VALLE DE SALAZAR:  Paisaje humano

 

INDICE:

 

La Junta General del Valle de Salazar.

Las facerías.

El Pacto de Mugas.

El desolado medieval de Canales.

Los pueblos del Valle de Salazar.

Las Iglesias.

Las Ermitas.

 

Las casas del Valle de Salazar

Palacios en el Valle de Salazar.

Los Puentes.

Los Molinos.

Los Cruceros.

Leyendas.
La Memoria Histórica de Navarra: El puerto de Igal

La Población del  Valle de Salazar,
La economía. Agricultura y ganadería
La ocupación en el Valle de Salazar
La vivienda en el Valle de Salazar
Los Indicadores de la Población del Valle de Salazar
Hacia el futuro...

 

El Paisaje humano del Valle de Salazar.

 Del paisaje humano de este valle se tiene constancia histórica desde el S. IX, cuando San Eulogio de Córdoba visitó el monasterio de San Vicente de Igal, uno de los florecientes monasterios visitados y que más tarde (1085) fue dado a la abadía de Leire por el rey Sancho Ramírez. Había poseído «decanías» como un palacio en Iciz, una casa con su heredad en Ustés, dos iglesias en Vidángoz y las de Güesa y Sarriés. 

En 1174 y 1198 Alejandro III e Inocencio III acogieron bajo su protección a Leire y sus dominios, entre los cuales se encontraba "Sancti Vincencii de Igal cum uilla e iglesias asociadas". Sin embargo, en realidad, sólo se le había cedido una porción de la villa, ya que el rey se había reservado buena parte de la misma, que siguió siendo de realengo.

 

 

Igal. Iglesia de San Vicente Mártir, la misma advocación que tuvo el monasterio.

 

 

En la topografía y cartografía de Navarra se le denomina Monasterio de San Benito, al que se atribuye el origen del pueblo de Igal con el asentamiento de familias en el entorno del monasterio para las labores de cultivo de las tierras y servicios del monasterio.


Igal. Paraje de Gazteluzarra en el que se encuentran restos del Monasterio de San Benito.

Parece ser que el monasterio se hallaba como a dos kilómetros de Igal,  en el paraje de Gazteluzarra, al que se accede desde Igal por la carretera NA-2130 , en dirección E, hacia Vidángoz. Como a un kilómetro se toma una pista que sale al NE y discurre  pegada a unos campos de cultivo por el curso del río Jabrós. Recorrido un kilómetro por esta, finalizan los campos de cultivo con uno plantado de árboles. Este es el espacio que habría ocupado el monasterio.

Igal. Base de puente en la margen izquierda del río Jabrós.
 

Hay dos indicios materiales para sostener esta hipótesis. El primero es que en este punto  del barranco de Jabrós se perciben en ambos lados del curso del agua como unos cimientos de lo que podría haber sido el puente o pontarrón del que habla la topografía y cartografía de Navarra. El segundo es, según testimonio de los mayores de Igal,  que cuando se construyó la pista en la década de los setenta del S. XX,, aparecieron en este lugar  piedras que parecían formar una especie de muro. Parte de ellas pueden verse entre la pista y el barranco.

I
gal. Base del puente en la margen derecha del río Jabrós

Ambas estructuras pudieron pertenecer al mencionado Monasterio de San Benito. De ahí que, siguiendo la topografía y cartografía de Navarra y el parecer de las personas de Igal  entendemos de que este monasterio pudo estar asentado perfectamente en este lugar.


Igal Amontonamiento de piedras entre la pista y el río Jabrós que pudieron corresponder al edificio del monasterio de San Benito

En Izalzu hubo también un monasterio, dedicado a San Salvador, al que posteriormente se le añadió San Miguel. Este monasterio está documentado en el S. XI, cuando fue donado al monasterio de Leire en 1034. Al igual que en Igal, la iglesia parroquial tiene la advocación de San Salvador.


Izalzu. Ermita de San José  en 1966                                                                     
Izalzu. Ermita de San José  en 1990

Además, en la primera casa de la entrada al poblado, llegando de Ochagavía, se hallaba  la ermita de San José, de la que popularmente se creía que era el lugar de asentamiento del monasterio por unos restos de muros que había en el lugar. También, de forma similar al de Igal, el poblado de Izalzu habría surgido del establecimiento de población en torno al monasterio.

 

Izalzu. Ermita de San José 2024

 


Izalzu.Llugar que ocupaba la ermita de San José

El palacio de Iciz, aunque era de bastante antigüedad, no aparece registrado en la nómina oficial del Reino. No obstante, el año 1571 se despachó sentencia de exención a favor de su poseedor Juan Fortún Martínez de Espronceda. En 1574, Lope de Esparza fue agraciado con una real merced de acostamiento de 30.000 maravedís anuales para que estuviese aparejado de armas y caballo al servicio de rey. En el siglo XVI, el escudo del palacio era fajado de oro y gules. Así aparece registrado en el Libro de Armería de Navarra.

En el S. X había actividades que se realizaban mancomunadamente por los vecinos del valle. Un siglo después el valle es considerado como una "tenencia" del Reino de Pamplona y es  cuando aparecen primitivos organismos en que están representados todas las villas o pueblos del valle. En el S. XII emerge la figura del alcalde del valle, juez ordinario y miembro de la propia comunidad. A principios del S. XIII está documentada la existencia de un grupo restringido de mandatarios, sin duda las raíces de la emergente junta del valle.
 

Iciz. Casa de corte palaciego

En el Libro de Fuegos de 1366 quedaban registrados un total de catorce, trece de los cuales correspondían a labradores y uno a hidalgos. En 1400 se alcanzaron los veinticuatro, reducidos paulatinamente en las décadas siguientes: en 1427 habitaban la villa un total de doce familias, de las cuales sólo una era de condición hidalga. A estos moradores se sumaría la presencia habitual de cuatro clérigos al servicio de la iglesia, según indicaba el Libro del Rediezmo de 1363

Yanguas y Miranda aporta los siguientes datos sobre la historia del Valle de Salazar durante la Edad Media.:

Otros retazos históricos que contribuyeron al paisaje humano del Valle de Salazar tuvieron lugar en el S. XVI y XVII. El primero de ellos fue la resistencia opuesta en el valle al ejército de Fernando el Católico en la conquista de Navarra de 1512, siendo de los últimos reductos en aceptar la sumisión tras el intento de reconquista del rey Juan Albret de Navarra en 1516.

Un segundo hecho fue la brujería. Los siglos XVI y XVII estuvieron marcados por la persecución de la brujería en el Valle de Salazar, al igual que los vecinos valles de la montaña navarra. Así en 1525, 1527 y 1539 hubo sendas campañas de la Inquisición en las que muchos vecinos del valle fueron acusados de practicar la brujería, ajusticiados o desterrados. Al parecer del Santo Oficio de la Inquisición, la brujería era tan extendida en el valle que estableció en Ochagavía un "cuartel de vigilancia" que permaneció hasta el S. XVII. En este sentido son conocidos los procesos de Pamplona (1534) y de Logroño (1539), en los que se condena a un dignatario y al propio alcalde del valle a penas de destierro por participar en los "batzarres" o defender a quienes lo habían hecho.


 

 

 

 


La bruja Maruxa del mugante  Vidángoz (Roncal)


Un último hecho destacable fue que desde 1652, los pueblos del Valle de Salazar se adhirieron con los valles vecinos a la iniciativa del Valle de Esteríbar por la que se solicitaba a las Cortes y al Rey que se les exonerara del tributo de dar alojamiento y manutención a las tropas que continuamente permanecían en estos valles fronterizos, argumentando que ellos eran los primeros en defender el territorio en los casos de invasión foránea por el N. Aunque Las Cortes las aceptaron, se las presentaron al Rey, pero en ningún momento llegó la exoneración de tales cargas.(Idoate. Rincones de la Historia de Navarra. Tomo II. Pag. 465-468).


Las Cortes de Navarra en1516.

 

La Junta General del Valle de Salazar.

Aunque esta junta ya ejercía con anterioridad, fue en el año 1552 cuando se crearon las primeras Ordenanzas de la misma. Fue en la ermita de Santa Lucía de Ibilcieta,  donde se reunieron  cincuenta y tres junteros, representantes de los  Quiñones, distribuidos  de la siguiente manera: por Ochagavía, trece personas. Por Errartea estuvieron presentes cuatro por Jaurrieta, cinco por Ezcároz y cinco por Esparza, esto es, catorce Junteros. Por Atabea comparecieron dos de Izalzu, tres de Oronz, cuatro de Ibilcieta, tres de Sarriés, dos de Güesa, tres de Igal, dos de Iciz, dos de Uscarrés, uno de Gallués, tres de Izal y uno de Ripalda, o sea, un total de veintiséis.


Ermita de Santa Lucía en Ibilcieta.

Posteriormente, las Ordenanzas de 1704 establecieron en dieciocho las personas representantes "con voz y boto decisivo".  Las  Ordenanzas municipalistas de 1932 conservan el número de dieciocho miembros, denominándolos vocales y establece la sede de la junta en Ezcároz.  Las siguientes Ordenanzas, las de 1952, cambiaron el nombre de los Vocales, pasando a ser denominados  Diputados.

