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URRAÚL BAJO. Paisaje Humano Llegamos al municipio de Urraúl Bajo desde Lumbier por la NA-150 en dirección a Aoiz. Recorridos cuatro kilómetros llegamos a Rípodas, donde iniciamos nuestro recorrido por los desolados del municipio de Urraúl Bajo, en primer lugar, y por los poblados a continuación. De la Civilización Romana, Urraúl Bajo contiene algunos elementos de interés focalizados en el entorno del río Irati, como son los restos encontrados de la hacienda de Oioz, así como otros del entorno de la Calzada Romana que sería un ramal de la de Zaragoza a Pamplona y que continuaría por Lónguida, Aoiz y Arce hacia el Pirineo por el Alto de Ibañeta (Summus Pyrenaeus). En Urraúl Bajo estos restos se han encontrado en el yacimiento de Oioz en Nardués Aldunate y en Tabar, San Vicente y Artieda. En la exposición de cada uno de los poblados veremos estos restos en detalle.
Los desolados de Urraúl Bajo.
En Urraúl Bajo existieron varios poblados medievales de los que no queda otra cosa que su toponimia. Un ejemplo puede ser Santa Cruz, que se hallaba en torno al monte de su nombre, cuya iglesia habría sido el origen de su toponimia. Sí se hallan los restos de seis desolados que lo fueron desde la Edad Media. Algunos fueron poblados posteriormente pero quedaron definitivamente despoblados desde la segunda mitad del S. XX. Estos desolados fueron objeto de estudio arqueológico por parte de Carmen Jusué a partir de 1980 y sus resultados publicados en 1988 con el título "Poblamiento rural de Navarra en la Edad Media. Bases arqueológicas". Es un trabajo que nos ayuda a entender un poco más las formas de arquitectura y de vida de quienes moraron en estos parajes de Urraúl Bajo.
Urraúl Bajo. Plano territorial con la ubicación de los desolados
El desolado medieval de Arguíroz.
De Rípodas continuamos por la NA-150 y a un kilómetro alcanzamos el cruce con la NA-2100 que se dirige hacia el N, a Urraúl Alto (Elcoaz). Seguimos por esta nueva carretera y como a 1,5 km. tomamos una pista hacia el S, por la que, en un trayecto de otro kilómetro que transcurre en gran parte por un pequeño pinar de espuenda, llegamos a las ruinas de la Borda de Arguíroz.
Estas ruinas se ubican sobre un altozano en la parte más alta de la terraza oriental del Irati, al N del barranco del mismo nombre. En el entorno de esta borda se localizaba el poblado medieval de su nombre, documentado en el S. XI y desaparecido en el S. XVI. El paisaje de Arguíroz lo compone un terreno llano, con grandes extensiones de cultivos de cereales, salpicadas por margas emergentes del suelo y de las vertientes de los pequeños barrancos que en él se forman.
Las actuales ruinas corresponden a la Borda de Arguíroz, que en su día se levantó con los restos del antiguo poblado medieval existente en el lugar y del que tomaron su nombre. La borda disponía de dos recintos adosados, uno cubierto y otro de redil descubierto.
Adosado a la entrada de la borda por el E está en pie un pequeño edificio en forma de ábside, que hace pensar en una ermita o iglesia del antiguo poblado. Estaba adosada al muro delantero de la borda y es evidente que fue utilizado como cabaña o refugio de los pastores. La cubierta es una especie de bóveda sostenida por solapamiento de las losas que se cubren con tejas.
Arguíroz. Ábside adosado a la entrada de las bordas. en 1984.
Carmen Jusué expone en la obra citada la excavación del lugar, realizada en 1984, en la que presenta un replanteo de la iglesia y del cementerio. Explica la supervivencia de estas ruinas a que los edificios de las iglesias de estos poblados premedievales estaban mejor construidos que las casas de los vecinos. Ortofoto de Arguíroz de 1929. SITNA.
Arguíroz. Planta de la iglesia, cementerio y tumbas. Carmen Jusué.
Hoy día solamente se percibe el espacio que ocupaba la planta de la iglesia, cubierta de hierbas y matojos que impiden cualquier visibilidad que se quiera hacer de la misma.
Adosado a la iglesia por el E se hallaba el cementerio, en el que se encontraron tumbas con algunos restos humanos, sin ajuar y con cuatro estelas discoideas. Curiosamente fuera del muro del cementerio.
Además se excavó otro espacio por delante de las bordas, hoy pegado al camino y cubierto de pastizal y matorral con algún pino diseminado. Se encontró la planta de una vivienda construida de piedra como las demás excavaciones realizadas en el valle, pero con dos particularidades. La planta de la vivienda es trapezoidal, cuando la generalidad de ellas son de planta cuadrada o rectangular. La segunda particularidad es que disponía de un pequeño silo de almacenaje de alimentos excavado en el suelo. Junto a esta vivienda se excavaron zonas aledañas y se hallaron partes de plantas de otras viviendas muy juntas a ésta, pero no adosadas. Es decir, se observa que no disponían de muros medianiles entre ellas.
Arguíroz. Planta trapezoidal de vivienda con silo.
Muru:
Desolado medieval y caserío despoblado.
Antes de llegar al cercano poblado de Sansoáin, tomamos la carretera local NA-2152 que se dirige al SE, hasta el poblado de Nardués Andurra. En su trayecto vemos al N el extremo occidental de los Montes de Ugarrón, con la pequeña elevación del monte Muru S, también denominado la Facería o el Chaparral, en primer plano y la cumbre más elevada, denominada Muru N, que se sitúa más al N, en la muga entre Urraúl Alto y Urraúl Bajo.
En la de Muru S se encuentra el PEH de Muru y, a sus pies, las ruinas del caserío de Muru y los restos del antiguo poblado medieval del mismo nombre.
Trescientos
cincuenta metros después de tomar esta carretera, nos detenemos en la
entrada de un camino de rodadura que sale hacia NE. Por él nos dirigimos
al caserío de Muru, donde observaremos sus ruinas y el lugar donde
estuvo ubicado el desaparecido poblado medieval, también del mismo
nombre. Las ruinas del caserío se hallan sobre un pequeño promontorio,
al SW de la cumbre de Muru y al pie de la ladera.
En el censo de 1940 tenía 6 habitantes, fecha a partir de la cual quedó deshabitado. Las tierras pertenecientes al caserío pasaron a ser propiedad por herencia de las Religiosas de la Compañía de María, con sede en el poblado de Artieda.
Del antiguo poblado medieval se tienen noticias documentadas desde el año 1142, en que fue donado al Monasterio de Leire, hasta 1428, en que figura como uno de los desolados del Valle de Urraúl. Se ubicaba al N del caserío, bajo el montículo sobre el que éste se asienta, donde surge un pequeño bosque de quejigos, carrascas y bojes en cuyo interior y en su entorno se hallan los restos del desolado medieval de Muro, a los que la vegetación cubre en su totalidad.
Muru. Restos de cimentación de muro del antiguo desolado. (2019)
Los materiales encontrados en la excavación responden mayoritariamente a la época medieval y algunos de ellos a la época romana, por lo que se puede pensar que hubo en el lugar un asentamiento romano previo al medieval. Además, la toponimia Muru responde a varios lugares en los que hubo asentamientos de la Edad del Bronce y del Hierro, tal como sucede en este caso.
El desolado medieval de Puyo
Se ubica sobre una colina, seiscientos metros al N de San Vicente y elevado sobre el río Irati por el W.
Al entrar en el poblado de San Vicente por la carretera NA-2405 nos desplazamos al N por una amplia pista para contemplar los desolados de Puyo y Santipetri, ubicados sobre la terraza del río Irati, entre San Vicente y Grez, En el camino hacia ellos vemos el puente romano de San Calaveris. testigo de alguna de las calzadas romanas que recorrían estos parajes. Ambos desolados fueron poblados hasta la edad media, y presentan algunas evidencias para establecer su antigüedad en la Edad de Hierro, donde su ubicación y configuración inclinan a pensar en ello.
En la obra citada relata los resultados obtenidos, dibuja las plantas de los edificios excavados y expone fotografías de algunos de ellos describe los resultados de la excavación de cuatro viviendas, la iglesia y el cementerio en el sector meridional, una vivienda y un tramo de calle en el central y un recinto cerrado en el septentrional.
Quedó despoblado en el S. XV y entre los restos se identificaron un conjunto de viviendas de planta rectangular organizadas en torno a calles, la iglesia y un cementerio.
Puyo. La iglesia en la actualidad desde el E. En primer plano el presbiterio
El suelo del presbiterio estaba empedrado, bajo el que se encontró en la excavación una estela discoidea con la cruz de Malta grabada en una de sus caras, de forma similar a otras halladas por el contorno.
El
suelo del espacio destinado al pueblo estaba recubierto de ladrillos. Un
bancal de piedra adosado a los muros recorría el espacio destinado al
pueblo.
Junto
al muro oriental de la iglesia se excavó un cementerio, hoy
imperceptible, con cinco enterramientos. Todos dirigidos de E a W, menos
uno que estaba de N a S. Son tumbas realizadas con gruesas losas
verticales y otras horizontales de cubierta. Solamente uno de ellas
estaba intacto, de los demás faltaban las losas de la cubierta y los
restos de las personas allí enterradas.
Puyo. Parte de la vivienda 1 excavada Las dimensiones y niveles de los espacios son diferentes. Se accedía a la vivienda por la habitación situada al S con el suelo empedrado y nivel más elevado.
De
esta dependencia se accedía a la situada al N, más
pequeña, con suelo de tierra prensada, dos hileras de piedra paralelas
de difícil explicación y la de nivel más bajo. Puyo. Vivienda 1 desde el E
De la
habitación de la entrada también se accedía a la habitación oriental,
más grande, con el suelo parcialmente empedrado y nivel intermedio entre
las dos anteriores.
Puyo. Vivienda 2
De ésta vivienda se accedía a un pequeño pasillo y de este a la segunda vivienda (V3), situada al N de la anterior y de planta rectangular, con otro acceso al exterior. Por su aspecto aparente configuración parece tratarse de un grupo de cuatro viviendas con un espacio central libre.
Puyo. Vivienda 3
La vivienda (V4) es una estructura muy distinta a las anteriores. Es de planta rectangular alargada con tres pequeños muros en su interior en el que crean cuatro espacios. La excavación realizada consistió únicamente en la limpieza de los muros, por lo que es difícil de determinar si se utilizó como vivienda o era un espacio destinado para almacén o para corrales del ganado.
Puyo. Viviendas en el sector central
Puyo. Vivienda 5.1 excavada del sector central y en la actualidad Adosada a ésta por el E se identificó una segunda vivienda (V5.2) de planta cuadrada y con unos potentes muros al SE. Tras ésta por el S se identificó una tercera vivienda (V5.3) excavada parcialmente para poder identificarla como tal.
