El Paisaje Humano de Izagaondoa

La observación de este paisaje la vamos a realizar recorriendo todos los pueblos del valle para observar la huella de la presencia humana en Izagaondoa.

Los desolados de Izagaondoa.

 Se tiene constancia de varios despoblados del valle que lo fueron en y durante la Edad Media. Algunos de ellos fueron posteriormente poblados para finalizar posteriormente su andadura. No quedan restos de ellos, salvo algún pequeño tramo de muro y su toponimia, De otros nada. Estos fueron algunos de ellos:

 

 

Muniáin.

Al S de Induráin, junto la pista que se dirige a Aizpe y a Besolla, se conserva la toponimia Muniáin que responde a un antiguo despoblado de la edad media, del que a mediados del S. XVIII, se conservaba una torre y una casa, situadas junto al camino que lleva a Aizpe.

Desolado medieval

Muniáin

Coordenadas ETRS-89

X: 634 092. Y: 4 727 471. Z: 603

Última visita

20 de junio de 2020

 


El desolado de Ezkize estuvo situado al norte de Induráin, hacia Turrillas, y no muy lejos el de Santa Cruz. Ambos fueron decanías incluidas en la cesión de Santa María de Induráin al monasterio de Leire (1064).


Induráin. Paraje de Muniáin.

Al S de Induráin, sobre una cercana loma bajo la que se ubica una cantera de piedra,  se ven los restos (muros) de la antigua ermita de San Jus (Santos Justo y Pastor) que pertenecía a este despoblado. Posiblemente fuera la iglesia del mismo.

 
Induráin. Loma sobre la que se ubican los restos de la ermita de San Jus. A la derecha restos de la ermita.

Desolado medieval

Usiáin

Coordenadas ETRS-89

X: 632 667. Y: 4 728 703. Z: 608

Última visita

28 de junio de 2020

Usiáin (Gusiáin o Gusáin) se ubicaba al W de Induráin, en el camino de Izánoz por donde desciende el barranco de Usiáin desde las laderas orientales de Izaga hacia Induráin.

En este paisaje se ubica  una toponimia con el nombre de Paco de Usiáin y una borda conocida como la Borda de Usiáin. Esta borda permanece en uso y se le ha añadido un gran cobertizo para acoger las ovejas que pastan mediante el arriendo de las hierbas para rebaños que no son del valle.

 

 Induráin. En primer plano paisaje de Usiáin, Al fondo Induráin.


 

 

 
Induráin. Borda de Usiáin.

 Es probable que el poblado se ubicara en el entorno de esta borda, ya que son muchas las piedras que se ven desparramadas y algún resto de muro en sus proximidades. Su iglesia pertenecía también al Hospital de San Juan de Indurain.

 
Induráin. Borda de Usiáin. Exterior de la borda y restos de un muro,

 

Desolado medieval

Eizaga (Elizaxar)

Coordenadas ETRS-89

X: 630 024. Y: 4 732 181. Z: 671

Ültima visita

6 de Julio de 2020

En término de Ardanaz se encontraba Eizaga (Elizaga), cerca de la muga de Iriso y Beroiz.

Los topónimos Izeki y Elizaxar (Iglesia vieja de San Román) parecen referirse a este desolado. Eizaga  se ubicaría en la ladera S de la loma de su nombre, al E de Ardanaz y al W de la cumbre rocosa de Izeki, en un entorno de bojeral y de cultivos agrícolas.
 

Ardanaz. El paraje de Elizaxar

 

 En el S. XIV estaba poblado, no así en el S. XV cuando, tras quedar despoblado, el desolado fue vendido, junto con el de Akirain, a tres vecinos de Ardanaz en el año 1444. La iglesia de San Román de Ezaga todavía era considerada abadía rural en 1615  y perduró hasta el S. XVIII.

 


Ardanaz. En primer plano la colina de Elizaxar (Ladera N), donde pudo localizarse el poblado de Elizaga.

Desolados medievales

Akiráin y Etxague

Coordenadas ETRS-89. Akirain

X: 628 203. Y: 4 732 287. Z: 740

Coordenadas ETRS-89. Etxague

X: 628 467. Y: 4 734 437. Z: 567

Ültima visita

6 de julio de 2020

Entre Ardanaz y Reta se conservan las toponimias de dos despoblados durante la Edad Media: Akirain y Etxague

 

El paraje de Akirain, se halla al SW de Ardanaz, en terreno elevado que desciende de las laderas septentrionales de Izaga. Es terreno de cultivos y de pastizales de ladera.

Quedó despoblado en el S.XIII y nuevamente poblado hasta que fue adquirido junto al de Eizaga, mediante compra por tres vecinos de Ardanaz en el año 1444.

Etxague, se ubica al N de Ardanaz y de Reta, bajo las laderas meridionales de Leguín, donde hubo una ermita que posiblemente fuera la iglesia del despoblado de Etxague.

 



Quedó despoblado antes del S. XIV y sus tierras congozadas por los vecinos de ambos poblados. Documentación antigua habla de la presencia de un castillo viejo junto al poblado. A nuestro entender pudiera tratarse del Castillo de Legin, bajo cuyas laderas se encontraba el poblado. Su iglesia de San Juan perduró hasta los inicios del S. XIX. La concentración parcelaria de los años setenta del siglo pasado borro las posibles huellas de este desolado.

 Cerca de Zuazu se encontraba el desolado de Larrañeta. Hoy se desconoce totalmente su ubicación ya que carece de restos y de toponimia.

Desolado medieval

San Costamiano

Coordenadas ETRS-89

X: 622 586. Y: 4 735 763. Z: 662

Ültima visita

15 de febrero de 2020

En Lizarraga, ya mencionamos en el paisaje natural la existencia del desolado de Santa Constanza en el entorno del robledal. Pues bien, parece ser que este desolado tuvo dos denominaciones, Santa Constanza y San Costamiano, como así aparece en documentos de la época.

 En la relación de desolados de 1534 aparece con el nombre de Santi Cosme, del que deriva Sancostamiano, versión popular de la invocación latina Sancti Cosme et Damiane (Santos Cosme y Damián).

 

Lizarraga. Paraje de San Costamiano (Santa Constanza)


 

 

 


San Costamiano. Posibles restos de muros del poblado medieval de Santa Constanza

 

Los poblados del Valle de Izagaodoa.

Contemplamos en este apartado los poblados que conservan habitantes o que están despoblados desde la segunda mitad del S. XX que todavía conservan algún edificio de viviendas.

 
Izagaondoa. Vista general del valle donde se ubican los poblados.

Iniciamos el recorrido por los poblados del valle llegando desde Lumbier a Izagaondoa atravesando la parte SW de Urraúl Bajo (Tabar y el despoblado de Apardués) por la carretera NA-2400. El primer pueblo que encontramos es Indurain, un bonito pueblo para cuyo acceso debemos desviarnos unos cuatrocientos metros por la NA-2452. Se encuentra elevado en una colina al W del paso entre el monte de Askoz y la Sierra de Tabar, por donde cruzan la carretera y el Barranco de Usiain en busca del Barranco de Apardués.

 

Induráin.


Induráin. Vista general del poblado  

Los primero que observamos al llegar a Induráin es la iglesia de la Purificación, elevada en lo alto de la colina.


Induráin. Iglesia de la Purificación. Edificio y portada.

Es románica rural del siglo XII-XIII. Tiene un bello retablo mayor plateresco del siglo XVI, dos laterales barrocos, un Crucificado de comienzos del XVII y una monumental pila bautismal.


Induráin.Interior de la iglesia de la Purificación, pila bautismal y Crucidicado.

Esta iglesia tiene la particularidad de tener dos crismones. Puede deberse al hecho de que en este espacio se ubicara el antiguo monasterio de Santa María, anterior al S. XII.

El primer crismón se encuentra en el cementerio adosado a la iglesia, en el exterior del muro N de ésta, entre dos contrafuertes, sobre una antigua puerta tapiada desde antiguo y adintelada con una enorme piedra a modo de tímpano en la  que se encuentra el crismón.

Conjunto del crismón en el cementerio de la iglesia

Bajo la puerta, adosada a ella y con cerca metálica, se encuentra una tumba que contiene la cruz identificativa, dos antiguas estelas y algunos restos florales.


Crismón en el cementerio de la iglesia


El crismón es circular trinitario en el que los brazos del aspa no llegan al aro marco. Los brazos, letras y aros marco están muy trabajados y hechuras perfectas

 El segundo crismón se halla en el interior, sobre la puerta de la sacristía por dentro de ésta. Es del S. XIII, circular trinitario con doble aro marco. Su esquema es muy sencillo y un tanto tosco. Curiosamente la posición de las letras Alfa y Omega están invertidas.

 

Crismón en la sacristía de la iglesia

 

 

En induráin se hallan los edificios de lo que fue una de las encomiendas de la Orden de San Juan de Jerusalén o de Malta que tuvo en Navarra. La iglesia y las casas anexas es lo que queda de la encomienda sanjuanista. Por su estilo podemos remontarnos a finales del siglo XII o inicios del XIII. En la documentación medieval de Leire relativa a los siglos IX a XII se menciona cuatro veces el monasterio de Santa María de Induráin como una de sus muchas posesiones. ¿Podría ser este monasterio lo que posteriormente fue la casa de la encomienda?

La encomienda tuvo un hospital donde se cobijaban los peregrinos de Santiago que por aquí pasaban camino de Monreal, por Guerguitiáin, o camino de Pamplona, por el valle de Izagaondoa y  por el poche de Irulegui (Lizarraga-Idoate) para pasar al valle de Aranguren y a Pamplona.

Indurain. Las casas de la Encomienda.

 

 

 

 

En la iglesia de Induráin se conserva en la bóveda de la cubierta, sobre uno de los arco fajones que la refuerzan, una clave que hace referencia a la cruz de la de la orden de San Juan de Jerusalén. En 1653 a esta casa la llamaban la casa y granxa de la horden del comendador de Dona María (Javier Ituláin “El nombre de las casas de Izagaondoa”.

 

 Indurain. Clave de bóveda de  la iglesia de La Purificación

 

indurain dona maria 4.jpg

Dona María.- Se compone de dos edificios anexos a la iglesia y se les conoce por este nombre. Pertenecían a la encomienda. Quizás fuera aquí donde se ubicaba el hospital de los hospitalarios de San Juan. Por encima del gran dintel de piedra de la puerta del edificio occidental, en el extremo S de la fachada, se hallan tres pequeños sillares tallados, asentados sobre el gran dintel de la puerta de entrada.

 El central tiene una cruz y en los laterales se representan sendas flores de lis. Una hacia arriba y simboliza la vida, lo mismo que la cruz. Otra hacia abajo y simboliza la muerte. Pudieron ser del tiempo de la encomienda. Estos edificios son hoy día viviendas residenciales particulares.


Induráin. Sillares tallados sobre la puerta de Dona María.

Tras el dintel sobre el que se asientan estos sillares hay una vieja viga de madera (roble). Al limpiarla los propietarios apareció nuevamente la Cruz de San Juan de Jerusalén pintada en la parte inferior de la viga.

 

Induráin. La Cruz de San Juan de Jerusalén sobre una viga.

 
Ya dentro del caserío del pueblo vemos casas que datan del siglo XVI, alguna con ventanas geminadas, y otras del XVII y XVIII. Destaca entre todas Casa Elkuatzena por el volumen, la fachada y la torre.
 


Induráin. Vista del poblado con
Casa Elkuatzena y su torre en primer plano.

 
Casa Elkuatzena. Vista general con la torre atrás, fachada y escudo.

 

 
Induráin. Casa Ezkutari. Fachada y clave  con escudo y el IHS sobre la ventana.

 Existen otras fachadas tradicionales más sencillas, con las puertas y ventanas adinteladas con madera, que han sido reformadas, pero que conservan elementos tradicionales en ellas. Y, como en la mayoría de poblados, existen casas de reciente construcción que rompen las líneas tradicionales con estilo más moderno, con referencia al ya típico chalet en el campo.


Induráin. Antigua fachada de Casa Petriko  conserva  una ventana geminada y la puerta adintelada con madera.  Casa de nueva construcción

Respecto a las construcciones hídricas históricas, en Induráin existen dos ejemplares. Son la fuente y la nevera. La fuente de Induráin se ubica  junto al denominado "Camino de la Fuente”, una pista que sale al N-NW del pueblo, desde  una nave agrícola. La fuente se encuentra a ciento veinticinco metros de la nave agrícola, a mano izquierda de la pista.

 Se trata de una fuente aljibe, como la mayoría de las del valle, que recibe el agua desde la Madre de la Fuente, un lugar ubicado al SW de la misma donde se recoge el agua que se canaliza hasta ella. Consta de un aljibe, con pórtico de medio punto para la entrada al interior que se realiza por un vano cuadrado. El muro exterior es de grandes sillares y la cubierta del aljibe es de bóveda. Su capacidad es de unos 1.760 litros de agua, que cuando se sobra cae sobre un abrevadero anexo, hoy en desuso.

Induráin. Fuente

 


La nevera de Induráin
la encontramos en el paraje de Ezároz, en la ladera SW del monte Askoz. Accedemos por el camino de su nombre (pista) que se inicia en el punto kilométrico 13 de la carretera NA-2400, un kilómetro antes de llegar al cruce de Induráin desde Turrillas. Un pequeño indicador señala "Nevero".



