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PAISAJE PREHISTÓRICO DEL VALLE DE ESTERIBAR.
En el Valle de Esteribar se encuentran diversas manifestaciones megalíticas con abundantes monumentos que, por lo general, no se encuentran en buen estado de conservación. Estas manifestaciones se localizan en las zonas montañosas que configuran el valle de N a S. También se encuentran algunas manifestaciones de la Edad del Hierro, especialmente restos de Poblados Fortificados de la Edad del Hierro (PEHs) que expondremos tras los megalitos. Por el N se encuentra la estación del monte Leate (dos túmulos y un menhir), en el límite con Quinto Real/Kintoa. Al NE se hallan las estaciones de Arballeta-Amuz (diez dólmenes y un menhir) y la del collado de Gurutxaga (un dolmen y un campo tumular). Al SE la estación de Measkoitz (un dolmen y un túmulo) y la del Alto de Errea (un dolmen). Por el NW está la del monte Goiteán (dos dólmenes y un menhir). Por el W, la de Armaya en el monte Baratxueta (un dolmen y siete túmulos) y por el SW, la de Alixeto (un dolmen). Existen, además, otras manifestaciones al N (Enekorri) y NW (Burdindogi) de Esteribar, en la delimitación con los valles de Baztán y Anue respectivamente, pero ubicados en el término de estos Respecto a los PEHs, en el Valle de Esteribar se han catalogado de momento cuatro que se proyectan de S a N : Kaikuru en Olloki, Atekoaitzgaña en Idoi, Morelu en Zubiri y Gazteluko Harria en Eugi, que se expondrán tras los megalitos en este mismo orden. Como en la mayoría de valles y municipios, la exposición de estas estaciones megalíticas y sus respectivos monumentos se expondrán en orden a su ubicación de S a N
La Estación Megalítica de Alixeto
Guendulain es un caserío ubicado al SW del valle de Esteribar, en la ladera oriental de la cadena montañosa que separa los valles de Esteribar y Ezkabarte y en la que Alixeto es su mayor elevación.
Gendulain desde la Peña de
Alixeto.
Se accede a
Guenduláin por una estrecha carretera que nace de la NA-138 en el poblado
de Zuriain y que asciende al E, hasta el poblado. Está habitado por una
sola familia, dedicada exclusivamente a la ganadería vacuna y ovina.
En su paisaje destacan dos grandes casas y otras deshabitadas de menor tamaño, la ermita de Santa Eulalia y un entorno de praderas con sus naves ganaderas. De las dos casas, una es la habitada por la familia residente y se encuentra muy reformada. Tiene la fachada bajo un gran alero a dos aguas, incrustada entre dos contrafuertes, uno en cada extremo, y una balconada entre ambos. La puerta es de medio punto y tiene una dependencia (garaje) adosada. Guendulain: Casa vivienda habitada
La segunda casa es más antigua. Tiene el tejado reformado y no se usa como vivienda, sino más bien como trastero. En la dovela central del arco de medio punto de la puerta aparece la fecha de construcción y sus propietarios. Pegada a la ventana situada sobre el arco de la puerta, una piedra tiene grabada en relieve una magen de dos niños bajo la cabeza del Redentor y todo cubierto por la Gloria del Padre. Posiblemente esta piedra corresponda a la antigua iglesia.
Guendulain. La
casa deshabitada
JHS. Otro edificio es la iglesia de Santa Eulalia, más parecida a una ermita ya que carece de algunos elementos propios de aquellas, como portada, torre, ábside, etc. Incluso el campanario, de doble vano, está abierto en lo alto del muro trasero del edificio, al igual que lo tienen muchas ermitas. Es un sencillo edificio del S. XX, construido con los materiales de una iglesia anterior que hubo en el mismo lugar. Actualmente se encuentra en estado de abandono, muy deteriorada y utilizada como almacén trastero.
El resto del poblado lo componen otra casa deshabitada y tres o cuatro edificios de almacenes y corrales. El entorno cercano es un espacio de praderas en las que pasta el ganado y se cultivan las hierbas para su alimentación. Tras las praderas aparecen en todas direcciones los bosques de pinos silvestres con abundante bojeral y matorral mediterráneo, excepto al SE del poblado donde aparece un pequeño robledal, En torno a la cumbre hacen presencia los robles, los quejigos y las hayas.
El acceso a los megalitos de Alixeto lo hacemos por un camino de rodadura que sale hacia el NE del poblado y en constante ascensión nos conduce hasta la cumbre donde se encuentran. Inmediatamente salimos del poblado superamos un promontorio y cambiamos el rumbo al NW.
Tras un largo trecho bajo los pinos de la vertiente oriental del monte, alcanzamos una bifurcación, ya en las proximidades de lo alto del cordal. Tomamos el camino que asciende hacia el W que asciende por pendiente muy pronunciada por la que paulatinamente vamos girando al S, hasta que alcanzamos la alambrada divisoria de los municipios de Esteribar y Ezkabarte.
Gendulain y el monte Alixeto. Continuando en leve descenso por el cordal hacia el S, a doscientos metros. se alcanza la Peña de Alixeto, elevada al SW de Guendulain, desde la que se obtienen magnificas panorámica del Valle de Esteribar.
El dolmen de Alixeto. La cumbre de Alixeto presenta una situación de interés. Tangente al vértice geodésico por el NW está el dolmen de Alixeto y tangente por el S, el monolito del mismo nombre. El dolmen consta de un túmulo totalmente cubierto de bojes que impiden ver su estructura, dimensiones y estado. El vértice geodésico se halla en lo alto del túmulo.
Francisco de Ondarra estuvo en este monumento y los expone de la siguiente manera: Dolmen (?) de Lixeto
Altitud: 912 m. s.n.m. Coordenadas: Long. 2°06'20", lat. 42°53'24" de la Hoja núm.115, Gulina. Descripción (fig. 7): Puede tratarse de un dolmen. No se ve bien su estructura por hallarse todo el conjunto cubierto de bojes, avellanos, zarzamoras y otros arbustos, más abundante hierba. El túmulo podría medir unos 18 m. de diámetro, con un cráter central de 8 m. de parte a parte; la altura del túmulo sería de 1,50 m. en el punto máximo. Dos losas aparecen, ambas erguidas, siendo sus medidas las siguientes: Losa núm. 1 u W., de 0,50 m. de alto, 1,50 de largo y 0,20 de grueso; núm. 2 o SE., con 1,07 de alto, 0,76 de largo y de 0,20 hasta 0,25 de grueso. Sobre esta segunda losa se alza un buzón de montañeros con esta leyenda:
S.D-ERLAITZ-IRUN
Alixeto. Cráter del dolmen con la losa incrustada
Actualmente, el bojeral, los avellanos y el resto de matorrales que lo circundan forman un parapeto que se encuentra más cerrado que antaño, impidiendo visualizar el túmulo. Junto al vértice geodésico, una pequeña apertura del bojeral permite acceder al centro del dolmen, un espacio de cuatro metros de diámetro, libre de matorrales, con forma de cráter y en el que se encuentra una losa incrustada horizontalmente en tierra, al NW del mismo. Esta losa, por su forma y posición, compondría parte de la cámara que en su día habría ocupado este espacio. Sobre ella alguien ha colocado un pequeño nacimiento navideño que contribuye al humanizado paisaje de esta cima. Alixeto. La losa incrustada en el cráter del túmulo
El monolito de Alixeto.