  
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tiguos y  moderno escudo del valle de salazar

Históricamente la organización del valle se denominaba Universidad del Valle de Salazar, entendiendo por ésta una mancomunidad tradicional, como una persona jurídica pública, en la que la personalidad se atribuye a la Junta General, cuyo patrimonio, propiedades, aprovechamientos o derechos se califican por la Ley 391 del Fuero Nuevo como de «dominio concellar».

El dominio concellar es el correspondiente a la comunidad de los valles de Roncal y Salazar, cuya titularidad y disposición corresponde a las entidades y los aprovechamientos a sus vecinos. Está integrado por el patrimonio forestal, las propiedades, aprovechamientos y derechos reconocidos a aquéllas, cuya finalidad es atender las necesidades y conveniencias directas o indirectas del valle como comunidad y de los vecinos integrantes de la misma. Su régimen se establece por sus ordenanzas y reglas de su derecho consuetudinario. (Hernández Hernández, Carlos, Régimen Juridico-Administrativo de la Universidad del Valle de Salazar, Gobierno de Navarra-Departamento de Presidencia e Interior, Pamplona, 1990).

 

Bandera del Valle de Salazar.

 

En la actualidad, la máxima representación del valle es la Junta General del Valle de Salazar. Se compone de 18 miembros, llamados Junteros (también diputados), que se eligen por un plazo de seis años, renovándose la mitad cada tres. Los junteros son elegidos por quiñones, una especie de pequeñas circunscripciones, en las que se dividen los pueblos del Valle.

 

En 1976 se renovaron las Ordenanzas en las que se establece:

1) La Junta "tiene su domicilio legal e inalterable en la villa de Ezcároz y celebrará sus sesiones, alojará su Secretaría, Tesorería y Archivo y colocará el Tablón de Anuncios en el lugar que la Junta determine".  En 1983 finalizaron las obras de la Nueva Casa del Valle en Ezcároz,  donde alberga la Secretaría, Sala de Juntas, Salón de Actos, así como otras dependencias para usos múltiples.

Casa de la Junta del Valle de Salazar en Ezcároz

 

2) El número miembros de la Junta es de dieciocho, denominándoles Diputados o Junteros. La preside uno entre ellos,  elegido por la propia junta y denominado "Alcalde Mayor"

 3) La estructura tradicional de distribución por Quiñones, correspondiendo al Quiñón Ochagavía, seis; al Quiñón Errartea, en razón de dos Diputados por cada Villa, otros seis; y en cuanto a la presencia en Junta del Quiñón Atabea corresponden a las Villas de Oronz e Izalzu, dos Diputados, a las de Gallués, Iciz, Uscarrés e Izal, otros dos en total; y a las Villas de Güesa, Igal, Ripalda , Ibilcieta y Sarriés, en conjunto, también dos. De esta forma,  son seis Diputados o Junteros quienes representan a cada Quiñón en la Junta. Se constiruye el consejo Censor con dos representantes por cada quiñón.

COMPOSICION DE LOS QUIÑONES DE LA JUNTA  GENERAL DEL VALLE DE SALAZAR

Históricamente, las sesiones de la Junta eran secretas y a puerta cerrada. Gozaban de la formalidad de los Diputados, que tenían que acudir con capa salacenca "debiendo estar en todo momento sentados y cubiertos con sombrero".

El número de reuniones ha ido variando a lo largo de los siglos. Actualmente se realizan en la última quincena de cada trimestre. No obstante, existen las Juntas Extraordinarias, cuya convocatoria es potestativa del Presidente o Alcalde Mayor,  para el tratamiento de circunstancias de emergencia, y que tienen el tratamiento de tales.

 

Las  atribuciones de la Junta General del Valle de Salazar vienen dadas desde las primeras Ordenanzas: tratar y negociar las cosas necesarias y tocantes al bien común de la Tierra y el Valle. Posteriores Ordenanzas atribuyen a la Junta la administración de todos los bienes y derechos y la regulación del aprovechamiento y disfrute de dichos bienes.

 


 

Junteros de Ochagavia en 1924 (Foto: Portal digital de la Cultura Navarra).

 La Junta, presidida por el Alcalde Mayor, tiene o ha tenido las siguientes atribuciones:
  •   Relacionarse con las autoridades superiores

  •   Practicar "averiguaciones" de asuntos de interés para el Valle

  •   Inspeccionar y reconocer los Puertos y cuidar del mantenimiento de guardas en los mismos

  •   Pagar los derechos de los procesos judiciales en los que interviene el Valle

  •   Preocuparse del exterminio de lobos, osos y jabalíes

  •   Perseguir a ladrones y fugitivos

  •   Buscar a los vecinos extraviados en el monte

  •   Subvencionar a los salacencos embargados fuera de Salazar

  •   Defender a los salacencos atacados por ladrones

  •   Ayudar a los damnificados en sus viviendas por algún incendio

  •   Ayudar en el pago de la "conducción" de médico y boticario

  •   Proporcionar "los árboles que se utilicen para construcción y reconstrucción de viviendas y bordas" 

 

Pertenecen a la Junta General, como dominio concellar, las siguientes fincas:

 

          a) “Irati” de 6.520 hectáreas.

          b) “Abodi", de 1.210 hectáreas.

          c) “Picatúa" y "Andrilla", de 1.610 hectáreas.

          d) "Remendia”, de 1.424 hectáreas.

           e) "Campo de Zenocerislucea”, en  Güesa, con 3.696 m2.

 

 

Aceptada siempre la personalidad histórico-jurídica y el peculiar régimen del Valle de Salazar, las Ordenanzas se actualizaron en el año 2016.


Con este fin, se han reunido Ordenanzas, divididas en cuatro capítulos. Se trata en el primero de la estructura jurídica de la Universidad del Valle, de la personalidad y funciones de la Junta General, y de la aplicación de sus Ordenanzas. En el segundo, de las funciones del la Presidencia y del personal que la Junta contrata, para desempeñar las distintas actividades de la gestión de la Junta. En el tercero, de los aprovechamientos de pastos, cinegéticos, recolección de productos naturales, turísticos y forestales… y el último del procedimiento de denuncias y recursos.

Con esta labor de aclaración normativa, el Valle de Salazar quiere mostrar su adhesión inalterada a sus tradiciones, así como su firme voluntad de contribuir eficazmente a la esencial foralidad del derecho de Navarra.

https://www.valledesalazar.com/junta-general-del-valle-de-salazar

Las facerías

En el territorio del  Valle de Salazar hay tres facerías y un territorio de aprovechamiento común de pastos.

La facería 9, abarca un territorio de 14,32 km2 , de los que 3,24 km2 corresponden a Izalzu y 11,08 km2 a Ochagavía. Se situa al NE del Valle, en el entorno de estos dos municipios, limitando con el territorio del municipio Roncalés de Uztarroz por el E. El suelo es muy montañoso cubierto esencialmente bosque de hayas y pinos al S del río Anduña y hayas, abetos y alerces por el N, con abundantes praderas en la laderas situadas al S del Pico de Orhi.


  Salazar.  Facerías                                                   Bosques y praderas en la parte alta de la Facería 9, al S del Pico de Orhi.

La Facería 10 es congozante de los municipios de Jaurrieta e Hiriberri/Villanueva de Aezkoa. Su extensión es de 610 m2 correspondiente a partes iguales a ambos municipios. Se sitúa bado el cordal rocoso al S de la Sierra de Abodi y el suelo está cubierto de grandes hayedos y pastizales.

 

Salazar. Entorno de la Facería 10 desde Abaurrea Alta.
 

La facería 18 comprende el territorio de Remendia, al W del valle y es de titularidad de la Junta del Valle de Salazar. El terreno está ocupado mayoritariamente por bosques de hayas y de pinos y por pequeños espacios de pastizales y bojerales. En el N de la facería hay una amplia zona de praderas donde está ubicada una estación del ITG del Gobierno de Navarra, en las instalaciones de la antigua OPPOSA.


Salazar. Vista general de la facería de Remendía. Al fondo los Montes de Areta.

El Pacto de Mugas.

Respecto al valle francés de Soule, los vecinos del N, no existe una facería internacional. Pero, aunque no se menciona en los anejos del tratado de 1856, sí se menciona en el Anejo V (Acta de Amojonamiento) del Tratado de Bayona que "...se ha dispuesto que los pastos comprendidos entre la linde y dos rectas que desde Malgorra-chiquina punta se dirijan una a la muga 232 y otra a la 234, aunque situadas en jurisdicción de España, sean de aprovechamiento común a los ganaderos de Salazar y Soule ...".


Salazar. Pastos transfronterizos Al S del monte La Cuestión.

Este espacio, con una superficie aproximada de 3.800 m2, está situado entre la cumbre de Malgorra Txikina al S y la cumbre francesa de Bizkartze (1.656 m.) al N. Por el E, el mojón 234, junto al barranco de Ibarrondoa, y por el W el mojón 232, en el barranco de Idorra, quedando de por medio el collado Jauregizarreko Lepoa.


Salazar.Pastos transfronterizos. A la izquierda Malgorra Txikina. En el centro Jauregizarreko Lepoa.


