URRAÚL BAJO. Paisaje Humano

Llegamos al municipio de Urraúl Bajo desde Lumbier por la NA-150 en dirección a Aoiz. Recorridos cuatro kilómetros llegamos a Rípodas, donde iniciamos nuestro recorrido por los desolados del municipio de Urraúl Bajo, en primer lugar, y por los  poblados  a continuación.

De la Civilización Romana, Urraúl Bajo  contiene algunos elementos de interés focalizados en el entorno del río Irati, como son los restos encontrados de la hacienda de Oioz, así como otros del entorno de la Calzada Romana que sería un ramal de la de Zaragoza a Pamplona y que continuaría por Lónguida, Aoiz y Arce hacia el Pirineo por el Alto de Ibañeta (Summus Pyrenaeus). En Urraúl Bajo estos restos se han encontrado en el yacimiento de Oioz  en Nardués Aldunate y en Tabar, San Vicente y Artieda. En la exposición de cada uno de los poblados veremos estos restos en detalle.

 

Los desolados de Urraúl Bajo.

 

En Urraúl Bajo existieron varios poblados medievales de los que no queda otra cosa que su toponimia. Un ejemplo puede ser Santa Cruz, que se hallaba en torno al monte de su nombre, cuya iglesia  habría sido el origen de su toponimia.

 Sí se hallan los restos de seis desolados que lo fueron desde la Edad Media. Algunos fueron poblados posteriormente pero quedaron definitivamente despoblados  desde la segunda mitad del S. XX.

Estos desolados fueron objeto de estudio arqueológico por parte de Carmen Jusué a partir de 1980 y sus resultados publicados en 1988 con el título "Poblamiento rural de Navarra en la Edad Media. Bases arqueológicas". Es un trabajo que nos ayuda a entender un poco más las formas de arquitectura y de vida  de quienes moraron en estos parajes de Urraúl Bajo.

 

Urraúl Bajo. Plano territorial con la ubicación de los desolados

 

 

El desolado medieval de Arguíroz.

 

Desolado

Arguíroz

Coordenadas ETRS-89

X:638 677. Y: 4 728 741. Z: 477

De Rípodas continuamos por la NA-150 y a un kilómetro alcanzamos el cruce con la NA-2100 que se dirige hacia el N, a Urraúl Alto (Elcoaz). Seguimos por esta nueva carretera y como a 1,5 km. tomamos una pista hacia el S, por la que, en un trayecto de otro kilómetro que transcurre en gran parte por un pequeño pinar de espuenda, llegamos a las ruinas de la Borda de Arguíroz.

Arguíroz KML

 

Estas ruinas se ubican sobre un altozano en la parte más alta de la terraza oriental del Irati, al N del barranco del mismo nombre. En el entorno de esta borda se localizaba el poblado medieval de su nombre, documentado en el S. XI y desaparecido en el S. XVI.

El paisaje de Arguíroz lo compone un terreno llano, con grandes extensiones de cultivos de cereales, salpicadas por margas emergentes del suelo y de las vertientes de los pequeños barrancos que en él se forman.

 

Las actuales ruinas corresponden a la Borda de Arguíroz, que en su día se levantó con los restos del antiguo poblado medieval existente en el lugar y del que tomaron su nombre. La borda disponía de dos recintos adosados, uno cubierto y otro de redil descubierto.

 


Arguíroz. Vista desde el W.

 Adosado a la entrada de la borda por el E está en pie un pequeño edificio en forma de ábside, que hace pensar en una ermita o iglesia del  antiguo poblado. Estaba adosada al muro delantero de la borda y es evidente que fue utilizado como cabaña o refugio de los pastores. La cubierta es una especie de bóveda sostenida por solapamiento de las losas que se cubren con tejas.

 

Arguíroz. Ábside adosado a la entrada de las bordas. en 1984.

 

    
Arguiroz. Vista lateral SO del edificio absidal                                              Arguiroz. Vista frontal del edificio absidal                  

                          
Arguíroz es muy probable que estuviera despoblado desde el S.XIII o XIV, pero aparece desolado desde el S. XVI, cuando era propiedad de señoríos del valle o próximos a él (Artieda y Besolla)

 

Carmen Jusué expone en la obra citada la excavación del lugar, realizada en 1984, en la que presenta un replanteo de la iglesia y del cementerio. Explica la supervivencia de estas ruinas a que los edificios de las iglesias de estos poblados premedievales estaban mejor construidos que las casas de los vecinos.

 Ortofoto de Arguíroz de 1929. SITNA.

La iglesia tenía planta cuadrada, con muros de piedra y con algún contrafuerte. La cubierta era de madera, el suelo del presbiterio estaba enlosado de piedra y el resto de losetas de barro cocido.

 

Arguíroz. Planta de la iglesia, cementerio y tumbas. Carmen Jusué.

 

Hoy día solamente se percibe el espacio que ocupaba la planta de la iglesia, cubierta de hierbas y matojos que impiden cualquier visibilidad que se quiera hacer de la misma.

 

Adosado a la iglesia por el E se hallaba el cementerio, en el que se encontraron tumbas con algunos restos humanos, sin ajuar y con cuatro estelas discoideas. Curiosamente fuera del muro del cementerio.

 

 
 

 
Arguíroz. Plantas excavadas de la iglesia y del cementerio

  Arguíroz. Situación actual de la planta de la iglesia  y del cementerio desde el W y desde el E.

Además se excavó otro espacio por delante de las bordas, hoy pegado al camino y cubierto de pastizal y matorral con algún pino diseminado. Se encontró la planta de una vivienda construida de piedra como las demás excavaciones realizadas en el valle, pero con dos particularidades. La planta de la vivienda es trapezoidal, cuando la generalidad de ellas son de planta cuadrada o rectangular. La segunda particularidad es que disponía de un pequeño silo de almacenaje de alimentos excavado en el suelo.

Junto a esta vivienda se excavaron zonas aledañas y se hallaron partes de plantas de otras viviendas muy juntas a ésta, pero no adosadas. Es decir, se observa que no disponían de muros medianiles entre ellas.

 

Arguíroz. Planta trapezoidal de vivienda con silo.


 


Arguíroz. Vista del interior de las ruinas desde el E.

  

Muru:  Desolado medieval y caserío despoblado.
 

Continuamos por la NA-2100 que se dirige hacia el N entre extensiones de cultivos de cereal. Observamos en las espuendas entre terrazas con afloramientos de margas (tufarros) y cubiertas de vegetación (pinos y matorral).

Antes de llegar al cercano poblado de Sansoáin,  tomamos la carretera local NA-2152 que se dirige al SE, hasta el poblado de Nardués Andurra.

En su trayecto vemos al N  el extremo occidental de los Montes de Ugarrón, con la pequeña elevación del monte Muru S, también denominado la Facería o el Chaparral, en primer plano y  la cumbre más elevada, denominada Muru N, que se sitúa más al N, en la muga entre Urraúl Alto y Urraúl Bajo.

 

En la de Muru S se encuentra el  PEH de Muru y, a sus pies,  las ruinas del caserío de Muru y los restos del antiguo poblado medieval del mismo nombre.

 

                         

                                                       

 

 


Muru S. Vista general del monte. Abajo las ruinas del caserío.

Caserío despoblado

Muru

Coordenadas ETRS-89

X:639 888. Y: 4 731 245. Z: 557

Trescientos cincuenta metros después de tomar esta carretera, nos detenemos en la entrada de un camino de rodadura que sale hacia NE. Por él nos dirigimos al caserío de Muru, donde observaremos sus ruinas y el lugar donde estuvo ubicado el desaparecido poblado medieval, también del mismo nombre. Las ruinas del caserío se hallan sobre un pequeño promontorio, al SW de la cumbre de Muru y al pie de la ladera.

Del caserío hoy día queda solamente en pie parte de los muros exteriores de la casa. El resto está totalmente arruinado.

 
Muru, Imagen del caserío en 1970. (GEN)  en 2018

 En el censo de 1940 tenía 6 habitantes, fecha a partir de la cual quedó deshabitado. Las tierras pertenecientes al caserío pasaron a ser propiedad por herencia de  las Religiosas de la Compañía de María, con sede en el poblado de Artieda.  


Muru. Vista general de las ruinas del caserío (2018)

 Del antiguo poblado medieval se tienen noticias documentadas desde el año 1142, en que fue donado al Monasterio de Leire, hasta 1428, en que figura como uno de los desolados del Valle de Urraúl. Se ubicaba al N del caserío, bajo el montículo sobre el que éste se asienta, donde surge un pequeño bosque de quejigos, carrascas y bojes en cuyo interior y en su entorno se hallan los restos del desolado medieval de Muro, a los que la vegetación cubre en su totalidad.

 
Muru. Ruinas del caserío y espacio del desolado medieval.

Carmen Jusué lo excavó en septiembre de 1984 y expuso sus resultados en la obra referenciada. La pequeña y rápida excavación realizada puso de manifiesto la existencia de dos o tres viviendas de características similares a las encontradas en el resto de poblados excavados: construcciones con sillarejos de piedra y con muros de separación interna de los espacios, etc.

Muru. Restos de cimentación de muro del antiguo desolado. (2019)

 

 

Los materiales encontrados en la excavación responden mayoritariamente  a la época medieval y algunos de ellos a la época romana, por lo que se puede pensar que hubo en el lugar un asentamiento romano previo al medieval. Además, la toponimia Muru responde a varios lugares en los que hubo asentamientos de la Edad del Bronce y del Hierro, tal como sucede en este caso.

    
Muru. Estado actual de la excavación  (2019)

 

El desolado medieval de Puyo

Poblado de la Edad Media

Puyo

Coordenadas ETRS-89

X: 637 224. Y: 4 728 006. Z: 496

Superficie

8.600 m

Se ubica sobre una colina, seiscientos metros al N de San Vicente y elevado sobre el río Irati por el W.

                       

Al entrar en el poblado de San Vicente por la carretera NA-2405  nos desplazamos al N por una amplia pista para contemplar los desolados de Puyo y Santipetri, ubicados sobre la terraza del río Irati, entre San Vicente y Grez, En el camino hacia ellos vemos el puente romano de San Calaveris. testigo de alguna de las calzadas romanas que recorrían estos parajes. Ambos desolados fueron poblados hasta la edad media, y  presentan algunas evidencias  para establecer su antigüedad en la Edad de Hierro, donde su ubicación y configuración inclinan a pensar en ello.

     
 

La arqueóloga Carmen Jusuè excavó en cuatro campañas (1982-85) los restos de parte de la estructura urbana del poblado medieval de Puyo, algunos de ellos catalogados del S. IV, perteneciente a la civilización romana.

 

En la obra citada relata los resultados obtenidos, dibuja las plantas de los  edificios excavados  y expone fotografías de algunos de ellos describe los resultados de la excavación de cuatro viviendas, la iglesia y el cementerio en el sector meridional, una vivienda y un tramo de calle en el central y un recinto cerrado en el septentrional.

 

Quedó despoblado en el S. XV y entre los restos se identificaron un conjunto de viviendas de planta rectangular organizadas en torno a calles, la iglesia y un cementerio.

 


 

         
   
Puyo. Planta de la iglesia            Planta de la vivienda 1                                  Plantas de las viviendas 2 y 3                           Planta de la vivienda 4
 

La iglesia era un edificio de planta rectangular, construido con sillares y con dos espacios definidos, uno para el presbiterio con un altar para las celebraciones y otro más pequeño para alguna imagen, y el otro espacio, más grande, para el pueblo.

 

Puyo. La iglesia en la actualidad desde el E. En primer plano el presbiterio

 

El suelo del presbiterio estaba empedrado, bajo el que se encontró en la excavación una estela discoidea con la cruz de Malta grabada en una de sus caras, de forma similar a otras halladas por el contorno.

 El suelo del espacio destinado al pueblo estaba recubierto de ladrillos. Un bancal de piedra adosado a los muros recorría el espacio destinado al pueblo.
 


Puyo. Imagen de la iglesia tras la excavación                                                  Puyo. Cementerio excavado

Junto al muro oriental de la iglesia se excavó un cementerio, hoy imperceptible, con cinco enterramientos. Todos dirigidos de E a W, menos uno que estaba de N a S. Son tumbas realizadas  con gruesas losas verticales y otras horizontales de cubierta. Solamente uno de ellas estaba intacto, de los demás faltaban las losas de la cubierta y los restos de las personas allí enterradas.


Puyo. Cementerio en la actualidad y dos de las tumbas halladas.


Pegada a la pared occidental de la iglesia, se excavó una casa con tres espacios, la mayor de todas las excavadas en los poblados de Urraúl Bajo. (V1)

 

Puyo. Parte de la vivienda 1 excavada 

Las dimensiones y niveles de los espacios son diferentes. Se accedía a la vivienda por la habitación situada al S con el suelo empedrado y nivel más elevado.


 

De esta  dependencia               se accedía a la situada al N, más pequeña, con suelo de tierra prensada, dos hileras de piedra paralelas de difícil explicación y la de nivel más bajo.

 

Puyo. Vivienda 1 desde el E

De la habitación de la entrada también se accedía a la habitación oriental, más grande, con el suelo parcialmente empedrado y nivel intermedio entre las dos anteriores.
 

 


Al N de la vivienda anterior y muy cerca de ella se excavaron dos viviendas muy juntas. Una (V2) de planta trapezoidal situada al S de la segunda. Tiene el hogar en un rincón construido y enlosado de piedra.

 

 

Puyo. Vivienda 2

 
 

 
 


De ésta vivienda se accedía a un pequeño pasillo y de este a la segunda vivienda (V3), situada al N de la anterior y de planta rectangular, con otro acceso al exterior. Por su aspecto aparente configuración parece tratarse de un grupo de cuatro viviendas con un espacio central libre.

 

Puyo. Vivienda 3

 

 

La vivienda (V4) es una estructura muy distinta a las anteriores. Es de planta rectangular alargada con tres pequeños muros en su interior en el que crean cuatro espacios. La excavación realizada consistió únicamente en la limpieza de los muros, por lo que es difícil de determinar si se utilizó como vivienda o era un espacio destinado para almacén o para corrales del ganado.


Puyo. Espacio ocupado de la vivienda 4

 En el sector central se excavó un grupo de tres viviendas (V5) adosadas, y dos pequeños tramos de calles empedradas.

 

Puyo. Viviendas en el sector central


En concreto, se identificó una vivienda (V5.1) de planta rectangular con un muro de división que crea dos dependencias. Está proyectada de N a S con sus dos dependencias muy visibles.

 

 

 

 

 

 

Puyo. Vivienda 5.1 excavada del sector central y en la actualidad

 Adosada a ésta por el E se identificó una segunda vivienda (V5.2) de planta cuadrada y con unos  potentes muros al SE. Tras ésta por el S se identificó una tercera vivienda (V5.3) excavada parcialmente para poder identificarla como tal.


Puyo. Viviendas 5.2  y 5.3  en la actualidad

 

Al W de estas viviendas se hallan los dos pequeños tramos de calle enlosada, distintas de las de los demás poblados excavados que eran de tierra

 

Puyo. Tramo de calle enlosada

 

Finalmente, en el sector septentrional es visible un gran cercado de piedra que ocupa todo el espacio N del cerro. Es una estructura de difícil identificación. Pudo ser una estructura defensiva o un espacio para encerrar el ganado, como en Askoz, o para otra finalidad imprecisa. La potencia y ubicación de los muros junto al acceso sugieren más una estructura de tipo defensivo.

