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UNCITI. PAISAJE HUMANO
Hemos recorrido el Valle de Unciti observando su paisaje natural. Volvemos a recorrerlo, ahora de N a S, deteniéndonos en todos los poblados del valle, observando en ellos la huella humana, tanto histórica como reciente. En los parajes de Agoain, al N del Cerro de Aia, y se Sotokoa, al SW del pueblo, se recogieron restos prehistóricos de hachas pulimentadas. Despoblados medievales de Unciti. También nos hemos detenido en los lugares antiguamente poblados y desaparecidos en la Edad Media, de los quedan muy pocos restos o solamente su toponimia. Son éstos:
Arrueta es hoy un amplio paraje que conserva solamente la toponimia de este desolado. Se sítúa entre Artáiz al E y Unciti al W, al N y S de la carretera NA-2400. Se extiende desde la ladera meridional de la Sierra de Lizarraga, hasta el camino que va de Unciti a Artáiz, al N del término de Najurieta. El camino de Unciti a Artáiz recorre toda la parte S del término.
El paisaje está constituido por dos tipos de suelo, la ladera meridional
de la Sierra de Lizarraga, cubierta mayormente de pastizal con campos de
cereales
Unciti. Paisaje de Arrueta
Al S de este paraje y pegado a él, existe otro, toponímicamente denominado San Juan, donde hubo una ermita, hoy desaparecida, que pudo ser la iglesia del también desaparecido Arrueta. Al despoblarse Arrueta fueron vecinos de Artáiz, Unciti y Najurieta quienes se ocuparon de estas tierras.
Escusaga fue otro poblado desaparecido en la Edad Media, se situaba al N de Najurieta donde queda su toponimia. Estaba situado al N y bajo el promontorio de Basaba donde existió un PEH y una ermita con su nombre. Se situaba en terreno llano, atravesado por la denominada regata del Juncal. Una pista de Najurieta a Unciti y a Artáiz, pasa por este término.
Escusaga, regata del Juncal y loma de Basaba a la derecha.
Errondo (Rondo, Erraondo, Raondo) se sitúa setecientos metros al N del pueblo de Unicti. Una pista que sale de la piscina municipal de Unciti y asciende hacia el N, al Monte de Unciti, y a la Sierra de Lizarraga, pasa junto a la muralla.
Este es el lugar en el que se inspiró Arturo Campión para su pequeña novela “El último tamborilero de Erraondo”, que se publicó en 1917. Es un paraje que tiene una particularidad y una historia de interés. Al llegar al paraje nos sorprende un tramo solitario de una potente muralla que todavía se mantiene en pie. Corresponde a una antigua fortaleza defensiva, en torno a la cual hubo un poblado que para el S XV ya estaba despoblado.
Al margen de la imponente muralla, se sabe que este poblado tuvo una iglesia románica dedicada a Santa María, de la que quedan dos restos artísticos: el tímpano y un dintel que al parecer fueron vendidos por la Iglesia al Museo Metropolitano de New York, donde se encuentran:
Unciti. Tíampano de Errondo en el Museo Metropolitano de N.Y. El dintel representa el Cordero de Dios bajo el Crismón, dentro de una aureola circular flanqueada por grupos de dos ángeles con brazos y alas extendidos, en actitud de exaltación del símbolo Divino. Unciti. Dintel de la iglesia de Santa María en el Museo Metropolitano de N.Y. Algunos capiteles de esta misma iglesia fueron entresacados de las ruinas y recogidos por el padre Escalada, jesuita, que los trasladó al Museo del Castillo de Javier. Hoy no están en este museo.
En relación al molino, Fernando Hualde escribía en
2008 (Diario de
Noticias. 24 de Febrero) “¿Y qué no decir del
desaparecido molino?. Fray
Fernando de Mendoza en un artículo publicado en 1924 en la revista
“Verdad y Caridad” lo
definía como un “molinito de j Unciti. Espacio donde se ubicaba el molino con restos de muros del mismo.
Antsoain era un poblado que se situaba entre el extremo occidental del Monte de Zoroquiáin y la oriental del Pineral, terreno ondulado, cultivado de cereales, sobre los que se levantan algunas pequeñas colinas cubiertas de pastizal y matorral mediterráneo con algunos robles diseminados.
Del poblado solo queda la toponimia de este espacio. Tras el despoblamiento, las tierras del despoblado pasaron a vecinos de Zabalceta y Zoroquiáin.
.Unciti. Antsoain. Vista del paraje desde la loma de la Ermita de San Juan
Siguiendo esta intuición prospeccionamos la colina y con la ayuda del
SITNA no tardamos en encontrar los restos de la ermita. Se hallan
cubiertos
por
una densa vegetación,
muy cercanos
al cerro de la colina por el
lado S, muy cerca del punto en el que la ladera del Monte de Zoroquiáin
se eleva al E.
Zabalceta. Loma de Antsoain desde la ladera W del Monte de Zoroquiáin. En primer plano la vegetación que cubre la ermita.
La vegetación impide visualizar los restos en su totalidad. Solamente se
ven las piedras que bordean el conjunto y asoman bajo la vegetación. Sí
se perciben con nitidez la base de dos muros, uno al E cubierto de
zarzas, el otro al W, éste mas descubierto que el anterior. Posiblemente
se halle toda la planta de la ermita sumida en el matorral.
Hacemos un segundo recorrido por el valle, este por los poblados actuales ubicados en el Valle de Unciti. Empezamos por Artáiz, el poblado más septentrional del que partimos para recorrer el trayecto por todos ellos. Es un compacto poblado asentado sobre un promontorio y atravesado por la NA-2400 que conduce a Izagaondoa.
Por
su aspecto artístico, volumen y ubicación sobresale entre el núcleo de
casas la iglesia de San Martín de Tours, ubicada en lo más alto del
poblado. Artáiz. Iglesia de San Martín.
Es
originaria del último tercio del S. XII, del que son la portada, el
ábside y una hilera de canecillos bajo el alero. Del S. XIII son la
bóveda de cañón apuntado de los dos primeros tramos de la nave, la torre
y la escalera de caracol. Del siglo XVI son las bóvedas de los dos
tramos intermedios de la nave y la capilla lateral. Los muros son de
sillar. Un coro de madera se sitúa a los pies de la nave, donde se
conserva el cilindro de la escalera de caracol que llevaba a la torre.
Artáiz. Portada de la Iglesia de San Martín.
El tímpano se apoya sobre dos ménsulas de piedra y en su centro un crismón. El crismón es de mediados del S.XII, es circular trinitario, de siete brazos ligeramente patados y aro marco. Se ubica entre círculos laterales externos, formados por dos flores hexapétalas que tanto abundan por estos parajes. Tanto el crismón como las flores están tintados de policromía de almagre (tierra roja).
Artáiz. Tímpano y crismón de la Iglesia de San Martín. Se remata la portada con un pequeño alero con canecillos de figuras humanas y con escenas bíblicas. Una cornisa taqueada de figuras geométricas y una hilera de canes, con escenas humanas intercaladas, decoran el pequeño alero. Bajo este alero y a cada lado del guardalluvias, tiene dos escenas esculpidas de un león devorando a un hombre en la primera y atrapando a un centauro en la segunda.
En la colección de canecillos bajo el alero de la cubierta, que prácticamente rodea el templo, encontramos escenas relacionadas con la naturaleza, la religión y la mitología medieval, tales como figuras humanas en distintas actividades, de animales, figuras geométricas, etc.
Curiosamente en la fachada de esta iglesia encontramos dos trifrontes. El trifronte es una representación humana de tres cabezas unidas que comparten cuatro ojos entre las tres. Aunque esta figura ya se representaba en la antigüedad (celtas y romanos) al trifronte románico se le se le dan diversas interpretaciones: El dios del tiempo (pasado presente y futuro), Lucifer, pero la más extendida era la de La Trinidad, figuradas las tres personas en las tres cabezas que a su vez son una sola. Uno de los trifrontes es el tercer canecillo bajo el alero y el otro se encuentra en el capitel de la segunda columna de la izquierda
En el interior la cubierta es una bóveda de medio cañón construida en varias fases. La última abarca dos de los cuatro tramos de la nave, es de terceletes del S. XVI. El coro es de madera y se sitúa a los pies de la nave, bajo la torre.