Al W de estas viviendas se hallan los dos pequeños tramos de calle enlosada, distintas de las de los demás poblados excavados que eran de tierra
Puyo. Tramo de calle enlosada
Finalmente, en el sector septentrional es visible un gran cercado de piedra que ocupa todo el espacio N del cerro. Es una estructura de difícil identificación. Pudo ser una estructura defensiva o un espacio para encerrar el ganado, como en Askoz, o para otra finalidad imprecisa. La potencia y ubicación de los muros junto al acceso sugieren más una estructura de tipo defensivo.
El
desolado de Puiu.
El poblado se ubicaba en el lugar que J.M. Martínez Txoperena identifica como el posible PEH de Santipetri, situado un km. al N-NW del desolado medieval de Puyo. La información para el acceso es la misma que para el PEH de Santipetri.
. Se asentaba en la parte occidental de una extensa plataforma elevada sobre terraplenes y rodeada de cultivos de cereales por todo su perímetro. La pista de San Vicente a Grez pasa cien metros al W del desolado y a la altura del mismo. Este espacio pertenece al término del Concejo de Artieda, aunque es Grez el poblado más cercano, a un kilómetro y medio al N de Puiu.
El
recinto del poblado está cubierto por grupos de densa vegetación de
bojes, zarzas espinos y otros matorrales mediterráneos que cubren
grandes montones de piedras sumidos en ellos.
Estos montones presentan distintas formas, unos lineales, como si de muros o murallas se tratara, otros poligonales, redondeadas o cuadradas que corresponden a restos de las antiguas construcciones que componían el poblado y que recuerdan las de Askoz y Puyo
Los
habitantes de Grez siempre tuvieron conocimiento de que ahí se ubicaba
el poblado de Puiu, al que denominaban "el poblado de las higueras", ya
que en su entorno habían crecido varias higueras.
Puiu Restos de construcción al N del poblado
Este desolado, contrariamente con lo sucedido con los cercanos de Askoz y Puyo, no ha sido excavado, por lo que es difícil establecer su estructura y antigüedad, como lo fueron en aquellos.
Puiu Restos de construcción al W del poblado
Quizá el hecho de no estar identificado fue lo que motivó este hecho, ya que de haberlo estado es difícil de entender que no se excavara, como se hizo con aquellos.
El desolado medieval de Ascoz.
Se sitúa sobre un promontorio que desciende de la Sierra de Santa Cruz, en el extremo occidental de Urraúl Bajo, al W de los PEHs de Puyo y de Santipetri en San Vicente, al N de Apardués y al S y al E de los poblados de Turrillas e Induráin respectivamente, de Izagaondoa.
Recorrido poco más de un kilómetro en suave ascenso, tomamos un desvío que sale al NW (el camino de Ascoz) que en cuatrocientos metros y en ligero ascenso nos deja en las ruinas del poblado medieval de Ascoz, que quedó despoblado entre finales del S. XIV y principios de XV.
Carmen Jusué excavó este lugar en los años 1981/82. Tras la limpieza y excavación de las ruinas identificó algunos edificios y espacios. En primer lugar, partiendo desde el S donde se enclavaban los edificios comunes (iglesia, espacio cerrado, y torre) el poblado se extendía en dos direcciones, un sector hacia el N y otro hacia el W.
El sector
N la compone un grupo de viviendas de planta rectangular, con una o dos
dependencias en su interior y, prácticamente, adosadas unas a otras.
Destaca por su tamaño y algunos muros que conserva la vivienda
identificada con el nº 3, la más meridional de esta parte. En su
extremo SE se aprecian restos de distintas estructuras arquitectónicas.
Pegados por el S de este sector se encuentran dos espacios identificados, uno como la base de una torre de planta cuadrada, construida con sillares más grandes que los demás edificios, y otro como el edificio de la iglesia, de la que posiblemente la torre formaría parte.
La iglesia es un edificio rectangular, orientada de E a W, y en la que se halló la piedra enhiesta sobre la que se colocaba el ara del altar y una pila de agua bendita. El suelo era de tierra, excepto en el presbiterio que estaba enlosado de piedras. Una bancada de piedra estaba adosada a cada muro lateral por el interior del edificio.
Actualmente el hoyo del recinto, formado por la parte que queda en pie de los cuatro muros, está invadido por una densa vegetación, permitiendo solamente observar la parte superior de los muros, el del S parcialmente removido por acción humana u horadado por jabalíes. Por el SW un gran derrumbe del muro constata su potencia.
El sector W está configurado por tres espacios: uno rectangular cercado con muros de piedras para el ganado. Este espacio es posterior a los edificios del poblado y está construido con materiales de estos.
Ascoz. Espacio cercado en la zona surcentral del poblado
Otro espacio lo constituye una hilera compacta de viviendas que se extiende de E a W por el N del sector. Son muy similares a las del sector N del desolado y también todas reducidas a un montón de piedras.
Ascoz. Derrumbe de viviendas en el sector W
El tercer espacio se ubica al SW del sector y lo compone un grupo de viviendas, menos compactas y más aisladas entre sí que las anteriores.
Ascoz. En primer término restos de la vivienda 2. Al fondo los de la 1.
No obstante, en la excavación identificaron a dos de ellas como viviendas 1 y 2, la primera con muro de separación interna y un pequeño hogar para el fuego.
Los desolados y despoblados de Aizpe y Aparduès De San Vicente nos dirigimos a Tabar. Para evitar un rodeo de diez kilómetros por Lumbier, lo hacemos por una buena pista que sale al SW de San Vicente y que en poco más de dos kilómetros nos lleva a Tabar.
Doscientos metros antes del despoblado tomamos una pista hacia el E que asciende por la ladera N de la sierra de Tabar y en un recorrido de poco más de dos kilómetros y medio nos conduce al despoblado de Aizpe. La pista continua para descender al también despoblado de Besolla, en Ibargoiti.
Aizpe Documentado desde el S. XI, es un caserío desolado inicialmente durante la Edad Media (S. XV), aunque posteriormente fue nuevamente habitado, quedó definitivamente despoblado en la primera mitad del S. XX. Hoy se halla totalmente arruinado y casi desaparecido. Quedan visibles los restos de tres edificios cubiertos por la vegetación.
El edificio más al N y más profundo en el terreno es el de la iglesia. Documentación del S. XI habla del lugar de Aizpe afirmando la existencia en el lugar de un monasterio, al que llama monasterio de Lizurieta, y de la iglesia de Santa Cecilia.
Aizpe.
Ortofoto de 1970 . Amparo Castiella (1979) y Carmen Jusué (1983) excavaron las ruinas de esta iglesia hallando el ábside de la misma y estableciendo el carácter prerrománico de la nave y románico del ábside. Es decir, a la iglesia prerrománica se le añadió posteriormente el ábside románico, obra que se habría realizado mediado el S. XII, cuando pasó a ser propiedad del Monasterio de Leire.
Los otros dos edificios son de viviendas, situadas una más al N que la otra, a las que la cobertura de vegetación impide una visión de conjunto. Por las partes visibles podemos ver que, son dos casas de tipo rural, de dos plantas, muros de piedra, cubiertas de teja y estructura interior de madera.
Estas ruinas corresponden a edificios más recientes. Sin embargo, en las prospecciones realizadas pudo observarse que parte de la casa N, las dos dependencias más occidentales, podían corresponder a un edificio anterior, en concreto de la Edad Media. Menos dudas ofrecen unos muros situados en la ladera por encima de la casa S, que sí corresponden a una estructura de vivienda medieval. Doscientos metros al N se ven las ruinas de una borda de las varias que había en el contorno, signo evidente de la actividad ganadera que se ejercía en el poblado.
Continuamos por la pista y a unos trescientos metros después de la entrada de Aizpe, tomamos un camino al E que, entre campos de cereales, nos eleva al nevero de Aizpe, muy cerca del cerro de la sierra de Tabar. Se localiza en el extremo noroccidental y más bajo del campo cultivado de cereales más elevado de la ladera. En el interior de un grupo de densa maleza y oculto por ésta hallamos el nevero de Aizpe.
Aizpe. grupo de maleza que oculta al nevero.
Apardués. Abandonamos el nevero de Aizpe y descendemos a la pista, por la que regresamos a la carretera NA-2400,en las proximidades de también desolado medieval y despoblado de Apardués.
Vista de Apardués (2018) Antes de descender a la carretera observamos este poblado del que se tiene noticias en el S. X y deshabitado inicialmente ya en el S. XV y posteriormente en la década de los sesenta del S. XX. Una sola casa se mantiene en pié, la última habitada del poblado. Aparece documentado a finales del S. X, cuando el rey Sancho Garcés Abarca donó al monasterio de Leire la villa de Apardués, poblada con unas treinta y tres familias. Sin embargo, en el S. XIV (1336) se habían reducido a cuatro familias y un siglo después estaba despoblado.
Apardués. Despoblado en 2018.
"En
Urraúl no desapareció totalmente ningún núcleo de población antes de
1300, pero en 1366 eran ya tres los lugares desolados —Ascoz, Arguíroz y
Puyo— y entre esta fecha y 1427 quedaron definitivamente abandonados
Aizpe, Apardués y Muru, que ya en la centuria anterior habían vista
notablemente mermada su población".
(La
Arqueología Histórica en Navarra en los últimos 25 años: La arqueología
Medieval. Carmen Jusué. Munibe 1990. Pag 360). En Apardués fueron localizados los restos del poblado medieval, que se ubicaba contiguo a las ruinas del poblado de la edad moderna, por el N de estas. Fueron excavados por Carmen Jusué en dos campañas (1980-81). En la primera campaña se identificaron y excavaron dos viviendas y en la siguiente tres más. La limpieza que se realizó en esta campaña proporcionó información como para poder elaborar un plano del poblado. Hoy día el espacio está cubierto por un denso bojeral con espinos, zarzas y ollagas que impiden penetrar e identificar las estructuras descritas en las excavaciones.
Apardués. SITNA (2012) con los poblados medieval y moderno..
La vivienda 2 tiene la planta en forma de L, lo que constituye una novedad para este tiempo, especialmente por la dificultad que tendrían para la cubierta. No parece que estuviera dividida en dependencias, por lo que hay que suponer que el lado corto de la L sería como la segunda dependencia de las casas rectangulares por ser la más recogida y la más distante de la puerta de acceso. Apardués. Plantas de las viviendas 1 y 2 realizas por Carmen Jusué.
Separadas de estas por un estrecha belena, se hallaban las viviendas 3 y 4, de planta rectangular y sin ninguna división interna. Las características constructivas son similares a las anteriores.
La vivienda 5 estaba en el centro del poblado, algo alejada de las anteriores. Estaba dividida en dos dependencias. La de la entrada, más pequeña, y otra mayor que tenía una puerta de acceso directo desde el exterior, pero que en algún momento fue tapiada.
