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AEZKOA
El Paisaje humano de Aezkoa Son varias las huellas de la humanización de la Aezkoa durante la prehistoria, como son cuevas habitadas, monumentos megalíticos, poblados fortificados de la Edad del Hierro (PEHs), etc., extendidos por todo su territorio y que exponemos en el apartado de el Paisaje Prehistórico.
De los romanos, Aezkoa conserva un hito importante. Es la Torre Romana de Urkulu situada en la cumbre del monte Urkulu, en el entorno de la calzada romana de Astorga a Burdeós, a su paso por el Summum Pirinaeum, desde donde se divisa perfectamente
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Aezkoa. Cumbre de Urkulu con la torre sobre los acantilados de ésta.
Mª Angeles Mezquiriz excavó la torre en compañía de un equipo de arqueólogos españoles y franceses en 1989-91. Estos son algunos datos de los que aporta:
Aezkoa. Cumbre de Urkulu con la torre desde Ortzanzurieta.
"...Se ha interpretado como monumento funerario de la Edad de Bronce y más frecuentemente como torre medieval. En 1976 apareció en el Boletín de la Sociedad de Ciencias, Letras y Artes de Bayona un artúculo de J. L. Tobie sobre esta construcción turriforme asimilándolo a una torre-trofeo, monumento conmemorativo que los romanos erigían al final de una conquista victoriosa y cuya función era recordar los límites del territorio pacificado y el poderío militar del pueblo romano, coincidiendo a menudo su empleazamiento en la antigüedad con una frontera política o natural" "... La torre de Urkulu, por todo ello, es un monumento probablemente único, que milagrosamente ha resistido el paso de los siglos, conservando todavía un alzado lo que hace aún más notable su interés estético y arqueológico. Tiene unas dimensiones de 19,5 m. de diámetro formado por dos muros a modo de corona con un espesor de 2,60 m. conservando un alzado de 3,60 m. Por el volumen de los bloques acumulados al pie de la torre (sillares con dimensiones entre 130/50 y 130/60)se ha podido estimar que la altura primitiva de la corona era de 4.50 m".
Las excavaciones se realizaron en la torre, hallándola repleta de cascotes, como se ha dicho, y en unas ruinas próximas a ella, en las que se hallaron una construcción de planta rectangular de 10 x 7,50 m. utilizada en la guerra de España contra Francia en 1793, un recinto cuadrado de 20 m. de lado formado por un encachado de piedras a modo de vía empedrada y un recinto en forma de "U" orientado de N a S y alineado con el eje E-W de la torre, a modo de altar de consagración.
Aezkoa. La Torre de Urkulu. Detalle del muro.
Finaliza el artículo advirtiendo de los peligros de deterioro del monumento por la masiva llegada de visitantes debido a las buenas comunicaciones establecidas con el lugar y a la acción del clima (agua, hielo, viento, etc.) que afectan a la nivelación, solidez y equilibrio del monumento. Mª Angeles Mezquíriz. La torre-trofeo de Urkulu. Príncipe de Viana, 1992. Pag. 109-115.
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La Leyenda de la Torre de Urkulu Cuenta una leyenda de Navarra que la Torre de Urkulu fue la tumba de Pyrene. Originada en la mitología griega, esta muchacha era hija de Tubal que reinaba sobre los territorios del norte de la Península..Pyrene era una dulce muchacha que tenía enamorados a muchos hombres. Y aunque muchos la pretendían, el corazón de Pyrene solo sentía una atracción especial por uno de ellos. Este muchacho no era otro más que el propio Hércules.
Aezkoa. Hayedo en la ladera NE de Urkulu
Los dos muchachos ni siquiera pudieron despedirse porque la furia de Tubal iba aumentando a cada segundo que pasaba. Así que Pyrene se quedó triste y sola. Todos los días recorría el bosque buscando a Hércules en los rincones que ella le había enseñado. Pero siempre regresaba cabizbaja y desesperada. Cuenta la leyenda que un día, mientras Pyrene paseaba sola se le apareció un terrible monstruo con forma de perro que tenía tres cabezas. Este terrible monstruo se llamaba Gerión. Cuando vio lo hermosa que era la muchacha se lanzó desesperado para poseerla.
Gerión y Hércules personajes de la mitología griega.
Y así lo hizo. Los árboles comenzaron a arder y el humo empezó a ser muy denso. Y Pyrene, que se encontraba muy cerca de la zona del fuego, comenzó a no poder respirar. Sin embargo la muchacha tenía la firme convicción de que no iba a moverse de allí porque prefería morir a entregarse a aquel monstruo. Mientras las llamas iban engullendo los árboles con una despiadada rapidez, un águila que sobrevolaba el valle ya había decidido que debía hacer. Amiga esta rapaz del propio Hércules, remontó su vuelo y no paró hasta llegar donde se hallaba desterrado el muchacho. Le contó todo sin demasiados detalles para no perder tiempo y ambos se dirigieron velozmente hacia el bosque.