También conserva una pila bautismal de época medieval decorada con una galería de arcos de medio punto sobre capiteles de dobles columnas y una hilera superior pomos. Del S. XVI son un Crucificado y la Virgen del Rosario, ambas imágenes de estilo romanista. Es también de este siglo el retablo de Santa Catalina, incrustado en un nicho de arco rebajado. Finalmente también del S. XVI es un relieve romanista colocado en la balaustrada del coro con la imagen de San Martín. Artáiz. Iglesia de San Martín. Interior
Museo de Navarra. Pintura gótica de Artáiz.
Estas pinturas han sido restauradas y se ha realizado una copia de las mismas, que ha sido colocada en la iglesia de San Martín de Artáiz.
Artáiz. Réplica de las pinturas góticas de la iglesia de San Martín
En el contrafuerte más oriental de la fachada tiene tres relojes de sol, no muy nítidos, pero pueden observarse perfectamente. El primero se halla en lo alto del contrafuerte. Es semicircular canónico. El segunda se halla en la parte baja del contrafuerte. Está desdibujado y han sido retocadas con no muy buena mano las horas canónicas. Parece circular al situarse en el centro de la piedra. Sobre este se ubica el tercero. Es semicircular, grabado en un rectángulo rebajado. Marca doce sectores iguales con la numeración grabada en torno al semicírculo. Unas horas están en números romanos (VIII, IX, X, XII, I y IV), con trazos más profundos, y otras en árábigos. Las 11 están muy remarcadas.
El bloque del poblado lo constituyen antiguas casas de tipo rural. Son de piedra, de dos o tres plantas y con portadas de medio punto o adinteladas con madera o piedra. y la mayor parte de ellas se encuentran reformadas y transformadas para las nuevas necesidades de sus habitantes.
Al igual que en los demás poblados del valle, en Artáiz hubo varias casas que dispusieron de una torre. Simeón Hidalgo ha identificado hasta nueve torres en el poblado que, lógicamente, han sufrido varias transformaciones hasta casi desaparecer hoy día.
Artáiz. Torre de
Artáiz. Torre transformada.
De todas ellas son dignas de mención tres: Dorrezarra, una torre gótica del siglo XIV, la de Casa Aldunate. La primera de ellas, conocida como la torre vieja o dorrezarra, se ubica junto a la iglesia y es de planta cudrada con los muros de sillares. Su altura y ubicación le hacen sobresalir por encima del caserío. Al parecer formaba parte del antiguo palacio de Artáiz, cuyos escudos están grabados sobre el dintel de una ventana mensulada en el muro N de la torre.
Artáiz. La Torre vieja o Dorrezarra
Casa Aldunate es un antiguo caserón de sillares y sillarejos, ubicado junto a la carretera que cruza el poblado. Hoy está cerrada. Simeón Hidalgo afirma que tuvo dos torres, hecho que la configuraría como un auténtico palacio.
Otra torre ocupaba la parte oriental de la fachada de esta casa, cuya división es muy evidente, en la que conserva una ventana geminada con parteluz y arquillos trilobulados y una puerta mensulada con dintel de madera, tapiada en la parte inferior. Está rebajada a la altura de la casa y simula un solo edificio alargado.
También Artáiz se ven casas de nueva construcción. Tres casas alineadas en la parte occidental del pueblo, en la salida hacia Unciti, denotan por su estructura y materiales que han sido construidas en los últimos años.
Otro elemento a destacar en Artáiz es la fuente románica. Es un pequeño edificio de planta y base rectangular y altura triangular, construido completamente en sillería, con cubierta de piedra a dos aguas, con dos arcos de medio punto en el frente. La estructura cubre un aljibe con techumbre de bóveda de medio cañón.
La presencia de la Iglesia de San Martín de Tours y la abundancia de elementos románicos en Artáiz y poblados de la zona han llevado a instalar en la antigua escuela de este pueblo el Centro de Interpretación de la Escultura Románica de Artáiz, que pretende servir de apoyo didáctico a la visita de la Iglesia de San Martín de Tours y servir de vía de fomento y divulgación de los recursos turísticos de la zona. Fue promovido por la Asociación Valle de Izagaondoa y financiado por Cederna-Garalur.
Simeón Hidalgo publicó en 2012 el libro (CD) titulado "La iglesia románica de San Martín de Artaiz". En 2017 ha sido ampliado y reeditado en papel. Es una muy buena herramienta para entender el arte románico de esta iglesia.
Dejamos Artáiz y por la carretera NA-2400 alcanzamos a corta distancia la NA-234 que en dirección SW nos lleva al pueblo de Unciti, tomando previamente un pequeño ramal (NA-2342) por el que accedemos hasta el propio poblado. Es el más poblado del valle y capital del municipio.
Antes de llegar al poblado, a mano derecha de la carretera, observamos unas ruinas muy bien conservadas y protegidas. Corresponden a la portada y al ábside de la antigua iglesia de San Pedro, alejada del poblado y sustituida a mediados del S. XX por otra de corte moderno. El ábside era poligonal y la portada era de arco de medio punto ligeramente apuntado compuesto por cuatro arquivoltas y guardallivias.
La iglesia nueva es una construcción de mediados del siglo XX. En el exterior los muros están enlucidos con sillares en las esquinas de la torre y de la fachada. Esta consiste en tres arcos de medio punto que acceden al pórtico en cuyo centro está la puerta adintelada de acceso al templo. Sobre la arcada central se eleva la torre prismática.
En el interior es de planta rectangular, de nave única distribuida en cuatro tramos y con la cabecera recta. Los muros se encuentran enlucidos y soportan una cubierta de lunetos apoyada sobre fajones. El coro se sitúa a los pies de la nave. Tiene dos sacristías una a cada lado de la nave.
Preside el templo un retablo de San Pedro, barroco, de mediados del siglo XVII. Pertenecía a la iglesia antigua y fue adaptado a ésta. Sobre el sagrario se hallaba una talla de la Virgen del Rosario de estilo romanista, de principios del siglo XVII.
Hoy día es San Pedro quien ocupa ese lugar, siendo la imagen de la Virgen del Rosario desplazada a una capilla lateral que comparte con la talla de la talla gótica del S. XV de la Virgen del Rosario de Zoroquiáin. Ambas tallas llevan al Niño en brazos. Completa la capilla un crucificado en el muro lateral de la misma. Junto a la iglesia y adosada a ella por el W está la conocida con el nombre de la Casa del Cura, con la fachada enlucida excepto en las esquinas, que tiene en el extremo occidental de la fachada S, a la altura de la ventana superior, un reloj de sol. El reloj se apoya sobre una piedra saliente en la esquina de la pared. Está grabado en una placa de piedra cuadrada, bastante deteriorada por varias grietas abiertas por toda ella.
El reloj indica desde las 6 de la mañana hasta las 6 de la tarde con números arábigos. El número 5 está invertido. El punto de distribución de las líneas que indican las horas está decorado con un círculo. Tiene la particularidad de que el gnomon es una chapa de hierro en forma de triángulo equiláterio con el cateto de la altura incrustado en la piedra y con el de la anchura y con la hipotenusa salientes para señalar las horas. Fue fabricado en el año 1732, según indica la fecha que lleva grabada. El poblado de Unciti es un alargado caserío que se ubica al pie de la ladera oriental de Urramendi. Más que un bloque de población aparenta tener la forma de un pueblo calle, aunque no es exactamente esta su configuración. La parte baja del pueblo es llana y el resto ligeramente elevada.
En Unciti destacan algunas casas por sus características y elementos constructivos. La mayoría de ellas son casas rurales con los muros de piedra, unos enlucidos y otros no. Se encuentran restauradas, reformadas o transformadas, aunque siempre se ven otras en su estado anterior.
