UNCITI. PAISAJE PREHIST´RICO

El_PEH_de_Basaba                       El_PEH_de_Iruaga                                El_PEH_de_Santa_Ágata.

El  paisaje prehistórico del valle de Unciti lo componen los yacimientos arqueológicos hallados en el valle, así como los PEHs identificados hasta la actualidad. Hasta el año 2010 los yacimientos arqueológicos catalogados eran cinco Kisulabe en Unciti, Lizarraga en Lizarraga y La Poma, San Juan Salbatore y La Mosquera en Artáiz. A estos se han podido añadir otros identificados con posterioridad, como el caso del yacimiento de Lerden en Unciti y el de Alzórriz.

 

 

 

 

 

Unciti. Materiales arqueológicos de Kisulabe


  Unciti Lasquita de  Lerden.                                            Unciti. Materiales arqueológicos de cerámica de Alzórriz.

 

Sin embargo, son los poblados fortificados de la Edad de Hierro los que lógicamente más renombre han recibido  ya que se encuentran en espacios naturales susceptibles de ser visitados.

 

Los PEHs de Basaba e Iruaga en Najurieta y el de Santa Ágata, de carácter dudoso, en la cumbre meridional de su nombre en la Sierra de Izaga son los que se hallan catalogados hasta la fecha.

 

 

 


Ubicación de los PEHs de Najurieta

El PEH de Basaba

 

Este PEH se ubicaba en una terraza situada en la cumbre de Basaba, una loma próxima a Najurieta y situada al N del poblado. Accedemos desde  la iglesia y el cementerio del pueblo, situado bajo un suave cerro.

PEH

Basaba

Coordenadas ETRS-89

X:623 888. Y: 4 732 816. Z: 663

Publicado por

J. Armendáriz Martija

Fecha

2008

Ultima visita

28 de noviembre de 2020

 


 

Tomamos el camino que discurre por el cerro hacia el N hasta alcanzar un altozano, donde el camino gira NW y transcurre por la ladera occidental de la loma de Basaba, entre pastizal y tierra descarnada, hasta alcanzar una  parcela de cereales que llega del S en suave descenso y se proyecta en ascenso al  NW hacia la cumbre de Basaba.

 

Najurieta. Restos de cabaña en el camino de Basaba.

 

Este trayecto por la ladera occidental lo podemos hacer también por una ruga rocosa que asoma por encima del camino donde vemos los restos recompuestos de la planta de  una cabaña de antaño

 

Bordeamos la parcela por el extremo occidental hasta su punto más bajo, donde salimos al pastizal y alcanzamos una amplia terraza que se dirige al NW. En esta terraza observamos restos de viejas colmenas, lo que indica la dedicación antaño de  este espacio a la apicultura. Es la terraza inferior.

 

Najurieta. Restos de colmenas en la terraza de Basaba que circunda la cumbre.

 

 
Najurieta. Loma de Basaba. En primer plano la terraza inferior. Más elevado el foso y el acceso a la terraza superior del PEH.


Por encima de la terraza divisamos una senda que se eleva hacia el N. La seguimos y observamos que se trata de un foso abierto en la ladera para proteger la cumbre donde se hallaba el PEH. A través de este foso alcanzamos directamente la cumbre, formada por una plataforma superior, en la que encontramos algunos restos del PEH.  Desde la cumbre descendemos a la terraza inferior.

 

Najurieta. El foso abiertp para proteger el PEH de Basaba.

 

 
Najurieta. Vista general de Basaba desde el S

 Esta terraza se proyecta al NW, continuamos por ella y circundamos la cumbre por la ladera en dirección W-N-E de la que salimos en el extremo oriental de la parcela en su parte más baja. Cruzamos la parcela hacia al W y llegamos al punto de partida de donde regresamos a Najurieta siguiendo el camino por el que accedimos.

Najurieta. Tramo occidental de la terraza de Basaba

 La terraza está cubierta de densa vegetación de pastizal, bojes, enebros, ollagas y espinos en varios de sus tramos, especialmente por el lado E, por donde la atravesamos con alguna dificultad.
 