Se trata de la segunda losa que F. Ondarroa identifica como componente del dolmen anterior. Es una losa hincada en tierra en posición vertical, a modo de menhir, sobre la que se ha instalado un buzón montañero, indicativo de la cumbre del monte. El origen y finalidad de este monolito son desconocidos. Es probable que esta losa hubiera formado anteriormente parte del dolmen y que se hallara semienterrada al igual que la otra losa. Posteriormente habría sido colocada de pie como un monolito indicador de mugas, de caminos o de orientación en tiempos más recientes que el dolmen. Pegadas al monolito por el E se encuentran dos piedras que pudieron haber sido partes del monolito o bien piedras correspondientes al túmulo del dolmen al que se encuentra adosado.
La probabilidad de que se trate de una losa del dolmen se basa en el hecho de que el monolito y la losa existente, son de dimensiones y características similares. Además, la losa del monolito presenta una de sus caras y bordes más blanquecina que la otra, lo que da a pensar en que pudo estar enterrada del lado más claro. Es de pensar que cuando alguien pensó y decidió colocar un monolito en este lugar lo hizo porque vio muy cerca esta losa. El grupo Hilarriak lo identifica como monolito, aunque dudoso.
Alixeto. Cara A del monolito
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La Estación Megalítica de Measkoitz.
En los años 2009 y 2010 se abrió un cortafuegos por el cordal del monte Measkoitz que se prolonga hacia al S de la cumbre . Al realizar las tareas de limpieza de la vegetación salieron al descubierto los restos de un PEH en la ladera S de la cumbre de Measkoitz y dos manifestaciones megalíticas, un dolmen en el collado de Soraundi y un túmulo en Oiarburuetagibel, más al S, al finalizar el cortafuegos.
Todos se encuentran junto a la pista que desde Errea se dirige hacia el Alto de Erro por el cordal de la sierra que delimita a los valles de Erro y Esteribar.
Por otro lado, en el alto de la carretera NA-2337, de Larrasoaña e Errea, se hallan los restos de un dolmen, conocido con el nombre de Eluts por la toponimia del paraje. El paraje se halla elevado sobre el despoblado de Zay, en las cercanías de Errea.
Errea es un pequeño poblado situado en una hondonada al E del Valle de Esteribar. El paisaje lo componen el pequeño poblado en el fondo, rodeado de praderas por las laderas y sobre éstas grandes espacios de bosques de pino silvestre y otros menores de robles pubescentes y pastizales con abundantes bojerales, zarzas rosas y espinos.
El poblado de Errea es muy similar a los del resto del valle, grandes casas tradicionales, hoy remozadas, algunas de nueva construcción, y entre todas ellas pueden verse calles edificios de antiguos corrales, pajares y el antiguo lavadero, lo que denota que la actividad ganadera ha sido la actividad económica tradicional base del pueblo.
El acceso a los megalitos de Measkoitz lo hacemos por la pista que parte de Errea hacia el E. Esta pista accede a todos los monumentos. Pero, a fin reducir el trayecto hasta el collado de Oiarburuetagibel, tomamos un camino que sale a NE de Errea y ascendemos entre pastizales y praderas hasta un bosque de pinos silvestres, penetramos en el bosque, pasamos junto a las ruinas de la borda de Txokorena y, tras salir del bosque, accedemos a la pista en el collado de Oiarburuetagibel, donde en su extremo SE se encuentra el túmulo de su nombre.
Ahora
seguimos la pista rumbo al NW y ascendemos al collado de Soraundi, donde
está el dolmen homónimo.
Finalmente, dejamos la pista y por el cortafuegos ascendemos al N para cruzar el PEH de Measkoitz y alcanzar la llana cumbre de este monte, cubierta de pastizal con abundantes espinos espinos que dificultan el paso hasta alcanzar la cumbre, con buzón y vértice geodesico, desde donde se obtienen buenas vistas sobre los valles de Erro y Lizoáin-Arriasgoiti.
El túmulo de Oiarburuetagibel
Este túmulo se halla en el collado de su nombre, en el punto más bajo del cortafuegos que desciende desde Measkoitz, unos metros antes de que la pista abandone el cordal y se dirija al W, para descender a Errea.
Oiarburuetagibel. Vista desde el SE. Al fondo el collado de Measkoitz
Es muy visible porque está limpio de vegetación en contraste a su entorno que está cubierto de abundante matorral, zarzas, espinos y restos de la vegetación talada para abrir el cortafuegos. Aunque el túmulo no estaba cubierto por esta vegetación, era prácticamente invisible porque la existente en su alrededor impedía su visión. No parece que haya sufrido excavación alguna.
Este collado tiene un uso excepcional para la caza de la paloma. Son varias las palomeras que se encuentran instaladas en él. Hoy día son modernas y elevadas con estructuras metálicas de andamiaje, incluso hay algunas casetas para refugio de los cazadores. Llaman la atención varios pequeños túmulos de piedras a lo largo del collado y bajo los puestos de las palomeras Se trata de antiguos morcueros creados con las piedras removidas al arar la tierra. Gran parte de este collado y del superior de Soraundi se cultivaron hasta la segunda mtad del S. XX.
El dolmen de Soraundi Se ubica en el collado de su nombre, al pie de la cumbre de Measkoitz por el S. Se halla pegado a la pista en el punto en que el cortafuegos que desciende por la ladera alcanza a esta. Sin la limpieza de la vegetación realizada para el cortafuegos hubiera sido imposible localizarlo.
Se compone de un túmulo que, aunque rebajado, todavía sobresale en el terreno de forma nítida. Es de piedras y está cubierto de hierba y maleza entre las que sobresalen varias de aquellas. Tiene un cráter en el centro que no conserva losa alguna de cámara, como tantos otros que han sufrido excavaciones descontroladas.
Dolmen de Soraundi. desde el NE Con la limpieza de la vegetación se han dejando sobre el túmulo, como constancia de cómo se encontraba en su estado anterior, una serie de altos y tupidos bojes en torno al cráter central, dejándolo abierto solamente al E- NE
El Dolmen de Eluts
El término de Eluts se sitúa en el alto de Errea, en la carretera NA-2337 que asciende desde Larrasoaña pasando por Setoain. En el mismo alto, a mano derecha y a cuarenta metros de la carretera, en el interior de una pradera y junto a unos pinos, se halla el dolmen de Eluts.