Casa Eusa es un magnífico ejemplo de una casa rural del S. XVI con aspecto palaciego. Es un edificio formando una L con la fachada principal al E y otro edificio adosado al W. Antiguamente disponía de otro al S, formando un edificio palaciego de planta cuadrada. Además disponía de una torre.
Unciti. Casa Eusa. La casa es de dos plantas, construida con sillería, con portada de medio punto, dovelada y escudo en la clave. Las cubiertas son a tres aguas adosadas entre ellas. Sobre la portada una ventana con doble arquillo conopial y una clave con el JHS sobre ellos. Está flanqueada por dos canecillos, añadidos con posterioridad. A su derecha otra ventana similar con pomos en sus bordes y un árbol a modo de clave entre los arcos. La parte S de la fachada es evidente que ha tenido una reforma posterior.
En esta casa se conservan algunos elementos de interés, como dos ruedas de molino que corresponderían al molino de Errondo, una estela encontrada en el campo anexo a la casa tras las obras de la concentración parcelaria, diversos trozos de columnas y otras piedras que podrían ser de la iglesia de Santa María de Errondo.
Otro casa que destaca es la llamada la Torre. Este tipo de torre adosada a una casa era frecuente en el valle de Unciti. En el pueblo permanece una restaurada. Unciti. Casa de la Torre. Torre, Puerta, ventana y arquillos decorados. Esta tiene la puerta adintelada sobre ménsulas. En uno de los laterales de la torre tiene una espigada ventana geminada con parteluz, arquillos apuntados y vidrieras.
El dintel de la ventana tiene tres círculos, el de la izquierda y el del centro con estrellas de seis y ocho puntas. El de la derecha una flor. Bajo el del centro otro círculo más pequeño con una cruz griega. Estos símbolos son muy frecuentes en la antigua arquitectura de todo el Valle de Uncitii y de los valles vecinos. Vemos antiguas portadas con arcos de medio punto y blasones en las claves. También las hay de arco rebajado y adinteladas con madera o piedra, doveladas o de una sola pieza.
Unciti. Diversas portadas con arcos de medio punto, apuntados, rebajados y adintelados. Curiosamente en las claves de los arcos no llevan los tradicionales IES o similares, sino escudos y blasones de las familias originalmente propietarias.
Quedan también casas anteriores a la primera mitad del S. XX con sus elementos característicos: muros enlucidos menos en las esquinas, ventanas y puertas, frecuentemente bordeadas con ladrillo, ventanas muy grandes, en muchos casos con balcones, portadas adinteladas, etc.
Unciti. Casas de Gámbara y de Reta.
Junto a las tradicionales casas, reformadas y transformadas, conviven
edificios de otras de nueva construcción que rompen la tradicional línea
arquitectónica de las viviendas de Unciti.
Pero también coexisten entre las casas tradicionales y de nueva construcción, antiguos edificios de viviendas, corrales y almacenes que conservan elementos arquitectónicos de su época, como es el caso de la fachada de la antigua casa de la Fragua con puerta adintelada sobre ménsulas, ventana geminada tapiada y una pequeña ventana formada con cuatro piedras
Unciti. Piscinas.
Los huertos familiares adosados a las casas son también parte del componente urbano de Unciti. Finalmente, una sencilla fuente decora la plaza del pueblo.
De Unciti continuamos por la NA-234 y ascendemos al pueblo de Cemboráin por el ramal NA-2341de acceso único a este poblado. A diferencia de Unciti, éste es un núcleo, proyectado de N a S sobre la pendiente de la ladera meridional del Monte, en torno a la única calle que lo atraviesa de arriba abajo. Esta pendiente hace que la mayoría de los edificios se asienten sobre terrazas allanadas o sostenidas con muros.
Los
muros son de sillería con contrafuertes en las esquinas. La portada está
cubierta por un pequeño pórtico de crucería apoyado sobre ménsulas. Está
incrustada entre dos columnas tipo corintio. Es un arco de medio punto
cajeado y decorado con cabezas de querubines y rosetas. El muro de la
fachada tiene un óculo y una ventana apuntada, ambos abocinados. La
torre, de tipología medieval se levanta sobre el tramo de los pies de la
nave.
En el interior es de planta de nave única con tres tramos, dos capillas laterales y cabecera recta. Los muros están enlucidos y sostienen la cubierta, una bóveda de nervios moldurados del siglo XVI, salvo en el tramo de los pies donde se conserva la primitiva bóveda medieval apuntada con su arco fajón. En los dos tramos siguientes la bóveda es de terceletes y en la cabecera la bóveda es estrellada.
El retablo es neogótico moderno fabricado en el S. XX. El coro, con balaustrada de madera se ubica en la parte trasera de la nave, bajo la torre. En el sotocoro se halla la pila bautismal medieval, similar a la de Artáiz. En una pequeña capilla lateral frente a la puerta pende un crucificado proveniente de la desaparecida ermita de San Bartolomé que se ubicaba en el paraje de Atea, entre la carretera NA-234 y el río Uncitii, junto a la entrada de la carretera que accede al pueblo.
Cemboráin. Iglesia de la Visitación. Interior y bóveda.
En el compacto núcleo de viviendas de Cemborain, similar a varios pueblos vecinos, destaca Casa Arlentena. Es un edificio de tres plantas con dos fachadas y un pequeño edificio de almacén y garaje adosado por el S. En la unión de ambos tiene una estrecha puerta adintelada con un potente cabezal de una sola piedra apoyado sobre ménsulas. bajo una ventana cuadrada. Tanto la puerta como la ventana están enmarcadas con sillares.
Cemboráin.Casa Arlentena. Fachada NE. Casa Arlentena. Puerta
La fachada NE es de sillarejo, como todo el edificio, pero con sillar en
el paramento central, en vanos y esquinas. Tiene
una
Cemboráin. Casa Arlentena. Fachada SE.
La Fachada SE es toda de sillarejo, salvo la puerta y ventanas. Aquella es adintelada de piedra y de grandes proporciones, también entre dos ventanas. Las tres de la segunda planta evidencian su reforma para transformarlas en balcones. En la tercera planta dispone de tres ventanas similares a las de la fachada E.
Cemboráin. Casa Garciarena Tras la casa se encuentran una serie de edificios pertenecientes a distintas dependencias de la casa, corrales, almacenes, etc. Destaca un estrecho y elevado edificio con apariencia de torre, cuya parte más elevada descansa sobre una imposta. En Cemboráin había al menos tres casas torreadas, además de ésta: Landibar, Arlentena y la desaparecida de Meoz.
En algunas casas se ven interesantes detalles en sus muros, ventanas y portadas que hablan de su forma de vida, su historia y antigüedad. Son ejemplos la portada de sillaria y adintelada de Casa Alemán, los muros de sillarejo y mampuestos y las ventanas de sillares, una de ellas con arco rebajado y tapiada, de Casa de Elías y la ventana mensulada y moldurada de Casa de Juamatís.
La mayoría de sus casas están restauradas y reformadas. También en Cemboráin se ven casas de nueva construcción, típicas en estos pueblos como segunda vivienda. En la entrada al poblado vemos tres de ellas.
En Cemboráin llaman la atención en primavera y verano sus floridos y productivos huertos y jardines caseros que ayudan a embellecer el paisaje. Dispone de un bonito frontón cubierto para el juego de pelota y para otros entretenimientos.
Descendemos de Cemboráin a la NA-234 y retrocedemos por ella unos setecientos metros para acceder a Zabalceta. El primer edificio que encontramos es la Venta, en el lado opuesto de la carretera, desde la que entramos en el poblado. Es un pueblo muy pequeño, asentado en terreno totalmente llano y con las casas un tanto diseminadas.
La iglesia de San Lorenzo está retirada al N del caserío. Es una construcción de origen medieval, con reformas posteriores. Conserva de la edificación original la torre de sillería, la portada de medio punto con dos arquivoltas y guardalluvias y la pila bautismal e su interior. El cuerpo de la nave está enlucido.