Es evidente que esta vivienda se construyó en dos partes. La no alineación de sus muros y la diferencia tan grande de sus dimensiones son evidencias que tienden a pensar en ello. Fue posiblemente la necesidad de ampliación de la segunda dependencia la que motivó el tapiado de la puerta. Una curiosidad añadida en esta dependencia es que en ella se recogieron 79 tapaderas de piedra arenisca, cantidad nunca recogida en lugar alguno. Apardués. Planta de la vivienda 5 realizada por Carmen Jusué Esta cantidad da a pensar o que en este lugar se fabricaban las tapaderas o era un lugar para gran almacenaje de productos que se guardaban en recipientes cerámicos y que se tapaban con ellas.
La vivienda 6 se sitúa al W del poblado. Es de planta rectangular con un muro de separación interior que crea dos dependencias, una con hogar incluido, su espacio empedrado y con un bando adosado al muro, era dedicado para la vida diaria. La segunda dependencia sería para dormir.
Está segunda dependencia también tuvo otra entrada que fue tapiada, pero solo parcialmente, dejando la parte superior libre para acceder mediante escalera. Este hecho puede ser el antecedente de las puertas con ventanillo de las casa de los pueblos, en las que la parte superior de la puerta (ventanillo) está separada de la inferior, pudiendo abrirse o cerrarse independientemente. Finalmente, cerca del fogón se abrió una cata para analizar el subsuelo y se hallaron materiales cerámicos anteriores a la Edad Media.
Apardués. Planta de la vivienda 6 realizada por Carmen Jusué. .
Apardués, restos de muros entre la malez.a. Tampoco se halló el cementerio por más catas que se hicieron en el entorno de la iglesia, sospechando que podría hallarse en una pequeña elevación al nordeste del poblado.
Un último detalle de Apardués es la ubicación de una pequeña balsa junto al poblado por el S. Evidentemente esta balsa, a la que se le abrió un pozo, habría servido de surtidor de agua al poblado desde tiempos inmemoriales, ya que de lo contrario deberían descender al N, al barrando de Apardués para acarrear el agua.
Apardués. Balsa
Los poblados de Urraúl Bajo.
Es un pequeño poblado que se extiende entre la mencionada carretera y la NA-2405 que lleva a San Vicente, muy próxima al curso del río Irati, que constituye la divisoria de ambos concejos.
Entramos en el poblado de Rípodas y distinguimos tres espacios diferenciados, como suele ser habitual en muchos poblados desde la edad media: la venta, lugar que era de paso y hospedaje, situada en el entorno de caminos y carreteras; la iglesia, situada generalmente en lugar privilegiado, con las casas de labradores y vecinos en general; y el palacio, residencia señorial con algunas casas de sus siervos y trabajadores en su entorno. Hoy día, sin esa distinción social, Rípodas conserva casas y edificios que provienen de tiempos lejanos. El primer bloque de casas lo compone la venta de Rípodas, en cuyo frente se construyó el apeadero del tren Irati. Hoy día la venta es un edificio de gran tamaño que acoge una vivienda particular. En frente, al otro lado de la carretera, se encuentra la casa vivienda de la antigua estación del Irati.
Rípodas. Iglesia de la Ascensión
En el interior conserva una pila bautismal medieval cuadrada y decorada en tres de sus cuatro lados.
En el muro de la fachada, a la izquierda de ésta, entre la portada de doble arco y el contrafuerte situado a su izquierda, se encuentra un reloj de sol. En obras de restauración de la iglesia le han tapado el orificio del gnomon y, aunque con alguna dificultad, se perciben varios de sus trazos.
Rípodas. Fachada del palacio con la ubicación del reloj de sol.
Rípodas. Portada del palacio y puerta de la capilla. A la planta inferior se accede por un portalón de arco de medio punto, con escudo muy deteriorado en la clave. Junto a ésta, la puerta de la capilla del palacio, de menor tamaño, con una cruz por clave. Hoy está tapada y con una ventana. El centro del edificio lo ocupa un patio cuadrado del siglo XVI. En el interior conserva un escudo del palacio perteneciente al linaje de los Baquedano.
Rípodas.Reproducción del escudo del palacio
En la fachada principal, junto a la ventana derecha de la primera planta tiene un reloj de sol empotrado en el muro de mampostería. Es del año 1687 (SPbrE 8” ¿8 de septiembre de 1687?) Generalmente los números horarios de los relojes de sol van grabados en la piedra. En el reloj se ha rebajado la banda horaria, de tal manera que las horas y la inscripción están en relieve. De VIII de la mañana a VII de la tarde los números son romanos, excepto las doce que están escritas en arábigos. Líneas más cortas de medias horas.
Rípodas. Reloj de Sol del palacio
Entre las pocas casas que componen el poblado vemos algunas antiguas, reformadas y no, fachadas con paramentos de sillares, portadas con arco de medio punto o adinteladas, con claves en las que domina el JHS y el año de construcción.
De las casas tradicionales de Rípodas, unas han sido reformadas con obras acordes con los tiempos modernos, mientras que otras han sido cerradas y permanecen deshabitadas.
Quedan algunas casas tradicionales sencillas, construidas con mampuestos y adobes, que se encuentran cerradas desde la segunda mitad del siglo pasado. De igual forma, se ven algunas casas de nueva construcción que rompen la tradicional línea rural.
Rípodas conserva el edificio de la pequeña escuela, transformado en vivienda que se encuentra cerrada y que estuvo operativa hasta la década de los sesenta del siglo XX. Es muy similar a otras de los valles vecinos. El edificio incluye la vivienda para el maestro/a
Rípodas. Edificio de la antigua escuela
También luce un hermoso frontón descubierto. Se denomina Beti Alai y fue construido en el año 1958, según dice en el frontis. Era el único frontón del valle, ya que disponía de pared lateral, frente a los de los demás pueblos que utilizaban para el juego de pelota un muro, generalmente del edificio de la iglesia, sin pared lateral. Estos se denominaban "rebotes"
Rípodas. Frontón Beti Alai
Junto al frontón, está ubicado un crucero que corresponde al gótico final. Anteriormente estaba enclavado al S del pueblo, junto al Camino de la Cruz. Fue restaurado en 1952 y emplazado en su lugar actual. Se levanta sobre dos escalinatas cuadradas de cemento. La base es cuadrada en su parte inferior y octogonal en la superior. Sobre ella se eleva una columna octogonal rematada en un capitel con hojas de parra y uvas sobre la que apoya la cruz. En el anverso figura Cristo Crucificado sobre una calavera y la Virgen en el reverso.
Dejamos
Rípodas y continuamos por la carretera NA-150 hacia Aoiz. Como a un
kilómetro encontramos el desvío de la estrecha carrera NA-2100 que se
dirige a Urraúl Alto (Elcoaz). Tomamos esta carretera y al llegar a
Sansoáin observamos un cruce del que sale la carretera NA-2152 que se
dirige por espacio inferior a dos kilómetros al poblado de Nardués
Andurra.
Narduès Andurra. Visitamos este poblado el mismo día que el derruido caserío de Muru del que descendimos a la carretera NA-2152 y llegamos a este poblado. Desde la distancia observamos que en él destacan el edificio de la iglesia de San Martín y algunas antiguas casas.
La iglesia de San Martín es del S. XII-XIII. Está muy deteriorada. Es un edificio de época medieval en estilo románico tardío. Tiene un ábside semicircular, es de nave única con la torre campanario de planta cuadrada a los pies. Al exterior conserva los canecillos originales sin figuras para el soporte del alero del tejado y los contrafuertes que manifiestan la estructura interna de la construcción. Hay una pequeña sacristía adosada al lado derecho de la cabecera.
Se accede al interior por el lado de la epístola por una puerta de arco de medio punto protegida con pórtico moderno. La cubierta de la cabecera es de bóveda de horno de directriz apuntada y la nave se cubre con bóveda de cañón apuntado sobre fajones que apoyan en ménsulas adosadas a la pared.
Como nota particular, en la portada, sobre un sencillo arco de medio punto, tiene un crismón circular trinitario, de seis brazos, con aro marco y sin anillo central. Tiene la tilde de cruz en el vano de la P, el Alfa de doble pico, la Omega abierta, y la S muy grande. Es tosco y sobrio. Nardués Andurra. Iglesia de San Martín. Portada, crismón.
Nardués Andurra. Casa señorial de Juanbelz
Ojeamos su interior y vemos una profunda y bonita entrada con un arco de piedra decorado en las caras interiores. Al fondo tiene una escalera central que permite el acceso a las plantas superiores. A la derecha de la escalera, se ubica el pozo del que se suministraba el agua a la casa y a la izquierda un molino manual de café de principios del siglo XX .
Nardués Andurra. Casa Juanbeltz. Portada e inscripción en el dintel.
Los pozos eran el medio habitual para el suministro de agua en un paisaje seco y carente de ella. Estos eran particulares o comunales. Estas casas grandes disponían de pozos propios que aún conservan, tanto en el interior de la casa como en sus dependencias inmediatas, como patios y huertos. Nos interesamos por la antigua bodega para la elaboración de vino que conserva en su planta baja. El lagar para la pisada de la uva tiene de dos conductos para la salida del mosto. La bodega conserva varios toneles de madera para la maduración del vino.
Una última nota de esta casa es la aparición de una teja firmada. Es una teja de color amarillento recogida por Donald O’Connor en casa Juanbelz. Tiene 25 cm en la boca y 17 cm en la cola. Su espesor es de 1,7 cm junto a una longitud de 51,5 cm. El acabado de la superficie se realizó mediante el alisado. Grabado. Con un punzón, el tejero grabó su nombre en el barro fresco: Nicolás Ugarte. Aunque Ugarte y Huarte popularmente se pronuncian igual, si el grabado lo efectuó el tejero, como así parece, no parece que haya dudas sobre el apellido reflejado.
(TEJAS Y LADRILLOS CON GRABADOS, PROCEDENTES DE NAVARRA. Pedro Argandoña Otxandorena. Kobie Serie Antropología Cultural nº 15: 167-180. Bilbao - 2011)
Narduès Andurra. Casa de Paulo, reformada con dos fachadas.
Es de planta rectangular con un patio en el centro, de dos alturas y con las cubiertas a dos aguas. Conserva una gran portada de medio punto con acceso a un patio interior donde se encuentra el antiguo pozo de agua.
Con las reformas se le ha creado una segunda fachada de corte moderno con un acceso nuevo en el que se han aplicado elementos antiguos, como un dintel arqueado de madera, y se le han abierto nuevas ventanas con arcos redondeados en lugar de las tradicionales rectangulares de la casa.
Nardués Andurra. Casa de Paulo. Patio interior con el pozo al fondo.
Otra casa que nos llama la atención es Casa Urdániz, en el extremo S del poblado, es de grandes dimensiones y de tres plantas con la cubierta a tres aguas. Está adosada en la fachada con otra casa deshabitada y envuelta de edificios de almacenes y garajes, que denotan claramente su ruralidad. Conserva la portada de medio punto, pero su fachada está muy reducida por la casa adosada que ocupa la mitad de ella. Nardués Andurra. Casa de Urdániz en medio de garajes y almacenes Muy cerca de ella se halla Casa Bornás, deshabitada, de dos plantas y tejado a cuatro aguas, a la que se ha añadidod un almacén adosado al muro S. En este muro y sobre el tejado del garaje conserva una ventana con sillares y arco conopial en una zona del edificio al parecer el más antiguo de la casa.
