El Pasaje Prehistórico de Ibargoiti.

En Ibargoiti, en el entorno de la Sierra de Izco, se han encontrado diversos yacimientos prehistóricos de superficie, localizados por Francisco Setuain Irigoyen.

Esta red de asentamientos de superficie la componen el yacimiento de  Equísoain, donde se recogieron un hacha pulimentada, un fragmento de otra y un raspador.

 

 

 

En Salinas, se recogieron diversas lascas, entre ellas una punta de flecha triangular con pedúnculo. En Abínzano el lote hallado fue similar al de Salinas, pero con la punta de flecha con aletas y talla bifacial plana.

 

Museo de Navarra. Hachas pulimentadas.

 

En Izco, media docena de pequeñas lascas, una laminilla, restos de talla, y queda noticia de la aparición junto a esos materiales de un diente incisivo perforado, al parecer humano. También un fragmento de hacha completamente pulimentada. Y en Lecaun un hacha en forma trapezoidal pulimentada en toda su superficie.

 

 

 

 

Pero los que más llaman la atención son los poblados fortificados de la Edad del Hierro  (PEHs) de los que en Ibargoiti encontramos cuatro espacios que contienen restos de estos poblados.

 

Museo de Navarra. Mortero majador. Molino y moledera.

 

 

 

 

El PEH de El Castillo en la Sierra de Tabar
 


Ibargoiti. Ladera S de la Sierra de Tabar. En lo más alto el PEH del Castillo. A la derecha la torre eléctrica de referencia.
 

PEH

El Castillo

Coordenadas ETRS-89

X:632 617. Y: 4 724 870. Z: 797

Superficie

7.300 m2

Publicado por

J. Armendáriz Martija

Fecha

2008

Última visita

29 de mayo de 2019

 
Lo hallamos asentado sobre un promontorio en la misma cresta de la Sierra de Tabar, en la muga de Ibargoiti con Urraúl Bajo.

 

 

El Castillo - El Alto de Besolla

Accedemos a este PEH desde el Alto de Loiti por una pista  que se inicia hacia el N, hacia la Sierra de Tabar.  Pocos metros después de cruzar el puente sobre la autovía, llegamos a un cruce donde tomamos la dirección E por la que llegamos a un cortafuego, abierto para el tendido eléctrico que cruza la sierra de S a N.

 

 

 


Por una senda trazada por el centro del cortafuego ascendemos en fuerte pendiente hasta el cerro de sierra, junto a un porte del tendido eléctrico. 200 m. al W se localizamos el PEH de El Castillo.

 

 

 

 

El Castillo. Ortofoto 1966-71.

Su mayor exponente lo compone la potente muralla defensiva, de unos 300 m. de longitud, derruida y desparramada por la ladera N y por sus extremos E y W del promontorio.  Todavía permanece en pié algún pequeño trozo del muro que la formaba.

 

 

 

 


El Castillo. Muralla desparramada por la ladera N.   


El Castillo. Tramos de muralla en pie.

El espacio central del poblado lo compone la terraza o plataforma superior y su periferia. Por la terraza pasa la vieja alambrada que delimita los valles de Ibargoiti y Urraul Bajo.  Está ocupada por un espeso manto de matorral mediterráneo que obstaculiza el desplazamiento por el lugar e impide su prospección.

El Castillo. Plataforma superior.

 

 

 

 

Por el centro de la plataforma se aprecian entre la densa vegetación algunos hitos de posibles estructuras constructivas que pudo haber sobre la terraza. A pesar de esta vegetación, se recogieron un pequeño lote de cerámica celtibérica, fragmentos de cerámica manufacturada y molinos de mano.

 

El Castillo. Extremo oriental de la muralla a través  de la torre eléctrica.

 

 

 

 

 

Bajo la plataforma, por el lado S, la defensa la componía la pendiente del potente escarpe natural, acrecentado por trabajos para incrementar la pendiente  mediante la extracción de la piedra que serviría para la construcción de la muralla N.

 

El Castillo. Terrazas en la ladera S del asentamiento.

  

En el último cuarto del S. XX, se han asentado sucesivas terrazas para la repoblación forestal de coníferas, plantadas sobre los bancales que forman las mismas, que ha provocado la destrucción parcial del yacimiento por este lado.

Finalizada la visita a este PEH, continuamos por el cortafuego en fuerte descenso hacia el N. Desde el fondo de la ladera, por una pista en ligero ascenso, llegamos al despoblado de Besolla

 

El PEH del Alto de Besolla.
 

PEH

El Alto de Besolla

Coordenadas ETRS-89

X:632 620. Y: 4 725 897. Z: 768

Superficie

5.500 m2

Publicado por

J. Armendáriz Martija

Fecha

2008

El Alto de Besolla es un monte de se eleva al NE del despoblado y en cuya cumbre se encuentran los restos del PEH del mismo nombre, al que accedemos desde el despoblado de Besolla.