Se halla a bastante distancia de las zonas ganaderas del Salazar (Abodi y Orhi) y los pastores de Salazar no acuden a ellos. Sí lo hacen ganaderos franceses, aunque no de forma permanente, con escasa cantidad de ovejas lachas y sin un contrato de compascuidad entre ellos, por lo que no se tiene en cuenta como facería.  

No obstante, a efectos de mugas, todos los años,el domingo más próximo al 29 de agosto, se hace una jornada en Pikatua a la que acuden gentes de ambos valles. Las autoridades acreditan y declaran públicamente que todos los mojones fronterizos se hallan en su lugar y en buen estado, firmando todos ellos esta declaración conjunta. Con el canto popular del "Oriko txoria orin" finaliza el acto institucional.

 

 

Salazar. Día de mugas. Firma del pacto sobre el mojón fronterizo 237

 

 
Salazar. Día de mugas.
Asistentes al acto.

 La firma se realiza sobre el mojón 237 Bis, "colocado ad hoc" en el aparcadero de Iturtzeta, en lo alto del Puerto de Orhi. Es una jornada festiva que se completa con un almuerzo institucional de ambos valles antes de la firma y la actuación de los dantzaris de Ochagavía/Otsagabia, música y cantos populares tras ella.

 
Salazar. Día de Mugas. Actuación de los dantzaris de Ochagavía

 

Orhiko txoria (Profesional)

El pájaro de Orhi (Popular)


1.Orhiko txoria Orhin bakean da bizitzen,
bere larre sasietan ez da hura unhatzen;
han zen sortu, han handitu, han ari zen maitatzen,
han bere umeen artean, gozoki du kantatzen.

2.Urusa harek bezala egiten dakiena!
Orhin sortu eta Orhin gazte zahartzen dena!
Aditzez baizen ez daki zer den kanpoko ona,
bainan aldiz dastatzen du etxeko zoriona.

3.Bego etxeko txokoa oraino norberari!
Bego aitamen etxola haurrik hazierari!
Etxea beti etxea da, zenbat den itsusgarri
kanpoa beti kanpoa da, zenbat den edergarri!

4.Etxean pena guziak dirade konsolatzen,
etxean zauri minenak nolabait ere hersten,
irriak, solas gozoak, non dirade han baizen,
gau aldera familia denean bateratzen?

5.Familiako bizia, zein zaren plazertsua!
Zutaz gabetua dena zertaz da batetua?
Umezurtza baten para dabila erratua,
ezin bere bihotzaren aurkituz sosegua.

6.Zenbat urrikari dudan bizi dena kanpuan
bera da beretzateko mundu hontan osuan,
jendez da setiatua eta da desertuan!
Laguntza onik ez duke bere behar orduan."


1
. El pájaro de Orhi vive en paz en Orhi,
no es lamido en sus pastos salvajes;
allí nació, allí creció, allí amaba,
allí entre sus hijos canta dulcemente.

2.Urusa que sabe hacer como él!
¡Orhin nace y Orhin envejece joven!
Como verbo, no sabe qué es el bien exterior,
pero a veces saborea la felicidad del hogar.

3. ¡Guarda el rincón de la casa para ti!
¡Viva la casa del padre para criar a los hijos!
El hogar siempre es el hogar, por feo que sea.
el exterior es siempre el exterior, ¡qué bonito es!

4. En casa todas las penas se consuelan,
en casa las heridas dolorosas de alguna manera sanan,
Sonrisas, dulces conversaciones, ¿dónde están?
¿Cuando la familia se reúne por la noche?

5. Vida familiar, ¡qué agradable eres!
Todo lo que está privado de ti ¿está unido por qué?
El errante vaga hacia un huérfano,
No puede encontrar consuelo en su corazón

6. Cuanto extraño a todos los que viven afuera
él es suyo en todo este mundo,
¡Está asediada por la gente y está en el desierto!
Entonces no necesitamos una buena ayuda"

 

El desolado medieval de Canales.


Uscarrés. Vista del valle de Canales desde el pueblo. A la derecha el puente. A la izquierda el barranco de Canales. Al fondo Orlagatu

Es el único despoblado histórico en el Valle de Salazar. Se localizaba término de Uscarrés, al W del poblado, en el paraje de su nombre, un pequeño valle al E de la cumbre de Orlagatu que en dirección E-SE se proyecta hasta el río Salazar en Uscarrés. El barranco de Canales lo recorre totalmente hasta que desagua en el río Salazar unos metros más abajo del puente de Uscarrés.  Es un paisaje típico de estos valles, con bosques de pinos y algo de robledal en las laderas que lo conforman y pastizarles con abundante matorral mediterráneo (bojes, espinos, zarzas y ollagas en el fondo.


Uscarrés. Pastizal y matorrales en Canales. Al fondo la Peña de Orlagatu

En 1366 contaba con un solo fuego de condición hidalga. Figura en las cuentas de ayuda al rey del recibidor de Sangüesa, de 1368, entre Uscarrés e Izal. Se dice textualmente que ".non a ninguno". Su abadía rural estaba bajo la advocación de San Martín.

 
Uscarrés. Canales 1927 y 202i

Actualmente, en el lugar quedan dos restos que podrían corresponder al desolado: una borda y una casa. Respecto de la borda, se trata de la base de los muros de la Borda de Canales que ya a principios del S. XX aparecía con los muros, pero sin el tejado. Actualmente los muros persisten, pero muy rebajados y envueltos en una densa vegetación de bojes, espinos, zarzas y otros matorrales que hacen imposible  su observación.

 

Uscarrés. Canales. Vegetación que cubre las ruinas de la borda.

 

Es conocido el hecho en siglos pasados de que cuando se abandonaba un poblado, se trasladaban las personas, no las tierras ni los ganados, lo que provocó el hecho de que empezaran a aparecer bordas donde antes había casas y que en muchos casos se construían con los materiales (piedra y madera) de las casas abandonadas, lo que explicaría la existencia de esta borda y de las muchas como ésta que existen por toda la Zona Pirineo

Uscarrés. Canales. Entre la maleza se ve el muro de ls borda cubierto de musgo.

Respecto a las ruinas de una casa, esta se ubicaba en la margen derecha del barranco, en el límite con el pinar que se eleva ladera arriba. Era invierno y no pudimos visitarlas a causa del gran caudal del barranco y del barrizal del entorno. Volveremos en verano para cerciorarnos. Pero sí es muy evidente por el ortofoto de 1927 que se trata de unas ruinas desoladas, como se ven otras muchas en el SITNA histórico de 1927-34.

 

Los pueblos del Valle de Salazar

 

La configuración de los pueblos del Valle de Salazar no  es muy distinta de la de los pueblos de los valles vecinos. Es un conglomerado de casas, generalmente asentadas sobre las riberas del río Salazar o algunos de sus afluentes o en laderas próximas a ellos, con la excepción de Jaurrieta, que  se halla elevado sobre el valle, incrustado en una hondonada de la altiplanicie de su término.

Los pueblos de la zona septentrional, donde el valles es más estrecho, los poblados se encuentran instalados en el curso de los ríos, llegando en muchos casos a dividir el poblado en dos partes. Izalzu  está en el del río Anduña, Ochagavía entre los ríos Anduña y Zatoia., Ezcároz, Oronz y Esparza en el curso del río Salazar.
 


Izalzu. El río Anduña cruza por el centro del poblado.

 


Izalzu.                                                                                            Oronz


Ochagavía.  Panorámica desde la peña de Larrexua.


Ezcároz. Vista general


Jaurrieta                                                                                        Esparza

Los puebos de la zona meridional, donde el valles es más amplio, los poblados están en el entorno del río Salazar, pero no en el curso del río, sino en laderas que descienden hacia él. La excepción son IgaI e lzal, que se asientan en dos estrechos valles al E y W respectivamente del Salazar, Izal en el curso del  barranco de Jabrós e Izal en el barranco de su nombre.


Ibilcieta                                                                                         Sarriés


Güesa                                                                                            Igal


Gallués                                                                                          Izal/Itzalle


 Iciz                                                                                               Uscarrés

 

Ripalda es un caserío ubicado en las proximidades de Güesa, elevado en la margen derecha del rio Salazar. Consta de la casa-palacio, la iglesia, ésta en ruinas, y un edificio de almacén.

 

Ripalda. Vista General del caserío

 

Las Iglesias.

En lugar preponderante de cada uno de los caseríos de los poblados, se encuentra la iglesia en la que la historia se hace notar. En su mayoría son góticas, pero las hay también románicas.

 La Asunción en Uscarrés, con un crismón sobre la puerta y recientemente restaurada. Es una construcción medieval de principios del siglo XIII con elementos del románico (abside semicircular)  y  protogóticos, como la bóveda apuntada. En el interior tiene un retablo mayor barroco de la primera mitad del siglo XVIII con  unas toscas pinturas del siglo XVI incrustadas en él.
 


Uscarrés. Iglesia de la Asunción. Imagen exterior y retablo.

 El crismón de la iglesia de la Asunción. Uscarrés.

 

Se halla sobre la puerta románica del S. XII. Es circular, trinitario, de seis brazos, y aro marco. Tilde de cruz en el vano de la P con pestaña, Alfa y Omega abiertas, y S grande. En una magnífica restauración se han eliminado los colores azul, verde y anaranjado con los que estaba pintado.

