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Paisaje humano de IBARGOITI
A parte de los lugares y materiales de la prehistoria aparecidos en Ibargoiti y que veremos en la tercera parte de este capítulo, iniciamos nuestro recorrido por los restos de poblados desaparecidos en la Edad Media, visitando los lugares que datan de esta época. Se ubicaban en la parte occidental del valle en las terrenos eocénicos del valle.
Ibargoiti llegó a contar hasta con veintiún espacios poblados de los que se tiene constancia y que desaparecieron en la Edad Media o con posterioridad. Se conservan restos de unos, toponimias de otros y absolutamente nada de terceros. Estos son los desolados más reconocidos.
Marsáin. Lo localizamos al SW de Zabalza, muy próximo a Ekisoain, sobre una colina que se proyecta de N a S.
Llegamos a Marsáin desde Salinas por la carretera de Zabalza. Pasamos la entrada del cementerio y la pista que conduce a Abínzano y tomamos otra que sale al W y posteriormente gira al SW por la que llegamos a Marsáin, donde la pista se bifurca y atraviesa el antiguo poblado.
Ibargoiti. Marsáin.
Aparece documentado tardíamente en los inicios del S. XII y
quedó despoblado en el S. XIV, aunque su iglesia perduró hasta
el S.XVII. En el camino que la atraviesa de N a S se ven restos
de la base de los muro de casas del antiguo caserío, que quedó
despoblado a finales del S. XIV.
Zirotz. Se localiza al SE de Zabalza, pegado a la ladera septentrional de la Sierra de Izco.
El poblado se situaba sobre la plataforma de un pequeño promontorio de la Sierra de Izco que desciende hacia el N. El lugar está delimitado por un pinar de pino laricio de repoblación de la ladera de la Sierra de Izco por el S y por los cultivos de cereales por el N y está ocupado por una amplia vegetación de pastizal, bojeral y matorral mediterráneo (zarzas, rosas y espinos) con arbolado de arces diseminados.
En cuando al poblado, queda en pie la Borda de Carmelo, posterior al poblado y con evidentes reformas, y que fue utilizada hasta poco tiempo. Está amenazando ruina ya que parte del tejado está hundido, También se ven ruinas de otras bordas habidas en el lugar, y es que cuando se abandonaron estos poblados continuaron utilizándose para el ganado.
Ubel. Es un desolado que conserva únicamente su toponimia. Lo localizamos al S de Erespuru, en el entorno del barranco de su nombre que desciende de la Sierra de Izco.
Llegamos a Ubel desde Abínzano por la pista que se dirige a Salinas en dirección W. Avanzamos por ella unos setecientos metros en ligero descenso-elevación de una ondulación del terreno hasta alcanzar un cruce de pistas, donde tomamos otra que se dirige en línea recta al SW.
Al alcanzar la base de la Sierra de Izco salimos de la pista, giramos al E y, como a unos cien metros, en el extremo meridional de una parcela elevada sobre una ondulación del terreno, hallamos los restos de la borda del conocido como Campo de la Borda. Ibargoiti. Ubel. Restos de la borda
Estas ruinas están envueltas en
vegetación y a los pies de unos hermosos robles, y conforman los
únicos restos de construcción que hallamos en el paraje y que, al igual que Zirotz, esta
borda pudiera ser el último vestigio del desolado de Ubel.
Erespuru. Hallamos los restos de Erespuru quinientos metros al NW de la Borda de Ubel, ligeramente elevado sobre campos de cereales entre los que se halla inmerso
La documentación en la que aparece este desolado, entonces poblado, es muy tardía. Data de 1655, cuando ya estaba deshabitado y sus tierras las disfrutaban vecinos de otros poblados.
Las labores realizadas para la concentración parcelaria en 1975 depositaron en el lugar grandes montones de piedras extraídas de las parcelas, con lo que desfiguraron los posibles restos del desolado.
Además, la densa vegetación de matorral mediterráneo
entremezclada con robles pubescentes que ha invadido el espacio,
hace impenetrable e irreconocible el desolado.
Aparece
documentado en el S. XI, quedando despoblado para los inicios
del S XV, al que sobrevió su iglesia de San Julián en la que, ya
en el S. XVII, los vecinos congozantes del lugar celebraban sus
juntas.
En el ortofoto de 1927-34 se observan estructuras
constructivas del antiguo poblado.
.
En 1983 José María Jimeno Jurío y Roldán Jimeno Aranguren hallaron una estela discoidea en un montón de piedras del lugar que pudieron ser los restos de la mencionada iglesia.
Ibargoiti. Erespuru. La estela por ambas caras. (foto de los autores)
Hoy día aún es posible penetrar en algunos espacios de la densa vegetación y observar con mucha dificultad algunos muros derruidos de casas, así como las bases de otros.
Ariskano. Encontramos el paraje de Ariskano, en el que se hallaría este desolado, unos quinientos metros al NW de Erespuru, por donde pasa la pista de Salinas a Abínzano. Quedó despoblado en el S. XIII.
El paraje fue plenamente ocupado por la concentración parcelaria de 1975, lo que provocó su total transformación, de forma tal que es muy difícil que aparezcan restos de este antiguo desolado.
Parecer ser que esta toponimia sería equivalente a Aristáin o Eristáin, cuya documentación aparece desde el S. XI hasta el S. XV, pero no se ha localizado ni sus restos ni su toponimia.
Un documento de 1085 menciona Eristáin y Arischano como distintos, sin embargo, en una relación de los lugares que componían los valles de Elorz, Unciti e Ibargoiti en 1234 se menciona Eristain, pero no Arischano. Esto ha llevado a pensar que ambas denominaciones se refieren al mismo antiguo poblado, lo que explicaría el por qué de esta segunda no aparecen ni restos ni toponimia alguna.
Artzanegui. Llegamos el espacio de este desolado medieval desde Idócin, donde un camino accede al lugar.. elevado dobre el pobladoEstá asentado en un rellano sobre una estribación de la ladera meridional del Cerro de Aia que desciende hacia el SE.
El espacio lo ocupa hoy día una propiedad particular, cercada con alambrada forrada de enebros y dedicada a la apicultura, con una pequeña viña y con distintos árboles frutales. Este espacio es el que ocuparía el antiguo poblado.
Aparece en documentos datados desde el S. X hasta el S. XIV. Con dificultad por la vegetación que los cubre, vemos restos de cimentaciones y muros que habrían correspondido a este desolado. En él se encontraron restos humanos. Ibargoiti. Artzanegi. Vista oriental bajo la ladera del Cerro de Aia.
En el S XII tenía su iglesia con la advocación de la Santa Cruz. Parece que quedó despoblado en el S. XIII. En el S. X el monasterio de Leire era propietario de una viña en este poblado. Se la donó el rey Sancho Garcés Abarca lI junto con el monastario de Bayacua, situado entre Idócin y Alzórriz, en Ibargoiti. Idocin. Artzanegi. Restos de muros.
De este monasterio no se dan más datos de su ubicación y en la actualidad no existe una toponimia que pueda identificarlo.
Para iniciar nuestra excursión por los poblados de Ibargoiti nos desplazamos al poblado de Induráin en Izagaondoa desde el que por sendas pistas, transitables para vehículos con mucho cuidado, que salen al SE y al E alcanzamos los poblados de Besolla y Celigueta, situados ambos a unos tres Km. de Indurain
Se trata de un caserío despoblado desde finales del S. XX. Sus casas están todavía en pie pero están muy deterioradas y amenazan ruina.