 

Nevera

Indurain

Coordenadas ETRS-89

X: 634 549. Y: 4 729 588. Z: 669

Medidas

3,0 m.alt. x 5,4 F.

Última visita

16 de mayo de 2020

 

 

Seiscientos metros arriba un nuevo indicador nos hace dejar la pista y tomar el denominado "Camino de la Borda", un camino de rodadura que asciende por el interior del pinar de Ezároz (pino laricio de repoblación con robles pubescentes entre ellos) a la Borda de Elkuatzena. El camino finaliza  en un campo de cultivo por debajo de la borda.

                                     Nevera KLM

 

Ya en el cultivo, giramos al NE y en lo más alto del mismo encontramos las ruinas de la mencionada borda. Giramos al NW y  descendemos por el extremo del campo  unos doscientos cincuenta metros hasta su punto más bajo, situado muy cerca  del extremo noroccidental.

Entramos en el bosque y a ocho metros del extremo del campo hallamos la nevera de Induráin

 

Induráin. Ruinas de la borda de Elkuazena.

 

 

 

 

Se trata de una nevera construida en el paraje de Ezároz, donde hoy es un robledal con un denso sotobosque de grandes bojes que la envuelven en su totalidad y que dificulta el acceso a la misma.

 Induráin. Paraje de Ezároz donde se encuentra la nevera             desde el W

 

 

 

Es una nevera circular con el muro que circunda el pozo levantado con grandes piedras muy bien trabajas y ajustadas para la forma circular. La nevera se halla bastante bien conservada. Quizá se encuentre un tanto rebajada, especialmente por el N, en lo que a su altura se refiere.

 

Induráin. Vista de la nevera desde el W

 

 Por el SE el muro presenta un ligero abultamiento hacia el interior que en el futuro puede acabar derribándolo.
 


Induráin. Nevera desde el N en la que se percibe el abultamiento del muro al SE

 

Guerguitiáin.

Despoblado

Guerguitiáin

Coordenadas ETRS-89

X:638 676. Y: 4 728 741. Z: 477

De Indurain nos dirigimos por una pista bien indicada y en un trayecto de tres kilómetro a Guerguitiáin. Es un despoblado desde 1963 en que se cerró Casa Alberro, la única que queda en pié, junto a la iglesia de San Martín. El resto de edificios son ruinas. Desde este lugar se divisa el cercano Besolla, con su iglesia románica, también restaurada.

Guerguitiáin. Al fondo a la lzquierda, Besolla.

La iglesia de San Martín de Tours es un edificio románico del S. XII, construido en piedra, de tipo rural. En el interior es de nave única con bóveda de cañón en tres tramos delimitados por arcos fajones que descansan en columnas con capiteles similares a los de la portada y con la cabecera semicircular, en forma de ábside.

 

En el exterior sobre el muro trasero tiene una pequeña espadaña (única en Izagaondoa) para la campana. Adosada a la cabecera se encuentra la sacristía. La portada de acceso  está  en el muro S.  Consta de un arco de medio punto, con tres arquivoltas y capiteles tallados con motivos geométricos, vegetales y figurativos, profundamente estilizados.

Guerguitiáin. Fachada SE de la iglesia de San Martín.

 

En el muro de la fachada, junto a la portada, tiene un reloj de sol incrustado en el muro. Es un reloj semicircular canónico.

  
Guerguitiáin. Portada de la iglesia y ubicación del reloj de sol en la fachada  e imagen del mismo.

La decoración de los capiteles puede considerarse como el elemento distintivo del Maestro Petrus, ya que aparece en todos los capiteles exteriores e interiores. Se trata de imágenes, básicamente el trigo y la vid (símbolos de la eucaristía), finalizadas en espiral a modo de báculo.


Guerguitiáin. Capiteles de la portada de la iglesia de San Martín.


Guerguitiáin. Capiteles interiores de la iglesia de San Martín.

Destaca el hecho de que en el capitel trasero del lado de la puerta, casi pegado al coro, aparece la inscripción "Petrus me fecit" (Pedro me hizo). Por lo que se atribuye a un maestro de obras de la época, llamado Petrus, la autoría de esta obra.

Es más, en la zona  existe una serie de obras que presentan formas y hechuras semejantes y que sin duda proceden de una misma mano. Son ejemplos las imágenes de los racimos de vid, asemejados a un báculo episcopal, y las tallas de cabezas humanas de sus obras, todas ellas de similar factura.

Simeón Hidalgo ha escrito un libro titulado "La ruta del Maestro Petrus de Guerguitiain" en el que se incorporan las iglesias de Besolla y Sengáriz (Ibargoiti), Najurieta (Unciti), Leoz, Aibar, Eusa (Ezkabarte) y Garaioa (Aezkoa) en Navarra.

 

Guerguitiáin. Firma del maestro Petrus

 


 


 

 
Guerguitiáin. Ábside, muro NW y muro trasero de la iglesia.

 Se hallaba en estado de conservación muy deficiente. En el año 2012, por iniciativa e impulso de los habitantes del Valle de Izagaondoa, el Gobierno Navarra declaró esta iglesia de interés social, acometiendo las obras de restauración y  obteniendo la bella estampa que presenta actualmente.

 
Guerguitiáin. Interior de la iglesia de San Martín después de la restauración.

 En Lizarraga, la Asociación Valle de Izagaondoa ha montado un pequeño museo dedicado a la obra de este maestro, así como  algunos aspectos etnográficos del pueblo y del valle.

 

Turrillas.

 De Induráin continuamos por la carretera NA-2400 y llegamos a Turrillas, un pequeño poblado situado al SW de la Sierra de Gongolatz.


Turrillas. Vista general del poblado

En Turrillas la torre del edificio de la iglesia de La Asunción levanta por encima del poblado. Esta iglesia es de estilo románico en su transición al gótico, de principios del S. XIII. Muy bien conservada. El pie de la torre lo constituye un gran nicho con arco escarzano entre dos contrafuertes


Turrillas. Iglesia de la Asunción. Exterior y portada (remarcado el crismón)

La portada consta de dos arquivoltas rectas que sostienen un arco en ojiva con guardalluvias. En la arquivolta interior tiene un crismón circular trinitario del S. XIII. Los brazos del aspa los tiene curvados hacia arriba y hacia abajo. Hecho éste que sin llegar a ser muy frecuente, tiene otros ejemplares en el entorno de Izagaondoa.

Turrllas. Crismón

 
En el interior es una nave de planta rectangular cubierta por una bóveda apuntada reforzada con cuatro arcos fajones, también apuntados. La cabecera la constituye un ábside con cubierta de bóveda de horno. El retablo mayor es romanista del S. XVII, posteriormente repintado.

 


Turrillas. Interior de la iglesia de la Asunción.

Como ocurre en otras iglesias de la zona, conserva una pila bautismal cuadrada con los lados decorados  con imágenes florales y arcos en suave bajo relieve. El lado frontal incluye en el centro la imagen del Cordero. Muy parecida a la de Rípodas (Urraúl Bajo).

Esta iglesia poseía un precioso coro del que se conserva una parte en el Museo Diocesano de Pamplona. Era de madera policromada, de estilo gótico mudéjar, obra de arte de finales del siglo XV o principios del XVI. Durante varios años estuvo expuesto en el museo, hoy día no lo está.

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Turrillas. Pila bautismal.                                                         Parte del antiguo coro cuando estaba expuesto en el Museo Diocesano de Pamplona

 De antiguas construcciones, queda en Turrillas el edificio del palacio, hoy deshabitado y dedicado a otros menesteres. Según la GEN, en 1802 había en Turrillas dos palacios, pero la constancia actual es de uno.

Es evidente que al edificio actual, procedente del S. XV, le falta una torre lateral. Parece ser que se encontraba en muy mal estado y sus materiales se emplearon para hacer la escuela nueva. La fachada es de sillares y sillarejos, en la que sobresale la puerta adintelada con una sola piedra en forma curva y apoyada sobre dos ménsulas, una a cada lado. No llegó a tener la categoría de Palacio cabo de armería.


Turrillas. Edificio del antiguo palacio. Fachada y portada..

 Quedan también edificios de casas antiguas, unas restauradas y otras no, con algún elemento de interés en su estructura. Casa Hualde, reformada, presenta aspecto palaciego. Pudiera ser que se tratara del segundo palacio del que habla la GEN.


Casa Hualde con el pozo frente a la fachada y la dovela con el escudo apoyada en el suelo.

Es de planta cuadrada con patio central. Pudo tener también una torre, ya que un tercio de la fachada N tiene una estructura diferente al resto. Conserva ventanas geminadas, dos pozos de agua, uno frente a la fachada N y otro junto a la fachada W, y la dovela con el escudo de su antigua portada, apoyada en el suelo frente a la fachada E.

Turrillas. Casa Hualde. Pozos .

Casa Txantxo (Cantero), de aspecto totalmente abandonado, tiene una fachada enlucida con sillares en puertas, esquinas y paramento de la fachada. Las balconadas ventanas de la planta superior tienen alfeizares moldurados. La fachada presenta dos puertas, una con arco apuntado y otra adintelada con dovelas. En la parte trasera de ésta se halla Casa Loperena, reformada y utilizada como vivienda secundaria


Turrillas Casa Txantxo. Fachada y paramento.


Turrillas. Casa Loperena Ala reformada.

Casa Urniza,  en el extremo N del pueblo, está amenazando ruina. Tiene en la portada, bajo el alfeizar de la ventana superior, un escudo con  trece crucecitas de San Andrés, al que se añadió en la parte superior el nombre de la casa dividido  entre izquierda y derecha: VRNI-----ZA

 

 
Turrillas. Casa Urniza y su singular escudo

Otras antiguas casas de Turrillas han sido reformadas en los últimos años, dotándolas de aspecto renovado pero conservando la antigua estructura y sus formas. Es el caso de Casa Mugueta (antigua casa Orzaizena) y de Casa Cestero (antigua Casa Zugarpe).


Turrillas. Antiguas casas reformadas:, Casa Mugueta, y Casa Cestero.

También se ven casas arruinadas, como son Casa del Herrero y  Casa Iriarte. Esta última disponía de un gran escudo en su fachada que sus propietarios se llevaron. Relacionada a esta última, una casa de San Vicente (Urraúl Bajo) luce un gran escudo que reproduce las armas de  Casa Iriarte de Turrillas.

 
Turrillas. Ruinas de Casa del Herrero y  el solar y restos de Casa Iriarte cubiertos por la maleza

También en Turrillas se encuentra una bonita fuente-aljibe, catalogada como románica, muy similar a algunas de la zona. Ha sido recientemente restaurada.

La fuente se cobija bajo una estructura de piedra y contiene un aljibe rectangular con capacidad de 31 m3.

La cubierta es una bóveda de cañón, ligeramente irregular por el interior.

Por el exterior es un tejado de losetas a dos aguas.

 Turrillas. Exterior  de la fuente románica.


 

 

El acceso tiene una  doble entrada con arcos de medio punto.

A diferencia de las demás fuentes del valle, la mayoría orientadas hacia el N, la fuente está orientada al S-SW.

Tiene trece escalones que permiten acceder a todos los niveles del agua, hasta el fondo.

En su estado original todo el conjunto estaba cubierto de tierra.

Turrillas. Interior de la fuente románica.


Con las visitas a los PEHs de Turrillas, dejamos este pueblo y nos dirigimos por la  NA-2400  al muy cercano poblado de Urbicáin,
 

Urbicáin,

Accedemos a este poblado por la NA-2450, un corto ramal de la NA-2400 que se toma unos seiscientos metros después de abandonar Turrillas. Junto a las ruinas del viejo poblado se han levantado varias naves de una explotación ganadera de vacas que ocupan la totalidad del paisaje. Ocho personas están censadas en el poblado.


Urbicáin. Panorámica del poblado con la Peña de Izaga al fondo.

 El antiguo poblado se halla totalmente en ruinas a las que la vegetación va ocultando y destruyendo paulatinamente. Aún pueden percibirse  la iglesia y las casas, todas en estado ruinoso.

 
Urbicáin. Naves ganaderas a la izquierda y las ruinas del poblado a la derecha..

El primer edificio que destaca es la iglesia de San Esteban. La vemos cubierta de hiedra casi en su totalidad, muy deteriorada y amenazando ruina.

Es un edificio de transición del románico al gótico, de finales del S. XII o inicios del XIII. De lo que se puede observar, la portada consiste en un arco de medio punto de dos arquivoltas. incrustada en el muro bajo un arco de ladrillo entre dos contrafuertes. La torre medieval, restaurada en el S. XVIII, es un cuerpo prismático, sobre el pie del edificio

Urbicáin. Conjunto de la iglesia de San Esteban.

 El interior es de nave rectangular con la cabecera recta. La cubre una bóveda de medio cañón, reforzada por arcos fajones apoyados en ménsulas trilobuladas. El coro de madera se levanta a los pies de la nave. Tenía  un retablo barroco del siglo XVIII, trasladado a las iglesias de Garaioa y de Abaurrea Baja, en el valle de Aezkoa. En lo alto del frontis del presbiterio y en torno a la posición del retablo tiene pintadas tres cruces de Malta, sin duda alguna que esta iglesia estaba relacionada con la vecina de Induráin

 
Urbicáin, Interior y portada de la iglesia de San Esteban.