 
Najurieta. Tramo septentrional de la terraza de Basaba           
                      Tramo oriental de la terraza de Basaba

 


Najurieta. Vista noroccidental de la loma de Basaba. Bajo la cumbre se aprecia la plataforma que la circunda.

 El PEH se ubicaba en la plataforma de la cumbre ligeramente elevada sobre el terreno cultivado. Está dirigida al NW, donde rompe bruscamente para crear unos potentes terraplenes que forman la defensa natural por todo su perímetro, excepto por el S.

 
Najurieta. La terraza de la cumbre de Basaba elevada sobre el campo de cultivo.

El espacio cultivado ha ido ganando terreno en la cumbre, donde la actividad agrícola ha destruido en gran medida las huellas del poblado. Quedan en la misma cumbre, al margen de los cultivos, un espacio menor amesetado, cubierto de denso pastizal y ollagas, con bojes diseminados y con abundantes piedras en el suelo. Es el lugar donde se ubicaba el poblado.

Najurieta. Plataforma de la cumbre de Basaba

 

 

Posteriormente se construyó en este mismo lugar una ermita, Sta. María de Basaba, que en el año 1799 tenía culto y hoy está desaparecida. Es muy probable que en esta construcción se habrían reutilizado los materiales del PEH.

De todas formas, restos de ellos vemos amontonados o dispersos en el lugar, desconociendo si se trata de restos de la ermita o de alguna estructura del PEH. Muy posiblemente de las dos.

 

Najurieta. El PEH de Basaba (1929) con la ermita de Basaba y la terraza perimetral.
 

 

 

La parte más baja de la loma, al S-SE, sería la más vulnerable del poblado y seguramente necesitó de alguna estructura defensiva añadida (foso, terraplén o muralla), hoy inexistente por las labores de roturación de la tierra.

 

 

Najurieta, Extremo occidental de la plataforma de la cumbre con piedras amontonadas y dispersas.

 



 


Najurieta. Basaba. Piedras desparramadas y amontonadas en la cumbre y en las laderas orientales

Los materiales recogidos son cerámicas manufacturadas y molinos de mano. También aparecieron restos de huesos humanos correspondientes a tumbas del cementerio de la ermita de Basaba.

 

El PEH de Iruaga

 
Najurieta. Vista de la meseta de Iruada desde el E.

PEH

Iruaga

Coordenadas ETRS-89

X:625 038. Y: 4 731 979. Z: 789

Publicado por

J. Armendáriz Martija

Fecha

2008

Última visita

29 de noviembre de 2020

También en Najurieta se encuentra el PEH de Iruaga, ubicado al E del pueblo, sobre la elevada meseta de su nombre. Iniciamos el acceso por una pista asfaltada que sale hacia el S del pueblo y lleva a Alzórriz.          
                                                                                                                                               Iruaga.kml

A corta distancia tomamos otra pista que se eleva al SE. Al superar los primeros campos de cereales, tomamos una senda que se dirige al NE a través de un pastizal, bordeando el entorno de otro campo de cereal, para girar posteriormente al SE.

 

 

Najurieta. Meseta de Iruaga sobre la que  se asienta el PEH

 
 

 


Continuamos la senda al SE y llegamos a un segundo campo de cereales, a partir del cual la senda nos eleva al NE entre el campo y el robledal que se desprende por la ladera oriental de la prolongada cumbre de Iruaga. Mediada la ladera giramos por la senda al NW y accedemos al PEH de Iruaga.

 

Najurieta. Iruaga. Vista de la ladera suroriental. Entre el campo y el robledal discurre la senda que da acceso al PEH,

 
 

El PEH se asienta sobre una gran plataforma que se sitúa al SW de la cercana cumbre de Txarribizkar. Este espacio entre ambas cumbres se halla recorrido por varias sendas, algunas en fuerte pendiente, abiertas por practicantes de moto de montaña que hacen de estas lomas su punto de entrenamiento.