Entre los viejos edificios de las casas destaca la iglesia románica de La Purificación, que otorga al lugar una estampa especial. Esta iglesia, un bello ejemplo del románico rural que abunda por estas tierras, ha sido recientemente restaurada, al igual que la vecina de Guerguitiáin (Izagaondoa). Ambas iglesias se divisan mutuamente desde sus respectivos lugares.
Por el exterior es una construcción de sillares, orientado al E-NE, con la cubierta actual de losetas. El ábside es semicircular con tres ventanas saeteras. Adosada a él está el edificio de la sacristía
La portada consta de un arco de medio punto con dos arquivoltas lisas y un guardalluvias decorado con puntas piramidales que se apoyan sobre columnas de capiteles decorados, en los que se percibe la mano del maestro Petrus de Guerguitiáin.
Besolla. Iglesia de La Purificación. Portada, capiteles, arquivoltas, guardalluvias, tímpano y crismón. Saetera del ábside.
El interior es una sola nave dividida en dos tramos rectos y un presbiterio muy profundo que culmina en ábside semicircular cubierto con una bóveda de horno, mientras que el tramo recto que lo precede y la nave lo están con una bóveda de cañón apuntado. A los pies del templo se alza un sencillo coro de madera.
Llaman la atención unas pinturas murales de tipo renacentista del S. XVI, sobre las que se aplicó otra pintura en el S. XX, que también ha sido restaurada.
Vistas del coro y del arcofajón con pinturas y de los capiteles de las columnas.
Preside la iglesia la imagen sedente de la Virgen con el Niño, reproducción de la imagen original que se encuentra en el Museo Diocesano de Pamplona. El policromado púlpito también ha sido restaurado y bajo el coro está la pila bautismal del mismo tiempo que la iglesia.
La policromada sacristía de la iglesia de Besolla. Regresamos de Besolla al Alto de Loiti por el mismo camino y descendemos para la carretera N-240 al cercano poblado de Izco, cuya venta se halla al pie de la carretera. En una rotonda de distribución de vías para acceder a la A-21, tomamos el ramal NA-5102, un "camino" (pista cementada) que en un trayecto de tres kilómetros nos lleva a Celigueta.
Es
un señorío, de propiedad particular y acceso restringido,
dedicado a la producción agrícola y ganadera, en el que
sobresale una torre fortaleza elevada al W del pequeño caserío y
un tanto distanciada de él.
La torre es originaria del S. XIII. Es de planta cuadrada y en lo más alto está coronada por una almena perimetral apoyada sobre matacanes trilobulados. Celigueta. Torre medieval Las zonas inferiores de los muros se hallan reforzadas por cuatro torreones cilíndricos, apoyados en los ángulos que se cubren con lajas de piedra.
Fue parcialmente destruida en el S. XVI por las tropas castellanas del coronel Cristóbal Villalva, siguiendo las órdenes del Cardenal Cisneros, tras el sometimiento del mariscal Pedro de Navarra en su intento de recuperar el Reino de Navarra por Juan III de Albret. Fue restaurada en 1962. El caserío se halla entre grandes naves ganaderas dedicadas al ganado vacuno al que se ve pastando por las praderas y pastizales del señorío
El edificio de la iglesia de la Virgen del Sagrario es de origen medieval, reconstruida probablemente a principios del siglo XVII. La portada y contrafuertes son de sillares y los muros de sillarejo.
Celigueta. Capitel Petrus.
A los pies de la iglesia se eleva una sencilla espadaña con la campana. La sacristía está adosada a la cabecera de la iglesia, y tras ella está el cementerio.
Celigueta. Espadaña de la iglesia Elementos arquitectónicos decorativos en la portada del cementerio.
Su interior lo compone una nave rectangular, alargada y estrecha, cubierta con bóveda de medio cañón de sillarejo. El coro se levanta a los pies de la nave, es de madera y tiene una balaustrada barroca.
Conserva una réplica de la imagen de la Virgen sedente con Niño. Es una copia de la original románica de madera policromada que se conserva en el Museo Diocesano de Pamplona. Celigueta. Imagen de la Virgen del Sagrario en el Museo Diocesano de Pamplona. (Foto: Lebrel Blanco).
Aparte de las naves ganaderas, el caserío tiene dos espacios. El primero es el entorno de la iglesia donde los edificios están dedicados a garajes y almacenes de la maquinaria para la actividad agrícola y ganadera.
El segundo espacio, un tanto separado del anterior, lo componen dos edificios de viviendas. Son de sillarejos y mampuestos cara vista. Sus propietarios no habitan en ellas, sino que lo hacen en viviendas de nueva construcción situadas en la entrada de la finca.
Regresamos a la rotonda de la Venta de Izco y, nos dirigimos al pueblo, un poblado compacto, levantado sobre el cerro y la ladera S de una suave loma.
A la llegada al pueblo quien primero nos recibe al borde de la carretera N-240 son los dos edificios de la antigua venta de Izco, una vivienda habitada de tres plantas con tejado a cuatro aguas y un almacén. Tras la venta un chalet con espacio ajardinado.
Estos dos elementos son, según interpreta Simeón Hidalgo, la cruz que besaban los peregrinos y el escudo de Armas del Palacio de Usumbeltz. El resto de elementos (fuste, capitel y cruz lisa) son modernos.
La iglesia de San Martín de Izco es medieval, de la primera mitad del siglo XIII, ampliada a finales del siglo XVI. Por el exterior, los muros dejan entrever las distintas fases de construcción del edificio. La portada es de arco apuntado, abocinado en dos arquivoltas que apoyan en capiteles decorados sobre columnas lisas. La torre prismática, también medieval, se levanta sobre el coro en el último tramo de la nave.
En el interior es una nave rectangular de dos tramos cubiertos por una bóveda apuntada con arco fajones. La cabecera es recta cubierta por bóveda de medio cañón. El coro es moderno y se levanta a los pies de la nave. El retablo mayor es de estilo barroco popular del siglo XVIII.
Izco. Retablo mayor de la iglesia y talla de la Virgen del Sagrario
En el sotocoro se halla la pila bautismal. Es tosca y de forma semiesférica. En una hornacina, del lado del Evangelio, se encuentra un sepulcro arcosolio (hueco con arco en el muro para colocar un sarcófago). Tiene el frente decorado por temas geométricos, similares a pilas bautismales. La tapa es también de piedra en la que se adivinan formas de escudos o blasones.
Izco. Cruz forjada de hierro junto al atrio de la iglesia.
A Izco llega el Camino de Santiago aragonés procedente de Sangüesa y de Rocaforte. Penetra en Ibargoiti por la Sierra de Izco, a la altura del Alto de Loiti, desde donde desciende al pueblo para continuar por Abínzano y Salinas de Ibargoiti y salir a Monreal. En Izco está el albergue de peregrinos San Martín, un albergue privado exclusivo para peregrinos del Camino de Santiago. Pertenece a la Sociedad Recreativa San Martín de Izco.
Sociedad Recreativa San Martín de Izco. Albergue de peregrinos.
Destaca Casa de Ventura, una casa monumental con muros de sillarejo y sillares en las esquinas y vanos. Tiene tres niveles con todas sus ventanas rectas. En la fachada tiene una gran portada con arco de medio punto, compuesto por grandes dovelas que tienen los bordes inferiores moldurados con imposta lisa e inscripción perdida en la clave. Sobre la puerta se abre una ventana con enmarque moldurado con líneas rectas y curvas.
Junta a ella se construyó a mediados del S. XX otra casa, Casa de Latxero, también de grandes dimensiones, con los muros enlucidos y pintados. Los bordes de las plantas y esquinas y los bordes superiores de ventanas y puertas están decorados y pintados en contraste con el enlucido de los muros, estilo éste muy utilizado en los edificios construidos durante este siglo. Izco. Casa de Latxero.
