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UNCITI. PAISAJE NATURAL
UNCITI
Llegamos desde Pamplona al valle de Unciti por la Autovía del Pirineo (A-21). En término de Monreal tomamos la carretera NA-2340, de Campanas a Urroz, que llega a Zabalceta y atraviesa el Valle de Unciti de SW a NE. Poco antes de Zabalceta, la NA-2341 nos asciende a Cemboráin. De Zabalceta, una pista nos lleva al despoblado de Zoroquiáin. Continuando por la NA-2340, llegamos al cruce del poblado de Unciti, donde tomamos la carretera NA-2342 que nos conduce a este pueblo. En el mismo cruce una pista señalizada nos lleva también a Zoroquiáin.
Unciti. Carretera NA-2346. Cruce de Unciti Trescientos metros adelante del cruce de Unciti, encontramos otro cruce, este a la derecha, en el que tomamos la carretera NA-2343 por la que llegamos a Najurieta. Regresamos al cruce anterior y seguimos por la NA-2340 dirección a Urroz. Antes de salir del límite de Unciti, alcanzamos el cruce de la carretera NA-2400 que va al Valle de Izagaondoa. Por esta carretera, a corta distancia del cruce entramos en el poblado de Artáiz, al que atraviesa la carretera.
El poblado de Alzórriz está al margen de estas carreteras y solamente se
comunica con los demás poblados por pistas. Para acceder a él por
carretera, tenemos que desplazarnos a Salinas de Ibargoiti, donde
tomamos la carretera NA-2346 que conduce a este poblado. El Paisaje Natural de Unciti. Unciti es un valle-municipio situado al W-NW de la Sierra de Izaga y al SW de Izagaondoa. Está delimitado al N y al E por este valle, en las alturas y estribaciones de la Sierra de Izaga. Al W por el Valle de Aranguren en los montes de Unciti y Cemboráin. Al S por el Valle de Elorz, Monreal e Ibargoiti en los montes de Zabalceta, Zoroquiáin y Alzórriz. Comprende además el territorio del enclave de Muguetajarra al SE, incrustado entre los valles de Izagaondoa e Ibargoti, en las laderas meridionales de Izaga.
Unciti.
El S del valle y las estribaciones desde la cumbre de Izaga.
Muguetajarra. Las ruimas del caserío bajo los farallones de Ia Sierra de Izaga.
Unciti. Fondo del valle cultivado de cereales.
Por el S y SE lo hacen de forma progresiva los montes de Zabalceta (el Bojeral-Pineral, 673 m.), de Zoroquiáin (El Monte, 747 m.) de Alzórriz (Cerro de Aia, 863 m.) y las estribaciones de la Sierra de Izaga. La composición del suelo de estos montes es de areniscas oligocénicas
La
cobertura del suelo en el fondo del valle es la propia de la Cuenca de
Lumbier-Aoiz y de Pamplona, es decir, la cobertura agrícola de extensas
parcelas sembradas de diversas especies de cereales (trigo, cebada,
avena, etc.) en las que el intenso verde del paisaje de primavera se
transforma en color oro con la llegada del verano, indicativo de que la
planta está madurando y preparándose para la cosecha.
Unciti. Campo de girasol
En cambio, las suaves alturas del valle están cubiertas de vegetación mediterránea. Así, en los montes occidentales del valle dominan el pino laricio (Pinus Nigra) de repoblación en la ladera oriental del Monte en Cemboráin. En la cumbre es el robledal (Quercus Pubescens) con pinos silvestres (Pinus Syilvestris) diseminados.
En el Monte de Unciti notamos el dominio del robledal en la ladera oriental. Sin embargo, la parte meridional de la misma ladera la ocupan pinos silvestres diseminados entre robles y pinos laricios de repoblación. Y en la parte septentrional de esta misma ladera las parcelas de cultivos abarcan buena parte de ella hasta las proximidades de la cumbre.
El bosque de robles tiene un profundo sotobosque de matorral mediterráneo que se extiende por los pastizales que se forman en su entorno.
Nos acercamos a los montes del S, que se extienden desde el Pineral en Zabalceta hasta el Cerro de Aia en Alzórriz, pasando por el Bojeral y por el Monte de Zorokiáin, y observamos que la ocupación del suelo es muy similar a los montes occidentales.