 

Dentro del caserío destacan las ruinas de algunas casas de buen tamaño y elementos arquitectónicos interesantes.

Así, adosada a la iglesia por el S y frente a casa Melchor, está la abadía, la casa parroquial, un edificio de tres plantas, hoy sin cubierta, construido con mampuestos y con sillares en las esquinas, puertas y ventanas. La puerta es adintelada con una sola piedra.
 

Urbicáin. Abadía

 

 


Urbicáin. Fachada de Casa Melchor. desde el W.

Casa Melchor fue un antiguo palacio del que solamente quedan los muros exteriores con su impresionante  portada de medio punto con grandes dovelas. Las piedras han comenzado a descascarillarse perdiendo algunas imágenes, como la clave.

 
Urbicáin. Fachada de Casa Melchor. desde el E.                                                                          Urbicáin. Portada  de Casa Melchor.

En la fachada tiene dos ventanas geminadas, con arquillos conopiales y sin parteluz. La primera se sitúa sobre la portada. Tiene el alfeizar decorado con pomos, al igual que sus bordes y los arquillos conopiales. Sobre los vanos, en el centro tiene grabado el JHS y a los lados dos flores hexapétalas, hoy casi imperceptibles.

Urbicáin. Ventana geminada sobre la portada  de Casa Melchor.

 

 

A la izquierda de esta ventana está el escudo de la casa, al que la hiedra  oculta casi en su totalidad.
 


Urbicáin. Casa Melchor escudo en la fachada (2021)       Casa Melchor escudo y ventana geminada en la fachada (Foto F. Hualde.2005)


La segunda ventana se encuentra sobre otra puerta más modesta que la anterior, con arco rebajado y dovelas más pequeñas. La ventana carece de alfeizar y no tiene decoración alguna.

Simeón Hidalgo describe en su blog: "Sobre  la puerta se colocó un sencillo sillar bien escuadrado y en él se distingue un signo o marca que lo he encontrado con mucha frecuencia en iglesias, ermitas y monasterios medievales y que ahora aparece en Urbicáin un poco deslucido pero aún se aprecia su silueta. Se trata de la “pata de la oca” que no es otra cosa que el signo rúnico que simboliza la vida o a la persona viva de pie. Este símbolo está en todo su esplendor en las basas de las columnas interiores de la portada de San Martín de Guerguitiáin". (S.H. Las claves de Izagaondoa…)

 

Urbicáin. Segunda puerta y ventana geminada de Casa Melchor.


La hiedra oculta gran parte de la fachada de Casa Melchor, que terminará por cubrirla totalmente, como lo hace con esta piedra situada sobre la puerta secundaria.

 

Urbicáin. Case Melchor.  Piedra con el Signo de la Vida (Foto Simeón Hidalgo)

 

Casa Pedroz está considerada como la más antigua de Urbicáin. Fue la última casa en despoblarse en el año 2004. Hoy día tiene el aspecto de haber sido saqueada. El deterioro de la portada es total, faltándole incluso varias dovelas del arco de la portalada.


Urbicáin. Casa Pedroz.


Urbicáin. Portada de Casa Pedroz en la actualidad y ventana antes del derrumbe del arco con los grabados (Foto Simeón Hidalgo)

 En el dintel de la ventana superior de la portada tiene una inscripción que dice “Esta obra hizo hazer Pedro Oros y su mujer" Y en la piedra inferior de la ventana, hoy derruida, bajo el desgastado alfeizar, aparecía: "Año 1568”.
 


Casa Pedroz. Inscripciones en la ventana de la portada

 

Casa Icurgui anteriormente Apezarrarena (La casa del cura, abad, viejo). En un documento de también tiene aspecto de haber sido un palacio o casa importante. Es una casa de gran tamaño, construida toda ella de sillares, excepto la planta superior que es sillarejos y mampuestos. El tamaño de los sillares de la parte inferior del edificio lleva a pensar en algún tipo de fortaleza que pudo haber en este lugar.

 

Casa Icurgui. Vista lateral
 

 


Casa Icurgui. Vista de la fachada

Casa Mateo está catalogada documentalmente como la más antigua de Urbicáin. Un pleito entre sus propietarios y los abades de Urbicain y de Beroiz la documentan  en el año 1606. Al igual que su vecina, Casa Echalaz, se encuentran totalmente hundidas y derruidas. El bloque de casas compuesto por las casas de Iribarren, Lizoáin y Fernando, en línea con la Abadía, conservan los muros en pie, pero interiormente están arruinadas.


Urbicáin. Casa Fernando a la izquierda, Casa Lizoáin en el centro de frente y Casa Iribarren a su derecha, pegada a la Abadía

Finalmente,  Casa de la Rosa también tiene los muros en pie, pero su fachada ha iniciado su derrumbe por el extremo N. Los muros son de mampostería con sillares en las esquinas, portada y ventanas. La puerta es adintelada con dovelas. Las dos ventanas se componen de seis sillares, dos en posición vertical, uno sobre otro a cada lado, y dos horizontales, uno arriba y otro abajo, formando un cuadrado perfecto. Los sillares inferiores están dotados de alfeizares moldurados.

 
Urbicáin. Casa de la Rosa.

http://izagaondoa.blogspot.com/2011/10/urbicain.html)

Tras visitar el arruinado despoblado, nos dirigimos a conocer los restos de dos elementos importantes antaño de la vida de Urbicáin: El molino y la fuente.

Para acceder al molino, salimos de Casa Icurgi, tomamos una pista que se dirige al SW y tras hacer un giro al SE, desciende al barranco de Recáriz  (Errekagaitz) para desde él iniciar el ascenso  al desolado de Izánoz.

Unos cien metros antes de cruzar el barranco, a mano izquierda, observamos junto a un corto camino que conduce a un campo, un espacio entre arbolado,  cubierto por una densa vegetación de ribera de barranco, con arbolado de chopos, álamos. sauces y arces y  con abundantes matorrales, como zarzas, rosas y espinos que impiden una visión del conjunto y obstaculizan enormemente el acceso.

 

En este espacio se ubicaban las dos estructuras del molino de Urbicáin: la balsa y el molino.

La balsa, muy bien indicada en la Cartografía Topográfica del SITNA, conserva  algunas partes de los muros que la configuraban en el interior, tramos de los muros de contención en el exterior y el conducto de agua de la balsa al molino, situado unos metros al E de la balsa.

 

Urbicáin. Estado actual de la balsa del molino

 

 


Urbicáin. Muro interior y muro exterior de contención de la balsa del molino

La gran cantidad de matorrales nos impide acceder al edificio del  molino desde la balsa, por lo que tenemos que buscar acceso por otro lado. Y lo hacemos a través de un cercado ganadero ubicado entre la balsa y el barranco.

En su extremo oriental vemos una especie de acequia sin agua que desciende desde el N al barranco. Avanzamos por ella abriéndonos paso entre los matorrales que la cubren y a unos cincuenta metros topamos con el muro S del edificio del molino con el túnel de caída y salida del agua y una pequeña ventana abierta sobre él.

Urbicáin. Muro S del molino con el túnel de salida del agua.

 

Intentamos hallar la entrada al edificio pero la maleza nos corta el paso por todos los lados. Sólo alcanzamos a ver parte del muro occidental desde lo alto del muro de la balsa, al E del cerrado ganadero, y una parte del corto canal que conducía el agua de la balsa al edificio del molino.


Urbicáin. Muro occidental del edificio del molino y canal de la balsa al molino.


Urbicáin. Tunel de caída y salida del agua. Al fondo el eje de la rueda que movía el molino con el empuje del agua.

 En relación a este molino, Fernando Hualde publicó un artículo dedicado al molino de Urbicáin. Reproducimos un extracto parcial del mismo relacionado con los molinos que se ubicaban junto a barrancos o regatas de escaso caudal de agua para mover el molino. Es el caso del molino de Urbicáin.

EL MOLINO DE URBICÁIN

Y si algo cuesta creer también en Urbicain es que aquí hubiese un molino harinero. Y cuesta creerlo por dos razones: porque no hay un caudal de agua suficiente para dar vida a la maquinaria de un molino, y porque éste hoy está totalmente oculto a los ojos de cualquiera que quiera encontrarlo.

Lo primero que nos llama la atención es una especie de piscina, sin agua, y con unas paredes levantadas a base de enormes piedras de sillería muy bien trabajadas. ¿De dónde saco aquella gente de antaño semejantes piedras? Personalmente me permito apuntar una hipótesis, sin base documental alguna, pero con cierta lógica. Se sabe que siglos atrás casa Melchor fue un antiguo palacio propiedad de los Argamasilla de la cerda, de Aoiz.

Este palacio, seguramente por razones estratégicas, tuvo una torre, torre de Melchor, que estuvo emplazada junto a la orilla del barranco, aproximadamente frente al propio palacio. Aquella construcción sabemos que desapareció, ¿desmochada?, ¿derribada?... no se sabe, o al menos yo no he podido saberlo a pesar de haberla rastreado documentalmente.

Y todo me hace pensar que las piedras de aquella torre pueden ser perfectamente las que hoy vemos en la pared de la balsa. Pero insisto, se trata tan sólo de una suposición.

Puerta de acceso al molino

 

Balsadas

 Hay que llegar hasta la última casa de Urbicain, que es casa Icurgui… A partir de esa casa … Comenzamos el descenso hacia el barranco… y a tan solo doscientos metros de Urbicain, antes de cruzar el cauce e iniciar el ascenso hacia el monte de Izánoz, encontramos a nuestra izquierda un pequeño bosque. Allí, aunque no lo parezca, está oculto el molino.

 
Urbicáin. La rueda motriz del molino. Sobre ella las ruedas volandera y solera (superior e inferior) que hacían la molienda.

 Lo cierto es que, igual que sucede con el mencionado molino de Zabalceta, este molino harinero de Urbicain está en localidades en las que hay un pequeño cauce de agua, pero muy escaso. Esta circunstancia obligó a la construcción de este ingenio. El agua del barranco que baja de Izaga fue canalizada hasta esta balsa, o antepara, y desde allí, a través de un conducto, la estolda, se le hacía salir con gran presión sobre la rueda motriz.

 

Urbicáin. La rueda motriz del molino y el túnel de desagüe del agua tras caer sobre la rueda haciéndola girar y con ella a las ruedas de la molienda.

Fernando Hualde
Diario de Noticias, 13 de noviembre de 2011.

Finalmente, Fernando Hualde publicaba en 2011 (http://izagaondoa.blogspot.com/2011/10/urbicain.html) la existencia en Urbicáin de una fuente de agua, como las hay en todos los pueblos de Izagaondoa. La ubicaba a doscientos cincuenta metros al NW de la nave más occidental del complejo ganadero, al borde del antiguo camino que unía Urbicáin con Ardanaz,  desaparecido con la concentración parcelaria de los años setenta del siglo pasado.

El entorno de esta ubicación es una pronunciada depresión, cubierta de arbolado, pastizal y matorrales en medio de grandes parcelas, donde se aprecia un muro de piedra adosado a la ladera de la depresión, con forma ligeramente cóncava, cuya función sería de escollera para sostener el camino mencionado que pasaba sobre ella.

Urbicáin. Ubicación de la fuente y de la escollara.

 


Urbicáin. Muro de la fuente visto desde el del SE y NW.

Este muro tiene la curiosidad de que lo atraviesa una antigua canalización de unos tres metros de longitud  en la parte superior. Está hecha de piedras a modo de alcantarilla y serviría para desaguar el camino. Se inicia en el lado contrario del muro, junto a un árbol, y desagua a través del muro hacia el barranco.


Urbicáin. Alcantarilla de la fuente y boca del desagüe en el muro.

Aparte de que en este lugar no aparece ninguna estructura de fuente, la toponimia cartográfica denomina este espacio "Debajo de la fuente",  y cien metros arriba "La fuente", sospechando que ésta se encontraría en este espacio cubierto de densa vegetación. Recurrimos a personas de Turrillas e Iriso y, efectivamente, la fuente la encontramos, totalmente cubierta por la vegetación en este lugar.

Se trata de una fuente aljibe muy similar a la de Induráin, con la diferencia que ésta tiene el  abrevadero adosado frontalmente, mientras que la de Urbicáin lo tiene separado de la fuente
 

Izánoz

Despoblado

Izánoz

Coordenadas ETRS-89

X:631 030. Y: 4 729 404. Z: 761

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11 de septiembre de 2019

De Urbicáin ascendemos al desolado de Izánoz. Se ubica al SE de la cumbre de Izaga, junto a una pista que asciende desde Urbicáin por el N y desde Induráin por el S. Está despoblado desde los años cuarenta del siglo pasado. Actualmente pertenece al Patrimonio Forestal del Gobierno de Navarra y está repoblado de pinos laricios.

 

Izánoz. Repoblación forestal.

 

El poblado como tal ha desaparecido. Se despobló a comienzos del S. XV y en el XVI fue habitado nuevamente permaneciendo poblado hasta mediados del S. XX, aunque solo con dos casas. Tras la adquisición por el Gobierno de Navarra, sus casas fueron derribadas.