 

Partimos desde una torre eléctrica que está situada sobre el despoblado. Tomamos una senda que asciende al NE por las inmediaciones del cerro entre bojes y matorrales y  por un pinar, hasta que llegamos al mismo PEH por el SW. La distancia desde Besolla es de un kilómetro.

Besolla. Panorámica de la ladera N y de la cumbre del Alto.

 

 

Poco más arriba de iniciar la senda, topamos con una plataforma de piedra que sirvió para sostener un calvario que dio el nombre al paraje. Unos metros más arriba se hallan en la misma senda dos piedras alargadas con evidentes muestras de haber sido trabajadas, que podrían haber formado parte de este monumento.

 

 

Besolla. El calvario
 

 

 

 


Cumbre del Alto de Besolla desde el S. La vegetación cubre el farallón rocoso del PEH.

El PEH se proyecta de SW a NE y sus defensas las componen dos elementos. El primero es un gran escarpe rocoso que recorre su perímetro por todo el lado S. El segundo una potente muralla por todo el lado N. Entre ambos está el espacio donde se ubicaría el poblado.

Besolla. El Alto. Ortofoto 1966-71

Este es un espacio allanado sobre la muralla al N y en ligera pendiente hacia el S hasta culminar sobre el farallón  rocoso. Todo él, con algunas excepciones sobre la muralla, está repleto de una tupida capa vegetal compuesta por bojes, coscojas, zarzas y espinos que obstaculizan los movimientos por su interior e impiden la visión del suelo y con ello la prospección del mismo. No obstante, al igual que en el Castillo se encontraron varios fragmentos de cerámica celtibérica y manufacturada y otros de molinos de mano.

 

 


Besolla. El Alto. Muralla suroccidental

Esta muralla es la que en mejores condiciones se conserva de todas las existentes en los PEHs de la Zona Pirineo. En ella se distinguen tres tramos:

El tramo suroccidental se encuentra muy visible, debido a que está libre de vegetación en su parte superior. Se encuentra derruida con algunos trozos en pie que permiten ver su estructura y composición. Encastra con el tramo occidental por encima de este.

  Besolla. El Alto. Tramos de la Muralla suroccidental en pie    Encastre del tramo SW con el tramo W de la muralla.

El tramo occidental, del que quedan algunos trozos en pie cumplía dos funciones. Por un lado la de defensa y por otro la de nivelar el terreno del espacio situado sobre ella donde se asentaba el poblado.


Besolla. El Alto. Tres tramos de la muralla occidental   

El tercer tramo, el noroccidental, es el que en peores condiciones se encuentra y el menos visible debido a la vegetación que lo envuelve.


Besolla. El Alto. Tramo inicial de la muralla W

En su extremo NE, muy próxima al escarpe rocoso, tenía una rampa con un paso abierto para acceder al interior del poblado.

 

Besolla. El Alto. Rampa NE de acceso. A la izquierda de arriba hacia abajo.              A la derecha de abajo hacia arriba..

 

 

 

 

 

 


Besolla. El Alto. Escarpe rocoso que defiende la parte oriental del PEH.

Tras visitar el PEH de El Alto, descendemos a Besolla y regresamos al Alto de Loiti por otra pista que en dirección W lo hace directamente desde este despoblado.

 

El PEH del Montico de Idocin.
 

PEH

El Montico

Coordenadas ETRS-89

X:632 616. Y: 4 724 871. Z: 663

Superficie

7.000 m2

Publicado por

J. Armendáriz Martija

Fecha

2008

Última visita

6 de diciembre de 2019

Accedemos a este PEH por la pista cementada que asciende del pueblo al cementerio, desde donde una senda nos eleva en un corto trayecto, no haciendo caso a un desvío que sale al SE, hasta la ermita de La Encarnación.

 
Idocin. Ermita de la Encarnación en el Montico

El Montico.KML

En un rellano al NW de la ermita, en el espacio conocido como Campo de la Ermita, hoy repoblado de pinos silvestres, son muy perceptibles algunas estructuras de un PEH.

Disponía de una muralla de piedra que protegía todo su perímetro. Al SE se excavó un gran foso, hoy sumido en el bosque de robles con sotobosque de bojes y otros matorrales que envuelve el entorno.

Sobre el punto más elevado del recinto, se construyó siglos atrás la ermita de la Encarnación, recientemente restaurada, que permanece en el lugar aupada sobre el flanco SO del recinto amurallado.

 

 

 


El Montico. Tramos exteriores de la muralla por el  E.

 

Penetrando en el recinto castrense por el N de la ermita, la senda conduce al NW, pegada a la muralla, lo que permite ver su extensión y composición. Se encuentra derruida y oculta en gran parte de su recorrido. Estaba construida con piedras, algunas de gran tamaño, que le otorgaban gran protección.