 

Najurieta. Iruaga. Plataforma elevada bajo  la cumbre de Txarribizkar.

 

El PEH estaba defendido por farallones y por pronunciados taludes que protegían todo su perímetro. Solamente el extremo NE, por donde estaba el acceso, quedaba indefenso.


 

 

Para incrementar su protección por este lado se excavaron dos grandes fosos sucesivos. Entre ellos dejaban un pequeño y elevado espacio  (antecastro) desde el que se ejercía el control del acceso al poblado.

 

 

Najurieta. Iruaga. Rampa de acceso al PEH desde el primer foso.

 
 

 
Najurieta. Iruaga. El antecastro entre los fosos.                                                        Rampa del segundo foso al antecastro.

 Se ven además por los extremos de la plataforma algunos tramos de muralla derruida, de los que destaca uno situado en el extremo oriental en el que J. Armendáriz interpreta como probable la existencia de una torre en un ensanchamiento del derrumbe de la muralla.

 

Najurieta. Iruaga. restos de la muralla y vista de la plataforma desde el NE

 

Lógicamente, estas estructuras se construyeron para proteger el acceso al poblado que se hacía por este lado, sujeto al control desde el antecastro, los fosos y las murallas.

 
Los materiales encontrados son piezas de cerámica, tanto manufacturadas como hechas a torno, y varios molinos de mano.

En el día de nuestra última visita vimos un fragmento de cerámica torneada hallado por un grupo de excursionistas del cercano poblado de Zorokiain. Esto indica que este poblado, dentro de la Edad del Hierro, es  posterior al de Basaba que habría sido abandonado cuando éste se estableció, debido esencialmente a las condiciones de seguridad que este ofrecía, muy superiores a las de aquel.

 Najurieta. Fragmento de cerámica torneada de Iruaga

 

 
Najurieta. Cordal de
la cumbre de Txarribizkar hasta la plataforma del PEH de Iruaga.

 Continuamos nuestro camino desde Iruaga hasta la cumbre de Txarribizkar. Conforme nos acercamos a ésta, percibimos al S de la cumbre algunos elementos que llaman nuestra atención.


Najurieta. Txarribizkar desde Iruaga.

El primero y principal es una estructura propia del sistema defensivo de un PEH. Se trata de una plataforma ubicada al S de la cumbre y pegada a ella. Está elevada sobre potentes terraplenes, cubiertos de vegetación al W y limpios al E. Una muralla sobre los terraplenes recorría todo se perímetro, excepto por el N, donde está adosada a la cumbre.


Najurieta. Plataforma de Txarribizkar. Detrás la de Iruaga.

 
Najurieta. Restos de estructuras defensivas en Txarribizkar. Muralla y terraplén

 En el interior de este recinto vemos algunas estructuras de piedras derruidas con aspecto de haber sido, por su longitud y ubicación, murallas que protegerían el acceso al poblado.

 
Najurieta. Tramos de muralla de Txarribizkar

Dada su ubicación sobre el mismo cordal que el de Iruaga y su cercanía (unos 500 m. al NE) podría interpretarse que estas estructuras formarían parte de un mismo conjunto defensivo, pero más verosímil puede ser que se trate de un PEH diferente e independiente de aquel, ya que ambos disponen de sus propias estructuras defensivas en sus delimitaciones,


Najurieta. Los PEHs de Txarribizkar (en primer plano) e  Iruaga (al fondo)

 

El PEH de Santa Ágata.

Es un lugar eminentemente protegido por los grandes escarpes que la peña de Santa Ágata tiene en todas sus direcciones, excepto por el N, donde una considerable pendiente permite el acceso a la cumbre de la roca, donde se ubicaría el PEH, y donde estarían las defensas artificiales.

 
Unciti. Santa Ágata desde la cumbre de Izaga.

PEH

Santa Ágata de Izaga

Coordenadas ETRS-89

X:625 038. Y: 4 731 979. Z: 789

Localizado por

Julio Asunción

Fecha

El 24 de Noviembre de 2011.

