ESTERIBAR

INDICE:

El Paisaje Humano de Esteribar
La romanización
La Edad Media
La Edad Moderna
Puentes y presas
La Real Fábrica de Armas y Municiones de Eugi.
El Embalse de Eugi.

 

Los despoblados de Esteribar
Los poblados del Valle de Esteribar.

Las iglesias
Las Casas
Palacios y otros detalles en los poblados de Esteribar.
El Camino de Santiago en Esteribar

El Paisaje Humano de Esteribar

Son varias las huellas de la humanización de Esteribar durante la prehistoria, como son monumentos megalíticos, poblados fortificados de la Edad del Hierro (PEHs), etc., extendidos por todo su territorio y que exponemos en el apartado de el Paisaje Prehistórico de Esteribar

La romanización

En este periodo histórico  se produce en Esteribar un fenómeno curioso. Todos los estudiosos de la cultura romana dan por hecho, siguiendo el recorrido del Iter XXXIV de Antonino, que la calzada romana Astorga-Burdeos discurría por Pamplona y siguiendo por el Valle de Eseribar, aproximadamente por el trayecto del Camino de Santiago, llegaba a Roncesvalles y al Puerto de Ibañeta para adentrarse en Francia. El fenómeno curioso es que de esta vía no se habían encontrado vestigios ni huellas que evidenciaran su existencia.

Pero, en el año 2021, los arqueólogos de la sociedad de Ciencias Aranzi hallaron en el paraje de Etxazarreta, en el término de Setoain, un miliario anepígrafo (sin inscripciones) de calzada romana, que está guardado en el depósito arqueológico del Museo de Navarra. Este miliario deja un interrogante. El lugar donde se encontró no está en el trayecto de la calzada romana, que hipotéticamente discurriría por el fondo del valle. Es posible que fuera trasladado para ser reutilizado (de lo que tiene varias marcas) como columna de soporte para  vivienda, corral de animales, almacenes de productos, etc. Tiene una altura de 1,85 m. y un diámetro de 0,55 m.

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

Setoain. Miliario tumbado                                                                                      Setoain. Miliario erguido. (Fotos: S.C. Aranzadi)

 

La Edad Media

Al consultar el valle de Esteribar en el diccionario de Yanguas y Miranda aparecen estos términos. Durante la Edad Media, Esteríbar era conocido como el valle de los cazadores. Sus habitantes vivían de la caza, de la agricultura, de la ganadería y de la explotación forestal. Al parecer gozaban de ciertos privilegios de caza contrarrestados por las piezas de caza que pagaban como tributo


La primera mención escrita sobre el valle de Esteríbar está documentada en el año 1066 con motivo de la donación del monasterio de San Agustín de Larrasoaña a la abadía de Leyre. En el siglo XII el rey Sancho VI el Sabio concedió a los francos asentados en Larrasoaña el fuero de Pamplona, denominándose a la población Hiriberri (Villanueva) y posteriormente, en el S. XIII, volvió a su nombre original: Larrasoain (Larrasoaña).  Desde entonces, y aunque durante siglos la historia de Larrasoaña ha corrido paralela a la del valle, el hecho es que cuenta con el patrimonio monumental más rico

La mayor parte de los habitantes del valle vivían “bien estrechamente” criando ganado, cultivando pan y vino y sobre todo “llevando a vender leña a Pamplona”. Debían pagar tributos al rey o al Monasterio de Roncesvalles.

 

Hayedos y pinares en Measkoitz.donde se extraía leña para Pamplona

 

 

 En algunos pueblos había hidalgos nobles, tal como lo describe "El Libro de Fuegos" de la Merindad de Sangüesa de 1.428, habiendo quedado como testimonio algunos palacios y casas solariegas que se conservan en el valle, como el de Olloki, el de Arleta, Irotz y el de Imbuluzketa.

 

Irotz. Palacio en ruinas

 


 

La Edad Moderna

Durante la Edad Moderna el valle estaba regido por el diputado del Valle de Esteríbar, que era elegido por los regidores de cada uno de los pueblos que lo componían. Estos regidores, a su vez, eran nombrados por turnos entre las casas que componían cada pueblo o lugar. La capital del valle y la casa consistorial se encontraban en la Venta de Akerreta, un paraje perteneciente a este pueblo, situado en la margen oriental del río Arga, junto al puente de Larrasoaña.

Venta de Akerreta

 

 

Con las reformas administrativas del siglo XIX, el valle se constituyó en municipio y sus lugares en concejos, aunque con el tiempo la mayor parte de ellos se han ido extinguiendo como tales y en la actualidad solo 11 pueblos del municipio mantienen esta condición.

Zubiri, situada en una posición central del valle y reforzada por la instalación de fábrica de MAGNA en los años cuarenta del siglo pasado, se convirtió en la población más importante y en la capital del valle.

 

Zubiri. Ayuntamiento

 

 

Larrasoaña tiene una historia particular. Surgió probablemente en el siglo X en torno al monasterio de San Agustín de Larrasoain, ligado a la Ruta Jacobea. Con las reformas del siglo XIX Larrasoaña se transformó también en municipio y no fue hasta 1928 que se unió al municipio de Esteríbar.

 

Larrasoaña. Casa del Concejo y refugio de peregrinos

 

 

Puentes y presas

Como el resto de valles, pero quizá con mayor intensidad, la vida de Esteribar ha estado sumamente influenciada por el río Arga, en cuyas márgenes o próximos a ellas se ubicaron la mayoría de los muchos poblados del valle. A los antiguos leñadores les servía de medio de transporte para acarrear las leñadas,  hasta Pamplona. No hacían almadías, como los valles orientales, sino cargas que eran conducidas mediante largas picas desde la orilla por parte de personas dedicadas a esa labor.

Y en el río muy importantes son los puentes para la unión y cohesión de la vida  de ambas orillas. En Esteribar hay muchos y variados puentes sobre el río Arga. Algunos han desaparecido, como los que se encontraban en el espacio que hoy ocupa el embalse de Eugui, y otros han sido sustituidos por construcciones más modernas. No obstante quedan varios de origen medieval o de siglos posteriores construidos de piedra y con arco de medio punto.


Puente de la Preseta                                                                           Puente de Makurlegi

Aguas arriba del embalse de Eugi se encuentran el de Olaberri, cien metros arriba de la fábrica de armas, el de la Preseta en la desembocadura de esta regata en el río Arga, el pequeño de Makurlegil y el de Axturreta con tres ojos, mayor el del centro que los laterales. Sobre estos tres últimos transcurre la carretera NA-138  a Francia por el puerto de Urkiaga.


Puente de Axturreta. Vista frontal y lateral

Aguas abajo del embalse de Eugui se encuentra el puente de Urtasun, de origen medieval, estrecho y elevado, con un único arco. Está hecho en piedra de mampostería y  no conserva sus pretiles. El puente de Saigots está construido en piedra, es medieval, de dos arcos y con un sobresaliente tajamar triangular entre ambos. La Institución Príncipe de Viana declaró monumento histórico-artístico.