Por lo general las casas de Izco están muy reformadas, algunas simplemente restauradas y otras con grandes transformaciones, especialmente en las plantas bajas, balcones, etc. Percibimos que la piedra cara vista va incrementándose en detrimento del enlucido. Conservan también distintos elementos, como escudos, claves, etc., unos antiguos y otros recientes.
También se ven otras casas que son de nueva construcción, como Casa de Bustince. Estas se sitúan en lo más alto del cerro donde se ubica Izco. Generalmente sus líneas de construcción responden más al modelo de chalet que al tradicional modelo rural de las casas de estos valles.
Izco. Casa de Bustince. Chalet de nueva construcción.
Pero Izco también conserva algunas casas que responden al modelo de economía y de vida tradicional de la primera mitad del siglo pasado. Hoy son mero testimonio de ello.
Izco. Casa de Claudio Casa antigua de planta irregular (pentagonal) en medio del poblado.
Izco. Antiguos almacenes hoy en uso.
Descendemos a la Venta de Izco y retomamos la carretera NA-240 en dirección a Pamplona. En un pequeño y próximo altozano, frente al merendero del quejigal de Sengáriz, tomamos una pista por un paso elevado para salvar la Autovía del Pirineo. Esta pista nos conduce a Sengáriz, al que se divisa desde la carretera, en un trayecto de poco más de un kilómetro y medio.
Sengáriz es un poblado que se halla totalmente en ruinas. Se ubica al pie de las estribaciones meridionales de la Sierra de Izaga, entre campos de cultivo de cereales. Dos viviendas levantadas en solares de antiguas casas, son las que permanecen y que actualmente se habitan de forma esporádica.
El espacio circundante del poblado lo componen campos de cultivo, especialmente cereales, que se trabajan actualmente y algunas estructuras ganaderas para rebaños que pastan por estos parajes.
Las ruinas del antiguo poblado se hallan totalmente cubiertas por una espesa vegetación que deja únicamente libre los espacios anexos a las dos viviendas.
Sengáriz. La casa blanca.
Es de construcción más reciente sobre un solar anteriormente ocupado por otra vivienda en ruinas. Es de piedra cara vista, de una sola planta y con grandes ventanales. Sengáriz. La casa de piedra. En ambas viviendas la presencia de elementos de ocio y vacaciones, incluidos para niños, denotan su uso primordial.
Posteriormente, en el S. XIX se construyó otra, dedicada a San Esteban, que ocupaba el solar adjunto a la actual casa blanca.
Cuando el pueblo quedó deshabitado un vecino particular de Alzórriz compró el edificio de la iglesia con el objetivo de sacar sus piedras para una casa en su pueblo, lo que provocó el derribo total del edificio. Sengáriz. Restos de la planta de la iglesia. Algunos elementos de esta iglesia fueron trasladados a otras iglesias o al Museo Diocesano de Pamplona.
Así, la portada de la iglesia se trasladó a la iglesia de San Martín de Unx, el retablo mayor barroco a Murillo Berroya y otros restos de retablos, tallas y pinturas al Museo Diocesano de Pamplona. Curiosamente, la portada de San Martín de Unx que procede de Sengáriz tiene dos capiteles con zarzillos en forma de báculo que parecen corresponder al Maestro Petrus del cercano despoblado de Guerguitiáin o a algunos de sus discípulos o aprendices de cantero.
Es un reloj bastante trabajado, circular con aro marco sobre el que están las horas en números romanos. Las líneas de la horas proceden del centro, donde falta el gnomon. Sengáriz. Reloj de sol de la casa blanca
Dejamos Sengáriz y al salir a la N-240 nos detenemos en el quejigal de su nombre. Es un pequeño bosque de quejigos, aprovechado desde hace muchos años como merendero. Hasta hace poco tiempo tenía una fuente de aljibe, que al no ser el agua potabilizada, se terminó por retirarla.
Sengáriz. Quejigal y merendero en invierno.
Es un merendero muy concurrido los domingos y festivos de la temporada de calor hasta la construcción de la Autovía del Pirineo. Las mesas y asientos de piedra siguen en pie, junto a la carretera, pero el trazado de la autovía desvía su acceso por lo que la concurrencia ahora es casi inexistente.. Sengáriz. Quejigal y merendero en verano.
Continuamos por la N-240 hacia Pamplona. Como a novecientos metros nos encontramos con una rotonda junto a un paso elevado de la A-21. En esta rotonda tomamos el ramal NA-5101 en dirección S, que en poco más de un kilómetro nos lleva al poblado de Abínzano.
Es también un pequeño poblado inmerso en las grandes extensiones de cultivos de cereales al pie de la ladera N de la Sierra de Izco. En el extremo S del poblado y ligeramente elevada se halla la iglesia de San Pedro, una construcción del S. XIII, protogótica de tipo rural, levantada con sillares. La portada, bajo un pórtico de tres arcos de medio punto, es de arco apuntado con tres arquivoltas baquetonadas, apoyadas en columnas con capitel liso. La torre medieval se eleva a los pies sobre el tramo del coro.
En el interior es de planta rectangular, cubierta con bóveda de medio cañón, con un ábside semicircular en la cabecera, cubierto por una bóveda de horno. En la trasera de la nave tiene el coro con una balaustrada de madera barroca. En el presbiterio está el retablo mayor de estilo barroco del S. XVII, aunque muy modificado con posterioridad. Un crucificado del S. XVI, pende incrustado en una hornacina.
En relación a las casas del poblado, casa Alcocena, localizada frente a la iglesia de San Pedro, es una casa de dos niveles, del siglo XVI, construida con sillares el lado S de la fachada y con sillarejos.
Tiene
un gran portalón de arco de medio punto, posicionado hacia
el lado N de la fachada.
Como en tantas otras casas de este tipo, las dovelas del arco de la puerta, y con ellas la clave, se han visto afectadas por la instalación de un balcón sobre ellas.
Abínzano. Portada dovelada de Casa de Alcocena.
Existen dos casas más que conservan las portadas doveladas. La primera de ellas es Casa de Aralar. Está bajo el muro del atrio de la iglesia. Ha sido reformada y protegida con un muro exterior, desde el que se observan dos elementos originales: la portada con arco de medio punto y un escudo heráldico, con relieve muy erosionado, elevado en el mismo muro.
La segunda casa es Casa Sadarena, del S. XVIII. Tiene una gran portada con arco apuntado, grandes dovelas y una clave con el JHS muy decorado. En las esquinas del marco de la clave tiene un adorno que se repite por dos veces sobre el dintel de la ventana superior.
La ventana meridional de la misma planta tiene en el dintel una inscripción que incluye un JHS, tres flores hexapétalas, los nombres de los dueños y el año de construcción. Son: Pedro de Sada, María de Iarnoz, Miguel de Abínzano y María de Sada. 1666
Abínzano. Casa de Sadarena. Ventana
Las casas de Abínzano están reformadas en su mayor parte, algunas con grandes transformaciones y adecuadas a las nuevas necesidades. No obstante, conservan algunos elementos anteriores como elementos decorativos.
Así la antigua Casa del Leonés hoy está transformada en una casa rural, Casa Lantxurda con reformas en puertas y ventanas respecto al edificio anterior.
Abínzano. Casa Lantxurda
Casa de Idoia conserva una parte de la estructura del edificio antiguo combinada con otra parte totalmente reformada con aire de modernidad.
Abínzano. Casa de Idoia
Casa de Poltegui es una casa construida sobre el solar de un antiguo corral. Llama la atención una antigua y deforme viga que conserva incrustada en la fachada.
Abínzano. Casa de Poltegui. Fachada ..