Es un dolmen cuyo túmulo ha sido arrasado en su mitad oriental, en cuyas inmediaciones se ha colocado un poste de madera para el tendido eléctrico. Por esta mitad oriental podemos saber que se trata de un túmulo amplio y rebajado, compuesto de piedras y tierra. Está cubierto totalmente de hierba y en su interior han crecido algunos matorrales (allagas, sabinas y bojes) especialmente en su parte S. En el SW del túmulo han crecido cuatro pinos que contribuyen a realzar el monumento en el interior del prado.
Entre la vegetación se observan dos losas de su posible cámara. La primera desplazada y tendida de S a N. Oculta bajo ella a la segunda, impidiendo la visión casi total de esta.
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La Estación Megalítica de Armaya En la entrada a Zubiri por la NA-138, procedente de Pamplona, parte a mano izquierda de la misma una estrecha carretera, la NA-2531, que da acceso a los poblados de Leranotz y Usetxi, ubicados en las estribaciones surorientales del Monte Baratxueta. Desde el poblado de Usetxi se accede a Armaia donde se encuentra esta estación megalítica.
El término de Usetxi es un terreno ocupado por bosques y pastizales en los que la actividad ganadera predomina con exclusividad. El pequeño poblado, ubicado a una altitud de 801 m, está dividido en dos sectores en torno a la carretera, al E y W respectivamente.
Bartxueta
desde Meakoitz. A la derecha Usetxi
Bartxueta. Ladera S con la terraza de Armaia en primer plano
Desde el año 1962 en que Tomás López Sellés localizó el dolmen de Armaia no se tenían más noticias de este espacio. Sin embargo, en una meticulosa supervisión del lugar, el grupo Hilarriak ha detectado en el entorno del dolmen la presencia de 7 túmulos de distintos tamaños que indican la importancia de este espacio en tiempos pretéritos.
El dolmen de Armaia
Tomás López
Sellés hizo una somera descripción de este monumento que publicó, junto a
otros hallazgos en la revisa Munibe: DOLMEN DE ARMAYA, DE ANUE-ESTERIBAR.— En la ladera este del monte Baratxueta o Usechimendi (1.141 metros), a una media hora del pueblo de Usechi, a cuyo término pertenece el terreno en donde está emplazado el monumento. El galgal, muy grande, de unos veintiséismetros de diámetro y cerca de dos metros de altura, destaca en el limpio paisaje. En el hoyo central de 6x3 metros, queda una losa de 0,77 metros de largura por 0,65 metros de altura por 0,26 metros de grueso. Otra losa más al sur y desplazada de la cámara, mide 1,04 metros de largura por 0,96 metros de altura por 0,40 metros de grueso. Coordenadas en la hoja 115 (Gulina): 2º07’50” de longitud y 42º 57’ 25” de latitud. Altitud aproximada: 1.010 metros. Tomás López Sellés Contribución al Catálogo Dolménico del País Vasco. - Hallazgos en Navarra. Munibe 1963, Vol 15. Pag 132.
Actualmente el dolmen se encuentra tal como lo relata López Sellés. Solamente destacar las extraordinarias dimensiones del túmulo, totalmente cubierto de la hierba del pastizal del lugar.
Las medidas de las dos losas
Además de las losas reseñadas, se ven algunas piedras que asoman en el pastizal, pero destacan algunas de ellas en la base del túmulo, lo que da a pensar en la posibilidad de que tuviera un peristalito
Los túmulos de Armaia Son un grupo de siete pequeños túmulos, cuatro de ellos situados el NE del dolmen y tres a S-SE. Se encuentran totalmente rebajados y cubiertos de la hierba del pastizal, de forma que están totalmente camuflados en el suelo. Solamente con esmerada atención es posible identificarlos. Excepto el último que se halla a 75 m. al NE, el resto se ubican a menos de 50 metros del centro del dolmen.
El primero de ellos, el más meridional, es el mayor de todos, se vislumbra un pequeño cráter en el centro y pequeños bojes están creciendo sobre él. Armaia.Túmulo 1
El segundo le sigue en tamaño y es el más próximo al dolmen, se encuentra casi tangente a él por el S. El túmulo 3 se halla entre matorrales de boj.
Los cuatro restantes se hallan al NW del dolmen. Son de medidas inferiores a los primeros y similares entre sí. El sexto y el séptimo dejan ver en su interior pequeñas piedras de las que se componen. En este último destaca por su tamaño una en el centro
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La Estación Megalítica de Gurutxaga. Al sur del poblado de Eugi se levanta la cumbre del monte Azegi, que se extiende hacia el NE hasta la ladera SW del monte Amuz, donde forma el collado de Gurutxaga. En este collado se localiza un dolmen y una serie de extraños túmulos que forman un campo tumular en su proyección occidental.
El acceso al collado Gurutxaga podemos hacerlo desde Zilbeti (Erro) o desde Eugi (Esteribar). Al estar la estación en término de Eugi, lo hacemos desde esta localidad. A Eugi llegamos por la NA-138 proveniente de Zubiri, cruzamos el pueblo. Tomamos la última calle a la derecha y, por una nueva urbanización del pueblo llegamos hasta una nave industrial.
Junto a la entrada a esta nave, sale una pista que asciende al SE directamente hasta el collado de Gurutxaga, realizando en su trayecto tres grandes curvas en zig-zag y proporcionando acceso a una nave ganaderay a las bordas de Pepillo, Ezkonberri y Sevillano.
Desde el collado la pista desciende al NE a Zilbeti, desde donde también puede accederse al collado. De hecho, el nombre de esta pista, antiguamente un camino, es Camino de Zilbeti. La parte inferior del recorrido transcurre entre praderas y manchas de bosque de robles. En la parte media (zona del zig-zag) se ven robles, hayas y abundantes castaños, junto a praderas con en las que están las bordas. En el tramo superior que culmina al E del collado las hayas y los pastizales dominan el paisaje.
El collado de Gurutxaga se proyecta al SW hasta alcanzar la cumbre de Azegi. Una senda lo recorre hasta la cima de este monte. La parte más oriental del collado está ocupada por antiguas parcelas, hoy convertidas en pastizal, pero que hasta mediados del S XX fueron cultivadas (ortofoto 1956) y de las que aún quedan restos de las paredes divisorias.
El Collado de Gurutxaga y el monte Amuz
A partir de estas antiguas praderas, el suelo está ocupado por el pastizal, con bojes (algunos de ellos de figura estilizada), brezo, árgoma y otros matorrales.
Conforme el terreno se eleva hasta la cumbre de Azegi, se impone el boj y otros matorrales asociados. La ladera S del collado está dominada por el robledal, mientras que la ladera N lo es por el hayedo.
Ejemplar de típico boj en el collado de Gurutxaga. Al fondo la ladera S del monte Amuz
Se halla en el extremo SW de la tercera parcela-pastizal a partir del collado, al S del camino que conduce a Azegi, antes de salir al pastizal abierto. Se ubica en el interior de un gran bojeral, cubierto de maleza. Este hecho hace que pase desapercibido para quienes caminan por este paraje.
