientes rocosos, sustentado sobre una plataforma, que incrementa la pendiente del terraplén y con ello la defensa del poblado.
Los materiales arqueológicos encontrados son escasos, entre ellos dos fragmentos de construcción y tres pequeños de cerámica manufacturada.
El lugar donde se ubicaba el yacimiento de Erbiáin III se encuentra unos seiscientos metros al NW del anterior, en distinta parcela agraria. Se accede a él por el camino de Oskuain, tomando un desvío hacia el W poco después de pasar Erbiain II.
Al igual que el anterior, los materiales hallados son muy escasos, destacando un fragmento de piedra pulimentada.
Erbiain III. Fragmento de piedra pulimentada.
El asentamiento prehistórico de Arizkoa
También, como ya comentamos anteriormente, al realizar las obras de la Autovía del Pirineo, en el paraje denominado Arizkoa, a un kilómetro al E del pueblo de Monreal, se localizaron y excavaron en el año 2007 dos asentamientos, uno prehistórico y otro medieval. De este ya hablamos en la Edad Media de Monreal.
Los restos prehistóricos se localizaron al N del cementerio medieval en una extensión de 1.600 m2. En algunas partes ambos yacimientos se superponían.
Monreal. Arizkoa desde la Higa de Monreal.
Junto a ellos, también se ha documentado una.
estructura de planta pseudocircular
Monreal. Espacio del asentamiento prehistórico de Arizkoa desde el SE. La autovía del Pirineo lo cruza transversalmente de W a E
El procedimiento de la excavación se realizó de la misma forma que el cementerio medieval. Se recogió todo el material arqueológico excavado a fin de salvaguardarlo de la extensa y profunda grieta a abrir en la colina para el trazado de la autovía.
El PEH del Castillo de Monreal.
El tercer PEH de Monreal se ubicaba en la cumbre del El Castillo, el promontorio que se sitúa sobre el pueblo por el W y en el que se ubican las ruinas del castillo medieval.
La construcción de este castillo en la cumbre destruyó los restos que pudieran existir del PEH que ocuparía igualmente esta plataforma de la cumbre, quedando las pruebas de su existencia reducidas a un pequeño grupo de materiales cerámicos manufacturados de la Edad del Hierro desparramados en las laderas.
Monreal. Nateriales recogidos en el Castillo. Cerámica tosca y moderna. Clavo de hierro.
Monreal. Acceso al PEH de Lakarra. Lakarra.KML
El recinto se encuentra sobre un promontorio en el extremo S de la terraza de Lakarra, que se eleva al N del Barranco de Uredena. Al N y al E está delimitado por campos de cereales y al S y al W por las laderas de la terraza que descienden al barranco. Tiene pegada al NW la pista de prácticas de la Escuela de Vuelo Libre de Monreal/Elo.
El acceso es muy sencillo. Partimos de Monreal/Elo al S por la carretera de la Higa hasta alcanzar la loma de Ilarkoa, en la que un indicador nos señala un sendero que es parte del Camino de Santiago
Este sendero recorre esta loma por la ladera N entre pinos al inicio y robles posteriormente. El sendero nos lleva hasta Lakarra, un paraje situado en el cerro de la loma y que se proyecta hacia el S entre extensos campos de cereales.
En el cerro encontramos un campo en el que en su extremo N se hallan erguidas tres esculturas realizadas en piedra gris: un monolito circular, un conglomerado de cuerpos geométricos rectilíneos a modo de rascacielos y un hombre y una mujer acoplados. Fueron realizadas y colocadas por el vecino del pueblo José María Lasheras. Unos metros adelante contemplamos en medio de los cereales un roble de buen porte.
Monreal. El roble de Lakarra
Avanzamos unos doscientos metros en la misma dirección por el extremo occidental de este campo y vemos, por fuera y por encima de él, una serie sucesiva de montones de piedras que se prolonga setenta y cinco metros y que se interpone entre el cultivo y una plataforma ligeramente elevada, cubierta de pastizal y de denso matorral mediterráneo: bojes, ollagas, espinos, zarzas y otros más. Estamos en el PEH de Lakarra. Monreal. Lakarra. Piedras amontonadas en hilera sobre el campo de cultivo.
Monreal. Lakarra. Terraplén y terraza desde el N.
Monreal. Lakarra. Campo de despegue de la Escuela de Vuelo Libre Ametsa de Monreal. Detrás el PEH de Lakarra.
Monreal. Lakarra. Plataforma superior desde el N Al salir del campo, tomamos la pista que desciende por el S de Ilarkoa hasta que cambia el rumbo al SW, donde nos desviamos unos metros al NW para visitar las ruinas de la ermita de San Pedro de Necola. Seguimos la pista y a corta distancia llegamos a la de Ekisoain que en dirección W nos lleva a la carretera de la Higa y a Monreal.
El Catalogo del Patrimonio Cultural de Monreal lo clasifica como asentamiento al aire libre del Neolítico o de la Edad de Bronce. A nuestro modesto entender, por su ubicación y estructura se trata de un poblado de la Edad del Hierro (PEH), similar a otros de la zona y clasificados como tales: Oskuain (Monreal), El Castillo (Salinas de Ibargoiti), Basaba (Najurieta - Unciti), entre otros.
En primer lugar, la ubicación sobre un cerro con dominio visual sobre el entorno, como lo está este de Lakarra, es una de las características de estos poblado de la Edad del Hierro.
En segundo lugar, la existencia de estructuras defensivas es muy común también en estos poblados. En la mayoría de ellos pueden verse aún restos de murallas, terraplenes, fosos y terrazas para instalar defensas. Lakarra también los tiene. Al llegar a este yacimiento y observar la larga fila recta de piedras que lo recorre por el extremo del cultivo, lo primero que pensamos es que se trataba de una muralla derruida. Pero al observar el color de las piedras nos dimos cuenta que muchas de ellas todavía mantenían el color blanquecino de haber estado enterradas hasta hace poco tiempo.
Monreal. Lakarra. Piedras amontonadas siemejantes a una muralla derruida.
Monreal. Lakarra 1967
Sin embargo, en el año 2003, estas estructuras habían desaparecido y su espacio convertido en terreno de cultivo. Las piedras de las antiguas estructuras habían sido arrastradas y depositadas a lo largo de la plataforma, provocando la sensación de muralla derruida.
Monreal/Elo. Lakarra. Resto de construcción al S de la terraza`.
Se han encontrado en Lakarra algunos materiales de época prehistórica, de la Edad de Bronce o anteriores, que certifican la existencia de un asentamiento prehistórico poblado en el lugar, por lo que entendemos que este asentamiento prehistórico de Lakarra se corresponde con la estructura y forma de un PEH fortificado. Monreal/Elo. Fragmento de cerámica y de material de construcción de Lakarra.
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