|
El Paisaje Humano de Izagaondoa La observación de este paisaje la vamos a realizar recorriendo todos los pueblos del valle para observar la huella de la presencia humana en Izagaondoa. Se tiene constancia de varios despoblados del valle que lo fueron en y durante la Edad Media. Algunos de ellos fueron posteriormente poblados para finalizar posteriormente su andadura. No quedan restos de ellos, salvo algún pequeño tramo de muro y su toponimia, De otros nada. Estos fueron algunos de ellos:
Muniáin. Al S de Induráin, junto la pista que se dirige a Aizpe y a Besolla, se conserva la toponimia Muniáin que responde a un antiguo despoblado de la edad media, del que a mediados del S. XVIII, se conservaba una torre y una casa, situadas junto al camino que lleva a Aizpe.
Al S de Induráin, sobre una cercana loma bajo la que se ubica una cantera de piedra, se ven los restos (muros) de la antigua ermita de San Jus (Santos Justo y Pastor) que pertenecía a este despoblado. Posiblemente fuera la iglesia del mismo.
Usiáin (Gusiáin o Gusáin) se ubicaba al W de Induráin, en el camino de Izánoz por donde desciende el barranco de Usiáin desde las laderas orientales de Izaga hacia Induráin.
Induráin. En primer plano paisaje de Usiáin, Al fondo Induráin.
Es probable que el poblado se ubicara en el entorno de esta borda, ya que son muchas las piedras que se ven desparramadas y algún resto de muro en sus proximidades. Su iglesia pertenecía también al Hospital de San Juan de Indurain.
En término de Ardanaz se encontraba Eizaga (Elizaga), cerca de la muga de Iriso y Beroiz.
Los
topónimos Izeki y Elizaxar (Iglesia vieja de San Román) parecen
referirse a este desolado. Eizaga se ubicaría en la ladera S de la
loma de su nombre, al E de Ardanaz y al W de la cumbre rocosa de Izeki,
en un entorno de bojeral y de cultivos agrícolas.
En el S. XIV estaba poblado, no así en el S. XV cuando, tras quedar despoblado, el desolado fue vendido, junto con el de Akirain, a tres vecinos de Ardanaz en el año 1444. La iglesia de San Román de Ezaga todavía era considerada abadía rural en 1615 y perduró hasta el S. XVIII.
Entre Ardanaz y Reta se conservan las toponimias de dos despoblados durante la Edad Media: Akirain y Etxague
Quedó despoblado en el S.XIII y nuevamente poblado hasta que fue adquirido junto al de Eizaga, mediante compra por tres vecinos de Ardanaz en el año 1444. Etxague, se ubica al N de Ardanaz y de Reta, bajo las laderas meridionales de Leguín, donde hubo una ermita que posiblemente fuera la iglesia del despoblado de Etxague.
Cerca de Zuazu se encontraba el desolado de Larrañeta. Hoy se desconoce totalmente su ubicación ya que carece de restos y de toponimia.
En Lizarraga, ya mencionamos en el paisaje natural la existencia del desolado de Santa Constanza en el entorno del robledal. Pues bien, parece ser que este desolado tuvo dos denominaciones, Santa Constanza y San Costamiano, como así aparece en documentos de la época.
En la relación de desolados de 1534 aparece con el nombre de Santi Cosme, del que deriva Sancostamiano, versión popular de la invocación latina Sancti Cosme et Damiane (Santos Cosme y Damián).
Lizarraga. Paraje de San Costamiano (Santa Constanza)
Los poblados del Valle de Izagaodoa. Contemplamos en este apartado los poblados que conservan habitantes o que están despoblados desde la segunda mitad del S. XX que todavía conservan algún edificio de viviendas.
Iniciamos el recorrido por los poblados del valle llegando desde Lumbier a Izagaondoa atravesando la parte SW de Urraúl Bajo (Tabar y el despoblado de Apardués) por la carretera NA-2400. El primer pueblo que encontramos es Indurain, un bonito pueblo para cuyo acceso debemos desviarnos unos cuatrocientos metros por la NA-2452. Se encuentra elevado en una colina al W del paso entre el monte de Askoz y la Sierra de Tabar, por donde cruzan la carretera y el Barranco de Usiain en busca del Barranco de Apardués.
Los primero que observamos al llegar a Induráin es la iglesia de la Purificación, elevada en lo alto de la colina.
Es románica rural del siglo XII-XIII. Tiene un bello retablo mayor plateresco del siglo XVI, dos laterales barrocos, un Crucificado de comienzos del XVII y una monumental pila bautismal.
Esta iglesia tiene la particularidad de tener dos crismones. Puede deberse al hecho de que en este espacio se ubicara el antiguo monasterio de Santa María, anterior al S. XII.
El primer
crismón se encuentra en el cementerio adosado a la iglesia, en el
exterior del muro N de ésta, entre dos contrafuertes, sobre una antigua
puerta tapiada desde antiguo y adintelada con una enorme piedra a modo
de tímpano en la que se encuentra el crismón.
Bajo la puerta, adosada a ella y con cerca metálica, se encuentra una tumba que contiene la cruz identificativa, dos antiguas estelas y algunos restos florales.
El segundo crismón se halla en el interior, sobre la puerta de la sacristía por dentro de ésta. Es del S. XIII, circular trinitario con doble aro marco. Su esquema es muy sencillo y un tanto tosco. Curiosamente la posición de las letras Alfa y Omega están invertidas.
Crismón en la sacristía de la iglesia
En
induráin se hallan los edificios de lo que fue una de las encomiendas de
la Orden de San Juan de Jerusalén o de Malta que tuvo en Navarra. La
iglesia y las casas anexas es lo que queda de la encomienda sanjuanista.
Por su estilo podemos
La encomienda tuvo un hospital donde se cobijaban los peregrinos de Santiago que por aquí pasaban camino de Monreal, por Guerguitiáin, o camino de Pamplona, por el valle de Izagaondoa y por el poche de Irulegui (Lizarraga-Idoate) para pasar al valle de Aranguren y a Pamplona. Indurain. Las casas de la Encomienda.
En la iglesia de Induráin se conserva en la bóveda de la cubierta, sobre uno de los arco fajones que la refuerzan, una clave que hace referencia a la cruz de la de la orden de San Juan de Jerusalén. En 1653 a esta casa la llamaban la casa y granxa de la horden del comendador de Dona María (Javier Ituláin “El nombre de las casas de Izagaondoa”.
Indurain. Clave de bóveda de la iglesia de La Purificación
Dona María.- Se compone de dos edificios anexos a la iglesia y se les conoce por este nombre. Pertenecían a la encomienda. Quizás fuera aquí donde se ubicaba el hospital de los hospitalarios de San Juan. Por encima del gran dintel de piedra de la puerta del edificio occidental, en el extremo S de la fachada, se hallan tres pequeños sillares tallados, asentados sobre el gran dintel de la puerta de entrada.
El central tiene una cruz y en los laterales se representan sendas flores de lis. Una hacia arriba y simboliza la vida, lo mismo que la cruz. Otra hacia abajo y simboliza la muerte. Pudieron ser del tiempo de la encomienda. Estos edificios son hoy día viviendas residenciales particulares.
Tras el dintel sobre el que se asientan estos sillares hay una vieja viga de madera (roble). Al limpiarla los propietarios apareció nuevamente la Cruz de San Juan de Jerusalén pintada en la parte inferior de la viga.
Induráin. La Cruz de San Juan de Jerusalén sobre una viga.
Existen otras fachadas tradicionales más sencillas, con las puertas y ventanas adinteladas con madera, que han sido reformadas, pero que conservan elementos tradicionales en ellas. Y, como en la mayoría de poblados, existen casas de reciente construcción que rompen las líneas tradicionales con estilo más moderno, con referencia al ya típico chalet en el campo.
Respecto a las construcciones hídricas históricas, en Induráin existen dos ejemplares. Son la fuente y la nevera. La fuente de Induráin se ubica junto al denominado "Camino de la Fuente”, una pista que sale al N-NW del pueblo, desde una nave agrícola. La fuente se encuentra a ciento veinticinco metros de la nave agrícola, a mano izquierda de la pista.
Se trata de una fuente aljibe, como la mayoría de las del valle, que recibe el agua desde la Madre de la Fuente, un lugar ubicado al SW de la misma donde se recoge el agua que se canaliza hasta ella. Consta de un aljibe, con pórtico de medio punto para la entrada al interior que se realiza por un vano cuadrado. El muro exterior es de grandes sillares y la cubierta del aljibe es de bóveda. Su capacidad es de unos 1.760 litros de agua, que cuando se sobra cae sobre un abrevadero anexo, hoy en desuso.