Izánoz. Restos cubiertos de maleza de una casa derribada  y una estructura ganadera actual

Una sola cabaña utilizada por pastores, cazadores y montañeros, habitada por murciélagos, queda en pié en este lugar, al igual que alguna estructura ganadera, testigo de la única actividad que se desarrolla en el lugar.


Izánoz, Cabaña
.


Izánoz, Fogón de la cabaña y murciélagos que se refugian en ella.

 

Recientemente ha aparecido en Izánoz la pila bautismal de la iglesia. Estaba semienterrada. Es rectangular y sin elemento decorativo alguno. Tiene la curiosidad de que en un lado, junto a la esquina izquierda, tiene una especie de asa cuya función se desconoce. Podría ser para dejar la concha, los paños o la vela para la ceremonia del bautismo. Hoy día permanece en una casa particular propiedad de un lugareño de Izánoz.

 

Izánoz. Pila bautismal. (Foto: Simeón Hidalgo Valencia)

 

 

 Beroiz.

 
Beroiz. Vista general de Beroiz

Despoblado

Señorío de Beroiz

Coordenadas ETRS-89

X:631 117. Y: 4 733 269. Z: 639

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24 de mayo de 2020

Regresamos a Urbicáin y nos dirigimos a Iriso por la NA-2400.  Antes de llegar, divisamos sobre una loma, a mano derecha de la carretera, unos viejos edificios. Son lo que queda del Señorío de Beroiz: una iglesia, una casa y, separado de ambos, el palacio. Todo el conjunto está en ruinas.

 
Beroiz. Vista de la iglesia y de la casa

La iglesia de San Martín se encuentra abandonada y en ruinas. Su último servicio fue de comedero para el ganado  Por lo que queda en pié vemos que se trata de una construcción en torno al S. XII, de transición del románico gótico. Los muros son de sillarejo con grandes contrafuertes que llegan hasta la cubierta. La puerta, oculta por la hiedra, es un arco de medio punto con una cruz en la clave. La torre prismática se alza sobre la parte posterior. La sacristía queda adosada a la cabecera por el lado del Evangelio.  


Beroiz. Iglesia de San
Martín. Talla de Santa Catalina (Museo deiocesano de Pamplona)

En el Museo Diocesano de Pamplona se halla una talla de Santa Catalina y un copón de madera dorada, del siglo XVI, procedentes de esta iglesia de Beroiz.

Junto a la iglesia se hallan las ruinas de la "Casa Nueva". Fue deshabitada en la década de los sesenta del siglo pasado. En la fachada se aprecian grandes sillares en la puerta, adintelada con dovelas, en las ventanas y en las esquinas

Beroiz.  y fachada de la "Casa Nueva".

Separado de ambos edificios se encuentra el palacio de Beroiz. Su estado de ruina lo hace inaccesible. Es un caserón que está a unos cien metros al W de los otros dos edificios.

 

 

 
Beroiz. Fachada del palacio

Externamente tiene aspecto de palacio con la fachada principal entre dos torreones, posiblemente mochados los dos. En el siglo pasado albergaba dos viviendas diferentes, ocupada la última de ellas por un pastor que daba nombre a la casa. Al quedar deshabitado en 1962, el marqués de Jaureguizar de Lumbier compró el poblado, realizó algunos arreglos en la iglesia y en el palacio, pero abandonó tal empresa quedando Beroiz y su palacio postergado a la ruina y el olvido.

 Beroiz. Ruinas del palacio desde la contrafachada.

Beroiz tuvo también una torre. F. Hualde recoge el testimonio de uno de los últimos habitantes de este caserío: "Era una torre feudal, de planta cuadrada, de 5x5 metros, con una altura de 15 ó 20 metros, y toda de piedra de sillería; estaba donde hoy está la carretera, a la altura de la casa del pastor”. Fue desmontada cuando se construyó la carretera (1939-1942) y sus piedras y demás materiales se emplearon para base y relleno de la carretera. Un roble en la parcela pegada a la carretera es el único testigo de la torre, levantada muy próxima a él.

  
Beroiz. Vista general. Junto al roble se ubicaba la torre

 

 Iriso.

 Llegamos a Iriso, situado a los pies de la Sierra de Gongolatz,  donde la carretera NA-2400 gira al SW. Es un pequeño poblado limitado por naves ganaderas al NW y SE del poblado respectivamente y con extensos campos de cereal por el S.

 
Iriso. Vista General.

Sobresale del poblado la iglesia de San Pedro. Es románica, originaria del S. XII y con reformas posteriores. Llama la atención su gran portada abocinada y con guardalluvias, Está formada por cinco arquivoltas baquetonadas que se apoyan sobre los decorados capiteles de sus correspondientes columnas que, como proyección de aquellas, llegan al suelo, dando al conjunto la forma de un arco de ojiva.

 Iriso. Iglesia de San Pedro.

En estos capiteles están representadas figuras humanas, de vegetales y de animales. Pero llaman la atención dos que se repiten en otros lugares. Son los capiteles de las dos primeras columnas de la izquierda que representan la flor de lis hacia arriba (vida) y hacia abajo (muerte).

 
Iriso. Iglesia de San Pedro. Portada y capiteles con la flor de lis.

Además, el primer capitel de la derecha que es una imagen trifronte. El trifronte es una representación humana de tres cabezas unidas que comparten cuatro ojos entre las tres. Aunque esta figura ya se representaba en la antigüedad (celtas y romanos) al trifronte románico se le dan diversas interpretaciones: El dios del tiempo (pasado presente y futuro), Lucifer, pero la más extendida era la de La Trinidad, figuradas las tres personas en las tres cabezas que a su vez son una sola.

 

Iriso. Trifronte.

 

Es una figura que fue prohibida en el S. XVI, lo que provocó la desaparición de muchas de ellas. No obstante, en los valles del entorno de Izaga encontramos cinco representaciones: dos en Izagaondoa (Iriso y Ardanaz), dos en Unciti (Artáiz) y una en Monreal que se encontraba en la ermita de San Babil de Garítoian y actualmente lo hace en la Ermita de Santa Bárbara en la cumbre de la Higa de Monreal.

 
 


Izagaondoa. Cumbre de la Sierra de Gongolatz. Abajo Iriso.

Emplazada en la cumbre de la sierra de Gongolatz (830 m) se hallaba la ermita de San Miguel Bizkar (Sanmiguelbizkar, algunos de cuyos restos aún pueden verse hoy día.

San Miguel Bizkar

Iriso

Coordenadas ETRS-89

X: 630 974. Y: 4 734 236. Z: 830

Última visita

1 de julio de 2020


 

Sanmiguelbizkar.  Ruta de acceso.

           S. Miguel B. GXP               

Salimos de Iriso hacia el N por una pista que asciende a la Sierra de Gongolatz. Pasamos junto a una balsa de agua, más arriba lo hacemos entre una serie de robles centenarios y por ella podemos llegar hasta el cerro de la sierra.

 
Iriso. Robles centenarios en la pista de Gongolatz

 Unos setecientos metros antes del cerro,  abandonamos la pista y ascendemos unos sesenta metros en dirección NE superando una espuenda, y alcanzamos el cerro. Continuamos unos quinientos metros  por el cerro en dirección SE a través de una senda, imperceptible en muchos tramos, que nos permite llegar a la cumbre, señala con un vértice geodésico.

Sesenta metros al SE de la cumbre se hallan los restos de la ermita de Sanmiguelbizkar. Sin la ayuda de un GPS es difícil acceder a la cumbre y a los restos de la ermita debido a la gran cantidad de maleza vegetal que obstruye la senda en muchos tramos.
 

Izagaondoa. Vértice geodésico de Gongolatz


En el ortofoto de 1927-34 (SITNA) se aprecia su planta rectangular dirigida de SE a NW.  Hoy día  de esta ermita quedan solamente unas ruinas, envueltas en la densa vegetación de bojes del lugar, consistentes en la base de dos muros, NE y NW,  y un montón de piedras en su alrededor.
 



Izagaondoa, Iriso. Muro SE de las ruinas de la ermita de San Miguel Bizkar             Restos en el  NW de las ruinas de la ermita de San Miguel Bizkar.


SITNA. Ortofoto 1927-34 con la posición del vértice geodésico hoy y los restos de la ermita de San Miguel Bizkar.

En el caserío de Iriso destaca la casa palacio de Iriso (casa Ilabarren). Es un edificio en el que son palpables múltiples reformas. La torre de la fachada está mochada

Sobre un muro, a la izquierda de la fachada, cubierto totalmente por la vegetación, tiene un reloj de sol datado con la fecha 1748. Es una talla en piedra, cuadrada con el círculo solar muy bien definido. En su centro se sitúa el gnomon. Marca doce horas y las líneas de las horas culminan con sus respectivos números .
 



Iriso. Casa Ilabarren (Palacio) y reloj de sol (en rojo donde se ubica).

 

Iriso. El reloj de Sol de Casa Ilabarren. (Foto de Simeón Hidalgo, http://elblogdesimeonhidalgo.blogspot.com/2014/08/las-claves-de-izagaondoa-iriso-beroiz_21.html)

 

Tres de sus casas están reformadas y parecen estar habitadas, aunque de una de forma esporádica, generalmente en fines de semana y verano, no de forma permanente.  Son Casa Lixar, Casa Matxicot y una  casa de nueva construcción.

Casa Lixar conserva en una de sus esquinas un reloj de sol. Es similar al de Casa Ilabarren, pero más tosco y menos trabajado. Además la piedra se halla más erosionada.



 


Iriso. Casa Lixar con el reloj en el círculo rojo.                                    Casa de nueva construcción en solar anterior.

 En el huerto, hoy jardín, conserva el antiguo pozo con su bomba manual para la extracción del agua.

Iriso. Casa Lixar. Jardín. Atrás Casa Matxicot reformada.                                     Iriso. Reloj de Sol y Pozo de Casa Lixar.

El resto de viviendas se hallan cerradas e iniciando el estado de ruina, como Casa Balbino y la Casa de los Burreros, llamada así porque en sus corrales se encerraban los burros que eran empleados en las obras de construcción de la carretera del valle entre los años 1939 y 1942.


Iriso.Casa Balbino y Casa de los Burreros

 

Ardanaz.

 De Iriso seguimos por la NA-2400 y llegamos a Ardanaz. Accedemos al poblado por la NA-2402, un corto ramal de acceso al poblado, situado sobre una colina entre campos de cereales, bajo la ladera N de Izaga. Es la capital de Izagaondoa y sede del Ayuntamiento del valle.


Ardanaz. Vista general. Al fondo Iriso y la Sierra de Gongolatz.

Es un compacto caserío en el que se observan antiguas casas hoy reformadas, así como otras de nueva construcción en la periferia.

 

Sobresale en lo más alto de la colina la iglesia de San Martín, originaria del S. XIII, románica de transición al gótico, y con reformas posteriores, como la portada realizada en el S. XVII.

 

 

Ardanaz. Iglesia de San Martín. Exterior.


Es de planta rectangular en cinco tramos y cabecera en ábside. A cada lado tiene una capilla. La nave se cubre con bóveda de cañón apuntado con arcos fajones. El coro se levanta a los pies de la nave sobre un arco escarzano, sobre el que apoya una balaustrada dividida en tres tramos.



 

 
Ardanaz. Iglesia de San Martín. Portada e interior

De mucho interés en esta iglesia son las pinturas murales del S. XIV, halladas en el año 2002 al hacer reparaciones en el edificio. Se hallan en la bóveda del templo en un tramo comprendido entre dos arcos. En las ménsulas sobre las que apoyan estos dos arcos está pintado el escudo de Navarra. Y entre ambas ménsulas, escenas del paraíso

 

 

En la bóveda tiene una serie de escenas de difícil interpretación debido a su estado de conservación. En el muro norte, (a la derecha mirando desde la cabecera de la iglesia), se representan escenas del Cielo. Bajo arcos de medio punto completados con tracería gótica están los santos y santas. En lo más alto aparece la figura de María con el Niño. 

 

Ardanaz. Pinturas en el muro N.

 



 

En el muro sur, bastante más deteriorado, se adivinan escenas del Juicio. San Gabriel está presente junto a los diablos en el pesaje de las almas. Los condenados, atados en hilera y desnudos, son conducidos al infierno por un diablo.

 

Bajo este mural, algunas palabras sueltas que se leen entre las ménsulas: Diabulus, Eternus, Infernus, Reparat,… hacen referencia a la condena al infierno.

 

Ardanaz. Pinturas en el muro S

 

 Entre las pinturas destaca un calendario con el Almanaque Gótico Medieval, pintado sobre uno de los arcos del edificio, el único existente en Navarra



Este almanaque tiene, ademas una curiosidad añadida. Se piensa que el nombre del mes de Enero, Januarius en latín, procede del dios de la antigua religión y mitología romana, Jano,  que es el dios de los comienzos, puertas, tiempo, umbrales, pasajes y finales. Se representaba con dos caras.