 
Puyo. Panorámica del cercado septentrional.

 

Puyo. Muro W y N del cercado septentrional.
 

El desolado de Puiu.
 

Desolado

Puiu

Coordenadas ETRS-89

X: 636 480. Y: 4 728 862. Z: 502

Superficie

11.200 m2

El poblado se ubicaba en el lugar que J.M. Martínez Txoperena identifica como el posible PEH de Santipetri, situado un km. al N-NW del desolado medieval de  Puyo. La información para el acceso es la misma que para el PEH de  Santipetri.

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Puiu. Vista general del desolado

 Se asentaba en la parte occidental de una extensa plataforma elevada sobre terraplenes y rodeada de cultivos de cereales por todo su perímetro. La pista de San Vicente a Grez pasa cien metros al W del desolado y a la altura del mismo. Este espacio pertenece al término del Concejo de Artieda, aunque es Grez el poblado más cercano, a un kilómetro y medio al N de Puiu.

 
Puiu. Ortofotos de 1929 y 2018 donde se percibe la ubicación y estructura del poblado.


 Puiu. Bojeral sobre la plataforma que ocultan los restos del antiguo poblado.

El recinto del poblado está cubierto por grupos de densa vegetación de bojes, zarzas espinos y otros matorrales mediterráneos que cubren grandes montones de piedras sumidos en ellos.
 


Puiu. Restos de una construcción.

 

Estos montones presentan distintas formas, unos lineales, como si de muros o murallas se tratara, otros  poligonales, redondeadas o cuadradas que corresponden a restos de las antiguas construcciones que componían el poblado y que recuerdan las de Askoz y Puyo

 Los habitantes de Grez siempre tuvieron conocimiento de que ahí se ubicaba el poblado de Puiu, al que denominaban "el poblado de las higueras", ya que en su entorno habían crecido varias higueras.

 

 

Puiu Restos de construcción al N del poblado

 

Este desolado, contrariamente con lo sucedido con los cercanos de Askoz y Puyo, no ha sido excavado, por lo que es difícil establecer su estructura y antigüedad, como lo fueron en aquellos.

 

 


 


 

 

Puiu Restos de construcción al W del poblado

 

 

 Quizá el hecho de no estar identificado fue lo que motivó este hecho, ya que de haberlo estado es difícil de entender que no se excavara, como se hizo con aquellos.

 

 

 

 

El desolado medieval de Ascoz.

DEM

Coordenadas

Ascoz

X: 635 547. Y: 4 728 222. Z: 525

Se sitúa sobre un promontorio que desciende de la Sierra de Santa Cruz, en el extremo occidental de Urraúl Bajo, al W de los PEHs de Puyo y de Santipetri en San Vicente, al N de Apardués  y al S y al E de los poblados de Turrillas e Induráin respectivamente, de Izagaondoa.


 

El acceso es muy sencillo. Se hace por una pista que parte del puente de San Calaveris en San Vicente hacia el W (el viejo camino de Induráin) por el curso del Barranco de Apardués.

Recorrido poco más de un kilómetro en suave ascenso, tomamos un desvío que sale al NW (el camino de Ascoz) que en cuatrocientos metros y en ligero ascenso nos deja en las ruinas del poblado medieval de Ascoz, que quedó despoblado entre finales del S. XIV y principios de XV.

                                 

 

 Ascoz. Promontorio sobre el que se asienta el desolado.

 

Carmen Jusué excavó este lugar en los años 1981/82. Tras la limpieza y excavación de las ruinas identificó algunos edificios y espacios. En primer lugar, partiendo desde el S donde se enclavaban los edificios comunes (iglesia, espacio cerrado, y torre) el poblado se extendía en dos direcciones, un sector hacia el N y otro hacia el W.

 
 


 


Ascoz. Planta del poblado elaborada por C. Jusué y ortofoto del SITNA de 2010.


Ascoz. Vista desde el N. Detrás el despoblado de Apardués.
 

Todo el poblado está reducido a montones de piedras de sus antiguos edificios y viviendas,  sumidos en una densa vegetación de bojes, espinos, zarzas, allagas y otros matorrales.

El sector N la compone un grupo de viviendas de planta rectangular, con una o dos dependencias en su interior y, prácticamente, adosadas unas a otras. Destaca por su tamaño y algunos muros que conserva la vivienda identificada con el nº 3, la más meridional de esta parte.  En su extremo SE  se aprecian restos de distintas estructuras arquitectónicas.


Ascoz. Plantas de los edificios realizadas por Carmen Jusué
 

 
Ascoz. derrumbe de la vivienda 3. Por la derecha se observa el muro S de la vivienda

Pegados por el S de este sector se encuentran dos espacios identificados, uno como la base de una torre de planta cuadrada, construida con sillares más grandes que los demás edificios, y otro como el edificio de la iglesia, de la que posiblemente la torre formaría parte.


Ascoz. Estructuras junto a la vivienda 3.                                     Espacio identificado como base de una torre

 
Ascoz. Espacio de la iglesia cubierto de vegetación desde el W.    En el círculo se aprecia entre la maleza parte del muro.

La iglesia es un edificio rectangular, orientada de E a W, y en la que se halló la piedra  enhiesta sobre la que se colocaba el ara del altar y una pila de agua bendita. El suelo era de tierra, excepto en el presbiterio  que estaba enlosado de piedras. Una bancada de piedra estaba adosada a cada muro lateral por el interior del edificio.


Ascoz. Espacio de la iglesia cubierto de vegetación desde el E.    Derrumbe del muro SW

 Actualmente el hoyo del recinto, formado por la parte que queda en pie de los cuatro muros, está invadido por una densa vegetación, permitiendo solamente observar la parte superior de los muros, el del S parcialmente removido por acción humana u horadado por jabalíes. Por el SW un gran derrumbe del muro constata su potencia.


Ascoz. Parte superior de los muros N y NW de la iglesia.


Ascoz. Parte superior de los muros S y SW de la iglesia

 

El sector W está configurado por tres espacios: uno rectangular cercado con muros de piedras para el ganado.

Este espacio es posterior a los edificios del poblado y está construido con materiales de estos.

 

Ascoz. Espacio cercado en la zona surcentral del poblado

 

 

 

Otro espacio lo constituye una hilera compacta de viviendas que se extiende de E a W por el N del sector. Son muy similares a las del sector N del desolado y también todas reducidas a un montón de piedras.

 

 

Ascoz. Derrumbe de viviendas en el sector W

 


 

El tercer espacio se ubica al SW del sector y lo compone un grupo de viviendas, menos compactas y más aisladas entre sí que las anteriores.

 

Ascoz. En primer término restos de la vivienda 2. Al fondo los de la 1.

 

No obstante, en la excavación identificaron a dos de ellas  como viviendas 1 y 2, la primera con muro de separación interna y un pequeño hogar para el fuego.



 

 
Ascoz, Restos de la vivienda 1 y 2.

 

 Los desolados y despoblados de Aizpe y Aparduès

De San Vicente nos dirigimos a Tabar. Para evitar un rodeo de diez kilómetros por Lumbier, lo hacemos por una buena pista que sale al SW de San Vicente y que en poco más de dos kilómetros nos lleva a Tabar.

Al llegar a Tabar no entramos en este pueblo, sino que por la carretera NA-2400, que lleva a Izagaondoa, nos dirigimos al N hasta llegar al despoblado de Apardués.

 

          Aizpe GPX                          

 Doscientos metros antes del despoblado tomamos una pista hacia el E que asciende por la ladera N de la sierra de Tabar y en un recorrido de poco más de dos kilómetros y medio nos conduce al despoblado de Aizpe. La pista continua para descender al también despoblado de Besolla, en Ibargoiti.

Desolado

Aizpe

Coordenadas ETRS-89

X:633 962. Y: 4 726 187. Z: 634

 

 


Aizpe. Vista general del espacio donde se asentaba el caserío.
 

Aizpe Documentado desde el S. XI, es un caserío desolado inicialmente durante la Edad Media (S. XV), aunque posteriormente fue nuevamente habitado, quedó definitivamente despoblado en la primera mitad del S. XX. Hoy se halla totalmente arruinado y casi desaparecido. Quedan visibles los restos de tres edificios cubiertos por la vegetación.

 
Planta de los tres edificios: iglesia, casa N y casa S

 El edificio más al N y más profundo en el terreno es el de la iglesia. Documentación del S. XI habla del lugar de Aizpe afirmando la existencia en el lugar de un monasterio, al que llama monasterio de Lizurieta, y  de la iglesia de Santa Cecilia.

 Aizpe. Ortofoto de 1970 .
 

 Amparo Castiella (1979) y Carmen Jusué (1983) excavaron las ruinas de esta iglesia hallando el ábside de la misma y estableciendo el carácter prerrománico de la nave y románico del ábside. Es decir, a la iglesia prerrománica se le añadió posteriormente el ábside románico, obra que se habría realizado mediado el S. XII, cuando pasó a ser propiedad del Monasterio de Leire.


Aizpe. Excavación del ábside de la iglesia.                                         Las ruinas de la iglesia en la actualidad.

Los otros dos edificios son de viviendas, situadas una más al N que la otra,  a las que la cobertura de vegetación impide una visión de conjunto. Por las partes visibles podemos ver que, son  dos casas de tipo rural, de dos plantas, muros de piedra, cubiertas de teja y estructura interior de madera.


Aizpe. Ruinas de las casas N y S.

Estas ruinas corresponden a edificios más recientes. Sin embargo, en las prospecciones realizadas pudo observarse que parte de la casa N, las dos dependencias más occidentales, podían corresponder a un edificio anterior, en concreto de la Edad Media. Menos dudas ofrecen unos muros situados en la ladera por encima de la casa S, que sí corresponden a una estructura de vivienda medieval.

Doscientos metros al N se ven las ruinas de una borda de las varias que había en el contorno, signo evidente de la actividad ganadera que se ejercía en el poblado.

 
Borda de Aizpe

Nevero

Aizpe

Coordenadas ETRS-89

X: 634 146. Y: 4 725 386.  Z: 760

Medidas

5,7 alt.  x 5,7 F.

Continuamos por la pista y a unos trescientos metros después de la entrada de Aizpe, tomamos un camino al E que, entre campos de cereales, nos eleva al nevero de Aizpe, muy cerca del cerro de la sierra de Tabar. Se localiza en el extremo noroccidental y más bajo del campo cultivado de cereales más elevado de la ladera. En el interior de un grupo de densa maleza y oculto por ésta hallamos el nevero de Aizpe.

Este nevero se construyó en el S. XVII y se recuperó hace unos años, pero la maleza lo ha vuelto a ocultar. Es cilíndrico, de 5,7 metros de diámetro y de profundidad, cubierto de ramaje, zarzas, arbustos, etc. No tiene cubierta externa, al menos en la actualidad no existe.

 

Aizpe. grupo de  maleza que oculta al nevero.


 


Aizpe. Nevero en verano y en invierno con agua en el fondo.
 

Desolado

Apardués

Coordenadas ETRS-89

X:635 383. Y: 4 727 710. Z:

Apardués.  Abandonamos el nevero de Aizpe y descendemos a la pista, por la que regresamos a la carretera NA-2400,en las proximidades de también desolado medieval y despoblado de Apardués.

Vista de Apardués (2018)

Antes de descender a la carretera observamos este poblado del que se tiene noticias en el S. X y deshabitado inicialmente ya en el S. XV y posteriormente en la década de los sesenta del S. XX. Una sola casa se mantiene en pié, la última habitada del poblado.

Aparece documentado a finales del S. X, cuando el rey Sancho Garcés Abarca donó al monasterio de Leire la villa de Apardués, poblada con unas treinta y tres familias. Sin embargo, en el S. XIV (1336) se habían reducido a cuatro familias y un siglo después estaba despoblado.


Apardués. Vista general de los dos poblados: Edad media y S. XX

Posteriormente, el lugar fue transferido a las religiosas benedictinas de San Cristóbal de Leire, que después pasaron a ser las de la Magdalena de Lumbier que lo conservaron hasta 1837. En el transcurso del S. XX,  tenía censados entre seis y cuatro habitantes y en 1970 aparece deshabitado.

                                                                Apardués. Despoblado en 2018.

"En Urraúl no desapareció totalmente ningún núcleo de población antes de 1300, pero en 1366 eran ya tres los lugares desolados —Ascoz, Arguíroz y Puyo— y entre esta fecha y 1427 quedaron definitivamente abandonados Aizpe, Apardués y Muru, que ya en la centuria anterior habían vista notablemente mermada su población". (La Arqueología Histórica en Navarra en los últimos 25 años: La arqueología Medieval. Carmen Jusué. Munibe 1990. Pag 360).

En Apardués fueron localizados los restos del poblado medieval, que se ubicaba contiguo a las ruinas del poblado de la edad moderna, por el N de estas. Fueron excavados por Carmen Jusué  en dos campañas (1980-81). En la primera campaña se identificaron y excavaron dos viviendas y en la siguiente tres más. La limpieza que se realizó en esta campaña proporcionó información como para poder elaborar un plano del poblado.  Hoy día el espacio está cubierto por un denso bojeral con espinos, zarzas y ollagas que impiden penetrar e identificar las estructuras descritas en las excavaciones.

Apardués. Plano del poblado medieval elaborado por Carmen Jusué.  

                       Apardués. SITNA (2012) con los poblados medieval y moderno..
 

Respecto al poblado medieval, en la primera campaña se excavaron las plantas de dos casas situadas en el extremo SE del poblado (casas 1 y 2). La casa 1 es rectangular, tirando a trapezoidal, ya que por el NE de la vivienda es sensiblemente más ancha que en el lado opuesto. Estaba dividida en dos dependencias y con el acceso y un hogar en la dependencia NE.
 

 La vivienda 2 tiene la planta en forma de L, lo que constituye una novedad para este tiempo, especialmente por la dificultad que tendrían para la cubierta. No parece que estuviera dividida en dependencias, por lo que hay que suponer que el lado corto de la L sería como la segunda dependencia de las casas rectangulares por ser la más recogida y la más distante de la puerta de acceso.

 Apardués. Plantas de las viviendas 1 y 2 realizas por Carmen Jusué.

 

El suelo de ambas viviendas era una mezcla muy prensada de calizas trituradas y arena. Entre ambas casas discurría una calle de la que se encontró un fragmento pavimentado con pequeñas piedras incrustadas en el suelo.

 
Apardués. Entrada de la vivienda 2. (Fotos Carmen Jusue)   


Apardués. Planta de la vivienda 1  (Fotos Carmen Jusue).
 

 

Separadas de estas por un estrecha belena, se hallaban las viviendas 3 y 4, de planta rectangular y sin ninguna división interna. Las características constructivas son similares a las anteriores.

 

La vivienda 5 estaba en el centro del poblado, algo alejada de las anteriores. Estaba dividida en dos dependencias. La de la entrada, más pequeña, y otra mayor que tenía una puerta de acceso directo desde el exterior,  pero que en algún momento fue tapiada.