-¡Pyrene!, ¡Pyrene!- gritó Hércules desesperado. Y cuentan que el eco fue tan arrollador en toda la cordillera montañosa, en sus valles, bosques y ríos que todos se consideraron llamados así: Pirineos. Al amanecer, Hércules decidió construir un mausoleo para enterrar a Pyrene. Allí, en lo más alto de la cima, para que ella pudiera disfrutar de las vistas que tanto había amado siempre. Hércules se dejó llevar por tal pasión que comenzó a elevar una torre con las piedras calizas de la montaña. Allí, en la inmensidad… Cuentan que así nació la cordillera de los Pirineos. Del amor intenso entre Hércules y Pyrene.
Cantando
en el tiempo
Zeus y el águila
Un poco de imaginación con la leyenda.
Urkulu. Piedra de Hércules
El segundo es la cueva de Urkulu, una cueva que se encuentra en la ladera N de la cumbre de Urkulu, en el paraje de Leizeaundía. Esta cueva sería el rincón de Pyrene, lugar en el que se escondió para no ser capturada por Gerión y donde fue hallada por Hércules.
Urkulu. Lugar cercano a la Cueva de Urkulu |
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Pero, la nueva identificación del trazado de la calzada romana en Luzaide/Valcarlos, según la cual esta calzada ascendería directamente del fondo del valle al collado de Ibañeta (Summum Piraeneum) y no al alto collado de Bentartea, como se ha venido creyendo hasta ahora, nos da motivos como para poner en duda también la Torre de Urkulu como trofeo romano. En general se alegaba como motivo de su ubicación en Urkulu, que era un lugar señalado y visible desde la calzada que discurría por Bentartea y Lepoeder, cuando lo cierto es que por estos lugares nunca discurrió una calzada romana. Si acaso, una ruta pecuaria que sin duda, habrían utilizado las legiones en la época de la conquista, como los nativos la siguieron utilizando y muchos peregrinos del Camino de Santiago en épocas históricas también.
Se
ha mantenido el carácter de trofeo romano aún después de las excavaciones
llevadas a cabo los años 1989-1990 (MEZQUIRIZ, 1992), trabajos que no
aportaron la más mínima prueba material de época romana, interpretando
como altar de consagración del monumento los restos de una simple chabola
abierta al Norte, donde cocinaran los militares acantonados en el lugar a
finales del s. XVIII (de los que si hay pruebas), habida cuenta, que el
recinto donde se cobijaban solo tenía un hueco, la puerta orientada al
Sur, el cocinar dentro sería un verdadero problema. La falta de materiales metálicos romanos no nos extraña, por ser terreno abonado para los detectoristas clandestinos, pero si la ausencia total de materiales cerámicos, o la extraña tipología de la talla y mampostería a base de ripios, no nos parece romana se mire por donde se mire. Somos conscientes que esto que decimos nos costará aceradas críticas, es un debate que no se puede cerrar en falso, pero en muchos años no hemos visto ninguna revisión crítica de la hipótesis que desarrollaron los encargados de la excavación e interpretación de estos trabajo, la hipótesis es muy romántica pero carece de evidencias arqueológicas. La visión tradicional parte de una hipótesis teórica, al dar por sentado el paso de una importante calzada romana por estos puertos hoy demostrada errónea.
VIAS ROMANAS EN EL TERRITORIO NORTE DE LOS VASCONES Y SUS MANSIONES. |
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Durante la Edad Media, ya era fuente de conflictos. Constituye este monte la parte de la cadena montañosa que desde Roncesvalles llega hasta el Pico de Orhi, actualmente la ZEC Roncesvalles Irati, que corresponde a al territorio del Valle de Aezkoa. Las disputas por los derechos forestales y de los pastos fue una constante. En este sentido Yanguas y Miranda aporta los datos que se adjuntan sobre la historia del Valle de Aezkoa.
Diccionario de
Antigüedades del Reino de Navarra.
En 1784 Aezkoa, después de unas polémicas negociaciones, la Aezkoa cedió al Estado los montes y la ferrería de Legartza con el fin de construir una Fábrica de Armas. En adelante la historia de Irati-Monte Aezkoa y la del propio Valle estarán totalmente vinculadas a la de la Real Fábrica de Municiones de Hierro de Orbaizeta, pues ésta impuso severas restricciones a los aezkoanos en los montes cedidos a la Fábrica en lo que a explotación de madera y de pesca se refiere.
Esta cesión supuso un golpe para el valle. Este comunal suponía en esta época una importante fuente de recursos para estos pueblos de escasa economía, pues les proporcionaba madera para el fuego y la construcción, hoja para cama y alimento animal, recolección de frutos: castañas, avellanas y setas, caza y pesca.
Desde los mismos inicios de esta cesión, Aezkoa reclamaba la devolución del monte, petición que se repite varias veces más en épocas posteriores, hasta que en 1976-77 se revitalizó la lucha para la devolución oficial de los Montes. En 1979 se publicó el Decreto de Reversión de los Montes, promulgado directamente por el Rey y en 1982, la Aezkoa recuperó sus montes.
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Durante los siglos XVIII y XIX la fábrica de armas de Orbaizeta era el eje de la vida en la Aezkoa. Real Fábrica de Armas y Municiones de Orbaitzeta.Los restos de la Fábrica de Armas y Municiones de Orbaitzeta son una muestra de arqueología industrial del S XVIII. Están ubicados en el valle de Aezkoa, a 5 kilómetros de la frontera con Francia, en plena Selva de Irati. El Txangoako Erreka (Regata de Txangoa) cruza canalizado por medio y por debajo de la instalación sostenida con potentes arcos bajo los que discurre el caudal de agua aportado para el funcionamiento y producción de la fábrica.