Induráin.
Fuente
Seiscientos metros arriba un nuevo indicador nos hace dejar la pista y tomar el denominado "Camino de la Borda", un camino de rodadura que asciende por el interior del pinar de Ezároz (pino laricio de repoblación con robles pubescentes entre ellos) a la Borda de Elkuatzena. El camino finaliza en un campo de cultivo por debajo de la borda.
Entramos en el bosque y a ocho metros del extremo del campo hallamos la nevera de Induráin
Induráin. Ruinas de la borda de Elkuazena.
Se trata de una nevera construida en el paraje de Ezároz, donde hoy es un robledal con un denso sotobosque de grandes bojes que la envuelven en su totalidad y que dificulta el acceso a la misma. Induráin. Paraje de Ezároz donde se encuentra la nevera desde el W
Es una nevera circular con el muro que circunda el pozo levantado con grandes piedras muy bien trabajas y ajustadas para la forma circular. La nevera se halla bastante bien conservada. Quizá se encuentre un tanto rebajada, especialmente por el N, en lo que a su altura se refiere.
Induráin. Vista de la nevera desde el W
Por el
SE el muro presenta un ligero abultamiento hacia el interior que en el
futuro puede acabar derribándolo.
De Indurain nos dirigimos por una pista bien indicada y en un trayecto de tres kilómetro a Guerguitiáin. Es un despoblado desde 1963 en que se cerró Casa Alberro, la única que queda en pié, junto a la iglesia de San Martín. El resto de edificios son ruinas. Desde este lugar se divisa el cercano Besolla, con su iglesia románica, también restaurada.
La iglesia de San Martín de Tours es un edificio románico del S. XII, construido en piedra, de tipo rural. En el interior es de nave única con bóveda de cañón en tres tramos delimitados por arcos fajones que descansan en columnas con capiteles similares a los de la portada y con la cabecera semicircular, en forma de ábside.
En el exterior sobre el muro trasero tiene una pequeña espadaña (única en Izagaondoa) para la campana. Adosada a la cabecera se encuentra la sacristía. La portada de acceso está en el muro S. Consta de un arco de medio punto, con tres arquivoltas y capiteles tallados con motivos geométricos, vegetales y figurativos, profundamente estilizados. Guerguitiáin. Fachada SE de la iglesia de San Martín.
En el muro de la fachada, junto a la portada, tiene un reloj de sol incrustado en el muro. Es un reloj semicircular canónico.
La decoración de los capiteles puede considerarse como el elemento distintivo del Maestro Petrus, ya que aparece en todos los capiteles exteriores e interiores. Se trata de imágenes, básicamente el trigo y la vid (símbolos de la eucaristía), finalizadas en espiral a modo de báculo.
Es más, en la zona existe una serie de obras que presentan formas y hechuras semejantes y que sin duda proceden de una misma mano. Son ejemplos las imágenes de los racimos de vid, asemejados a un báculo episcopal, y las tallas de cabezas humanas de sus obras, todas ellas de similar factura. Simeón Hidalgo ha escrito un libro titulado "La ruta del Maestro Petrus de Guerguitiain" en el que se incorporan las iglesias de Besolla y Sengáriz (Ibargoiti), Najurieta (Unciti), Leoz, Aibar, Eusa (Ezkabarte) y Garaioa (Aezkoa) en Navarra.
Guerguitiáin. Firma del maestro Petrus
Se hallaba en estado de conservación muy deficiente. En el año 2012, por iniciativa e impulso de los habitantes del Valle de Izagaondoa, el Gobierno Navarra declaró esta iglesia de interés social, acometiendo las obras de restauración y obteniendo la bella estampa que presenta actualmente.
En Lizarraga, la Asociación Valle de Izagaondoa ha montado un pequeño museo dedicado a la obra de este maestro, así como algunos aspectos etnográficos del pueblo y del valle.
De Induráin continuamos por la carretera NA-2400 y llegamos a Turrillas, un pequeño poblado situado al SW de la Sierra de Gongolatz.
En Turrillas la torre del edificio de la iglesia de La Asunción levanta por encima del poblado. Esta iglesia es de estilo románico en su transición al gótico, de principios del S. XIII. Muy bien conservada. El pie de la torre lo constituye un gran nicho con arco escarzano entre dos contrafuertes
La portada consta de dos arquivoltas rectas que sostienen un arco en ojiva con guardalluvias. En la arquivolta interior tiene un crismón circular trinitario del S. XIII. Los brazos del aspa los tiene curvados hacia arriba y hacia abajo. Hecho éste que sin llegar a ser muy frecuente, tiene otros ejemplares en el entorno de Izagaondoa. Turrllas. Crismón
Como ocurre en otras iglesias de la zona, conserva una pila bautismal cuadrada con los lados decorados con imágenes florales y arcos en suave bajo relieve. El lado frontal incluye en el centro la imagen del Cordero. Muy parecida a la de Rípodas (Urraúl Bajo). Esta iglesia poseía un precioso coro del que se conserva una parte en el Museo Diocesano de Pamplona. Era de madera policromada, de estilo gótico mudéjar, obra de arte de finales del siglo XV o principios del XVI. Durante varios años estuvo expuesto en el museo, hoy día no lo está.
De antiguas construcciones, queda en Turrillas el edificio del palacio, hoy deshabitado y dedicado a otros menesteres. Según la GEN, en 1802 había en Turrillas dos palacios, pero la constancia actual es de uno. Es evidente que al edificio actual, procedente del S. XV, le falta una torre lateral. Parece ser que se encontraba en muy mal estado y sus materiales se emplearon para hacer la escuela nueva. La fachada es de sillares y sillarejos, en la que sobresale la puerta adintelada con una sola piedra en forma curva y apoyada sobre dos ménsulas, una a cada lado. No llegó a tener la categoría de Palacio cabo de armería.
Quedan también edificios de casas antiguas, unas restauradas y otras no, con algún elemento de interés en su estructura. Casa Hualde, reformada, presenta aspecto palaciego. Pudiera ser que se tratara del segundo palacio del que habla la GEN.
Turrillas. Casa Hualde. Pozos . Casa Txantxo (Cantero), de aspecto totalmente abandonado, tiene una fachada enlucida con sillares en puertas, esquinas y paramento de la fachada. Las balconadas ventanas de la planta superior tienen alfeizares moldurados. La fachada presenta dos puertas, una con arco apuntado y otra adintelada con dovelas. En la parte trasera de ésta se halla Casa Loperena, reformada y utilizada como vivienda secundaria
Casa Urniza, en el extremo N del pueblo, está amenazando ruina. Tiene en la portada, bajo el alfeizar de la ventana superior, un escudo con trece crucecitas de San Andrés, al que se añadió en la parte superior el nombre de la casa dividido entre izquierda y derecha: VRNI-----ZA
Otras antiguas casas de Turrillas han sido reformadas en los últimos años, dotándolas de aspecto renovado pero conservando la antigua estructura y sus formas. Es el caso de Casa Mugueta (antigua casa Orzaizena) y de Casa Cestero (antigua Casa Zugarpe).
También se ven casas arruinadas, como son Casa del Herrero y Casa Iriarte. Esta última disponía de un gran escudo en su fachada que sus propietarios se llevaron. Relacionada a esta última, una casa de San Vicente (Urraúl Bajo) luce un gran escudo que reproduce las armas de Casa Iriarte de Turrillas.
También en Turrillas se encuentra una bonita fuente-aljibe, catalogada
como románica, muy similar a algunas de la zona. Ha sido recientemente
restaurada. La cubierta es una bóveda de cañón, ligeramente irregular por el interior. Por el exterior es un tejado de losetas a dos aguas. Turrillas. Exterior de la fuente románica.
El acceso tiene una doble entrada con arcos de medio punto. A diferencia de las demás fuentes del valle, la mayoría orientadas hacia el N, la fuente está orientada al S-SW. Tiene trece escalones que permiten acceder a todos los niveles del agua, hasta el fondo. En su estado original todo el conjunto estaba cubierto de tierra. Turrillas. Interior de la fuente románica.
Accedemos a este poblado por la NA-2450, un corto ramal de la NA-2400 que se toma unos seiscientos metros después de abandonar Turrillas. Junto a las ruinas del viejo poblado se han levantado varias naves de una explotación ganadera de vacas que ocupan la totalidad del paisaje. Ocho personas están censadas en el poblado.
El antiguo poblado se halla totalmente en ruinas a las que la vegetación va ocultando y destruyendo paulatinamente. Aún pueden percibirse la iglesia y las casas, todas en estado ruinoso.