 

 www.claustro.com

 

 

La iglesia de San Vicente Mártir de Igal es una construcción en estilo románico tardío, en torno a 1200. A la primitiva construcción se adosó en el siglo XVI la sacristía. Tiene también un  crismón, casi imperceptible, en el arco de la puerta, 

Su nombre se asocia con el Monasterio de San Vicente que visitó San Eulogio en el siglo IX junto a los de Urdaspal y Leyre, entre otros. La advocación del cenobio se corresponde con la de la parroquia actual, lo que podría indicar el traslado del monasterio al pueblo o al menos la dependencia del monasterio en cuanto a titularidad de la parroquia.

                                                                     Igal. Iglesia de San Vicente Mártir.

 

 

El crismón de la iglesia de San Vicente de Igal.

Cruz inserta en un aro con cuatro discos en el exterior con dibujos geométrico de una estrella de ocho puntas, dos con cruces y otro sin determinar.

 

Las de San Juan Evangelista de Ochagavía y la de San Román de Ezcároz, son las mayores del valle. Su construcción actual data del S. XVI, pero conservan restos, sobre todo la de Ochagavía, de construcciones anteriores, integradas  en las nuevas.


Ochagavía. Iglesia de San Juan Evangelista.                                                      Ezcároz. Iglesia de San Román.

La pequeña iglesia de San Salvador de Izalzu es del S. XVI, pero denota claramente un origen anterior. La iglesia del de Jaurrieta proviene del S. XVI. A finales del S. XIX sufrió un gran incendio que la destruyó en Salvador su mayor parte. En el primer cuarto del S. XX fue reconstruida logrando salvar los muros. La cubierta es hizo totalmente nueva, así como la parte superior de la torre.


Izalzu. Iglesia de San Salvador.                                                          Jaurrieta. Iglesia del Salvador.

La de San Andrés de Esparza es originaria del S. XIII, pero reformada y ampliada en distintos momentos desde el S. XVI hasta el S. XX, al igual que la de San Cosme y San Damián de Oronz.


Esparza. San Andrés.                                                                                             Oronz. San Cosme y San Damián. 

La de San Martín de Sarriés es también del S. XIII, pero presenta reformas y añadidos de los últimos siglos. Contrasta con todas ellas la iglesia de Santa María de Ibilcieta. Es un edificio construido en 1960, conforme al estilo moderno utilizado en iglesias de este periodo, como la de Espinal.


Sarriés. San Martín                                                                                                      Ibilcieta. Santa María.

La de San Esteban de Güesa es originalmente es de finales del siglo XII o principios del XIII de estilo románico tardío. Ha sido restaurada en varias ocasiones. La última en 1955. El pórtico está cerrado, impidiendo la vista de la portada, sobre la que tiene un crismón. La de  San Juan Bautista de Gallués.


Güesa. San Esteban.                                                                                                  Gallués. San Juan Bautista.

 

El crismón de la iglesia de Santa María. Güesa

 

Ubicado en la portada, es de los inicios del S. XIII, originario con la iglesia. Es circular, trinitario, de seis brazos y aro marco definido por el rebaje del relieve. Pieza muy rara, formada por eses que se ciñen a los brazos. En los vanos entre brazos están Alfa y o, una cruz, un pequeño círculo, un cuadrado, y en lo alto la P, todo muy diminuto.                                                                         

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Finalmente, la Iglesia de San Vicente mártir de Izal es un edificio gótico del siglo XIII, con reformas posteriores, y  la de San Cosme y San Damián de Iciz es románica tardía. Tiene al pórtico cerrado, como la de Güesa, en el que está ubicada la pila bautismal.


Izal. San Vicente Mártir.                                                                                       Iciz. San Cosme y San Damián.

En resumen, las iglesias del Valle de Salazar son de origen medieval, de estilos arquitectónicos diferentes, con sucesivas reformas y superpuestos a partir del S. XV. Algunas de ellas destacan por su arquitectura o su emplazamiento, otras por su interior, con retablos e imágenes de los distintos estilos habidos en el valle entre los S. XVI y XVIII, en muchos casos transición entre ellos con elementos entremezclados. Los estilos más empleados en el valle de Salazar son: renancentista (Ochagavía, Güesa, Iciz e Igal),  romanista (Esparza, Ezcároz) y barroco (Izalzu, Oronz, Sarriés, Gallués, Uscarrés), aunque se ven en elementos platerescos, del rococó, neoclásicos, etc.

 

De interés también son algunas portadas, siendo las más generalizas las de arco de medio punto o apuntado, abocinado y con distintas arquivoltas, unas baquetonadas (Ochagavia con tímpano floreado,  Ezcároz, Izal) y otras lisas, (Jaurrieta, Esparza , Izalzu, Oronz, Sarriés).


Portadas de las iglesias de Ochagavía, Ezcároz y Jaurrieta

Portadas románicas son las de románica Güesa y Uscarrés, ambas con crismón en el tímpano. También es románica la de Igal con el pórtico decorado con cuatro estelas. Todas ellas se encuentran bajo pórtico, en las más meridionales  (Sarriés, Iciz, Güesa, Gallués) cerrado, ocultando la portada en su interior y sirviendo para alguna utilidad de la iglesia.


Portadas románicas de las iglesias de Uscarrés y de Igal.

 

Las ermitas.

Destacan en el valle también las ermitas existentes en todos los pueblos. Unas con mayor alcance que otras, cuentan con sus correspondientes devociones populares a sus titulares que se manifiestan en distintas romerías. Por su amplia repercusión en la vida cultural y religiosa del valle merecen especial mención tres de ellas.

La Virgen de Muskilda, en Ochagavía, sobresale en la zona septentrional. Está ubicada en un alto promontorio sobre el pueblo. Es una ermita románica del S. XII, en la que despiertan interés su arquitectura con una nave central y techo de cañón y con dos laterales separadas por columnas con techo de cuarto de cañón. Una gran cúpula cónica, cubierta de tablilla de madera, cobija la torre.

 


Muskilda. Exterior de la ermita.

La talla de la Virgen es románica del S. XIV.  Una gran reja interior cierra el presbiterio en el que se encuentra un retablo barroco en cuyo centro tiene el camarín para la imagen de la Virgen.

Muskilda. Interior de la ermita e imagen románica de la Virgen sedente.

Varias veces al año vecinos de Ochagavía y pueblos aledaños acuden a esta ermita, siendo el 8 de septiembre la fiesta propia en la que los mayordomos de la ermita acuden con sus trajes salacencos, los donativos que se perciben en la fiesta para el mantenimiento de la ermita se cuentan públicamente en reales y los dantzaris de Ochagavía honran a su patrona con sus vistosas danzas.


Muskilda. Los dantzaris ante la imagen de la Virgen. Trajes salacencos.

 

En esta zona septentrional del valle, existen otras ermitas con sus romerías. En Ezcároz, en la salida del pueblo hacia Ochagavía, está la ermita gótica de La Magdalena. En Jaurrieta están la de San Pedro y la románica del S. XIII de la Virgen Blanca, ésta con sus romerías populares del 3 de mayo y 15 de Agosto.

 
Ezcároz. Ermita de la Magdalena.                                                                         Jaurrieta. Ermita de la Virgen Blanca.

 

El día 15 de agosto, en plenas fiestas patronales, los y las jaurietarras ascienden hasta la cercana y empinada loma donde se encuentra la ermita de la Virgen Blanca.

La imagen de la Virgen se encuentra en la iglesia del pueblo, por lo que corresponde  a mozos de la localidad el portear la imagen hasta la ermita, depositándola en la campa donde se celebra la misa de la patrona.

 

 

 

 

 

 

 

Jaurrieta. La Blanca La imagen ascendiendo a la ermita.                                 Jaurrieta. La Blanca. La comitiva llegando a la campa de la ermita.

Al llegar a la ermita, muchos numerosos participantes hacen una visita al interior de la ermita para observar su estado y para recordar tiempos anteriores cuando se celebraba la misa en el interior de la ermita. A las 12:00 todos se acomodan en la campa formando un gran círculo, aprovechando la sombra de la ermita y del arbolado que la circunda, para asistir a la celebración de la misa en honor  de la Patrona.


Jaurrieta. La Blanca. Celebración de la misa en la campa de la ermita.

Tras la celebración de la misa, un grupo de chicas jaurietarras danzan ante la Virgen bailando el "Atxuri beltza", la danza de Jaurrieta, un baile originario y propio del lugar con música y letra propia. Es una danza popular, exclusiva de mujeres, que se baila con indumentaria de época y que al son de la acordeón en el desfile de entrada y salida de las dazantes y del txistu en el baile del "Atxuri beltza"

Jaurrieta. La Blanca. Jóvenes jaurrietarras danzando el Atxuri beltza ante La Blanca       

Tras la danza, se ofrece a los asistentes un aperitivo a base de queso, txistorra y vino y descienden al poblado para continuar con sus fiestas patronales, que vuelve a incluir la danza del "Atxuri beltza" en la plaza del pueblo.

 

 

Jaurrieta. La Blanca. Degustando el aperitivo.