 

Es evidente que esta vivienda se construyó en dos partes.  La no alineación de sus muros y la diferencia tan grande de sus dimensiones son evidencias que tienden a pensar en ello. Fue posiblemente la necesidad de ampliación de la segunda dependencia la que motivó el tapiado de la puerta. Una curiosidad añadida en esta dependencia es que en ella se recogieron 79 tapaderas de piedra arenisca, cantidad nunca recogida en lugar alguno.

Apardués. Planta de la vivienda 5 realizada por Carmen Jusué

Esta cantidad da a pensar o que en este lugar se fabricaban las tapaderas o era un lugar para gran almacenaje de productos que se guardaban en recipientes cerámicos y que se tapaban con ellas.

 


 


Apardués. Planta de la vivienda 5 y detalle de la puerta tapiada.

 

La vivienda 6 se sitúa al W del poblado. Es de planta rectangular con un muro de separación interior que crea dos dependencias, una con hogar incluido, su espacio empedrado y con un bando adosado al muro, era dedicado para la vida diaria. La segunda dependencia sería para dormir.

 

Está segunda dependencia también tuvo otra entrada que fue tapiada, pero solo parcialmente, dejando la parte superior libre para acceder mediante escalera. Este hecho puede ser el antecedente de las puertas con ventanillo de las casa de los pueblos, en las que la parte superior de la puerta (ventanillo) está separada de la inferior, pudiendo abrirse o cerrarse independientemente. Finalmente, cerca del fogón se abrió una cata para analizar  el subsuelo y se hallaron materiales cerámicos anteriores a la Edad Media.

 

 

Apardués. Planta de la vivienda 6 realizada por Carmen Jusué.

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Apardués. Planta de la vivienda 6 y detalle del hogar, cata y puerta tapiada.


Apardués. Restos de viviendas medievales 5 y 6  en la actualidad.

En la excavación no se localizó la iglesia de Apardués. Pero quienes excavaron el lugar piensan que se ubicaba en el lugar en que hay un edificio que tiene dos muros con sillares sensiblemente mayores a los del resto del lugar. En una de sus paredes se encontró incrustado un tosco capitel y está emplazado en la zona más elevada del poblado.
 

Apardués, restos de muros entre la malez.a.

 Tampoco se halló el cementerio por más catas que se hicieron en el entorno de la iglesia, sospechando que podría hallarse en una pequeña elevación al nordeste del poblado.

 

 
Apardués, restos de la posible iglesia.

 

Un último detalle de Apardués es la ubicación de una pequeña balsa junto al poblado por el S. Evidentemente esta balsa, a la que se le abrió un pozo, habría servido de surtidor de agua al poblado desde tiempos inmemoriales, ya que de lo contrario deberían descender al N, al barrando de Apardués para acarrear el agua.

 

Apardués. Balsa

 

 

Los poblados de Urraúl Bajo.

 Los poblados de Urraúl Bajo presentan una estampa bastante común a todos ellos. Son pequeños núcleos de casas desperdigados por las llanuras de su territorio, sumidos entre extensos campos de cultivos de cereales y con grandes naves agrícolas y ganaderas en su entorno, con bosques de pinos silvestres o plantaciones de laricios en las suaves elevaciones del terreno y en las sierras que las circundan.

Urraúl Bajo. Paisaje del entorno de los poblados. San Vicente.


Rípodas.

 Es un pequeño poblado que se extiende entre la mencionada carretera y la NA-2405 que lleva a San Vicente, muy próxima al curso del río Irati, que constituye la divisoria de ambos concejos.


Rípodas: Vista general

 Entramos en el poblado de Rípodas y distinguimos tres espacios diferenciados, como suele ser habitual en muchos poblados desde la edad media: la venta, lugar que era de paso y hospedaje, situada en el entorno de caminos y carreteras; la iglesia, situada generalmente en lugar privilegiado, con las casas de labradores y vecinos en general; y el palacio, residencia señorial con algunas casas de sus siervos y trabajadores en su entorno. Hoy día, sin esa distinción social, Rípodas conserva casas y edificios que provienen de tiempos lejanos.

 El primer bloque de casas lo compone la venta de Rípodas, en cuyo frente se construyó el apeadero del tren Irati. Hoy día la venta es un edificio de gran tamaño que acoge una vivienda particular. En frente, al otro lado de la carretera, se encuentra la casa vivienda de la antigua estación del Irati.

 
Rípodas. La antigua venta hoy muy reformada y casa de la antigua estación del Irati

La iglesia de la Ascensión es de origen medieval, de transición románico-gótica rural, con torre prismática a sus pies y portada entre dos contrafuertes, con arco de medio punto cobijado bajo otro arco semicircular apoyado sobre impostas incrustadas en el muro.

 

Rípodas. Iglesia de la Ascensión

 

En el interior conserva una pila bautismal medieval cuadrada y decorada en tres de sus cuatro lados.

 
Rípodas. Pila bautismal de la iglesia de La Ascensión. Dibujo de las Grabaciones en sus lados.

LA PILA BAUTISMAL DE RÍPODAS

De sus cuatro costados, tres presentan trabajos de labra, mientras el cuarto tiene señales de haber estado adosado a la pared. La superficie de sus lados, está decorada, en uno de ellos, por dos rosetones góticos, polilobulados con dos rosas de múltiples hojas en su centro; un escudo de fajas y una flor de lis completan la decoración de esta parte.

 

Lado izquierdo y frontal

 

El otro costado, interesantísimo, se cubre con entrelazos de marcado ascendiente musulmán y sus huecos con delicadas hojas que denuncian la misma influencia, formando todo ello una bellísima composición, con un sentido decorativo altamente desarrollado, en el artista que la labró.
 

 El frente es tanto por su disposición, como por el asunto en el mismo desarrollado la parte más importante y notable de todo el conjunto. Tres grandes arcadas trilobuladas separadas por muros terminados en pináculos dividen el espacio a decorar y los tres espacios así formados están ocupados por pequeñas composiciones escultóricas en relieve. Las figuras de los extremos representan la Anunciación de la Virgen en la forma usual en la Edad Media. El ángel a la izquierda llevando una filactería con las palabras de la salutación, que en nuestro caso se han omitido, y la Virgen a la derecha con un libro en la mano escuchando con humildad y sorpresa al divino mensajero.

 

Lado frontal y derecho.
 

La parte central está formada por una fuente en la que beben dos pájaros, uno a cada lado, en posición afrontada saliendo del centro de la fuente, una especie de árbol o flor que ocupa todo el fondo de la composición. Los arcos que encuadran las escenas descritas se decoran con grumos. Se ajusta esta pila, que acabamos de reseñar, en cuanto a su forma a tipos y modelos corrientes en los siglos XIII al XV (1).

 

Lado frontal
 

Texto y dibujo:
La pila bautismal de Rípodas.
José Esteban URANGA GALDEANO,
Dialnet-LaPilaBautismalDeRipodas-2240716 (1).pdf
https://dialnet.unirioja.es

 En el muro de la fachada, a la izquierda de ésta, entre la portada de doble arco y el contrafuerte situado a su izquierda, se encuentra un reloj de sol. En obras de restauración de la iglesia le han tapado el orificio del gnomon y, aunque con alguna dificultad, se perciben varios de sus trazos.


 
Rípodas. Portada de la iglesia con la ubicación del reloj de sol e imagen del mismo.
 

El palacio cabo de armería es anterior al S. XVI. Es un edificio cuadrado con tres torreones muy reformados en las esquinas, y con tres plantas.

 

Rípodas. Fachada del palacio  con la ubicación del reloj de sol.

 
La fachada combina los sillares del paramento central con los sillarejos y mampuestos, con la excepción de la parte alta de la torre y el muro bajo el alero que en alguna reparación se fabricó con ladrillo.
 

Rípodas. Portada del palacio y puerta de la capilla.

A la planta inferior se accede por un portalón de arco de medio punto, con escudo muy deteriorado en la clave. Junto a ésta, la puerta de la capilla del palacio, de menor tamaño, con una cruz por clave. Hoy está tapada y con una ventana. El centro del edificio lo ocupa un patio cuadrado del siglo XVI. En el interior conserva un escudo del palacio perteneciente al linaje de los Baquedano.

 

 

 

 

Rípodas.Reproducción del escudo del palacio
(J. Cruchaga y Purroy)

 

En la fachada principal, junto a la ventana derecha de la primera planta tiene un reloj de sol empotrado en el muro de mampostería. Es del año 1687 (SPbrE 8” ¿8 de septiembre de 1687?) Generalmente los números horarios de los relojes de sol van grabados en la piedra. En el reloj  se ha rebajado la banda horaria, de tal manera que las horas y la inscripción están en relieve. De VIII de la mañana a VII de la tarde los números son romanos, excepto las doce que están escritas en arábigos. Líneas más cortas de medias horas.

 

Rípodas. Reloj de Sol del palacio

 

Entre las pocas casas que componen el poblado vemos algunas antiguas, reformadas y no, fachadas con paramentos de sillares, portadas con arco de medio punto o adinteladas, con claves en las que domina el JHS y el año de construcción.


 Rípodas. Casa de Lorenzo, reformada, con portada y clave  


Casa de Fuertes, con arco de medio punto y clave con el año 1646.

De las casas tradicionales de Rípodas, unas han sido reformadas con obras acordes con los tiempos modernos, mientras que otras han sido cerradas y permanecen deshabitadas.


Rípodas. Casa de Roncal (cerrada) y Casa de Sagardoy (Reformada)

 Quedan algunas casas tradicionales sencillas, construidas con mampuestos y adobes, que se encuentran cerradas desde la segunda mitad del siglo pasado. De igual forma, se ven algunas casas de nueva construcción que rompen la tradicional línea rural.


Rípodas. Casa de la Taberna                                          Casa del Pastor                                    Casa de nueva construcción.

 

Rípodas conserva el edificio de la pequeña escuela, transformado en vivienda que se encuentra cerrada y que estuvo operativa hasta la década de los sesenta del siglo XX. Es muy similar a otras de los valles vecinos. El edificio incluye la vivienda para el maestro/a

 

 

Rípodas. Edificio de la antigua escuela

 
 

 

 También luce un hermoso frontón descubierto. Se denomina Beti Alai y fue construido en el año 1958, según dice en el frontis. Era el único frontón del valle, ya que disponía de pared lateral, frente a los de los demás pueblos que utilizaban para el juego de pelota un muro, generalmente del edificio de la iglesia, sin pared lateral. Estos se denominaban "rebotes"

 

 Rípodas. Frontón Beti Alai

 

 

Junto al frontón, está ubicado un crucero que corresponde al gótico final. Anteriormente estaba enclavado  al S del pueblo, junto al Camino de la Cruz. Fue restaurado en 1952 y emplazado en su lugar actual. Se levanta sobre dos escalinatas cuadradas de cemento. La base es cuadrada en su parte inferior y octogonal en la superior. Sobre ella se eleva una  columna octogonal rematada en un capitel con hojas de parra y uvas sobre la que apoya la cruz. En el anverso figura Cristo Crucificado sobre una calavera y la Virgen en el reverso.

 
Ripodas. Crucero. Haz y envés de la cruz.

Dejamos Rípodas y continuamos por la carretera NA-150 hacia Aoiz. Como a un kilómetro encontramos el desvío de la estrecha carrera NA-2100 que se dirige a Urraúl Alto (Elcoaz). Tomamos esta carretera y al llegar a Sansoáin observamos un cruce del que sale la carretera NA-2152 que se dirige por espacio inferior a dos kilómetros al poblado de Nardués Andurra.
 

 

Narduès Andurra.

Visitamos este poblado el mismo día que el derruido caserío de Muru del que descendimos a la carretera NA-2152 y llegamos a este poblado. Desde la distancia observamos que en él destacan el edificio de la iglesia de San Martín y algunas antiguas casas.

 
Narduès Andurra.

 La iglesia de San Martín es del S. XII-XIII. Está muy deteriorada. Es un edificio de época medieval en estilo románico tardío. Tiene un ábside semicircular, es de nave única con la  torre campanario de planta cuadrada a los pies. Al exterior conserva los canecillos originales sin figuras para el soporte del alero del  tejado y los contrafuertes que manifiestan la estructura interna de la construcción. Hay una pequeña sacristía adosada al lado derecho de la cabecera.

 
Nardués Andurra. La Iglesia de San Martín.

 Se accede al interior por el lado de la epístola por una puerta de arco de medio punto protegida con pórtico moderno.

La cubierta de la cabecera es de bóveda de horno de directriz apuntada y la nave se cubre con bóveda de cañón apuntado sobre fajones que apoyan en ménsulas adosadas a la pared.

Como nota particular, en la portada, sobre un sencillo arco de medio punto, tiene un crismón circular trinitario, de seis brazos, con aro marco y sin anillo central.  Tiene la tilde de cruz en el vano de la P, el Alfa de doble pico, la Omega abierta, y la S muy grande. Es tosco y sobrio.

Nardués  Andurra. Iglesia de San Martín. Portada, crismón.

 

 

En Nardués Andurra hay algunas casas que llaman la atención por su antigüedad, magnitud y otros detalles. La primera de ellas es Casa Juanbeltz, una casona de aspecto señorial. Tiene tres plantas de aspecto irregular, cubierta a tres aguas y una gran fachada con paramento de sillería en la portada, adintelada con dovelas, y en las ventanas. El resto de la fachada es de sillarejo y mampuestos. En la dovela central del dintel aparece la fecha de construcción: 1689.

Nardués Andurra. Casa señorial de Juanbelz

 

 

Ojeamos su interior y vemos una profunda y bonita entrada con un arco de piedra decorado en las caras interiores. Al fondo tiene una escalera central que permite el acceso a las plantas superiores. A la derecha de la escalera, se ubica el pozo del que se suministraba el agua a la casa y a la izquierda un molino manual de café de principios del siglo XX .

 

Nardués Andurra. Casa Juanbeltz. Portada e inscripción en el dintel.

 
 


Nardués Andurra. Casa Juanbeltz. Entrada de la casa, escaleras y pozo.

 Los pozos eran el medio habitual para el suministro de agua en un paisaje seco y carente de ella. Estos eran particulares o comunales. Estas casas grandes disponían de pozos propios que aún conservan, tanto en el interior de la casa  como en sus dependencias inmediatas, como patios y huertos.

 Nos interesamos por la antigua bodega para la elaboración de vino que conserva en su planta baja. El lagar para la pisada de la uva tiene de dos conductos para la salida del mosto. La bodega conserva varios toneles de madera para la maduración del vino.

 
Nardués Andurra. Casa Juanbelz. Bodega y lagar.

 Una última nota de esta casa es la aparición de una teja firmada. Es una teja de color amarillento recogida por Donald O’Connor en casa Juanbelz. Tiene 25 cm en la boca y 17 cm en la cola. Su espesor es de 1,7 cm junto a una longitud de 51,5 cm. El acabado de la superficie se realizó mediante el alisado. Grabado. Con un punzón, el tejero grabó su nombre en el barro fresco: Nicolás Ugarte. Aunque Ugarte y Huarte popularmente se pronuncian igual, si el grabado lo efectuó el tejero, como así parece, no parece que haya dudas sobre el apellido reflejado.