Es un edificio de transición del románico al gótico, de finales del S. XII o inicios del XIII. De lo que se puede observar, la portada consiste en un arco de medio punto de dos arquivoltas. incrustada en el muro bajo un arco de ladrillo entre dos contrafuertes. La torre medieval, restaurada en el S. XVIII, es un cuerpo prismático, sobre el pie del edificio Urbicáin. Conjunto de la iglesia de San Esteban. El interior es de nave rectangular con la cabecera recta. La cubre una bóveda de medio cañón, reforzada por arcos fajones apoyados en ménsulas trilobuladas. El coro de madera se levanta a los pies de la nave. Tenía un retablo barroco del siglo XVIII, trasladado a las iglesias de Garaioa y de Abaurrea Baja, en el valle de Aezkoa. En lo alto del frontis del presbiterio y en torno a la posición del retablo tiene pintadas tres cruces de Malta, sin duda alguna que esta iglesia estaba relacionada con la vecina de Induráin
Dentro del caserío destacan las ruinas de algunas casas de buen tamaño y elementos arquitectónicos interesantes.
Así,
adosada a la
iglesia por el S y frente a casa Melchor, está la abadía, la casa
parroquial, un edificio de tres plantas, hoy sin cubierta, construido
con mampuestos y con sillares en las esquinas, puertas y ventanas. La
puerta es adintelada con una sola piedra. Urbicáin. Abadía
Casa Melchor fue un antiguo palacio del que solamente quedan los muros exteriores con su impresionante portada de medio punto con grandes dovelas. Las piedras han comenzado a descascarillarse perdiendo algunas imágenes, como la clave.
Urbicáin. Ventana geminada sobre la portada de Casa Melchor.
A
la izquierda de esta ventana
está el escudo de la casa,
al que
la hiedra oculta
casi en su totalidad.
Simeón Hidalgo describe en su blog: "Sobre la puerta se colocó un sencillo sillar bien escuadrado y en él se distingue un signo o marca que lo he encontrado con mucha frecuencia en iglesias, ermitas y monasterios medievales y que ahora aparece en Urbicáin un poco deslucido pero aún se aprecia su silueta. Se trata de la “pata de la oca” que no es otra cosa que el signo rúnico que simboliza la vida o a la persona viva de pie. Este símbolo está en todo su esplendor en las basas de las columnas interiores de la portada de San Martín de Guerguitiáin". (S.H. Las claves de Izagaondoa…)
Urbicáin. Segunda puerta y ventana geminada de Casa Melchor.
Urbicáin. Case Melchor. Piedra con el Signo de la Vida (Foto Simeón Hidalgo)
Casa Pedroz está considerada como la más antigua de Urbicáin. Fue la última casa en despoblarse en el año 2004. Hoy día tiene el aspecto de haber sido saqueada. El deterioro de la portada es total, faltándole incluso varias dovelas del arco de la portalada.
En el
dintel de la ventana superior de la portada tiene una inscripción que
dice “Esta obra hizo hazer Pedro Oros y su mujer" Y en la piedra
inferior de la ventana, hoy derruida, bajo el desgastado alfeizar,
aparecía: "Año 1568”.
Casa Icurgui anteriormente Apezarrarena (La casa del cura, abad, viejo). En un documento de también tiene aspecto de haber sido un palacio o casa importante. Es una casa de gran tamaño, construida toda ella de sillares, excepto la planta superior que es sillarejos y mampuestos. El tamaño de los sillares de la parte inferior del edificio lleva a pensar en algún tipo de fortaleza que pudo haber en este lugar.
Casa
Icurgui. Vista lateral
Casa Mateo está catalogada documentalmente como la más antigua de Urbicáin. Un pleito entre sus propietarios y los abades de Urbicain y de Beroiz la documentan en el año 1606. Al igual que su vecina, Casa Echalaz, se encuentran totalmente hundidas y derruidas. El bloque de casas compuesto por las casas de Iribarren, Lizoáin y Fernando, en línea con la Abadía, conservan los muros en pie, pero interiormente están arruinadas.
Finalmente, Casa de la Rosa también tiene los muros en pie, pero su fachada ha iniciado su derrumbe por el extremo N. Los muros son de mampostería con sillares en las esquinas, portada y ventanas. La puerta es adintelada con dovelas. Las dos ventanas se componen de seis sillares, dos en posición vertical, uno sobre otro a cada lado, y dos horizontales, uno arriba y otro abajo, formando un cuadrado perfecto. Los sillares inferiores están dotados de alfeizares moldurados.
http://izagaondoa.blogspot.com/2011/10/urbicain.html)
Para acceder al molino, salimos de Casa Icurgi, tomamos una pista que se dirige al SW y tras hacer un giro al SE, desciende al barranco de Recáriz (Errekagaitz) para desde él iniciar el ascenso al desolado de Izánoz. Unos cien metros antes de cruzar el barranco, a mano izquierda, observamos junto a un corto camino que conduce a un campo, un espacio entre arbolado, cubierto por una densa vegetación de ribera de barranco, con arbolado de chopos, álamos. sauces y arces y con abundantes matorrales, como zarzas, rosas y espinos que impiden una visión del conjunto y obstaculizan enormemente el acceso.
En este espacio se ubicaban las dos estructuras del molino de Urbicáin: la balsa y el molino. La balsa, muy bien indicada en la Cartografía Topográfica del SITNA, conserva algunas partes de los muros que la configuraban en el interior, tramos de los muros de contención en el exterior y el conducto de agua de la balsa al molino, situado unos metros al E de la balsa.
Urbicáin. Estado actual de la balsa del molino
En su extremo oriental vemos una especie de acequia sin agua que desciende desde el N al barranco. Avanzamos por ella abriéndonos paso entre los matorrales que la cubren y a unos cincuenta metros topamos con el muro S del edificio del molino con el túnel de caída y salida del agua y una pequeña ventana abierta sobre él. Urbicáin. Muro S del molino con el túnel de salida del agua.
Intentamos hallar la entrada al edificio pero la maleza nos corta el paso por todos los lados. Sólo alcanzamos a ver parte del muro occidental desde lo alto del muro de la balsa, al E del cerrado ganadero, y una parte del corto canal que conducía el agua de la balsa al edificio del molino.
En relación a este molino, Fernando Hualde publicó un artículo dedicado al molino de Urbicáin. Reproducimos un extracto parcial del mismo relacionado con los molinos que se ubicaban junto a barrancos o regatas de escaso caudal de agua para mover el molino. Es el caso del molino de Urbicáin.
Finalmente,
Fernando Hualde publicaba en 2011 (http://izagaondoa.blogspot.com/2011/10/urbicain.html)
la existencia en Urbicáin de una
fuente de
agua, como las hay en todos los pueblos de Izagaondoa. La
ubicaba a doscientos cincuenta metros al NW
El entorno de esta ubicación es una pronunciada depresión, cubierta de arbolado, pastizal y matorrales en medio de grandes parcelas, donde se aprecia un muro de piedra adosado a la ladera de la depresión, con forma ligeramente cóncava, cuya función sería de escollera para sostener el camino mencionado que pasaba sobre ella.
Urbicáin.
Ubicación de la fuente y de la escollara.
Este muro tiene la curiosidad de que lo atraviesa una antigua canalización de unos tres metros de longitud en la parte superior. Está hecha de piedras a modo de alcantarilla y serviría para desaguar el camino. Se inicia en el lado contrario del muro, junto a un árbol, y desagua a través del muro hacia el barranco.
Aparte de que en este lugar no aparece ninguna estructura de fuente, la toponimia cartográfica denomina este espacio "Debajo de la fuente", y cien metros arriba "La fuente", sospechando que ésta se encontraría en este espacio cubierto de densa vegetación. Recurrimos a personas de Turrillas e Iriso y, efectivamente, la fuente la encontramos, totalmente cubierta por la vegetación en este lugar.
Se trata de
una fuente aljibe muy similar a la de Induráin, con la diferencia que
ésta tiene el abrevadero adosado frontalmente, mientras que la de
Urbicáin lo tiene separado de la fuente
De
Urbicáin ascendemos al desolado de Izánoz. Se ubica al SE de la cumbre
de Izaga, junto a una pista que asciende desde Urbicáin por el N y desde
Induráin por el S. Está despoblado desde los años cuarenta del siglo
pasado.
Izánoz. Repoblación forestal.
El poblado como tal ha desaparecido. Se despobló a comienzos del S. XV y en el XVI fue habitado nuevamente permaneciendo poblado hasta mediados del S. XX, aunque solo con dos casas. Tras la adquisición por el Gobierno de Navarra, sus casas fueron derribadas.