 

Ardanaz. Pintura del Almanaque Gótico Medieval

 

Pues bien, el almanaque gótico de Ardanaz representa al mes de Enero con un trifronte, figura que en algunas ocasiones se representaba al dios Jano con dos llaves, correspondientes a la dualidad que representa: principio - fin, entrada - salida, verano - invierno, oriente - occidente, etc. Esta pintura del trifronte Jano es una conexión entre la cultura romana y gótica. ¿Fue ésta una de las causas de la prohibición de los trifrontes en el Concilio de Trento?

Ardanaz. Trifronte que representa el mes de Enero en el calendario gótico de Ardanaz.

 



Ardanaz conserva también antiguas casas con grandes portadas, aleros y claves.

Las calles son estrechas, de trazado desigual y con algunos espacios abiertos a modo de pequeñas plazas. Algunas son góticas, con arco en ojiva y IHS en la clave. Varias casas son del siglo XVI con las fachadas de sillerajo y sillares en los vanos, esquinas y, en algún caso, para el paramento central.

Por lo general son de dos alturas, la portada con arco de medio punto o ligeramente apuntado y con claves. Las ventanas son rectas, alguna con alfeizares  moldurados

 

Ardanaz. Fachada del edificio del Ayuntamiento.


Unas están restauradas y otras deshabitadas, que conviven con algunas de nueva construcción que rompen el tradicional estilo rural de estos poblados.

 
Ardanaz. Fachada de casa Etxalaz.

 
Ardanaz. Fachada y clave de Casa Domingo. Casa de Nicolás con la calle de San Martín.

Casa Apezarrarena es de aspecto palaciego del que quedan el bloque del edificio central, con una gran portada y el ala NE que finaliza con una torre, seguramente mochada.

 
Ardanaz. Apezarrarena. Ala NE, torre y portada.

También en Ardanaz observamos antiguas casas que se encuentran en estado ruinoso junto a otras que han sido restauradas, combinando elementos estructurales antiguos con otros de diseño moderno.

 


Ardanaz. Casa Portal, arruinada, y Casa Mitxeto, restaurada.

 

Finalmente, entre las casas vemos alguna construida con elementos propios de finales del S XIX y de principios del XX con sus elementos característicos de arcos rebajados y ladrillo rojo en remarques de puertas y ventanas.

También vemos dos de nueva construcción y de tipo chalet que evidentemente son de estilo moderna, construidas en base a  ladrillo revocado, y que  rompen totalmente con el tradicional diseño de las casas de Izagandoa.

 

Ardanaz. Casa construida en el S.XX.
 


Ardanaz. Casa de nueva construcción y chalet.


A parte de las casas, Ardanaz conserva algunos antiguos elementos que son dignos de consideración. Conserva en el paraje de Las Huertas una fuente medieval cubierta con bóveda de arco ojival y el aljibe.
 

Ardanaz. Fuente medieval
 

 En la plaza del pueblo está otra fuente, también de piedra, y con una doble función. El muro que la sustenta tiene por un lado la fuente con dos caños de agua bajo un arco de medio punto.  Por el otro lado del muro tiene el antiguo lavadero del pueblo.

 

 
Ardanaz. Fuente y lavadero en la plaza del pueblo.

 En Ardanaz se conserva también un bonito crucero junto a la carretera que accede al pueblo. Es del siglo XVI, de estilo gótico tardío. Se eleva sobre cuatro gradas que soportan la columna poligonal, rematada por un capitel decorado con vegetación, sobre el que se apoya la cruz, cuyos brazos terminan con formas redondeadas y bordeadas con tracerías góticas. El Crucificado preside el anverso de la cruz y la Virgen con el Niño el reverso. Para proteger el crucero se le ha colocado una estructura moderna de metal.


Ardanaz. Crucero. Anverso y reverso de la cruz.

 

 Otro detalle de Ardanaz lo constituye la ermita de San Salvador, adosada al cementerio del pueblo. La estrecha puerta es un arco de medio punto sobre el que aparece una inscripción con la fecha de 1628 en la clave que dice “ESTA IGLESIA HICO HACER IONAE MENDIA ANO 1628”.

Una segunda inscripcion está colocada a la derecha de la puerta y dice: “ESTA BASÍLICA HIZO A SU COSTA JUAN DE MENDIA VEZINO DE ARDANAZ AÑO 1664”, inscripción que parece reforzar la propiedad de la misma. Hoy día es de propiedad particular.

 

Ardanaz. Ermita de San Salvador e inscripción sobre la puerta y en el lateral de ésta

 

Al margen del poblado, el el entorno de  Ardanaz quedan restos de dos construcciones fluviales, que son un pequeño puente románico y el molino.

Ardanaz. Puente románico

El puente, denominado Puente Primero, salva una de las regatas que forman el barranco del Poche. Se localiza bajo el poblado, a ciento sesenta metros al E-NE del mismo. Es de un solo ojo y está cubierto y oculto por la vegetación del barranco.

El Puente Segundo se localiza más abajo siguiendo el curso del barranco, sobre él que pasa la carretera NA-2400.

El antiguo molino se ubicaba unos quinientos metros al N del Puente Segundo y trescientos setenta metros al E de la Balsa de Ardanaz. La abundancia de piedras desparramadas en el lugar y el espacio abierto en el barranco del Poche hablan de alguna estructura construida en el lugar.

 
Ardanaz. La densa vegetación cubre los restos del molino.                                                            Ardanaz. Restos del muro del molino

 Y, efectivamente, en un pequeño espacio que deja libre la densa vegetación que todo lo cubre, se aprecia la base de un potente muro de sillares que correspondía al molino. Apoyada en la fachada de la iglesia del pueblo, tras un banco, se hallaba hasta hace pocos año una de las muelas de este molino.

Nos queda por exponer en Ardanaz los restos de la antigua fuente medieval de Leguín. Lo haremos en la ascensión a este monte para visitar también las ruinas del PEH y del castillo medieval de Leguín.

 

Reta.

Abandonamos Ardanaz y, siguiendo la NA-2400  llegamos a Reta, otro de los pequeños poblados que componen el Valle de Izagaondoa. Al igual que Ardanaz, se asienta sobre el cerro de una pequeña colina que desciende de Izaga hacia el N.


Reta. Vista general.

Destaca en el poblado el edificio de la iglesia de San Pedro, construcción románica originaria que posteriormente se amplió con la nave gótica.

Reta. Iglesia de San Pedro.

Al exterior, los muros son de sillares reforzados con contrafuertes y matacanes que denotan claramente su  construcción original como iglesia y como fortaleza. . A los pies del edificio se levanta la torre prismática con dos vanos en lo más alto para las campana.

 

 

 

Reta, Ábside con contrafuertes y matacanes.

Esta torre fue reformada y su altura elevada. Una piedra inscrita, de lectura imposible por el desprendimiento de parte de ella, posiblemente nos dijera el año de esta reforma de la torre. Simeón Hidalgo lee estas letras.

EL ANO
DE I M ( ) ( )
( ) ¿E? CIEN

La portada es gótica de arco ojival con cuatro arquivoltas apoyadas en baquetones sobre basas poligonales con capiteles corridos y guardalluvias exterior apoyado en ménsulas. Se cobija en un pórtico situado bajo unos matacanes en el alero que denotan el carácter defensivo que tuvo esta iglesia.

 Sobre la puerta tiene un crismón.  Es trinitario, del S. XII-XIII.  Es muy particular por su ubicación y por el trazado de la inscripción. A diferencia del de Turrillas, este tiene los brazos curvados hacia los lados. La suciedad  impide una correcta visión de anagrama, por lo que precisa interpretación.


 

 
Reta. Portada de la iglesia de San Pedro, crismón e interpretación de Simeón Hidalgo.

En el interior contiene el retablo mayor de estilo barroco del siglo XVIII, que cubre los muros del ábside y conserva  reluciente el dorado original. La mayoría de las tallas son expresión de arte popular.


Reta. Retablo mayor de la iglesia de San Pedro.

 

En el lado del Evangelio está la pila bautismal de época medieval, cuando se construyó la iglesia. Tiene grabado en todo su perímetro un conjunto de arcos de medio punto. Junto a ella pende un Crucificado barroco todo de madera.

En la capilla del lado de la Epístola tiene un retablo de la Virgen del Rosario del S XVIII, con una imagen moderna de la titular.

 

Reta. Crucificado y Pila bautismal

 

 

 

 

En la bóveda tiene dos claves. Una es la que une la nervadura de de la bóveda del ábside y representa  el símbolo de Jesús  como cordero pascual con el estandarte de la cruz. En la capilla del muro S tiene otra clave con las armas del señor de Reta.

 

Reta. Claves en el interior de la iglesia.

 

Como en los demás poblados sus casas son mayormente de corte rural tradicional, algunas de porte palaciego, restauradas y combinadas con algunas de nueva construcción.


Reta. Casas palaciegas de Kamus y Ezkaniz

 
Reta. Casa de la Marquesa con la torre transformada.                                                     Casa chalet de nueva construcción.

 Se ven grandes portadas de diferentes tipos. Las hay de arco de medio punto, ojiva, adinteladas con dovelas de piedra y madera.


Reta. Portadas de Casa de la Marquesa, Casa Kamus, Casa de la Abadía y Casa de la Feliciana.

Además, Casa Kamus tiene en la fachada un bello escudo de armas con año (1564) y propietario (Pedro Ansó).

Casa de la Marquesa tiene en la clave el nombre de su constructor (difícil de interpretar) y el año de construcción (1578). Esta clave plantea si el nombre que aparece es el del maestro que la construyó o del propietario que mandó construirla, como aparece en muchas claves e inscripciones.

 

Reta. Escudo de Casa Kamus y Clave de Casa de la Marquesa.

 

Reta tuvo un antiguo palacio que fue cabo de armería con su torre y escudo de armas. Hoy día  queda el nombre de la casa donde se ubicaba y que formaba parte de él. Tras la casa están la planta  y las ruinas del palacio. El escudo nobiliario se encuentra en la iglesia de San Pedro.

 
Reta. Casa Palacio. Fachada actual e interior del palacio

Por último, al igual que la mayoría de los pueblos de Izagaondoa, en Reta no podía faltar su fuente medieval. Se encuentra a doscientos metros del pueblo por un recto y amplio camino que se dirige al SE. Consta de un arco de medio punto que cubre el aljibe. Se halla restaurada y bien cuidada.


Reta. Fuente medieval

 

Zuazu

 A corta distancia de Reta se encuentra Zuazu, otro pequeño poblado de ubicación y características similares a los anteriores.

 
Zuazu. Vista general.

Sobresalen en este poblado dos edificios, la Iglesia de La Purificación y el Palacio del Caballero. La primera es una construcción de estilo románico tardío, de finales del S. XII o principios del S. XIII construida con sillares y contrafuertes. Ha sido restaurada recientemente.
 

Zuazu. Iglesia de La Purificación.
 

 Conserva una serie de elementos muy del románico. La portada, bajo un pórtico moderno, consta de en un sencillo y doble arco de medio punto, liso y con guardalluvias. Tiene dos estrechas ventanas arquivoltadas y también con guardalluvias.

 

 

 

 

 


Zuazu. Portada, ventanas románicas y reloj de sol de la iglesia de la Puruficación

 
En sus muros conserva también tres relojes de sol. Sólo el que está ubicado en el contrafuerte de la fachada, entre las ventanas, se percibe con cierta claridad. En el tramo del alero que ocupa el ábside mantiene una serie de canecillos con figuras de cabezas humanas y de animales, tal como se ven en muchas iglesias románicas.




Zuazu. Iglesia de la Purificación. Canecillos por tramos del alero del ábside

 

 

En el interior  tiene el retablo mayor de arquitectura manierista, del año 1627, tal como lo indica un pequeño recuadro pintado bajo él en el lateral derecho.

Su contenido consta de pinturas sobre tablas decoradas en base a cuadros geométricos con algún floreado. El retablo ha conservado el sagrario original, con pinturas en los laterales de San Fermín y San Francisco Javier. Sirve de peana a una talla gótica de la Virgen sedente con el Niño, del siglo XIV. Una pequeña peana soporta la imagen del Criadico, del que hablaremos más adelante en la romería de San Miguel de Izaga.

Izagaondoa. Retablo mayor de la iglesia de la Purifcación de Zuazu e imágenes de la Virgen y del Criadico.
 

En el sotocoro se encuentra una bella y monumental pila bautismal, de época medieval, decorada con los ya habituales arquillos y rostros esculpidos en la base. En ese mismo lugar cuelga un Cristo Crucificado gótico del siglo XIV, vivo, con la cabeza inclinada hacia abajo, con expresión dramática y  la anatomía expresiva.

 
Izagaondoa. Pila bautismal y Crucificado de la iglesia de la Purificación de Zuazu

El otro edificio significativo es el el Palacio del Caballero. Un edificio de planta cuadrada, de tres niveles y pequeño y elevado  ático sobre el eje central vertical del dificio, construido en el S. XVII.

  Zuazu. Palacio del Caballero. Vista general y de la fachada E.