Puente de Urtasun                                                                               Puente medieval de de Saigots

De todos ellos los más conocidos son los que están en el camino de Santiago, gozando algunos de ellos de leyendas y tradiciones, como los de  Larrasoaña, conocido también como "puente de los bandidos", porque en su entorno merodeaban ladrones y bandidos que atacaban a los peregrinos, o el "Puente de la Rabia" en Zubiri, nombre atribuido a la leyenda popular de que cualquier animal que padeciese esta enfermedad y pasase tres veces bajo uno de sus arcos quedaba curado. También la creencia popular ubica los restos de Santa Quiteria bajo uno de los estribos.


Puente de los Bandidos (Larrasoaña)

En  el río Arga también se construyeron presas para retener y desviar el agua mediante canales a los molinos para mover las pesadas máquinas o para el regadío. En el valle de Esteríbar se construyeron varias, de las que algunas han desaparecido. No obstante, hoy día pueden contemplarse varias de ellas. Contrariamente a los valles donde se transportaba la madera en  almadías, estas presas carecen de rampa para el paso de las mismas, elemento constante en las de los ríos. Esca, Salazar, Irati y Urrobi.


Presa de Zabaldika                                                                          Presa de Zuriain                                                               


Presa de Larrasoaña                                                                          Presa de Urdaitz

Vinculados al río y a las presas se encontraban los molinos.  El fuerza del agua del río Arga, conducida desde las presas mediante canales hasta los molinos, permitía mover las pesadas ruedas de piedra que molían el grano para la obtención de harinas. Hoy día se conservan algunos edificios de estos molinos, varios de los cuales fueron reconvertidos  en centrales eléctricas, como los de la Central en Zabaldika y el de Urdait. De los de Zuriain y  Larrasoaña quedan los edificios donde son patentes las viejas estructuras de los molinos, como los canales, compuertas, etc. Del de Irotz se ven las ruinas cubiertas de vegetación junto al Puente de Iturgaitz.


Central de Zabaldika                                                                                                 Central de Urdaitz


Edificios que albergaban los molinos de Zuriain y de Larrasoaña.

 

Pero si se habla del río Arga a su paso por Esteribar hay que hacerlo de dos estructuras establecidos en él.Una histórica, la Real Fábrica de Armas y Municiones de Eugi. Otra actuall, el embalse de Eugui.

La Real Fábrica de Armas y Municiones de Eugi.

Se ubica aguas arriba del embalse de Eugi, pasado el desvío de la carretera a Irurita (Baztán), en el paraje denominado Olaberri. A ambos lados de la carretera se encuentran las impresionantes ruinas de esta fábrica. Con frecuencia pasan desapercibidas por el denso bosque de hayas en el que se encuentran. En la actualidad se está trabajando sobre estas ruinas para ponerlas en valor y se han encontrado, elevados sobre ellas, los restos de un fortín defensivo  y de un cuartel de soldados, sobre los que también se está trabajando. Unos paneles informativos explican la antigua realidad de esta instalación.
 

 Eugi. RFAM. Panel informativo.

 

Esta  fábrica llegó a tener tres emplazamientos, debido a la deforestación que provocaba la necesidad de leña para hacer el carbon que fundiera el metal. La primera fábrica que se conoce estuvo a un kilómetro de Eugi, en un emplazamiento que hoy ha quedado cubierto por las aguas del embalse. Se trata de la fábrica de Olaondo. El terreno que ocupan sus ruinas pertenece al Concejo de Zilbeti, del municiío del Valle de Erro.

 

Entre los siglos XVI y XVII la fábrica buscó una nueva ubicación, aguas arriba, en lo que hoy conocemos como el paraje de Olazar. Es en ese emplazamiento en donde recibe la denominación oficial de Real Fábrica de Armas, Armería Real, o Herrería Real.

 

Finalmente, en el siglo XVIII, y sin tanto esplendor, se traslada al paraje de Olaberri, en Quinto Real, en donde la fábrica funcionó hasta finales del XVIII.

 

 

 

Eugi. RFAM. Muro elevado y arco sobre el río.

 

 

 

 

 La Real Fábrica de Armas y Municiones de Eugi

Los restos que podemos contemplar en Olaberri se alzaron en el año 1766 sobre otros talleres más antiguos. Dentro de la línea reformista de los ministros de Carlos III, aparece un nuevo concepto de industria, las “Fábricas”, conjunto de diferentes dependencias destinadas a un único tipo de producción, cuya propiedad pasa en muchos casos de manos de particulares a las del propio rey. En este sentido, la Real Fábrica de Municiones de Eugi fue pionera en su género y experimentó nuevos modelos de trabajo.

 

RFAM  Eugi. Horno de fundición


 

En sus 10.000 m2 de superficie reunía carboneras, hornos, moldería, talleres de calibrado, limpieza de municiones y otras actividades, articuladas en tres líneas paralelas de construcciones a distinto nivel, además de canalizaciones, puentes y una zona destinada a viviendas para los operarios.

Llegaron a vivir en ella unas 500 personas, que contaban con escuela, médico e iglesia propia. Los primeros operarios fueron franceses, a los que se envía protección militar con objeto “de que ni por vino, ni por otro motivo ninguno puedan alborotar ni reñir entre ellos ni con los del país”.

RFAM Eugi. Arcada bajo la carbonera menor.
 

Más adelante se incorporaron vecinos de la zona. De este periodo se conservan listados de sanciones económicas aplicadas por negligencia, mal uso de instalaciones, juegos, escándalos y apuestas a horas nocturnas. Tal vez las jaranas trataban de compensar las duras condiciones de vida de los trabajadores, que sufrían las carencias provocadas por un sueldo bajo y un suministro de alimentos y bienes encarecido por la dificultad del transporte.

 

RFAM. Eugi. Muros del almacén

 

 

El problema que suponía su aislamiento, afectaba especialmente al transporte de la producción. Llegó a plantearse hacer el Arga navegable, proyecto rechazado por complejo y caro. Finalmente se creó un camino que enlazaba la fábrica de armas de Orbaiceta con la de Eugi, y continuaba desde aquí hasta Irurita, donde el material se embarcaba en gabarras que seguían el cauce del Bidasoa hasta el Cantábrico.RFAM Eugi.

 

RFAM. Eugi.Arcada bajo la carbonera mayor.

 


 

 

La fábrica de Armas de Eugi funcionaría a pleno rendimiento hasta finales del XVIII, realizando principalmente fundición de bombas y balerío de diferentes calibres. En octubre de 1794, la Guerra de la Convención trajo a estas tierras las tropas de la Francia revolucionaria. Tras una dura batalla, más de 200 muertos y 700 prisioneros, la fábrica de Eugi fue desmantelada. También la de Orbaizeta sufrió daños.

 

RFAM. Eugi.Arcaday y muros elevados.