Una sola cabaña utilizada por pastores, cazadores y montañeros, habitada por murciélagos, queda en pié en este lugar, al igual que alguna estructura ganadera, testigo de la única actividad que se desarrolla en el lugar.
Recientemente ha aparecido en Izánoz la pila bautismal de la iglesia. Estaba semienterrada. Es rectangular y sin elemento decorativo alguno. Tiene la curiosidad de que en un lado, junto a la esquina izquierda, tiene una especie de asa cuya función se desconoce. Podría ser para dejar la concha, los paños o la vela para la ceremonia del bautismo. Hoy día permanece en una casa particular propiedad de un lugareño de Izánoz.
Izánoz. Pila bautismal. (Foto: Simeón Hidalgo Valencia)
Regresamos a Urbicáin y nos dirigimos a Iriso por la NA-2400. Antes de llegar, divisamos sobre una loma, a mano derecha de la carretera, unos viejos edificios. Son lo que queda del Señorío de Beroiz: una iglesia, una casa y, separado de ambos, el palacio. Todo el conjunto está en ruinas.
La iglesia de San Martín se encuentra abandonada y en ruinas. Su último servicio fue de comedero para el ganado Por lo que queda en pié vemos que se trata de una construcción en torno al S. XII, de transición del románico gótico. Los muros son de sillarejo con grandes contrafuertes que llegan hasta la cubierta. La puerta, oculta por la hiedra, es un arco de medio punto con una cruz en la clave. La torre prismática se alza sobre la parte posterior. La sacristía queda adosada a la cabecera por el lado del Evangelio.
En el Museo Diocesano de Pamplona se halla una talla de Santa Catalina y un copón de madera dorada, del siglo XVI, procedentes de esta iglesia de Beroiz.
Beroiz. y fachada de la "Casa Nueva". Separado de ambos edificios se encuentra el palacio de Beroiz. Su estado de ruina lo hace inaccesible. Es un caserón que está a unos cien metros al W de los otros dos edificios.
Beroiz. Ruinas del palacio desde la contrafachada. Beroiz tuvo también una torre. F. Hualde recoge el testimonio de uno de los últimos habitantes de este caserío: "Era una torre feudal, de planta cuadrada, de 5x5 metros, con una altura de 15 ó 20 metros, y toda de piedra de sillería; estaba donde hoy está la carretera, a la altura de la casa del pastor”. Fue desmontada cuando se construyó la carretera (1939-1942) y sus piedras y demás materiales se emplearon para base y relleno de la carretera. Un roble en la parcela pegada a la carretera es el único testigo de la torre, levantada muy próxima a él.
Llegamos a Iriso, situado a los pies de la Sierra de Gongolatz, donde la carretera NA-2400 gira al SW. Es un pequeño poblado limitado por naves ganaderas al NW y SE del poblado respectivamente y con extensos campos de cereal por el S.
Sobresale del poblado la iglesia de San Pedro. Es románica, originaria del S. XII y con reformas posteriores. Llama la atención su gran portada abocinada y con guardalluvias, Está formada por cinco arquivoltas baquetonadas que se apoyan sobre los decorados capiteles de sus correspondientes columnas que, como proyección de aquellas, llegan al suelo, dando al conjunto la forma de un arco de ojiva. Iriso. Iglesia de San Pedro. En estos capiteles están representadas figuras humanas, de vegetales y de animales. Pero llaman la atención dos que se repiten en otros lugares. Son los capiteles de las dos primeras columnas de la izquierda que representan la flor de lis hacia arriba (vida) y hacia abajo (muerte).
Iriso. Trifronte.
Es una figura que fue prohibida en el S. XVI, lo que provocó la desaparición de muchas de ellas. No obstante, en los valles del entorno de Izaga encontramos cinco representaciones: dos en Izagaondoa (Iriso y Ardanaz), dos en Unciti (Artáiz) y una en Monreal que se encontraba en la ermita de San Babil de Garítoian y actualmente lo hace en la Ermita de Santa Bárbara en la cumbre de la Higa de Monreal.
Emplazada en la cumbre de la sierra de Gongolatz (830 m) se hallaba la ermita de San Miguel Bizkar (Sanmiguelbizkar, algunos de cuyos restos aún pueden verse hoy día.
Sanmiguelbizkar. Ruta de acceso.
Unos setecientos metros antes del cerro, abandonamos la pista y ascendemos unos sesenta metros en dirección NE superando una espuenda, y alcanzamos el cerro. Continuamos unos quinientos metros por el cerro en dirección SE a través de una senda, imperceptible en muchos tramos, que nos permite llegar a la cumbre, señala con un vértice geodésico.
Izagaondoa. Vértice geodésico de Gongolatz
En el caserío de Iriso destaca la casa palacio de Iriso (casa Ilabarren). Es un edificio en el que son palpables múltiples reformas. La torre de la fachada está mochada
Sobre un muro, a la izquierda de la fachada, cubierto totalmente por la
vegetación, tiene un reloj de sol datado con la fecha 1748. Es una talla
en piedra, cuadrada con el círculo solar muy bien definido. En su centro
se sitúa el gnomon. Marca doce horas y las líneas de las horas culminan
con sus respectivos números .
Iriso. El reloj de Sol de Casa Ilabarren. (Foto de Simeón Hidalgo, http://elblogdesimeonhidalgo.blogspot.com/2014/08/las-claves-de-izagaondoa-iriso-beroiz_21.html)
Tres de sus casas están reformadas y parecen estar habitadas, aunque de una de forma esporádica, generalmente en fines de semana y verano, no de forma permanente. Son Casa Lixar, Casa Matxicot y una casa de nueva construcción. Casa Lixar conserva en una de sus esquinas un reloj de sol. Es similar al de Casa Ilabarren, pero más tosco y menos trabajado. Además la piedra se halla más erosionada.
En el huerto, hoy jardín, conserva el antiguo pozo con su bomba manual para la extracción del agua.
El resto de viviendas se hallan cerradas e iniciando el estado de ruina, como Casa Balbino y la Casa de los Burreros, llamada así porque en sus corrales se encerraban los burros que eran empleados en las obras de construcción de la carretera del valle entre los años 1939 y 1942.
De Iriso seguimos por la NA-2400 y llegamos a Ardanaz. Accedemos al poblado por la NA-2402, un corto ramal de acceso al poblado, situado sobre una colina entre campos de cereales, bajo la ladera N de Izaga. Es la capital de Izagaondoa y sede del Ayuntamiento del valle.
Sobresale en lo más alto de la colina la iglesia de San Martín, originaria del S. XIII, románica de transición al gótico, y con reformas posteriores, como la portada realizada en el S. XVII.
Ardanaz. Iglesia de San Martín. Exterior.
De mucho interés en esta iglesia son las pinturas murales del S. XIV, halladas en el año 2002 al hacer reparaciones en el edificio. Se hallan en la bóveda del templo en un tramo comprendido entre dos arcos. En las ménsulas sobre las que apoyan estos dos arcos está pintado el escudo de Navarra. Y entre ambas ménsulas, escenas del paraíso
En la bóveda tiene una serie de escenas de difícil interpretación debido a su estado de conservación. En el muro norte, (a la derecha mirando desde la cabecera de la iglesia), se representan escenas del Cielo. Bajo arcos de medio punto completados con tracería gótica están los santos y santas. En lo más alto aparece la figura de María con el Niño.
Ardanaz. Pinturas en el muro N.
Bajo este mural, algunas palabras sueltas que se leen entre las ménsulas: Diabulus, Eternus, Infernus, Reparat,… hacen referencia a la condena al infierno.
Ardanaz. Pinturas en el muro S
Entre las pinturas destaca un calendario con el Almanaque Gótico Medieval, pintado sobre uno de los arcos del edificio, el único existente en Navarra
Pues bien, el almanaque gótico de Ardanaz representa al mes de Enero con un trifronte, figura que en algunas ocasiones se representaba al dios Jano con dos llaves, correspondientes a la dualidad que representa: principio - fin, entrada - salida, verano - invierno, oriente - occidente, etc. Esta pintura del trifronte Jano es una conexión entre la cultura romana y gótica. ¿Fue ésta una de las causas de la prohibición de los trifrontes en el Concilio de Trento?
Ardanaz. Trifronte que representa el mes de Enero en el calendario gótico de Ardanaz.