Es un túmulo muy consolidado, de piedras. Está cubierto de hierba, bojes, zarzas y otros matorrales. Sus dimensiones son considerables, pero la cobertura de vegetación, especialmente bojes, lo oculta en su mayor parte. En los espacios desprovistos de vegetación se observan un pequeño cráter y algunas piedras de las que se compone.
Aparentemente de la cámara no queda resto alguno, pero por la proyección de alguna de las piedras que se asoman entre la hierba y la maleza de lo más alto del túmulo, posiblemente ésta o parte de ella pueda encontrarse enterrada en él..
Al SE del dolmen y tangente con él, en un espacio libre de los matorrales que lo invaden, se observa una somera hendidura circular en el terreno con forma de cráter. En su periferia asoman en el pastizal algunas piedras con formas circulares. No se ha realizado excavación alguna, pero existe la sospecha de que pudiera tratarse de cromlechs, cista u otra manifestación relativa a estos tipos de monumentos.
El campo tumular de Gurutxaga A lo largo de las dos parcelas de pastizal occidentales del collado, existe una serie de nueve túmulos que la sociedad Hilharriak lo incluye en su catálogo de monumentos megalíticos.
El origen de estos túmulos es desconocido. El hecho de encontrarse varios de ellos en un mismo espacio (un collado) y próximos entre sí, puede dar a pensar en un campo tumular de enterramientos prehistóricos. Los túmulos 8 y 9 son túmulos de dimensiones muy reducidas y con estructura de piedras muy evidente. El resto de túmulos son de mayores dimensiones.
Los túmulos 2 y 5 muestran perfectamente su estructura tumular. Son de piedras y cubiertos de pastizal y están libres de bojes que puedan ocultarlos.
El resto de túmulos (1, 3, 4, 6 y 7) son de dimensiones similares a los dos anteriores y están totalmente cubiertos por matorrales de boj de forma tal que únicamente permiten ver la base de los mismos.
Hoy día, se ha hecho una limpieza en el interior del bojeral situado entre los túmulos 3 y 5 y pueden observarse en su interior ambos túmulos y los restos de la antiguo muro que cerraba una de las parcelas del collado. Los túmulos son de piedras, cubiertos por la abundante hoja caída de los bojes y mantienen su estructura circular y cónico-truncada.
A parte de esta posibilidad, también puede tratarse de morcueros, ya que el espacio que ocupan, hoy pastizal, tiene aspecto de haber sido cultivado antaño y en este tipo de suelo era frecuente hacer morcueros con las piedras que se removían al arar la tierra. En el extremo noroccidental de la la primera parcela aún pueden verse entre los matorrales restos de una antigua borda y de un muro divisorio de parcelas que había en el lugar.
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La Estación Megalítica de Arballeta-Amuz Esta estación megalítica es de reciente localización, posterior al año 2000. Consta de diez dólmenes y un monolito y es posible la localización de alguno más. El estado de conservación es muy deficiente ya que todos ellos han sido removidos y destrozados en tiempos pasados, por lo que la mayoría de ellos solamente son reconocibles a los ojos de los expertos.
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Se encuentra la estación a lo largo de la cresta de Arballeta, una estribación que desciende del monte Amuz en dirección W y que llega hasta el fondo del valle, en las aguas del embalse de Eugi. Se accede a ella por la carretera NA-138. Pasado el pueblo de Eugi en dirección a Francia, en el Km. 28,4 se toma una pista, inicialmente asfaltada, a la derecha de la carretera que accede al cementerio y mas adelante a un antiguo vertedero de escombro, en el que se encuentran los restos el PEH de Gazteluko Harría. Desde este punto emprendemos el camino de acceso a los megalitos.
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En Gazteluko Harria dejamos la pista y tomamos un amplio camino que asciende a la derecha para llegar a Juanmatisten borda. El paisaje transcurrido lo compone esencialmente el bosque de hayas con algunos castaños y robles entremezclados y los pastizales, en cuyo entorno se pueden ver antiguas bordas ganaderas. |
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Juanmatisten es una antigua borda, hoy reconstruida, con amplio espacio de praderas y con fresnos que adornan el lugar. Sin entrar en el terreno de la borda, ascendemos por una senda en dirección E, atravesando un pequeño bosque de fresnos y bordeando las praderas de la borda . |
![]() Eugui. Juanmatisten borda Fresneda junto a la borda de Juanmatisten Alcanzada la altura de la pequeña colina, la senda nos conduce al S-SE por medio del hayedo hasta alcanzar una vieja alambrada. Pegada a ésta nos lleva por suave pendiente hasta salir a la cresta de Arballeta, junto a un mojón de piedra. A pocos metros alcanzamos el mirador de Arballeta, un espacio abierto y elevado sobre la cresta rocosa con espectaculares vistas sobre Eugi y el embalse.
Desde este mirador iniciamos el acceso a los dólmenes de Arballeta y Amuz. Todos ellos en el entorno de esta estribación por donde ascienden viejas sendas, a veces ocultas, que transitan por espacios cubiertos de hayas o abiertos a pastizales distribuidos por la ladera. Llama la atención la abundancia de pedregales desprendidos a través de canchales desde lo alto del monte, característica ésta del suelo y relieve paleozoico de los viejos macizos de Oroz-Betelu y de Kinto Real/Kintoa al que pertenece este monte. En los pastizales los suelos están cubiertos de helechos, sabinas, brezos y otros matorrales.
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LOS
MEGALITOS DE ARBALLETA El dolmen de arballeta 1 A treinta y cinco metros al SE de lo más alto del mirador, pegado a una vieja alambrada, encontramos el dolmen Arballeta 1. Se halla pegado a la senda que cruza entre sus piedras, poco antes de que ésta abandone el bosque para salir a un pastizal desprendido por la ladera S del cordal de Arballeta.
El túmulo se halla totalmente rebajado, inapreciable y cubierto totalmente de la hojarasca de las hayas. La vieja alambrada cruza el túmulo por el N.
Dolmen de Arballeta 1 desde el SW.
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La cámara, debía estar orientada de SW a NE, pues tiene tres losas (1,2 y 3) hincadas en tierra y erguidas en esta dirección. Entre las dos últimas ha crecido un haya. Paralela a estas, aunque desviada al N, aparece una cuarta losa (4) totalmente hincada en tierra y oculta bajo la hojarasca. |
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La cubierta se encuentra partida en tres grandes trozos. Están cubiertos de musgo y desplazados, uno al NE, junto a la losa lateral, y los otros dos al SE, uno tras el otro. Estos dos últimos destacan por su gran tamaño. Otros trozos de losas quedan más a NE, pero es difícil establecer su pertenencia y ubicación en el monumento.
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El dolmen de Arballeta 2
Lo
localizamos a menos de cuarenta metro al N del anterior. Accedemos a él
cruzando la alambrada y avanzando por e bosque.
Dolmen de Arballeta 2 desde NW
Consta
de un túmulo bastante pronunciado por el lado S que lo hace claramente
visible. Se compone de piedras que sobresalen entre la hojarasca que
cubre. La mayoría de ellas están cubiertas de musgo. Tres hayas han
crecido dentro del túmulo por el S y otra por el NW.