 

 

(TEJAS Y LADRILLOS CON GRABADOS, PROCEDENTES DE NAVARRA. Pedro Argandoña Otxandorena. Kobie Serie Antropología Cultural nº 15: 167-180. Bilbao - 2011)

 

 
 

Otra casa es Casa Paulo una antigua casa que estaba parcialmente en ruinas y ha sido reconstruida combinando elementos tradicionales con otros modernos.

 

Narduès Andurra. Casa de Paulo, reformada con dos fachadas.

 

Es de planta rectangular con un patio en el centro, de dos alturas y con las cubiertas a dos aguas. Conserva  una gran portada de medio punto con acceso a un patio interior donde se encuentra el antiguo pozo de agua.

 

Con las reformas se le ha creado una segunda fachada de corte moderno con un acceso nuevo en el que se han aplicado elementos antiguos, como un dintel arqueado de madera, y se le han abierto nuevas ventanas con arcos redondeados en lugar de las tradicionales rectangulares de la casa.

 

Nardués Andurra. Casa de Paulo. Patio interior con el pozo al fondo.

 

 


Narduès Andurra. Casa de Paulo. Portada tradicional y portada moderna con un dintel antiguo en la  segunda casona. 
 

 

Otra casa que nos llama la atención es Casa Urdániz, en el extremo S del poblado, es de grandes dimensiones y de tres plantas con la cubierta a tres aguas. Está adosada en la fachada con otra casa deshabitada y envuelta de edificios de almacenes y garajes, que denotan claramente su ruralidad. Conserva la portada de medio punto, pero su fachada está muy reducida por la casa adosada que ocupa la mitad de ella.

Nardués Andurra. Casa de Urdániz en medio de garajes y almacenes

Muy cerca de ella se halla Casa Bornás, deshabitada, de dos plantas y tejado a cuatro aguas, a la que se ha añadidod  un almacén  adosado al muro S. En este muro y sobre el tejado del garaje conserva una ventana con sillares y arco conopial en una zona del edificio al parecer el más antiguo de la casa.

 
Nardués Andurra. Casa Bornás y ventana conopial.

 La Casa del Irlandés  se halla en el lado N del poblado, en las proximidades de la iglesia. Es de reciente construcción, en torno al año 2000. 

Es de dos plantas, cubierta a dos aguas y de  grandes dimensiones. Es evidente su modernidad, por su estructura y formas de puertas y ventanas, aunque también emplea  una balconada con cinco vanos que recorre toda la fachada, práctica esta muy extendida por estos pueblos y valles durante el S. XX.

 

Nardués Andurra. Casa del Irlandés de reciente construcción

 

 

Nos llama  la atención una casa de nueva y moderna construcción (2003-2004), tipo chalet. , próxima a la del Irlandés. Sus líneas constructivas se desmarcan totalmente de lo tradicional en un poblado tan apartado.

Pero lo cierto es que en todos los poblados de la Zona Pirineo se ven este tipo de construcciones, no como vivienda permanente, sino como vivienda temporal, de tiempo libre y de vacaciones. Esta la construyó un miembro de la familia de Casa Urdániz

Nardués Andurra. Chalet de Casa Urdániz

 

 

 

Al NW del poblado, nos fijamos en una nave ganadera en la que observamos muros antiguos integrados en los de nueva construcción. Preguntamos por ello y nos informan que los muros antiguos corresponden a la Casa del Roncalés que, efectivamente, al ser deshabitada en el S. XX, se levantó una nave agrícola en su lugar, aprovechando los muro que estaban en buen estado para la nueva construcción

 Nardués Andurra. Nave ganadera que ocupa el espacio de la antigua Csa del Roncalés.

 

 

 

 Sansoáin

Regresamos a la carretera NA-2100 de Urraúl Alto e inmediatamente nos encontramos con este poblado elevado sobre un promontorio por encima de la carretera Y con algunas naves agrícolas y ganaderas en su entorno. Un pequeño ramal de esta carretera nos sube al poblado.


Sansoáin. Vista panorámica.

Sansoáin fue concejo hasta el año 2006, a partir del cual quedó integrado en el concejo de Artieda. Es un pequeño y compacto poblado que tiene, aunque muy próximos entre sí, como dos barrios de casas. En el barrio alto destaca la iglesia de la Presentación, y en el barrio bajo antiguas y grandes casonas junto a otras sensiblemente inferiores  La iglesia de la Presentación es una construcción de estilo románico rural tardío. Es de finales del siglo XII, muy reformada, sobre todo en el interior.

Sansoáin. Iglesia de la Presentación y portada.

Es de planta rectangular con la cabecera en ábside y una capilla en el lado del Evangelio. Los muros son de sillar de pequeño tamaño, con algunos tramos de sillarejos, incluso mampuestos en la parte alta de la torre  La puerta, cubierta por un pórtico moderno, se compone de un arco de medio punto con las dovelas alternando dos colores y sobre el arco una inscripción con el año 1800. La torre prismática se alza a los pies, sobre el último tramo de la nave.

El retablo es neoclásico, de hacia 1800, con policromía imitando a mármoles. Son  barrocas las antiguas tallas de San Pedro y San Pablo y la escena de la Presentación. Tiene también un retablo dedicado a la Virgen de Nieva, con una imagen de la Virgen del siglo XVIII, de estilo barroco popular. En el sotocoro se ubica una pila bautismal de piedra.
 

En la entrada a Sansoaín por una pista desde el S, junto a una nave ganadera, nos detenemos en un crucero. Es muy sencillo y tosco. Sobre una base cilíndrica de piedras se halla el pequeño crucero. Por pedestal tiene dos piedras cuadradas,  a modo de fuste dos semicónicas y sobre estas la cruz, lisa, sin imágenes ni inscripciones.

 Sansoáin. Crucero.

 Las casas de Sansoáin no difieren mucho de las del resto de poblados de Urraúl Bajo. Son antiguas, restauradas o reformadas, y de grandes proporciones con cubiertas a cuatro o dos aguas. También hay algunas de nueva construcción sobre solares antiguos. Algunos edificios se encuentran en su estado original. Merece la pena destacar:

 Casa Ilabarren es de dos plantas y muy voluminosa. Está restaurada. Tiene una portada de medio punto de grandes dovelas y clave del JHS, un tanto deteriorada. Junto a ésta, tiene en la fachada una segunda puerta, pero es muy reciente. Parece estar incrustada de forma asimétrica en un gran arco tapado. Es como si en su lugar hubiera habido anteriormente otra portada. Está situada bajo una ventana geminada de medio punto, sin parteluz.


Sansoain. Casa de Ilabarren.

Casa de Tejada es de tres plantas y gran volumen. En la fachada tiene un paramento con la portada con arco rebajado, sobre ella una ventana y sobre esta un adorno emblemático con el año 1817.


Sansoáin. Casa de Tejada.

Casa Tejada la Nueva está en el solar de una antigua casa de la que conserva la portada de medio punto algo apuntado con su clave del JHS. El conjunto del edificio rompe el tradicional estilo de las casas rurales del valle


Sansoáin. Casa nueva de Tejada totalmente reformada, portada y clave.

Casa de Enrique es de dos plantas y conserva su antigua estructura y fachada con el añadido de dos balcones en las ventanas de los extremos de la planta superior. En la planta baja tiene la portada de medio punto de grandes dovelas y clave con el JHS del que cuelga una rama curvada. Tiene tres puertas más, dos pequeñas en los extremos y otra un poco mayor pegada ala portada principal.


Sansoáin. Casa de Enrique. Fachada, portada y clave

En una piedra lateral de la izquierda de la portada tiene una grabación toscamente labrada que representa un escudo con banda cruzada de arriba abajo y ubicado entre dos aves (posiblemente un águila bicéfala, muy presente en la heráldica histórica de Navarra)

 

Sansoáin. Casa de Enrique. Escudo grabado en la portada

 

 Casa de Pandilla esta situada junto a la iglesia en lo más alto del poblado. Es una casa de dos plantas que ha sido reformada totalmente, especialmente en su fachada, en la que se ha cambiado la antigua portada con arco de medio punto y clave por otra fachada moderna con puerta cuadrangular con los laterales de sillería y el dintel de hormigón simulando ser dovelado.

 

Sansoáin. Clave de Casa de Pandilla (Dibujo de J. Cruchaga y Purroy).

 

La puerta se encuentra cobijada bajo una especie de pórtico formado por un  amplio balcón de moderna estructura de madera. En el lado de la fachada situado al margen del balcón se ha colocado un escudo de piedra de reciente ejecución. La casa contiene en la actualidad dos viviendas.


Sansoain. Casa de Pandilla. Casa y escudo..                                    

 La antigua Casa de la Abadía es de dos plantas más el desván. Es de planta irregular. En la fachada, tanto la puerta de acceso con la del balcón de la planta superior tienen un arco rebajado de ladrillo. Hoy día está transformada en la Casa Rural El Encuentro. También, en solares de viejas casas que fueron derribadas, se han construido modernas viviendas de tipo residencial. Son las cuatro viviendas, una de las cuales se identifica como Etxeberri, ubicadas en la calle que asciende a la iglesia.


Sansoáin. Casa de la Abadía y casas nuevas.

 Casa de Primitivo es una vieja casona, que contiene una vivienda  cerrada y amenazando ruina. La portada es un paramento de sillares con un arco de medio punto de piedra en la puerta y con la clave JHS en la dovela central que se halla partida por la mitad.


Casa de Primitivo. Casa, portada y clave.

 En Sansoáin también hubo escuela hasta la segunda mitad del siglo XX. El antiguo edifico se ha remodelado para acoger dos viviendas residenciales. Igualmente, conserva el frontón, aunque se utilización como tal es mínima.


Sansoáin. Antigua escuela                                                    Frontón

Por último, en Sansoáin no podían faltar los edificios destinados a corrales, almacenes, garajes, etc. Es muy curioso uno de ellos, situado junto a la Casa de Tejada, que es de planta cuadrada y figura como la base de una torre de las varias que hemos visto por estos pueblos. También los huertos familiares aparecen entre las casas o en sus proximidades

 
Sansoáin. Antiguo almacén de planta cuadrada  y huerto familiar


Sansoáin. El poblado

 

Grez

 Tras visitar el PEH de San Salvador en Sansoáin, descendemos a la carretera NA-2100 y unos metros adelante tomamos un ramal de ésta, la carretera NA-2101 por la que llegamos a la NA-150 de Aoiz a Lumbier que llega desde Artajo, la seguimos en dirección S, y legamos a  Artieda. Antes de entrar en el poblado tomamos la NA-2455, cruzamos  el río Irati por el puente de Grez  y ascendemos a este poblado.

 
Grez. Vista general.

Es un pequeño núcleo de casas en el que destacan dos edificios. En lo más alto se encuentra la remozada exteriormente iglesia de San Sebastián y Santa Quiteria, protogótica rural de entre los S. XII y XIII. La cabecera es recta y tiene la sacristía adosada a ella. A los pies se levanta la torre con dos grandes vanos para las campanas.  Una sencilla portada con arco de medio punto apoyado sobre impostas permite el acceso al templo.


Grez. Iglesia y portada.

 En su interior, pendiente de restauración, los vecinos nos recuerdan tres elementos que ya no se encuentran en ella. La pila bautismal  medieval, con relieves  de arquillos que la circundan, similar a otras del entorno. El coro de madera policromada del S. XVIII que se ubicaba a los pies de la nave. Y las campanas de la torre, en cuyos vacíos vanos sonaron durante muchos años. Estos elementos los llevó el arzobispado de Pamplona a otras iglesias abiertas al culto o al museo diocesano.

 
Grez. Iglesia. Balaustrada policromada del coro, pila bautismal (Fotos: Lebrel Blanco) y campanario vacío

El interior, en espera de restauración, es de planta rectangular con dos nichos laterales en arco escarzano y cubierta con bóveda de arco apuntado. El retablo, al que le falta su mitad inferior, es de estilo romanista de principios del S. XVII.

Grez. Interior de la iglesia y la parte del retablo que queda.

Recientemente en los muros han aparecido pinturas decorativas realizadas en reformas posteriores a su construcción. Representan figuras geométricas que se ven en otras iglesias de los valles vecinos, Besolla, Ardanaz, etc.

 

La pared de la cabecera de la iglesia, junto a la recrecida de la sacristía, ejercía de frontis para el pequeño frontón, hoy desaparecido, que había en el pueblo.

 

Antiguo frontón antes de la restauración de la iglesia

 

 El segundo edificio es el palacio cabo de armería de estilo barroco del S. XVIII. Tiene tres plantas con los muros de sillarejo y un paramento central de sillería en la fachada con puerta central y ventana superior adinteladas.

 

 

 


Grez. Palacio Cabo de Armería  y paramento central de la fachada con la portada y escudo.

En la tercera planta la compone una galería de arquillos de medio punto de ladrillo, cubierta por un doble alero de madera. La fachada se prolonga en desnivel, con sillares en las ventanas y rejas en las de la segunda planta.


Escudo del Palacio de Grez.                                                                                                                      Fachada de la torre

En el entorno de estas dos edificaciones se encuentra el caserío del poblado. Observamos Casa de José Mª Iriarte y Casa de Barcelona, dos casas de finales del S. XIX o del XX, de grandes dimensiones, con dos plantas y desván y balcones en la fachada. Están enlucidas. Casa de Barcelona aparenta más reformas y está habitada permanentemente, Casa de José Mª Iriarte, aunque sus propietarios están permanentemente en Grez. residen en Pamplona.

Grez. Casa de José María Iriarte.                                                                                   Casa de Barcelona

 Otras casas han sido totalmente reformadas, como Casa de la Bruna con un torreón mochado, transformada en casa rural, denominada Torreón de la Bruna. La Casa del Pastor, ha sido igualmente reformada y transformada en casa rural, denominada La Coquetona.


Grez. El torreón de la Bruna y La Coquetona

 El palacio disponía de varios edificios y viviendas para los distintos menesteres de la vida diaria. Por encima del palacio observamos un edificio adosado a una nave ganadera que bien pudo ser por su estructura y ubicación un torreón de vigilancia. Así mismo frente a la portada del palacio, una antigua vivienda, hoy un almacén de todo tipo de objetos, era la vivienda de los empleados del palacio. En la planta superior la vivienda y en la planta baja corrales y almacenes.

 


Grez. Torreón de vigilancia. La conocida como Casa de los Criados.

Vemos, además,  otros elementos arquitectónicos comunes en todos los pueblos de  Urraúl Bajo. Casa de Olleta conserva su vieja fachada con una gran portada de granito con arco de medio punto y  clave con escudo.

 
Grez. Casa de Olleta y clave del arco de la puerta.

 

Apreciamos en la fachada de esta casa una piedra incrustada en el muro, bajo la ventana de la derecha. Su forma cuadrada y un punto que puede ser el apoyo de un gnomon partido nos da a pensar de que se trata de un reloj de sol que ha perdido su relieve.

 

 

Grez. Casa de Olleta. Posible reloj de sol en la fachada.