 

Pero así como ésta reanudó su actividad al finalizar la guerra, la de Eugi ya nunca recuperó totalmente su producción. Un informe redactado en 1843 constataba su estado ruinoso y fue abandonada definitivamente.

 

 https://eugi.es/es/patrimonio-cultural/real-fabrica-de-municiones-de-eugi.html

 

 

 

La piscifactoría de Olaberri.

Seiscientos metros arriba de las ruinas de la fábrica, pasada la casa forestal, se encuentran las estructuras de la Piscifactoría de Olaberri, hoy día fuera de producción y en estado de abandono. Al igual que las ruinas anteriores, se ubica en término de Zilbeti, del Valle de Erro.

 

Olaberri. Piscinas de la piscifactoría

 

Construida en la segunda mitad del S. XX, contaba con tres grandes piscinas de hormigón y otras de menor capacidad dedicadas a la producción de huevos y alevines de trucha común con destino a la repoblación de los ríos navarros. En los estanques se mantenían reproductores y con ellos se realizaban las labores de desove, fecundación artificial y cría de alevines.

 

Olaberri.  Presa de la piscifactoría

 


 

La piscifactoría se abastecía de agua mediante una presa ubicada cien metros arriba de la misma. Está construida en piedra y hormigón. Por un corto canal  se conducía el agua hasta los estanques. Estos desaguaban al río, en cuya salida una segunda presa, esta de madera, servía para controlar el  agua del desagüe de los estanques. Esta ha desaparecido, pero aún se pueden contemplar las compuertas metálicas, los estribos para el ajuste de los maderos y hasta uno de estos bajo el agua del río. Una pequeña central eléctrica para el suministro de la cercana casa forestal completa el conjunto.

Olaberri. Puente  de la piscifactoría.

 

 

 

El Embalse de Eugi.

El embalse de Eugi se encuentra en la cabecera del río Arga, enclavado dentro de la comarca Pirineo en término del municipio del Valle de Esteríbar, junto al poblado de Eugi.

 
Embalse de Eugi desde Arballeta

En el año 1965 la Confederación Hidrográfica del Ebro hizo el Proyecto de Construcción de la Presa de Eugui. Las obras, se iniciaron en octubre de 1966 y finalizaron en 1971, año en que fue inaugurado y puesto en funcionamiento.  El coste de las obras fue de 188 millones de pesetas (1,13 millones de euros) y fue financiado entre el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo, la Diputación Foral de Navarra y el Ayuntamiento de Pamplona.

 
Embalse de Eugi. Vista de la Presa desde Urtasun.
 

Altura de la presa

48 m. sobre los cimientos

Capacidad total N.M.N

21,39 hm³.

Anchura de coronación

245  m.

Capacidad útil

20,30 hm³.

Superficie de embalse

121  ha

Aportación media anual

124,00 hm³.

Capacidad

21,39 hm³.

Cota máximo embalse normal

628,00 m

El embalse está instalado sobre una cuenca de 69,00 Km2. La presa es de gravedad y está provista de un aliviadero de compuertas, con una capacidad de descarga de 270 m3/s.

El agua procedente del embalse es conducida hasta la Planta Potabilizadora en la localidad de Urtasun a 1,1 Km. del origen y de allí conducida hasta los depósitos de Mendillorri mediante una tubería de 800 mm. de diámetro y una longitud de 24.33  km. con un caudal de 1.100 l/s.


Planta depuradora de agua de Urtasun

La finalidad para la que fue construido el embalse de Eugui es el 50% para el abastecimiento de Pamplona y su comarca, complementando el suministro del manantial de Arteta, y para producción eléctrica, con una potencia instalada de 1.890 Kw.


Panorámica del embalse de Eugi con el pueblo y el monte Amuz al fondo.

 

 

 

DESPOBLADOS Y POBLADOS DE ESTERIBAR.

 

 

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Esteribar es un valle que desde antiguo tiene muchos poblados. La mayoría de ellos son pequeños y  ubicados en el entorno del fondo del valle por donde discurre el río Arga. No obstante hay algunas excepciónes que lo hacen en entornos más montañosos. En la actualidad veintiocho poblados, calificados como concejos o simplemente lugares, componen este municipio. Todos ellos aportan al conjunto del municipio estos datos:

Hasta la constitución del ayuntamiento en el S XIX, el escudo del valle  era el de los Cazadores de Esteribar. A partir de 1841 se utiliza uno nuevo cpn símbolos muy tradicionales en la heráldica de los valles de la Zona Pirineo, tales como el árbol y el lobo.

 


Cazadores de Esteribar.                                 Ayuntamiento de Esteribar.
Hasta 1841.(Castillo).                                      Desde 1841. (Arbol y lobo)
 

 

Los poblados del Valle de Esteribar presentan algunas características comunes al resto de valles vecinos desde el punto de vista de su configuración. A pesar de ser pequeños, se han configurado como núcleos rurales compactos  en torno al edificio de la iglesia.

Pero en Esteribar hubo más poblados que fueron desapareciendo en la historia, unos en época medieval y otros con posterioridad hasta el S. XX. Hableremos primero de estos y posteriormente de los poblados que han llegado hasta nuestros días.

 

 

 

Los despoblados de Esteribar

Son muchos los despoblados y desolados que desde la Edad Media se produjeron en Esteribar. Algunos sobrevivieron o volvieron a poblarse posteriormente. Pero con el paso del tiempo, muy especialmente en el S. XX, acabaron por despoblarse y quedar abandonados. De estos últimos aún pueden verse edificios en pie o derruidos. De aquellos se conoce su existencia por documentación histórica (patrimonio, recaudación de impuestos, libros de fuegos, etc.) pero de la mayoría de ellos queda solamente la toponimia, que sirve de guía para localizar el lugar de su asentamiento. Eran pequeños caseríos  de los que es muy difícil ver restos por la abundante vegetación de los lugares donde se asentaban.

Aldaregi o Aldarregui.


Inbuluzketa. Pastizales de Oiarko Abajo la ladera de Aldaregi.

Aldaregi es un paraje situado al N de Inbuluzketa, que ocupa la ladera N de la hondonada de Oiarko. Esta hondonada se eleva  desde el fondo del barranco de su nombre hacia el W. El paraje es un pastizal con un bosque de pinos diseminados en el fondo pero que conforme se eleva se va compactando hasta convertirse en un pinar cerrado que se extiende por los cerros y laderas que circundan el paraje. 


Inbuluzketa. Pastizal de Oiarko desde el fondo                                                  Inbuluzketa. Pastizal de Oiarko desde el cerro de Aldaregi

 

 

 

Llegamos a Aldaregi desde Inbuluzketa por una pista que sale hacia el N (Camino de Leranotz) por la que avanzamos hasta el barranco de Oiarko, donde llega del W otra pista (GR-225 - La Fuga de Ezcaba). Tomamos esta pìsta y a poco más de trescientos metros la abandonamos para tomar una senda que sale al W-NW. Esta senda pasa inmediatamente el barranco y sale al pastizarl o raso de Oiarko, esquivándolo por el SE,  para poner rumbo N e ir elevándose paulatinamente hasta el alto del cerro de Aldaregi.