La Casa del Irlandés se halla en el lado N del poblado, en las proximidades de la iglesia. Es de reciente construcción, en torno al año 2000. Es de dos plantas, cubierta a dos aguas y de grandes dimensiones. Es evidente su modernidad, por su estructura y formas de puertas y ventanas, aunque también emplea una balconada con cinco vanos que recorre toda la fachada, práctica esta muy extendida por estos pueblos y valles durante el S. XX.
Nardués Andurra. Casa del Irlandés de reciente construcción
Nos llama la atención una casa de nueva y moderna construcción (2003-2004), tipo chalet. , próxima a la del Irlandés. Sus líneas constructivas se desmarcan totalmente de lo tradicional en un poblado tan apartado. Pero lo cierto es que en todos los poblados de la Zona Pirineo se ven este tipo de construcciones, no como vivienda permanente, sino como vivienda temporal, de tiempo libre y de vacaciones. Esta la construyó un miembro de la familia de Casa Urdániz Nardués Andurra. Chalet de Casa Urdániz
Al NW del poblado, nos fijamos en una nave ganadera en la que observamos muros antiguos integrados en los de nueva construcción. Preguntamos por ello y nos informan que los muros antiguos corresponden a la Casa del Roncalés que, efectivamente, al ser deshabitada en el S. XX, se levantó una nave agrícola en su lugar, aprovechando los muro que estaban en buen estado para la nueva construcción Nardués Andurra. Nave ganadera que ocupa el espacio de la antigua Csa del Roncalés.
Sansoáin Regresamos a la carretera NA-2100 de Urraúl Alto e inmediatamente nos encontramos con este poblado elevado sobre un promontorio por encima de la carretera Y con algunas naves agrícolas y ganaderas en su entorno. Un pequeño ramal de esta carretera nos sube al poblado.
Sansoáin fue concejo hasta el año 2006, a partir del cual quedó integrado en el concejo de Artieda. Es un pequeño y compacto poblado que tiene, aunque muy próximos entre sí, como dos barrios de casas. En el barrio alto destaca la iglesia de la Presentación, y en el barrio bajo antiguas y grandes casonas junto a otras sensiblemente inferiores La iglesia de la Presentación es una construcción de estilo románico rural tardío. Es de finales del siglo XII, muy reformada, sobre todo en el interior.
El
retablo es neoclásico, de hacia 1800, con policromía imitando a
mármoles. Son barrocas las antiguas tallas de San Pedro y San Pablo y
la escena de la Presentación. Tiene también un retablo dedicado a la
Virgen de Nieva, con una imagen de la Virgen del siglo XVIII, de estilo
barroco popular. En el sotocoro se ubica una pila bautismal de piedra.
Sansoáin. Crucero. Las casas de Sansoáin no difieren mucho de las del resto de poblados de Urraúl Bajo. Son antiguas, restauradas o reformadas, y de grandes proporciones con cubiertas a cuatro o dos aguas. También hay algunas de nueva construcción sobre solares antiguos. Algunos edificios se encuentran en su estado original. Merece la pena destacar: Casa Ilabarren es de dos plantas y muy voluminosa. Está restaurada. Tiene una portada de medio punto de grandes dovelas y clave del JHS, un tanto deteriorada. Junto a ésta, tiene en la fachada una segunda puerta, pero es muy reciente. Parece estar incrustada de forma asimétrica en un gran arco tapado. Es como si en su lugar hubiera habido anteriormente otra portada. Está situada bajo una ventana geminada de medio punto, sin parteluz.
Casa de Tejada es de tres plantas y gran volumen. En la fachada tiene un paramento con la portada con arco rebajado, sobre ella una ventana y sobre esta un adorno emblemático con el año 1817.
Casa Tejada la Nueva está en el solar de una antigua casa de la que conserva la portada de medio punto algo apuntado con su clave del JHS. El conjunto del edificio rompe el tradicional estilo de las casas rurales del valle
Casa de Enrique es de dos plantas y conserva su antigua estructura y fachada con el añadido de dos balcones en las ventanas de los extremos de la planta superior. En la planta baja tiene la portada de medio punto de grandes dovelas y clave con el JHS del que cuelga una rama curvada. Tiene tres puertas más, dos pequeñas en los extremos y otra un poco mayor pegada ala portada principal.
En una piedra lateral de la izquierda de la portada tiene una grabación toscamente labrada que representa un escudo con banda cruzada de arriba abajo y ubicado entre dos aves (posiblemente un águila bicéfala, muy presente en la heráldica histórica de Navarra)
Sansoáin. Casa de Enrique. Escudo grabado en la portada
Casa de Pandilla esta situada junto a la iglesia en lo más alto del poblado. Es una casa de dos plantas que ha sido reformada totalmente, especialmente en su fachada, en la que se ha cambiado la antigua portada con arco de medio punto y clave por otra fachada moderna con puerta cuadrangular con los laterales de sillería y el dintel de hormigón simulando ser dovelado.
Sansoáin. Clave de Casa de Pandilla (Dibujo de J. Cruchaga y Purroy).
La puerta se encuentra cobijada bajo una especie de pórtico formado por un amplio balcón de moderna estructura de madera. En el lado de la fachada situado al margen del balcón se ha colocado un escudo de piedra de reciente ejecución. La casa contiene en la actualidad dos viviendas.
La antigua Casa de la Abadía es de dos plantas más el desván. Es de planta irregular. En la fachada, tanto la puerta de acceso con la del balcón de la planta superior tienen un arco rebajado de ladrillo. Hoy día está transformada en la Casa Rural El Encuentro. También, en solares de viejas casas que fueron derribadas, se han construido modernas viviendas de tipo residencial. Son las cuatro viviendas, una de las cuales se identifica como Etxeberri, ubicadas en la calle que asciende a la iglesia.
Casa de Primitivo es una vieja casona, que contiene una vivienda cerrada y amenazando ruina. La portada es un paramento de sillares con un arco de medio punto de piedra en la puerta y con la clave JHS en la dovela central que se halla partida por la mitad.
En Sansoáin también hubo escuela hasta la segunda mitad del siglo XX. El antiguo edifico se ha remodelado para acoger dos viviendas residenciales. Igualmente, conserva el frontón, aunque se utilización como tal es mínima.
Por último, en Sansoáin no podían faltar los edificios destinados a corrales, almacenes, garajes, etc. Es muy curioso uno de ellos, situado junto a la Casa de Tejada, que es de planta cuadrada y figura como la base de una torre de las varias que hemos visto por estos pueblos. También los huertos familiares aparecen entre las casas o en sus proximidades
Grez Tras visitar el PEH de San Salvador en Sansoáin, descendemos a la carretera NA-2100 y unos metros adelante tomamos un ramal de ésta, la carretera NA-2101 por la que llegamos a la NA-150 de Aoiz a Lumbier que llega desde Artajo, la seguimos en dirección S, y legamos a Artieda. Antes de entrar en el poblado tomamos la NA-2455, cruzamos el río Irati por el puente de Grez y ascendemos a este poblado.
Es un pequeño núcleo de casas en el que destacan dos edificios. En lo más alto se encuentra la remozada exteriormente iglesia de San Sebastián y Santa Quiteria, protogótica rural de entre los S. XII y XIII. La cabecera es recta y tiene la sacristía adosada a ella. A los pies se levanta la torre con dos grandes vanos para las campanas. Una sencilla portada con arco de medio punto apoyado sobre impostas permite el acceso al templo.
En su interior, pendiente de restauración, los vecinos nos recuerdan tres elementos que ya no se encuentran en ella. La pila bautismal medieval, con relieves de arquillos que la circundan, similar a otras del entorno. El coro de madera policromada del S. XVIII que se ubicaba a los pies de la nave. Y las campanas de la torre, en cuyos vacíos vanos sonaron durante muchos años. Estos elementos los llevó el arzobispado de Pamplona a otras iglesias abiertas al culto o al museo diocesano.
El interior, en espera de restauración, es de planta rectangular con dos nichos laterales en arco escarzano y cubierta con bóveda de arco apuntado. El retablo, al que le falta su mitad inferior, es de estilo romanista de principios del S. XVII. Grez. Interior de la iglesia y la parte del retablo que queda. Recientemente en los muros han aparecido pinturas decorativas realizadas en reformas posteriores a su construcción. Representan figuras geométricas que se ven en otras iglesias de los valles vecinos, Besolla, Ardanaz, etc.
La pared de la cabecera de la iglesia, junto a la recrecida de la sacristía, ejercía de frontis para el pequeño frontón, hoy desaparecido, que había en el pueblo.
Antiguo frontón antes de la restauración de la iglesia
El segundo edificio es el palacio cabo de armería de estilo barroco del S. XVIII. Tiene tres plantas con los muros de sillarejo y un paramento central de sillería en la fachada con puerta central y ventana superior adinteladas.
En la tercera planta la compone una galería de arquillos de medio punto de ladrillo, cubierta por un doble alero de madera. La fachada se prolonga en desnivel, con sillares en las ventanas y rejas en las de la segunda planta.
En el entorno de estas dos edificaciones se encuentra el caserío del poblado. Observamos Casa de José Mª Iriarte y Casa de Barcelona, dos casas de finales del S. XIX o del XX, de grandes dimensiones, con dos plantas y desván y balcones en la fachada. Están enlucidas. Casa de Barcelona aparenta más reformas y está habitada permanentemente, Casa de José Mª Iriarte, aunque sus propietarios están permanentemente en Grez. residen en Pamplona.
Otras casas han sido totalmente reformadas, como Casa de la Bruna con un torreón mochado, transformada en casa rural, denominada Torreón de la Bruna. La Casa del Pastor, ha sido igualmente reformada y transformada en casa rural, denominada La Coquetona.
El palacio disponía de varios edificios y viviendas para los distintos menesteres de la vida diaria. Por encima del palacio observamos un edificio adosado a una nave ganadera que bien pudo ser por su estructura y ubicación un torreón de vigilancia. Así mismo frente a la portada del palacio, una antigua vivienda, hoy un almacén de todo tipo de objetos, era la vivienda de los empleados del palacio. En la planta superior la vivienda y en la planta baja corrales y almacenes.
Vemos, además, otros elementos arquitectónicos comunes en todos los pueblos de Urraúl Bajo. Casa de Olleta conserva su vieja fachada con una gran portada de granito con arco de medio punto y clave con escudo.
Apreciamos en la fachada de esta casa una piedra incrustada en el muro, bajo la ventana de la derecha. Su forma cuadrada y un punto que puede ser el apoyo de un gnomon partido nos da a pensar de que se trata de un reloj de sol que ha perdido su relieve.