Las calles son estrechas, de trazado desigual y con algunos espacios abiertos a modo de pequeñas plazas. Algunas son góticas, con arco en ojiva y IHS en la clave. Varias casas son del siglo XVI con las fachadas de sillerajo y sillares en los vanos, esquinas y, en algún caso, para el paramento central. Por lo general son de dos alturas, la portada con arco de medio punto o ligeramente apuntado y con claves. Las ventanas son rectas, alguna con alfeizares moldurados
Ardanaz. Fachada del edificio del Ayuntamiento.
Casa Apezarrarena es de aspecto palaciego del que quedan el bloque del edificio central, con una gran portada y el ala NE que finaliza con una torre, seguramente mochada.
También en Ardanaz observamos antiguas casas que se encuentran en estado ruinoso junto a otras que han sido restauradas, combinando elementos estructurales antiguos con otros de diseño moderno.
Finalmente, entre las casas vemos alguna construida con elementos propios de finales del S XIX y de principios del XX con sus elementos característicos de arcos rebajados y ladrillo rojo en remarques de puertas y ventanas. También vemos dos de nueva construcción y de tipo chalet que evidentemente son de estilo moderna, construidas en base a ladrillo revocado, y que rompen totalmente con el tradicional diseño de las casas de Izagandoa.
Ardanaz.
Casa construida en el S.XX.
Ardanaz.
Fuente medieval En la plaza del pueblo está otra fuente, también de piedra, y con una doble función. El muro que la sustenta tiene por un lado la fuente con dos caños de agua bajo un arco de medio punto. Por el otro lado del muro tiene el antiguo lavadero del pueblo.
Otro
detalle de Ardanaz lo constituye la ermita de San Salvador, adosada al
cementerio del pueblo. La estrecha puerta es un arco de medio punto
sobre el que aparece una inscripción con la fecha de 1628 en la clave
que dice “ESTA IGLESIA HICO HACER IONAE MENDIA ANO 1628”.
Ardanaz. Ermita de San Salvador e inscripción sobre la puerta y en el lateral de ésta
Al margen del poblado, el el entorno de Ardanaz quedan restos de dos construcciones fluviales, que son un pequeño puente románico y el molino. Ardanaz. Puente románico El puente, denominado Puente Primero, salva una de las regatas que forman el barranco del Poche. Se localiza bajo el poblado, a ciento sesenta metros al E-NE del mismo. Es de un solo ojo y está cubierto y oculto por la vegetación del barranco. El Puente Segundo se localiza más abajo siguiendo el curso del barranco, sobre él que pasa la carretera NA-2400. El antiguo molino se ubicaba unos quinientos metros al N del Puente Segundo y trescientos setenta metros al E de la Balsa de Ardanaz. La abundancia de piedras desparramadas en el lugar y el espacio abierto en el barranco del Poche hablan de alguna estructura construida en el lugar.
Y, efectivamente, en un pequeño espacio que deja libre la densa vegetación que todo lo cubre, se aprecia la base de un potente muro de sillares que correspondía al molino. Apoyada en la fachada de la iglesia del pueblo, tras un banco, se hallaba hasta hace pocos año una de las muelas de este molino. Nos queda por exponer en Ardanaz los restos de la antigua fuente medieval de Leguín. Lo haremos en la ascensión a este monte para visitar también las ruinas del PEH y del castillo medieval de Leguín.
Abandonamos Ardanaz y, siguiendo la NA-2400 llegamos a Reta, otro de los pequeños poblados que componen el Valle de Izagaondoa. Al igual que Ardanaz, se asienta sobre el cerro de una pequeña colina que desciende de Izaga hacia el N.
Reta. Iglesia de San Pedro. Al exterior, los muros son de sillares reforzados con contrafuertes y matacanes que denotan claramente su construcción original como iglesia y como fortaleza. . A los pies del edificio se levanta la torre prismática con dos vanos en lo más alto para las campana.
La portada es gótica de arco ojival con cuatro arquivoltas apoyadas en baquetones sobre basas poligonales con capiteles corridos y guardalluvias exterior apoyado en ménsulas. Se cobija en un pórtico situado bajo unos matacanes en el alero que denotan el carácter defensivo que tuvo esta iglesia. Sobre la puerta tiene un crismón. Es trinitario, del S. XII-XIII. Es muy particular por su ubicación y por el trazado de la inscripción. A diferencia del de Turrillas, este tiene los brazos curvados hacia los lados. La suciedad impide una correcta visión de anagrama, por lo que precisa interpretación.
En el lado del Evangelio está la pila bautismal de época medieval, cuando se construyó la iglesia. Tiene grabado en todo su perímetro un conjunto de arcos de medio punto. Junto a ella pende un Crucificado barroco todo de madera. En la capilla del lado de la Epístola tiene un retablo de la Virgen del Rosario del S XVIII, con una imagen moderna de la titular.
Reta. Crucificado y Pila bautismal
En la bóveda tiene dos claves. Una es la que une la nervadura de de la bóveda del ábside y representa el símbolo de Jesús como cordero pascual con el estandarte de la cruz. En la capilla del muro S tiene otra clave con las armas del señor de Reta.
Reta. Claves en el interior de la iglesia.
Como en los demás poblados sus casas son mayormente de corte rural tradicional, algunas de porte palaciego, restauradas y combinadas con algunas de nueva construcción.
Se ven grandes portadas de diferentes tipos. Las hay de arco de medio punto, ojiva, adinteladas con dovelas de piedra y madera.
Casa de la Marquesa tiene en la clave el nombre de su constructor (difícil de interpretar) y el año de construcción (1578). Esta clave plantea si el nombre que aparece es el del maestro que la construyó o del propietario que mandó construirla, como aparece en muchas claves e inscripciones.
Reta. Escudo de Casa Kamus y Clave de Casa de la Marquesa.
Reta tuvo un antiguo palacio que fue cabo de armería con su torre y escudo de armas. Hoy día queda el nombre de la casa donde se ubicaba y que formaba parte de él. Tras la casa están la planta y las ruinas del palacio. El escudo nobiliario se encuentra en la iglesia de San Pedro.
Por último, al igual que la mayoría de los pueblos de Izagaondoa, en Reta no podía faltar su fuente medieval. Se encuentra a doscientos metros del pueblo por un recto y amplio camino que se dirige al SE. Consta de un arco de medio punto que cubre el aljibe. Se halla restaurada y bien cuidada.
A corta distancia de Reta se encuentra Zuazu, otro pequeño poblado de ubicación y características similares a los anteriores.
Zuazu.
Iglesia de La Purificación. Conserva una serie de elementos muy del románico. La portada, bajo un pórtico moderno, consta de en un sencillo y doble arco de medio punto, liso y con guardalluvias. Tiene dos estrechas ventanas arquivoltadas y también con guardalluvias.
Su contenido consta de pinturas sobre tablas decoradas en base a cuadros geométricos con algún floreado. El retablo ha conservado el sagrario original, con pinturas en los laterales de San Fermín y San Francisco Javier. Sirve de peana a una talla gótica de la Virgen sedente con el Niño, del siglo XIV. Una pequeña peana soporta la imagen del Criadico, del que hablaremos más adelante en la romería de San Miguel de Izaga.
Izagaondoa.
Retablo mayor de la iglesia de la Purifcación de Zuazu e imágenes de la
Virgen y del Criadico. En el sotocoro se encuentra una bella y monumental pila bautismal, de época medieval, decorada con los ya habituales arquillos y rostros esculpidos en la base. En ese mismo lugar cuelga un Cristo Crucificado gótico del siglo XIV, vivo, con la cabeza inclinada hacia abajo, con expresión dramática y la anatomía expresiva. El otro edificio significativo es el el Palacio del Caballero. Un edificio de planta cuadrada, de tres niveles y pequeño y elevado ático sobre el eje central vertical del dificio, construido en el S. XVII.
Clave de la fachada E del Palacio del Caballero.
La mayoría de las casas están reformadas. Originarias desde el siglo XVI, presentan fachadas horizontales y puertas de entrada con arco de medio punto, adinteladas con madera o piedra, dovelados y con ménsulas.
Zuazu. Clave e inscripción de Casa Vitori.
Sobre la puerta de casa Braco, adintelada con tres piedras, y pegada a la ventana por su lado derecho, se ubica una piedra con una inscripción. La ventana debe estar cerrada para poder ser observada. Es una piedra partida, colocada al revés, que proviene de otro lugar. La inscripción está en dos renglones, uno sobre otro.
Zuazu. Casa Braco
Simeón Hidalgo interpreta en la parte superior E _ _ A y en la parte inferior MIL. Añadiendo una hipótesis pudiera ser que en la parte superior se leyera ENEA, lo que sería parte del nombre del dueño de la casa o del nombre de la casa en euskera. La parte inferior sería parte de la fecha de construcción del edificio del que proviniera.