 

Otros detalles de interés son las portadas de dos casas. Son las de la Casa de la Abadía, adosada a la iglesia de la que se conserva la fachada con la portada de medio punto, y la de Casa de Eskuberri, adosada  al palacio, que conserva un arco apuntado.


Grez. Portadas de la Casa de la Abadía y de Casa de Eskuberri

Nos percatamos, además, de la existencia de un edificio de planta irregular, similar a la de la Casa de la Abadía que vimos en Sansoáin. Corresponde a las antiguas cuadras del palacio, hoy con otra utilidad. Tiene dos puertas, una está cerrada y la segunda tapiada pero conserva los sillares laterales y el dintel de madera que la sostenía. Sobre ella conserva una ventana con el antiguo ventanillo de madera para el control de entrada de la luz y el calor, generalmente a la cocina de la casa.

 

Grez. Antiguas cuadras del palacio.

 

 

Finalmente vemos una casa en ruinas pero que conserva en pie gran parte de ella, especialmente la fachada que recoge los elementos típicos de las casas rurales provenientes de loa siglos XVI-XVIII, como son la portada con arco de medio punto ligeramente apuntado, con la ventana sobre ella y clave en el arco, en este caso un escudo


Grez. Antigua casa arruinada con  portada de arco apuntado y clave con escudo.

 

Artieda

 De Grez regresamos a Artieda Es el más poblado, la capital del valle y sede del ayuntamiento de Urraúl Bajo. Nos damos una vuelta por el pueblo y observamos varías cosas interesantes..

 
Artieda. Vista general. Al fondo Sansoáin

En la parte baja del pueblo el primer edificio con el que topamos es un antiguo colegio religioso, posteriormente transformado en apartamentos turísticos. Hoy día lo ocupa la asociación Arterra (40 personas), con un modelo de organización similar a una ecoaldea. Junto a él están los edificios de la antigua estación del tren Irati por donde transcurre la hoy proyectada y denominada "Vía Verde del Irati".


Artieda. Residencia  de Arterra y Vía Verde del Irati con edificios de la antigua estación ferroviaria.

 Ascendemos al pueblo y observamos el edificio de la iglesia de los santos Cornelio y Cipriano. Es gótica de origen medieval, con evidentes reformas y añadidos. En el exterior destaca la portada renacentista con líneas neoclásicas del S. XVI.

 
Artieda. Iglesia parroquial, portada y retablo mayor .

 En el interior destacan el retablo romanista del S. XVII, la balaustrada del coro y la pila bautismal en el sotocoro, incrustada en el muro posterior. En el atrio hay otra pila bautismal utilizada en alguna ocasión para jardinería.

Artieda. Iglesia parroquial. Pila bautismal y pila en el atrio

El palacio Cabo de Armería de Artieda data del S. XIV. Es una estructura cuadrada con un gran patio en el centro y formada por varios cuerpos con cubierta a dos aguas, entre los que destacan las dos torres de planta cuadrada y cubierta a cuatro aguas. Tuvo varios propietarios. Entre ellos, Ochoa Périz, señor de Artieda, en 1357. Johan de Uriz era señor del palacio en 1432. Lope de Esparza lo era desde 1537, cuando lo decoró con tapices traídos de Flandes. En 1726 pertenecía al marqués de Bessolla
 


Artieda. Palacio. Fachadas NE y NW                                                                              Artieda. Palacio. Fachadas NW y SW


Artieda. Palacio. Fachada SW y SE                                                                               Artieda. Palacio. Fachadas NE y SE.

 En la fachada SW del palacio se abre un arco de medio punto que cobijaba una puerta de madera con un escudo de cinco flores en la parte superior. Hoy no están ni la puerta ni el escudo. En sus muros se abren diversos tipos de pequeñas ventanas: cuadradas, rectangulares, geminadas, una cuatrifora en la torre de la fachada y diversas aspilleras por los muros y torres. Está cerrado y sensiblemente deteriorado.


Artieda. Palacio. Fachada NW, torre W y portada en la fachada SW

 Pero, además, en Artieda se conservan casas y casonas de los S. XVII y XVIII, con sus escudos y claves que denotan tal categoría. Se ve alguna en su estado antiguo, pero la mayoría han sido reformadas y transformadas para las necesidades actuales.


Artieda. Casa Ignacio con torreón almenado                                                      Artieda. Antigua fachada tradicional de Casa Pifo.


Artieda. Casa de La Rosa con escudo y fecha en la fachada:1796 .                           Casa Orbáiz con paramento y escudo en la fachada

 
Artieda. Escudos y claves  en  las fachadas. Casa de La Rosa, Casa Orbáiz,  Casa de Ignacio,  Casa de Pifo

 Junto a Casa de Orbáiz se encuentra Casa de la Cirila con una gran portada de medio punto y clave con el JHS decorado, ventana superior  enmarcada con sillares y alfeizar moldurados

   
Artieda. Casa de la Cirila. Portada, clave y escudo.

Otras casas de menor volumen también conservan detalles, como portadas, ventanas y otros elementos que denotan su antigüedad original.

  
Artieda. Fachadas de Casa de Maíza y de Casa de Igal. Portada de Casa Ventura 2 y ventana de Casa de Simeona.

Otras casas anteriores al S. XX fueron reformadas durante este siglo dotándolas de balcones y miradores, artesanos enlucidos y otorgándoles una imagen moderna

 
Casa de Arbeloa                                                                                                    Casa de Purroy

 Pero conserva casas y edificios de esta misma época más modestas, sin enlucidos y con sus muros de  mampostería y de sillarejos descarnados y caravistas.


Artieda. Almacenes de Casa Arbeloa.    Casa cerrada con la puerta con el arco rebajado tapiada .

 Entre el caserío llaman la atención las fachadas de algunas casas cerradas o arruinadas. Es el caso de Casa de Ventura. Los muros son de sillarejos y mampuestos con la portada y ventanas enmarcadas con sillares. La portada es adintelada con dovelas. Sobre la puerta, incrustado entre los sillares de la ventana superior,  tiene un escudo con cinco flores de lys.

 
Casa Ventura. Fachada, portada y escudo.

Casa de Juan Beltrán es una antigua casa, hoy cerrada, que conserva en su fachada varios detalles interesantes. Los muros son sillarejos y mampuestos con sillares en la portada, ventanas y esquinas. Su portada es un arco apuntado con grandes dovelas. En la planta superior tiene tres ventanas. Las dos laterales presentan alfeizares moldurados. La del centro ha sido totalmente reformada y transformada en balcón.


Artieda. Casa de Juan Beltrán.

 

Tiene dos claves. La primera en el vértice del arco de la portada con el JHS y tres círculos decorativos sobre él. La segunda se ubica sobre la ventana lateral de la planta baja, a la izquierda de la portada. Esta ventana posiblemente sea la que se quitó en la segunda para instalar el balcón. La clave contiene el JHS sobre una banderola vertical y con dos espirales decorativas.

 

  Artieda. Claves de Casa de Juan Beltrán

 

Clave de la portada                                   Clave de la ventana

 

Pegada a Casa de Juan Beltrán está Casa de Igal. Externamente esta casa no aparenta interés alguno, pero en la planta baja conserva una antigua bodega. Esta bodega tiene tres dependencias. La primera es el espacio del lagar donde se exprimía la uva  mediante el pisoteo de la misma, con su curioso conducto para la salida del caldo. En ella también conserva una prensa manual.

 

Artieda. Bodega de Casa de Igal. El lagar

 

La segunda dependencia era para la de elaboración y almacenaje del vino. En ella se encuentran diversos toneles (cubas) de madera y vasijas de distintas capacidades para la fermentación y maceración, así como para el almacenaje del vino elaborado. La tercera dependencia era para las herramientas y utensilios de la bodega como  taller para guardar y reparar los distintos utensilios que pudieran estropearse, como toneles, cestos, etc.


Artieda. Bodega de Casa de Igal. Conducto de salida del lagar, taller y almacén del vino.

La mayoría de las casas de Artieda están reformadas, adquiriendo un aspecto más moderno. Algunas son de nueva construcción sobre solares de casas anteriores o de edificios que eran almacenes, corrales o de usos similares. Unas  mantienen un cierto aire tradicional y otras presentan líneas totalmente modernas.

 
Artieda. Casas de nueva construcción. Casa de Beroiz, línea tradicional, y Casa de Juan Pedro y Esther, línea moderna.

 

Artieda dispone de una sociedad gastronómica, cultural y recreativa que sirve de encuentro para las personas del pueblo y a sus visitantes, especialmente durante los fines de semana, festivos  y periodos de vacaciones.

 

 

Artieda. Sociedad Gastronómica, cultural y recreativa

 

 

Dispone también de un pequeño y cuidado frontón, tipo rebote descubierto, que permite a niños y mayores la práctica deportiva y lúdica

 

 

Artieda. Frontón

 

Joven pelotari  en el frontón

 

 

 

A la salida de Artieda hacia Rípodas vemos este gran edificio religioso de corte moderno. Fue un colegio de religiosas y hoy una casa de espiritualidad de las Hnas. de la Caridad de Santa Ana, según dice el indicador de la misma.


Artieda. Casa de espiritualidad.

 

San Vicente

  San Vicente. Panorámica

Salimos de Artieda por la NA-150 en dirección SE, hacia Lumbier. En Rípodas, tomamos la NA-2405 por la que cruzamos más adelante el río Irati y ascendemos al poblado de San Vicente, un pequeño núcleo de casas, tipo rural, enclavado sobre la terraza occidental del río Irati.


San Vicente. Vista general. Al fonfo Lumbier.

 

El puente romano de San Calaveris.

Al N del pueblo de San Vicente, sobre el barranco de Apardués que cruza de W a E, bajo el asentamiento del desolado poblado de Puyo por el SW, se localiza el puente romano de San Calaveris.

 
San Vicente. Puente de San Calaveris.desde el desolado de Puyo

 

Es un puente de  piedra, de un solo ojo en arco de medio punto ligeramente apuntado, con contrafuertes en sus extremos. La presencia de este puente es signo evidente de que alguna calzada romana discurría por esta zona.
 

 

San Vicente. Puente de San Calaveris.desde el NW

 

 

 
San Vicente. Puente de San Calaveris.desde el W con el barranco de Apardués

San Vicente

Regresamos al poblado de San Vicente en el que destaca el macizo edificio de la iglesia protogótica rural de San Andrés con la cabecera recta y torre prismática con campanario a los pies.


San Vicente. Iglesia de San Andrés.

   La portada es del S. XIV. Bajo un guardalluvias moldurado, está la puerta con un arco apuntado formado por cuatro arquivoltas baquetonadas que se sostienen sobre capiteles corridos, decorados y apoyados en sus respectivas columnas.                 

         

San Vicente. Iglesia de San Andrés. Portada.              

                        

En el interior carece de retablo, colocando el Crucificado en el centro del muro de cabecera y San Andrés y la Virgen en sendas peanas de madera. En el lado izquierdo, a modo de capilla, tiene un nicho de arco escarziano con la imagen del Sdo. Corazón de Jesús. A los pies tiene un coro de madera bajo el que se encuentra la pila bautismal sin elementos decorativos. Todo el conjunto está muy bien cuidado.

San Vicente. Interior de la iglesia de San Andrés

San Vicente. Pila bautismal de la iglesia de San Andrés.
 

La sacristía está cubierta con una bóveda de arista fabricada con pequeñas piedras. En ella se conservan dos estelas del pueblo y el reloj de sol de San Vicente. Este reloj estuvo depositado durante quince años en el museo etnográfico Julio Caro Baroja de Ayegui. En el año 2005 fue devuelto a la merindad de Sangüesa y depositado donde actualmente se encuentra.

 

San Vicente. Bóveda de arista de la sacristía de la iglesia.

 Es una placa de piedra en cuya superficie tiene grabado el reloj, ocupando todo su espacio. Carece de marco rectangular y los números están grabados sobre las líneas en el interior del reloj. Estas parten del orificio de gnomon y llegan hasta el extremo de la piedra. Está numerado de 6 de la mañana a 6 de la tarde, con números arábigos. El desaparecido gnomon tenía dos apoyos, el de Lleva la inscripción del año 1838.

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San Vicente. Reloj de sol (izquierda)
. Estelas en la sacristía de la iglesia (derecha)

San Vicente también tuvo palacio. Era de planta cuadrada, abriéndose por el S. En el año 2010 se hallaba muy deteriorado y sus propietarios iniciaron su restauración con algunas las transformaciones.

 

San Vicente. Vista general del palacio desde el NE.

 

Las plantas S y W han sido reformadas para viviendas, la N y la E conservan el muro exterior, preparados para futuras tareas de restauración.

Carece de torres, sin duda mochadas en algún momento. La fachada E conserva una gran portada con arco de medio punto apuntado.       

 

San Vicente. Fachada del palacio

 

Al igual que en el resto de poblados del valle, San Vicente conserva algunas casonas provenientes desde el S XVII con elementos distintivos de la posición social de sus propietarios, con claves e inscripciones en sus fachadas. También se ve algún edificio de vivienda y corrales en su estado original y casas reformadas con dependencias transformadas.

San Vicente. Vista general del palacio desde el SE.

 

 

 

 

 

 

Así, Casa del Cazador tiene una gran portada con arco apuntado de grandes dovelas. El arco está afectado por una ventana abierta posteriormente en la fachada.

 

San Vicente. Casa del Cazador

 

Igualmente la fachada está afectada por la apertura de dos balcones uno a cada lado. Sobre el balcón de la izquierda aparece la silueta de una gran ventana geminada En un lateral de ésta tiene una ventana geminada con los arquillos apuntados y sin parteluz.

 


San Vicente. Casa del Cazador. Portada, silueta de ventana y ventana geminada

Casa de Salas conserva su antigua fachada con evidentes reformas en las ventanas, colocadas entre sillares. La puerta es un arco de medio punto con la clave desaparecia. La fachada acoge también una puerta lateral de arco rebajado de acceso a las antiguas cuadras de la casa, ya que sobre ella se conserva un gran ventanal para el acopio de las hierbas y de la paja para alimentar al ganado doméstico


San Vicente. Casa de Salas. Fachada y portada.
 

 

La denominada Casa de Uli es muy curiosa. Tiene una amplia fachada enlucida y con cuatro balcones en la planta superior, decoración muy propia de principios del S. XX. Tiene adosada por el W una casa, denominada la casa pequeña, recientemente restaurada, que conserva diversos elementos arquitectónicos antiguos, como dinteles, ventanas, clave, etc.

 


San Vicente. Casa de Uli y clave de la casa pequeña: "FIDEL LABARI LA HIZO. AÑO 1693"

 

 


San Vicente. Casa de Uli. La casa pequeña antes y después de la restauración.

En Casa de Salas se conservan un escudo que dicen corresponder al palacio de Rípodas, pero si lo comparamos con la reproducción que del mismo hizo J. Cruchaga y Purroy, observamos que no se corresponden.

 

San Vicente. Escudo que dicen pertenecer al palacio de Rípodas.

 

La Casa de Murillo también corresponde a este tipo de construcción de principios del S. XX. Sobresale en su decoración el resalte en relieve de las puertas y ventanas de sus tres plantas. En la segunda planta tiene dos balcones, uno en cada extremo, y dos ventanas grandes en el centro, sobre las que tiene un escudo


San Vicente. Casa de Murillo y escudo de la fachada.