Abínzano. Casa de Orzanco. Fachada S.
La parte SE conserva una antigua y pequeña portada de medio punto orientada al E. En el arco tiene una clave, deteriorada en la parte superior, en la que aún se percibe el JHS y dos letras, MA, en la parte inferior. Sobre ella una ventana enmarcada en piedra y con un pequeño alfeizar. Todo este conjunto está tapiado, excepto el espacio de una ventana bajo el arco.
La parte NW tiene la fachada orientada al S. En ella vemos una puerta de dos hojas enmarcada en piedra y con un dintel de madera apoyado sobre ménsulas
A la izquierda de la puerta tiene un ventana enmarcada en piedra con una inscripción en el dintel que dice los nombres de sus propietarios que la construyeron.: Fernando de Aiamc (Aianz) Catalina Martiz(n). 1725.
Abínzano. Casa Orzanco. Portada adintelada con madera sobre ménsulas. Dintel de la ventana con los nombres de los propietarios.
Un último edificio de Abínzano es el de la Sociedad Gastronómica Auzaberro. Un edificio moderno que sirve para el ocio, entretenimiento y encuentro de los vecinos. Se sitúa en lo alto del pueblo, junto a la iglesia.
Abínzano. Sociedad Auzaberro
Regresamos de Abínzano a la rotonda de la N-240 y cuatrocientos metros adelante en dirección a Pamplona, tomamos una pista a la derecha que en un recorrido de unos setecientos metros nos eleva hasta el Señorío de Lecáun.
Lecaun es un antiguo señorío de propiedad particular y acceso restringido que consta de cuatro edificios y varias naves ganaderas dedicadas al ganado ovino. En su término se ubicaba el Monasterio de San Salvador de Aizketa en la confluencia de los poblados de Izco, Abínzano y Lecaun
Lecaun. Vista general del señorío con las naves ganaderas desde el E.
Lecaun. Casona central con las cuadras de caballos a los lados
de la fachada.
A
ambos lados de la casa, formando un patio de entrada están las
caballerizas de cuando hasta hace poco tiempo la cría de
caballos era una de las actividades del señorío El segundo edificio es el antiguo palacio del señorío. Es el edificio más meridional y distante de la casa central. Hasta hace muy poco tiempo estuvo abandonado y en estado de ruina. Hoy día se han restaurado la cubierta y los muros exteriores, no así el interior.Es un caserón de finales del siglo XIX de sillarejo y con sillares en las esquinas y ventanas. Está construido en pendiente hacia el S. Aparenta forma de una torre cuadrada con sus plantas separados en el exterior por impostas de piedra.
Tiene dos fachadas, una al S con tres niveles y portada de arco rebajado con una losa limpia en la clave, escoltada por una saetera a cada lado. El vano central de la tercera planta es un balcón. La segunda fachada da al W, por el que el edificio presenta dos plantas. Tanto la portada como las ventanas son arcos rebajados de medio punto con sillares en las esquinas y medallón liso en las claves. Las ventanas de la planta superior son balcones. El resto de los muros siguen indistintamente las líneas de las fachadas. Detrás y a la derecha del palacio se encuentra el edificio de la iglesia que estuvo dedicada a San Bartolomé. Construcción de época medieval (S. XII-XIII), de transición del románico al gótico.
Los
muros son de sillarejo con sillares en las esquinas. La puerta
es adintelada con molduras facetadas y dovelas radiales. La
torre, con doble campanario, ocupa la trasera del edificio,
sobre el coro.
Lecaun. portada del edificio de la iglesia. Al igual que el palacio, la iglesia estaba también abandonada y en ruinas. Ha sido restaurada también por el exterior, no así el interior. Está desacralizada y fuera de culto. Todo el ajuar y elementos artísticos de esta iglesia fue depositado en el Museo Diocesano de Pamplona.
El cuarto edificio es la vivienda del personal, en la actualidad una sola persona que atiende al ganado y al mantenimiento de los edificios habitados.
Lecaun. Vivienda para el personal de servicio.
Con la visita realizada al Señorío de Lecaun, salimos a la carretera N-240, tomamos la dirección a Pamplona y llegamos al poblado de Idocin.
Continuamos por la carretera NA-2420 y muy cerca alcanzamos el pueblo de Idócin. Es un pequeño poblado ubicado en el fondo del valle, atravesado por la mencionada carretera. El poblado se sitúa al N y al pie de un pequeño promontorio, denominado El Montico, en cuya ladera N se halla el cementerio y en la cumbre la ermita de la Virgen de la Encarnación y los restos del PEH de El Montico. Para acceder a él ascendemos desde la iglesia por una pista de hormigón hasta el cementerio y por una senda que sale a la derecha de este hasta la ermita y el PEH.
El poblado de Idocin está dividido en dos partes por la NA-2420 que lo atraviesa de W a E. La parte N tiene mayor concentración de casas que la del S, en la que se encuentra la iglesia. El Barranco de las Huertas pasa por esta segunda parte en dirección a Salinas para encontrarse con el río Elorz.
Idocin. Iglesia de San Clemente La portada, cubierta por un pórtico apoyado en pilares, es un arco apuntado y abocinado con cinco arquivoltas bajo un guardalluvias, apoyadas sobre capiteles corridos y decorados con hojas que se sostienen sobre columnas baquetonadas y alineadas La torre se eleva a los pies de la nave, sobre el coro, y tiene adosada por su exterior la estructura cilíndrica de la escalera de caracol para acceder a ella. El guardalluvias descansa sobre dos ménsulas con dos imágenes cada una. Un peregrino o pastor y un monje en una de ellas y una cabeza humana y la de un animal (toro o carnero) en la otra.
Idocin. Iglesia. Balaustrada del coro
I
Idocin. Iglesia de San Clemente. Retablo mayor. Imagen y rostro del Crucificado.
En el jardín de la iglesia se encuentra un crucero, denominado Cruz de Izaga, con el fuste partido, al parecer por un rayo. Se ubicaba junto al puente románico sobre el Barranco de las Huertas. Cuando se trasladó el cementerio de la iglesia a la ladera de El Montico, se instaló el crucero en la iglesia. Queda del mismo la base con un trozo de fuste, en cuya parte superior, tiene grabada la imagen de un crucificado, parcialmente destruida. Esta costumbre de colocar imágenes en los fustes de los cruceros era muy corriente, como ocurre en el cercano crucero de Izco y en el de San Blas de Monreal.
Sí permanece en el lugar el mencionado puente románico, aunque totalmente oculto por la gran maleza de vegetación que acompaña al mencionado barranco. Se ubica en el paraje de Errekalde, a unos sesenta metros al NE del puente de Idocin de la carretera NA-2040 que se halla trescientos metros al SE del poblado de Idocin.
Idocin. Puente románico sobre el barranco de Las Huerta.
Es un pequeño puente sobre el Barranco de las Huertas (río Elorz) de un solo ojo de medio punto rebajado, con una bóveda de piedra que se mantiene perfectamente encajada. Corresponde a un antiguo camino de peregrinos que desde los valles vecinos se dirigían hacia Puente La Reina en el camino hacia Compostela. Es una pena que se encuentre abandonado y que todavía no haya sido puesto en valor cultural.
Idócin. Bóveda del puente románico
Al salir del espacio de la iglesia, tomamos la pista cementada que asciende al SE en pronunciada pendiente de unos cien metros hasta al cementerio actual, en el que se halla el monumento sepulcral del General Espoz y Mina, cuyo mausoleo se halla en el claustro de la catedral de Pamplona.
En el frontis de la base de la cruz del monumento se lee con dificultad su dedicatoria. Delante de este monumento sepulcral una losa en el suelo indica que ahí están depositados algunos restos mortales del general.