El edificio que destaca es el más cercano a la iglesia. Se trata de una casa de dos plantas, de grandes dimensiones y con diversas dependencias agroganaderas en su entorno. Zabalceta. Escudo del palacio. Es el edificio que corresponde al antiguo Palacio de Zabalceta. En la fachada luce un blasón nobiliario, indicativo de su origen palaciego. La portada tiene un arco rebajado. La fachada, en la que posteriormente se incrustaron dos balcones, está enlucida con la excepción común en estos pueblos de las esquias, puertas y ventanas que están con la piedra caravista. No sería de extrañar que, dadas sus dimensiones y su forma cuadrada con patio interior, hubiera tenido en algún momento alguna torre, hoy inexistente e indocumentada.
Al S del palacio, está Casa de Juan Pedro, cuya fachada da a la plaza del pueblo Es de gran tamaño, construida de sillares en las esquinas, puertas y ventanas y de sillarejos el resto. No está enlucida en parte alguna y en la fachada tiene una ventana tapiada, como tantas otras en el valle. La pintura verde de su puerta y ventanas provoca un fuerte contraste con el resto del edificio.
En el caserío destaca también Casa Maisterra, una casona con un gran paramento de sillería en la fachada, portada con arco de medio punto dovelado y una ventana sobre ella con saliente moldurado. Sobre la ventana derecha de la planta baja tiene otra pequeña ventana tapiada y con un dintel en el que son muy visibles tres flores hexapétalas diferentes, siendo la central la común a las que se ven en estos pueblos.
En el extremo S del poblado se halla Casa Ayerra, una casa enlucida con portada adintelada con dovelas de piedra, un alfeizar moldurado en la ventana superior y una clave en el dintel de la puerta que recuerda en parte el símbolo pintado en las ruinas de San Pedro de Muguetajarra.
Tras ella se encontraban las dependencias del molino, cuyas infrestructuras aún se aprecian, aunque cubiertas de intensa maleza. Era un molino similar al de Urbicain, en Izagaondoa. En el río Unciti, entre Zabalceta y Zorokiain, el grupo Errekazar puso al descubierto la presa desde la que salía un canal que suministraba el agua al molino. Hoy día la maleza ya la está ocultando nuevamente.
En la parte trasera de la casa se aprecian los restos del canal y de la balsa que acumulaba el agua para mover el molino.
Casi todas las casas de Zabalceta están reformadas y enlucidas en blanco, total o parcialmente, lo que destaca más su reforma.
El edificio de la Venta, hoy abandonado, es de gran volumen. Lo construyeron los propietarios del Palacio para familiares, siendo posteriormente arrendado. Durante el S. XX funcionó como taberna. Junto a la venta, en la entrada al poblado, se ha levantado una casa de nueva construcción, tipo chalet.
Una casa del pueblo está establecida como casa rural. Es casa Maisterretxi. Y la amplia plaza en el centro del poblado, con una zona arbolada y con una fuente cierran nuestra visita a Zabalceta.
De Zabalceta nos dirigimos a Zoroquiáin por una pista que sale al SE del pueblo y que, en un trayecto de poco más de un kilómetro, nos lleva hasta Zoroquiáin, pequeño grupo de casas asentado sobre una suave colina. Está catalogado como despoblado desde finales del S. XX. No obstante, la reconstrucción y de Casa Viscarret siempre ha hecho que se viera alguna persona por el lugar.
En concreto, ya se ha realizado la restauración del edificio de la iglesia para transformarlo en centro social, el derribo de ruinas para la reconstrucción de casas, en la reparación de otras y en la instalación de infraestructuras (agua, alcantarillado, etc.) por parte del ayuntamiento de Unciti Este mismo grupo es el que limpió y sacó a la luz la Presa de Zabalceta, situada en el río Unciti, que suministraba el agua al molino de Zabalceta.
Antes de los inicios de la restauración del poblado eran tres los edificios que se mantenían en pié, fuera de la amenaza de ruina. La iglesia de San Andrés, El palacio y la mencionada Casa de Viscarret. La iglesia es de origen medieval, con reformas posteriores. Conserva de la edificación original la torre y la portada. Esta es de origen medieval con arco de medio punto, con dos arquivoltas lisas y con guardalluvias. Tenía adosada la Casa del Cura, hoy derruida y en proceso de reconstrucción Zoroquiáin. Iglesia de San Andrés.
La primera, de izquierda a derecha, representa los cuatro elementos de la naturaleza, tierra, agua, aire y fuego con referencia a otros similares de Guerguitiáin y Artáiz. La segunda es una flor octopétala o un sol de ocho rayos que significa la rueda de la vida, similar a las de Guerguitiáin, Alzórriz y Salinas de Ibargoiti; La tercera es un crismón muy particular ya que utiliza la "R" y la "c" (simbolos de Cristo) y no utiliza las letras "A" y "Ω" (Principio y Fin) habituales en los crismones de las iglesias medievales, como el de Alzórriz. La cuarta es una estrella de David, que curiosamente es el escudo municipal de Unciti. La quinta es una cruz griega floreada en sus puntas que representa los frutos que el creyente en Cristo debe producir. Aparecen también dos pequeños símbolos de difícil interpretación.
Parece evidente que este arco y el marco de la ventana no se corresponde con la arquitectura de esta iglesia, por lo que es probable que se hubiera traído de otra de los poblados del entorno desparecidos desde la edad media. El segundo edificio es la casa del Palacio de Zoroquiáin. Es de dos plantas, tiene la fachada enlucida con excepción de los paramentos de la portada y de las ventanas. Tuvo una torre, totalmente desparecida a día de hoy.
La portada es un
arco de medio punto y las ventanas tienen alfeizares moldurados. En la
clave de la puerta tiene un estilizado San Miguel in Excelsis, ataviado
con una calzoneta. Sobre la puerta y bajo la ventana central tiene una
inscripción que dice: "Martín Irigoien el año 1790" y en el alfeizar de
la ventana un rostro tallado con mucho detalle. Zoroquiáin. Casa Palacio. clave del Ángel de Aralar.
La puerta del edificio estaba tapiada. Adosadas al palacio por el E, había dos casas en ruinas. En la actualidad se han iniciado las obras de reparación del palacio, comenzando por la cubierta.
El tercer edificio es Casa de Viscarret, una casa de grandes dimensiones que dibuja un una estructura horizontal cuadrada con tres alas formando los lados alas y otro edificio con distintas dependencias cerrando el cuadro, entre ellas un espacio cubierto. Es de dos plantas y su imagen denota una restauración reciente Zoroquiáin. Casa de Viscarret.
Frente a Casa Viscarret se hallaba una antigua fuente abrevadero en muy mal estado de conservación. Ya ha sido restaurada, aunque carece de algunos elementos decorativos de la anterior.
PROYECTO DE RECUPERACIÓN DE ZOROQUIAIN
Errekazar es la asociación vecinal y colectivo promotor del proyecto de recuperación de lo que fue el despoblado de Zoroquiain, que actualmente y desde hace pocos años está deshabitado, pero no abandonado, si bien en los últimos años el proceso de degradación se ha acentuado. Este colectivo a día de hoy está formado por un total de 40 personas, 18 de ellas menores. El casco urbano original de Zorokiain lo componen 7 casas, cinco pajares, la iglesia, cuatro eras de trillar, la fuente y tres pozos. En el pueblo existe un transformador, un depósito de agua (toma actual), una toma nueva (del canal), antiguas aceras empedradas, algunas farolas y un contenedor de la mancomunidad.. Las viviendas tienen fosas sépticas particulares, Este proyecto tiene varios objetivos, todos dirigidos a recuperar el poblado y sus casas, creando espacios comunes (sociedad, plaza, parque infantil, etc.) para el encuentro, convivencia y relación de los vecinos. Todo ello manteniendo su identidad constructiva, respetando la arquitectura de la zona y creando viviendas eficientes y respetuosas con el medio ambiente.
Para ello utilizarán recursos energéticos renovables, sostenibles y propios del lugar (como el viento, el agua, el sol y la biomasa entre otros). Conservarán su ruralidad y rusticidad integrando en él la naturaleza circundante (huertas y árboles). Y gestionarán los residuos domésticos, en base al compromiso de Reducción, Reutilización y Reciclaje (3Rs) utilizando compostaje del 100% de materia orgánica y posterior reutilización.