 

 

 

En Oronz, con el cementerio adosado, está la ermita de San Pedro, abandonada, y en Esparza, elevada sobre el pueblo, la ermita románica del S. XII de San Tirso. Ambas son románicas. San Pedro está construida  con mampuestos lisos , puerta sencilla con arco de medio punto , ventanas en aspillera, tejado a dos aguas y espadaña par la campana. San Tirso tiene los muros de sillarejo con contrafuertes, la portada de medio punto con tres arquivoltas  y guardalluvias, ventanas en aspillera, tejado a dos aguas y espadaña para la campana.


Oronz. Ermita de San Pedro.                                                                                    Esparza. Ermita de San Tirso

 

En la zona central del valle se encuentra la ermita de Argiloain, entre densos pinares del término de Sarriés. La ermita está ubicada en el barranco de Larraize.

 Es un edificio medieval de piedra lucido externamente, con contrafuertes por el exterior y con una arquitectura rústica propia de la zona septentrional del valle  La talla de la Virgen titular es gótica de finales del S. XIII. La casa del ermitaño está adosada a la ermita.

 

Argiloain. Ermita.


 Argiloain. Interior de la ermita e imagen de la Virgen.

Acuden en romería los pueblos del centro del valle, Sarriés, Esparza, Ibilcieta, etc., en dos fechas al año: el 16 de mayo y el 2 de julio. Algunos romeros de Sarriés e Ibilcieta llegan y regresan andando con sus cruces procesionales, celebran la misa veneran la imagen de la Virgen de Argiloain en una pequeña procesión en torno a la ermita. Es de las pocas romerías de la zona que aún conservan la celebración de la fiesta durante todo el día en la propia ermita.

Argiloain. Los romeros en la misa y en la procesión.

 

Mención especial también para la ermita de Santa Lucía en Ibilcieta por su valor histórico para el valle. Fue sede de la Junta General del Valle de Salazar y en ella se firmaron las primeras ordenanzas de la misma en el año 1552. Es un edificio de piedra, muy austero y tiene adosado el cementerio.

 

 

 

Ibilcieta. Santa Lucía

 

 

La zona meridional del valle tiene la rica devoción de la Virgen de Arburua, con una amplia cofradía de devotos de la zona y fuera de ella.  La ermita es un edificio del S. XVII, de estructura  alargada y muy reformada, con la casa del ermitaño adosada. Parece ser por la portada y contrafuertes de los muros que inicialmente pudiera haber sido románica.


Izal.
Arburua. Panorámica de la ermita de Arburua

Está ubicada sobre un farallón rocoso, el Quiñón de Atabea, en lo alto del monte de su nombre, frecuentemente merodeado por buitres, desde el que se domina toda la zona meridional del valle y con amplias vistas sobre los montes de los pueblos y valles vecinos.


Arburua. Vistas de la ermita y de la fachada de esta.

Tiene una sola nave con coro a los pies y retablo en el presbiterio La policromada talla romanista del S. XVII preside el recinto en el día de la romería.La devoción popular se plasma en varias romerías de los distintos pueblos del entorno, pero la oficial y más participada se celebra en el mes de junio a la que asisten los siete pueblos de esta zona salacenca.


Arburua. Participantes en la misa e imagen de la Virgen de Arburua

En la romería celebran la misa y nombran los tres cofrades que se encargarán del mantenimiento de la ermita durante el año, siendo investidos con la capa y medalla por los tres cofrades salientes.


Arburua. Investidura de los cofrades

 

 

En la zona meridional del valle hay dos ermitas más con tradición local. La de San Pedro de Igal se encuentra sobre una pequeña loma al NW del pueblo. Se encuentra abandonada y en estado ruinoso.

 

 

 

Igal. Ermita de San Pedro.


 

La de ermita San Miguel de Izal tiene el cementerio adosado y se encuentra ligeramente elevada al NW al NW del pueblo pueblo. Es una construcción de carácter rural con una  nave rectangular y cabecera plana. se cubre con cubierta a dos aguas en la que sobresale una pequeña espadaña para la campana de la ermita.. En el interior se conserva una talla barroca del siglo XVIII del titular y un Crucificado fechado en el siglo XVI

 

 Izal. Ermita de San Miguel

 

Las casas del Valle de Salazar

En el  Valle de Salazar se dan los dos tipos de casas mayoritarios en la Zona Pirineo. En los pueblos meridionales del valle las casas corresponden al prototipo de los valles prepirenaicos vecinos, como son Navascués y Urraúl Alto. En la zona septentrional del valle las casas se corresponden con el modelo  de los pueblos pirenaicos, similares a los valles de Aezkoa y norte de Roncal.


Ochagavía. Casas y tejados del N del Valle de Salazar

 Las casa tradicionales se encuentran mayormente  restauradas y reformadas, pero aún quedan algunas que nos muestran su sobria estructura anterior. Son de aspecto sólido, muros de piedra, generalmente mampostería, pero también se ven con sillarejos. Diferencian ambos modelos los tejados que son a dos o cuatro aguas, con teja plana, muy inclinados y con amplios aleros en el N y con teja ondulada, menor inclinación y aleros más cortos en el S.
 
Casas del N de Salazar: Izalzu, Ezcároz y Jaurrieta.

 
Gallués. Casas y tejados del S del Valle de Salazar.


Casas de Salazar meridional: Iciz, Igal e Izal

Las fachadas, que no se corresponden siempre con la de la puerta de acceso, son más estrechas y altas en el N que en el S, donde  tradicionalmente han sido más austeras. La razón está en que en el N las casas están ubicadas en mayor pendiente, lo que obliga a levantar más por el lado bajo para equilibrar la vivienda.


Fachadas de Salazar N. Ezcároz, Izalzu, Ochagavía


Fachadas de Salazar S. Gallués, Uscarrés , Sarriés

En las portadas domina la puerta cuadrada sostenida por un dintel de piedra o de madera. También se ven arcos de de medio punto, apuntados y rebajados, especialmente en las casas tradicionales.


Valle de Salazar. Portadas: Arco de medio punto (Izalzu), apuntado (Gallués), rebajado (Ezcároz). Cabezal de piedra (Izalzu).

 

La casa salacenca generalmente tienen uno o más balcones, si no en la fachada, sí en los laterales. En la zona S, donde se ven antiguas fachadas solamente con ventanas, este elemento es menos frecuente que en la zona N, aunque a tendencia actual es colocarlos, tanto en las casas reformadas como en las de nueva construcción. Tanto antiguamente como en la actualidad, muchos de estos se fabricaban en madera.


Ochagavía floridos balcones en las fachadas                                      Arriba: Uscarrés. Antiguo balcón con moldura de madera                                                                                                       y bajantes    de  hierro. Abajo: Gallués. Antiguo balcón de madera.


Sarriés. Amplio y moderno balcón

 

Las ventanas son en la actualidad más amplias que antaño y en los muros se perciben las ampliaciones realizadas. En el Valle de Salazar, se conservan en antiguas fachadas con varias ventanas geminadas, con o sin parteluz. En Iciz se conserva una de triple hueco, denominadas trifóricas. Sus arcos son de medio punto, apuntados, conopiales o trilobulados


Güesa. Ventana geminada.                                                 Igal. Fachada con ventanas geminadas conopial y trilobulada


Uscarrés, Iciz, Izal y Ochagavía.
Fachadas con ventanas geminadas.


Iciz. Fachada con ventana geminada trifórica apuntada                                     Esparza. Fachada con ventana bifórica conopial

 

En las fachadas son frecuentes elementos decorativos. Algunas fachadas del N del valle ostentan el escudo del valle.

 

 

 Ochagavía. Escudo del Valle de Salazar en una fachada de casa.

 

 

En la clave de la puerta la imagen más común es el tradicional IHS dibujado de distintas formas. Algunas, en la clave o en el cabezal del arco, tienen grabados elementos decorativos, con la fecha de construcción y en casos concretos el propietario. También se ven elementos religiosos y otros elementos decorativos.  Hoy día y cada vez más se implanta indicadores de madera con el nombre de la casa en euskera.

 

 


Esparza. Arco rebajado decorado.                                                                              Izalzu:. Dintel de identidad de la casa


Sarriés, Igal Gallués. Claves.


Sarries, Jaurrieta e Izalcu. Placas y clave de identidad de las casas.


Ochagavía. Tabla moderna con el nombre de la casa

 

La casa salacenca consta de tres o cuatro plantas, como se corresponde con los pueblos ganaderos: planta baja para cuadras y almacén; primera y segunda planta, si la hubiere, para vivienda y desván o sabayao bajo la cubierta para trastero. En las casas grandes el sabayao servía para almacén de forrajes.


Sarries. Casa de tres plantas.                                                         Jaurrieta. Casa de cuatro plantas con sabayao

Hoy día esta última planta, al igual que la planta baja, ha perdido su sentido, por lo que en la remodelación de las casas se ha transformado en parte de la vivienda, en algunos casos incrementando su altura, con balconada, o simplemente ha desaparecido en las nuevas construcciones. La planta baja la ocupan garajes, txokos y trasteros.