El Pineral-Bojeral de Zabalceta es una loma cuya parte occidental se
denomina el Pineral y la parte oriental el Bojeral. En la vegetación del Pineral sobresale un bosque de pinos laricios de repoblación en su
extremo occidental y un robledal pubescente en el centro de la l
Zabalceta. El Pineral a la derecha y el Bojeral a la izquierda.
En el Monte de Zoroquiáin continua el mismo modelo de cobertura del suelo. La parte occidental de la ladera es un denso bosque de robles pubescentes que contiene en su interior un bosque de pinos laricios de repoblación, al que rodea por todos sus lados.
Alzórriz. El Monte. Vista oriental.
Zorokiáin. El Monte. Vista desde el W.
El monte más oriental es el conocido como Cerro de Aia, en el que el
pino laricio y el pino silvestre dominan la ladera nororiental del Cerro
de Aia, con la excepción de su extremo occidental donde domina el
bojeral con robles pubescentes, pinos silvestres y arces diseminados
entre los bojes.
El Río Unciti
El río Unciti es un pequeño río que recorre el valle de S a NW. Se forma con la aportación de diversos barrancos que descienden por las laderas y estribaciones de Izaga, fundiéndose todos ellos en dos barrancos principales, el del Molino (en referencia al molino de Alzórriz al que suministraba el agua) y el de Errekazar. Ambos se unen en las proximidades de Zoroquiáin formando el curso del Río Unciti.
Unciti Barranco de Errondo
Por el N, en término del Concejo de Artáiz, discurren dos barrancos, ambos de izagaondoa, que desaguan en el río Erro. Son el barranco de Parralea que llega desde Zuazu y El barranco del Monte que lo hace desde LIzarraga.
Todos estos, río y barrancos, están sumidos en una densa vegetación de
rivera que en muchos tramos imposibilitan el acceso a sus cauces.
Unciti. Cauce del río Unciti después de pasar Zabalceta en verano.
Unciti. Prolongada vegetación que acompaña el curso del río Unciti.
Estos ríos y barrancos son refugio y medio natural de muchas especies, ya que son las únicas bandas de vegetación en medio de amplias superficies de cultivo, a pesar de que presentan secciones con ausencia de orillas, donde ha sido erradicada la vegetación y donde se observan problemas de erosión. En muchos tramos la vegetación de ribera se reduce a una fila de arbolado, donde el chopo y el álamo destacan en lo que queda de la vegetación de ribera.
El clima del Valle de Unciti es de tipo submediterráneo en el que se pueden distinguir dos variaciones: el submediterráneo alto, de clima continental húmedo, frío y más lluvioso, y el submediterráneo bajo, más cercano al límite con la región mediterránea, menos húmedo y más cálido.
El Valle de Unciti es una zona de transición entre el clima mediterráneo frío y el mediterráneo templado. La temperatura media anual es de unos 12° C, oscila entre 7 y 13ºC, y que disminuye conforme la altitud se incrementa. La pluviosidad media anual es de 700 a 2.200 mm., la precipitación es de 950 mm repartidos a lo largo de unos 110 días y la evapotranspiración potencial alcanza los 650-700 mm.
La fauna del Valle de Unciti está en concordancia con los distintos tipos de hábitat que se producen en el valle. Un primer grupo es la fauna que habita en los cultivos herbáceos, en sus setos y espuendas. Se trata de un hábitat extenso que ocupa la parte central del valle, que es la más llana. En él encontramos una variada fauna entre la que destacan aves como el milano real, el cernícalo común, el aguilucho cenizo, la perdiz y la codorniz, mamíferos como el zorro, y reptiles como la culebra de escalera.
El aguilucho cenizo, Mirotz urdin, (Circus pygargus) es un ave esbelta, de cola y patas largas que caza volando a escasa altura. Anida en el suelo, poniendo de 3 a 6 huevos. Mide entre 40 y 45 cm de longitud, y entre 97 y 115 de envergadura. La hembra es notablemente más pesada que el macho, aunque su tamaño no presenta grandes diferencias. La puesta se realiza a finales de abril o principios de mayo, y varían entre dos y cinco huevos, que incuba la hembra durante 30 días. En la península ibérica suele preferir las extensas plantaciones de cereal para anidar, como las encuentra en Unciti.