La Real Fábrica de Armas de Orbaitzeta se considera uno de los mejores exponentes de arquitectura industrial del XVIII. Fundada en 1784 por una Real Orden de Carlos III, se ubica en el lugar de la antigua ferrería construida en 1432, cuando la reina doña Blanca de Navarra la autorizó para explotar la riqueza en hierro, plata y plomo del valle.
Este proyecto fue idea del conde de Lacy, inspector general del Real Cuerpo de Artillería, para sustituir, en parte, a la Fábrica de Eugui por el agotamiento que sufría su masa forestal. El fin de la fábrica era el abastecimiento de armas y munición al ejército y su construcción tuvo dos fases que van hasta 1794, pero para 1778 ya se están produciendo municiones de guerra. Durante casi un siglo será junto con Trubia el centro industrial militar más importante del norte de España.
El conjunto de la Real Fábrica se articula en tres niveles1) Zona de residencia, servicios y vigilancia en torno a una plaza cerrada por un extremo por la iglesia y por el otro por el cuartel, en el centro se construye el palacio2) Depósitos de menas, las carboneras y las casas de los operarios3) Patio para depósito de municiones, sala de reconocimientos, tornos al aire, limpia de municiones, refinería y hornos de reverbero para la fundición de los modelos en bronce.
Aguas arriba se realiza una presa de piedra de sillería. En el momento álgido de producción, este complejo contaba con más de 50 operarios y una fabricación de 3.600 bombas anuales.Los franceses la ocuparon y destruyeron durante la Guerra de la Independencia. Las diversas guerras del S. XIX, la guerra de la Convención, las guerras carlistas..., afectaron tanto a la Fábrica de Armas de Orbaitzeta como a los pueblos del Valle llevando a su cierre definitivo en 1873 con el consiguiente deterioro de las instalaciones.Su aire enigmático y el ser una importante muestra de la arqueología industrial del siglo XVIII le ha valido la declaración de Bien de Interés Cultural, existiendo actualmente un proyecto de restauración de la fábrica, dado que las viviendas se encuentran en relativo buen estado, siendo ocupadas por particulares.
Como resumen podemos decir que de todo lo que hemos visto en la península en cuanto a hornos de fundición, esta es, si cabe, la construcción más impactante de todas. (Fuente: Orbaitzeta)- http://www.arqueologiaypatrimonioindustrial.com/2010/11/fabrica-de-municiones-de-orbaitzeta.html |
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En el año
2007, el Departamento Cultura y Turismo-Institución Príncipe de Viana
del Gobierno de Navarra y la Junta General del Valle de Aezkoa firmaron un
convenio para la redacción del proyecto de restauración de la fábrica y
otros edificios en base a la documentación y los planos encontrados en
archivo con el que se pretende mantener su aspecto de “ruina” pero
dotándola de aquellos elementos que ayuden a su explicación y definición. Inicialmente se ha realizado la deforestación de las ruinas, eliminando la vegetación que dañaba a los muros, se ha delimitado un recorrido por el interior del recinto con vallas de madera y se han realizado obras en muros que, al quitar la vegetación, han aparecido muy deteriorados y con necesidad de urgente reparación. Sobre los muros han crecido algunas hayas y robles sin más soporte que el propio muro.
El resultado de la actuación acometida ha permitido sacar la luz el conjunto de muros y estructuras hasta ahora cubiertas por la vegetación. Paneles informativos ayudan a entender la magnitud y complejidad del recinto. En el Palacio se han desmontado las chimeneas para permitir la cubrición continua de todo el edificio.Las antiguas viviendas, tanto del exterior como del interior de las murallas de la fábrica han sido restauradas y modernizadas por sus propietarios. Curiosos son los huertos familiares sobre las terrazas que forman las propias murallas.
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Arlekia es un promontorio del monte Arlagain (Lauzaran), una gran estribación que desciende al SE desde la cumbre de Ortzanzurieta hasta el fondo del valle en la Fábrica de Orbaizeta. Elevadas en la ladera S de este promontorio se encuentran las ruinas de una fortificación de la que se ignora su identidad. Se le conoce como Castillo de Arlekia.
Es una construcción a base de grandes bloques de piedra perfectamente encachados que le dan el carácter de inexpugnable. Queda en pie un potente muro en ángulo recto. El resto lo componen los grandes bloques desparramados bajo aquel.
Se desconoce el origen y el final de esta fortificación. Muy posiblemente, si no lo fue antes, habría sido destruida en la Guerra de la Convención, a finales del XVIII, cuando los pueblos de Aezkoa fueron arrasados por las tropas francesas. Con ellos también pudo haberse destruido esta fortaleza.
Las guerras de finales del XVIII y XIX (Guerra de la Independencia y Guerras Carlistas) tuvieron en Aezkoa una incidencia similar a los vecinos de Auritz/Burguete y Luzaide/ Valcarlos. Quedan restos de un fuerte de esta época junto a la estación megalítica de Soroluze. Se sufrieron epidemias de ganado que empobrecieron totalmente a la población.