Presenta dos fachadas, al E y W respectivamente. En el lugar hubo otro palacio anterior, al que corresponde la fachada E, con puerta de arco de medio punto y clave con una cruz. La portada de la fachada W, con la puerta adintelada y la ventana que se alza sobre ella se decoran con un paramento de sillar facetado. Entre esta ventana y la de la tercera planta se ubica un escudo rococó, de la segunda mitad del siglo XVIII. Lo componen tres fajas horizontales dentro de un campo, incrustado en orla de rocalla y un yelmo por timbre

 

Clave de la fachada E del Palacio del Caballero.

 

Zuazu. Palacio del Caballero. Fachada W, portada y escudo

 La mayoría de las casas están reformadas. Originarias desde el siglo XVI, presentan fachadas horizontales y puertas de entrada con arco de medio punto, adinteladas con madera o piedra, dovelados y con ménsulas.

 
Zuazu. Casa Juanto.                                                                                              Zuazu. Casa Juanico.


Zuazu. Puertas de Casa Vitori, Casa Loperena, Casa Juanto (puerta W) y Casa Baltegi.

En Casa Vitori se conservan una clave escudo con la figura en relieve de dos lobos en el arco de la puerta y, en la ventana sobre la puerta, una inscripción con los símbolos griego y latino de Cristo en los extremos, un cáliz en el centro y la frase latina "respice fine" entre ellos.

 

Zuazu. Clave e inscripción de Casa Vitori.

 

 

Sobre la puerta de casa Braco, adintelada con tres piedras, y pegada a la ventana por su lado derecho, se ubica una piedra con una inscripción. La ventana debe estar cerrada para poder ser observada. Es una piedra partida, colocada al revés, que proviene de otro lugar. La inscripción está en dos renglones, uno sobre otro.

 

Zuazu. Casa Braco

 
 

Simeón Hidalgo interpreta en la parte superior E _ _ A y en la parte inferior MIL. Añadiendo una hipótesis pudiera ser que en la parte superior se leyera ENEA, lo que sería parte del nombre del dueño de la casa o del nombre de la casa en euskera. La parte inferior sería parte de la fecha de construcción del edificio del que proviniera.


Zuazu. Ventana e inscripción de Casa Braco

 

Otro detalle de esta casa está en la fachada E de esta casa, entre las dos ventanas superiores. Se trata del cierre de una pequeña ventana respetando el arquillo superior y las piedras laterales de la misma. El conjunto ofrece la imagen de una cruz que se adivina perfectamente en el muro.

 

Zuazu. Ventana cerrada en Casa Braco.

 

 

El enclave de Lizarraga e Idoate

Regresamos a  Zuazu  y continuamos por la NA-2400, atravesamos el pueblo de Artaiz (Unciti) y salimos a la NA-234, que seguimos en dirección a Urroz-Villa. Un kilómetro adelante tomamos la NA-2341 que nos lleva directamente a Lizarraga de Izagaondoa. De aquí regresaremos nuevamente a la NA-234 y dos kilómetros adelante tomaremos la NA-2342 que nos llevará a Idoate.

 


Lizarraga-Idoate. Vista Panorámica desde Leguín

 Ambos poblados se sitúan en un pequeño valle, apéndice de Izagaondoa por el NW, que se forma con la Sierra de Aranguren por el N y por el E y con  la pequeña Sierra de Lizarraga por el S, haciendo muga con Urroz-Villa, Aranguren y Unciti. Está abierto al E, por donde se comunica con el resto de Izagaondoa. Lizarraga se sitúa en la parte S de este valle, bajo la sierra de su nombre, cuya cumbre más alta es el Alto de Muskilda (780 m.).

 
Lizarraga.

Idoate lo hace en la ladera N, al SE de la cumbre de San Miguel (805 m.) y al E de la de Irulegi (892 m.), componentes de la Sierra de Aranguren.

 
Idoate

Lizarraga.  

 Es, junto a Ardanaz, el poblado con más habitantes de Izagaondoa. Una simple mirada sobre el volumen del conjunto del poblado es suficiente para comprender esta realidad. Lo compone un bloque compacto de casas apiñadas en torno a la iglesia de Santa Eulalia.

 
Lizarraga. Vista general del poblado.

 Esta iglesia es originaria del S. XIII pero muy reformada posteriormente. De la primitiva iglesia queda la portada románica, de medio punto, con tres arquivoltas baquetonadas y guardalluvias y con bellas esculturas en los capiteles. El resto del edificio corresponde a las reformas operadas, especialmente las del S. XVIII que son las que le dan el aspecto actual. En la conjunción de la cubierta del pórtico con el contrafuerte de la torre tiene un reloj de sol con la figura totalmente erosionada.


Lizarraga. Iglesia de Santa Eulalia (el reloj de sol remarcado) con la Casa de la Abadiay la portada románica.

 

En interior el retablo mayor del S. XVI es de estilo plateresco y romanista, con la imagen de Santa Eulalia presidiéndolo. La pila bautismal es voluminosa, peromuy sencilla Conserva una talla de la Virgen del Rosario del S.XIII y un crucificado del XVI

 

 

Lizarraga. Iglesia de Santa Eulalia. Interior del templo.

 

 

 

  
Lizarraga, Iglesia de Santa Eulalia. Pila bautismal, Crucificado e imagen de la Virgen del Rosario.

 Las casas de Lizarraga no son diferentes de las del resto de Izagaondoa. Las hay de cierto porte palaciego donde destacan sus portadas de arco de  medio punto, ventanas y claves.

 
Lizarraga. Portadas de Casa Merkatari y de Casa Elcoaz.

 Se ven diferentes modelos de portadas. Algunas tienen arco de medio punto con sus respectivas claves, pero la mayoría son adinteladas con dovelas o con dintel de una sola pieza, de madera o de piedra, y apoyadas sobre ménsulas.

 
Claves de casas Merkatari y Elcoaz, entrada de Casa Peru y puerta adintelada sobre ménsulas en casa Adoñena.

 
Lizarraga. Puertas de Casa Peru, Garbal, Caminero y Archibar.

Por lo general todas están reformadas para adecuarse a las nuevas necesidades de sus moradores. Las hay de nueva construcción en antiguos solares que rompen totalmente con el modelo tradicional de casas rurales


Lizarraga. Casa Buruandirena totalmente reformada y Casa de nueva construcción en el solar de la antigua Casa Ilabarren.

 Pero también se ven otras que conservan su antigua estructura o elementos de su época, como los  muros de sillería de la Abadía, la ventana geminada de la Casa Caminero o las antiguas jambas y dintel de piedra de la puerta de entrada y los marcos de madera de las ventanas de Casa Ferrantx.


Lizarraga. Abadía, Casa Caminero y Casa Ferrantx.

En Lizarraga también encontramos el Petrus Museum. Instalado en Casa Zandueta y gestionado por la Asociación Valle de Izagaondoa, este pequeño museo recoge fotografías y reproducciones de la obra del Maestro Petrus, centrándose en la iglesia de Guergitiáin y en otras de la zona.

 
Lizarraga. Petrus Museum en Casa Zandueta.

En un espacio etnográfico recoge también materiales donados por la familia de Casa Zandueta y otros vecinos del valle. Son materiales, herramientas y utensilios que fueron utilizados hasta la segunda mitad del siglo XX para la fabricación de vino, de pan y de otros productos. También recoge una pequeña colección de estelas recogidas en el valle.

    
Petrus Museum. Reproducción de los capiteles de Aibar, Eusa y Garaioa.

 
Petrus Museum. Material etnográfico: horno de pan, utensilios agrícolas y colección de estelas.

 

Idoate.

 Es un poblado más disperso que Lizarraga. Sus casas se elevan de E a W sobre el promontorio en el que se ubica, para culminar con la iglesia de Santa Águeda, en su punto más alto.

Idoate. Vista general.

El edificio de la iglesia de Santa Águeda es una construcción gótica del siglo XIII, totalmente reconstruida durante el siglo XVII.La portada es gótica y corresponde al templo primitivo del siglo XIII. Es un arco de medio  punto con tres arquivoltas y guardalluvias exterior que apoyan en capiteles decorados de las columnas de las arquivoltas.

 
Idoate. Iglesia de Santa Águeda. Fachada y portada.

En el interior se aprecia perfectamente la bóveda de terceletes que cubre el templo con excepción del coro. El retablo mayor es de estilo barroco, aunque algunas imágenes son modernas. La pila bautismal es de época medieval. Es cilíndrica y está apoyada sobre una base cuadrada. Está decorada con dos filas de arquillos por todo su perímetro. En un altar lateral se halla una imagen de la Virgen sedente con el niño. Procede del S. XIV.


Idoate. Interior de la iglesia de Santa Águeda y Pila Bautismal.


Idoate. iglesia de Santa Águeda. Detalle de la bóveda e imagen de la Virgen sedente con el Niño.

 En Idoate, al igual que en los demás pueblos de Izagaondoa, se ven casas antiguas, unas reformadas y otras no. Destaca por su antigüedad y magnitud Casa Paskualena, junto a la iglesia, un edificio de aspecto palaciego.

 

Idoate. Casa Paskualena. Fachada.

 

Esta casa se levantó sobre las ruinas del antiguo Palacio de Idoate, que fue cabo de armería. En 1815 los dueños de Paskualena compraron el palacio derruido y en su lugar construyeron el actual edificio aprovechando elementos y materiales del anterior palacio.

 

En la clave del arco de la portada luce el año de construcción y un escudo, muy deteriorado, que en dos de sus cuarteles se aprecian las bandas que componían el escudo del palacio de Idoate.

 

Idoate. Casa Paskualena. Clave.

 

 

 


Cercana a ésta, al otro lado de la calle se sitúa Casa Hirigoyen. Hasta hace poco tiempo se hallaba cerrada y muy deteriorada. En el año 2018 fue restaurada.


Idoate. Casa Hirigoyen antes y después la restauración.

En la fachada  W tiene una placa de piedra, muy erosionada, con el nombre de la casa y  del año de construcción de la misma. Hasta la restauración de la casa, esta placa se leía con mucha dificultad. Hoy día puede leerse más fácilmente. tal como la interpreta Simeón Hidalgo.

 
Idoate. Placa de Casa de Hirigoyen, antes de la restauración, con la interpretación que en su día hizo Simeón Hidalgo. A la derecha la placa restaurada.

La antigua Casa Sanjuanena está situada en la parte más baja del poblado. Su fachada tiene dos puertas, una adintelada con madera sobre ménsulas y otra (principal) con arco de medio punto.

 
Idoate. Sanjuanena

 

Esta casa fue conocida con el nombre de  Oroztarrarena. Sobre la dovela central del arco de la puerta tiene una inscripción a modo de clave (sobre la que se ha colocado un foco que impide su visión completa) que dice: “FRANCISCO DE OROZ. AÑO 1765", nombre que pudo originar esta denominación de la casa. Actualmente se denomina Casa Ocha, original de algún propietario proveniente de Osa (Arce).

 

 

Idoate. Sanjuanena. Inscripción de la clave total y dividida en tres partes para salvar el foco instalado sobre ella.

 

En Idoate, al NW del poblado, junto a una nave ganadera, se conservan dos antiguas estructuras acuáticas: un lavadero, hoy  restaurado, y una fuente-aljibe cubierta, similar a otras del valle,  pero más pequeña.

 
El lavadero está cubierto y dispone de una amplia pila para el lavado. Recibe el agua de la fuente, ubicada tras él.

 

 

 

 

 

 

 

 


Idoate.  Cubierta del lavadero.                                                                                  Idoate.  Pila  del lavadero.

 

 

La fuente-aljibe suministró agua a las casas del pueblo hasta hace muy poco tiempo en que se suministra del embalse de Itoiz. Hoy día se utiliza para regar algunos huertos cercanos por bombeo eléctrico. La estructura de la fuente se encuentra bastante deteriorada, especialmente su cubierta. Merecería la pena repararla y conservarla por el conjunto acuático histórico que conforma con el lavadero.

 

Idoate. Fuente-aljibe

 

 

 De Idoate volvemos a la carretera NA-2400 y ponemos dirección a Urroz-Villa para visitar  las ruinas del despoblado de Mendinueta.

 

Mendinueta

 Se sitúa al N del valle, elevado sobre la margen derecha de la carretera NA-2400 conforme llegamos a Urroz-Villa. Junto a las instalaciones de la Cooperativa Cerealística, en el lado opuesto de la carretera, tomamos una pista que nos lleva hasta las ruinas de este antiguo y derruido poblado.

 
Mendinueta. Conjunto de las ruinas del despoblado.

Despoblado

Mendinueta

Coordenadas ETRS-89

X:626 655. Y: 4 735 619. Z: 543

 Mendinueta fue un señorío que dispuso de palacio cabo de armería y de Iglesia. Quedó despoblado en la década de los sesenta del siglo pasado.  Destacan entre todas las ruinas las del palacio en las que se mantiene en pié una de sus torres, de planta cuadrada, cimentada sobre roca a la vista y construida con potentes muros de sillares.  Parece que se utilizó también como iglesia o campanario pues se observan los vanos de medio punto para las campanas.