 

 

 Inbuluzketa. Ruta de Aldaregi

 

 


Inbuluzketa. La senda por el cerro de Aldaregi                                                  Inbuluzketa. La senda  desciende a Ermitaxar

 

En el entorno de esta senda se encontraban el desolado de Aldaregi, así como una vieja ermita, Ermitaxar. Parece ser que en las cuentas del recaudador de Sangüesa, de 1433 estaba ya despoblado, a juzgar por el texto «nichil ut in annis preteritis», que parece significar que ya no había  moradores.

 

Ermitaxar (Ermita vieja) puede hacer referencia a la Ermita de San Salvador ubicada en el alto del cordal que hace muga de Esteribar con el Valle de Anué, muy cerca de lo alto del pastizal de Oiarko. Ermitaxar pudo ser la ermita previa a la de San Salvador, ya que en las postrimerías de la Edad Media e inicios de la Edad Moderna era frecuente  construir ermitas en las cumbres de los montes, porque además de ser lugares más seguros, estaban asociadas con la espiritualidad, la soledad y la protección divina. Además, las alturas eran consideradas un lugar propicio para acercarse a Dios y para comunicarse con él.

 

A este respecto, se puede ver en Navascués Humano las Leyendas de San Quirico. Una de ellas expone por qué se construyó su ermita en lo alto del monte

 


inbuluzketa.  Restos de Ermitaxar en Aldaregi: la ermita y la senda.

 

Los restos de Ermitaxar se reducen a un montón de piedras muy bien asentado sobre un pequeño promontorio, pegado a la senda, que aparece encajonada por un muro para protegerla de derrumbes, corrimientos de tierras y otras incidencias .


Inbuluzketa.  Restos de Ermitaxar en Aldaregi.

 

 

BASAGAITZ.

Parece que se localizaba en el entorno de la ermita de la Virgen de Basagaitz, entre los poblados de Urdaitz y Sarasibar (Esteribar) y  Etsain (Valle de Anué). En término de este último se halla la ermita que todos los años celebra una romería con asistentes de estos poblados. Accedemos desde Larrasoaña por una pista que asciende hacia el N, atraviesa el despoblado de Tirapegi y culmina en lo alto del monte, desde donde descendemos unos  275 m. al W para llegar a la ermita.

 

Basagaitz. Ruta de acceso a Tirapegi y Basagaitz.

 

Como datos históricos del lugar, consta que en 1487, un tal Arnalt Martíniz de Beortegui, procurador del consistorio de Santa María de Pamplona, vende una casa al patrimonial, situada en el desolado de este nombre por 47 florines. En 1368, se dice que «no a ninguno».

Del desolado no quedan otros restos que no sean los que pueda contener la ermita.


Basagaitz. Camino de la pista a la ermita.

 


Basagaitz. Vista lateral y fachada de la ermita

TIRAPEGI.

Es un antiguo lugar del valle que estuvo poblado hasta la primera mitad de S. XX, con muy escasa población: 6 hab. en 1858 y en 1940 y 7 en 1960. Esto tras despoblarse en la Edad Media, ya que aparece en 1366 con tres fuegos, con dos en 1427 y uno solo en 1444.

Tirapegui. Restps de la ermita de San Pedro (2014)

Están muy a la vista y pegados a la pista de acceso a Basagaitz, los edificios de dos casas. Ambos edificios están utilizados como bordas para el ganado, especialmente vacuno. Unos metros antes de llegar a  las casas, estan los restos de la ermita dedicada a San Pedro. Pista arriba encontramos otro edificio con estructura y forma de pajar para almacenamiento de hierbas también para el ganado.


Tirapegui. Edificios transformados en bordas y pajar

 

 BURRIN.

 

Se hallaba este desolado en término de Olloki, al N de Pamplona. Accedemos por la carretera PA-30 en el tramo de Olloki a Arre,  a corta distancia, en el Km. 10  salimos de esta variante a un cruce de pistas. Tomamos la dirección N y en un trayecto de 300 m, convertida en camino (el Camino de Santiago) alcanzamos restos de este desolado.

 

 

Burrín. Ruta de acceso a los restos de Santiagoxar.


 

En el Libro de Fuegos de 1366 aparece junto con Leránoz, con un total de 6 familias, pero en las cuentas del recibidor de 1402, sólo figura Leránoz, que contaba con un pechero «entegro solarigo», lo que indica  que había desaparecido para esta fecha. En el registro del préstamo al rey de 1368, figuran Gurbindo y Leránoz, o sea que presenta una grafía distinta.

 

 

Santiagoxar, Bancal construido con piedras de la ermita


Los restos corresponden a la ermita de Santiagoxar, que fue la iglesia de Burrín.. Con algunas de sus piedras se ha preparado un bancal donde los abundantes peregrinos que lo recorren aprovechan para tomar un descanso. Del resto de la ermita no se aprecia nada que no sea su espación y la densa vegetación que la cubre en su totalidad.


Santiagoxar. Espacio de la ermita cubierto de vegetación  y peregrinos descansando en la bancal.

 

 

ARLETA.

Es un antiguo señorío nobiliario que se ubica al S del valle de Esteribar, en la margen derecha del río Arga, entre Zabaldika y Olloki. Destaca el edificio de su palacio, pero previo a su construcción, existió un poblado (caserío), ya desolado.

El acceso lo hacemos por el mismo camino de Burrín y de este conontinuando hacia el N por el Camino de Santiago hasta llegar a Arleta.El recorrido total es de 1,4 km.
 

Arleta. Ruta de acceso.
 


Arleta.Panorámica del palacio

Como dato histórico impositivo, en el “rediezmo” de 1268 consta que fue el único del valle que liquidó en metálico tres sueldos. Un siglo después se hallaba despoblado.En 1427 sólo lo habitaba el escudero Miguel García de Arleta. Tuvo carácter de lugar de señorío hasta las postrimerías del Antiguo Régimen (comienzos del siglo XIX), En 1802 eran tres familias las que lo habitaban.

Del antiguo caserío no quedan restos, solamente queda el palacio y la iglesia. Hasta 2023 estuvo habitado por tres personas empadronadas. Hoy hay ninguna.


Arleta. El palacio con la iglesia.

 

ESNOTZ.

Debía ubicarse en el entorno de la ladera oriental del monte Esnotz en Zubiri. No se conocen restos de este desolado, cuyo espacio está totalmente cubierto por bosque de pinos silvestres y robles pubescentes en su parte alta y pinos laricios de repoblación en su parte más baja (Esnotz Txiki). Con mucha probabiidad se ubicaría en las proximidades del río Arga.


Zubiri. Cumbre y ladera oriental del monte Esnotz.