Última visita

14 de julio de 2020

Sta. Ágata.KML 

Accedemos a la Peña de Santa Ágata desde Sengáriz,  iniciando el recorrido desde las proximidades de un abrevadero situado al SE del caserío, por la pista que asciende al N, rodeando la cumbre de Karramitxa. 

 

Como a dos kilómetros, tomamos un desvío y, tras cruzar el paso de una alambrada, continuamos al N por un camino que discurre junto a la alambrada, en el extremo de un pinar, hasta salir al pastizal de Laiengua que se sitúa al S de Santa Ágata, a la que ya no perdemos de vista hasta llegar a ella.                          

 

En el pastizal el camino se convierte en diversas sendas que se dirigen al N por las proximidades de los farallones de Laiengua, un cortado rocoso que defiende la empinada cumbre de Santa Ágata de NE a SE, al que podemos acercarnos para contemplar espléndidas vistas sobre Ibargoiti e Izagaondoa.

Unciti. Santa Ágata, pastizal y farallones de Laiengua.

 
 

Es un pastizal que antiguamente era cultivado en su parte inferior y hoy está cubierto con abundantes matorrales y algún roble pubescente entre ellos. Antaño lo ocupaba la ganadería, como lo atestiguan los restos de bordas y cabañas de pastores que aún pueden verse.

Unciti. Ruinas de una cabaña en el pastizal de Laiengua.

 

Alcanzada una loma que desciende al E-SE de la cumbre de Santa Ágata, ponemos rumbo al E y emprendemos la fuerte ascensión a la cumbre, primero por un empinado bojeral con robles diseminados, donde encontramos restos de palomeras, y posteriormente por espacio de conglomerado de rocas y bojes, hasta alcanzar la cumbre por el SW. Todo el camino desde el desvío, pero muy especialmente desde que emprendemos la ascensión a la cumbre, está muy señalizado por cairns. No obstante es relativamente fácil perderse, por lo que el GPS lo consideramos necesario.

 
Unciti. PEH de Santa Ágata.

Restos de PEH quedan muy pocos. De hecho, no se dispone de ningún elemento de cultura material que pueda certificar su identidad, por lo que tenemos que apoyarnos en otros elementos para sostener la hipótesis de que en esta cumbre hubiera existido un PEH. Ahora bien, la dificultad de acceso para los propios moradores, la carencia de agua, y la exposición a los vientos son factores que apuntan en contra de la existencia del PEH. Quizá habría que pensar en un asentamiento circunstancial, de temporada o simplemente de refugio ante inminentes peligros.


Unciti, Cumbre de Santa Ágata. 1929, 1967 y 2018. Evolución del bojeral donde se hallan los restos de PEH.

 El poblado se circunscribiría a la zona del bojeral que ocupa el centro de la cumbre en pendiente inclinada hacia el N. Este bojeral no ha incrementado su extensión en los últimos cien años, pero si su densidad, lo que dificulta su prospección.

Por los laterales del bojeral se dibujan las rampas de acceso a la cumbre por el NE y SW.

 Unciti. Santa Ágata. Túmulo en el interior del bojeral.

 

Entre el bojeral vemos con dificultad algunas piedras y espacios elevados y hundidos que podrían ser parte de estructuras del poblado.

Al NE un grupo de piedras esparcidas bajo una especie de túmulo podría ser también parte de alguna estructura del poblado.

 
Unciti. Santa Ágata. Restos de posibles estructuras

El nombre de Santa Ágata sugiere también la posibilidad de que en el lugar o en sus proximidades hubiera alguna ermita con esta advocación, o simplemente tal como ocurre en otros lugares cercanos, responda al hecho de la cristianización de lugares ocupados anteriormente por el hombre, como por ejemplo, Santa Ágata de Izal en el Valle de Salazar.

 

zonapirineo.com. Recorrido para observar y conocer
la Zona Pirineo de Navarra

zonapirineo@zonapirineo.com