En el centro se aprecia un ligero cráter en el que es difícil establecer la posición que hubiera tenido la cámara, ya que de ella solamente queda una losa, la cubierta, desplazada al E, con una parte de ella fuera del túmulo y hundida en tierra, por lo que no puede apreciarse su grosor. No obstante, por la posición de las piedras que se encuentran en el centro del túmulo la posible cámara habría tenido una orientación al NE
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LOS DOLMENES DE SOROMEAR: ARBALLETA 3 y ARBALLETA 4 Soromear es un rellano en la ladera W del monte Amuz, situado al N de de los dólmenes anteriores y muy próximo a ellos. Es un espacio cubierto por el bosque de hayas con algunos ejemplares diseminados de robles y fresnos y sotobosque de helechos y zarzas. El suelo es un canchal desprendidoo por la ladera del monte Amuz hacia el W que se ha posado en el rellano que constituye este espacio.
A Soromear llegamos avanzando desde el dolmen anterior hacia el N a través del bosque y encontramos dos dólmenes. Se localizan como a setenta y cinco metros de Arballeta 2, entre una pequeña regata que desciende hacia el SW y un gran canchal que se desprende por la ladera W de Arballeta. Se ubican a una distancia de quince metros uno del otro, al NW y SE respectivamente.
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El dolmen de Arballeta 3 (Soromear NW)
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Es un
túmulo de pequeñas proporciones asentado junto a la pequeña regata por su
lado N. La abundante hojarasca que lo cubre lo oculta casi en su
totalidad. Pero de entre la hojarasca sobresalen varias piedras del galgal
cubiertas de musgo que ayuda a su identificación por el contraste de su
color verde con el marrón de la hojarasca.
En medio del túmulo y entre las piedras se adivina un cráter alargado de NW a SE, producto de las excavaciones incontroladas sufridas por estos monumentos, que bien puede ser el lugar donde estuvo enclavada la cámara de la que no se observa losa alguna.
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El dolmen de Arballeta 4 (Soromear SE)
Quince metros al SE del anterior vemos este dolmen. Por encima del dolmen nace un pequeño manantial de agua que hace que su espacio tenga más vegetación de pequeños matorrales que impiden que las piedras resalten tanto como al anterior. Es de dimensiones similares a al anterior, pero éste presenta una notable diferencia, conserva parte de la cámara. Dolmen de Arballeta 4 desde el SW, Restos de la cámara. |
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LOS DOLMENES DE ARBALLETA 5, ARBALLETA 6 Y ARBALLETA 7 Regresamos desde estos dos últimos dólmenes al cordal de Arballeta y avanzamos al E. A corta distancia la senda nos lleva a un pastizal, cubierto de brezal-argomal, zarzas y otros matorrales, ubicado en la fuerte pendiente de la ladera S de Arballeta. Ascendemos por las cercanías del bosque y de la vieja alambrada hacia lo alto del pastizal y en su extremo superior, en el encuentro con el bosque, encontramos estos tres dólmenes. La panorámica sobre Eugi y el embalse es excepcional. En este punto vemos los dólmenes de Arballeta 5 y 6 al W de la almbrada y Arballeta 7 a unos veinte metros al E de la misma.
El dolmen de Arballeta 5
Consta de un túmulo ubicado en pequeña pendiente de E a W, en la misma cresta del cordal de Arballeta. Es de piedras, todas ellas removidas. Solamente conserva en su lugar, una losa de la cámara, hincada de SE a NW, que pudiera indicar la dirección que tuviera en su día. Otra losa suelta se halla al NE del túmulo y fuera de él. La vieja alambrada que asciende por el cordal pasa por el N del túmulo.
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El dolmen de Arballeta 6 Se ubica al E del dolmen de Arballeta 5. Los túmulos de ambos casi son tangentes entre sí. Arballeta 6 es más voluminoso que el anterior. Un haya lo cubre en su itotalidad.
Es de las mismas características que el anterior, aunque sus dimensiones son mayores. Ubicado también en pequeña pendiente, todo el conjunto está muy removido y revuelto por lo que no es posible establecer ni el lugar ni dirección de la cámara. Aunque no conserva losa alguna en su lugar, sí se ven cuatro losas que por su tamaño habrían formado parte de ella. La vieja alambrada también lo supera por el N. Una gran haya ha crecido en el túmulo en su parte S y cubre con sus ramas todo el monumento. |
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El dolmen de Arballeta 7 Se ubica este dolmen veinte metros al N de Arballeta 5. Accedemos a él cruzando la alambrada que pasa por encima de este.
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Consta de un pequeño túmulo de piedras, cubierto de hojarasca de las
hayas, de helechos y de musgo sobre las losas.
Tiene en el centro un cráter en el que destacan dos losas grandes y otras dos más pequeñas y removidas. La mayor de las losas, por sus dimensiones pudiera haber formado la cubierta, mientras que la losa que da al E parece estar en su lugar y habría formado parte de la cámara. El resto de piedras son de difícil catalogación.
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LOS DOLMENES DE ARBALLETA 8 Y ARBALLETA 9 Son restos muy deteriorados de dos dólmenes. Los encontramos sobre un promontorio rocoso elevado al E de los dólmenes anteriores. Accedemos por un ascenso de unos doscientos metros, N a través de un canchal que bordea por el lado un puntallo rocoso, y alcanzamos un pequeño collado al E del puntallo rocoso. En este collado encontramos el dolmen de Arballeta 8. Treinta metros más al E, en suave ascenso, Arballeta 9.
El dolmen de Arballeta 8
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Por los restos existentes el carácter de este monumento ofrece muchas dudas. Su emplazamiento en el cordal y sobre un promontorio elevado es acorde con este tipo de monumentos, pero su composición es confusa.
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El dolmen de Arballeta 9. Se ubica unos treinta metros al E del anterior y ascendiendo por el cordal se encuentra este monumento. Consta de un túmulo ubicado en pendiente E-W, rebajado y compuesto de piedras cubiertas de hojarasca y de musgo.
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Tiene un cráter central bastante perceptible en el que se asoma un trozo de piedra que pudiera ser parte de alguna losa componente de la cámara del dolmen.. Es evidente también que ha sido removido en tiempos pasados.
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LOS MEGALITOS DEL MONTE AMUZ Continuamos la ascensión por el cordal hacia el E con la pendiente ahora muy suave e inmediatamente alcanzamos el alto de la estribación de Arballeta que se dirige por el hayedo hacia el E hasta alcanzar una pista en dirección N-S, en la base de la ladera occidental de la cumbre del monte Amuz. Esta pista es la que hemos tomado en el cementerio de Eugi y que abandonamos en el vertedero. Finaliza mas al S, bajo la cumbre de Amuz, en las proximidades del collado de Gurutxaga. En este recorrido por el alto de la estribación vemos dos megalitosun dolmen y un monolito. El dolmen de Amuz
Hallamos este dolmen al alcanzar la cumbre de la estribación de Arballeta, junto a la senda que la recorre. Está a unos doscientos metros de los dos anteriores.