Es un antiguo caserío que solo figura en el nomenclátor de Población de 1860 con dos casas habitadas y una sin habitar y en el de 1887 con un total de 17 habitantes. Pero en 1280 pagaba pecha como señorío realengo y en 1366 ya estaba despoblado, para posteriormente volverse a poblar. Tenía palacio y molino que en 1428 el rey lo dio a los de Larrasoaña. El palacio de Esnotz se encuentra en el poblado de Osteritz, al que también se denomina palacio de Osteritz.


Esnotz Txiki. Pinar en el entorno de las ruinas del convento.

En la parte más baja de esta ladera de Esnotz, en el paraje denominado Esnotz Txiki, elevado sobre la carretera NA-135, frente a las instalaciones de MAGNA, se encuentran, incrustadas en un denso bosque de pino laricio, unas ruinas que la memoria popular cree que corresponden a un convento de monjas que se hallaba en este lugar. La pequeña comunidad de monjas que lo habitaban se encontraba en estado de miseria absoluta. Estas monjas acudieron a los concejos de Zuburi y de Urdaitz pidiendo que las acogieran a cambio de  las tierras y montes del coto propiedad del convento, pero estos les negaron la acogida. No así el concejo de Larrasoaña que  las acogió en el pueblo. De ahí que este coto pertenezca al Concejo de Larrasoaña.

Esnotz Txiki SITNA 1927-34. El edificio del convento en pie.

Estas ruinas, ubicadas en el corazón del bosque de pino laricio de repoblación, dejan ver algunos tramos de muros  envueltos en una densa vegetación que impide la visión del conjunto. Sólamente desde el derruido muro del SE se percibe una visión del espacio interior del convento.

 

Esnotz Txiki Ruta de acceso a las ruinas del edificio del convento.


 


Esnotz Txiki. Muros  Esquina SW.                   Esquina SE                                                           Muro NE


Esnotz Txiki. Desde el derruidol muro SE ,

 

IDOYETA (IODIETA)

Es otro despoblado de Esteríbar. Se encuentra en la ladera oriental del valle, elevado sobre las instalaciones de MAGNA. Se accede por una pista que parte desde la carretera de Osteritz, inicialmente por el Camino de Santiago y posteriormente por otro que en direción E y haciendo un zig-zag asciende hasta el cerro donde se ubica el despoblado.

Consta en el libro del Rodiezmo de 1268 y se sabe que Sta. María de Roncesvalles poseía heredades en su término.

Iodieta. Los muros de la casa sobresalen de la vegetación..
 

Fiigura en 1366 con un solo morador. En 1368, había un hidalgo y se sitúa en las cuentas, entre Ochabain y Agorreta. En 1450 no figura en las cuentas del recibidor, pero sí otros desolados del valle, como Aldaregui y Esquioz.  Entre los SS XIV y XVI estuvo deshabitado, Posteriormente aparece poblado porque en 1646 alabergaba un solo fuego. Tenía 17 habitantes en l852, 5 en 1940 y ninguno en 1950. La iglesia estaba bajo la advocación de San Pedro Apóstol.

Quedan del despoblado las ruinas de un edificio de vivienda, totalmente arruinado y cubierto por la  vegetación que impide su completa visibilidad.
Iodieta. La única casa que sobrevivió hasta su despoblación.

 

OTSAGAIN (OSABAIN)

La toponimia actual lo denomina Otsagain. Este paraje se ubica al E de Zubiri, desde donde se accede por un camino que sale desde el pueblo, cruza el río Arga por el Puente de la Rabia y se dirige hacia el E, inicialmente por el Camino de Santiago, hasta alcanzar los términos de Elixaxarreta y Otsagain. Esta pista sigue el cáuce del barranco de Otsagain lo que permite distinguir con mucha nitidez la vegetación de ribera del entorno del barranco de los bosques de pinos de las laderas de los montes


Otsagain. Diferente vegetación del entorno del barranco y de las laderas de los montes

Este desolado no figura en el Libro de Fuegos de 1366 ni en el de 1428, lo que parece indicar que era un despoblado antiguo. En 1368 se manifiesta que «no a ninguno», apareciendo entre Esnotz e Idoyeta. En 1442  se manifiesta en que es «loguar desollado et no mora ninguno». Estaba en poder del rey «por titulo de cambio et permutacion», incluyéndose las rentas y collazos pertenecientes a la «confraria» de Santa Gracia de Esnotz. En septiembre de 1448, el Príncipe de Viana permuta este desolado y el de Adurraga, por otros bienes del dueño del palacio de Ilúrdoz. En 1449, se hace donación perpetua de estos lugares a Johan García de Lizasoain, alcalde de la Corte Mayor y dueño del palacio de Ilurdotz.

Al finalizar la pista, y cruzando el barranco por un puente de tubo de hormigón, esta se bifurca en dos caminos, uno sigue al SW por el curso del barranco y el otro al NW a través del bosque. Ambos se unen cerca de esta cumbre de Otsagain. . Con anterioridad parace que en este lugar hubo un puente de piedra, a juazgar por la cantidad de estas, al parecer trabajadas para esta construcción.

 

Otsagain. Senda que asciende al monte por el SW.


 


Otsagain. Restos de un posible y antiguo puente sobre el barranco de Otsagain.

Cerca de este término, en el paraje denominado Elixaxarreta, quedan restos de un edificiio que la tradición local atribuye a un antiguo convento o a un antiguo hospital, que bien pudiera haber sido la iglesia de este lugar. Por lo demás no queda resto alguno, siendo todo el paraje una masa forestal de pinos silvestres con denso sotobosque  que oculta cualquier indicio de edificio  que pudiera existir.

 

Elixaxarreta. Pinos repoblados. En el claro del fondo en espacio claro están los restos mencionados.

 

ETXARRO-MENDI


Etxarro-Mendi . Vista del paraje desde Urtásun

Parece ser que el desolado de Etxarro se ubicaba  en el extenso paraje de su nombre, bajo la cota de Azegi por el S. Es un paraje que se extiende por los términos de Saigots, Urtasun, Agorreta y Zilbeti (Erro). Este desolado estaba despoblado en el año1366, porque, según las cuentas del recibidor de los impuestos, no hay labrador.

Este desolado podría corresponderse por su cercanía con el también desolado de  Mendía. Con este topónimo es muy difícil su localización, ya que "mendía" o "mendi " = monte, es un nombre muy genérico, que se encuentra en otros concejos y en otros valles. De éste se dice que en 1413 vivía un pechero «entegro solariego», que pagaba a Santa María de Pamplona, a la Orden de Roncesvalles y al palacio de Olloqui. Las cuentas del recibidor de 1405 lo sitúan entre Olloqui y Ollandain, pero con ese nombre podría estar en cualquier otro lugar del Valle. Vivía en este año una pechera solariega.