“EN ESTA CASA NACIO EL GENERAL ESPOZ Y MINA”.
Parece ser que no es así, sino que en el solar que ocupa este caserón, se encontraba la casa en la que nació el general. Inscripción en el dintel de la casa de Espoz y Mina.
En la misma acera, un par de casas antes, está Casa de la Ino, construida con sillarejos y con sillares en las esquinas, puerta y ventanas. Tiene en la fachada dos pequeñas ventanas adinteladas con ménsulas. En el lado derecho de la puerta, pegada a los sillares, tiene una piedra con una estrella de nueve puntas grabada e incrustada en un círculo. A la derecha, fuera de la estrella tiene otra muy pequeña y, en lo alto y a la izquierda, tiene dos pomos dentro de las puntas de la estrella.
Unos metros adelante, en la esquina de la acera opuesta se encuentra casa Tubías, construida de mampostería con sillares en esquinas puerta y ventanas con una gran inscripción en el gran dintel de la puerta.
Es una inscripción grabada con dos flores hexapétalas y, entre ellas, una cruz, una I y una inscripción que dice: “EJECUTADO A ESPENSAS DEL SEÑOR FRANSCISCO NAJURIETA Y SU ESPOSA SEFERINA IRIARTE. AÑO 1861”.
Idocin. Casa Tubías.
Regresamos por esta misma calle a la carretera y en la salida, a mano izquierda vemos que conservan un pozo de los antiguos que servían para abastecer de agua al pueblo. Conserva todos los elementos: la rueda de la polea con su soporte trípode, la cuerda, el cubo, el brocal.
Idocin. Antiguo pozo de agua.
Una vez en la carretera observamos las casas que se extienden a lo largo de ella por el lado N. Son muy similares, de dos o tres plantas adosadas unas a otras, muy arregladas y ornamentadas con los balcones sumamente floridos.
Idocin. Casa Vera en el solar del antiguo palacio.
El segundo elementos se encuentra en el interior de Casa Vera. Se trata de una portada del palacio. Un arco de medio punto al exterior y rebajado en el interior. Está muy bien integrado en la sala comedor de la casa como delimitación de ambos espacios. Una foto de 1929 de Joaquín de Yrizar deja ver cómo eran estos dos elementos.
Idocin. Palacio en 1929 . En los recuadros verdes el muro y la portada hoy existentes. (Foto: Joaquín de Yrizar).
A continuación de Casa Vera, otra casa muy reformada se levanta desde el lecho del río. Es Casa de Vizcaíno. Puede ser el edificio que sustituyera al antiguo molino de Idocin.
Idocin. Casa de Vizcaíno, donde pudo estar el molino.
Tras la iglesia encontramos otra casa de sillarejos y sillares en las esquinas, puerta y ventanas de la fachada, que deja ver al margen del enlucido. Es la antigua casa parroquial.
Idocin. Casa Parroquial.
Al margen de este pequeño bloque de casas del entorno de la iglesia, se encuentran también el frontón descubierto y, tras él, la casa del Ayuntamiento de Ibargoiti, del que Idocin es la capital administrativa.
Finalmente en Idocin no falta alguna casa de reciente construcción, tipo chalet, que son de estilo modernista y que nada tienen que ver con el estilo tradicional de las casas de Ibargoiti.
Idocin. Chalet.
Dejamos Idocin y por la NA-2420 llegamos al cercano Salinas de Ibargoiti, ubicado en la margen izquierda de la carretera. Es un poblado un tanto alargado de W a E, estructurado en base a su antigua composición: una calle periférica, otra longitudinal y cuatro transversales. Hoy día está circundado por casas o pequeñas urbanizaciones de nueva construcción.
Recibe el nombre de "Salinas" porque, al igual que otros pueblos omónimos disponía de pozos (ocho en Salinas) con sus respectivas eras para extraer y elaborar sal. Salinas. Terreno al N del pueblo donde se ubicaban las salinas De los pozos que estuvieron en producción, la mayoría se localizaban al N del poblado, entre éste y la carretera NA-240 (campo de futbol).
Estos eran sus nombres: Andurra, Bonbosin, Butzunausi, Fuente de Getzeartea (los pozos de Ubakoa, Miguel de Belaz, Sancho Abarca y Tornua), Totosmutu y Txantxo. El de Butxukoa se ubicaba en el lugar del polideportivo nuevo, el de Casetas de Salinas al NE de la iglesia, hoy ocupado por casas y sus huertos. Al S del poblado, entre éste y el río Elorz, se hallaban los pozos de Usategia con varios pozos y eras.
Salinas. En primer plano paraje de Usategia donde se ubicaban pozos y eras salinas.
Esta actividad permaneció durante siglos, desde el siglo XV, hasta mediados del S. XX en que se abandonó, no quedando vestigio alguno de la misma,
Salinas. Iglesia de San Miguel.
En el pilar derecho de entrada al pórtico tiene un reloj de sol
muy decorado que dice el nombre del maestro cantero o de quien
la encargó, DOMINGO DE SARASTI, y el año de ejecución, 1589.
Salinas. Iglesia de San Miguel. Pórtico y reloj de sol en el pilar del pórtico.
Salinas. Flores grabadas en la portada de la iglesia.
La portada es gótica isabelina. La forma un arco ojival isabelino, con cuatro arquivoltas abocinadas, un guardalluvias exterior y, sobre el centro de éste, un arco conopial con un crismón en el centro y rematado con un florón. Las arquivoltas se apoyan sobre columnas con basas poligonales y capiteles corridos decorados con flores y animales.
Salinas. Portada de la iglesia. Capiteles corridos, arco conopial y crismón.
El crismón es circular trinitario, con los brazos del aspa curvados, con el IHS y la omega invertidos, aquel abajo y ésta arriba. Ha perdido parte del borde del círculo. Como ya mencionamos, la portada se protege bajo el pórtico de planta cuadrada del siglo XVI, cubierto con bóveda de crucería, con arcos apuntados y apoyados sobre ménsulas y pilares. La torre se levanta a los pies de la nave y parece ser que en algunas de las reformas posteriores se redujo su volumen.
Un detalle añadido de esta iglesia es la existencia de un segundo reloj de sol. Se ubica en el segundo contrafuerte a la derecha del pórtico, ubicado entre dos ventanas. Está grabado sobre una piedra de la decimotercera fila del contrafuerte, ligeramente por debajo de la altura de las ventanas. Es un reloj canónico, radial de tres líneas. Carece de gnomon, cuyo agujero se ha tapado. Salinas. Iglesia de San Miguel. Reloj de sol.
Salinas. Iglesia de San Miguel. Nave
El retablo mayor es de estilo plateresco de mediados del S. XVI.
Está dedicado a San Miguel. Contiene imágenes
Salinas. Retablo mayor de la Iglesia de San Miguel Junto a la entrada, bajo el coro, está la capilla bautismal. La pila tiene una serie de arquillos en todo su alrededor. Junto al presbiterio por el lado derecho, hay otra pila bautismal, más tosca que la anterior y solamente con unos pomos en la parte inferior de la pila como elementos decorativos. Esta segunda pila provino del Señorío de Equísoain.
Salinas. Pilas bautismales en la iglesia de San Miguel.
En
los primeros días del año 2017, sorprendió la noticia de que un
arquitecto navarro había encontrado la imagen de la Virgen de
Salinas de Ibargoiti en el Metropólitan Museum de New York. Este
hallazgo se debió a Ricardo Heras Mulero, arquitecto
restaurador, que revisando un catálogo de subastas de arte,
encontró esta obra que saldría a subasta el 26 de enero de ese
año por valor entre 10.000 y 16.000 euros. Efectivamente, la
subasta se celebró y en la puja su valor alcanzó
99.000 euros.