 

 El Montico. Muralla N bajo la capa vegetal. 

 

 

 

 

En el extremo NW aparece una estructura elevada, aparentemente una cabaña derruida, que en su origen, de acuerdo a la interpretación de J. Armendáriz,  bien pudo ser una torre de vigilancia y control para proteger el acceso que se hacía por este lado.

 

El Montico. Restos de cabaña que pudieron ser una torre.


J. Armendáriz también plantea que en la ladera N, bajo la muralla, se percibe la excavación de un pequeño talud como defensa avanzada para proteger el acceso al poblado. En la actualidad el denso bosque y sotobosque impiden su visión.
 

El campo es un espacio que hasta la segunda mitad del S. XX estuvo cultivado. Esta actividad perjudicó tanto a estructuras del asentamiento como a materiales de la época.

El Montico. Vista del interior del recinto.

No obstante, se recogieron algunos materiales prehistóricos de cerámicas manufacturadas y a torno correspondientes a todo el periodo de la Edad del Hierro.

 

 

 


El Montico. Fragmentos de cerámica de la Edad del Hierro. (Museo de Navarra)

En el descenso por la ladera S observamos algunos elementos que bien pudieron corresponder a la estructura defensiva de este PEH. Se trata de algunas acumulaciones de piedras que podrían ser restos de una muralla defensiva para proteger el acceso al poblado por este lado.


El Montico. Restos de muralla derruida

Es curiosa la existencia de un cortado artificial en una roca superficial junto al camino que desciende por este lado. Podría interpretarse como elemento defensivo, aunque también es probable que se hiciera para abrir el camino de rodadura que transcurre por el lugar para acceder a los campos de cultivo cercanos.


El Montico. Corte de la roca para defensa o para acceso.


El Montico. Vista general de Idocin con la situación del PEH.

 

El PEH de El Castillo de Salinas

En una loma situada sobre el río Elorz, al S del poblado de Salinas, se encuentran restos del que fuera un PEH, aprovechado en la Edad Media para la construcción de un castillo y una torre. Al recinto accedemos desde el cementerio, situado en la pista de la carretera a Zabaza.


Salinas. Poblado y ubicación del PEH El Castillo


Salinas. PEH del Castillo.

Se trata de una plataforma elevada, orientada de SE a NW, y defendida a lo largo de la línea N por un alto escarpe que se descuelga sobre el río Elorz y por una muralla que recorría toda la línea S del recinto.

 

 

 


 


 

PEH  El Castillo de Salinas
Coordenadas ETRS-89  X: 623 667. Y: 4 727 697. Z: 591
Superficie  7.000 m2
Publicado por  J. Armendáriz Martija
Fecha  2008
Última visita  5 de mayo de 2019

Por debajo de esta muralla, el extremo oriental habría estado protegido por otra muralla y un foso, ambos desmantelados muy por la construcción del cementerio de Salinas y por las labores agrícolas adjuntas en este espacio.

 


Salinas. El Castillo. Plataforma superior con el recorrido de la muralla por el S. Cortado sobre el río Elorz por el N.

Por la línea S, defensivamente más débil, se observan pliegues verticales de roca que habrían sido aprovechados para la defensa de este lado, reforzados con una muralla, de la que quedan vestigios derruidos de la misma.

Salinas. El  Castillo. Formación rocosa vertical y tramo de muralla derruida en la línea S.

El acceso al PEH se realizaría por el extremo NW, junto al escarpe del río, donde en la Edad Media se construyó un castillo, cuya obra lo habría afectado al PEH, transformando el primitivo lugar.


Salinas. El Castillo. Foso SE. Foso al NW de la fortaleza medieval

El castillo era poco más que una torre que se construyó en el extremo noroccidental de la plataforma.Estaba defendido, además de por su propia estructura,  por un foso al SE y, posiblemente, otro al NW. Esta posibilidad se basa en la abundante vegetación que ha crecido bajo el escarpe por este lado, muy similar a la que cubre el foso SE. Ambos estaban abiertos de lado a lado, el primero en  la plataforma superior  y el segundo en la ladera NW.


Salinas. Planta de la torre del Castillo.

Hoy el castillo se encuentra totalmente arruinado y sumido en una densa y hostil vegetación de bojes, zarzas y espinos con algún roble pubescente entre ellos.



Q
ueda apenas un pequeño pedregal de la base de la torre y algún pequeño tramo de muro.

 Salinas. Restos  de un muro lateral  del Castillo.

Los materiales encontrados son similares a los de los PEHs cercanos: trozos de cerámica elaboradas a mano o a torno, molinos de mano y  mazas de piedra. Del castillo se encontraron también fragmentos de cerámica medieval.

Y con la visita a las PEHs de Ibargoiti, damos por finalizado el recorrido por este valle para dirigirnos al cercano municipio de Monreal/Elo.
 

 

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