Es el monumento más definido de la zona. Está ubicado en pleno bosque de hayas en lo alto del cordal que asciende de Arballeta y ya en el collado que se forma al inicio de esta estribación del monte Amuz, antes de iniciar su descenso hacia el embalse de Eugi.
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Consta de un pronunciado túmulo de piedras, cubiertas de la hojarasca de las hayas y de musgo algunas de ellas. En el mismo túmulo han crecido seis hayas. Dos al N (NE y NW respectivamente) y cuatro muy juntas al W, las dos más extremas mayores que las interiores. En el centro tiene un cráter en el que se conservan cuatro losas. Dos de ellas al E, de pie y paralelas. Dan a pensar que formarían parte de la cámara, con orientación E-W. Ahora bien, el hecho de estar ubicadas tan al extremo, también se explicaría pensando que podrían haber formado parte de un corredor que habría dado acceso a la cámara.
El W del cráter y recostada en el túmulo se encuentra una gran losa, esta sin duda alguna que formaría parte de la cubierta de la cámara. Entre aquellas y esta, otra losas recostada en el suelo, también formaría parte de la cámara.
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El menhir de Amuz
Unos doscientos metros al NE del dolmen, bosque adelante, sobre una suave ladera al NW de una pequeña elevación del terreno en el collado de Amuz, se encuentra este monolito, recostado en tierra y orientado de W a E. Cien metros al E-SE pasa la pista por la que iniciamos el recorrido.
Es una gran losa de forma monolítica de las areniscas rojizas que componen el territorio y los monumentos de la zona, pero que en sus proximidades no existen, lo que significa que ha sido transportada hasta en lugar con alguna intencionalidad propia de estos monumentos. Se confunde fácilmente con la cobertura de hojarasca de las hayas que bre el suelo , por lo que es fácil pasar cerca de él y no percibirlo.
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Estación Megalítica de Goitean.
Goiteán desde el poblado de Iragi
Sus tradicionales y grandes casas, en su mayoría reformadas, denotan una actividad eminentemente ganadera. Junto a ellas se ven pequeñas naves ganaderas y en algunas de ellas las bajeras todavía están dedicadas a esta actividad.
El entorno del poblado se compone de naves ganaderas, bordas y praderas en las laderas de los montes en las que pastan ovejas, cabras, vacas y yeguas. Por encima de estas se extienden los bosques, especialmente hayedos, que culminan en las cumbres de los mismos.
El acceso al monte Goitean lo hacemos por una pista que sale al N de Iragi y se dirige a Burdindogi. Al salir de Iragi hace un zig-zag W-E para descender a un profundo barranco en zona de praderas y bordas para el ganado, donde ponemos rumbo al N, penetramos en el bosque de hayas bordeaando el monte Goitean por el W, junto al barranco Zugarraundiko Erreka, por cuyo curso discurre la pista, siempre bajo la sombra de las hayas.
Cuando hemos recorrido poco más de tres kilómetros desde Iragi, nos hallamos al W de la cumbre. En este punto abandonamos la pista y emprendemos el ascenso por el claro y limpio hayedo, en fuerte y constante pendiente, hasta que alcanzamos el extremo S de la cumbre. Esta cumbre se proyecta hacia el N por un amplio y llano espacio desde cuyo extremo se domina visualmente en un claro del hayedo desde Eugi hasta el monte Quinto Real/Kintoa
En la cumbre es frecuente encontrar un rebaño de cabras que pasta estacionalmente por este paraje.
Bajo un roquedo situado al S de la cumbre y pegado a él se encuentra el
dolmen de Goitean Ipar.
El dolmen de Goitean Ipar
Este dolmen se compone de un túmulo rebajado por el N y con mayor altura por el S, debido a la pequeña pendiente en la que se ubica, al abrigo del roquedo que lo protege por el N.
Dolmen de Goitean Ipar y su entorno desde el N
Es de piedras areniscas rojizas. El túmulo se halla muy rebajado y
desparramado. En primavera los hayucos del hayedo que llega por el S hasta
el mismo dolmen, le imprimen un efecto especial por el contrata del verde
intenso de estos y el rojizo de las rocas.
En el centro conserva una cámara de orientación NW a SE, compuesta por dos losas laterales, hincadas en tierra y de pie, aunque la lateral NE se encuentra inclinada hacia el interior de la cámara.
Tiene también una losa que cierra la cámara por el S, aunque se halla algo desplazada en este sentido. Sobre el túmulo y desplazas al N-NW se encuentran cuatro losas, posiblemente partes de la que fuera la cubierta de la cámara. Pegada a la cámara por el NW y dentro del cráter hay una gran piedra, pero que por su forma y tamaño no se corresponde con las que son propias de estos monumentos. Puede haber provenido de algún desprendimiento del roquedo o puesta en ese lugar con otra intención.
El monolito de Goitean 1 Cien metros al S del dolmen, dentro del hayedo, se encuentra el monolito de Goitean 1, al que se llega en suave descenso entre abundantes y grandes piedras del gran pedregal existente por la cumbre de este monte.
El monolito es una gran losa que se encuentra recostada y hundida en tierra, al pie de dos hayas, una por el N y otra por el W.
Fácilmente pasa desapercibido, debido a que el color de la losa se identifica bastante con el del suelo, sobre todo cuando se encuentra cubierto de hojarasca, que puede camuflarlo totalmente. En el lugar proliferan grandes piedras que pueden confundirlo a éste o dar a pensar que otras también pueden configurar un monolito.
El tercio superior esta diferenciado del resto por un rebaje de 10 cm. aplicado a este en línea recta de lado a lado, a modo de cabeza, y en el tercio inferior, una hendidura de arriba hacia abajo, pudiera interpretarse como las piernas. El monolito de Goitean y su entorno desde el SE
El monolito de Goitean Ipar?
En las proximidades de este monolito observamos algunas losas, especialmente una, que pudieran haber sido monolitos también. Ésta, a la que nos referimos tiene forma y medidas de tal. Además de sus medidas, incluimos una foto del mismo.
El dolmen de Goitean Hego Avanzamos hacia el SE por el bosque de la llana y prolongada cresta de Goitean y a unos quinientos metros alcanzamos el extremo S de la misma, elevado también sobre un roquedo. Giramos al W y sobre el propio roquedo, encontramos el dolmen de Goitean Hego. Se ubica enclavado en el roquedo en el límite entre el bosque y un gran pastizal que se abre a la pronunciada ladera S de Goitean. Un mirador con grandes vistas sobre Iragui y Baratxueta.
El dolmen tiene un túmulo muy rebajado, compuesto de piedras areniscas propias del lugar. Está cubierto de hojarasca del hayedo que llega hasta el mismo dolmen por el S y por el E.