La fundación Miguel Etxauri que deseaba la pieza para traerla a
Navarra, no pudo
La talla es del S. XIII, de madera, mide de 90 cms. de altura y es de gran calidad artística. Se encuentra en el mercado de arte neoyorkino desde 1929. En 1928 se realizaron obras de restauración en el interior de iglesia de San Miguel de Salinas de Ibargoiti, por lo que es de suponer que, para sufragar los gastos, la imagen fue vendida.
Imagen de la Virgen de Salinas de Ibargoiti.
La procedencia concreta de la talla tampoco está clara. Se desconoce si proviene del propio Salinas o de Lizaberría, un despoblado cercano del que solamente quedan las ruinas de su iglesia románica. Al no ser propia del pueblo su venta no habría sido contestada, ya que este tipo de tráfico de arte religioso, sobre todo si se trataba de elementos de devoción popular, solían ser contestados por los devotos.
Respecto al caserío del pueblo, Salinas tiene dispuestas sus casas proyectadas de NW a SE. La calle Mayor atraviesa el poblado y en torno a ella se establecen las casas que constituyen el casco urbano antiguo.
Salinas. Calle Mayor
Un paseo por el pueblo nos mostrará tres tipos de casas. En primer lugar las casas antiguas de dos plantas, de grandes portadas con sillares, con arco de medio punto o apuntado y ventanas con alfeizares moldurados que se concentran en el entorno de la calle Mayor.
Salinas. Casa de Esparza.
Pero también las hay de arco rebajado, adinteladas con madera o piedra, con dovelas o de una pieza, mensuladas y rectas.
Salinas. Escudos de las Claves de Dintel
de Casa de Patxi. Juan Joseph de Irisarri y Cathalina de
Biurrun.Año 1749
Casa de Etxarte. Zuasti Zabalza.1659. Casa de Carlos Valencia. Dintel: 1868 También hay casas amenazadas con la ruina que acomete a edificios deshabitados en estos valles. Son casas cuya restauración está sometida a una estricta normativa relacionada con la conservación de elementos de su antigüedad, como son las fachadas, sus componentes y otros elementos de la estructura de los edificios.
Un segundo grupo lo componen casas más recientes pero que denotan también cierta antigüedad (anteriores a 1950) y están plenamente integradas en el poblado. Presentan nuevas formas en los muros, puertas y ventanas, acordes con la tendencia rural de la época. El enlucido de los muros, dejando libres las esquinas, puertas y ventanas son características de ellas.
Junto a ellas aún vemos casas más humildes, deshabitadas y convertidas en edificios de almacenes y corrales, fabricadas de sillarejos y mampuestos que denotan formas de vida anteriores.
Reformas de casas realizadas durante el S. XX conservan las antiguas estructuras, no así algunas formas externas, como la amplitud de las ventanas, el uso de balcones, etc.
El último grupo de casas son las de nueva construcción que generalmente rompen con las líneas de la construcción rural tradicional de las viviendas.
Aunque alguna de estas casas se ubica en el interior del casco antiguo, construida sobre el solar de otro edificio anterior, la mayoría se ubican en la periferia, formando como pequeñas urbanizaciones. Contrariamente a lo que sucede en otros valles con este tipo de viviendas, varias de ellas evidencian su carácter de vivienda permanente
En salinas hay dos edificios destinados a casas rurales. Ambas están ubicadas en la Calle Mayor. Son Casa Espargoiti, una casa muy reformada y adecuada para este servicio, y Casa Irisarri, que ocupa una de las antiguas casas de Salinas con una impresionante portada.
Salinas dispone de dos frontones. Uno es antiguo y ubicado junto a la iglesia. Tiene pared izquierda y está descubierto. Desde finales del S. XX dispone de un frontón polideportivo cubierto, cuyo espacio, se utiliza, además del juego de pelota, para otras actividades deportivas y para el esparcimiento. Este frontón se denomina Ricardo Valencia en honor al montañero de Salinas fallecido en el Dhaulagiri (Nepal) en el año 2007.
Salinas. Fuente de los peregrinos.
Como en otros muchos lugares, Salinas también conserva algunas tradiciones religiosas populares que vienen de antaño. La procesión del día de San Miguel es una de ellas. Al ser el patrono de la parroquia y del pueblo, celebran la fiesta el 29 de septiembre, fecha en la que se celebran sus fiestas. Tras la misa, sus gentes, varias de ellas ataviadas de blanco y pañuelo rojo, acompañan a la imagen del arcángel hasta un espacio festivo donde le dedican jotas y cantos, todo en ambiente de armonía y regocijo.
Salinas. Día de la trilla: segando a mano. Es un día en el que se rememoran las antiguas faenas y tareas que se realizaban a mediados del S. XX en Ibargoiti para recoger la cosecha de los cereales. Era la trilla. En este día se rememoran la siega a mano y la siega con segadora tirada con un tractor, la atadura de los fajos, el acarreo hasta las era donde estaba la trilladora, la trilla propiamente dicha con la trilladora movida por un motor de vapor y el traslado del grano y la paja a sus respectivos graneros y pajares.
Salinas. Día de la trilla: segando con segadora y acarreando
Toda esta actividad se desarrolla envuelta en un ambiente festivo, donde no faltan los almuerzos y comidas populares, la exposición de maquinaria, la música, las actividades infantiles, etc.
Esta pista nos permitirá acceder al puente románico de Salinas, al PEH de El Castillo de Salinas, a las ruinas del monasterio de Lizaberri y al poblado de Zabalza.
El puente medieval de salinas.
Partimos de Salinas por la mencionada pista e inmediatamente de salir del poblado dejamos la carretera y por camino paralelo a ella descendemos al cauce del río Elorz, al que cruzamos por un puente medieval, cincuenta metros al SW del puente de la carretera, en el punto donde confluyen el río Elorz y el barranco de las Huertas.
Salinas. Puente medieval. Vista oriental.
El puente medieval es de un solo ojo con un gran arco apuntado. Por el lado N lo soporta un potente muro de piedra, que a su vez sirve de camino para acceder al puente. Por el S el arco se apoya directamente en la roca de la ladera que desciende hasta el río, reforzada actualmente por un potente bloque de hormigón. Salinas. Puente medieval. Vista occidental. Es el puente por donde desde siglos atrás ha transcurrido el Camino de Santiago en dirección a Monreal. Se encuentra restaurado y presenta una bella estampa.
Elizaberria. Continuamos de Salinas por la carretera hacia el S y ascendemos a lo alto, donde a mano derecha está la entrada al cementerio y al PEH del Castillo de Salinas que expondremos más adelante. Seguimos la carretera y unos metros al S tomamos una pista que sale al SE y se dirige a Abínzano. Como a un kilómetro nos desviamos por otra que sale al SW y en un trayecto de quinientos metros nos conduce a Lizaberri, un antiguo monasterio en ruinas inmerso en medio de campos de cereales.
En los años 1084 y en el año 1094, Sancha Orioa y Tota Semenones de Elizaberria, propietarias del mismo, donaron al monasterio de Leire su monasterio de Santa María de Elizaberri con sus tierras y demás posesiones. Expertos en el tema datan la construcción en el último tercio del S. XI, fecha en la que el de Leire no había concluido su obra. Sería entonces que el monasterio de Leire y éste serían coetáneos. Lo
que encontramos al llegar son unas impresionantes ruinas que
corresponden a una iglesia o monasterio, románico o
prerrománico, edificado posiblemente en el siglo XI, pero que
existía con anterioridad en el entorno de un pequeño poblado. En
el siglo XIV contaba con dos fuegos y un sacerdote. En el momento en que lo visitamos estaba en proceso de excavación y limpieza para permitir una mejor visión y conservación del conjunto. Destacan en el edificio la fortaleza de sus muros por su anchura y por el tamaño de los sillares que los componen. El lateral N se conserva bastante íntegro, no así el S, cuya mitad occidental se encuentra derruido.