Otro detalle de esta casa está en la fachada E de esta casa, entre las dos ventanas superiores. Se trata del cierre de una pequeña ventana respetando el arquillo superior y las piedras laterales de la misma. El conjunto ofrece la imagen de una cruz que se adivina perfectamente en el muro.
Zuazu. Ventana cerrada en Casa Braco.
El enclave de Lizarraga e Idoate Regresamos a Zuazu y continuamos por la NA-2400, atravesamos el pueblo de Artaiz (Unciti) y salimos a la NA-234, que seguimos en dirección a Urroz-Villa. Un kilómetro adelante tomamos la NA-2341 que nos lleva directamente a Lizarraga de Izagaondoa. De aquí regresaremos nuevamente a la NA-234 y dos kilómetros adelante tomaremos la NA-2342 que nos llevará a Idoate.
Ambos poblados se sitúan en un pequeño valle, apéndice de Izagaondoa por el NW, que se forma con la Sierra de Aranguren por el N y por el E y con la pequeña Sierra de Lizarraga por el S, haciendo muga con Urroz-Villa, Aranguren y Unciti. Está abierto al E, por donde se comunica con el resto de Izagaondoa. Lizarraga se sitúa en la parte S de este valle, bajo la sierra de su nombre, cuya cumbre más alta es el Alto de Muskilda (780 m.).
Idoate lo hace en la ladera N, al SE de la cumbre de San Miguel (805 m.) y al E de la de Irulegi (892 m.), componentes de la Sierra de Aranguren.
Es, junto a Ardanaz, el poblado con más habitantes de Izagaondoa. Una simple mirada sobre el volumen del conjunto del poblado es suficiente para comprender esta realidad. Lo compone un bloque compacto de casas apiñadas en torno a la iglesia de Santa Eulalia.
Esta iglesia es originaria del S. XIII pero muy reformada posteriormente. De la primitiva iglesia queda la portada románica, de medio punto, con tres arquivoltas baquetonadas y guardalluvias y con bellas esculturas en los capiteles. El resto del edificio corresponde a las reformas operadas, especialmente las del S. XVIII que son las que le dan el aspecto actual. En la conjunción de la cubierta del pórtico con el contrafuerte de la torre tiene un reloj de sol con la figura totalmente erosionada.
En interior el retablo mayor del S. XVI es de estilo plateresco y romanista, con la imagen de Santa Eulalia presidiéndolo. La pila bautismal es voluminosa, peromuy sencilla Conserva una talla de la Virgen del Rosario del S.XIII y un crucificado del XVI
Lizarraga. Iglesia de Santa Eulalia. Interior del templo.
Las casas de Lizarraga no son diferentes de las del resto de Izagaondoa. Las hay de cierto porte palaciego donde destacan sus portadas de arco de medio punto, ventanas y claves.
Se ven diferentes modelos de portadas. Algunas tienen arco de medio punto con sus respectivas claves, pero la mayoría son adinteladas con dovelas o con dintel de una sola pieza, de madera o de piedra, y apoyadas sobre ménsulas.
Por lo general todas están reformadas para adecuarse a las nuevas necesidades de sus moradores. Las hay de nueva construcción en antiguos solares que rompen totalmente con el modelo tradicional de casas rurales
Pero también se ven otras que conservan su antigua estructura o elementos de su época, como los muros de sillería de la Abadía, la ventana geminada de la Casa Caminero o las antiguas jambas y dintel de piedra de la puerta de entrada y los marcos de madera de las ventanas de Casa Ferrantx.
En Lizarraga también encontramos el Petrus Museum. Instalado en Casa Zandueta y gestionado por la Asociación Valle de Izagaondoa, este pequeño museo recoge fotografías y reproducciones de la obra del Maestro Petrus, centrándose en la iglesia de Guergitiáin y en otras de la zona.
En un espacio etnográfico recoge también materiales donados por la familia de Casa Zandueta y otros vecinos del valle. Son materiales, herramientas y utensilios que fueron utilizados hasta la segunda mitad del siglo XX para la fabricación de vino, de pan y de otros productos. También recoge una pequeña colección de estelas recogidas en el valle.
Es un poblado más disperso que Lizarraga. Sus casas se elevan de E a W sobre el promontorio en el que se ubica, para culminar con la iglesia de Santa Águeda, en su punto más alto.
Idoate. Vista general. El edificio de la iglesia de Santa Águeda es una construcción gótica del siglo XIII, totalmente reconstruida durante el siglo XVII.La portada es gótica y corresponde al templo primitivo del siglo XIII. Es un arco de medio punto con tres arquivoltas y guardalluvias exterior que apoyan en capiteles decorados de las columnas de las arquivoltas. En el interior se aprecia perfectamente la bóveda de terceletes que cubre el templo con excepción del coro. El retablo mayor es de estilo barroco, aunque algunas imágenes son modernas. La pila bautismal es de época medieval. Es cilíndrica y está apoyada sobre una base cuadrada. Está decorada con dos filas de arquillos por todo su perímetro. En un altar lateral se halla una imagen de la Virgen sedente con el niño. Procede del S. XIV.
Idoate. Casa Paskualena. Fachada.
Esta casa se levantó sobre las ruinas del antiguo Palacio de Idoate, que fue cabo de armería. En 1815 los dueños de Paskualena compraron el palacio derruido y en su lugar construyeron el actual edificio aprovechando elementos y materiales del anterior palacio.
En la clave del arco de la portada luce el año de construcción y un escudo, muy deteriorado, que en dos de sus cuarteles se aprecian las bandas que componían el escudo del palacio de Idoate.
Idoate. Casa Paskualena. Clave.
En la fachada W tiene una placa de piedra, muy erosionada, con el nombre de la casa y del año de construcción de la misma. Hasta la restauración de la casa, esta placa se leía con mucha dificultad. Hoy día puede leerse más fácilmente. tal como la interpreta Simeón Hidalgo. La antigua Casa Sanjuanena está situada en la parte más baja del poblado. Su fachada tiene dos puertas, una adintelada con madera sobre ménsulas y otra (principal) con arco de medio punto.
Esta casa fue conocida con el nombre de Oroztarrarena. Sobre la dovela central del arco de la puerta tiene una inscripción a modo de clave (sobre la que se ha colocado un foco que impide su visión completa) que dice: “FRANCISCO DE OROZ. AÑO 1765", nombre que pudo originar esta denominación de la casa. Actualmente se denomina Casa Ocha, original de algún propietario proveniente de Osa (Arce).
Idoate. Sanjuanena. Inscripción de la clave total y dividida en tres partes para salvar el foco instalado sobre ella.
En Idoate, al NW del poblado, junto a una nave ganadera, se conservan dos antiguas estructuras acuáticas: un lavadero, hoy restaurado, y una fuente-aljibe cubierta, similar a otras del valle, pero más pequeña.
La fuente-aljibe suministró agua a las casas del pueblo hasta hace muy poco tiempo en que se suministra del embalse de Itoiz. Hoy día se utiliza para regar algunos huertos cercanos por bombeo eléctrico. La estructura de la fuente se encuentra bastante deteriorada, especialmente su cubierta. Merecería la pena repararla y conservarla por el conjunto acuático histórico que conforma con el lavadero.
Idoate. Fuente-aljibe
De Idoate volvemos a la carretera NA-2400 y ponemos dirección a Urroz-Villa para visitar las ruinas del despoblado de Mendinueta.
Se sitúa al N del valle, elevado sobre la margen derecha de la carretera NA-2400 conforme llegamos a Urroz-Villa. Junto a las instalaciones de la Cooperativa Cerealística, en el lado opuesto de la carretera, tomamos una pista que nos lleva hasta las ruinas de este antiguo y derruido poblado.
Mendinueta fue un señorío que dispuso de palacio cabo de armería y de Iglesia. Quedó despoblado en la década de los sesenta del siglo pasado. Destacan entre todas las ruinas las del palacio en las que se mantiene en pié una de sus torres, de planta cuadrada, cimentada sobre roca a la vista y construida con potentes muros de sillares. Parece que se utilizó también como iglesia o campanario pues se observan los vanos de medio punto para las campanas.