El proyecto pretende generar un núcleo urbano que pueda albergar entre 8 y 10 viviendas y vivir integrados socialmente en el valle de Unciti, relacionados con los demás pueblos de la zona. El Auzolan es su modo de operar. Es una forma de trabajo vecinal en común, desinteresado, sin cobrar dinero, realizado por los miembros y para los miembros de la asociación. Solamente requiere participación, respeto y convivencia, unas veces con más y otras con menos gente. También está enfocado a la promoción de actividades económicas y de auto-empleo de cara a mantener una población estable y generar recursos desde el propio pueblo que, en la medida de lo posible, satisfagan sus necesidades en este aspecto.
El proyecto está previsto en dos fases: A corto plazo y a largo plazo. Del primero se han ejecutado o se están ejecutando todas las gestiones de compraventa y formación del grupo de interesados/as, las obras de infraestructuras (agua, luz, saneamiento, alumbrado, pavimento, etc.), la creación de una casa o espacio común (rehabilitación del edificio de la antigua iglesia) destinada a sociedad, casa de cultura y almacén de objetos comunes, creación de un archivo histórico-etnográfico, recuperación de las fiestas patronales el 30 de noviembre. Actualmente ya se han iniciado las obras de recuperación de las casas.
A medio-largo plazo está previsto instalar equipos para la autosuficiencia energética, la creación de huertas, plantaciones frutales, compostadores, gallineros, etc, de carácter publico-comunal, la creación de espacios comunes y lugares de encuentro: plaza pública, rehabilitación del frontón, huertas, columpios, etc. y mejora del entorno: recuperación y protección de arbolado, eliminación de antiguas escombreras, recuperación de espacios degradados y recuperación y señalización de antiguos caminos
Salimos de Zoroquiáin a la carretera NA-2340 por una pista señalizada que llega hasta el cruce de Unciti. Nos dirigimos hacia Urroz Villa y a trescientos metros frente, encontramos el desvío a Najurieta por el ramal NA-2343, por el que llegamos a este poblado.
Es un pequeño poblado sumido entre onduladas lomas, más altas y abruptas por el E. En la ladera oriental de la primera loma que encontramos se ubica el poblado con su iglesia en lo más alto, algunas casas por la ladera y el grueso de ellas en el rellano que se forma en el fondo. En el entorno de Najurieta encontramos restos de dos PEHs. El primero se ubica al N del poblado, en la loma de Basaba. El segundo en lo alto del monte Iruaga, al E del poblado. Los visitaremos al final. En el poblado de Najurieta, por su ubicación y tamaño, destaca la iglesia de Santo Tomás, construcción románica de finales del siglo XII y del XIII, reformada en el siglo XVI.
Es una construcción de sillería con un pórtico sostenido por dos columnas octogonales levantadas sobre pilares cúbicos. Este pórtico cubre la portada formada por dos arquivoltas de medio punto lisas.
Najurieta. Iglesia de Santo Tomás. Exterior del ábside.
El ábside alinea el muro exterior con dos columnas incrustadas en él que tienen los capiteles decorados. Bajo el alero dispone de una hilera de arquillos de medio punto apoyados en pequeñas ménsulas con cabezas de animales y otros motivos. La torre es de origen medieval y se levanta sobre el tramo de la nave inmediato a la cabecera. En el exterior un muro cerraba el antiguo cementerio, del que se conserva la puerta de medio punto.
Najurieta. Iglesia de Santo Tomás. Pórtico
Los muros interiores dibujan una planta rectangular con ábside semicircular en la cabecera. Son de sillares. En el ábside tiene tres arcos semicirculares que se sostienen sobre columnas y capiteles con toscas figuras humanas.
Esta pila bautismal tiene algunas características únicas en Navarra. En la parte posterior de su actual ubicación, sobre la arquería románica que la circunda, común en otras pilas de la zona, se extiende una amplia franja con formas romboideas entrecruzadas. Una serie de ellas lo hacen en forma hexagonal a modo de colmena y en sus celdillas llevan la inscripción en latín: “P LUPI RECTOR ECLESIE ESCUSEG? ME FECIT” ("P López Rector de la iglesia de Escusega me hizo” y finaliza con otra inscripción a cuatro líneas DOMINUS DIMITAT EI PECATA SUA AMEN.” ("El Señor perdone sus pecados. Amén").
Al inicio de la inscripción aparecen signos de origen medieval muy comunes en la zona, como son la flor hexapétala, la cruz de Malta (con forma redondeada) y la flor de lis hacia arriba (signo de vida). Contrariamente a lo que sucede en San Martín de Guerguitiáin, aquí parece que P. Lupi no es el maestro que hizo esta obra, sino que fue, como responsable de la iglesia, quien la encargó a algún maestro cantero. La inscripción final sí estaría referida a él. El tipo de letra recuerda a la de la firma del Maestro Petrus.
Sobre columnas flanqueando el presbiterio se encuentran la imagen gótica de la Virgen con el Niño, del último tercio del siglo XIII, procedente de la antigua ermita de Basaba, y otra moderna de Santo Tomás, patrono de esta iglesia. Najurieta.
Balaustrada del coro.
En el atrio de la iglesia se ha instalado una pequeña exposición de nueve estelas, al igual que se está haciendo en pueblos vecinos. Esta colección se hallaba en el cementerio que se ubicaba junto al pórtico de la iglesia y que posteriormente fue ubicado unos metros más arriba de la iglesia.
Najurieta. Colección de estelas en el atrio de la iglesia.
El poblado en sí no difiere mucho de los del resto del valle y de la zona. Se trata de un pequeño grupo de casas de tipo rural, grandes de volumen y la mayoría de ellas transformadas y reformadas. También hay dos o tres casas de nueva construcción.
Casa Uroch tiene doble portada. La principal es un arco de medio punto dovelado con una clave en la dovela central representando dos pavos reales adosados en direcciones opuestas. La segunda es una puerta con dintel dovelado y sillares en las esquinas. Parece ser que dispuso de una torre hoy desaparecida, al igual que Casa Reta, desaparecida también la casa y su torre.
Aunque la mayoría de las casas de Najurieta están enlucidas total o parcialmente, casa Larequi está a piedra vista. Es una gran casona de tres plantas con una portada adintelada con dovelas de piedra y con sillares en los lados, al igual que en las ventanas y balcones.
Najurieta. Casa Larequi
Por
lo general
las casas son de dos plantas, con alguna excepción que son de tres, como
hemos visto.
El tamaño de sus ventanas y en ocasiones una segunda puerta de entrada denotan estos usos de antaño.
Najurieta. Casa Viscarret reformada
Hoy día, con los cambios económicos y sociales experimentados, estos usos han desaparecido, transformando estos espacios para usos modernos como entradas convertidas en hall, txokos, salas de estar, garajes, etc. Es frecuente en Najurieta ver adosados a algunas casas o entre ellas edificios de garajes y almacenes para la maquinaria y otros elementos agrícolas.
Algunas casas son de nueva construcción edificadas en terrenos en los
que hasta principios del presente siglo no había edificio alguno. Unas
se hallan entremezcladas con las antiguas y otras separadas, pero las
diferencias arquitectónicas entre unas y otras son evidentes.
Sobre antiguas casas u otros edificios se han construido nuevas viviendas aplicándoles elementos que no corresponden con su estilo rural tradicional, sino que se asemejan más a un chalet o casa para el ocio y descanso que a una vivienda rural.
Najurieta. Casa de reciente construcción sobre el solar de un un antiguo pajar, entre Casa Rípodas y Casa Zarcume.
En el centro del poblado, junto a casa Viscarret, se ubica una fuente medieval de piedra con abrevadero. Esta casa se denominaba anteriormente Iturraldekoa (la casa de la fuente).
La fuente es de dos caños se sitúa bajo un arco de medio punto apoyado sobre dos bancales de piedra. El arco cubre también la pileta sobre la que cae el agua. La sobrante pasa al abrevadero desde el que se canaliza al vertedero de aguas pluviales
Najurieta. Casa Iturgo. A la derecha la fuente-pozo.