Grez. Casa de Olleta. Posible reloj de sol en la fachada.
Otros detalles de interés son las portadas de dos casas. Son las de la Casa de la Abadía, adosada a la iglesia de la que se conserva la fachada con la portada de medio punto, y la de Casa de Eskuberri, adosada al palacio, que conserva un arco apuntado.
Grez. Antiguas cuadras del palacio.
Artieda De Grez regresamos a Artieda Es el más poblado, la capital del valle y sede del ayuntamiento de Urraúl Bajo. Nos damos una vuelta por el pueblo y observamos varías cosas interesantes..
En la parte baja del pueblo el primer edificio con el que topamos es un antiguo colegio religioso, posteriormente transformado en apartamentos turísticos. Hoy día lo ocupa la asociación Arterra (40 personas), con un modelo de organización similar a una ecoaldea. Junto a él están los edificios de la antigua estación del tren Irati por donde transcurre la hoy proyectada y denominada "Vía Verde del Irati".
Ascendemos al pueblo y observamos el edificio de la iglesia de los santos Cornelio y Cipriano. Es gótica de origen medieval, con evidentes reformas y añadidos. En el exterior destaca la portada renacentista con líneas neoclásicas del S. XVI.
En el
interior destacan el retablo romanista del S. XVII, la balaustrada del
coro y la pila bautismal en el sotocoro, incrustada en el muro
posterior. En el atrio hay otra pila bautismal utilizada en alguna
ocasión para jardinería.
El
palacio Cabo de Armería de Artieda data del S. XIV. Es una estructura
cuadrada con un gran patio en el centro y formada por varios cuerpos con
cubierta a dos aguas, entre los que destacan las dos torres de planta
cuadrada y cubierta a cuatro aguas. Tuvo varios propietarios. Entre
ellos, Ochoa Périz, señor de Artieda, en 1357. Johan de Uriz era señor
del palacio en 1432.
Lope de
Esparza lo era desde 1537, cuando lo decoró con tapices traídos de
Flandes. En 1726 pertenecía al marqués de Bessolla
En la fachada SW del palacio se abre un arco de medio punto que cobijaba una puerta de madera con un escudo de cinco flores en la parte superior. Hoy no están ni la puerta ni el escudo. En sus muros se abren diversos tipos de pequeñas ventanas: cuadradas, rectangulares, geminadas, una cuatrifora en la torre de la fachada y diversas aspilleras por los muros y torres. Está cerrado y sensiblemente deteriorado.
Pero, además, en Artieda se conservan casas y casonas de los S. XVII y XVIII, con sus escudos y claves que denotan tal categoría. Se ve alguna en su estado antiguo, pero la mayoría han sido reformadas y transformadas para las necesidades actuales.
Junto a Casa de Orbáiz se encuentra Casa de la Cirila con una gran portada de medio punto y clave con el JHS decorado, ventana superior enmarcada con sillares y alfeizar moldurados
Otras casas de menor volumen también conservan detalles, como portadas, ventanas y otros elementos que denotan su antigüedad original.
Otras casas anteriores al S. XX fueron reformadas durante este siglo dotándolas de balcones y miradores, artesanos enlucidos y otorgándoles una imagen moderna
Pero conserva casas y edificios de esta misma época más modestas, sin enlucidos y con sus muros de mampostería y de sillarejos descarnados y caravistas.
Entre el caserío llaman la atención las fachadas de algunas casas cerradas o arruinadas. Es el caso de Casa de Ventura. Los muros son de sillarejos y mampuestos con la portada y ventanas enmarcadas con sillares. La portada es adintelada con dovelas. Sobre la puerta, incrustado entre los sillares de la ventana superior, tiene un escudo con cinco flores de lys.
Casa de Juan Beltrán es una antigua casa, hoy cerrada, que conserva en su fachada varios detalles interesantes. Los muros son sillarejos y mampuestos con sillares en la portada, ventanas y esquinas. Su portada es un arco apuntado con grandes dovelas. En la planta superior tiene tres ventanas. Las dos laterales presentan alfeizares moldurados. La del centro ha sido totalmente reformada y transformada en balcón.
Tiene dos claves. La primera en el vértice del arco de la portada con el JHS y tres círculos decorativos sobre él. La segunda se ubica sobre la ventana lateral de la planta baja, a la izquierda de la portada. Esta ventana posiblemente sea la que se quitó en la segunda para instalar el balcón. La clave contiene el JHS sobre una banderola vertical y con dos espirales decorativas.
Artieda. Claves de Casa de Juan Beltrán
Clave de la portada Clave de la ventana
Pegada a Casa de Juan Beltrán está Casa de Igal. Externamente esta casa no aparenta interés alguno, pero en la planta baja conserva una antigua bodega. Esta bodega tiene tres dependencias. La primera es el espacio del lagar donde se exprimía la uva mediante el pisoteo de la misma, con su curioso conducto para la salida del caldo. En ella también conserva una prensa manual.
Artieda. Bodega de Casa de Igal. El lagar
La segunda dependencia era para la de elaboración y almacenaje del vino. En ella se encuentran diversos toneles (cubas) de madera y vasijas de distintas capacidades para la fermentación y maceración, así como para el almacenaje del vino elaborado. La tercera dependencia era para las herramientas y utensilios de la bodega como taller para guardar y reparar los distintos utensilios que pudieran estropearse, como toneles, cestos, etc.
La mayoría de las casas de Artieda están reformadas, adquiriendo un aspecto más moderno. Algunas son de nueva construcción sobre solares de casas anteriores o de edificios que eran almacenes, corrales o de usos similares. Unas mantienen un cierto aire tradicional y otras presentan líneas totalmente modernas.
Artieda dispone de una sociedad gastronómica, cultural y recreativa que sirve de encuentro para las personas del pueblo y a sus visitantes, especialmente durante los fines de semana, festivos y periodos de vacaciones.
Artieda. Sociedad Gastronómica, cultural y recreativa
Dispone también de un pequeño y cuidado frontón, tipo rebote descubierto, que permite a niños y mayores la práctica deportiva y lúdica
Artieda. Frontón
Joven pelotari en el frontón
A la salida de Artieda hacia Rípodas vemos este gran edificio religioso de corte moderno. Fue un colegio de religiosas y hoy una casa de espiritualidad de las Hnas. de la Caridad de Santa Ana, según dice el indicador de la misma.
San Vicente
Salimos de Artieda por la NA-150 en dirección SE, hacia Lumbier. En Rípodas, tomamos la NA-2405 por la que cruzamos más adelante el río Irati y ascendemos al poblado de San Vicente, un pequeño núcleo de casas, tipo rural, enclavado sobre la terraza occidental del río Irati.
El puente romano de San Calaveris. Al N del pueblo de San Vicente, sobre el barranco de Apardués que cruza de W a E, bajo el asentamiento del desolado poblado de Puyo por el SW, se localiza el puente romano de San Calaveris.
Es un
puente de piedra, de un solo ojo en arco de medio punto ligeramente
apuntado, con contrafuertes en sus extremos. La presencia de este puente
es signo evidente de que alguna calzada romana discurría por esta zona.
San Vicente. Puente de San Calaveris.desde el NW
San Vicente Regresamos al poblado de San Vicente en el que destaca el macizo edificio de la iglesia protogótica rural de San Andrés con la cabecera recta y torre prismática con campanario a los pies.
La portada es del S. XIV. Bajo un guardalluvias moldurado, está la puerta con un arco apuntado formado por cuatro arquivoltas baquetonadas que se sostienen sobre capiteles corridos, decorados y apoyados en sus respectivas columnas.
San Vicente. Iglesia de San Andrés. Portada.
En el interior carece de retablo, colocando el Crucificado en el centro del muro de cabecera y San Andrés y la Virgen en sendas peanas de madera. En el lado izquierdo, a modo de capilla, tiene un nicho de arco escarziano con la imagen del Sdo. Corazón de Jesús. A los pies tiene un coro de madera bajo el que se encuentra la pila bautismal sin elementos decorativos. Todo el conjunto está muy bien cuidado.
San Vicente. Pila bautismal de la iglesia de San Andrés.
La sacristía está cubierta con una bóveda de arista fabricada con pequeñas piedras. En ella se conservan dos estelas del pueblo y el reloj de sol de San Vicente. Este reloj estuvo depositado durante quince años en el museo etnográfico Julio Caro Baroja de Ayegui. En el año 2005 fue devuelto a la merindad de Sangüesa y depositado donde actualmente se encuentra.
San Vicente. Bóveda de arista de la sacristía de la iglesia. Es una placa de piedra en cuya superficie tiene grabado el reloj, ocupando todo su espacio. Carece de marco rectangular y los números están grabados sobre las líneas en el interior del reloj. Estas parten del orificio de gnomon y llegan hasta el extremo de la piedra. Está numerado de 6 de la mañana a 6 de la tarde, con números arábigos. El desaparecido gnomon tenía dos apoyos, el de Lleva la inscripción del año 1838.
San Vicente. Vista general del palacio desde el NE.
Las plantas S y W han sido reformadas para viviendas, la N y la E conservan el muro exterior, preparados para futuras tareas de restauración.
San Vicente. Fachada del palacio
Al igual que en el resto de poblados del valle, San Vicente conserva algunas casonas provenientes desde el S XVII con elementos distintivos de la posición social de sus propietarios, con claves e inscripciones en sus fachadas. También se ve algún edificio de vivienda y corrales en su estado original y casas reformadas con dependencias transformadas.
San Vicente. Vista general del palacio desde el SE.
San Vicente. Casa del Cazador
Igualmente la fachada está afectada por la apertura de dos balcones uno a cada lado. Sobre el balcón de la izquierda aparece la silueta de una gran ventana geminada En un lateral de ésta tiene una ventana geminada con los arquillos apuntados y sin parteluz.
Casa de Salas conserva su antigua fachada con evidentes reformas en las ventanas, colocadas entre sillares. La puerta es un arco de medio punto con la clave desaparecia. La fachada acoge también una puerta lateral de arco rebajado de acceso a las antiguas cuadras de la casa, ya que sobre ella se conserva un gran ventanal para el acopio de las hierbas y de la paja para alimentar al ganado doméstico
La denominada Casa de Uli es muy curiosa. Tiene una amplia fachada enlucida y con cuatro balcones en la planta superior, decoración muy propia de principios del S. XX. Tiene adosada por el W una casa, denominada la casa pequeña, recientemente restaurada, que conserva diversos elementos arquitectónicos antiguos, como dinteles, ventanas, clave, etc.
San Vicente. Casa de Uli y clave de la casa pequeña: "FIDEL LABARI LA HIZO. AÑO 1693"
San Vicente. Escudo que dicen pertenecer al palacio de Rípodas.