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La Junta General del Valle de Aezkoa Es la entidad que interviene en los asuntos relativos al valle en su conjunto.. Las entidades locale tradicionales de los valles pirenaicos, como son la Comunidad del valle de Aezkoa, la Mancomunidad del valle de Roncal y la Universidad del valle de Salazar, poseen un origen común que se pierde en el tiempo y que se remonta a los primeros momentos de la reconquista. El origen de la comunidad como entidad político-administrativa esta vinculado a la “reconquista” y a la gestación de la monarquía navarra.
La personalidad jurídica del Valle de Aezkoa como comunidad está reconocida históricamente al ser sujeto de privilegios, de convenios y de litigios, que goza de plena autonomía, configuradora de un ordenamiento jurídico propio y de autarquía para el gobierno de los intereses propios (Alli, 1989).
El patrimonio es el elemento esencial y generador de la Junta General del
Valle de Aezkoa. Un patrimonio cuyo objeto es el aprovechamiento por parte
de los vecinos de las villas de los bienes comunales, cuyo origen
proviene de la posesión inmemorial, aludida tanto en los escritos del
Valle como en ajenos a éste. Así, pues, su principal función ha sido la
gestión y la defensa del comunal, del interés general o colectivo de toda
la comunidad.
La constante histórica de esta Junta del valle de Aezkoa ha sido la de
procurar afianzar y asegurar el disfrute y dominio del Monte Aezkoa, lo
cual no ha conseguido más que en cortos espacios de tiempo hasta su
posesión definitiva en 1982. Esto les diferencia de los valles vecinos que
han gozado desde siglos atrás de la titularidad de sus montes. El monte Irati (Monte Aezkoa) proporciona los principales ingresos de la Junta de Aezkoa. La explotación maderera, debidamente controlada desde los inicios del S. XX, supone una forma de mantener y mejorar la calidad del bosque. El bosque representa el 60 % del territorio, siendo el 70 % hayedo, 9.662 Ha, la mayoría en Irati, explotado intensivamente desde el siglo XVII. En Aezkoa el tráfico almadiero comenzó a fines del XVIII, con un fuerte desarrollo en el siglo XX, mediante la empresa El Irati.
En la actualidad, la Junta del Valle se ha ido convirtiendo en una institución que va más allá de la gestión del patrimonio común. Su campo de gestión se amplía asumiendo otros servicios sociales para el valle (recogida de residuos, servicios sociales de base, etc) y como agente dinamizador de proyectos: la creación de un polígono industrial, restauración de la fábrica de armas, etc. La Junta está compuesta por 21 miembros (un presidente y veinte vocales), que se eligen cada cuatro años en un sistema de listas abiertas.
Recogida de residuos sólidos. Un servicio de la Junto para todo el valle. La Junta está llamada para desempeñar el estratégico papel de agente de mediación entre el Valle y otros poderes exteriores (Gobierno de Navarra, Unión Europea,...), así como en los conflictos locales (agricultores-ganaderos vs. hosteleros; residentes vs. no residentes; etc). En definitiva, una institución tradicional llamada a organizar el reagrupamiento y desarrollo del valle.
ELVIRA SANZ TOLOSANA La frontera, la casa y el valle: referentes de la sociedad pirenaica tradicional |
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La romería del Valle de Aezkoa a Roncesvalles. Una actividad histórica en la que participan todos lo pueblos del valle es, al igual que en los valles vecinos, la romería a Roncesvalles.
El día 1 de mayo vecinos de todos los pueblos de la Aezkoa, con sus alcaldes, con sus estandartes y pendones municipales y religiosos, ataviados de romeros unos y con sus vistosos trajes de aezkoanos y aezkoanas, peregrinan a Roncesvalles. Es una romería muy alegre y colorida que inicia el ciclo de peregrinaciones que a lo largo del mes de mayo y junio realizan los valles vecinos a la colegiata para honrar a la Virgen de Roncesvalles
A su llegada a la colegiata, en la Venta de Espinal se organizan en procesión, encabezada por la bandera del valle y a la que siguen los romeros con sus trajes y cruces penitenciales, las cruces procesionales de cada pueblo, las autoridades ataviadas como tales y tras ellos el pueblo en el que sobresalen los estandartes dedicados a la virgen portados por mujeres y niñas del valle ataviadas con el traje típico. Tras la llegada, en el interior del templo el saludo de bienvenida por el prior de la colegiata, el canto de la salve, la misa y la comida para regresar a los pueblos por la tarde.
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Los poblados del Valle de Aezkoa Estos poblados tienen también sus propias características. Se conforman en núcleos de casas compactos y en entorno de una iglesia que destaca sobre el caserío y asentados en laderas cerca de los fondos del valle. Unicamente el poblado de Aribe se asienta en el fondo del valle junto al río Irati.
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Las Iglesias. La mayoría de las iglesias de los poblados de Aezkoa hacen referencia al gótico en toda su extensión, como la iglesia de San Andrés de Garaioa del S XIII que conserva una portada románica hasta la de San Pedro Apóstol de Orbaizeta, gótico tardía del S. XVI. En retablo de esta última aparece grabado el escudo del valle en el adorno superior de la calle de la izquierda.