El acceso a este paraje de Mendía-Etxarro lo hacemos desde el poblado de Urtasun, desde la iglesia nos dirigimos al Este hasta descender al río Arga al que cruzamos por el puente medieval. Continuamos por un camino en dirección S y, primero por terreno ondulado y posteriormente en ligera elevación, alcanzamos el cerro de Odaiu, donde giramos al E-NE hasta alcanzar el pastizal de Azkarrobi, donde giramos al N  para ascender por el pastizal hasta la borda de Ansorena.En la actualidad el alto de Etxarro está ocupado por pastizales, entre los que destaca la Ansoreneko Borda. Pero hubo más bordas, como Lopereneko Borda,  lo que podría significar que estas se construyeran con los materiales del desolado después de ser abandonado, como ocurrió en tantos otros lugares de la Zona Pirineo

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Etxarro . Vista del paraje desde el monte  Azegi

 

 

BELZUNEGI


Belzunegi. Iglesia de San Cristóbal

Se encuentra bajo la ladera N de la Peña de Lakarri, en el cerro que delimita Esteríbar y Lizoaín-Arriasgoiti, al E de Ilurdotz. Accedemos desde el Alto de Errea por una pista que se dirige por el cerro hacia el S. La iglesia de San Cristóbal, del S. XIII, construida con sillares y puerta de medio punto queda en pié. y en su entorno se ven as ruinas de dos casas. Un nuevo edificio, al parecer de cazadores, se encuentra en el lugar.

Quedó despoblado en la década de 1930, pero volvió a poblarse en 1970 con trece personas. En 1981 estaba despoblado y no aparece en el Nomenclátor de 1981


Belzunegi. Muros de edificio en ruinas.

 

GURBINDO

Se encontraba este desolado medieval  muy próximo a Leranotz, de forma tal que los dos reformados edificios de viviendas con los de servicios de almacenes, corrales, etc. le confieren un aspecto de barrio de aquel.


Leranotz. A la derecha Gurbindo..

Gurbindo era un antiguo lugar de señorío realengo del valle de Esteríbar, Debía en 1280 una pecha anual de 100 sueldos junto con los demás “cazadores” de Iragui, Usechi, Leranotz y Aramendía, de acuerdo con el “fuero” (1203) del rey Sancho VII el Fuerte. Junto con Leranotz tenía en 1366, 6 fuegos. Quedó deshabitado antes de 1427.


Gurbindo. Poblado actual: 1- iglesia. 2- Casa muy reformada. 3- Edificio de servicios. 4- Casa menos reformada.

En realidad es muy probable que nunca fuera despoblado, o que lo fuera temporalmente, ya que a principios del S. XX aparece en el ortofoto del SITNA con casi todos los edificios que tiene en la actualidad.

Del antiguo poblado no queda otra cosa que las ruinas de la iglesia: la portada románica con arco de medio punto y dos arquivoltas lisas y con guardalluvias, además de los muros exteriores cubiertos en gran parte de hiedra.


Gurbindo. Muros de la iglesia cubiertos de hiedra y portada de la misma.

 

ASITURRI

Era un caserío situado entre Irotz, Arleta y Olloki en terreno perteneciente al concejo de Zabaldika. A principios del S. XIX contaba con 7 habitantes, momento a partir del cual ya no aparece habitado. Subsisten las ruinas de la antigua parroquia (Ermita de la Asunción o de San Salvador), que fue un monasterio que dependía a principios del S. XI del monasterio de Saint Server en Francia. Posteriormente, hacia el año 1292,  fue adquirido por la Catedral de Pamplona con todo el despoblado.


Asiturri. Ruinas de la Ermita envueltas en la vegetación. Al fondo Zabaldika

Llas ruinas que subsisten se encuentran en las cercanías de Zabaldika, en la margen izquierda del río Arga,  delante de una nave ganadera, situada a unos 600 m. al NE del merendero de Zabaldika, ubicado en la carretera NA-135 en dirección de Pamplona a Zubiri. A las ruinas se accede directamente desde el merendero por una pista que,  tras cruzar el puente, sale al NE y conduce directamente hasta las ruinas y la nave ganadera. Las ruinas están envueltas en una densa vegetación de hierbas, zarzas, espinos, ollagas, etc., de forma tal que en primavera ocultan las ruinas en su totalidad.


Asiturri.Un grupo de ruinas de la ermita de San Salvador envueltas en la vegetación.

 

ZAI

Se encuentra en la ladera oriental del cuello de Belzunegui, un collado que se desprende al N de  la Peña de Lakarri,  Es un antiguo señorío que, como los anteriores, fue deshabitado a partir de la segunda mitad del siglo XX. Hoy día, aunque se mantienen en pie la iglesia de San Esteban, un par de casas y algunas dependencias, la ruina total en todos ellos es inminente en un medio natural rodeado de bosques de robles, hayas y pinos que aún dejan entrever algunos tejados de edificios.


Zai. Panorámica del entorno. Año 2013.

La andadura poblacional de Zai siempre se caracterizó por una cierta estabilidad, hasta llegar al S. XX, en el que las fuertes corrientes migratorias, especialmente del mundo rural al urbano, acabaron por despoblar este lugar de Esteribar. Disponemos de algunos datos poblacionales de que ilustran este proceso en el tiempo  En 1366 estaban habitadas 3 casas;  en 1427 solamente  1 casa; en 1553 eran 3 casas habitadas; en 1646, 2 casas; en 1845 eran 2 casas habitadas y 22 habitantes; en 1887 eran 33 habitantes; en 1930 eran 30 habitantes y aquí comenzó el declive poblacional, 19 habitantes en 1940, 6 habitantes en 1960 y despoblado en 1970


Zai. caserío del poblado. Año 2013.

 

Los poblados del Valle de Esteribar.

Como hemos dicho anteriormente, son en general pequeños núcleos de casas originarios desde los SS XV y XVI, configurados en torno al edificio de una  iglesia y con muchas transformaciones a lo largo del tiempo, ,uy especialmente en los últimos tiempos del S. XX y del XXI. Estos son los poblados actuales (2025) de Esteribar de Sur a Norte:


Olloki. En primer término el pueblo antiguo. Detrás la urbanización.


Zabaldika.


Irotz..


Antxoritz.


Ilurdotz


 Zuriain


Gendulain


 Idoi.


Sarasibar


Akerreta.


Irure.


Larrasoaña.


Setoain.


Errea


Inbuluzketa.


Eskirotz


Ilarratz.


Urdaitz


Osteritz


Leranotz.


Usetxi.


Zubiri.


Agorreta.


Saigots.


Urtasun.


Iragi.


Eugi

 

Las iglesias

Destacan en los núcleos urbanos los edificios de  las iglesias. En la mayoría de los casos son de origen medieval y de tipo rural, de pequeñas proporciones y con sucesivas reformas en épocas posteriores, especialmente en los ss. XVII y XVIII, que han modificado o sustituido su estilo original. Algunas de estas reformas vinieron dadas por la destrucción o incendio de los edificios anteriores, como es el caso de la de San Gil de Eugi, la de San Esteban de Zubiri o la de San Miguel de Urdaitz. Sin embargo han sabido mantener cierto atractivo, ya que su construcción y entorno se aúnan formando un bello paisaje.humano.