Como en
la mayoría de los despoblados, los rudimentarios medios y modos de vida
de antaño chocaron con los avances económicos y sociales de las primeras
décadas de la segunda mitad del S. XX, y quedaron hechos añicos, siendo
la emigración de sus habitantes, mayoritariamente a Pamplona y en mucha
menor medida a Aoiz o Urroz Villa, el resultado más visible de todo el
proceso, dejando a la deriva de la naturaleza sus casas, corrales,
iglesias, escuelas y otros edificios que son los ruinosos restos que hoy
contemplamos-
A
pesar del estado ruinoso del poblado, los antiguos moradores de
Mendinueta se resisten a olvidar su lugar de origen. Así, cada año, el
día 12 de octubre, Día de la Virgen del Pilar, se reúnen en Mendinueta
un grupo de antiguos vecinos, familiares y amigos para celebrar, cohete
incluido, las fiestas patronales como antaño.
Mendinueta. La hiedra y la maleza conviven con las ruinas.
Con la visita a Mendinueta finalizamos nuestro recorrido por el paisaje humano del Valle de Izagaondoa, todo él bajo la sombra de la Sierra de Izaga de la que recibe su nombre. Ahora nos detendremos en sus gentes.
Dentro del pasaje humano de Izagaondoa hemos hablado de muchos elementos que reflejan la actividad humana en este valle, pero no hemos hablado de la población que habita y ha habitado en el valle. Vamos, pues, a hablar de la población y sus características, de su actividad económica y ocupación y de las viviendas que habita.
La
población de Izagaondoa no escapó al profundo proceso de despoblación
experimentado en la Zona Pirineo y en casi todas las áreas rurales de
Navarra en la segunda mitad del S. XX, periodo en el que hasta el año
2019 ha perdido hasta el 82,5% de su población. Zuazu. Casa Baltegui deshabitada en el S. XX.
En el periodo transcurrido del S. XXI ha detenido ese proceso de despoblación, incluso ha recuperado una mínima parte poblacional, pero muy lejos de los datos de población anteriores.
El gráfico nos muestra que la Zona Pirineo ha seguido este mismo proceso, aunque con menor incidencia que en Izagaondoa. Las curvas marcan el fuerte descenso poblacional del periodo 1940-80 del S. XX y el estancamiento generalizado a partir de ese periodo
Esta misma situación podemos verla con los datos y el gráfico de la densidad de población donde Izagaondoa pasó en el transcurso de este periodo de 16,5 a 3,0 habitantes por km2. Al inicio del periodo sensiblemente superior a la media de la Zona Pirineo, al final del mismo muy por debajo de aquel.
La agricultura y la ganadería de Izagaondoa.
Ardanaz. Restos de la Borda de Echálaz en el camino de Izánoz.
Consecuencia, la fuerte emigración que se operó en Izagaondoa en el periodo 1960-81 en el que, solamente en este periodo, la población descendió un 68,9%. desplazándose mayoritariamente a Pamplona y área de influencia donde, además de trabajo, encontraban los servicios que en estos pequeños poblados. estaban desapareciendo.
Respecto
a la ganadería, para la última década del S. XX, esta ya había perdido
gran parte de su potencial tradicional. Ya no existían animales
domésticos de carga y tiro de la etapa anterior, los rebaños de vacas y
ovejas quedaron reducidos a su mínima expresión, el resto de ganadería
(caprinos, equinos, porcinos, aves, etc.) empezaron a no ser necesarios
porque sus productos los suministraba el mercado. Pero se iniciaron nuevas formas de explotación, tanto agrícolas como ganaderas. Comenzaron a aparecer en la periferia de los núcleos urbanos grandes naves para el almacenaje de los insumos, garajes de la maquinaria agrícola y estabulación del ganado que propiciaron mayor facilidad y capacidad de explotación.
Estas naves son hoy día un componente más del paisaje de Izagaondoa y son la imagen de la concentración agrícola y ganadera del valle.
Para
el año 2020, las explotaciones de vacuno se incrementaron en una unidad
pasando de 2 a tres explotaciones, pero sus cabezas se incrementaron de
forma exponencial por mil (475 cabezas). Ello se debió al despoblado de
Urbicáin, en cuyo entorno se ha instalado una finca ganadera de vacuno y
donde las ruinas
Respecto al ganado ovino, se han incrementado las explotaciones de 2 a 4 (100,0%) y las cabezas lo hicieron en un 71,9%, lo que es indicador de una menor media de cabezas por explotación. Son los rebaños de Iriso, Turrillas, Urbicáin y Lizarraga
Izaga. Yeguas en la cumbre de Izaga
Iriso. Laborando en el jardín
Lizarraga. Laborando en el huerto.
En el
periodo 1975-2021 se dio en Izagaondoa una situación de la ocupación de
sus habitantes generalizada en los valles vecinos, especialmente en
Unciti, pero con alguna particularidad a anotar.
Esta situación hay que entenderla en el marco de la transición de la economía tradicional a la mecanización e intensificación de la agricultura y en el de la fuerte emigración ocurrida en el valle en esos años. Su población ocupada quedó reducida a setenta y una personas.
Evidentemente, la mano de obra sobrante de la agricultura fue a parar fundamentalmente al sector secundario y en menor volumen al terciario. Los polígonos industriales establecidos en la periferia del valle como lumbier, Aoiz, Urroz-Villa, Monreal, Valle de Elorz, pero sobre todo de Pamplona, asumieron la mano de obra excedente de Izagaondoa para estos sectores.
Urbicáin. Intensa mecanización de la agricultura.
Izagaondoa. vehículo de la mancomunidad Irati para el tratamiento de residuos urbanos y similares. Es un periodo de gran desarrollo, especialmente de los servicios, que inicialmente exigía el desplazamiento de personas y familias hacia esos lugares, porque Izagaondoa, dada su extensión y su menguada población, no disponía de servicios ni públicos ni privados, propios sino que se han visto abocados a hacerlo de forma mancomunada desde los núcleos de población más importantes de la periferia.
Un dato muy curioso de Izagaondoa es el del uso de la vivienda. En 1991 había 105 viviendas censadas en el valle, de las que solamente el 49,5% eran viviendas principales, el resto eran viviendas secundarias o estaban cerradas. Es el momento siguiente a la despoblación que denota el impacto de esta en el valle.
Sin apenas
variar el numero de viviendas, las principales alcanzaban en 2011 el
77,8 % del total. Algo importante había sucedido y es que muchos
emigrantes de los años anteriores, muchos ya jubilados, regresaron al
valle, repararon y reformaron sus viviendas y se establecieron en ellas,
unos de forma permanente y otros de forma intermitente, estacional, por
vacaciones, fines de semana, etc. Es decir para emplear su tiempo de
ocio en actividades de tipo agrícola, especialmente huertos familiares
que tan bien conocían. Esta situación se vio favorecida por algunas circunstancias. La primera es la proximidad del valle a Pamplona (entre 24 y 35 kms.), la segunda la mejora de las comunicaciones por carretera y la tercera el uso generalizado del coche particular que permitía recorrer este trayecto en muy poco tiempo. La última década ha consolidado estos datos, lo que explica la cantidad de casas restauradas o reformadas, incluso de nueva construcción, y los huertos cultivados que se ven en todos los poblados.
Ardanaz. Coches aparcados en fin de semana,
El ayuntamiento de Izagaondoa tiene su sede en el poblado de Ardanaz. Está integrado en la Mancomunidad de Izaga, para los servicios administrativos y sociales de base, formada por los ayuntamientos de Urroz-Villa, Lizoáin-Arriasgoiti, Izagaondoa, Unciti, Ibargoiti y Monreal Su objetivo es mancomunar sus servicios municipales. Ardanaz. Sede del Ayuntamiento de Izagaondoa. Sus oficinas atienden en el edificio del ayuntamiento de Urroz-Villa y en el de Monreal desde donde prestan los servicios administrativos municipales. Participa también en la Mancomunidad Irati para la gestión de los residuos sólidos urbanos. También del Servicio Social de Base que atiende desde su sede en Aoiz. Izagaondoa, está adscrito a la Zona Básica de Salud de Aoiz, que atiende a a la población del valle desde el Consultorio Médico de Urroz-Villa. Para la escolarización Izagaondoa está asignado al Colegio Comarcal San Miguel de Aoiz. También participa en la asociación para el desarrollo Cederna-Garalur y en la sociedad pública Animsa para los servicios informáticos y de nuevas tecnologías municipales. El Juzgado de Paz atiende desde Zubiri, el servicio de urbanismo desde la propia mancomunidad en Urroz-Villa.
Para la práctica deportiva existen en el valle cuatro pequeños frontones descubiertos. Están en Induráin, Turrillas, Ardanaz y Lizarraga.
Respecto a los servicios privados, Izagaondoa cuenta con una serie de muy pequeñas empresas que ejercen su actividad desde los propios poblados y que ocupan a una persona o poco más.