Desde
que se instaló la nueva conducción de agua de la red pública para la
fuente medieval, ésta fue cerrada cubriéndose el pozo-fuente del que se
observa únicamente la tapa que lo cierra.
En Najurieta son parte de su paisaje los huertos familiares que, entre las casas o adosados a ellas, se cultivan como apoyo a la economía familiar y como empleo del tiempo libre que ocupa a la población mayor de edad o a los residentes de fin de semana o vacaciones. Najurieta. Huertos familiares.
Dejamos Najurieta y nos dirigimos a Alzórriz, el poblado más meridional de Unciti. Lo hacemos por una pista carretera de recientemente asfaltada y catalogada como prolongación de la NA-2343 y que en un trayecto de dos kilómetros nos lleva directamente a Alzórriz.
Es un poblado con un núcleo poblacional bastante compacto, asentado en terreno llano, pegado a la base de las estribaciones occidentales de la Sierra de Izaga, a la que conduce un camino desde el mismo pueblo.
Es un edificio construido de piedras, sillares y sillarejos, y con torre prismática sobre el tramo posterior. Tiene un pórtico de cuatro arcos de medio punto que cubre la portada gótica.
Alzórriz. Iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Candela
Esta se compone de un arco apuntado con cinco arquivoltas baquetonadas sobre una imposta moldurada lisa como si fuera un capitel corrido sobre sus columnas separadas por baquetones y alzadas sobre un zócalo. Por encima de los arcos y similar a ellos tiene un guardalluvias apoyado en ménsulas laterales.
Sobre la puerta tiene un tímpano semicircular románico del siglo XII, que puede ser de la primitiva iglesia. Contiene un crismón circular trinitario, de seis brazos patados, aro marco y roseta central de anillo. Las letras capitales son de buen trazo y muy iguales. Lo escoltan dos círculos con dibujos geométricos en su interior. El de la derecha es una flor hexapétala muy similar a la de Guerguitiáin y del mismo trazado que la decapétala de Salinas de Ibargoiti. Cabría la posibilidad de que el maestro Petrus trabajara también en estas iglesias tan cercanas. Una hilera de canes lisos recorre todo el perímetro de la iglesia.
En el interior la nave es rectangular con cabecera pentagonal. A los lados tiene dos capillas formando un crucero
Los muros son de sillares y sostienen la cubierta de bóveda de crucería simple. La cabecera se cubre por una bóveda estrellada para adaptarse a los cinco paños que la configuran. Las capillas laterales presentan un arco apuntado de embocadura y se cubren por una bóveda de cañón apuntada.
Alzórriz. Imagen de la Virgen con el Niño, la Virgen de la Candela, en la iglesia.
Preside el presbiterio un retablo de estilo romanista policromado del S. XVII. En el centro del nivel más bajo se ha incrustado una hornacina que contiene la imagen sedente de la Virgen con el Niño del S. XIV. Separa el presbiterio de la nave una hermosa reja del siglo XVI que remata en elegante crestería de flores de lis, florones, círculos y una cruz en el centro.
Alzórriz. Reja que cierra el presbiterio.
El
coro se alza a los pies de la nave, bajo la torre de la iglesia. Se
asienta sobre una bóveda rebajada propia del siglo XVI con una
balaustrada de madera que descansa en canes decorados. En el fondo del
sotocoro, más estrecho y probablemente de la primitiva iglesia románica,
se encuentra la pila bautismal con una fila de arquillos por todo su
perímetro y en la basa de la columna, esta con una cabeza humana en
cada de las cuatro esquinas.
Alzórriz. Coro y sotocoro. Pila Bautismal. La iglesia de Alzórriz tiene dos Crucificados del S. XVI. Uno se halla en la capilla bautismal y se apoya en una base de piedra. El segundo está suspendido en el muro lateral izquierdo, por delante del coro. Junto a éste en una pequeña hornacina se conserva un clavo que dice ser de la crucifixión de Jesús.
Alzórriz. Reloj de sol de la iglesia de N.S. de la Candela.
El reloj está grabado en una placa de arenisca de color gris a la que le
falta la esquina superior izquierda. Un rostro humanizado del sol hace
de círculo distribuidor. Marca doce horas, de 6 a.m. a 6 p.m., marcadas
con números arábigos con detalles de rasgos “arcaicos” en el trazo. El
gnomon es una varilla acodada, con el orificio de apoyo en el extremo de
la línea de las XII.
En el lado W tiene una pequeña puerta o ventana a ras de suelo con arco de medio punto que está tapiada.Era una torre más alta que en la actualidad. De hecho, sus actuales propietarios nos informaron que con las piedras que se quitaron se construyó el puente de la carretera de Alzórriz Existen dos casas muy similares que por su aspecto y algunos detalles pudieron haber sido sendos palacios. Ambas son de grandes dimensiones, de dos plantas, con una gran portada de medio punto dovelado, cinco ventanas en la planta superior, clave y año de construcción, con el paño central de la fachada de sillares y los laterales de sillarejo. La primera de ellas es Casa Eslava que ha abierto en las ventanas de los extremos de la planta superior sendos bacones. Las tres ventanas del centro conservan las alfeizares moldurados.
Alzórriz. Casa Eslava. Clave.
En el ala izquierda de la planta baja conserva dos ventanucos de los que tradicionalmente tenían las casas en la planta baja para las cuadras y corrales. Uno de ellos es cuadrado con un sillar por todos sus lados y el otro con sillares y dos ménsulas.
La segunda casa es la del Herrero. Tiene las tres ventanas centrales de la planta superior también con alfeizares moldurados, pero la del centro, ubicada sobre la portada, es mayor que las otras dos y tiene moldurado todo el marco. Las de los extremos, de tamaño similar a la central, tienen también alfeizares pero con moldura más sencilla que las centrales.
En la clave tiene grabado una especie de escudo del que cuelga una cruz, en cuyo interior están grabados un yugo al revés en la parte superior, el AÑO 1753 en el centro y un corazón en la parte inferior.
Alzórriz. Clave y ventana de Casa del Herrero
En la salida del camino hacia Izaga, vemos Casa Beriáin que tiene en su portada una clave muy similar a la casa Eslava. Al igual que ésta tiene en la clave las flores y la cruz y por encima de ella una piedra con una inscripción entre zarcillos, solo que en esta no se aprecia el año con nitidez. Parecer ser que se trata del año 1766?
Casa Chacós (Txakosterena y anteriormente Pellorena)) es un edificio alargado muy reformado que parece acoger actualmente tres viviendas familiares, pero en realidad es una sola. Antes de sus reformas tenía una torre adosada, al igual que casa del Herrero, casa de Murillo (Urracarena) y la desaparecida Casa Grande.
Alzórriz. Casa Chacós (Txakosterena) De la Casa Grande queda solamente el solar en el que se encontraba, abandonado y cubierto de maleza. Sus piedras fueron adquiridas para la construcción del Hotel El Toro en Berrioplano, muy cerca de Pamplona. Al decir de quienes la conocieron era una casa que destacaba por sus dimensiones, materiales y formas constructivas.
La mayoría de las casas de Alzórriz han sufrido grandes transformaciones en los últimos cincuenta años para adecuarlas a las nuevas necesidades de la población. No obstante, quedan en las casas algunos elementos de interés que hablan de su historia.
Casa Beltrán es de gran tamaño y está muy reformada. En el dintel de la puerta de acceso pone el año de construcción, 1758. y en la fachada luce un escudo de nobleza.
Igualmente Casa Marro, está muy reformada y conserva entre dos de sus balcones de la fachada un escudo heráldico.
Casa de la Basilia es de tres plantas y está enlucida. La planta superior, con tres pequeños balcones, es posible que se haya creado en alguna de sus recientes reformas. La portada tiene un arco rebajado y conserva un paramento de sillares que alcanza a la ventana superior. La única ventana de planta baja de la fachada tiene dos arcos conopiales.