Iglesias de Eugi, Zubiri y Urdaitz

Por lo general, son iglesias de planta rectangular con una única torre campanario, que en muchas ocasiones presentan doble vano para las campanas. Sirven, entre otras, como ejemplos las de San Nunilo y Santa Alodia de Sarasibar, la de la Inmaculada de Errea y la de San Lorenzo de Iragi.


Iglesias de Sarasibar, Errea e Iragi

Estos edificios son de piedra, sillarejo o sillares, que denotan ostensiblemente las reformas sufridas posteriormente, especialmente en las cubiertas. La iglesia de San Adrian de Olloki es un buen ejemplo de ello. La de San Esteban de Zabaldica, del S. XIII, es la que mayores elementos originales conserva, entre otros, una pila bautismal y una campana del S. XIV.


Iglesias de Olloki y Zabaldika

Algunas de las iglesias presentan sus edificios o sus torres de fornidos sillares con aspecto de fortaleza o edificación defensiva, tal es el caso de la iglesia de Santa Lucía de Eskirotz-Ilarratz, hoy propiedad particular y cerrada al culto, y la torre de la de Ntra. Sra. del Rosario de Ilurdotz.

Por el exterior, las portadas son las que delatan su antigüedad, ya que la mayoría de ellas conservan las originales. Suelen ser de arco de medio punto (algunos apuntados) con dovelas de distintos tamaños y con arquivoltas, a veces baquetonadas y decoradas. Destacan la de la Asunción de Irure, medieval con línea de imposta tallada con animales, rosetas, medallones y toscas cabezas humana, sobre las que descansa  el arco guardalluvias,  y la de San Esteban de Usechi, románica original con una pequeña colección de canecillos bajo la cornisa que la cobija.


Portadas de las iglesias de Irure y de   de Usechi

Común a la mayoría de ellas son los pórticos que cobijan las portadas. Su estructura manifiesta que son elementos añadidos en la distintas reformas efectuadas. El de la iglesia de San Nicolás de Larrasoaña alberga las dos puertas de acceso al templo. Una al W, bajo la torre, de arco apuntado y otra adintelada sobre ménsulas, al S. El de la iglesia de la Transfiguración de Akerreta es de los mejores encajados en el conjunto.


Pórticos de las iglesia de Larrasoaña y Akerreta

Hay algunos ejemplos en los que la portada se encuentra encajada en una especie de nicho. Estas portadas se encuentran cobijadas bajo una cubierta de arco escarzano, apoyada en una cornisa moldurada (San Millán de Zuriain) o directamente sobre los muros laterales (San Esteban de Zabaldika).


Portada de la iglesia de Zuariain.                                                        Portada de la iglesia de  Zabaldika

En el interior de las iglesias se encuentra algunos elementos histórico-artísticos de cierto interés. Son los retablos del tiempo de las reformas de los edificios. Los hay renacentistas, manieristas, barrocos, platerescos, neoclásicos, etc.


Retablos de las iglesias de Zabaldika (Marienista) Zubiri (Barroco), Irotz (Plateresco) y Akerreta (Renacentista)

Además de los retablos, en las iglesias se encuentran otros objetos de valor artístico e histórico dignos de mención, como son las pilas bautismales medievales, crucificados de distintas épocas, cruces procesionales de los siglos XVII y XVIII. En la Iglesia de Zubiri se encuentra una imagen de la virgen de Idoieta del S. XVII perteneciente al despoblado de este nombre. En el campanario de Zabaldika se encuentra una campana de 1377, la más antigua de las que se tienen fecha de Navarra.


Zuriain, Zubiri, Zabaldika (campana y pila bautismal) y Sarasibar

Por su singularidad anotamos la iglesia de San Esteban de Usechi que tiene el cementerio adosado por el lado N y un cubierto por el S. Se encuentra en mal estado y sin culto.

Es románica, del S. XII,  que conserva la portada original dentro de un portico con acceso del lado N del edificio. Esta portada, que no se ve desde el exterior, se compone de un guardalluvias ajedrezado que protege tres arquivoltas, la primera baquetonada y adornada con pomos, la segunda es voluminosa y lisa y la tercera, también lisa,  forma el arco de medio punto de la puerta. Este conjunto descansa sobre una imposta con decoración geométrica apoyada sobre dos columnas lisas con capiteles decorados decorados con palmetas, sustentados por columnas. Sobre la portada hay una piedra esculpida con un círculo de difícil interpretación. Un tejaroz apoyado sobre siete canecillos con  cabezas de animales muy toscamente labrados, cubre el conjunto.



Usechi. Iglesia de San Esteban y Portada interior.

Algunas de las iglesias de Esteribar han perdido su uso y se encuentran en estado de abandono, ruinoso o amenazando ruina o utilizadas para almacenes. Es el caso de las iglesias de la Inmaculada de Antxoritz, de N. S. del Rosario de Osteritz, recientemente derribada para evitar el peligro de derrumbe, de Santa Eulalia de Gendulain y alguna más.La de Santa Lucía de Eskirotz-Ilarratz ha sido adquirida por un particular con la intención de repararla y mantenerla.


Esteribar. Iglesias en ruinas de Antxoritz y Osteritz e iglesia de Gendulain que sirve de almacén

 

También son frecuentes en el valle las antiguas ermitas, algunas de las cuales aún conservan sus tradicionales romerías, tal es el caso, entre otras, la de la Virgen de la Nieva en Zabaldika, San Salvador en Inbuluzqueta, el Santo Cristo de Burdindogi en Iragi o la de Basagaitz que comparten con el valle de Anué. Común a todas ellas, como en el resto de los valles son las tradicionales misas, bendición de los campos y comidas compartidas al aire libre en el entorno de la ermita.


Romería de la Nieva (Zabaldika) y Basagitz (Sarasibar - Larrasoaña)


Romería del Santo Cristo de Burdindogi (Iragi)

 

Las Casas

Las casas son de construcción tradicional, con mampostería de piedra y sillarejos en ventanas y esquinas. En el Norte del valle destaca la piedra arenisca rojiza de la zona. Suelen estar enlucidas y pintadas de blanco, dejando entrever estos sillares, aunque se nota cierta tendencia a dejar la piedra a la vista. La mayoría de ellas se encuentran reformadas, aunque quedan algunas que presentan sus viejas fachadas con elementos tradicionales.


Casas de Esteribar: Errea, Setoain e Inbuluzketa

En las fachadas abundan las portadas doveladas con arco de medio punto, algunos rebajados, y las adinteladas de piedra o madera. Algunas portadas conservan sus elementos tradicionales de ser viviendas importantes, como los sillares, claves, ventanas, escudos e inscripciones que indican el año de su construcción y el dueño de la misma. Pero el elemento más común son las grandes balconadas de madera encajadas entre los contrafuertes laterales de la fachada. En las reformas de las casas se han sabido conservar estos elementos.