Incrementan su solidez los potentes contrafuertes en los extremos del ábside, en el que llama la atención la parte de la bóveda que permanece en pie, por encima del resto del edificio. Es una bóveda de horno apoyada sobre un anillo del muro del ábside. La capa de piedra superior de la bóveda ha desaparecido.
El templo tiene tres accesos, dos en los muros laterales S y N, y el tercero en el muro trasero al W. Son tres entradas de pequeño tamaño, configuradas de forma distinta en el interior y en el exterior.
La puerta N estaba abierta en el extremo occidental del muro N. Se hallaba muy deteriorada en el exterior y totalmente oculta por los escombros de los derrumbes en el interior. No está hecha con la misma estructura que las otras dos. Carece de las jambas laterales y del dintel, tanto por el exterior como por el interior. Da la impresión de ser una puerta abierta con posterioridad a la obra original y su objetivo sería el acceso al cementerio. Con la restauración ha sido tapiada.
En el interior el templo se estructura en dos tramos y la cabecera. En el primero de los tramos dispone de un arco a cada lado adosado al muro con el objetivo de reforzarlo, elemento éste muy propio del románico. En el del lateral N abre una ventana y en el del S la puerta de acceso lateral por este lado.
Al exterior las ventanas son todas adinteladas. Al interior son adinteladas la del ábside y la abierta en lo más alto del muro N, junto al ábside, y con arco de medio punto dos en el muro N, una de ellas tapiada, y otra en el muro S. Todas son abocinadas.
Pegado al muro N por el exterior se ha encontrado lo que podo ser el cementerio por los restos óseos hallados en el interior de una estructura que recorre todo el muro, aunque es probable que los haya en el interior de la iglesia y por la periferia del edificio.
Lizaberrri. Vista desde el NW con los muro N y W y el espacio del cementerio.
Todo el conjunto se encuentra en este proceso de limpieza, excavación y restauración para ponerlo en valor como atractivo histórico, cultural y turístico de la zona.
Lizaberri. Plantas de edificios al S de la iglesia.
Al realizar la excavación de la puerta S, junto a ella apareció un sarcófago de piedra casi completo, al que le falta únicamente la parte posterior. Se halla depositado en tierra, junto al muro donde fue hallado.
Lizaberri. Sarcófago.
También junto a la misma puerta apareció un dintel de ventana geminada en el que se perciben los dos arcos de medio punto de los vanos de la misma.
Lizaberria. Dintel de ventana geminada
Con una mirada al conjunto abandonamos Lizaberri y regresamos a la carretera para continuar hacia el S, pasamos por delante de unas naves agrícolas y ganaderas y en un recorrido de dos kilómetros llegamos a Zabalza. Tradicionalmente a esta pista se le denominaba el Camino de Zabalza.
Zabalza
Es un poblado casi despoblado. Actualmente está censado un grupo familiar de tres personas, pero permanentemente vive una sola. Se dedican al cultivo de cereales y a la atención ganadera de un rebaño de ovejas.
Zabalza. Iglesia de San Andrés.
La
iglesia de San Andrés, sencilla construcción gótica rural, se
encuentra
Zabalza. Fachada de la Casa de Timoteo
La Casa de Timoteo es la casa que permanece habitada. Es un edificio de gran tamaño en forma de L con un ala dirigida al NE y otra al NW. Es interesante la fachada ubicada en el ala NW y orientada al S. Conserva una fachada de sillería con una portada de arco de medio punto, una ventana sobre ella (con cristalería moderna) y un nítido escudo a modo de clave en la dovela central. La fachada es de piedra cara vista, mientras que el resto de los muros de la casa están enlucidos dejando a la vista los bordes de las esquinas, puertas y ventana.
En Zabalza encontramos algunos elementos arquitectónicos que se repiten en muchos poblados de la zona. Un ejemplo de ello es un torreón de los que se empleaban para funciones de vigilancia o defensivas, como el de Grez en Urraúl Bajo. La parte baja ha sido utilizada como garaje de maquinaria, del que aún conserva el portón. Está en franco deterioro.
Zabalza.Torreón
Sus casas están cerradas, en ruinas o en proceso de serlo. Entre las que dejan ver algunos elementos de interés está la Casa de Gervasio, ya en ruinas, que aún muestra en uno de sus muros un tipo de ventana que la hemos visto en otros poblados de la zona (como en Zuazu en Izagaondoa. Es una pequeña ventana formada por sillares y dintel redondeado. Como casi todas ellas está tapiada con piedras.
Zabalza. Corral de Timoteo con el muro y tejado apuntalado.
En Zabalza crían y mantienen un rebaño de ovejas, a las que guarece en un corral situado frente a su casa. Es una reliquia de antaño cuando era sumamente común en estos poblados.
Señorío de Equísoain
Regresamos de Zabalza a Salinas y tomamos la NA-2420 en dirección a Pamplona para llegar en un trayecto de dos kilómetro a Monreal/Elo, el municipio más meridional de la Zona Pirineo, de donde accedemos al Señorío de Equísoain, perteneciente al municipio de Ibargoiti.
Equísoain-Zabalza desde la cumbre de la Higa de Monreal.
En Monreal salimos del pueblo hacia el S por la carretera que conduce a la Higa. Trescientos metros después de pasar el lavadero, junto a una casa en la margen derecha de la carretera, tomamos una pista al SE, que bordeando el extremo occidental de la loma de Ilarkoa, nos lleva al Señorío de Equísoain.
Dentro de la red de yacimientos prehistóricos localizados en el entorno de las sierras de Alaiz e Izco, en el término de Equísoain, Francisco Setuain encontró un raspador de sílex y un hacha pulimentada del Eneolítico-Bronce.
Equísoain. Objetos de silex.(Patrimonio Arqueológico de Navarra)
Equísoain fue un caserío y antiguo lugar de señorío nobiliario, como tantos otros que los había por estos valles. En el S. XIV quedó despoblado y hasta el S. XIX fue pasando de mano en mano como lugar de señorío con palacio incluido, pero sus habitantes siempre fueron muy escasos. En el terreno de la finca existe en la actualidad una hacienda de ganado vacuno.
El palacio es una construcción del S. XV, aunque es posible que la torre fuera anterior, construido con mampostería y sillería y con algunos elementos militares. Es de planta cuadrada con patio interior, asentado en talud y con almenas en lo alto de los muros que, tras la conquista del reino de Navarra, fueron demolidas por orden del Cardenal Cisneros. Destaca la torre que se levanta en el ángulo E del edificio.
El palacio fue abandonado poco a poco hasta entrar en estado de ruina. A mediados del siglo XVIII contaba con 7 habitantes y con 4 en 1950, fecha a partir de la cual quedó definitivamente deshabitado. En el año 2008 sus actuales propietarios iniciaron la restauración del conjunto, devolviendo al palacio una bella estampa, similar a la que tuvo siglos atrás.
Palacio de Equísoin. Fachada SE y torre.
Y con la visita al Señorío de Equísoain damos por finalizado nuestro recorrido por los poblados del Valle de Ibargoiti. |
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La población del Valle de Ibargoiti. A continuación exponemos algunos datos del paisaje humano de Ibargoiti que nos ayudan a comprender su realidad socioeconómica. Son los datos relativos a la población, a la agricultura y ganadería del valle, a la ocupación de sus habitantes, al uso de sus viviendas y a las características de su población.