La Casa de Murillo también corresponde a este tipo de construcción de principios del S. XX. Sobresale en su decoración el resalte en relieve de las puertas y ventanas de sus tres plantas. En la segunda planta tiene dos balcones, uno en cada extremo, y dos ventanas grandes en el centro, sobre las que tiene un escudo
La casa de María Andrés es similar a las dos anteriores en lo que a estructura y decoración se refiere. Es de forma muy alargada, lo que da a pensar que se trata de la fusión de dos casas. Tiene dos plantas y desván. La fachada tiene cinco balcones con la puerta adintelada.
San Vicente. Casa de María Andrés.
Casa de Miguéliz ha sido reformada recientemente. Los muros de son de piedra cara vista y los aleros, dinteles de puertas y ventanas de madera. La fachada posterior ha quedado también reformada, ampliando las ventanas y reformando la estructura de la cubierta. Conserva los elementos decorativos de la fachada.
San Vicente. Casa del Secretario. La
conocida como Casa del Cura ha sido renovada en la cubierta a cuatro
aguas y en las ventanas y conserva la fachada rústica original de
mampuestos y sillarejos en los muros y con sillares en
San Vicente. Casa del Cura.
Dos detalles nos llaman la atención en San Vicente. Una ventana a nivel de calle de Casa de Santos, con arco rebajado, que era una puerta y se ha transformado en ventana en la que se ha colocado un denso matojo de arbustos colgantes. Y el frontón que aprovecha el muro de la torre de la iglesia para frontis, al que se le ha añadido
San Vicente. Ventana de Casa Santos.
San Vicente. Frontón
San Vicente. Antiguo molino desaparecido. (Foto: www.misescapadaspornavarra.com).
El molino de San Vicente dejó de funcionar en el último cuarto del S. XX. En el año 2015 se derribó el edificio del molino que se encontraba muy deteriorado. En los inicios del S. XXI, reformados y ampliados el canal y la presa, se instaló unos metros arriba del antiguo molino la central hidroeléctrica de San Vicente
Tabar. De regreso de nuestra visita a los despoblados de Aizpe y Apardués, entramos en Tabar, situado a pie de la carretera NA-2400. Tabar es, tras Artieda, el poblado más habitado del municipio, cosa que se percibe en una panorámica del pueblo.
Poco antes de entrar en el poblado vemos una fuente medieval con toda su estructura descubierta. Es la "fuente grande". Era el principal pozo o aljibe de abastecimiento de agua potable del pueblo hasta 1960. La forma de su bóveda es piramidal truncada, de cañón. Es bastante profunda ya que tiene para llegar al fondo una escalera con 33 peldaños.
Tabar. Fuente medieval
Tabar dispuso de una segunda fuente, del S. XVI, ubicada en el entorno de Era la "fuente chiquita". Disponía de dos espacios, la fuente y el abrevadero para los animales. Fue sustituida en los años sesenta por otra denominada la "fuente nueva", junto a casa Bañes, con un espacio de descanso y recreo.
Tabar. La fuente nueva en la actualidad. En Tabar también había un lavadero, ubicado a cien metros del pueblo, en el camino de Nardués. En la década de los sesenta fue demolido y su lugar tapado.
Tabar está documentado desde el S. X cuando aparece en el documento de donación de Apardués a Leire, y se extiende a lo largo de la Edad Media, época de la que quedan pocos restos. Las casas del compacto caserío provienen en su mayoría de la Edad Moderna, a partir del S. XVII. Está atravesado por diversas calles, hoy cementadas, para el acceso a todas las viviendas.
Tabar. Casa de Sebastiana.
Tabar. Barrio de Azcunia al S. del poblado
Urraul Bajo fue romanizado en el s. II a C. como lo confirman los abundantes restos arqueológicos en poblados de la época. Entre ellos, los de una calzada romana, cuyos vestigios aparecen en el camino de Tabar a San Vicente, en un tramo de la calzada romana que parece conectaba la ciudad de Ilumberri (Lumbier) con el enclave de Iturissa (Espinal-Burguete) y el paso de Ibañeta.
Una hipótesis sobre esta calzada es que procedía de la calzada Tarraco-Oiasso (Tarragona-Irún) que llegaba de Sangüesa y Liédena a Lumbier, y que se dirigía a Pamplona por el Alto de Loiti. En Lumbier nacería de ésta la Calzada del Pirineo, que por Tabar, San Vicente (puente de San Calaveris) y Artieda (puente grande) continuaría por Lónguida (puente de Murillo), Aoiz y el Valle de Arce hasta Roncesvalles y el Pirineo
Puente romano de San Calaveris (San Vicente)
Esto quiere decir que Tabar ya existía en el siglo IV de nuestra Era, pues los romanos dominaron la península Ibérica desde el s. II a. C. (218), hasta principios del s. V d. C. Uno de los hitos de este tramo de calzada era el gran puente de siete arcos que salvaba el río Irati junto a la actual presa de Artieda. Una gran riada en 1787 inició su destrucción, siendo posteriormente reutilizadas sus piedras para la construcción de la presa de Artieda, construida para suministrar agua al molino de San Vicente. Otra riada, esta en 1981, dejó a la vista antiguas estructuras del empedrado de la calzada a su paso por el entorno del puente de Artieda.
En Tabar se han hallado otros restos romanos (monedas, cerámica, fragmentos de columnas, etc.) que han aparecido bajo el suelo de algunos campos cultivados. Los restos pueden verse en el Museo de Tabar. Sería muy interesante la realización de una excavación arqueológica que con muchas probabilidades daría con un poblamiento romano en Tabar. En el caserío destaca el edificio de la iglesia de San Juan Bautista. Es del siglo XVIII, de estilo barroco, sobre restos de una edificación anterior de época medieval, de la que se conserva el espacio de nave
Tabar, Reloj de sol en la iglesia.
En el
tercer contrafuerte, sobre una ménsula moldurada, se encuentra el reloj
de sol.
Posiblemente se trate de una pieza recuperada de la anterior iglesia. Se
restauró utilizando pintura de tres colores: rojo, blanco y azul. Las
horas están numeradas con arábigos. El muro está bien orientado al sur y
el reloj marca la una a mediodía. El gnomo es una varilla acodada. El
Anclaje de sujeción está a la derecha del sillar.
En el interior destacan el retablo renacentista del S. XVI, un crucificado del S XVI y una pila de agua bendita medieval.
El palacio de Lobera o del marqués de Izco es una construcción del siglo XVII. Es un edificio cuadrado de tres niveles. Conserva la fachada con puerta adintelada entre pilastras decoradas con rombos y espina de pez sobre las que se apoya un entablamento moldurado. Sobre la portada tiene una ventana flanqueada por pilastras estriadas y coronada por un frontón triangular decorado con pirámides y bolas. Se encuentra en estado de ruina. Le faltan la tercera planta y la cubierta
Tabar. Escudo del Palacio de Lobera.
En su
interior nos llama la atención dos piedras del muro juntas y decoradas con
rectángulos festoneados. Están ubicadas sobre una gran piedra, bajo la que
sobresale otra acanalada similar a las que se ubicaban en las bodegas
para canalizar el caldo del lagar a las cubas o toneles destinados a la
fermentación. El lagar se situaría en el patio exterior al otro lado del
muro.
Tabar. Palacio de Lobera. grabado de pendón
El Museo
de Tabar pertenece a la Fundación Jaureguízar que restauró una casa del
s. XVII, para establecerlo. Contiene objetos de interés histórico,
arqueológico y artístico del patrimonio familiar, llevado a cabo por la
familia durante siglos con el objetivo de coleccionar y exponer sus
obras de arte como oferta cultural de la región.
Está distribuido en cuatro salas, una dedicada a la pintura y escultura de los siglos XVI al XIX, otra para la hidalguía del s. XVII, una tercera para armas históricas y la cuarta para arqueología en la que están expuestas las piezas romanas y medievales del entorno.
Tabar. Casa Museo Jaureguizar
Existen otras casas que conservan interesantes elementos arquitectónicos de tiempos anteriores.
Casa de Julián. Según dice la placa colocada sobre el dintel de la puerta, la hizo el párroco D. Miguel Labari (1663-1686) en el año 1671.
Pero en Tabar también hay casas de nueva construcción sobre antiguos o nuevos solares, cambiando su estilo tradicional por otro más moderno.
Existen, además, casas que en sus fachadas, portadas o en su estructura tienen algunos detalles de interés. Por ejemplo:
En las portadas dominan las adinteladas con piedra o madera, pero también se ven de arcos de medio punto y rebajados
Además, de algunas casas en ruinas quedan los muros exteriores a los que se les ha aplicado alguna protección para evitar el continuo deterioro. Estos muros permiten ver su antigua configuración.
En Tabar también hay casas tipo chalet cuya arquitectura y configuración difieren de la tradicional construcción de las casas de tipo rural de estos pueblos.
Finalmente, un pequeño edificio construido en 1922 y adosado al muro oriental de la iglesia acogía la antigua escuela de Tabar. Hoy día el edificio conserva el nombre da la "escuelica", pero ha sido reformado y acoge las actividades de la sociedad cultural, recreativa y gastronómica para el pueblo.
Tabar. La "escuelica"
También nosenseñan algunas estelas discoideas que se hallan en casas particulares, como son la estela de Casa Juanfor, grabada en ambas caras. Le falta un trozo de la parte superior. Una cara tiene lo que parece ser el JHS y la otra una cruz con cuatro figuras, una en cada uno de los cuadrantes que forma la cruz. La de Casa Leoz tiene grabada una sola cara con la cruz florenzada.
En casa Irigoyen también tenían una estela que se encuentra expuesta en el Petrus Museum de Lizarraga (Izagaondoa). Aparte, en esta casa guardan restos de tres estelas hallados en el entorno del poblado. Una parece representar una flor, otra la estrella de David y la tercera podría ser la cruz de Malta o de los templarios en su forma redondeada.
Nardués Aldunate. Abandonamos Tabar en dirección a Lumbier para salir al Puente de Laída sobre el río Irati. Seguimos en direccion a la Venta de Judas y tomamos la carretera N-240 que asciende al Puerto de Loiti. A poco más de dos kilómetros llegamos a la entrada de Nardués Aldunate, al que descendemos.
Es un pequeño poblado situado al pié y al N de las estribaciones orientales de la Sierra de Izco. Se ubica en torno a campos de cultivo de cereales que se localizan en la hondonada que se forma entre las sierras de Izco al S y de Tabar al N. A 1,2 km al N del poblado, sobre la Autovía del Pirineo, se halla el paraje Oioz en el que, en la excavación realizada en el año 2009 con motivo de las obras de la autovía, se hallaron las estructuras de un asentamiento romano que pervivió del siglo I al V de nuestra era.
El yacimiento se localiza al lado N de la autovía sobre un gran talud creado para esta. Accedemos a él desde Nardués Aldunate por la pista que conduce al N, a Tabar. Inmediatamente después de pasar un puente bajo la autovía, tomamos a mano izquierda y ascendemos al yacimiento, hoy día nuevamente oculto bajo el suelo. La valla de la autovía protege al yacimiento. Muy cerca por el NW vemos las ruinas de la Ermita del Santo Cristo, incrustadas en un pequeño barranco.