Güesa. Reformando la cubierta y el sabayao.                                                                         Ezcároz. Sabayao reformado

En general, las casas con tejados a cuatro aguas son de mayores dimensiones y por lo general se correspondían con un mayor poder económico de sus propietarios, luciendo muchas de ellas en sus fachadas escudos familiares o del valle en general. Son varias las casonas de estas características, destacando las denominadas casas palacios, de las que pueden verse ejemplares en todo el valle y que describimos más adelante.

 

Oronz. Casa de porte señorial con el escudo del valle en el paramento de la portada


 

Los pueblos presentan en un aspecto compacto, más en el N que en el S, con las casas muy próximas entre sí. Parece ser que antiguamente estaban adosadas unas a otras, pero para evitar incendios se separaron mediante belenas o "etxekartes", dejando como mucho bloques de dos o tres casas.


Ezcároz. Casas adosadas.                                                          Iciz. Casas adosadas

Las calles de estos pueblos son por lo general muy estrechas. Están muy reformadas, con suelo empedrado, en algunos casos original.

 
Ochagavía. Calle                                                             Ibilcieta. Calle.                        Uscarrés. Calle y belena

Entre el caserío o en sus proximidades se encuentran casas transformadas y de nueva construcción que, aunque generalmente tratan de mantener el tradicional estilo constructivo, otras lo rompen empleando estructuras y formas modernas, tipo chalet, más funcionales y ornamentales y que los anteriores.


Jaurrieta. Casa Transformada.                              Iciz. Casa de nueva construcción

Entre las nuevas construcciones en el Valle de Salazar se cuentan también algunas pequeñas urbanizaciones que denotan diferencias constructivas muy diferentes al conjunto del caserío.


Ochagavía y Ezcároz.  Nuevas urbanizaciones.

Junto y entre las casas se encuentran los huertos familiares provenientes de la tradicional economía de subsistencia. Hoy continúan cultivados para el consumo familiar, en muchos casos como medio para el empleo del tiempo libre, especialmente por personas mayores que pasan la temporada veraniega en sus casas de estos pueblos.


Ezcároz. Casa y huerto familiar.                            Izalzu. Casas con huerto familiar

También se aprecian en la periferia de los caseríos de los pueblos de Salazar, y en algunos casos entre sus propias casas, pequeños corrales, pajares y almacenes heredados de la actividad económica tradicional. Su estructura constructiva suele ser similar a las de las casas. Hoy día se usan como garajes de pequeña maquinaria, almacén de herramientas, leña, etc.


Izalzu. Antiguo almacén                                                           Gallués. Pajar

En el Valle de Salazar se conserva solamente un hórreo. Está en Izal, en el patio de casa. Es de notar que en el vecino valle de la Aezkoa se conservan quince hórreos, si bien es cierto que ninguno de ellos está en los municipios de las Abaurreas, los más próximos al Salazar. El hórreo se soporta sobre nueve pilastras de piedra con pronunciadas ratoneras. Los muros del edificio son de piedras mampuestas, incrustados en una estructura de madera muy visible al exterior. El tejado es a dos aguas, de teja común en la zona. Las escaleras de acceso son de piedra.


Izal. Hórreo

 

Palacios en el Valle de Salazar.

En el Valle de Salazar existen algunos palacios o casas señoriales provenientes de los SS. XV-XVII, que con algunas reformas han llegado a nuestros días. Son los siguientes:

Uscarrés.  Palacio de Uscarrés. De final de la edad media, con torre de sillería, cuadrada y  aspillerada Tiene ventanas geminadas de arcos apuntados y trilobulados y ventanas saeteras por encima de estas. Un gran alero apoyado sobre ménsulas lisas soporta la cubierta de teja.

Por un lado la torre se encuentra adosada a una casa de sillares, con una puerta adintelada con una viga de madera entre ménsulas de piedra y ventanas rectas.

Las ménsulas de la fachada son indicios de que el tejado original fue elevado con posterioridad. Junto al palacio existe otro edificio del siglo XVI con el que contrasta por sus reducidas dimensiones. La puerta es un amplio arco de medio punto con el anagrama IHS en la clave y sobre ella una ventana geminada con arcos conopiales.


Uscarrés. Torre del palacio y casa adosada a la torre.

Izal. Palacio de Izal.  Es del siglo XV.  Se trata de un bloque horizontal de dos cuerpos de sillar, con portal de medio punto, escudo de armas en la clave y ventanas rectas. Tiene tres torres. La más alta y con saeteras en el extremo S de la fachada. En el N otra, rebajada y con chimenea de campana sobre ella. Al N del segundo edificio  presenta otra torre, también rebajada.


Izal. Palacio. Fachada y vista posterior.

Güesa. Palacio de Güesa. Este palacio posiblemente sea el más antiguo de todos. Perteneció al monasterio de Igal y junto con éste fue donado por el rey Sancho Ramírez a la abadía de Leyre. En el S. XVI no aparece registrado en la nómina oficial del Reino. En la actualidad se encuentra en proceso de restauración.


Güesa. Palacio.

Ripalda. Palacio de Ripalda. Aparece como de cabo de armería en la nómina oficial del reino en el año 1513. El escudo era, según el Libro de Armería, de oro con tres fajas de gules y dos lises de azur, naciendo de la primera faja, y otra de la segunda. Estas armas eran las que el palacio traía en el siglo XVI.


Ripalda. Palacio y escudo de armas.

Esparza. Casa-Palacio de Esparza. Jauregietxea. Se emplaza junto a la carretera en la salida hacia Ezcároz.  Destaca en la fachada la silueta del antiguo portal de entrada, con doble arco dovelado de medio punto, que en la actualidad está rellenado con el muro de la fachada. Tuvo una torre, actualmente desaparecida.


Esparza. Casa-Palacio Jauregietxea.

Palacio de Armería de Jaurrieta. Aparece como de cabo de armería en la nómina oficial del Reino, y entre los solares exentos del pago de cuarteles. Según consta en el libro de Armería, en el siglo XVI el escudo era un águila explayada de oro, en campo de gules. El palacio como tal ha desaparecido y su lugar lo ocupa un bloque de viviendas de nueva construcción que conserva la puerta dovelada en arco de medio punto de aquel.


Jaurrieta. Edificio que sustituyó al viejo palacio y portada que conserva

Ochagavía. Palacio de Urrutia. Aparece como cabo de armería en la nómina oficial del Reino en 1513. Según se ve por el libro de Armería, en el siglo XVI el escudo de este palacio era de azur y un creciente de plata reversado, acompañado en punta de una estrella de oro, aunque hay cierta confusión en el rótulo o entrada.

 

Ochagavía. Antiguo palacio de Urrutia

 

 

 

Ochagavía. Palacio de Iriarte. Constaba también oficialmente como de cabo de armería, y remisionado de cuarteles desde 1513. El antiguo escudo era de azur y un creciente renversado de plata, acompañado de tres estrellas de oro; armas muy similares, como puede observarse, a las del palacio de Urrutia.

 

Ochagavía. Palacio de Iriartea

 

Ochagavía. Palacio de Donamaría. En 1723 pertenecía a Martín Sebastián de Donamaría, y en 1782 a Francisco Javier de Donamaría y San Juan. Este ha desaparecido y en su lugar se encuentra el frontón cubierto.

En Ochagavía se ven también algunas casas antiguas con sus fachadas ennegrecidas. Son las casas que se mantuvieron en pie tras el incendio de 1794, provocado por las tropas francesas en la guerra de la Convención y que arrasó completamente al pueblo.

 
Ochagavía. Casa Pontxo y casa datadas del S. XVII y sobrevivientes al incendio de la guerra de la Convención

 

Los Puentes.

También son interesantes los antiguos puentes de piedra sobre los ríos Salazar y sus afluentes del valle. Son puentes con arcos de medio punto, desde uno hasta tres ojos de diferentes tamaños.


Izalzu. Puente                                                                                                                   Ochagavía. Puente


Oronz. Puente.                                                                                                              Esparza. Puente


Ibilcieta. Puente sobre el barranco de Zaldaña.                                                   Izal. Puente sobre el barranco de Izal

También hay puentes que han sido reformados para ensanchar la calzada, debido a que éstas era muy estrecha para el transporte moderno,  pero que mantienen los antiguos pilares sobre los que se asientan.


Uscarrés. Puente reformado sobre el río Salazar al S del valle.                                                  Ezcároz. Puente muy reformado


Sarriés  Puente sobre el río Salazar                                                                        Ripalda  Puente sobre el río Salazar

 

Los Molinos

Quedantambién edificios de los antiguos molinos. Los había en todos los municipios del valle. Del de Ochagavía quedan las ruinas, el de Ezcároz está abandonado, el de Jaurrieta, situado sobre el barranca de Zaldaña está muy distante del pueblo. Se encuentra abandonado.  El de Oronz ha desaparecido, al igual que el de Esparza. El de Güesa se encuentra abandonado, el de Igal, que se ha transformado como vivienda particular,  conserva la turbina de producción eléctrica y el de Gallués ha desaparecido.


Ochagavía. Ruinas del molino                                                                                 Ezcároz. Edificio del molino.


Güesa. Edificio abandonado del molino                                                                Igal. Edificio del molino transformado en vivienda

El de Sarriés conserva el edificio en el que se observan las antiguas muelas, incluso turbinas para la producción de electricidad, instaladas a principios del S. XX.
Sarriés. Edificio del molino, caja de las muelas y grúa para manipulación de estas.