Aguilucho cenizo,
El Cuco común. Kuku. (Cuculus canorus) es del tamaño de una
tórtola pero con la cola más larga; se detecta su presencia a partir del
mes de abril por su característico canto. El cuco no construye nido,
sino que pone los huevos en los nidos de otras especies y cuando el
pequeño cuco nace expulsa del nido a huevos o pollos, quedándose él solo
para recibir todo el alimento. La hembra pone un huevo en cada nido,
siempre de la misma especie en la que lo hizo inicialmente, que suelen
ser el
petirrojo, el ruiseñor, el mosquitero y la curruca. De la fauna acuática, en los tramos del Río Elorz y barrancos anexos mejor conservados encontramos aves, como el mirlo acuático y el martín pescador, peces y anfibios que conforman su propio ecosistema. Parece ser, además, que en la cabecera de algunos barrancos permanentes de la Peña de Izaga y de los montes occidentales habita el cangrejo autóctono, especie en peligro de extinción y totalmente protegida en Navarra
El Mirlo acuático. Ur-zozo. (Cinclus cinclus) pertenece a la familia cínclidas. Es de color marrón oscuro con pecho blanco. Habita en los cursos altos de los ríos en los que se zambulle para capturar insectos y pequeños animales acuáticos de los que se alimenta. Cría en los ríos de la mitad norte. De
Mirlo acuático. (Foto: SEO BirdLife)
En los pastizales, matorraleras y campos abandonados se encuentran hábitats muy extensos por lo que la fauna asociada a ellos es rica y abundante. Entre las especies propias de estos hábitats podemos citar aves como la alondra, el águila culebrera, mamíferos como la gineta, el jabalí, la comadreja y la liebre, y reptiles como el lagarto verde y la culebra bastarda.
Culebra de escalera.(Foto: Benny Trapp. https://es.wikipedia.org.culebra de escalera).
La culebra bastarda, Montpelliereko sugea (Malpolon
monspessulanus) alcanza hasta los 2,5 m de longitud. La escama frontal
es más estrecha que las dos supraoculares. Las dorsales son lisas. El
color de los adultos es verde parduzco en sus partes superiores,
oscurecido en los laterales. El vientre es amarillo claro. En Navarra es
una especie característica de la Ribera, si bien su distribución abarca
al menos hasta los dos tercios meridionales de la Comunidad
Foral.
El Cernícalo vulgar, Balatz gorria, (Falco tinnunculus) debe su nombre a la costumbre que tiene de cernirse en vuelo, de mantenerse volando estático en el aire agitando las alas rápidamente para observar el terreno donde caza pequeños roedores, reptiles, insectos y pequeñas aves.. Sus alas son puntiagudas, como las de halcón, y cola larga. Cría en roquedos, cortados terrosos, edificios y árboles de casi toda Navarra, donde es sedentario.
(Foto: SEO BirdLife. Guía de aves. Cernícalo vulgar)
Finalmente, debido a la proximidad del Valle de Unciti a la Peña de Izaga, su territorio es utilizado como área de campeo para varias especies de aves rupícolas, como el quebrantahuesos, el búho real, el alimoche, el halcón peregrino, el buitre leonado y otros. Este hecho hace que sea de especial importancia la conservación de los hábitats en los que estas aves se refugian o campean. En este sentido, recordar que la Peña Izaga está declarada como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Área de Protección de la Fauna Silvestre (APFS), además de Zona Especial de Conservación (ZEC) que abarca parte del territorio de Unciti y de los valles que la circundan.
Resumiendo el paisaje natural del valle de Unciti, tenemos dos grandes espacios: el paisaje agrícola y el paisaje forestal. El paisaje agrícola abarca la mayor parte del municipio y lo componen los campos de cultivo de cereal localizados en el fondo del valle más llanas y en las laderas con pendientes suaves. En ella se encuentran los poblados, las carreteras que los comunican y las pistas de acceso a las parcelas agrícolas. Esta distribución parcelaria está salpicada de espuendas, colinas y barrancos con cobertura vegetal de matorral mediterráneo y arbolado fluvial.
El paisaje forestal se localiza en las laderas de los montes que configuran el valle. Ocupa las partes más elevadas con una cobertura arbórea de robledales, pequeñas masas de haya en las cumbres y repoblaciones forestales formadas en su mayor parte por pinos laricios. Los bosques de especies autóctonas se localizan principalmente al E y al W del municipio, donde la repoblación de pino es más dispersa y donde los colores verdes de los bosques naturales presentan la heterogeneidad de las especies que los integran y las variaciones estacionales que los condicionan.
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