Los resultados de esta excavación están expuestos en la revista Trabajos de Arqueología Navarra (TAN), Nº 27, Año 2015, Pag. 109-134 con el título "El yacimiento romano de Oioz (Urraúl Bajo, Navarra). Evolución y originalidad de un establecimiento destinado a la producción agrícola", cuyos autores son los arqueólogos Javier Nuin Cabello y María del Rosario Mateo Pérez, a quienes pertenecen las fotografías aquí expuestas.
Narduès Aldunate. Estructuras constructivas en la ínsula de Oioz La excavación puso de manifiesto un conjunto de estructuras, siendo la principal una insula (casa) compuesta por una serie de muros y otras construcciones que se agrupan y solapan entre sí. Este espacio viene delimitado por una calle de tierra pisada, parcialmente pavimentada con gravas, y por un muro de cierre por el este. Además de este edificio, se exhumaron dos lagares levantados sobre el suelo, una posible fuente asociada a un aljibe, tres depósitos en hoyo, 1 silo con una dolia (recipiente cerámico de grandes dimensiones) empotrada y varias manchas carbonosas dispersas por la parte norte del grupo principal de estructuras.
De la cultura material se recogieron 435 elementos metálicos. De hierro fueron 387 elementos, destacando dos llaves de mango articulado, dos fragmentos de pulsera, 1 punta de flecha, 71 clavos, 2 crisoles y un grupo de 104 escorias. De bronce fueron hallados 33 elementos, entre ellos 19 monedas romanas, 4 brazaletes (pulseras), 1 pendiente, 1 alfiler de tocado y una fíbula auccisa. De plomo se recogieron 13 elementos y de plata, 2 monedas.
También aparecieron objetos de vidrio y de hueso. De vidrio fueron 62 fragmentos, de los que solamente uno no corresponde a vasijas, es una cuenta.
Se trata de una cuenta de collar gallonada, similar a una naranja desprovista de su cáscara, de tinte verdoso azulado. De hueso de origen animal aparecieron cuatro objetos, tres agujas y un colgante. Cuenta de vidrio.
Colgante de hueso. Se hallaron igualmente cinco elementos de piedra, tales como una ficha de juego de arenisca, dos pesas de tejado, una lasca de sílex con retoques astillados y un fragmento de ara taurobólica de arenisca.
Pero por su abundancia destacan sobremanera los restos cerámicos con 6.869 elementos recuperados. La mayoría de ellos, 3.825 fragmentos, corresponden a vasijas de almacenaje tipo dolia, siendo los de ánforas muy escasos.
Muy
representativa es también la cerámica doméstica, especialmente la de
cocina: ollas y ollitas de cuerpo ovoide con elementos decorativos,
platos y escudillas.
Hoy día está totalmente arruinada y absorbida por una profunda vegetación que la oculta casi en su totalidad e impide el acceso a ella.
Nardués Aldunate. Ermita del Santo Cristo vista desde la autovía.
A esta ermita acudían el día 29 de junio vecinos de Nardués, Aldunate, Tabar y San Vicente para honrar al patrón. La imagen del Crucificado la compraron a los de Tabar, lo que les valió a estos el apodo de "vendecristos", según José Mª Iribarren.
Nardués Aldunate. Ruinas de la ermita del Sto. Cristo
Pero es probable no fuera la única ermita que existía en Nardués Aldunate. Se tienen noticias de, al menos, dos más: San Miguel y Santa María. De la primera no se puede identificar más que su toponimia, por encima de la carretera N-240 y más próxima a Aldunate que a Nardués.
De la de Santa María podemos establecer una hipótesis sobre unos posibles restos situados junto al camino (pista) de Lumbier. Accedemos a ellos por la pista que de Nardués se dirige al NE, a Tabar. Doscientos metros adelante tomamos otra que se dirige al SE, a Lumbiér, y en línea recta nos lleva al paraje conocido como Santa María, donde se han instalado unas estructuras ganaderas (vallado y muelle para carga y descarga del ganado). Todo este paisaje se produce en medio de grandes y ondulados campos de cereales.
Unos metros antes de estas estructuras vemos al S de la pista y pegada a ella una arboleda con un frondoso y denso grupo de matorrales en medio de una vaguada. En su interior percibimos con mucha dificultad gran cantidad piedras amontonadas que bien pudieron corresponder a los muros de la ermita de Santa María, situada en este mismo lugar o a pocos metros del mismo y que la concentración parcelaria habría desplazado a su ubicación actual. Apoya esta hipótesis, además de la toponimia del lugar, el hecho de que la parcela en la que se encuentra recibe el nombre de Campo de la Ermita.
Nardués
Aldunate. Posibles restos de Santa
María.
Nardués Aldunate. Casa de la Abadía en obras de reforma.
La iglesia de San Juan Bautista esta en lo más alto de un promontorio bajo el que se ubica el pueblo, distanciada del caserío. Se encuentra abandonada y en ruinas en el interior de un pinar, donde la densa vegetación la está destruyendo y donde aún es visible lo alto de la torre. Para sustituirla se emplazó la iglesia en el edificio de las antiguas escuelas, situadas en el centro del poblado, acondicionándolo para esta nueva actividad.
Nardués Aldunate. a la izquierda, la torre de la iglesia vieja emerge entre la vegetación. A la derecha, el edificio de las antiguas escuelas transformadas en iglesia De las casas de Nardués Aldunate destacan tres. La primera que vemos es una casa de dos plantas con una gran fachada de piedra, mitad sillería, mitad mampuestos y sillarejos. La planta baja corresponde a la entrada y a los antiguos pajares y corrales, hoy garajes y almacenes La primera planta es para la vivienda. Es de planta y cubierta irregular. La apertura de nuevas ventanas y balcones en la fachada es evidente. Conserva la puerta de medio punto, afectada por la instalación de un balcón sobre ella.
La segunda casa es de gran porte, de tres plantas, cubierta a tres aguas y gran fachada con paramento central para la puerta y ventanas centrales de las plantas superiores e individuales para las de los lados. La puerta es adintelada con dovelas decoradas con flores incrustadas en un fondo semicircular en la dovela central y cuadrado en las esquinas. En la dovela central, a modo de clave, tiene un medallón con el interior vacío.
La tercera casa se sitúa en lo alto del caserío. Es de dos plantas y sabayao con un edificio anexo de antiguo pajar o corral. En la fachada presenta horizontalmente tres ventanas en el sabayao, tres balcones en la planta de la vivienda, dos puertas laterales y una ventana en el centro en la planta baja. Todos ellos están alineados verticalmente mediante paramentos decorados.
La puerta lateral derecha es de medio punto, con una clave IHS en la dovela central, y sería la de acceso principal de la casa. La de la izquierda es cuadrada, adintelada con una piedra, sería el acceso a los corrales y dependencias de la planta baja. Entre los balcones central y derecho tiene una placa de piedra con dintel y alféizar moldurados en la que indica, además del IHS entre flores, el año de construcción (1746) y sus propietarios (Martín de Oroz y Catalina de Esain). Sobre la puerta del edificio anexo, una piedra inscrita, y al parecer partida, en la que dice el año de su construcción (1793) con la cabeza de una vaca y otra de una cabra de tamaño inferior.
Las casas y calles de Nardués Aldunate presentan por lo general buen estado. La mayoría de ellas están reformadas, con sus muros enlucidos o cara vista, con las cubiertas remodeladas a dos y cuatro aguas.
Pero queda alguna casa que aún conserva su antigua imagen que nos permite ver la estructura y detalles de su construcción.
Además de las casas, Nardués Aldunate tiene una bonita fuente-abrevadero. Es neoclásica, construida con sillares, incrustada en un paramento rectangular con arco de medio punto y con moldura de remate.
Nardués Aldunate. Fuente
Junto a ella se ha habilitado un pequeño jardín decorado con piedras que estaban diseminadas en el pueblo, como un monolito, un banco, una columna posiblemente de la iglesia, etc.
Los huertos familiares son otro componente del poblado de Nardués Aldunate. que les sirve a los ausentes vecinos para visitar cada día el poblado.
Aldunate.
Salimos de Nardués Aldunate a la N-240 y continuamos hacia el Alto de Loiti. A muy corta distancia tomamos el acceso a Aldunate. Su ubicación y características son similares a las de Nardués Aldunate, pero con algunas particularidades.
Al E del pueblo, en terreno de las antiguas huertas, se ha establecido un pequeño barrio de cuatro casas de reciente construcción destinadas al ocio y tiempo libre de familias que no residen en el pueblo.
En el acceso del poblado al barrio encontramos una antigua fuente, similar a la de Nardués, pero menos trabajada. Está construida con sillares de piedra. El nicho de la fuente tiene la cubierta lisa y plana Dispone también de abrevadero y de aljibe en la parte posterior, donde se colocó una bomba manual para la extracción del agua que permanece en su lugar.
Aldunate. La iglesia de San Facundo.
Aldunate.
Granja en el extremo W del pueblo.
Las casas tradicionales de Aldunate datan del S. XVII y XVIII. Hoy día se hallan restauradas, reformadas y transformadas. El ejemplo más claro es Iturbidenea, parte de ella habitada por sus propietarios y parte transformada en cas
Aldunate. Iturbidenea, hoy reformada y transformada parcialmente en casa rural
A pesar de las reformas, algunas casas conservan elementos tradicionales, básicamente los arcos de medio punto y paramentos en las fachadas.
Aldunate. Casa de Tomasa reformada
También se vemos una casa con la puerta adintelada de madera y apoyada sobre ménsulas. Dispone de dos entradas, la segunda con una corta escalera al exterior y da acceso a la escalera que asciende a la 2ª planta en la que se ubica la vivienda. También conserva la tradicional parra colgada y extendida por la fachada.
Aldunate.
Casa de Montse reformada que conserva su antigua puerta adintelada con
madera y con ménsulas.
En el solar de una antigua casa se levantó en el año 2000 un edificio destinado a hostelería, que hoy está cerrado. Es Casa Sarasa. Su fachada W es muy singular en la que destaca sobre la puerta una clave discoidea, dedicada a la Virgen María, con un gran sol central y la inscripción Ave María. Dice ser de 1799.
Las calles de Aldunate se encuentran en muy buen estado. Han sido remozadas en los últimos años con pavimento de adoquines o cementadas, ofreciendo un conjunto armónico con las también remozadas casas del poblado.
Aldunate. Elementos tradicionales decorativos en el atrio de la iglesia.
Aldunate. Antiguo corral y pajar reformado. Es evidente su nueva función de garaje.