 Como en la mayoría de los despoblados, los rudimentarios medios y modos de vida de antaño chocaron con los avances económicos y sociales de las primeras décadas de la segunda mitad del S. XX, y quedaron hechos añicos, siendo la emigración de sus habitantes, mayoritariamente a Pamplona y en mucha menor medida a Aoiz o Urroz Villa, el resultado más visible de todo el proceso, dejando a la deriva de la naturaleza sus casas, corrales, iglesias, escuelas y otros edificios que son los ruinosos restos que hoy contemplamos-


Mendinueta. Calle del antiguo poblado y, a la derecha, torre del  palacio

A pesar del estado ruinoso del poblado, los antiguos moradores de Mendinueta se resisten a olvidar su lugar de origen. Así, cada año, el día 12 de octubre, Día de la Virgen del Pilar, se reúnen en Mendinueta un grupo de antiguos vecinos, familiares y amigos para celebrar, cohete incluido, las fiestas patronales como antaño.

 

 

 

 

 

Mendinueta. La hiedra y la maleza conviven con las ruinas.

 


Ruinas de Mendinueta.

Con la visita a Mendinueta finalizamos nuestro recorrido por el paisaje humano del Valle de Izagaondoa, todo él bajo la sombra de la Sierra de Izaga de la que recibe su nombre. Ahora nos detendremos en sus gentes.

 

 La Población de Izagaondoa.

 Dentro del pasaje humano de Izagaondoa hemos hablado de muchos elementos que reflejan la actividad humana en este valle, pero no hemos hablado de la población que habita y ha habitado en el valle. Vamos, pues, a hablar de la población y sus características, de su actividad económica y ocupación y de las viviendas que habita.

La población de Izagaondoa no escapó al profundo proceso de despoblación experimentado en la Zona Pirineo y en casi todas las áreas rurales de Navarra en la segunda mitad del S. XX, periodo en el que hasta el año 2019 ha perdido hasta el 82,5% de su población.

 

Zuazu. Casa Baltegui deshabitada en el S. XX.

 

En el periodo transcurrido del S. XXI ha detenido ese proceso de despoblación, incluso ha recuperado una mínima parte poblacional, pero muy lejos de los datos de población anteriores.

 

 

El gráfico nos muestra que la Zona Pirineo ha seguido este mismo proceso, aunque con menor incidencia que en Izagaondoa. Las curvas marcan el fuerte descenso poblacional del periodo 1940-80 del S. XX y el estancamiento generalizado a partir de ese periodo

 

 

 

Esta misma situación podemos verla  con los datos y el gráfico de la densidad de población donde Izagaondoa pasó en el transcurso de este periodo de 16,5 a 3,0 habitantes por km2.  Al inicio del periodo sensiblemente superior a la media de la Zona Pirineo, al final del mismo muy por debajo de aquel.

 

La agricultura y la ganadería de Izagaondoa.

Como sus valles vecinos, Izagaondoa ha sido  tradicionalmente un valle agrícola y ganadero. El mayor exponente de esta economía son las antiguas bordas bordas en ruinas y las viejas parcelas que se dibujan por los montes que no han sido roturados para repoblación forestal. La llegada de la maquinaria agrícola y posteriormente la concentración parcelaria realizada entre 1972 y 1976 y que afectó a 3.642 Ha, a 122 propietarios y a 5.230 parcelas, que quedaron reducidas a 458, transformaron el modelo económico tradicional.

Ardanaz. Restos de la Borda de Echálaz en el camino de Izánoz.

 


Ardanaz. Siluetas de antiguas parcelas por debajo de los bosques de las laderas septentrionales de Izaga

Esta actuación tuvo sus efectos. El primero fue la reducción de explotaciones (-66,7%) y el de la superficie agrícola (-33,7%)  El segundo, la mecanización de la agricultura para atender a las extensas parcelas creadas y, el tercero, consecuencia de los anteriores, la liberación de mano de obra que se efectuó en el valle y que quedó disponible para trabajar donde se demandara.

 

Consecuencia, la fuerte emigración que se operó en Izagaondoa en el periodo 1960-81 en el que, solamente en este periodo, la población descendió un 68,9%. desplazándose mayoritariamente a Pamplona y área de influencia donde, además de trabajo, encontraban los servicios que en estos pequeños poblados. estaban desapareciendo.

 


 


Ardanaz. Cosechadora y empacadora en plena tarea.

Respecto a la ganadería, para la última década del S. XX, esta ya había perdido gran parte de su potencial tradicional. Ya no existían animales domésticos de carga y tiro de la etapa anterior, los rebaños de vacas y ovejas quedaron reducidos a su mínima expresión, el resto de ganadería (caprinos, equinos, porcinos, aves, etc.) empezaron a no ser necesarios porque sus productos los suministraba el mercado.

Iriso. Naves agrícolas y ganaderas en el entorno del poblado.

Pero se iniciaron nuevas formas de explotación, tanto agrícolas como ganaderas. Comenzaron a aparecer en la periferia de los núcleos urbanos grandes naves para el almacenaje de los insumos, garajes de la maquinaria agrícola y estabulación del ganado que propiciaron mayor facilidad y capacidad de explotación.

 

 

 

 

 

 

 

 
Urbic
áin. Vacas estabuladas.                                                                                Iriso. Ovejas estabuladas

Estas naves son hoy día un componente más del paisaje de Izagaondoa y son la imagen de la concentración agrícola y ganadera del valle.

 Para el año 2020, las explotaciones de vacuno se incrementaron en una unidad pasando de 2 a tres explotaciones, pero sus cabezas se incrementaron de forma exponencial por mil (475 cabezas). Ello se debió al despoblado de Urbicáin, en cuyo entorno se ha instalado una finca ganadera de vacuno y donde las ruinas del despoblado han quedado opacadas por los edificios de las naves ganaderas de la finca. La segunda ganadería corresponde a Lizarraga.

 

Respecto al ganado ovino, se han incrementado las explotaciones de 2 a 4 (100,0%) y las cabezas lo hicieron en un 71,9%, lo que es indicador de una menor media de cabezas por explotación. Son los rebaños de Iriso, Turrillas, Urbicáin y Lizarraga

 

 

 

Izagaondoa. Vacas y ovejas pastando al aire libre en las proximidades del pinar de Izánoz  y en las praderas de Urbicáin.

 Del resto de ganaderías señalar que en Izagaondoa hay tres explotaciones (granjas) de porcinos que en conjunto albergan más de 2.000 cabezas. Una de aves con 1.300 cabezas. Y en menor proporción hay tres explotaciones de equinos con 16 cabezas en conjunto y cuatro de abejas con 73 colmenas en su conjunto.

 

 Izaga. Yeguas en la cumbre de Izaga

 

 

En Izagaondoa no faltan los huertos familiares que sirven, por un lado, para la producción de patatas, frutas y verduras para el consumo familiar y, por otro, pera el empleo del tiempo libre de la población de más edad. Algunos de estos huertos se localizan fuera del núcleo urbano de los pueblos, pero la mayoría están en su interior, adosados a las casas familiares o muy próximos a ellas. Algunos de ellos han sido transformados en jardines que acogen bonitos rincones para el ocio y el descanso.

 

Iriso. Laborando en el jardín

 

 

Lizarraga. Laborando en el huerto.

 

 
Reta. Huerto adosado a Casa del Cacho


Lizarraga. Huerto de Casa Garbal transformado en jardín.         Ardanaz. Huerto adosado al nuevo chalet

La ocupación en Izagaondoa

En el periodo 1975-2021 se dio en Izagaondoa una situación de la ocupación de sus habitantes generalizada en los valles vecinos, especialmente en Unciti, pero con alguna particularidad a anotar.

Al inicio del periodo se partía de una situación de dominio absoluto del sector agropecuario que ocupaba en 1975 al 74,6% de su población ocupada (71 personas), seguido a mucha distancia por el sector servicios (18,3%) y por el casi insignificante sector secundario (7,0%). Es decir, tres de cada cuatro ocupados lo estaban en el sector primario, agricultura o ganadería.

Esta situación hay que entenderla en el marco de la transición de la economía tradicional a la mecanización e intensificación de la agricultura y en el de la fuerte emigración ocurrida en el valle en esos años. Su población ocupada quedó reducida a setenta y una personas.

 


Lizarraga. Petrus Museum. Utensilios agrícolas tradicionales.                                                                                   Iriso. Tractor de los años 60 del siglo xx.

Veinticinco años después (2001) con una población ocupada ligeramente superior (77 personas) los parámetros de los respectivos  sectores se encontraban equilibrados, lo que suponía la pérdida de hegemonía del sector primario, un fuerte incremento del sector secundario y un avance muy importante del sector terciario.

Evidentemente, la mano de obra sobrante de la agricultura fue a parar fundamentalmente al sector secundario y en menor volumen al terciario. Los polígonos industriales establecidos en la periferia del valle como lumbier, Aoiz, Urroz-Villa, Monreal, Valle de Elorz, pero sobre todo de Pamplona, asumieron la mano de obra excedente de Izagaondoa para estos sectores.

 
Izagaondoa. Concentración parcelaria en Ardanaz-Reta y maquinaria en Urbicáin. Dos factores que cambiaron la población y la ocupación del valle en los años 60 y 70 del S. XX

Veinte años después la situación de la ocupación de Izagaondoa daba un vuelco muy importante. Por un lado, la población ocupada descendió ligeramente. Pero el sector servicios se convirtió en el sector hegemónico con la misma preponderancia que anteriormente tuvo el sector agropecuario, pasando éste a ocupar el segundo lugar con una incidencia similar a la que tuvo aquel. Por último, el sector industrial (industria y construcción) se refleja en ambos momentos como el de menor incidencia en el valle, en torno al 10% de la población ocupada.

 

Urbicáin. Intensa mecanización de la agricultura.

Del sector agropecuario ya vimos anteriormente las causas de su descenso. La concentración parcelaria y la intensa mecanización del campo desplazaron gran cantidad de mano de obra a los demandantes puestos industriales y de servicios que en Pamplona y su comarca y en núcleos cercanos, como Aoiz, Urroz-Villa y Lumbier, se producían.

Izagaondoa. vehículo de la mancomunidad Irati para el tratamiento de residuos urbanos y similares.

Es un periodo de gran desarrollo, especialmente de los servicios, que inicialmente exigía el desplazamiento de personas y familias hacia esos lugares, porque Izagaondoa, dada su extensión y su menguada población, no disponía de servicios ni públicos ni privados, propios sino que se han visto abocados a hacerlo de forma mancomunada desde los núcleos de población más importantes de la periferia.

 

La Vivienda en Izagaondoa.

Un dato muy curioso de Izagaondoa  es el del uso de la vivienda. En 1991 había 105 viviendas censadas en el valle, de las que solamente el 49,5% eran viviendas principales, el resto eran viviendas secundarias o estaban cerradas. Es el momento siguiente a la despoblación que denota el impacto de esta en el valle.

  
Pero en la primera década del S XXI se produce una nueva situación a este respecto.

Sin apenas variar el numero de viviendas, las principales alcanzaban en 2011 el 77,8 % del total. Algo importante había sucedido y es que muchos emigrantes de los años anteriores, muchos ya jubilados, regresaron al valle, repararon y reformaron sus viviendas y se establecieron en ellas, unos de forma permanente y otros de forma intermitente, estacional, por vacaciones, fines de semana, etc. Es decir para emplear su tiempo de ocio en actividades de tipo agrícola, especialmente huertos familiares que tan bien conocían.
 

Esta situación se vio favorecida por algunas circunstancias. La primera es la proximidad del valle a Pamplona (entre 24 y 35 kms.), la segunda la mejora de las comunicaciones por carretera y la tercera el uso generalizado del coche particular que permitía recorrer este trayecto en muy poco tiempo. La última década ha consolidado estos datos, lo que explica la cantidad de casas restauradas o reformadas, incluso de nueva construcción, y los huertos cultivados que se ven en todos los poblados.

 
Lizarraga. Casa de Peru. Vivienda permanente.                            Turrillas. Vivienda de temporada en las antiguas escuelas.

Es más, de acuerdo a los datos del Censo de Población y Vivienda de 2011,  de las 90 personas ocupadas, 30 lo hacían en el lugar donde tienen el domicilio, 10 lo hacían dentro del mismo municipio y 50 (45 en el sector servicios y 5 en la industria) lo hacían fuera del municipio. Estos datos, unido a las circunstancias anteriores, hacen ver que se puede vivir en Izagaondoa  y trabajar fuera del valle sin necesidad de emigrar.Esto explica el crecimiento de la ocupación en el sector de los servicios y de las viviendas principales. De ahí que si nos acercamos a los pueblos de Izagaondoa en fines de semana veremos una gran cantidad de coches aparcados en sus calles, imagen que desaparece entre semana y durante el día

 Ardanaz. Coches aparcados en fin de semana,

 

 

El ayuntamiento de Izagaondoa tiene su sede en el poblado de Ardanaz. Está integrado en la Mancomunidad de Izaga, para los servicios administrativos y sociales de base, formada por los ayuntamientos de Urroz-Villa, Lizoáin-Arriasgoiti, Izagaondoa, Unciti, Ibargoiti y Monreal Su objetivo es mancomunar sus servicios municipales.

Ardanaz. Sede del Ayuntamiento de Izagaondoa.

 Sus oficinas atienden en el edificio del ayuntamiento de Urroz-Villa y en el de Monreal desde donde prestan los servicios administrativos municipales. Participa también en la Mancomunidad Irati para la gestión de los residuos sólidos urbanos. También del Servicio Social de Base que atiende desde su sede en Aoiz.