Sarriés.
Presa en el río Salazar y entrada del agua al molino

 

La existencia de molinos conllevaba la construcción de presas para el abastecimiento de agua, así como canales para conducirla hasta ellos. Estos canales servían también para el regadío de las huertas familiares, ubicadas en su entorno.

 

 

Sarriés. Canal del molino aprovechado para el regadío

 

 

Al igual que en el Valle de Roncal, las presas construidas en el río Salazar tenían  una rampa para el paso de las almadías. Con la instalación de turbinas en los molinos para la producción de electricidad en los primeros años de S. XX, varias de estas presas fueron reformadas con el objetivo de abastecer de más caudal a los molinos.

 


Ezcároz. Presa en el río Salazar con la rampa para el paso de las almadías.

Y hablando de agua, en las plazas o paseos de los pueblos es frecuente ver distintos tipos de fuentes. Unas con dedicatoria a algún benefactor del pueblo y otras con sentido meramente decorativo.

Ochagavía. Fuente pública dedicada                                                                                                          Iciz. Fuente pública decorada

 

Los Cruceros.

Un último detalle artístico del valle son los cruceros. En el Valle de Salazar solamente hay uno, el crucero de Ochagavia, ubicado junto a la carretera de entrada al pueblo, donde se unen los ríos Zatoia y Anduña para formar el Salazar. Se trata de un crucero del S. XVI, con pedestal cuadrado con base y triple escalón, sobria y robusta columna dórica, capitel cúbico con figuras de los evangelistas en las esquinas y distintos símbolos de la pasión de Cristo en las caras. Sobre el capitel la cruz decorada con volutas caladas en sus extremos con el Crucificado en lacara frontal y la Virgen en la reversa.


Ochagavía. Crucero

En el inicio de la carretera que asciende a Muskilda, delante de la fachada de una nave, hay un crucero que, aunque de aspecto tradicional, data de principios de S. XX. Es un monumento con dedicatoria funeraria y de iniciativa particular. Se asienta sobre un pedestal de cuatro escalones. La base y fuste de la columna son cilíndricos. En lo alto sostiene un capitel sobre el que se asienta la cruz con en crucificado en el haz y la virgen sedente en el envés.

 

Ochagavía. Crucero en la carretera de Muskilda

Junto a la ermita de Muskilda existe otro monumento, a modo de crucero, fabricado con distintas partes de otros monumentos. Este ha sido colocado, no para la función de crucero, sino de monumento a la Virgen. Al revés del anterior, presenta la Virgen de Muskilda por el frente de la Cruz y el Crucificado por detrás. En los lados presenta relieves decorativos.


Ochagavía. Muskilda. Monumento crucero

 

En Sarriés hubo otro crucero. Actualmente se encuentra fragmentado y guardado en la parroquia del pueblo. No  tiene la columna ni la base. Conserva  el pedestal adornado y la cruz. En el pedestal tiene los relieves de María, San Pedro, San Pablo y San Juan. En el anverso de la cruz está el Crucificado y en el reverso la Trinidad.

 

 

Sarriés. Crucero

 

 

 

 

 

 

 

Leyendas.

 

En  el Valle de Salazar existen varias leyendas que desde antiguo han corrido de boca en boca, generación tras generación, hasta convertirse en elementos de idiosicrasia del valle. Así están, entre otras, la leyenda de la Virgen de Muskilda, la de la guerra contra los moros, etc. Pero merece especial mención la de Gartxot y Mikelot por su originalidad y contenido. En el parque de Izalzu se encuentra un monumento a esta leyenda.

 

 

Leyendas.

 

En  el Valle de Salazar existen varias leyendas que desde antiguo han corrido de boca en boca, generación tras generación, hasta convertirse en elementos de idiosincrasia del valle. Así están, entre otras, la leyenda de la Virgen de Muskilda, la de la guerra contra los moros, etc. Pero merece especial mención la de Gartxot y Mikelot por su originalidad y contenido. En el parque de Izalzu se encuentra un monumento a esta leyenda.

 

Leyenda:  El bardo Gartxot de Izalzu  (Gartxot y Mekelot).

Hace muchos años, en Orreaga había un famoso trobador llamado Gartxot, cuya voz e imaginación eran admiradas en varios valles. A Gartxot le encantaba contar la batalla que había tenido lugar tres siglos antes sobre los puertos que dominaban su pueblo, pues el pueblo vasco había aplastado al gran ejército del emperador Carlomagno. Gartxot tenía un hijo llamado Mikelot que prometía convertirse en un cantante tan bueno como su padre.

En aquella época, la región estaba gobernada por unos monjes franceses. Un día, el joven Mikelot estaba cantando cerca de Orreaga la gran victoria de los Vascos sobre los Francos. El abad francés que dirigía el monasterio se le acercó atraído por su voz, pero al escuchar aquel relato le invadió una ira espantosa. Dominado por la furia, el abad decidió que la lengua de los Navarros, el vasco, sería proscrita en sus dominios, y que aquel lugar llevaría desde aquel momento un nombre francés: "Roncevaux" (Roncesvalles). También se apoderó del pobre Mikelot y lo encerró en la abadía. Cuando Gartxot se enteró de la noticia acudió rápidamente, pero el abad no quería deshacerse del niño y propuso a su padre que dejara a Mikelot en la abadía, donde los monjes se ocuparían de su educación. En contrapartida, prometió regalarle una verdadera fortuna, pero con la condición de que nunca más podría Gartxot pisar el suelo de Orreaga. Después de muchas dudas, Gartxot aceptó y así fue cómo el poeta perdió a su hijo. Mientras tanto los monjes enseñaron al niño el latín y la lengua romana, y las estrofas que antaño alababan el valor de los Vascos se tiñeron de desprecio, y ponderaron el mérito y la grandeza del Emperador Carlomagno.

Gartxot, carcomido por los remordimientos y sufriendo por la ausencia de su hijo no pudo resistirlo más y juró que su hijo nunca más volvería a cantar las alabanzas del enemigo francés. Arriesgando la vida consiguió liberar a Mikelot, pero ambos fueron cercados por los soldados franceses y Gartxot renovó su juramento: después de su muerte, su hijo no sería un instrumento de la propaganda francesa. Y gritando de dolor, puso sus manos alrededor del cuello frágil de Mikelot y apretó hasta estrangular a su hijo ante los ojos incrédulos de los sargentos. Gartxot fue condenado a estar encerrado de por vida en una torre en el alto de Elkorreta. Sobrevivió allí durante meses y el invierno fue especialmente duro aquel año. Mientras tanto, el abad de Roncesvalles fue sustituido y al nuevo le pareció que el prisionero había pagado lo suficiente por su culpa. Una expedición alcanzó la cumbre de Elkorreta para liberarlo pero todo fue en vano, en el mismo momento en que entraban en la torre prisión, el poeta daba su último suspiro. Hoy todavía, cuando en los meses de octubre y de noviembre sopla el viento del norte, cuando las palomas deciden abandonar el país, se puede oír un gemido tétrico que se parece extrañamente al de un hombre. Los montañeros navarros dicen que es el alma de Gartxot, que llora y pide perdón a su hijo.

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Hoy día se ha diseñado y realizado el sendero "La Ruta de Gartxot", un largo paseo desde Izalzu (más de 11 km.), señalizado con marcas blancas y naranjas, balizas y postes indicadores,  que discurre por la ladera SE de la Sierra de Abodi, entre bosques de hayas y pinos, por barrancos con alguna cascada en invierno y por rasos cerca ya de la cumbre de Elkorreta, en cuyas cercanías  se halla  la cueva en que, según la leyenda, fue encerrado Gartxot.

 

Izalzu. La Cueva de Gartxot muy cerca de la cumbre de Elkorreta. (Foto Angelov)

 

La Memoria Histórica de Navarra: El puerto de Igal

La carretera NA-2130 que une los valles de Roncal y de Salazar por el Puerto de Igal-Vidángoz, se construyó a partir de 1939 tenía el objetivo de unir los poblados de Güesa e Igal, del Valle de Salazar, con los de  Vidángoz y Burgui, del Valle de Roncal. Se construyó mediante el trabajo forzado de  2.354 prisioneros procedentes, en su mayoría de Asturias, Barcelona, Bizkaia, Granada y Jaén. Durante cuatro años, hasta 1941, estos prisioneros abrieron esta carretera. Al finalizarla fueron trasladados a otros lugares.  

Dos elementos de esta carretera han sido declarados Lugar de la Memoria Histórica de Navarra: el barracón de Igal en el Valle de Salazar  y el monolito del alto de Vidángoz en el Valle de Roncal. Este se verá en el Valle de Roncal.

El Barracón de Igal fue excavado en  el año 2018. Antes de la excavación, en el lugar se observaban los restos de dos barracones de piedra y otros muros de otras dependencias. Fue declarado Lugar de la Memoria Histórica de Navarra en 2019.

El acceso al monumento se hace desde la mencionada carretera por un camino que parte del Km. 4,12  de la mencionada carretera y que en un recorrido de poco más de 400 m. llega al mismo.


Barracón de Igal. Espacio de la Memoria Histórica de Navarra.