Próxima al túmulo se encuentra una losa que evidencia haber sido trabajada para obtener forma redonda con la idea de fabricar una rueda de molino.
Dolmen de Goitean Hego. Losa trabajada para fabricar una rueda de molino.
Además, como es habitual en los dólmenes, sobre el túmulo se observan varias losas rotas que podrían haber formado parte de la cámara.
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ESTACION MEGALITICA DE LEATE Al norte de Esteribar, en la bifurcación de la carretera NA-138 que conduce al puerto de Urkiaga y la NA-178 que conduce al Valle del Baztán por el Puerto de Artesiega, se eleva desde el río Arga hacia el N el monte Leate, en cuya cumbre se encuentra el túmulo de su nombre. Este monte se prolonga hacia el NE por el collado de Iruzpegi y la cimbre de Leateko Harria hasta el collado de Lantegixelai, donde se inicia el término de Quinto Real (Kintoa). En este collado se encuentran el monolito y el túmulo denominados Leateko Harría.
Los restos de la estación megalítica de Leate no son abundantes hasta el momento. El estado en que se encuentran no es bueno, por lo que han pasado desapercibidos hasta el año 2010 en el que los localizó J.M. Martinez Txoperena. El monte Leate, al igual que los montes vecinos que se ubican en las estribaciones meridionales de los montes de Quinto Real/Kintoa, está totalmente cubierto por un bosque de hayas. Solamente en las cumbres y collados se ven clarobosques, cubiertos de pastizal, helechos, brezo y árgomas, con la presencia de algunos espinos.
El acceso a estos dólmenes lo hacemos por el Camino de Zagua (Zaguako bidea), un camino de rodadura que parte del km 12.45 de la NA-138 en dirección a Francia, una vez pasado el cruce de la carretera NA-174 que conduce a Irurita (Baztán) por el puerto de Artesiega,. Este camino sale en dirección NE para girar paulatinamente al N, manteniendo este dirección hasta el collado de Lantegixelai, en constante ascenso y bajo el hayedo que cubre la ladera del monte. Al llegar al barranco de Iruzpegi el camino hace un zig-zag a dos alturas, la inferior más corta pero con mayor pendiente y la superior más larga y más cómoda. Tomamos esta segunda. En las proximidades del collado salimos del hayedo y entramos en terreno de pastizal con helechos, brezo, árgomas, espinos y algún haya diseminada. Superamos el pastizal por un tramo final de fuerte pendiente y alcanzamos el collado de Lantegixelai En el collado el camino cambia su rumbo al SW. Lo abandonamos y seguimos por el terreno llano y herboso del collado en dirección S. A setenta metros encontramos el túmulo y el monolito de Leateko Harría, incrustados en el pastizal.
Continuamos por el collado al S, penetramos en bosque de hayas e iniciamos una corta ascensión ladeando la cumbre de Leateko Harria por el E, para salir al S de la misma a un espeso pastizal, cubierto de helechos, zarzas y espinos. Descendemos por esta ladera al SW hasta el collado de Iruzpegi, y ascendemos por el hayedo a la cercana y suave cumbre de Leate, donde se encuentra el túmulo de Leate.y desde el se obtiene una buena panorámica de los montes de Velate., desde Saioa hasta Abartán.
En pleno collado de Lantegixelai, totalmente confundido con el pastizal por la hierba que lo cubre, se halla este pequeño túmulo
Aunque es un túmulo de reducidas dimensiones y solamente apreciable a ojos expertos, se ve que responde a las características generales de estos monumentos. Es de piedras, algunas de las cuales asoma entre la hierba que lo cubre. Se encuentra totalmente rebajado en su altura, casi a ras del suelo.
En el centro se vislumbra un pequeño cráter, seguramente producto de alguna excavación incontrolada, como en la mayoría de estos monumentos. De las escasas piedras que se ven, unas coronan el pequeño cráter, otras asoman en el interior de túmulo y, finalmente, otras asoman en su entorno pero fuera del túmulo.
El monolito de Leateko Harria A ocho metros al SE del túmulo anterior se encuentra este monolito del mismo nombre, recostado en el suelo de E a W respecto a su largura y de S a N respecto a su anchura.
El monolito se encuentra semihundido en el pastizal. Por su lado N lo está completamente, mientras que por el S emerge progresivamente del pastizal, que es por donde muestra su perfil. Su estructura es muy similar a otros monumentos, es decir, más ancho en la base y más estrecho, incluso tendiendo a acabar en punta, en la parte superior.
Como en la mayoría de estos monumentos es difícil establecer su función, aunque probablemente fuera la de orientación o la de delimitación de términos, ya que a cien metros al N, al final del collado con el bosque se inicia el término de Quinto Real/Kintoa.
El túmulo de Leate
Su estructura se compone de piedras, cubiertas de hierba y de abundantes helechos y ambulas que proliferan por el lado S y de hojarasca de las hayas por el N. Ello hace que con excepción de la primavera y primer mes del verano, en que el túmulo luce un verde intenso, el resto del año presenta un aspecto marronáceo al secarse y caer los arbustos que lo cubren.
En lo alto del túmulo se observan algunas piedras de tamaño medio. Cinco al W con cierta alineación en esta dirección, y dos más, desplazadas al NE y E respectivamente, de mayor tamaño y distanciadas entre sí.
Entre las anteriores y en el punto más elevado del monumento destaca otro grupo de piedras de mayor tamaño que las anteriores. Se encuentran muy desordenadas, recostadas unas y erguidas otras apoyadas en las anteriores. Inducen a pensar que son los restos de una cámara funeraria. Ello quiere decir que estaríamos ante un dolmen.
Sin embargo, no hay evidencias de excavación ni de remoción alguna de estas piedras y no presentan ni estructura ni forma alguna de cámara, por lo que J.M. Martínez Txoperena, lo catalogó como túmulo.
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Poblados de la Edad del Hierro en Esteribar Además de los megalitos, existen en Esteribar otros restos que hablan de los primeros hitos históricos de la humanización de este valle. Se trata de los poblados fortificados de Gazteluko Harria en Eugi, Morelu en Zubiri, Atekoaitzgaña en Idoi, Measkoitz en Errea y Kaikuru en Olloki.
Se sitúa en el extremo SW del cordal oriental de Esteribar que desde la Peña de Lakarri se dirige al SW hasta descender al río Arga en Huarte. Se ubica a caballo del cordal que constituye la divisoria de los valles de Esteribar y Egüés. El PEH se localiza en el entorno de la cumbre más meridional del cordal, entre los poblados de Olloki al SW y de Alzuza al SE, muy cerca de las urbanizaciones que circundan estos poblados. Dentro del recinto fue edificada una ermita bajo la advocación de San Miguel, de la que hoy quedan restos, apenas son reconocibles Los terrenos del emplazamiento del término de Olloki fueron repoblados de pino Laricio en la primera mitad del siglo XX, mientras que los de Alzuza, y solamente en su parte N, lo fueron más tarde. En los últimos años se han realizado nuevas repoblaciones en el entorno del poblado de Alzuza. El estado en que se encuentra el recinto es muy deficiente debido a la espesa vegetación que lo cubre. La apertura de una pista forestal para la repoblación y explotación maderera permiten apreciar algunos terraplenes y, además de los restos de la ermita de San Miguel, la existencia de varios túmulos funerarios, restos de la muralla y de la terraza bajo la misma. Por su situación geográfica este PEH controlaría, junto a otros emplazamientos existentes en la zona, el acceso a la cuenca de Pamplona por el N, así como los antiguos caminos que llegaban a ella por el valle y por la sierra de Esteribar, ruta que habida cuenta los vestigios prehistóricos en ella, debió tener su importancia prehistórica.