 Izagaondoa, está adscrito a la Zona Básica de Salud de Aoiz, que atiende a a la población del valle desde el Consultorio Médico de Urroz-Villa. Para la escolarización Izagaondoa está asignado al Colegio Comarcal San Miguel de Aoiz.  También participa en la asociación para el desarrollo Cederna-Garalur y en la sociedad pública Animsa para los servicios informáticos y de nuevas tecnologías municipales. El Juzgado de Paz atiende desde Zubiri, el servicio de urbanismo desde la propia mancomunidad en Urroz-Villa.

 

 Para la práctica deportiva existen en el valle cuatro pequeños frontones descubiertos. Están en Induráin, Turrillas, Ardanaz y Lizarraga.

             Induráin                                                                                                          Ardanaz


                                    Lizarraga                                                                                                                    Turrillas

Respecto a los servicios privados, Izagaondoa cuenta con una serie de muy pequeñas empresas que ejercen su actividad desde los propios poblados y que ocupan a una persona o poco más.

 Servicios de hostelería no existen en el valle, por lo que se recurre a las sociedades culturales y recreativas como punto de encuentro y ocio de sus habitantes. Las hay en Ardanaz (Sociedad Legin), Indurain y LIzarraga. También existe la Sociedad Local de Cazadores de Izagoandoa y el ”Club Deportivo San Miguel Bizkar”, con sede en Lizarraga.

 Pero la asociación por excelencia del valle es la Asociación Grupo Valle de Izagaondoa, establecida como sociedad cultural y turística con el objetivo de promover la actividad cultural en el valle y divulgarla mediante actividades de tipo turístico. Su sede está también en Lizarraga.


Lizarrraga. Sociedad Cultural y Recreativa

 

Los indicadores de población.

Las características de la población de Izagaondoa no son muy diferentes de las de los valles del entorno de Izaga, aunque sí tienen algunos parámetros diferentes que vamos a señalar.

 En primer lugar, la Tasa Anual de Crecimiento (TAC) poblacional en el año 2021es 0,0, es decir, el número de habitantes de Izagaondoa en este año permaneció invariable, mantenía el mismo número de habitantes que el año 2020.

Sí tiene más incidencia poblacional el índice de masculinidad (IM) 182,0 que expresa que por cada por cada 10 mujeres hay 18 hombres, una población muy desproporcionada en términos de genero, superior a la de la Zona Pirineo.

Izagaondoa. Un merecido descanso en Lizarraga.

 

En función de la edad de la población Izagaondoa presenta una media de edad (ME) de 51,3 años, con un Índice de Juventud (IJu) de 31,4 (por cada 10 personas mayores de 64 años hay 3,1 niños/as y jóvenes) y el de Envejecimiento (IEv) de 318,8 (por cada 10 niños/as y jóvenes hay 31 mayores de 64 años). Ambos índices expresan un envejecimiento de la población de Izagaondoa muy superior a la Zona Pirineo.  

Izagaondoa. Estampa diaria en Induráin

El Índice de Dependencia (IDe) expresa la proporción de la suma de los grupos de población menores de 15 y mayores de 64  (población inactiva) en relación a la población de 15 a 64 años de edad (población activa). Esta proporción en Izagaondoa es de 63,8. Por cada 10 personas activas, 6,4 son personas dependientes. Un índice también superior al conjunto de la Zona Pirineo.

El Índice de Recambio de la Población Activa (IRpa) se sitúa en 28,6, que significa que por cada diez trabajadores próximos a jubilarse, solamente dispone de 2,8  para incorporarse próximamente al mercado de trabajo.

La población extranjera llegada en los últimos 20 años a Izagaondoa alcanza al  5,8% de la población del valle, proveniente básicamente de Europa y Äfrica y dedicadas especialmente a labores agropecuarias.

Izagaondoa. manos que nunca paran.

La pirámide de población del año 2021 refleja perfectamente toda esta situación. En primer lugar, las barras correspondientes a los hombres son más amplias que las de las mujeres, evidencia de desproporcionalidad poblacional entre ambos sexos. Llama especialmente la atención esta situación en los grupos de edad adultos, de 40 a 70 años, en las que los hombres duplican a las mujeres.                                                                                                                               

Izagaondoa. Medios de comunicación que no cambian.

 


Zuazu. De paseo y a cosechar en el huerto

El envejecimiento de la población lo muestra en la estrechez de las barras inferiores menores de 15 años comparadas con las de mayores de 65 años. Igualmente lo hace con la dependencia poblacional  al tener, sobre todo las barras de mayores de 65 años muy amplias en relación con las de los grupos de la población activa (15-64 años).

Refleja la situación de  recambio de la población activa donde las barras del grupo de edad 60-64 años, próximos a la jubilación, casi triplican a las del grupo 15-19 años.

Por último, refleja también la mentalidad rural de hace unas décadas. Las chicos a trabajar en el campo o a emigrar para estudiar y trabajar en Pamplona o en los centros cercanos de Aoiz, Urroz, Lumbier, etc. Las chicas a emigrar en todos los supuestos. Izagandoa                                                                                                        

En resumen, nos encontramos ante una pirámide regresiva e inestable, con abundantes salientes y entrantes  que reflejan una población muy desequilibrada y asimétrica entre los tramos verticales y las barras horizontales


Izagaondoa. Jugando a pelota en el frontón de Ardanaz.

 

Las Romerías de San Miguel. Izaga e Idoate

En esta última parte del paisaje humano de Izagaondoa hablaremos de las tradicionales romerías que todavía se celebran por el valle.

San Miguel de Izaga

La romería por excelencia de Izagaondoa y de los valles vecinos es la que realizan a la ermita de San Miguel de Izaga. Los de Izagaondoa la hacen el domingo de la Trinidad.

La ermita de San Miguel es románica, de finales del s. XII, orientada al NE. Por el exterior los muros son de sillarejo con robustos contrafuertes y cubierta de lajas. Dibuja un ábside pentagonal en el centro y dos más pequeños en los laterales, pentagonal el del lado S y rectangular el del N. Abre cuatro estrechas ventanas, una en el ábside central, dos en los laterales, y otro en el muro posterior.

Izagaondoa. Ermita de San Miguel de Izaga. Fachada N.

 


 

Tiene dos portadas una al S, sencilla y con arco de medio punto y dos arquivoltas. La de la vertiente N es ligeramente apuntada con dos arquivoltas sobre columnatas y otras dos sobre pilastras con guardalluvias.

Izagaondoa. Ermita de San Miguel de Izaga. Fachada SE.

Por el interior dispone de una nave central y dos laterales  con tres tramos a distintos niveles para salvar el desnivel del terreno y rematadas con tres ábsides. El ábside principal y los laterales son poligonales al exterior, el central, semicircular en el interior, está cubierto de bóveda de horno gallonada en la que se aprecian dos claves, una con el Agnus y otra con el Arcángel San Miguel alanceando al dragón. Los dos laterales presentan cubiertas de cuarto de esfera respectivamente.

De los tres tramos de las naves, el primero y el último contienen gruesas columnas cilíndricas hasta media altura de donde surgen pilastras cruciformes para sostener los arcos de medio punto de la bóveda. En el tramo central las columnas son cuadradas y soportan los arcos apuntados de la bóveda. En el primer tramo la bóveda es de cañón y de piedra. En los dos últimos es apuntada y de madera.


Izagaondoa. Interior de la ermita de San Miguel de Izaga

La romería se celebra el Domingo de la Trinidad. El ascenso a la ermita se inicia desde tres puntos diferentes. De Urbicáin parten los de Turrillas, Induráin y Urbicáin. De Ardanaz pDe Ardanaz parten los propios del lugar, varios de ellos vestidos con sus túnicas de penitentes, los de Iriso y de otros pueblos del valle fuera del mismo.

Los romeros salen de Ardanaz

El tercer grupo parte de Zuazu con los de este pueblo, Reta, Artáiz, Lizarraga, Idoate y Urroz. También de Zuazu parten los vehículos que suben hasta la ermita por la pista portando sobre todo a personas mayores que no pueden hacerlo a pie. Cada pueblo porta la cruz procesional de su parroquia.


 

En cada una de las rutas, en el punto en que se divisa el Santuario de Ujué, los romeros se detienen para cantar la salve, hecho este que se repite en casi todas las romerías de la zona oriental de Navarra.

Los romeros que ascienden desde de Zuazu en plena ascensión

Al llegar a la ermita, las cruces se saludan y se depositan junto al altar. Tras ellas los penitentes que llegan rezando la letanía del rosario. Acto seguido dan cuenta del almuerzo quienes aún no lo han hecho. Entran en la ermita y se celebra la misa en la que se canta y se reza, mencionando especialmente a quienes fueron romeros habituales y ya no pueden serlo, y donde se invita a la paz y armonía en los pueblos y en el mundo entero.

 

Finalizada la misa salen de la ermita, y se colocan frente al valle con las cruces procesionales al frente para la bendición de los campos, de los pueblos y sus gentes.

Bendiciendo los campos

Tras un rato de amenas charlas y de recuerdos de antaño, unos romeros descienden a los pueblos y otros continúan en el entorno de la ermita participando en un comida de romeros. Estos por la tarde despiden al Santo con el canto de sus gozos y acto seguido emprenden el descenso y el regreso a los pueblos

 

Esta romería sostiene una tradición popular muy arraigada en el valle. En la ermita hay dos imágenes de San Miguel, ambas alanceando al dragón. Una, de mayor tamaño, es el "amo" y la pequeña es el "criadico".

El amo permanece todo el año en la ermita. Al criadico los de Zuazu lo bajan a la iglesia del pueblo el domingo anterior al 29 de septiembre, festividad de San Miguel, donde permanece hasta el 8 de mayo en que lo suben a la ermita para el día de la romería.

 

El Amo en la ermita de Izaga  y  El Criadico en la iglesia de Zuazu.

La tradición popular entiende que el amo es quien manda al criadico al pueblo unos meses para que se informe de la vida, sucesos y necesidades de los vecinos para que a su regreso se lo cuente y pueda atenderles mejor el día de la romería.

 

Zuazu. El Criadico sale de la ermita y desciende por el camino hacia Zuazu


Zuazu. El Criadico por las calles del pueblo camino de la iglesia.
 

San Miguel de Idoate.

En Izagaondoa se celebra también otra romerí a San Miguel, pero al de Idoate-Lérruz, cuya ermita se erige en la cumbre de San Miguel, en la Sierra de Aranguren, que separa los valles de Izagaondoa y de Lizoáin Arriasgoiti. Esta romería se celebra el domingo anterior al de Pentecostés y acuden a ella gentes de Idoate y de Lizarraga de Izagaondoa y de Lérruz de Lizoáin Arriasgoiti.

Los de Lizarraga son los primeros en partir para ascender a la ermita. Lo hacen a las nueve de la mañana desde la iglesia de Santa Eulalia del pueblo, cantando las letanías de la Virgen ya bandeando sus campanas para avisar a los de Idoate que ya están en camino. Llegan a este pueblo, donde les reciben al son del repique y bandeo de las campanas, y los romeros de ambos pueblos emprenden juntos la ascensión a la ermita.

Idoate. Los romeros iniciando el ascenso desde la iglesia del pueblo.

Al llegar a la ermita esperan en la explanada a los romeros que llegan puntualmente desde Lérruz. Tras los abrazos y saludos del recibimiento y un breve descanso para coger aire. A continuación celebran la misa en la que incluyen el himno de San Miguel con letra adaptada a este día y con la conocida y popular música del "Ave, Ave, Ave María".

 

Idoate. Imagen de San Miguel

Después de la misa, comparten el consabido almuerzo entre charlas y comentarios que denotan alegría y armonía. Saciados y descansados, cantan los gozos de San Miguel y se despiden para descender a sus respectivos pueblos con la promesa de regresar el año que viene. (Blog oficial de Jesús Mª Zabalza Gorraiz).


Idoate, Ermita de San Miguel

En Izagandoa cabe añadir que, como miembro de la Mancomunidad Izaga, participa en el día que anualmente ésta celebraba hasta la pandemia del Covid-19. En el año 2013 le correspondió organizarla a Izagandoa, celebrándose en Lizarraga el día 18 de mayo. No hubo mucha suerte porque el día estuvo lluvioso, lo que obligó a suspender los actos al aire libre (hinchables y de Aoiz). No así la "andada" que, aunque con pocas personas, se formaron dos grupos, uno ascendió a la ermita de San Miguel de Idoate y el segundo dio la vuelta a este enclave de Izagaondoa: LIzarraga-Poche-Idoate-Lizarraga.

Lizarraga. Un momento de la "andada" bajo la lluvia.

Sí se celebraron los actos de interior, como el concierto que ofrecieron las corales de Monreal, Unciti y Urroz. Se celebró también la tradicional y muy concurrida comida popular con animación en la sobremesa de mariachis y humoristas y que dieron paso a los bailables con Dj hasta el final de la jornada.

 


Lizarraga. Momentos de la celebración del Día de la Mancomunidad Izaga.

zonapirineo.com.  Recorrido para observar y conocer
la Zona Pirineo de Navarra

zonapirineo@zonapirineo.com