Las iglesias de San Andrés de Aria y San Pedro de Abaurregaina/ Abaurrea Alta tienen atrio porticado de piedra con arcos de medio punto.
Las de la Inmaculada de Aribe y de San Juan Evangelista de Garralda son de reciente construcción en el S. XX.
Por destacar algunos de estos edificios religiosos históricos que conservan elementos de interés artístico, cabe hablar de la iglesia de San Martín de Abaurrepea/Abaurrea Baja, de pétrea construcción y aspecto de fortaleza.
Tien la portada de arco apuntado y con cuatro arquivoltas y guardalluvias. Conserva algunos elementos dignos de mención, como las rejas que cierran el presbiterio y la capilla del crucificado, el coro con bonita balaustrada, escaño y facistol y las pilas bautismal (con cubierta) y de agua bendita.
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La iglesia de San Salvador de Hiriberri/Villanueva es gótica medieval con portada de arco apuntado. Se encuentra encajonada entre el caserío y en excelente estado de conservación. En su interior sobresale el retablo renacentista y un crucificado del S XIV, posteriormente repintado. Una perfecta escalera de caracol da acceso al coro.
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Las Ermitas.
Aezkoa. Ermita de San Joaquín en Aribe.
Aezkoa. Ermita de San Esteban en Azalegi (Orbaizeta).
Aezkoa. Misa en la Ermita de San Esteban en la romería de agosto.
En Abaurregaina/Abaurrea Alta, en la ladera S de la Peña de San Miguel, dentro del recinto prehistórico de Gazteluzabala, se encuentran las ruinas de la Ermita de San Miguel, en la que aún puede apreciarse los muros, el arco de medio punto de la puerta y uno de los arcos apuntados de la bóveda en pie.
Ladera arriba, cerca del brusco cortado de la Peña, se encuentra la Cueva de Mauletxe, que fue habitada por esta bruja |
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Las casas aezkoanas son relativamente nuevas, aunque conservan algunos elementos, especialmente portadas, escudos y claves anteriores. Al igual que los vecinos de Auritz/Burguete y Luzaide /Valcarlos, los incendios de las guerras del XIX arrasaron con las anteriores.
Las casas son de piedra, en general de sillería, enlucidas y pintadas de blanco que contrasta con las cubiertas de teja rojizas o el grisáceo de la uralita.. En el interior se utiliza la madera en suelos, puertas y ventanas, mobiliario y decoración. Son frecuentes las portadas con arco dovelado de medio punto, clave en el centro (muy usado el escudo del valle) y una balconada grande, a veces ocupando toda la fachada. También las hay con contrafuertes laterales en la fachada para su fortalecimiento y protección.
La casa de la aezkoa se estructura tradicionalmente en función de dos elementos, la vivienda para la familia y las cuadras y almacenes para la agricultura ganadería. El clima hace que se asimile a los valles vecinos y se diferencie de otros más lejanos. Ni que decir tiene que hoy día estas dependencias han cambiado de estructura y función.
Tradicionalmente las casas tenían tres plantas: la planta baja para el ganado y almacén, vivienda en la primera planta y almacén de forraje en la planta superior bajo el tejado. El acceso a esta última planta se hacía por un gran ventanal situado en la parte posterior o en un lateral de la casa.
Todavía se conservan en algunas casas restauradas el antiguo horno para la fabricación del pan casero o las cuadras en la planta baja para uso del ganado.
Hoy día, en las casas restauradas o de nueva construcción, se mantienen las tres plantas. Las plantas superiores constituyen la vivienda y la planta baja contiene garajes, trastero, txokos u otras dependencias de uso moderno.
Las cubiertas son de fuerte pendiente para evitar la acumulación de nieve. La mayor parte son a dos aguas, aunque los hay a cuatro y, las menos, a tres aguas. Antiguamente se cubría con tabletas de madera, de las que quedan ejemplares en bordas y hórreos, pero a causa de los incendios, se cambiaron por la teja de barro. Últimamente, también se ha utilizado la plancha de uralita, de las que todavía quedan varios edificios, pero en las nuevas construcciones se utiliza la teja rojiza plana, más resistente y decorativa y fácil de colocar en la pendiente de las cubiertas.
Un último detalle que contribuye al paisaje de estos pueblos es la presencia de los pequeños huertos adosados a las casas y que desde avanzada la primavera hasta pasado el verano se encuentran en fase producción hortícola para el consumo familiar.
Hiriberri/Villanueva.Cortando y rajando leña en Hiriberri/Villanueva
Además, entre el caserío de los poblados o en su entorno aún quedan vestigios de la vida anterior, como los lavaderos públicos (algunos restaurados), pequeños corrales, almacenes y hórreos ubicados fuera de las casas, etc.
Finalmente, algunas casas destacan por su señorío, magnitud y gran estampa. Son casas que sin perder la estructura de las casas populares realzan algunos detalles, como las portadas, balcones, escudos, etc.
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Entre las casas se abren calles y plazas, normalmente asimétricas, que permiten el acceso a las casas, No así todas ellas permiten paso a los vehículos debido a su estrechez, curvas o pendiente. Las calles generalmente están cementadas por el centro y, adoquinadas, asfaltadas, empedradas o enlosadas por los lados. por el centro corre un canal para la recogida de aguas pluviales. Es evidente que en los últimos años 50 años han sido reformadas y modernizadas al estado actual.