Fachadas en Gendulain, Leranotz y Usechi


Portadas en Akerreta, Eugi, Urtasun e Ilurdotz.


Claves del S. XVII en Gendulain y del S. XVIII en Urdaitz e idoi.


Fachadas balconadas en Iragi e Ilurdotz.


Detalles históricos en fachadas: Chimenea en Akerreta, Ventana geminada en Saigots. Vieja fachada con la apertura del horno casero de pan en Eskirotz. Reloj de sol en Zuriain

I
Inscripción en una casa de Urtasun.

Tras las casas se encuentran los huertos que mantienen su carácter de pequeñas producciones hortícolas para el hogar o se han reconvertido en espacios ornamentales ajardinados. También se ven dependencias anteriormente dedicadas a la actividad agrícola y ganadera.


Huerto familiar en Urdaitz y dependencias agrícolas y ganaderas junto a la casa en Leranotz

Las casas son de dos o tres plantas, con cubiertas de teja a dos o cuatro aguas. Los tradicionales usos de cada una de las plantas se han transformado. Anteriormente cada una de las plantas  de la casa ejercía una función. Hoy día, aunque la estructura externa de la casa permanece, la disposición y uso de los espacios han cambiado y han sido adaptados más a los usos urbanos modernos que a los rurales tradicionales. Así la antigua cocina ha sido sustituida por cocina y sala de estar, las antiguas entradas por halls de recepción, los establos por garajes, txokos, etc.


Casas transformadas. Hotel en Akerreta y vivienda en Sarasibar.

Con excepción de Zubiri, Larrasoaña y Eugi donde son más prolongadas, en el resto de los poblados pequeñas calles, bien pavimentadas y cuidadas, dan acceso a las casas, conjuntándolas en núcleos homogéneos unos y dispersos otros. Usechi y Leranotz se configuran en dos pequeños núcleos de viviendas,

Zabaldika. Calle                                                                                                          Irure. Calle

Hoy día, en los poblados de Esteribar se observan nuevas y modernas casas y urbanizaciones que  rompen su tradicional estructura y reflejan los recientes cambios experimentados el valle. En este sentido destacan Eugi  con una nueva urbanización a causa del embalse, Zubiri por la implantación de Magna y los servicios municipales, Olloki por su proximidad a Pamplona y por la implantación de un polígono industrial y otros poblados por la conjunción de todas estas circunstancias en el valle. En Urdaitz y Zuriain se han creado potentes escolleras para asentar las terraza sobre las que se han construido las viviendas.


Nuevas urbanizaciones en Olloki y Eugui.


Escolleras urbanas en Zuriain y Urdaitz

Palacios y otros detalles en los poblados de Esteribar.

Son ostensibles en Esteribar algunos palacios nobiliarios diseminados por el valle que a lo largo del tiempo han sufrido varias transformaciones, unos  en estado de ruina y otros restaurados. Entre los primeros tenemos los de Olloki e Irotz. Entre los segundos el del Señorío de Arleta y el de Inbuluzketa.


Palacios de Olloki e Irtotz en estado ruinoso.


Palacios de Arleta e Inbuluzketa

En Ilurdotz existe una casa con torre adosa y portada de sillería con arco de medio punto, culminada por ventana geminada con arcos de medio punto también.


Ilurdotz. Casa con torre y portada

En Larrasoaña, se contempla una arquitectura en la que destacan casas señoriales con muros de sillares, grandes portadas y salientes aleros que destacan en el conjunto del poblado. También se conserva una casa de origen medieval con planta rectangular y contrafuertes en la fachada y en el muro posterior. Fue hospital  del camino de Santiago,  dependiente de Roncesvalles.


Larrasoaña. Casas de aspecto nobiliario y antiguo hospital

En Esteribar encontramos, además, otros elementos dignos de destacar. Un ejemplo son los antiguos lavaderos y fuentes que existían en los poblados. Varios de ellos han sido recuperados como elementos arquitectónicos de recuerdo de las antiguas formas de vida de los mismos. Algunos, como el de Ilarratz sirven como área de descanso del camino de Santiago.


Lavaderos reconstruidos: Ilarratz y Usechi.

En entrada del camino de Santiago en Zuriain, un moderno monumento al peregrino recuerda que estamos en esta vía. También en Zurian conservan una antigua portada de medio punto con parte del muro para sostenerla. En Saigots una casa conserva una ventana geminada con arcos conopiales.


Monumento al Peregrino en Zuriaín, portada en Zuriain y Ventana geminada de Saigots.

En Arleta, en el extremo de la carretera, se levanta un hermoso crucero


Crucero de Arleta
                                               

 

El Camino de Santiago en Esteribar


Zubiri. Peregrinos
cruzando el "Puente de la Rabia" en día lluvioso.

 

El Camino de Santiago atraviesa Esteribar de N a S, desde Agorreta hasta Olloki. Es un tramo del llamado Camino Francés, el más conocido y utilizado por los peregrinos. Procede de Orreaga/Roncesvalles, atraviesa el Valle de Erro  y por el puerto de este nombre desciende a  Esteribar, hasta llegar a Zubiri. Aquí salva el curso del río Arga por el “Puente de la Rabia” y continúa hacia el sur, paralelo al río, pasando a la vertiente del Ultzama después de Arleta y saliendo al puente de Arre, en el límite meridional del valle.

 

 Peregrinos  junto a un horno casero reformado  en Akerreta

 

Desde el siglo VIII A.C. ya se venía utilizando este camino, así primero los celtas y después los romanos, suevos, visigodos y árabes hicieron uso de él. Unas veces con fines comerciales y otras para guerrear, siempre fue un camino estratégico para el paso entre fronteras y utilizado para las invasiones de pueblos extranjeros.

A partir del siglo IX el camino toma el nombre del apóstol Santiago, por ser utilizado por los peregrinos que acuden a visitar su tumba en Santiago de Compostela. Tanto el nombre como su utilización como vía de peregrinaje sigue vivo hoy en día. En el siglo XII se da el máximo apogeo del camino, considerado ya seguro y practicable, y se construyen albergues y hospitales para los peregrinos. Esteribar poseyó en su término varios hospitales para peregrinos: uno en Zubiri, el de Santiago y el de San Blas en Larrasoaña, uno en los alrededores del puente de Iroz y algún otro no localizado.


Peregrinos descansando en el Horno de Irotz

 

Hoy día son miles los peregrinos de todo el mundo que pasan por el valle de Esteribar por el  camino de Santiago. Circulando por la NA-135 es difícil no ver algunos de ellos. En la década de los noventa del siglo pasado fue ampliamente promovido y reformado, abriendo espacios para evitar tramos peligrosos de carretera, señalizándolo convenientemente y dotándolo de infraestructuras. En Esteribar Hay albergues que ofrecen su servicio a los peregrinos en  Zubiri, Larrasoaña, Zuriain y Zabaldika, así como otros servicios hosteleros a lo largo del recorrido por el valle.

 

Albergue de Peregrinos en Zabaldika