Alzórriz. Casa Navarro
Casa chalet de nueva construcción.
Mencionar, por último, la fuente de tres caños de agua situada a la entrada del pueblo. Sus aguas manan permanentemente por los tres caños incrustados en un muro pentagonal, con cubierta guardalluvias a dos aguas y caen a la pila rectangular, situada bajo ellos, que al rebosar pasan al abrevadero contiguo.
Alzórriz. Fuente de los tres caños con el abrevadero.
Se situaba setecientos metros al NW de Alzórriz, lugar al que conduce directamente una pista desde el pueblo. Se ubicaba en la conjunción de los barrancos del Molino, que aportaba el agua, y el de Aguain,
Alzórriz.
Restos del antiguo molino con la entrada del agua cubierta totalmente
por la maleza.
Del molino quedan restos de las canalizaciones que conducían el agua al interior del edificio y de las que evacuaban el agua del mismo para devolverla al barranco. Vemos también restos de un edificio elevado sobre las canalizaciones. La abundante vegetación que cubre todo el entorno impide hacer cualquier observación para identificar y valorar los restos del molino.
Alzórriz.. Molino. Canalización de la entrada de agua y restos del muro del edificio.
Alzórriz. Planta de compostaje
Y dejamos Alzórriz por la misma carretera de acceso para llegar a Salinas de Ibargoiti desde donde tenemos varias opciones a elegir por la N-2420 o por la Autovía del Pirineo. Nosotros por esta segunda opción nos dirigimos a Pamplona.
Muguetajarra es un despoblado, incrustado entre los valles de Izagaondoa e Ibargoti, en las laderas meridionales de Izaga, pero pertenece al municipio de Unciti. El acceso más sencillo a este enclave podemos hacerlo desde el Señorío de Celigueta, en el valle de Ibargoiti, ya que una pista accede directamente a él. Pero al ser propiedad privada, dedicada a la ganadería, es probable que no podamos hacerlo.
Por esta razón lo hacemos desde Guergitiáin, en el valle de Izagaondoa, al que llegamos por una pista desde Induráin, en el mismo valle. Quinientos metros antes de llegar a Guergitiáin tomamos un camino de rodadura por el que, entre cultivos de cereal, robledales, algún pino silvestre y pastizales poblados de bojes, zarzas, espinos y otros matorrales, ascendemos en un trayecto de tres kilómetros, inicialmente al NW y posteriormente al N, para llegar a las ruinas del caserío de Muguetajarra.
El Caserío de Muguetajarra es un despoblado situado al SE de la Peña de Santa Ágata, tercera cumbre de Izaga, entre los municipios de Izagaondoa al N-NE e Ibargoiti al S-SW. No obstante, a pesar de estar deslindado de él, Muguetajarra pertenece al municipio de Unciti. Durante la Edad Media perteneció a Izagaondoa y desde entonces a Unciti.
Hasta el NW de su término desciende la Sierra de Izaga, de la que su cumbre meridional, la Peña de Santa Agata (1.205 m.) se encuentra en territorio de Muguetajarra. Sobre esta cumbre se hallan los posibles restos del PEH de su nombre.
Caserío de Muguetajarra desde la cumbre de Santa Ágata.
Muguetajarra siempre tuvo una población escasa, incluso estuvo despoblado en varios periodos de su historia. Cuando más habitantes tubo fue en las primeras décadas del S. XX con poco más de treinta personas. A partir de 1960 aparece despoblado.
Muguetajarra. Exterior de la Iglesia.
Interiormente es de nave única rectangular de tres tramos y cabecera recta. No tiene retablo y en el muro aparecen pintados en rojo dos signos que Simeón Hidalgo interpreta así: "1- Cruz en el ábside de la iglesia. El primero de estos símbolos es la cruz con un círculo achatado en su base a modo de peana, altarcillo o monte. Preside la cabecera de la iglesia. Símbolo de fe y de protección, como la cruz marcada por las familias israelitas en el paso del ángel exterminador.
Muguetajarra. Signos pintados en el muro del ábside.
2- Signo repetido a los
lados de la cruz. El segundo símbolo es la primera vez que lo veo. En la
base un círculo de donde surge un árbol con cinco ramas a cada lado y su
copa es una pequeña cruz. Circulo que puede representar a la tierra y
sobre ésta la vida en forma de árbol o de surtidor de agua que se abre
en cinco chorros o ramas a cada lado. Cinco y cinco, diez. ¿Los diez
mandamientos de la vida? En la cumbre la cruz protectora. ¿Recuerdo
para el cristiano de la Ley de Dios?"(http://simeonhidalgo.over-blog.com/article-muguetajarra-la-vuelta-a-casa-106808986.html.).
Los muros estaban enlucidos y sostenían una cubierta de bóveda de cañón apuntada sobre fajones que apoyan en ménsulas trilobuladas. Se encuentra semihundida y deja ver toda su estructura. El coro de madera se situaba a los pies de la nave.
Exteriormente
los muros son de sillares y sillarejos con contrafuertes. La portada es
de medio punto con tres arquivoltas. Una hilera de canes lisos se
distribuye a la altura del alero, alrededor de todo el edificio.
A
los piés se levanta, a modo de torre, una espadaña de gran tamaño con
dos vanos. Observando desde el interior el vano de la derecha, se
aprecia en la base del arco una figura de cabeza humana, como si de un
canecillo se tratara. Posiblemente sea una piedra traída de otro lugar,
pues en este edificio no se observa otra de similares características. Muguetajarra. Vanos de la espadaña y figura humana en el arco de la derecha
El caserío tenía en 1929 al menos cinco edificios, hoy día se ven dos, uno con los muros y tejado en pie, aunque parcialmente hundido, y otro solamente con los muros parcialmente en pie, sin tejado. De los demás, situados más abajo de los anteriores, se ven algunos trozos de sus muros.
Todo el conjunto se encuentra en estado ruinoso y sumido en una densa vegetación de hiedras y otras malezas que en corto espacio de tiempo finalizará derribando los restos actuales y ocultándolos a los ojos de cualquier persona que se acerque a este paraje.
Muguetajarra. Casas 1 y 2. Las menos arruinadas del despoblado.
Para regresar de Muguetajarra tenemos las mismas opciones que para el acceso. Es decir, hacerlo por Celigueta a través de una pista que desciende hacia el S o hacerlo por el mismo camino por el que llegamos. Tomamos esta segunda opción por la misma circunstancia que para el acceso.
Con la visita al enclave de Muguetajarra finalizamos nuestro recorrido por los poblados y despoblados del Valle de Unciti, uno de los valles del S de la Zona Pirineo.
Dentro del paisaje humano es interesante hablar de la población humana y su evolución para entender más a este valle. Al igual que sus vecinos es un municipio escasamente poblado y que al igual que todos ellos, es en el último siglo cuando ha perdido una gran parte de su población (-68,4%).
Como toda la Zona Pirineo, desde la década de los años cuarenta hasta la
de los ochenta
del siglo pasado fue un periodo de constante
e intensa
emigración desde el valle a Pamplona y su
No obstante, a partir de los ochenta recupera algo de población pero con tendencia a reducirse. La densidad de población del valle en el mismo periodo es un exponente de esta realidad. De tener 19,3 habitantes por Km2 en los inicios del S. XX, en este último siglo ha descendido a 6,1 habitantes por Km2, que le sitúa por debajo de la media de la Zona Pirineo.
Esta situación se traduce en que los poblados del Valle de Unciti han quedado muy despoblados. Si alguien llega a un pueblo del valle, es muy probable que, especialmente en el invierno, no se encuentre con persona alguna.
La Agricultura y la ganadería.
Otro, adjunto a la anterior, fue el incremento de uso de maquinaria agrícola para el cultivo de las extensas parcelas, básicamente de cereales, lo que contribuyó en gran medida al desalojo de población que se dedicaba a la agricultura tradicional y que quedaba sin empleo.