 

La casa de María Andrés es similar a las dos anteriores en lo que a estructura y decoración se refiere. Es de forma muy alargada, lo que da a pensar que se trata de la fusión de dos casas. Tiene dos plantas y desván. La fachada tiene cinco balcones con la puerta adintelada.

 

 

San Vicente. Casa de María Andrés.

 

Casa de Miguéliz ha sido reformada recientemente. Los muros de son de piedra cara vista y los aleros, dinteles de puertas y ventanas de madera. La fachada posterior ha quedado también reformada, ampliando las ventanas y reformando la estructura de la cubierta. Conserva los elementos decorativos de la fachada.

 
San Vicente. Casa Miguéliz reformada                                                         Casa Miguéliz. Fachada posterior


San Vicente. Dintel de piedra decorado de la fachada de la antigua casa Miguéliz. con la fecha Año 1797.

También se conservan casas que anteriormente ejercieron funciones públicas o similares. Tal es  el caso de Casa del Secretario, que fue sede del ayuntamiento de Urraúl Bajo que, con anterioridad a ser trasladada a Artieda.  Está enlucida con excepción de los sillares de las puertas y ventanas

 

San Vicente. Casa del Secretario.

La conocida como Casa del Cura ha sido renovada en la cubierta a cuatro aguas y en las ventanas y conserva la fachada rústica original de mampuestos y sillarejos en los muros y con sillares en esquinas y puerta. Inscripción sobre el dintel de la puerta de esta última casa. Hecha en 1663? (Interpretación de José Cruchaga y Purroy)

 

San Vicente. Casa del Cura.

 

 

Dos detalles nos llaman la atención en San Vicente.

Una ventana a nivel de calle de Casa de Santos, con arco rebajado, que era una puerta y se ha transformado en ventana en la que se ha colocado un denso matojo de arbustos colgantes. Y el frontón que aprovecha el muro de la torre de la iglesia para frontis, al que se le ha añadido

 

 

San Vicente. Ventana de Casa Santos.

                                                              

 

San Vicente. Frontón

 

 


 

 

Finalmente, junto al puente sobre el río Irati de la carretera de acceso a San Vicente se encontraba el molino perteneciente a este pueblo.  Este molino, construido en 1825, sustituyó a otro más antiguo situado entre Artieda y San Vicente, en el entorno de la presa de Artieda, y cuya toponimia, "Molino Viejo", perdura hoy.

 

San Vicente. Antiguo molino desaparecido.

(Foto: www.misescapadaspornavarra.com).          

 

El molino de San Vicente dejó de funcionar en el último cuarto del S. XX. En el año 2015 se derribó el edificio del molino que se encontraba muy deteriorado.

 En  los inicios del S. XXI,  reformados  y ampliados el canal y la presa, se instaló unos metros arriba del antiguo molino la central hidroeléctrica de San Vicente

  
San Vicente. Presa de Artieda  San Vicente. Central hidroeléctrica


 

Tabar.

De regreso de nuestra visita a los despoblados de Aizpe y Apardués, entramos en Tabar, situado a pie de la carretera  NA-2400. Tabar es, tras Artieda, el poblado más habitado del municipio, cosa que se percibe en una panorámica del pueblo.


Tabar. Panorámica. Poblado y montículo del PEH.

 

Poco antes de entrar en el poblado vemos una fuente medieval con toda su estructura descubierta. Es la "fuente grande". Era el principal pozo o aljibe de abastecimiento de agua potable del pueblo hasta 1960. La forma de su bóveda es piramidal truncada, de cañón. Es bastante profunda ya que tiene para llegar al fondo una escalera con 33 peldaños.

 

Tabar. Fuente medieval

 

 

Tabar dispuso de una segunda fuente, del S. XVI, ubicada en el entorno de Era la "fuente chiquita". Disponía de dos espacios, la fuente y el abrevadero para los animales. Fue sustituida en los años sesenta por otra denominada la "fuente nueva", junto a casa Bañes, con un espacio de descanso y recreo.

 

Tabar. La fuente nueva en la actualidad.

 En Tabar también había un lavadero, ubicado a cien metros del pueblo, en el camino de Nardués. En la década de los sesenta fue demolido y su lugar tapado.

 

Tabar está documentado desde el S. X cuando aparece en el documento de donación de Apardués a Leire, y se extiende a lo largo de la Edad Media, época de la que quedan pocos restos. Las casas del compacto caserío provienen en su mayoría de la Edad Moderna, a partir del S. XVII.  Está atravesado por diversas calles, hoy cementadas, para el acceso a todas las viviendas.

 

Tabar. Casa de Sebastiana.

 

 

Aunque la mayoría de las casas están reformadas, se ven algunas que no lo han sido, conservando su estado anterior. Al S del poblado aparece Azcunia, un pequeño barrio de cuatro viviendas de reciente construcción entre las que destaca un bonito frontón descubierto.

 

Tabar. Barrio de Azcunia al S. del poblado

 
 

Urraul Bajo fue romanizado en el s. II a C. como lo confirman los abundantes restos arqueológicos en poblados de la época. Entre ellos, los de una  calzada romana, cuyos vestigios aparecen en el camino de Tabar a San Vicente, en un tramo de la calzada romana que parece conectaba la ciudad de Ilumberri (Lumbier) con el enclave de Iturissa (Espinal-Burguete) y el paso de Ibañeta.


Puente romano de Murillo de Lónguida.

Una hipótesis sobre esta calzada es que procedía de la calzada  Tarraco-Oiasso (Tarragona-Irún) que llegaba de Sangüesa y Liédena a  Lumbier, y que se dirigía a Pamplona por el Alto de Loiti. En Lumbier nacería de ésta la Calzada del Pirineo, que por Tabar, San Vicente (puente de San Calaveris) y Artieda (puente grande) continuaría por Lónguida (puente de Murillo), Aoiz y el Valle de Arce hasta Roncesvalles y el Pirineo

 

Puente romano de San Calaveris (San Vicente)

 

Esto quiere decir que Tabar ya existía en el siglo IV de nuestra Era, pues los romanos dominaron la península Ibérica desde el s. II a. C. (218), hasta principios del s. V d. C.

Uno de los hitos de este tramo de calzada era el gran puente de siete arcos que salvaba el río Irati junto a la actual presa de Artieda. Una gran riada en 1787 inició su destrucción, siendo posteriormente reutilizadas sus piedras para la construcción de la presa de Artieda, construida para suministrar agua al molino de San Vicente. Otra riada, esta en 1981, dejó a la vista antiguas estructuras del empedrado de la calzada a su paso por el entorno del puente de Artieda.

 
Artieda. restos de la calzada romana tras la riada de 1981. Fotos de José Cruchaga e Ignacio Purroy

En Tabar se han hallado otros restos romanos (monedas, cerámica, fragmentos de columnas, etc.) que han aparecido bajo el suelo de algunos campos cultivados. Los restos pueden verse en el Museo de Tabar. Sería muy interesante la realización de una excavación arqueológica que con muchas probabilidades daría con un poblamiento romano en Tabar.

En el caserío destaca el edificio de la iglesia de San Juan Bautista. Es del siglo XVIII, de estilo barroco, sobre restos de una edificación anterior de época medieval, de la que se conserva el espacio de nave

Tabar. Iglesia de San Juan Bautista. Fachada y trasera en la que se percibe la torre y la escalera de caracol.

Los muros son de piedra de silleria y mampostería con contrafuertes, uno de los cuales, situado sobre la portada tiene un reloj de sol. La portada es también barroca. Desde principios del S. XV esta iglesia fue anexionada a la Orden de San Juan de Jerusalén hasta el S. XIX.

Tabar, Reloj de sol en la iglesia.

En el tercer contrafuerte, sobre una ménsula moldurada, se encuentra el reloj de sol. Posiblemente se trate de una pieza recuperada de la anterior iglesia. Se restauró utilizando pintura de tres colores: rojo, blanco y azul. Las horas están numeradas con arábigos. El muro está bien orientado al sur y el reloj marca la una a mediodía. El gnomo es una varilla acodada. El Anclaje de sujeción está  a la derecha del sillar.

 

 
Tabar. Portada de la Iglesia de San Juan Bautista y ventana geminada en la torre.

En el interior destacan el retablo renacentista del S. XVI, un crucificado del S XVI y una pila de agua bendita medieval.

 
Tabar. Retablo mayor de la Iglesia de San Juan Bautista. Crucificado. Pila bautismal y Pila de agua bendita.

El palacio de Lobera o del marqués de Izco es una construcción del siglo XVII. Es un edificio cuadrado de tres niveles. Conserva la fachada con puerta adintelada entre pilastras decoradas con rombos y espina de pez sobre las que se apoya un entablamento moldurado. Sobre la portada tiene una ventana flanqueada por pilastras estriadas y coronada por un frontón triangular decorado con pirámides y bolas. Se encuentra  en estado de ruina. Le faltan la tercera planta y la cubierta

    Tabar. Palacio de Lobera. Fachada y portada

 

Tabar. Escudo del Palacio de Lobera.

 

En su interior nos llama la atención dos piedras del muro juntas y decoradas con rectángulos festoneados. Están ubicadas sobre una gran piedra, bajo la que sobresale otra acanalada similar a las que se ubicaban en las bodegas para canalizar el caldo del lagar a las cubas o toneles destinados a la fermentación. El lagar se situaría en el patio exterior al otro lado del muro.
 


Tabar. Palacio de Lobera. Canalización de la bodega y sillares decorados

En la misma sala, pero en un muro lateral, aparece gravado en una piedra esquinera una especie de pendón que contiene una cruz armenia, profundamente grabada en el centro, decorada en todos los lados por finas ramas rematadas con zarzillos. El cuadro esta coronado por una especie de llama de fuego.

 

 

Tabar. Palacio de Lobera. grabado de pendón

 

 El Museo de Tabar pertenece a la Fundación Jaureguízar que restauró una casa del s. XVII, para establecerlo. Contiene objetos de interés histórico, arqueológico y artístico del patrimonio familiar, llevado a cabo por la familia durante siglos con el objetivo de coleccionar y exponer sus obras de arte como oferta cultural de la región.

 

 

Está distribuido en cuatro salas, una dedicada a la pintura y escultura de los siglos XVI al XIX, otra para la hidalguía del s. XVII, una tercera para armas históricas y la cuarta para arqueología en la que están expuestas las piezas romanas y medievales del entorno.

 

Tabar. Casa Museo Jaureguizar

 

 
En Tabar también se conservan antiguas casas, algunas reformadas, que pertenecieron a hidalgos o nobiliarios, como son:

Casa Gazteluondo. Fachada y portada

 
Tabar. Casa Cristobalena reformada en 1991 con el escudo nobiliario invertido en la fachada.


Casa Ugarra. Edificio y pozo en el jardín

 
Tabar. Casa Uricena. Edificio y portada.

 
Tabar. Casa Loperena que sustituyó  a la casa nobiliaria Vissasena.    Casa de Gervasio curiosamente decorada en el S. XX

Existen otras casas  que conservan interesantes elementos arquitectónicos de tiempos anteriores.

 
Tabar. Casa Bañes, paramento en la fachada y escudo (Año 1818).


Tabar. Casa de Genaro o del Rebote. Vista panorámica con el frontón (rebote) y  la portada.

 

Casa de Julián. Según dice la placa colocada sobre el dintel de la puerta, la hizo el párroco D. Miguel Labari (1663-1686) en el año 1671.

 

 


Casa de Miguel Angel. Conserva la portada y parte de los muros de la casa anterior.

   
Tabar. Casa de Simonena. Edificio y jardín.

 Pero en Tabar también hay casas de nueva construcción  sobre antiguos o nuevos solares, cambiando su estilo tradicional por otro más moderno.


Tabar. Casa de Juana Mari y Casa de Charli

 Existen, además,  casas que en sus fachadas, portadas o en su estructura tienen algunos detalles de interés. Por ejemplo:


Tabar. Casa Irigoyen. Conserva un contrafuerte en el muro NE de la fachada y cuatro balcones.


Tabar. Portada y clave de Casa de Ceferino con la inscripción “GRACIAN DE IOLDI. 1690”              Casa de Mendióroz. Conserva el pozo y la parra .

 
Tabar Chimenea de Casa Bañe                                                              Casa Uricena. Huerto transformado en jardín.

 En las portadas dominan las adinteladas con piedra o madera, pero también se ven de arcos de medio punto y rebajados


Tabar Puerta adintelada de casa Juanfor con una coladera.                                     Portada de la Casa de J. Mendióroz.


Tabar. Portadas con arco de medio punto y rebajado.

 Además, de algunas casas en ruinas quedan los muros exteriores a los que se les ha aplicado alguna protección para evitar el continuo deterioro. Estos muros permiten  ver su antigua configuración.


Tabar. Casa de tres plantas y Casa de Sebastiana solamente con los muros en pie.

 En Tabar también hay casas tipo chalet cuya arquitectura y configuración difieren de la tradicional construcción de las casas de tipo rural de estos pueblos.


Tabar. Casa de Eulogio y de Juani.                                         Casa de Lizuri

 Finalmente, un pequeño edificio construido en 1922 y adosado al muro oriental de la iglesia acogía la antigua escuela de Tabar.

 Hoy día el edificio conserva el nombre da la "escuelica", pero ha sido reformado y acoge las actividades de la sociedad cultural, recreativa y gastronómica para el pueblo.

 

 Tabar. La "escuelica"

 

 

También nosenseñan algunas estelas discoideas que se hallan en casas particulares, como son la estela de Casa Juanfor, grabada en ambas caras. Le falta un trozo de la parte superior. Una cara tiene lo que parece ser el JHS y la otra una cruz con cuatro figuras, una en cada uno de los cuadrantes que forma la cruz. La de Casa Leoz tiene grabada una sola cara con la cruz florenzada.

 
Tabar estelas de Casa Juanfor y de Casa Leoz.

 En casa Irigoyen también tenían una estela que se encuentra expuesta en el Petrus Museum de Lizarraga (Izagaondoa). Aparte, en esta casa guardan restos de tres estelas hallados en el entorno del poblado. Una parece representar una flor, otra la estrella de David  y la tercera podría ser la cruz de Malta o de los templarios en su forma redondeada.


Tabar. Trozos de las estelas de Casa Irigoyen.

 

Nardués Aldunate.

 Abandonamos Tabar en dirección a Lumbier para salir al Puente de Laída sobre el río Irati. Seguimos en direccion a la Venta de Judas y tomamos la carretera N-240 que asciende al Puerto de Loiti. A poco más de dos kilómetros llegamos a la entrada de Nardués Aldunate, al que descendemos.

 
Nardués Aldunate. Panorámica.

 
Nardués Aldunate. Vista general.

Es un pequeño poblado situado al pié y al N de las estribaciones orientales de la Sierra de Izco. Se ubica en torno a campos de cultivo de cereales que se localizan en la hondonada que se forma entre las sierras de Izco al S y de Tabar al N.

 A 1,2 km al N del poblado, sobre la Autovía del Pirineo, se halla el paraje Oioz en el que, en la excavación realizada en el año 2009 con motivo de las obras de la autovía, se hallaron las estructuras de un asentamiento romano que pervivió del siglo I al V de nuestra era.