Se
ubica al NE-E del poblado de Idoi. en el extremo S de una loma que
desciende del N. Tal como se puede apreciar en los ortofotos históricos, hasta la segunda mitad del S. XX esta loma se utilizó como tierras de cultivo cuando cerros y laderas soleadas, muy poco productivas, se dedicaban a estas labores. A partir de la década de los años sesenta, tal como ocurrió en toda la Zona Pirineo, se abandonaron estos usos con la correspondiente emigración poblacional a los centros industriales. Hoy día el espacio está cubierto de pinos silvestres y robles con una densa vegetación de matorrales (bojes, espinos, enebros, ollagas, etc.) que dificultan el recorrido y la visión del lugar.
Su defensa por el W la constituía un promontorio rocoso y por el E un cortado del terreno. Cierra el recinto por el N y S un doble terraplén y su muralla. Conserva la estructura defensiva y el acceso. Se aprecian recios muros construidos a base de grandes bloque de piedra caliza del lugar, destruidos por desprendimientos del terreno. Bajo sus murallas, discurría un antiguo camino que parece corresponder a una calzada romana. De ahí su importancia como control sobre la misma y sobre el valle que se extiende a sus pies. En tiempos posteriores ésta fue ocupada por el tradicional y viejo camino de Sarasibar a Larrasoaña que recorría el pequeño valle.
El PEH de Measkoitz Con fecha 26 de diciembre de 2006, Juan Mari Martínez Txoperena identificó en la vertiente S de la cumbre de Measkoitz el emplazamiento de un poblado fortificado de la Edad de Hierro que ocupa una superficie de 13.800 m2. El espacio pertenece al municipio de Esteríbar, excepto la parte superior, sobre la tercera terraza por donde pasa la alambrada divisoria, que pertenece al municipio del Valle de Erro.
Así lo describe: "Bonito emplazamiento fortificado, con fuertes terraplenes naturales y artificiales, con varias líneas de defensa a base de terraplenes y rampas para el acceso. Por el sur conserva una primera línea compuesta por una muralla y su foso, que se conserva en buen estado, muy bien definida, que se aprecia perfectamente, después de la limpieza realizada por los trabajos para el cortafuego. La zona alta donde se presume se hallaría el poblamiento propiamente dicho, en los últimos años, desde la localización hasta hoy, ha crecido una espesa vegetación de espinos y patxaranes, que ni siquiera permite el paso, por lo que no nos permite prospectar en busca de evidencias cerámicas ni de otro tipo". www.Megalitos Pirenaicos/Poblados de la Edad del Hierro/ Measkoitz. (D.R.. 28/04/2018)
Aunque su localización se produjo en 2006, no ha sido hasta después de 2009, cuando se ha podido ver en su integridad, ya que el cortafuegos se inicia en la parte alta del poblado y discurre por el centro del mismo dejando a la vista toda su estructura. Se trata, pues, de un emplazamiento fortificado en tres defensas. La primera de ellas, la más meridional, es la más larga y la más distante de las tres la constituye un primer terraplén. La intermedia, a pocos metros de la superior, la forma un segunda gran terraplén de mayor altura que el anterior.
Finalmente la defensa septentrional consta de un gran promontorio a modo de torre defensiva, con un foso al N y un gran terrapláen que protegía la entrada al poblado. En el fuerte terraplén sobre el foso se ven espacios pedregosos, lo que puede ser indicio de que estuviera amurallada.
Morelu
Es un pequeño pero pronunciado monte que se eleva sobre el poblado de Zubiri por su lado W. Está totalmente cubierto por un bosque de pinos silvestres con un denso sotobosque de bojes y enebros . Puede accederse a él por una senda que parte de Zubiri y que asciende por el S de la ladera hacia lo alto de la loma, atravesando este recinto por el centro del mismo
Es un recinto fortificado instalado sobre un escarpe con fuertes pendientes y por todos sus lados. Por el S y W el recinto está defendido por dos lineas de fuertes taludes, bajo los cuales hay murallas de piedra que se aprecia en los lugares en que se encuentra derruida. Por el N tiene un sólo foso y por el E el promontorio en que se encuentra le proporciona una defensa natural.
Morelu. Talud por el N y terraplén por el S. Todo el recinto se encuentra cubierto por los pinos y por la vegetación del sotobosque que cubre el suelo, lo cual dificulta cualquier prospección visual. No obstante puede observarse en el centro una especie de recinto circular, como si se tratara de la cimentación de alguna estructura que allí pudiera haber existido.
Se trata de un emplazamiento fortificado en el paraje de su nombre, elevado al E de la carretera NA-130 a Francia por Alduides y del embalse de Eugi. Se ubica junto a la pista que asciende al monte Amuz y a los dólmenes de Arballeta. Para ello tomamos la carretera del cementerio de Eugui (Km. 7,3 de la carretera NA -138 que conduce al puerto de Urkiaga y a Francia) y por ella, trasnformada en pista asfaltada o cementada, ascendemos en un recorrido de 900 m. hasta Gazteluko Harria, donde se encuentran los restos del PEH
Los restos de este PEH se encontraban muy deteriorados y desfigurados por un gran vertedero de escombros depositado sobre una antigua cantera de piedra, abierta para la construcción del Embalse de Eugui. Hoy día se ha reparado el espacio del vertedero y de la cantera y está bastante integrado en el paisaje.
La parte del PEH no afectada por la escombrera da al S-SW del emplazamiento. Está protegida por una pequeña cumbre con dos promontorios rocosas que lo defendían por estos lados, que no precisaron de defensa artificial alguna, porque la orografía del terreno lo defendía por estos lados.
La parte más alta, al N-NW deja ver una plataforma elevada, en la que se ve una especie de túmulo muy rebajado junto a unas piedras sueltas que tras la reparación del terreno dejaron como testigos. Por el NW, en la conjunción del promontorio rocoso occidental con el terraplén del N aparecen dos elementos defensivos construidos en el lugar, se trata de los restos de una muralla que defendía el acceso a la plataforma y, tras ella, los de un foso como refuerzo de aquella.
Gazteluko Harria. Terraplén
que se eleva de E a W protegía el lado N del PEH. En la cantera apareció una pequeña cavidad en cuyo interior se hallaba depositado un esqueleto humano completo con restos de fauna, desconociéndose qué fue del mismo. |