Artáiz. Nave agrícola El tercer fenómeno fue consecuencia y motivo de las anteriores. Pamplona y comarca demandaban mano de obra para la expansión industrial y de servicios que en ella se estaban operando. Unciti no quedó al margen de ello y fueron muchas las familias que emigraron hacia estas oportunidades de mejora de las condiciones de vida. Fueron los años de gran emigración y consecuente descenso brusco de la población reflejado en los datos anteriores.
El ganado ovino no corrió tan mala suerte, pero se redujo de forma importante. Así, el censo agrario de 1989 fijaba en Unciti siete explotaciones de ovinos con un montante de 1.613 cabezas ovejas, más 28 de cabras integradas en los rebaños de ovejas, para un total de 1.641 cabezas y un promedio de 236 cabezas por rebaño. Según el censo agrario de 2020, en el valle existían 4 explotaciones de ovinos y caprinos con un total de 1.609 cabezas y un promedio de 402 cabezas por rebaño. Evidentemente los rebaños se redujeron, pero se incrementó el volumen de los mismos.
En ello ha influido mucho históricamente la carencia de pastores por el
tradicional
modo de vida y, aunque en la actualidad está totalmente transformado
mediante las estructuras de naves ganaderas y cultivos de forrajes, su
baja rentabilidad y la plena dedicación que requiere no llama la
atención de personas para dedicarse a ello. Cemboráin. Cabras pastando. Las demás especies se ganado, o no existen en el valle o son totalmente insignificantes.
La ocupación en el Valle de Unciti La ocupación en Unciti ha sufrido, como en el resto de valles, una profunda transformación durante el último cuarto del siglo pasado y primera década del presente.
Por sectores, la agricultura ocupaba en 1975 a 55 personas, 73,3% de la población ocupada. Un cuarto de siglo después, en 2001, ocupaba a 24 personas, 20,3% de la población ocupada. En la actualidad, año 2022, 10 personas, 12,2% están ocupadas en las actividades del sector agrícola. Estos datos pueden estar sesgados por el hecho de que hay personas que trabajan en la industria o servicios y que dedican el tiempo excedente a la agricultura en el pueblo, debiéndose ello a la facilidad que otorga la maquinaria moderna, la concentración de las parcelas y los medios de transporte.
El sector secundario ocupaba en 1975 a 6 personas, el 8,0% de la población ocupada. En 2001 ocupaba a 33 personas, el 28,0%. Y ya en 2022 lo hace con 21 personas, 25,6 % de su población ocupada. Por el contrario, los servicios que en 1975 ocupaban a 14 personas, 18,3% de la población ocupada, se incrementó hasta 61 personas, 51,7% en 2001 y hasta 51 personas, 62,2% en 2022. Evidentemente la agricultura y los servicios son los polos opuestos de esta transformación social de la ocupación en Unciti. La industria, tras el crecimiento importante en 2001, mantiene un nivel similat en el perriodo posterior.
Unciti participa también, en la Mancomunidad de Recogida de Residuos
Sólidos Urbanos Irati en Aoiz y en la Mancomunidad de la Comarca de
Pamplona. Servicios públicos locales existen dos,
las piscinas
públicas de verano de Cemboráin y de Unciti, gestionadas por sus
respectivos concejos.
Alzórriz, Pequeño frontón Para los servicios de Educación Infantil y Primaria, los escolares de Artáiz asisten el CEIP San Miguel se Aoiz, mientras que los del resto del Valle lo hacen al CEIP de Noáin. Para la salud dependen del Centro de Salud de Aoiz, al igual que el Servicio Social de Base. El Juzgado de Paz atiende desde el ayuntamiento de Monreal, al igual que el servicio de Arquitectura Municipal. Participa, además, en la Federación Navarra de Municipios y Concejos, en la Asociacion Cederna-Garalur y en la Asociación Navarra de Informática municipal (Animsa). Los servicios privados son también escasos en Ibargoiti. Existen algunos de corte personal que se dedican a una actividad concreta . Los servicios de hostelería se limitan a un bar en Unciti y a dos casas rurales, una en Artáiz (Etxeondoa) y otra en Zabalceta (Maisterretxi). Las sociedades gastronómicas existentes, que suplen la carencia de bares y restaurantes, son las de Unciti son… En el valle existe la sociedad de cazadores deportivos Errondo, con sede en Unciti, y la sociedad Errekazar en Zoroquiáin.
Respecto
a la vivienda, Unciti sigue los mismos pasos y tendencias que los valles
circunvecinos. Los datos parten desde la última década del siglo XX y
todos ellos lo inician con un porcentaje de viviendas principales muy
bajo, en el entorno del 50 %. Son los años posteriores a la fuerte
emigración desde los valles hacia los centros industriales,
comerciales
y de
Pero hoy día la situación ha cambiado sustancialmente. Este porcentaje
de viviendas principales en
Unciti
se ha incrementado progresivamente
hasta
alcanzar
al 72,7%
en 2020,
tendencia ésta generalizada también en los valles vecinos. Además, hay
que tener en cuenta que el parque de viviendas se incrementó en
27
unidades (23,3%),
lo que puede expresar que estas nuevas viviendas se han construido para
ser
habitadas permanentemente.
Características de la población de Unciti Si los parámetros analizados anteriormente nos muestran diversas similitudes entre estos valles, en las características de su población no podían ser diferentes. Curiosamente Unciti arroja en 2021 una TAC positiva de 8,6. Se debe esencialmente a Zabalceta y Zoroquiáin. El primero aparece casi con su población doblada respecto al año anterior, mientras que Zoroquiáin aparece con 10 habitantes, cuando el año anterior aparecía sin habitantes censados. Son las primeras personas censadas tras la reconstrucción del poblado.
El índice de masculinidad de Unciti (131,6) refleja que viven casi catorce hombres por cada diez mujeres y la edad media es de 51,2 años, propia de estos valles. Niños/as menores de 15 años, son 20 (8,8 %) de su población, mientras que por encima de los 64 años se encuentran 67 personas (29,5%) de la misma población.
Estos datos arrojan unos índices de población muy preocupantes. Así el índice de juventud se sitúa en el 29,9% y el índice de envejecimiento en 335,0. Es decir, Por cada diez personas mayores de de 65 años, hay tres niños/as menores de 15 años. Y por cada diez niños/as menores de 15 años hay treinta y cuatro personas mayores de 64 años. Evidentemente, estamos hablando de una población seriamente envejecida.
Alzórriz. Cultivando el huerto.
Finalmente, vemos la pirámide de población de Unciti. Es un fiel reflejo de la imagen confeccionada con los indicadores anteriores.
Las personas mayores ejercen un papel importante en la vida de Unciti cuando en la temporada de calor se les ve cultivando sus huertos, paseando por los poblados y lugares cercanos aportando vida a los pueblos, atendiendo a sus nietos, etc.
Unciti. Imágenes de la población mayor del municipio.
Artáiz y Alzórriz son los dos pueblos de Unciti que participan en las romerías a San Miguel de Izaga. Los de Artáiz lo hacen el Domingo de la Trinidad con los de Zuazu, Reta, Lizarraga e Idoate para juntarse en la ermita con los demás pueblos de Izagaondoa que ascienden desde Ardanaz y desde Urbicáin.
Unciti. Romería a San Miguel de Izaga con Lónguida e Idocin (Año 2012)
Al regreso de la romería de San Migue,l los romeros de Alzórriz se
detenían en el altozano más bajo del camino desde el que se avista el
pueblo y cantan la tradicional "Salve", como lo hacen la mayoría de las
romerías de Navarra. Tan arraigada esta tradición que el paraje se ha
quedado con la toponimia de "Cantasalve".
Un momento de la "andada" entre Zorokiáin y Alzórriz. A Mediodía concierto en la iglesia de las tres corales de la mancomunidad: Errondo de Unciti, Latsaga de Urroz-Villa e Ilarkoa de Monreal. Aperitivo en el frontón y comida popular en una nave agrícola preparada para más de 200 personas. Tras la comida y sobremesa, karaoke y bailables para los mayores e hinchables para los más pequeños. Durante la pandemia esta fiesta estuvo suspendida. Pero ya en 2022 se ha recuperado nuevamente.
zonapirineo.com. Recorrido para
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