 
Nardués Aldunate. Lugar de la excavación de Oioz y distancia a las ruinas de la ermita del Santo Cristo

El yacimiento se localiza al lado N de la autovía sobre un gran talud creado para esta. Accedemos a él desde Nardués Aldunate por la pista que conduce al N, a Tabar. Inmediatamente después de pasar un puente bajo la autovía, tomamos a mano izquierda y ascendemos al yacimiento, hoy día nuevamente oculto bajo el suelo. La valla de la autovía protege al yacimiento. Muy cerca por el NW vemos las ruinas de la Ermita del Santo Cristo,  incrustadas en un pequeño barranco.


Ortofoto del sitna de 2018 donde se aprecian el lugar de la excavación sobre autovía, la ermita del Santo Cristo, otra posible ermita y el poblado de Nardués Aldunate. Croquis del yacimiento de oioz.

 Los resultados de esta excavación están expuestos en la revista Trabajos de Arqueología Navarra (TAN), Nº 27, Año 2015, Pag. 109-134 con el título "El yacimiento romano de Oioz (Urraúl Bajo, Navarra). Evolución y originalidad de un establecimiento destinado a la producción agrícola", cuyos autores son los arqueólogos Javier Nuin Cabello y María del Rosario Mateo Pérez, a quienes pertenecen las fotografías aquí expuestas.


Nardués Aldunate. Vista del yacimiento de Oioz.. 2009.                       Vista general del yacimiento de Oioz y de la ínsula

De acuerdo a la parte del yacimiento excavada, este conjunto no alcanzaría la categoría de Villa Romana, como el cercano de Liédena, sino que sería más bien algo así como un caserío dedicado a la producción agrícola de vino, aceite y cereal.

 Narduès Aldunate. Estructuras constructivas en la ínsula de Oioz

 La excavación puso de manifiesto un conjunto de estructuras, siendo la principal una insula (casa) compuesta por una serie de muros y otras construcciones que se agrupan y solapan entre sí. Este espacio viene delimitado por una calle de tierra pisada, parcialmente pavimentada con gravas, y por un muro de cierre por el este.

Además de este edificio, se exhumaron dos lagares levantados sobre el suelo, una posible fuente asociada a un aljibe, tres depósitos en hoyo, 1 silo con una dolia (recipiente cerámico de grandes dimensiones) empotrada y varias manchas carbonosas dispersas por la parte norte del grupo principal de estructuras.


Nardués Aldunate. Yacimiento romano de Oioz: calle, depósito de agua con aljibe y lagar.

De la cultura material se recogieron 435 elementos metálicos. De hierro fueron 387 elementos, destacando dos llaves de mango articulado, dos fragmentos de pulsera, 1 punta de flecha, 71 clavos, 2 crisoles y un grupo de 104 escorias. De bronce fueron hallados 33 elementos, entre ellos 19 monedas romanas, 4 brazaletes (pulseras), 1 pendiente, 1 alfiler de tocado y una fíbula auccisa. De plomo se recogieron 13 elementos y  de plata,  2 monedas.


Llaves, objeto punzante y varilla

                
Punta de flecha                           Punzón y alfiler                                                       Fíbula  (arriba)   y  Pulseras   abajo                    

 

        Monedas de bronce romanas

 También aparecieron objetos de vidrio y de hueso. De vidrio fueron 62 fragmentos, de los que solamente uno no correspon­de a vasijas, es una cuenta.

 
Fragmentos  de objetos de vidrio

 

Se trata de una cuenta de collar gallonada, similar a una naranja  desprovista de su cáscara, de tinte verdoso azulado. De hueso de origen animal aparecieron cuatro objetos, tres agujas y un colgante.

  Cuenta de vidrio.     

 

Colgante de hueso.

Se hallaron igualmente  cinco elementos de piedra, tales como una ficha de juego de arenisca, dos pesas de tejado, una lasca de sílex con retoques astillados y un fragmento de ara taurobólica de arenisca.

  
                Ficha                                                       Ara taurobólica (Frente)                                  Ara taurobólica (bloque)

 Pero por su abundancia destacan sobremanera los restos cerámicos con 6.869 elementos recuperados. La mayoría de ellos, 3.825 fragmentos, corresponden a vasijas de almacenaje tipo dolia, siendo los de ánforas muy escasos.

Muy representativa es también la cerámica doméstica, especialmente la de cocina: ollas y ollitas de cuerpo ovoide con elementos decorativos, platos y escudillas.
 

 
Dolia (Foto TAN Nº 27. 2015)                                  Fragmentos de la dolia.

 
Olla de cocina                                                                                Fragmentos de una olla

Doscientos cincuenta metros al NW del yacimiento de Oioz, en el interior de una pequeña vaguada, se encuentran las ruinas de la ermita del Cristo, también conocida como de San Pedro Martir. Hasta el año 2010 se mantenía el edificio en pie con la cubierta en su lugar.

Hoy día está totalmente arruinada y absorbida por una profunda vegetación que la oculta casi en su totalidad e impide el acceso a ella.

 

 

Nardués Aldunate. Ermita del Santo Cristo vista desde la autovía.

  A esta ermita acudían el día 29 de junio vecinos de Nardués, Aldunate, Tabar y San Vicente para honrar al patrón. La imagen del Crucificado la compraron a los de Tabar, lo que les valió a estos el apodo de "vendecristos", según José Mª Iribarren.

 

Nardués Aldunate. Ruinas de la ermita del Sto. Cristo

 

Pero es probable no fuera la única ermita que existía en Nardués Aldunate. Se tienen noticias de, al menos, dos más: San Miguel y Santa María. De la primera no se puede identificar más que su toponimia, por encima de la carretera N-240 y más próxima a Aldunate que a Nardués.

De la de Santa María podemos establecer una hipótesis sobre unos posibles restos situados junto al camino (pista) de Lumbier. Accedemos a ellos por la pista que de Nardués se dirige al NE, a Tabar. Doscientos metros adelante  tomamos otra que se dirige al SE, a Lumbiér, y en línea recta nos lleva al paraje conocido como Santa María, donde se han instalado unas estructuras ganaderas (vallado y muelle para carga y descarga del ganado). Todo este paisaje se produce en medio de grandes y ondulados campos de cereales.


Nardués Aldunate. Arboleda en el campo de la Ermita. Detrás el pueblo.

 Unos metros antes de estas estructuras vemos al S de la pista y pegada a ella una arboleda con un frondoso y denso grupo de matorrales en medio de una vaguada. En su interior percibimos con mucha dificultad gran cantidad piedras amontonadas que bien pudieron corresponder a los muros de la ermita de Santa María, situada en este mismo lugar o a pocos metros del mismo y que la concentración parcelaria habría desplazado a su ubicación actual. Apoya esta hipótesis, además de la toponimia del lugar, el hecho de que la parcela en la que se encuentra recibe el nombre de Campo de la Ermita.

Nardués Aldunate. Posibles restos de Santa María.
 

Entre semana en el poblado no reside ninguna persona de forma permanente, pero es evidente que algunas de las últimas que aquí habitaron, residentes ahora en Lumbier, se hacen presentes muchos días en Nardués Aldunate. Basta con presenciar los huertos y campos que se cultivan, así como constantes obras de que se realizan. Además, el cuidado y restauración de las casas obliga a pensar que, en tiempo de ocio, son varias las familias que acuden al pueblo.

 

Nardués Aldunate. Casa de la Abadía en obras de reforma.

 

La iglesia de San Juan Bautista esta en lo más alto de un promontorio bajo el que se ubica el pueblo, distanciada del caserío. Se encuentra abandonada y en ruinas en el interior de un pinar, donde la densa vegetación la está destruyendo y donde aún es visible lo alto de la torre. Para sustituirla se emplazó la iglesia en el edificio de las antiguas escuelas, situadas en el centro del poblado, acondicionándolo para esta nueva actividad.

Nardués Aldunate. a la izquierda, la torre de la iglesia vieja emerge entre la vegetación. A la derecha, el edificio de las antiguas escuelas transformadas en iglesia

De las casas de Nardués Aldunate destacan tres. La primera que vemos es una casa de dos plantas con una gran fachada de piedra, mitad sillería, mitad mampuestos y sillarejos. La planta baja corresponde a la entrada y a los antiguos pajares y corrales, hoy garajes y almacenes La primera planta es para la vivienda. Es de planta y cubierta irregular. La apertura de nuevas ventanas y balcones en la fachada es evidente. Conserva la puerta de medio punto, afectada por la instalación de un balcón sobre ella.


Nardués Aldunate. Casa de Juan José Zuasti

La segunda casa es de gran porte, de tres plantas, cubierta a tres aguas y gran fachada con paramento central para la puerta y ventanas centrales de las plantas superiores e individuales para las de los lados. La puerta es adintelada con dovelas decoradas con flores incrustadas en un fondo semicircular en la dovela central y cuadrado en las esquinas. En la dovela central, a modo de clave, tiene un medallón con el interior vacío.


Nardués Aldunate. Casa de Jesús Zuasti

 La tercera casa se sitúa en lo alto del caserío. Es de dos plantas y sabayao con un edificio anexo de antiguo pajar o corral. En la fachada presenta horizontalmente  tres ventanas en el sabayao, tres balcones en la planta de la vivienda, dos puertas laterales y una ventana en el centro en la planta baja. Todos ellos están alineados verticalmente mediante paramentos decorados.

 
Nardués Aldunate. Casa de Carlos

La puerta lateral derecha es de medio punto, con una clave IHS en la dovela central, y sería la de acceso principal de la casa. La de la izquierda es cuadrada, adintelada con una piedra, sería el acceso a los corrales y dependencias de la planta baja. Entre los balcones central y derecho tiene una placa de piedra con dintel y alféizar moldurados en la que indica, además del IHS entre flores, el año de construcción (1746) y sus propietarios (Martín de Oroz y Catalina de Esain). Sobre la puerta del edificio anexo, una piedra inscrita, y al parecer partida, en la que dice el año de su construcción (1793) con la cabeza de una vaca y otra de una cabra de tamaño inferior.


Nardués Aldunate. Placas en la fachada principal de casa de Carlos y en el edificio anexo.

 Las casas y calles de Nardués Aldunate presentan por lo general buen estado. La mayoría de ellas están reformadas, con sus muros enlucidos o cara vista, con las cubiertas remodeladas a dos y cuatro aguas.


Nardués Aldunate. Casas  de Juan José Zuasti, Marcos Tabar y José Enrique Liras, adosadas y de nueva construcción.

 Pero queda alguna casa que aún conserva su antigua imagen que nos permite ver la estructura y detalles de su construcción.


Nardués Aldunate. Casa de Conchi Rey con su antigua imagen       Nardués Aldunate. Antigua Casa del Médico

Además de las casas, Nardués Aldunate tiene una bonita fuente-abrevadero.  Es neoclásica, construida con sillares, incrustada en un paramento rectangular con arco de medio punto y con moldura de remate.

 

Nardués Aldunate. Fuente

 

Junto a ella se ha habilitado un pequeño jardín decorado con piedras que estaban diseminadas en el pueblo, como un monolito, un banco, una columna posiblemente de la iglesia, etc.

    
Nardués Aldunate. Jardín de las piedras. Monolito y columna capitada.

 Los huertos familiares son otro componente del poblado de Nardués Aldunate. que les sirve a los ausentes vecinos para visitar cada día el poblado.

 
Nardués Aldunate. Huertos familiares.

 

Aldunate.


Aldunate. Vista panorámica.

Salimos de Nardués Aldunate a la N-240 y continuamos hacia el Alto de Loiti. A muy corta distancia tomamos el acceso a Aldunate. Su ubicación y características son similares a las de Nardués Aldunate, pero con algunas particularidades.


Aldunate. Vista general del poblado

 Al E del pueblo, en terreno de las antiguas huertas, se ha establecido un pequeño barrio de cuatro casas de reciente construcción destinadas al ocio y tiempo libre de familias que no residen en el pueblo.


Aldunate. Viviendas en el barrio de las huertas.

En el acceso del poblado al barrio encontramos una antigua fuente, similar a la de Nardués, pero menos trabajada. Está construida con sillares de piedra. El nicho de la fuente tiene la cubierta lisa y plana Dispone también de abrevadero y de aljibe en la parte posterior, donde se colocó una bomba manual para la extracción del agua que permanece en su lugar.

 
Aldunate. Antigua fuente con abrevadero y bomba manual.

Ya dentro del poblado vemos en primer lugar la iglesia de San Facundo. Hasta hace unos años se hallaba abandonada y amenazaba ruina. Ha sido recientemente restaurada (2014) tanto en el interior como en el exterior y su entorno, convirtiéndose en un agradable lugar de descanso. Últimamente ha surgido la idea de convertir el edificio en albergue para el camino de Santiago.

 

Aldunate. La iglesia de San Facundo.

 

 

En los extremos E y W del poblado se han establecido dos grandes naves ganaderas que otorgan a Aldunate un colorido especial, indicativo de la actividad ganadera de los escasos habitantes del pueblo.

 

 

Aldunate. Granja en el extremo W del pueblo.
 

 

 

Las casas tradicionales de Aldunate datan del S. XVII y XVIII. Hoy día se hallan restauradas, reformadas y transformadas. El ejemplo más claro es Iturbidenea, parte de ella habitada por sus propietarios y parte transformada en cas

 

 

Aldunate. Iturbidenea, hoy reformada y transformada parcialmente en casa rural

 

 

 

 

A pesar de las reformas, algunas casas conservan elementos tradicionales, básicamente los arcos de medio punto y paramentos en las fachadas.

 

 

Aldunate. Casa de Tomasa reformada

 

 

 

 

 

También se vemos una casa con la puerta adintelada de madera y apoyada sobre ménsulas. Dispone de dos entradas, la segunda con una corta escalera al exterior y da acceso a la escalera que asciende a la 2ª planta en la que se ubica la vivienda. También conserva la tradicional parra colgada y extendida por la fachada.

 

Aldunate. Casa de Montse reformada que conserva su antigua puerta adintelada con madera y con ménsulas.
 

 

En el solar de una antigua casa se levantó en el año 2000 un edificio destinado a hostelería, que hoy está cerrado. Es Casa Sarasa.

Su fachada W es muy singular en la que destaca sobre la puerta una clave discoidea, dedicada a la Virgen María, con un gran sol central y la inscripción Ave María. Dice ser de 1799.

 

 

 


Casa Sarasa. Fachada y clave.

 

Las calles de Aldunate se encuentran en muy buen estado. Han sido remozadas en los últimos años con pavimento de adoquines o cementadas, ofreciendo un conjunto armónico con las también remozadas casas del poblado.


Aldunate. Casa de la Dolores y remozadas casas y calles del pueblo
.

Además, algunos elementos decorativos pertenecientes a su historia están expuestos en su paisaje. En concreto, en la entrada al atrio de la iglesia están expuestos un remoto molino de piedra y una estela discoidea, junto a un antiguo abrevadero de madera para la ganadería.

 

Aldunate. Elementos tradicionales decorativos en el atrio de la iglesia.