Servicios de hostelería no existen en el valle, por lo que se recurre a las sociedades culturales y recreativas como punto de encuentro y ocio de sus habitantes. Las hay en Ardanaz (Sociedad Legin), Indurain y LIzarraga. También existe la Sociedad Local de Cazadores de Izagoandoa y el ”Club Deportivo San Miguel Bizkar”, con sede en Lizarraga. Pero la asociación por excelencia del valle es la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, establecida como sociedad cultural y turística con el objetivo de promover la actividad cultural en el valle y divulgarla mediante actividades de tipo turístico. Su sede está también en Lizarraga.
Las características de la población de Izagaondoa no son muy diferentes de las de los valles del entorno de Izaga, aunque sí tienen algunos parámetros diferentes que vamos a señalar.
En primer lugar, la Tasa Anual de Crecimiento (TAC) poblacional en el año 2021es 0,0, es decir, el número de habitantes de Izagaondoa en este año permaneció invariable, mantenía el mismo número de habitantes que el año 2020.
Sí tiene
más incidencia
Izagaondoa. Un merecido descanso en Lizarraga.
Izagaondoa. Estampa diaria en Induráin El Índice de Dependencia (IDe) expresa la proporción de la suma de los grupos de población menores de 15 y mayores de 64 (población inactiva) en relación a la población de 15 a 64 años de edad (población activa). Esta proporción en Izagaondoa es de 63,8. Por cada 10 personas activas, 6,4 son personas dependientes. Un índice también superior al conjunto de la Zona Pirineo.
La población extranjera llegada en los últimos 20 años a Izagaondoa alcanza al 5,8% de la población del valle, proveniente básicamente de Europa y Äfrica y dedicadas especialmente a labores agropecuarias. Izagaondoa. manos que nunca paran. La pirámide de población del año 2021 refleja perfectamente toda esta situación. En primer lugar, las barras correspondientes a los hombres son más amplias que las de las mujeres, evidencia de desproporcionalidad poblacional entre ambos sexos. Llama especialmente la atención esta situación en los grupos de edad adultos, de 40 a 70 años, en las que los hombres duplican a las mujeres. Izagaondoa. Medios de comunicación que no cambian.
El envejecimiento de la población lo muestra en la estrechez de las barras inferiores menores de 15 años comparadas con las de mayores de 65 años. Igualmente lo hace con la dependencia poblacional al tener, sobre todo las barras de mayores de 65 años muy amplias en relación con las de los grupos de la población activa (15-64 años). Refleja la situación de recambio de la población activa donde las barras del grupo de edad 60-64 años, próximos a la jubilación, casi triplican a las del grupo 15-19 años. Por último, refleja también la mentalidad rural de hace unas décadas. Las chicos a trabajar en el campo o a emigrar para estudiar y trabajar en Pamplona o en los centros cercanos de Aoiz, Urroz, Lumbier, etc. Las chicas a emigrar en todos los supuestos. Izagandoa En resumen, nos encontramos ante una pirámide regresiva e inestable, con abundantes salientes y entrantes que reflejan una población muy desequilibrada y asimétrica entre los tramos verticales y las barras horizontales
Las Romerías de San Miguel. Izaga e Idoate En esta última parte del paisaje humano de Izagaondoa hablaremos de las tradicionales romerías que todavía se celebran por el valle. San Miguel de Izaga La romería por excelencia de Izagaondoa y de los valles vecinos es la que realizan a la ermita de San Miguel de Izaga. Los de Izagaondoa la hacen el domingo de la Trinidad.
Izagaondoa. Ermita de San Miguel de Izaga. Fachada N.
Tiene dos portadas una al S, sencilla y con arco de medio punto y dos arquivoltas. La de la vertiente N es ligeramente apuntada con dos arquivoltas sobre columnatas y otras dos sobre pilastras con guardalluvias. Izagaondoa. Ermita de San Miguel de Izaga. Fachada SE. Por el interior dispone de una nave central y dos laterales con tres tramos a distintos niveles para salvar el desnivel del terreno y rematadas con tres ábsides. El ábside principal y los laterales son poligonales al exterior, el central, semicircular en el interior, está cubierto de bóveda de horno gallonada en la que se aprecian dos claves, una con el Agnus y otra con el Arcángel San Miguel alanceando al dragón. Los dos laterales presentan cubiertas de cuarto de esfera respectivamente. De los tres tramos de las naves, el primero y el último contienen gruesas columnas cilíndricas hasta media altura de donde surgen pilastras cruciformes para sostener los arcos de medio punto de la bóveda. En el tramo central las columnas son cuadradas y soportan los arcos apuntados de la bóveda. En el primer tramo la bóveda es de cañón y de piedra. En los dos últimos es apuntada y de madera.
Los romeros salen de Ardanaz El tercer grupo parte de Zuazu con los de este pueblo, Reta, Artáiz, Lizarraga, Idoate y Urroz. También de Zuazu parten los vehículos que suben hasta la ermita por la pista portando sobre todo a personas mayores que no pueden hacerlo a pie. Cada pueblo porta la cruz procesional de su parroquia.
Los romeros que ascienden desde de Zuazu en plena ascensión Al llegar a la ermita, las cruces se saludan y se depositan junto al altar. Tras ellas los penitentes que llegan rezando la letanía del rosario. Acto seguido dan cuenta del almuerzo quienes aún no lo han hecho. Entran en la ermita y se celebra la misa en la que se canta y se reza, mencionando especialmente a quienes fueron romeros habituales y ya no pueden serlo, y donde se invita a la paz y armonía en los pueblos y en el mundo entero.
Bendiciendo los campos Tras un rato de amenas charlas y de recuerdos de antaño, unos romeros descienden a los pueblos y otros continúan en el entorno de la ermita participando en un comida de romeros. Estos por la tarde despiden al Santo con el canto de sus gozos y acto seguido emprenden el descenso y el regreso a los pueblos
El amo permanece todo el año en la ermita. Al criadico los de Zuazu lo bajan a la iglesia del pueblo el domingo anterior al 29 de septiembre, festividad de San Miguel, donde permanece hasta el 8 de mayo en que lo suben a la ermita para el día de la romería.
El Amo en la ermita de Izaga y El Criadico en la iglesia de Zuazu. La tradición popular entiende que el amo es quien manda al criadico al pueblo unos meses para que se informe de la vida, sucesos y necesidades de los vecinos para que a su regreso se lo cuente y pueda atenderles mejor el día de la romería.
San Miguel de Idoate. En Izagaondoa se celebra también otra romerí a San Miguel, pero al de Idoate-Lérruz, cuya ermita se erige en la cumbre de San Miguel, en la Sierra de Aranguren, que separa los valles de Izagaondoa y de Lizoáin Arriasgoiti. Esta romería se celebra el domingo anterior al de Pentecostés y acuden a ella gentes de Idoate y de Lizarraga de Izagaondoa y de Lérruz de Lizoáin Arriasgoiti.
Los de Lizarraga son los primeros en partir para ascender a la ermita. Lo hacen a las nueve de la mañana desde la iglesia de Santa Eulalia del pueblo, cantando las letanías de la Virgen ya bandeando sus campanas para avisar a los de Idoate que ya están en camino. Llegan a este pueblo, donde les reciben al son del repique y bandeo de las campanas, y los romeros de ambos pueblos emprenden juntos la ascensión a la ermita. Idoate. Los romeros iniciando el ascenso desde la iglesia del pueblo.
Al llegar a la ermita esperan en la explanada a los romeros que llegan puntualmente desde Lérruz. Tras los abrazos y saludos del recibimiento y un breve descanso para coger aire. A continuación celebran la misa en la que incluyen el himno de San Miguel con letra adaptada a este día y con la conocida y popular música del "Ave, Ave, Ave María".
Idoate. Imagen de San Miguel Después de la misa, comparten el consabido almuerzo entre charlas y comentarios que denotan alegría y armonía. Saciados y descansados, cantan los gozos de San Miguel y se despiden para descender a sus respectivos pueblos con la promesa de regresar el año que viene. (Blog oficial de Jesús Mª Zabalza Gorraiz).
En
Izagandoa cabe añadir que, como miembro de la
Mancomunidad Izaga,
participa en el día que anualmente ésta celebraba hasta la pandemia del
Covid-19. En el año 2013 le
Lizarraga. Un momento de la "andada" bajo la lluvia. Sí se celebraron los actos de interior, como el concierto que ofrecieron las corales de Monreal, Unciti y Urroz. Se celebró también la tradicional y muy concurrida comida popular con animación en la sobremesa de mariachis y humoristas y que dieron paso a los bailables con Dj hasta el final de la jornada.
zonapirineo.com. Recorrido
para
observar y conocer |