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Una particularidad de la Aezkoa es la presencia de hórreos en medio del caserío de los pueblos. El Valle de Aezkoa, alberga 15 de los 22 hórreos catalogados como Bien de Interés Cultural en Navarra. La escasez de cereal y la humedad típica de estos parajes hicieron que ya en la Edad Media los agricultores utilizaran estas pequeñas construcciones elevadas sobre el nivel del suelo para almacenar el preciado grano a salvo de la humedad y de los roedores. Estos hórreos son del tipo pirenaico y se distinguen por tener tejado a dos aguas casi sin aleros, planta rectangular y paredes de piedra sin labrar. Están elevados sobre pilares de piedra, piramidales o con forma de tronco, rematados por losas circulares denominadas "tornarratas", llamadas así porque impiden el acceso de los roedores. Algunos tienen cerrado el espacio inferior entre los pilares. Se les denomina con el nombre de la casa a la que pertenecen y junto a la que están ubicados
En Aribe, junto a la Casa de la Junta General del Valle, se ha construido
un hórreo moderno que alberga la oficina de información y turismo del
valle. Los demás están distribuidos por el valle. Solamente no los hay en
los poblados más orientales de las abaurreas. En Orbaizeta hay tres hórreos con cubierta de tabletas de madera. Etxegarai, recientemente restaurado. Larrañeta, tiene adosado un corral o borda de construcción posterior. Estanquero, situado entre dos calles y separado de la casa. Conserva las pilastras de la parte trasera y de un lateral. El frente y el otro lateral se encuentran muy reformados, posiblemente para dar más amplitud a la calle.
En Orbara se conserva uno, el de Casa Jabat, al que le faltan dos de las seis pilastras en que se apoyaba. Otro en Aribe, Casa Domench, el mayor de todos y muy reformado. Uno en Garaioa, Casa Maisterra, adosado a un almacén y con un balconcillo en la entrada. Otro en Garralda, Casa Masamiguel, reutilizado como desván en la planta superior y como gallinero la inferior. Tenía incorporado un horno de pan.
En Hiriberri/Villanueva se conservan cuatro hórreos. Reka, con la cubierta muy empinada y recientemente reconstruido, todavía se utiliza como granero. Portal, entre dos cubiertos que lo ocultan parcialmente. Jauki, con la portada enmarcada con piedras. Elizondo, junto a la iglesia.
En Aria también se conservan cuatro hórreos. Jauri, ampliado y convertido en almacén. Apat, sin tocar. Etxeberri sigue en uso. Jamar, con varias modificaciones y añadidos que lo han desfigurado y al que solamente puede reconocerse por las pilastras incrustada en las paredes de los añadidos.
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En varios de los pueblos de la Aezkoa, en sus entradas o salidas, se conservan los antiguos cruceros de piedra que indicaban la dirección de los caminos. Constaban de tres partes: un pedestal sobre el que se sostenía una columna alta y sobre esta, a modo de capitel, una cruz con el crucificado y otras imágenes de la Virgen, la Trinidad, etc.
Aezkoa.Crucero de Abaurregaina/Abaurrea Alta
Abaurrepea/Abaurrea Baja tiene dos cruceros, uno en cada salida del pueblo. El de la salida a Abaurregaina/Abaurrea Alta, al SE del poblado, está reconstruido, muy bien conservado y se le ha colocado una protección para el agua y el viento. Al crucificado le falta una pierna. La parte posterior contiene una imagen de la Virgen.
De la base original solamente queda el peldaño superior que es circular. Este peldaño se halla elevado sobre otra base construida con piedras de mampostería de tres peldaños, también circulares, siendo el inferior de todos el de mayor altura.
Aezkoa. Crucero N de Abaurrepea/Abaurrea Baja.
Es de tipo romanista. Se levanta sobre un pedestal escalonado de cinco peldaños, jalonados con cuatro piedras erguidas a modo de columnas. El capitel se encuentra bastante erosionado, pero aún se adivinan el crucificado y y la figura de la Virgen en el envés de la cruz.
Aezkoa. Crucero de Garaioa. Haz y envés de la cruz Aezkoa. Garaioa. Crucero
En Orbaizeta hubo un crucero en el paraje de Barrakaldea,
junto a la carretera en la salida del pueblo hacia la Fábrica. Hoy día
está desmantelado. La columna se encuentra tumbada en el atrio de la
iglesia y el pedestal en la calle, cerca de la iglesia. En Hiriberri/Villanueva muy cerca de la pista que asciende al collado de San Francisco se encuentra la Cruz de Arrese. No es un crucero propiamente dicho. Se compone de un muro con una cruz enclavada en un especie de ventana abierta en el mismo. Se denomina "la Cruz de Arrese", al estar ligada a una leyenda, según la cual, unos lobos mataron a su hija en este lugar.
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El Valle de Aezkoa también es prolijo en estelas discoideas, utilizadas desde el S. XIII. Las más notables están en Abaurregaina/Abaurrea Alta, donde se ha establecido un museo de estelas en el antiguo cementerio, tras la iglesia, a parte de una pequeña colección ubicada en una capilla enrejada en el atrio de la misma. Otra colección de interés se halla en el cementerio de Garralda. Por el valle hay varias de ellas diseminadas en los pueblos.