 

Es frecuente en estos pueblos encontrar antiguos corrales y pajares entre las casas del pueblo. En Aldunate, un edificio de estos ha sido reformado embelleciendo la fachada, conservando los dinteles de madera en sus dos puertas y la antigua puerta de madera en una de ellas.

 

Aldunate. Antiguo corral y pajar reformado. Es evidente su nueva función de garaje.

 

  Casa Zabalza                                                                                                             Casa Artica     

Salimos de Aldunate y nos dirigimos al Alto de Loiti de regreso a Pamplona. En el primer mirador-descansadero de los tres que hay antes de llegar al alto, atrae nuestra atención una estructura recientemente instalada. Se trata del Monumento a la Memoria Histórica en recuerdo de las 66 personas de diversos municipios de la zona y de otros partes que fueron asesinadas y enterradas en seis fosas del entorno del Puerto de Loiti.

 El monumento es un diseño de Mikel Iriarte Antxorena y consiste en un monumento tipo megalítico compuesto por un cromlech de seis testigos, uno por cada fosa encontrada, y un dolmen en el que tres menhires sostienen una estrella de tres brazos. Bajo ella, una placa de hierro con los nombres de los pueblos de procedencia de las personas enterradas.

 


Urraúl Bajo. Monumento a la Memoria Histórica en el puerto de Loiti

 

La población de Urraúl Bajo

 
Urraúl bajo ha sido siempre un valle poco poblado, distribuido en pequeños poblados. Inmerso en la Zona Pirineo, no puede escapar a los condicionantes generales de la población periférica de valles y poblados que los comparten.

Artieda. Grupo de personas del entorno de Arterra

 

 
Tomamos en primer lugar la evolución de la población del valle relacionada con la zona de referencia. Los datos que expresan esta evolución a lo largo del S. XX e inicios del XXI nos exponen la situación.

 

 

Durante el siglo XX y dos primeras décadas del XXI, Urraúl Bajo ha perdido población de forma considerable (-69,3%), cifra muy superior a la de la Zona Pirineo (52,0%),  similar al valle de Lónguida e inferior a los valles vecinos de Urraúl Alto (80,0%) y Romanzado (79,2%)

 

 

  

Sin embargo, en las primeras décadas de este siglo Urraúl Bajo frenó este descenso poblacional, no sólo se detuvo, sino que obtuvo una muy ligera recuperación. Pero, analizando los datos por los concejos que componen el municipio,  nos percatamos de que todos ellos pierden población, con excepción de Artieda (+42,6%) y los lugares habitados del valle (+10,0%).

 

La razón de esta disparidad la encontramos en el hecho del establecimiento en Artieda de la Asociación Arterra, cuyos asociados se han censado en este municipio en los últimos años.

 

Urraúl Bajo. Artieda. Residencia de Arterra.

La Asociación Arterra la compone un grupo de unas 21 familias de diversos tamaños que habitan y comparten a modo de ecoaldea la vida y el edificio de apartamentos del Palacio del Pirineo, antiguo colegio de religiosos, de Artieda. La mayoría proceden de Navarra y de Euskadi, aunque también las hay de otros países de Europa, América y África

Este hecho es relevante porque, sin ello, Artieda tendría en 2019 una población similar  a la de 2011, que sería el indicador de que la población de Urraúl Bajo estaría en 2019 posiblemente en descenso.

Siguiendo con la población del valle, el descenso poblacional se refleja también mediante en la densidad de población de Urraúl Bajo.

A principios del S, XX Urraúl Bajo tenía 17,6 Hb/km2  Un siglo después había descendido a 5,4 Hb/km2, valor situado por debajo de la media

de la Zona Pirineo, y que recoge el descenso poblacional ocurrido en el S.XX, no sólo en Urraúl Bajo, sino en la Zona Pirineo y en muchas zonas rurales de Navarra.

 

Por tanto, es a mediados y en la segunda mitad del S. XX cuando se produce el declive poblacional de este valle-municipio y que se prolonga en el tiempo hasta el día de hoy.

 

 

 

La agricultura y la ganadería de Urraúl Bajo

 

 

La agricultura ha sido el medio de vida tradicional de Urraúl Bajo. Un 50% del territorio lo ocupa la actividad agrícola dedicada básicamente a la producción de cebada, trigo, avena y girasol.

 

 

 

Una visita al valle confirmará este hecho a primera vista, no sólo para la extensión de los cultivos, sino también por la gran cantidad de maquinaria que se ven en todos los poblados, tanto en naves modernamente instaladas en su entorno, como en antiguos garajes preparados para ello.

 

 

 

 

En la segunda mitad del S. XX se llevó a cabo la concentración parcelaria que incrementó ligeramente la superficie agrícola (5,8%) y redujo las explotaciones de forma muy considerable (-52%), distinto todo ello de la Zona Pirineo donde se redujeron ambos parámetros (-75.3% las explotaciones agrícolas y -20,8% las superficie agrícola).

 

Urraúl Bajo. Naves agrícolas en Sansoáin.

 


Urraúl Bajo. Extensiones de parcelas agrícolas desde Sansoáin.

 

La ganadería de Urraúl Bajo siempre ha sido menos representativa que la agricultura. En el periodo 1989-2018 han desaparecido las dos explotaciones de ganado vacuno que existieron hasta después de 2009.

 

 

Las explotaciones de ovino se redujeron en un -9,1%, pero las cabezas lo hicieron en menor proporción, -6,6%, lo que indica que en este mismo periodo se produjo un mínimo incremento de la  media de cabezas por explotación, incremento de la  concentración de cabezas.

  

 

 

 

 
Aldunate. Rebaño de vejas estabuladas en una nave ganadera.

Además, en Urraúl Bajo existe una explotación con 150 cabezas de ganado caballar, ubicada en Tabar, dedicada a la producción de carne para el mercado.


                                                                     Tabar. Nave equina                                                                                  

 Igualmente en Tabar existe una explotación ganadera de porcino dedicada también a la producción de carne para el mercado.


Tabar. Nave porcina. 

 

En Sansoáin existe una pequeña explotación caprina con 20 cabezas. Y de aves son varias las casas del valle que crían sus gallinas para el consumo familiar de huevos.

 

 

Sansoáin. Pequeño rebaño de cabras.

 

 

 

La ocupación de Urraúl Bajo

 

La ocupación en Urraúl Bajo sigue las líneas de la Zona Pirineo, es decir, descenso ocupacional en la agricultura y ganadería (sector primario) e incrementos en el sector industrial (secundario) y, mayor aún, en el de los servicios (terciario).

Pero en Urraúl Bajo estos parámetros son menos pronunciados y más igualados. Basta que observemos en el periodo 1975-2011 el peso de la agricultura que, aunque desciende diez puntos porcentuales, mantiene un volumen de ocupación muy importante (35,0%), por encima de la industria, no tan distante de los servicios y muy por encima de la Zona Pirineo, donde quedó reducida a un 12,7% de la población ocupada.

 
Urraúl Bajo. Cosechando en Tabar.

 En ello influyen varias situaciones. En primer lugar, la disposición de tierra para la agricultura es capaz de sostener un nivel de población, aunque sea mínimo.


En segundo lugar, el fuerte descenso de la población ocupada  en Urraúl Bajo (-43,3% en este periodo) favorece los índices de ocupación en el sector primario, el más resistente para dejar la tierra, el pueblo y la casa. En el mismo periodo esta población de la Zona Pirineo se incrementó un 2,3%.

 

 Tabar. Naves agropecuarias

 

Y, en tercer lugar, el hecho de que la población de Urraúl Bajo esté atendida en servicios  desde Lumbier o desde otros centros mancomunados, hace que el porcentaje de población ocupada en este sector sea relativamente inferior a la Zona Pirineo (50,1%).

El sector secundario, es el de menor incidencia y, además, la mayor parte de las personas que trabajan en este sector lo hace en los centros industriales de Lumbier, Sangüesa, Aoiz o Pamplona.


Urraúl Bajo. Artieda.Taller mecánico                                                                    Artieda. Panadería

 

 Respecto a los servicios, con la excepción de la oficina municipal y del  consultorio médico local de Artieda, que atiende dos días por semana, Urraúl Bajo carece de servicios públicos propios. Todos los demás se atienden desde el exterior del valle, especialmente desde Lumbier, Sangüesa, Aoiz o Pamplona.

 

Urraúl Bajo. Artieda.Sede del y. Ayuntamiento del Consultoro médico local.

 

Por esta razón el ayuntamiento participa de una serie de organizaciones intermunicipales, a fin de acceder más fácilmente a estos servicios. Estas son: Animsa para los servicios informáticos municipales, Federación Navarra de Municipios y Concejos, Mancomunidad de Residuos Sólidos Irati,  Cederna Garalur para el desarrollo local. Mancomunidad de Servicios de la Comarca de Sangüesa y la Asociación Voluntaria de Municipios para el Abastecimiento de Agua en Alta.

Los servicios privados en Urraúl Bajo también son muy escasos. Se reducen a una carnicería en Tabar, una asesoría de servicios administrativos en Aldunate, una panadería, un taller mecánico y una empresa de transportes en Artieda, una de construcción en San Vicente y otra en Tabar.

 

San.Vicente. Servicio de venta ambulante

 

Es frecuente encontrar por los poblados de Urraúl Bajo vehículos comerciales que acuden al valle a prestar servicios diarios, como la venta de pan, frutas, verduras, carne, prensa, etc. Es un indicativo de que la población ocupada en este sector, al igual que en la industria, lo está fuera del valle en los centros de servicios periféricos de Lumbier, Sangüesa, Aoiz y Pamplona.

 

 

 

Los servicios de hostelería de Urraúl Bajo se reducen a sociedades gastronómicas, que las hay en Artieda, en Nardués Aldunate y en Tabar, y a casas rurales, que las hay en Sansoáin (El Encuentro), en Grez, (El Torreón de la Bruna y La Coquetona), en Artieda (Estankoenea), en Aldunate (Iturbidenea), y en San Vicente (La Casica)

 Artieda.Estancoenea

 

 

El uso de la Vivienda en Urraúl Bajo.

 

Urraúl Bajo presenta en el periodo 1991-2018 un alto índice (68,1%) de viviendas principales, es decir, que es la vivienda habitual de sus propietarios. situación diferente de la Zona Pirineo que alcanza un índice inferior (61,2%) de este tipo de viviendas. Sin embargo, el punto de partida (1991) la situación era contraria.

 

Artieda. Casa de Juanicuandi, antigua vivienda muy reformada y vivienda principal

 

 

En el periodo 1991-2018 el número de viviendas creció en Urraúl Bajo en un 50,4%, lo que indica que una gran parte de las viviendas construidas en el periodo han sido para ser habitadas permanentemente, al menos por una persona.

 

Quienes emigraban durante el  S. XX, sobre todo hasta los años 80,  lo hacían también con su domicilio, dejando en los pueblos casas deshabitadas. A partir de ese momento se produce un nuevo fenómeno. Ya  no es necesario emigrar del valle para acceder a puestos de trabajo externos  porque el desarrollo de los medios e infraestructuras de transporte permiten acceder diariamente a ellos desde el propio domicilio del valle. Por eso se construyen más casas para ser habitadas permanentemente.

 
 

 

Pero no debemos obviar el hecho de que el censo recoge a personas que están censadas en su casa del valle, donde habitan una parte del año, durante la temporada de calor, a efectos de poder acogerse a la prestación de los servicios municipales, aunque en realidad habiten una gran parte del año fuera del valle.

 

 

Rípodas. Casa de Marifé, de nueva construcción y vivienda secundaria

 

Características de población de Urraúl Bajo.

 

La población de Urraúl Bajo sigue la tendencia general de la Zona Pirineo, pero con algunas salvedades importantes.

 

El primer dato que nos llama la atención es el índice de masculinidad (76,9). En Urraúl Bajo hay menos hombres que mujeres, no llega a ocho hombres por cada diez mujeres, cuando en la mayoría de municipios y valles de la Zona Pirineo este índice está por encima de 100, es decir más hombres que mujeres. En la Zona Pirineo por cada  diez mujeres hay más de once hombres.

 

 

Artieda. Poblacionalmente las mujeres son mayoría.

 

 

 
La pirámide de edades nos ayuda a comprender esta situación. Son más las mujeres en las bandas más bajas de la pirámide, las de menor edad. A partir de 10 hasta 70 años son más los hombres en la mayoría de los tramos de edad. Sin embargo, a partir de este último tramo, la amplitud de las bandas de las mujeres mucho más anchas que las de los hombres.

 

 Este gráfico pone de manifiesto dos fenómenos demográficos particulares. El primero es el fenómeno de la edad, que habla de una población envejecida con un índice de 291,2, que quiere decir que por cada diez niños/as menores de 15 años, tenemos más de veintinueve personas mayores de 65 años. Evidentemente, estamos hablando de una población envejecida.

 

 
 

 

 Tabar. Señora de compras.   

 

El segundo fenómeno demográfico es el del sexo de la población mayor de 65 años. De las 98 personas que superan esta edad, 71 (72,4%) son mujeres y 27 personas   (27,5%)   son hombres. ¿Estamos ante una situación de  mayor longevidad y ancianidad de las mujeres que de los hombres? Este fenómeno debe tener otra explicación, ya que no se repite en toda la Zona Pirineo.

 

Artieda. Señor de paseo.

 

 

 


Nardués Aldunate.
Señora
laborando el  huerto

Y la hallamos en el hecho de la presencia en Artieda de la residencia de las religiosas de las Hnas.  de la Caridad de Santa Ana, en la que residen unas cuarenta religiosas mayores. Este hecho es el explica la disparidad demográfica de edad y de sexo observada en los datos demográficos del Valle de Urraúl Bajo y que distorsiona los datos en relación a los valles vecinos y a toda la Zona Pirineo.

 

Nardués Aldunate.
Señora atendiendo
el jardín de la casa.

 

 
Hermanas de la Caridad de Santa Ana en la residencia de Artieda
 

 En Urraúl Bajo existen dos tipos organizaciones sociales a resaltar. Unas son las sociedades culturales, deportivas y gastronómicas a las que hemos hecho referencia anteriormente y que ejercen de centros de hostelería para la reunión y ocio de sus vecinos.

 

Nardués Aldunate.  Sede de la Sociedad.

 

Otras organizaciones son las dos sociedades de cazadores existentes. La sociedad de Cazadores Urraúl Bajo, con sede  en Aldunate, y la Sociedad de Cazadores Puiu, con sede en Artieda.


Tabar. Concurso de esquileo en el Día del Valle de 2018.                               Nardués Andurra. Faenando en el huerto

 Urraúl Bajo celebra un día al año el Día de la Vecindad del valle. Suele hacerse por el mes de mayo y generalmente en Artieda, aunque en ocasiones esporádicas se hace en algún otro pueblo, como Tabar. Es un día festivo y compartido por los escasos habitantes de sus poblados.

 El programa es común al de sus valles vecinos: andada por la mañana, misa cantada por algún grupo especial, concierto, competiciones populares  y vermut amenizado con música. A continuación una comida popular con cantos  y bailables hasta el fin de fiesta.


Tabar. Integrantes de la Coro Txiki de Aoiz. en el Día del Valle de Urraúl Bajo 2018.

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