Ibargoiti mantiene una estructura poblacional marcada por la
despoblación sufrida en la segunda mitad del S. XX. Durante
el último siglo y dos
primeras décadas del S. XXI, ha dejado por el camino una parte muy
importante (66,8%) de
Zabalza. Efectos de la despoblación del S. XX.
Ahora bien, en las últimas cuatro décadas Ibargoiti está recuperando una pequeña parte de su población. En 2022 continuaba en crecimiento hasta alcanzar los 282 habitantes de su población
Relacionados estos datos con el territorio, Ibargoiti tiene una densidad de población muy similar a la del resto de valles periféricos de Izaga (4,9 h/km2), por debajo de la media de la Zona Pirineo y por encima de los vecinos valles prepirenáicos de Romanzado, Urraúl Alto, etc.
La agricultura y la ganadería de Ibargoiti. Los tradicionales modos de vida basados en la agricultura y en la ganadería se descompusieron en Ibargoiti en la segunda mitad del S.XX. La concentración parcelaria de los años setenta y la potente irrupción de la maquinaria en el campo, especialmente para cultivos extensivos como los de Ibargoiti, produjo la consecuente emigración de mano de obra que, por otra parte, era demanda desde los centros de trabajo de Pamplona.
Consecuencia de todo ello fue que las explotaciones agrícolas se redujeron en un 69,4%, mientras que la superficie trabajada lo hizo en un 52,8 %. Evidentemente se produjo una mayor concentración de tierra en menor número de parcelas.
La ganadería, de menor incidencia que la agricultura, siguió unos derroteros con similares tendencias. Las explotaciones ganaderas decrecieron un -50,0% en la ganadería vacuna y un 30,0% en la ovina.
Sin embargo, las cabezas de ganado, aunque arrojan datos distintos,
sí expresan procesos de incremento de la concentración ganadera.
Menos
rebaños pero con más cabezas.
En la actualidad solamente existe una sola explotación de ganado bovino. Está ubicada en Celigueta y cuenta con 185 cabezas e instalaciones preparadas para ello. De ovejas vemos rebaños y naves ganaderas en Lecaun, Abínzano, Salinas de Ibargoiti, Zabalza e Izco.
Además, en el Censo Ganadero del Gobierno de Navarra de 2021, figuran en Ibargoiti dos explotaciones de equinos que se reparten 9 cabezas. De ganado porcino hay una granja en Salinas con 1.900 cabezas. De cabras hay una sola explotación con una cabeza y dos explotaciones apícolas con un total de 33 colmenas. Equinos en Salinas de Ibargoiti
La ocupaciòn en Ibargoiti. Otro de los parámetros para observar los cambios económicos y sociales producidos en Ibargoiti desde la segunda mitad del S.XX es la ocupación de los habitantes del valle. Una vista a los sectores de ocupación del valle de 1975 a 2022 nos hará percibir inmediatamente estos cambios.
Al entrar en el último cuarto del S. XX la población de Ibargoiti se ocupaba mayoritariamente en el sector agrícola (50,0%). En los inicios del S.XXI ya se habían producido algunos cambios importantes: la representación del sector agrícola había caído al 19,3%, y surgía con fuerza el sector de los servicios que alcanzaba al 53,2% de su población ocupada. La industria, incluida la construcción, alcanzaba hasta el 27,5%. Esta tendencia se confirma dos décadas después cuando el sector primario se desploma al 10,2%, el sector secundario avanza hasta el 33,0% y el sector servicios se consolida como principal motor de la ocupación con un 56,8% de su población ocupada. Estos datos no vienen sino a confirmar que en este periodo se produjo una transformación importante en la ocupación de Ibargoiti y, en consecuencia, en el modo de vida de de sus habitantes El Censo de Población y Vivienda de 2011 nos proporcionaba algunos datos de interés en este sentido. La población ocupada en aquel momento era de 100 personas, de las que 10, todas residentes y trabajadoras del sector primario, lo hacían en el propio municipio. En el sector secundario trabajaban 25 personas, de las que 15 residían en Ibargoiti y trabajaban fuera del municipio. El sector servicios ocupaba a 65 personas, de las que 45 trabajaban fuera del municipio. Esto se debe a que en el periodo de grandes migraciones de la segunda parte del S. XX para trabajar fuera del municipio era preciso emigrar, cosa que en los últimos años y en la actualidad no lo es debido a la proximidad a Pamplona, a las muy buenas comunicaciones (autovía A-21) y a la disponibilidad de medios de transporte particulares, lo que explica también el incremento poblacional del municipio, especialmente Salinas de Ibargoiti.
El Ayuntamiento de Ibargoiti no gestiona directamente los servicios públicos, sino que lo hace mancomunadamente con otros municipios. La sede del ayuntamiento en Idocin está cerrada para la atención al público. Esta se realiza en las oficinas del Ayuntamiento de Monreal.
Ibargoiti. Punto limpio
Abínzano. Casa Rural Lantxurda
Indicadores de la población de Ibargoiti.
Ibargoiti tuvo entre 2020-21 una TAC de 6.9, una tasa muy elevada para su entorno y que supuso un incremento poblacional absoluto de 17 personas y en 2022 continua creciendo. El IM (138,7) es moderadamente elevado. Casi catorce hombres por diez mujeres, cuando en la zona el índice marca que no llegan a doce los hombre por cada diez mujeres. La edad media se contempla en 48,7 años, ligeramente por encima de la media de la Zona Pirineo. Izco. Faenando en tareas domésticas El Índice de Juventud (IJu) está en 45,3 que nos dice que por cada 4,5 personas jóvenes menores de 15 años hay 10 que superan los 64 años.
El índice de envejecimiento es notable (220,6) pero es de los más bajos de los valles del S. Por cada diez personas menores de 15 años la población de Ibargoiti cuenta con veintidós mayores de 64 años. La estadística poblacional considera una población envejecida cuando la población mayor de 64 años supera el 12,0 % de su población total. Salinas. Tertulia entre vecinas
Observamos también que la pirámide configura dos periodos muy diferenciados. El primero a partir de los 45 años donde la figura parece estar construida sobre la base de una pirámide regular progresiva, con la base más ancha y estrechándose conforme asciende a tramos superiores. El segundo periodo es por debajo de los 45 años en el que factores como la emigración rural y el descenso de la natalidad minaron la población del valle transformando su pirámide en regresiva, expresada en la reducción de las bandas de la base convirtiéndola en figura más de pirámide invertida.
Ibargoiti. Padres e hijos en Salinas .
Idocin. Romeria a San Miguel de Izaga con los de Lónguida y Alzórriz en día lluvioso.
Los de Idocin y los de Salinas también acuden a Monreal Elo para participar en la romería a Santa Bárbara que se celebra el día uno de Mayo de cada año. Los de Salinas también lo hacen a la ermita del Santo Cristo de Cataláin en Garínoain (Valdorva) y los de Izco a la del Santo Cristo de Aibar Los de Ibargoiti celebran las fiestas de cada uno de los pueblos, pero participan como municipio en la celebración del Día de la Mancomunidad Izaga que cada año se celebraba hasta la pamdemia (2019) en un municipio distinto.
Ibargoiti. La "andada" por la Sierra de Izco La tradicional comida popular continuó la fiesta y, a los postres, animación con un grupo musical de rancheras acompañadas por las voces de los asistentes. Un Dj tomó el relevo con bailables hasta el final de la jornada festiva.
zonapirineo.com
: recorrer, observar y conocer
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