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Otro detalle en estos pueblos son los fuentes públicas dedicadas a personajes del lugar destacados por algún tipo de obra de carácter social, como son Francisco Chikirrín y Ciriaco Morea de Garaioa, Antonio Aróstegui de Aribe y Domingo Elizondo de Hiriberri/Villanueva de Aezkoa. Todos ellos personajes del S. XIX, que emigraron a Argentina y regresaron con fortuna, desarrollando diversas obras e infraestructuras en la Aezkoa y en los valles vecinos: escuelas, casas, carreteras, industria y transportes, etc.
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Para hacer posible las vías de comunicación y acceder a los poblados había que salvar ríos y barrancos por lo que era necesario desde siglos atrás la construcción de puentes, entre los que sobresalen el puente románico de Aribe, con tres ojos desiguales conserva los arcos y la sillería de sus paredes laterales, de aspecto triangular por los tajamares que las refuerzan. Todo un signo de este tipo de arquitectura. Está reconstruido y fuera de tráfico rodado.
También es interesante el puente de Zubialdea en Orbara. Por él pasaba un antiguo camino que conducía hasta Ochagavía. Conserva los dos ojos con arcos, apuntado uno y rebajado el otro. Conserva también la sillería de sus paredes reforzadas con tajamares. La parte superior ha sido cubierta con una capa de hormigón.
Un tercer puente de interés se halla sobre el río Zatoia, en Abaurregaina/Abaurrea Alt. Se localiza en las proximidades de la reformada y bien cuidada borda de Juanto, a la que se accede por una pista que desde el actual puente de la carretera NA-140, entre Abaurregaina/Abaurrea Alta y Jaurrieta, conduce a las bordas de Abodi.
Abaurrea Alta/Abaurregaina. Borda de Juanto.
El puente es de sillares de piedras. Tiene dos ojos, ligeramente mayor el primero, con arcos de medio punto y con un contrafuerte entre ambos. Con la creación de la pista que pasa sobre él ha sido reformado y ensanchado mediante aleros de hormigón. La densa vegetación del río impide una visión del conjunto.
Puentes colgantes sobre el río Irati hay dos en Aezkoa. El primero de ellos en el paraje de Betolegi, a poco más de un kilómetro antes de llegar al pueblo de O. El segundo en Aribe, recientemente reparado. Se localiza doscientos metros aguas abajo del edificio de los Baños de Aribe.
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Por la general, en las proximidades de los poblados estaban los molinos hidráulicos propios de cada pueblo. Inicialmente su función era moler el grano con las grandes ruedas de piedras para las familias y los animales, posteriormente se transformaron en centrales eléctricas para la población y cuando dejaron de ejercer esta función, quedaron en estado de abandono, desapareciendo unos y conservados otros pero sin función alguna. Funcionaron hasta la segunda mitad del S. XX.
En el cauce del Irati hubo un molino en Orbaizeta del que queda únicamente la toponimia. En Hiriberri/Villanueva hubo uno en el río Irati, del que no queda más que algún muro cubierto de maleza y algo de la canalización, y otro, más reciente, en las cercanías del pueblo que conserva el sistema de producción eléctrica traído del anterior. Fuera del cauce del Irati están el de Garaioa, un gran edificio fuera de todo servicio en el que solamente se hallan las muelas de piedra, y el de Garralda, convertido en edificio de hostelería.
En Aribe se conserva, con la presa muy próxima a él, el edificio del molino junto al río Irati en la carretera que conduce a Orbaizeta. Figura la fecha de 1852 en la puerta. Conserva dos juegos de molienda completos, el canal, compuertas, ruedas, y la vivienda.
El de Abaurrepea/Abaurrea sirve para conocer cómo eran estos molinos. Baja. Es un edificio abandonado, en incipiente ruina, pero aún conserva muchos de sus elementos: canal de agua con recinto de entrada y túnel de salida, engranajes y ejes de tracción para mover las dos ruedas para la molienda y la vivienda del molinero en la planta superior.
Un último dato de interés del paisaje humano, ya en el recuerdo, es la casa de baños de Aribe. Es un balneario construido en el S. XIX, sobre un manantial de aguas medicinales, utilizadas con anterioridad. Ernest Hemingway disfrutó de sus aguas y de su paisaje en 1924, al parecer mientras escribía su libro "El viejo y el mar". Cerró sus puertas en la década de los años sesenta del siglo pasado.
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Leyendas de Aezkoa. Mitos y Leyendas de Brujas.
Aezkoa atesora en la actualidad vestigios y señales de un pasado convulso relacionado con el mundo mitológico-mágico. De esta forma, hallamos términos en el monte estrechamente relacionados con las brujas, como por ejemplo Sorginzubi, las Eras del Monte Pettuberro, la Cueva de Mauletxe....