Salimos de Aldunate y nos dirigimos al Alto de Loiti de regreso a Pamplona. En el primer mirador-descansadero de los tres que hay antes de llegar al alto, atrae nuestra atención una estructura recientemente instalada. Se trata del Monumento a la Memoria Histórica en recuerdo de las 66 personas de diversos municipios de la zona y de otros partes que fueron asesinadas y enterradas en seis fosas del entorno del Puerto de Loiti. El monumento es un diseño de Mikel Iriarte Antxorena y consiste en un monumento tipo megalítico compuesto por un cromlech de seis testigos, uno por cada fosa encontrada, y un dolmen en el que tres menhires sostienen una estrella de tres brazos. Bajo ella, una placa de hierro con los nombres de los pueblos de procedencia de las personas enterradas.
La población de Urraúl Bajo
Artieda. Grupo de personas del entorno de Arterra
Durante el siglo XX y dos primeras décadas del XXI, Urraúl Bajo ha perdido población de forma considerable (-69,3%), cifra muy superior a la de la Zona Pirineo (52,0%), similar al valle de Lónguida e inferior a los valles vecinos de Urraúl Alto (80,0%) y Romanzado (79,2%)
Sin embargo, en las primeras décadas de este siglo Urraúl Bajo frenó este descenso poblacional, no sólo se detuvo, sino que obtuvo una muy ligera recuperación. Pero, analizando los datos por los concejos que componen el municipio, nos percatamos de que todos ellos pierden población, con excepción de Artieda (+42,6%) y los lugares habitados del valle (+10,0%).
Urraúl Bajo. Artieda. Residencia de Arterra. La Asociación Arterra la compone un grupo de unas 21 familias de diversos tamaños que habitan y comparten a modo de ecoaldea la vida y el edificio de apartamentos del Palacio del Pirineo, antiguo colegio de religiosos, de Artieda. La mayoría proceden de Navarra y de Euskadi, aunque también las hay de otros países de Europa, América y África Este hecho es relevante porque, sin ello, Artieda tendría en 2019 una población similar a la de 2011, que sería el indicador de que la población de Urraúl Bajo estaría en 2019 posiblemente en descenso.
Siguiendo con la población del valle, el descenso poblacional se refleja también mediante en la densidad de población de Urraúl Bajo. A principios del S, XX Urraúl Bajo tenía 17,6 Hb/km2 Un siglo después había descendido a 5,4 Hb/km2, valor situado por debajo de la media
d
Por tanto, es a mediados y en la segunda mitad del S. XX cuando se produce el declive poblacional de este valle-municipio y que se prolonga en el tiempo hasta el día de hoy.
La agricultura y la ganadería de Urraúl Bajo
La agricultura ha sido el medio de vida tradicional de Urraúl Bajo. Un 50% del territorio lo ocupa la actividad agrícola dedicada básicamente a la producción de cebada, trigo, avena y girasol.
Una visita al valle confirmará este hecho a primera vista, no sólo para la extensión de los cultivos, sino también por la gran cantidad de maquinaria que se ven en todos los poblados, tanto en naves modernamente instaladas en su entorno, como en antiguos garajes preparados para ello.
En la segunda mitad del S. XX se llevó a cabo la concentración parcelaria que incrementó ligeramente la superficie agrícola (5,8%) y redujo las explotaciones de forma muy considerable (-52%), distinto todo ello de la Zona Pirineo donde se redujeron ambos parámetros (-75.3% las explotaciones agrícolas y -20,8% las superficie agrícola).
Urraúl Bajo. Naves agrícolas en Sansoáin.
La ganadería de Urraúl Bajo siempre ha sido menos representativa que la agricultura. En el periodo 1989-2018 han desaparecido las dos explotaciones de ganado vacuno que existieron hasta después de 2009.
Las explotaciones de ovino se redujeron en un -9,1%, pero las cabezas lo hicieron en menor proporción, -6,6%, lo que indica que en este mismo periodo se produjo un mínimo incremento de la media de cabezas por explotación, incremento de la concentración de cabezas.
Además, en Urraúl Bajo existe una explotación con 150 cabezas de ganado caballar, ubicada en Tabar, dedicada a la producción de carne para el mercado.
Igualmente en Tabar existe una explotación ganadera de porcino dedicada también a la producción de carne para el mercado.
En Sansoáin existe una pequeña explotación caprina con 20 cabezas. Y de aves son varias las casas del valle que crían sus gallinas para el consumo familiar de huevos.
Sansoáin. Pequeño rebaño de cabras.
La ocupación de Urraúl Bajo
La ocupación en Urraúl Bajo sigue las líneas de la Zona Pirineo, es decir, descenso ocupacional en la agricultura y ganadería (sector primario) e incrementos en el sector industrial (secundario) y, mayor aún, en el de los servicios (terciario).
Pero en Urraúl Bajo estos parámetros son menos pronunciados y más igualados. Basta que observemos en el periodo 1975-2011 el peso de la agricultura que, aunque desciende diez puntos porcentuales, mantiene un volumen de ocupación muy importante (35,0%), por encima de la industria, no tan distante de los servicios y muy por encima de la Zona Pirineo, donde quedó reducida a un 12,7% de la población ocupada.
En ello influyen varias situaciones. En primer lugar, la disposición de tierra para la agricultura es capaz de sostener un nivel de población, aunque sea mínimo.
Tabar. Naves agropecuarias
Y, en tercer lugar, el hecho de que la población de Urraúl Bajo esté atendida en servicios desde Lumbier o desde otros centros mancomunados, hace que el porcentaje de población ocupada en este sector sea relativamente inferior a la Zona Pirineo (50,1%). El sector secundario, es el de menor incidencia y, además, la mayor parte de las personas que trabajan en este sector lo hace en los centros industriales de Lumbier, Sangüesa, Aoiz o Pamplona.
Respecto a los servicios, con la excepción de la oficina municipal y del consultorio médico local de Artieda, que atiende dos días por semana, Urraúl Bajo carece de servicios públicos propios. Todos los demás se atienden desde el exterior del valle, especialmente desde Lumbier, Sangüesa, Aoiz o Pamplona.
Urraúl Bajo. Artieda.Sede del y. Ayuntamiento del Consultoro médico local.
Por esta razón el ayuntamiento participa de una serie de organizaciones intermunicipales, a fin de acceder más fácilmente a estos servicios. Estas son: Animsa para los servicios informáticos municipales, Federación Navarra de Municipios y Concejos, Mancomunidad de Residuos Sólidos Irati, Cederna Garalur para el desarrollo local. Mancomunidad de Servicios de la Comarca de Sangüesa y la Asociación Voluntaria de Municipios para el Abastecimiento de Agua en Alta. Los servicios privados en Urraúl Bajo también son muy escasos. Se reducen a una carnicería en Tabar, una asesoría de servicios administrativos en Aldunate, una panadería, un taller mecánico y una empresa de transportes en Artieda, una de construcción en San Vicente y otra en Tabar.
San.Vicente. Servicio de venta ambulante
Es frecuente encontrar por los poblados de Urraúl Bajo vehículos comerciales que acuden al valle a prestar servicios diarios, como la venta de pan, frutas, verduras, carne, prensa, etc. Es un indicativo de que la población ocupada en este sector, al igual que en la industria, lo está fuera del valle en los centros de servicios periféricos de Lumbier, Sangüesa, Aoiz y Pamplona.
Los servicios de hostelería de Urraúl Bajo se reducen a sociedades gastronómicas, que las hay en Artieda, en Nardués Aldunate y en Tabar, y a casas rurales, que las hay en Sansoáin (El Encuentro), en Grez, (El Torreón de la Bruna y La Coquetona), en Artieda (Estankoenea), en Aldunate (Iturbidenea), y en San Vicente (La Casica) Artieda.Estancoenea
El uso de la Vivienda en Urraúl Bajo.
Artieda. Casa de Juanicuandi, antigua vivienda muy reformada y vivienda principal
Quienes emigraban durante el S. XX, sobre todo hasta los años 80, lo hacían también con su domicilio, dejando en los pueblos casas deshabitadas. A partir de ese momento se produce un nuevo fenómeno. Ya no es necesario emigrar del valle para acceder a puestos de trabajo externos porque el desarrollo de los medios e infraestructuras de transporte permiten acceder diariamente a ellos desde el propio domicilio del valle. Por eso se construyen más casas para ser habitadas permanentemente.
Pero no debemos obviar el hecho de que el censo recoge a personas que están censadas en su casa del valle, donde habitan una parte del año, durante la temporada de calor, a efectos de poder acogerse a la prestación de los servicios municipales, aunque en realidad habiten una gran parte del año fuera del valle.
Rípodas. Casa de Marifé, de nueva construcción y vivienda secundaria
Características de población de Urraúl Bajo.
La población de Urraúl Bajo sigue la tendencia general de la Zona Pirineo, pero con algunas salvedades importantes.
Artieda. Poblacionalmente las mujeres son mayoría.
Este gráfico pone de manifiesto dos fenómenos demográficos particulares. El primero es el fenómeno de la edad, que habla de una población envejecida con un índice de 291,2, que quiere decir que por cada diez niños/as menores de 15 años, tenemos más de veintinueve personas mayores de 65 años. Evidentemente, estamos hablando de una población envejecida.
Tabar. Señora de compras.
El segundo fenómeno demográfico es el del sexo de la población mayor de 65 años. De las 98 personas que superan esta edad, 71 (72,4%) son mujeres y 27 personas (27,5%) son hombres. ¿Estamos ante una situación de mayor longevidad y ancianidad de las mujeres que de los hombres? Este fenómeno debe tener otra explicación, ya que no se repite en toda la Zona Pirineo.
Artieda. Señor de paseo.
Y la hallamos en el hecho de la presencia en Artieda de la residencia de las religiosas de las Hnas. de la Caridad de Santa Ana, en la que residen unas cuarenta religiosas mayores. Este hecho es el explica la disparidad demográfica de edad y de sexo observada en los datos demográficos del Valle de Urraúl Bajo y que distorsiona los datos en relación a los valles vecinos y a toda la Zona Pirineo.
Nardués
Aldunate.
En Urraúl Bajo existen dos tipos organizaciones sociales a resaltar. Unas son las sociedades culturales, deportivas y gastronómicas a las que hemos hecho referencia anteriormente y que ejercen de centros de hostelería para la reunión y ocio de sus vecinos.
Nardués Aldunate. Sede de la Sociedad.
Otras organizaciones son las dos sociedades de cazadores existentes. La sociedad de Cazadores Urraúl Bajo, con sede en Aldunate, y la Sociedad de Cazadores Puiu, con sede en Artieda.
Urraúl Bajo celebra un día al año el Día de la Vecindad del valle. Suele hacerse por el mes de mayo y generalmente en Artieda, aunque en ocasiones esporádicas se hace en algún otro pueblo, como Tabar. Es un día festivo y compartido por los escasos habitantes de sus poblados. El programa es común al de sus valles vecinos: andada por la mañana, misa cantada por algún grupo especial, concierto, competiciones populares y vermut amenizado con música. A continuación una comida popular con cantos y bailables hasta el fin de fiesta.
zonapirineo.com
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