Asimismo, algunas de las casas del Valle, en Hiriberri por ejemplo, conservan en la piedra de su entrada varios amuletos en forma de motivos astrales, la inscripción "JHS", el escudo del valle, y también herraduras incrustadas entre piedras de sillería a modo de soporte para ramitas de espino, bendecidas en San Juan o el Domingo de Ramos, por no hablar de los cruceros a la entrada de los pueblos o las ermitas del monte, como las de San Miguel o San Joaquín, promotoras de la desaparición de las divinidades y genios de la Mitología Vasca. Garralda. Escudo estilizado del valle, herradura y eguzkilore en el dintel de la puerta y ramito bendecido en la fachada de Domieten Borda Uno de esos símbolos de protección más célebres es la Eguzkilore (Carlina acanthifolia), la flor pinchuda en forma de Sol que servía y sirve para acongojar a los seres malignos que pululan por nuestros montes entre la medianoche y el canto del gallo.
https://christianpau.blogspot.com/2014/04/aezkoako-sorginak-brujeria-en-el-valle.html
Aribe. Portada con arco de medio punto con el escudo del valle, número de la casa(15), año de construcción (1797) y ramos de espinos del Domingo de Ramos
Abaurregaina/Abaurrea Alta. Puente de las Brujas.
LA BRUJA DE MAULETXE
Abauregaina/Abaurrea Alta. La Peña de San Miguel.
Esta bruja, sintiéndose sola y sin descendencia, decidió adoptar una hija, a la cual amó y cuidó como si fuese propia. Madre e hija pasaban los días en la cueva, saliendo a recoger hierbas y preparando con ellas diversos ungüentos con los que sanar afecciones cutáneas, o pasaban la tarde hilando. La madre advertía a la hija sobre los extraños y la adoctrinó para mantenerse alejada de ellos.
Ocurrió que un buen día, cuando la hija salió a recolectar las plantas, se cruzó con un buen mozo del valle y ambos comenzaron una conversación, y repitieron el encuentro en días posteriores estableciendo una relación romántica. La madre, al enterarse, castigó a su hija y le prohibió volver a ver a ese joven. Una noche, la vieja bruja se despertó y le extrañó de sobremanera no escuchar la respiración de su hija, asustada salió corriendo y se asomó a la peña, desde la cual vio la tea que llevaba el "raptor" de su amantísima hija, que había escapado bajando por la cuesta a través del pequeño arco de piedra natural que se halla próximo a la peña.
Sin saber cual fue su final, podemos afirmar que, desde entonces, la cueva permanece vacía, aunque aún hay quien dice que todas las noches, a las doce, el espíritu de la anciana bruja de Mauletxe hace presencia en su morada esperando el retorno de su hija. Abauregaina/Abaurrea Alta. Lo Alto de la Peña de San Miguel donde se lanzó la Bruja Mauletxe.
Texto:https://www.turismoabaurrea.com/ |
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En la Toponimia y Cartografía de Navarra (TomoXXXIV) - AEZKOA, aparecen algunas leyendas referidas a topónimos de este valle. Monte Pettuberro Cuenta la transmisión oral que este escenario natural con forma de media lenteja, sirvió de lugar para los Akelarres que practicaban las Sorginas y sus amigos. Este monte es un icono visual del valle, situado en el centro del mismo entre Aribe e Hiriberri, y desde su cima son visibles 8 de los 9 pueblos de Aezkoa. Dicen los vecinos de la zona que en su cima, en concreto en las pequeñas eras con vistas sobre Hiriberri de la antecima Este, se celebraban los Akelarres, aunque hay especialistas en la materia que aseguran que es poco probable al tratarse de un lugar demasiado expuesto a los vientos.
Quizá se celebraran en algún claro del robledal de Tristuibartea en la cara norte (en la actualidad Reserva Natural), o en la resguardada cara sur... En el Akelarre se adoraba al macho cabrío negro, el Akerra o Akerbeltz, y al Sapo, ambos símbolos de fertilidad y fecundidad, ¿serían los Akelarres rituales de fecundidad como los rituales de las Piedras Fecundantes de los Monegros y Hoya de Huesca?
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MENDILATZ. Un hombre de Orbaizeta fue a Mendilatz y allí se encontró con un francés que llevaba el buro cargado de oro. El francés le contó que con dos de esas cargas vivía todo el año.. Cuando el hombre de Orbaizeta le preguntó dónde se encontraba la mina de oro, el francés respondió que se encontraba en el único punto del monte desde donde podía verse la torre de la iglesia. A pesar de sus esfuerzos, el hombre nunca consiguió encontrar el lugar del tesoro.
LUTOKO GAZTELUA. (CASTILLO DE ARLEKIA)
Es una leyenda contada en Orbaizeta. “En una de las casas de la Fábrica empezaron a oírse muchos ruidos. La familia atemorizada vio bajar del desván a una bruja. Asustados llamaron a un hombre que combatía las brujas. Logró sacar a la bruja haciendo una cruz, y luchó con el hombre; y lucharon tanto que el hombre salió de la casa sudando y pidió ir al castillo de Lutoa. Debajo del brazo llevaba un bulto que era la bruja. Al llegar al castillo la echó en un sitio donde nadie puediera encontrarla. Entonces la bruja le contó que la casa de la Fábrica estaba sobre su propio cuerpo y por eso se oían los ruidos.
LA PIEDRA DE ELURRAZKIN Cuentan los informantes que en este paraje había una piedra con un sonido muy peculiar y que se hacía sonar para avisar al pueblo de la llegada de algún peligro. Hoy la piedra debe de estar escondida entre la espesa vegetación.
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