 

La Población del  Valle de Salazar,


Al igual que el resto de valles pirenaicos, Salazar  es un territorio despoblado.

En el transcurso del S. XX se produjeron unos cambios económicos y sociales que dieron como resultado importantes movimientos migratorios del valle hacia otros lugares, especialmente hacia Pamplona.

La evolución demográfica de los municipios del Valle de Salazar durante el S. XX y primera década de este siglo reflejan esta realidad.

 

Jaurrieta. Casa cerrada. Prototipo de la despoblación del Valle de Salazar en el S. XX

 

Este proceso de emigración y, en consecuencia de despoblación, en su conjunto es muy similar al resto de valles, pero en el interior del Valle de Salazar no ha sido similar en todos los municipios.

Un primer caso es el de Ochagavía, el de mayor población del valle, que en veinte años (1960-80) perdió el 40,6% de población (posible retirada de militares), recuperando en las dos décadas siguientes un 19,2 % de la misma.

Ochagavía. Antigua calle empedrada.                                                                   Ochagavía. Antigua Casa deshabitada.

En Ezcároz la población se redujo mínimamente (16,1 %) en relación al resto de municipios. Ambos casos son excepcionales e insólitos en los movimientos poblacionales de los valles pirenaicos.


 

 

 

 

 

Ezcároz. Casa  deshabitada. con fachada histórica.

Existe una correlación de vecindad con los valles vecinos. Así, los municipios meridionales (Gallués, Güesa y Sarriés) son los de mayor despoblación del Valle de Salazar, al igual que sus vecinos de Navascués y Urraúl Alto, los de mayor despoblación de la Zona Pirineo. De igual forma, los municipios septentrionales, con menor índice de despoblación, tienen por vecinos a los municipios norteños del Valle de Roncal y de la Aezkoa, también con menor despoblación.

El caso de Güesa en 1940 no debe tenerse en cuenta, ya que al igual que Vidángoz y Roncal, en el Valle de Roncal, este incremento está fuera de contexto poblacional, ya que se debe a la presencia coyuntural de militares y presos para la construcción de  la carretera de Igal a Vidángoz.


Güesa. Sede del Ayuntamiento.

Una forma añadida de observar este decrecimiento de la población del valle. es observar la evolución de su densidad poblacional. Aunque atenuada a mediados de siglo por la situación de Güesa e Igal, ha seguido la tendencia de la Zona Pirineo, aunque con mayor incidencia que en esta.

 

En conclusión, los movimientos migratorios en el Valle de Salazar durante el último siglo han reducido su población de forma muy considerable. Y aunque su índice es menor que el del resto de los valles orientales de la Zona Pirineo, sin embargo está por encima de la media de la totalidad de la zona. Y lo más preocupante es que su tendencia es a incrementarse, lo que cuestiona la viabilidad poblacional del valle para el futuro.


 


Igal. Carretera construida entre 1939-41. Al fondo el poblado de Igal

 

La economía. Agricultura y ganadería

 Los cambios demográficos habidos en el transcurso del S. XX  en el Valle de Salazar tuvieron gran incidencia en las actividades económicas del valle.  Los recursos económicos experimentaron una transformación sin precedentes. De ser un valle eminentemente agrícola, ganadero y forestal pasó en pocos años a una economía similar a la del resto de valles pirenaicos en la que el sector servicios, especialmente los turísticos,  ha adquirido una relevancia hegemónica en el valle.

 
Cultivos de forrajes en Ezcároz y Jaurrieta

La agricultura

En la agricultura, las tierras cultivables de los fondos y de las sierras y altiplanicies existentes en el valle se dedicaban al cultivo de cereales, forrajes y, en las últimas décadas del S. XX, de la patata de siembra, sobre todo en los pueblos de la zona septentrional, donde se convirtió en el principal cultivo del valle.

 

Cultivo de patata en Remendía

 

Pero algo ocurrió en el sector agrícola. En el periodo 1962 a 1972 decrecieron las explotaciones agrícolas en el Valle de Salazar de forma ostensible, aunque en un porcentaje inferior a la Zona Pirineo. Pero en el último cuarto del siglo pasado se produce un hecho notable. Fue la creación de OPPOSA (Ver en el Valle de Aezkoa) la que incentivó el mantenimiento de las explotaciones, incluso las incrementó, durante dos décadas. La caída de esta empresa produjo  el vertiginoso descenso de las explotaciones, muy evidente desde su inicio hasta  la actualidad (-91,3%) y, de forma similar  de la superficie agrícola del valle (-83,7%), contribuyendo también a ello las causas generalizadas al resto de los valles: tecnología, reparcelaciones, emigraciones,etc.


Estación de OPPOSA en Ochagavía

Hoy día las parcelas cultivadas mantienen un muy bajo porcentaje de la superficie agrícola de años atrás  y se destinan en su mayor parte a forrajes, praderas y algo de cereal en el fondo del valle.  

Del cultivo de la patata quedan algunas parcelas en la altiplanicie de Jaurrieta, Remendía, Ezcároz y Ochagavía.


 

 La superficie agrícola perdida es en general la caracterizada por su aridez y pobreza productiva, localizada mayoritariamente en los pueblos situados en el S del valle, donde cantidades de parcelas fueron abandonadas y hoy se encuentran cubiertas de pastizal o repobladas forestalmente de pinos con otras especies

 Junto a los poblados, en el entorno del río y barrancos, se cultivan huertas para el consumo familiar

 

 

 

 

 
Izal. Transporte de forraje.                                                      Jaurrieta. Almacén de forraje

 
Izal. Antiguo campo de cultivo repoblado de pinos en la Sierra  de Izal. A la derecha las ruinas de la borda de Iribarren.


Uscarrés. Pastizales en antiguos campos de cultivo en la sierra


Izalzu. Huerto familiar.                                                                    Gallués. Laborando en el huerto familiar.

 

La Ganadería.

Pero, la actividad más importante es la ganadera y, dentro de ésta, la ovina navarra, la bovina pirenaica y la caballar por orden de importancia. La ganaderos aprovechan los extensos pastos estivales, situados en el entorno de la sierra de Abodi y del Pico de Orhi y su derecho de trashumancia a las Bardenas Reales, para la invernada.


Rebaño de ovejas en la Sierra de Abodi.

Por eso, los pastos y sus delimitaciones han tenido gran importancia, como se ha visto anteriormente, así como la trashumancia. Los ganaderos salacencos tienen derecho al acceso a los pastos en los que el Valle de Salazar es congozante, como ocurre en las Bardenas Reales, y a disfrutar de los servicios pastoriles allí instalados.
 

Raza  Ovina Navarra

Agrupa ovinos de color blanco, perfil subconvexo, mesomorfos y eumétricos. Disponen de vellón semi-cerrado de lana entrefina. En la actualidad se explota para la producción de carne como objetivo principal. Forma parte del grupo de Razas Entrefinas del Pirineo.

Prototipo: Cabeza, de tamaño medio, presenta perfil fronto-nasal subconvexo, más pronunciada la convexidad en los machos. Frente ancha. Considerada como raza acorne, a veces presentan cuernos los animales de ambos sexos, con más frecuencia los machos. Orejas de tamaño medio. Morro ancho con labios más bien gruesos. Cuello musculado, puede presentar mamellas. Tronco, cilíndrico y compa

Extremidades de longitud media, tirando a cortas. Muslos y piernas bien musculados, presentan perfil subconvexo en su parte externa. Piel semigruesa, sin pliegues. Vellón semicerrado, de lana entrefina, formado por mechas trapezoidales a veces en “pincel”.

En general, se trata de animales de buen tamaño, aunque variable en función del medio en que viven y del sistema de manejo. El peso edio entre 75 y 85 kgs. en los carneros y entre 50 y 60 kg. en las ovejas.
Ovejas de Raza Ovina Navarra pastando en lña Sierra de Abodi

En 1997, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, aprueba la Reglamentación Específica del Libro Genealógico de la raza ovina Navarra, cuyo desarrollo se encomienda a la Asociación Nacional de Criadores de la Raza Navarra, (ARANA).
 

Rebaño de ovejas en su nave de Oronz.

La importancia de la raza Navarra reside  en su significado en el campo económico-social de la zona de ocupación, al afectar a un buen número de familias que viven de los ingresos obtenidos del rebaño. La distribución geográfica de la raza, en general se limita a Navarra, principalmente en su parte occidental media y Sur, en correspondencia con la zona no ocupada por la raza Latxa.

Son cualidades a destacar en la raza ovina Navarra, además de su capacidad de adaptación a medios difíciles con abundantes lluvias, su resistencia a los cambios bruscos climáticos en el Pirineo y a la práctica de la trashumancia.

 

Cañada de los Salacencos. Rebaño de Jaurrieta. Cabeza del rebaño por los cerros de Ozcoidi en Urraúl Alto.



Por otra parte, dispone de buenas aptitudes para la producción de carne, su objetivo principal. En tiempos ya lejanos, cuando la lana tenía un significado importante en la economía de la explotación, la de estas ovejas era muy demandada por la industrial textil.


Cañada de los Salacencos. Rebaño de Jaurrieta. El grueso del rebaño por los cerros de Ozcoidi en Urraúl Alto

El ITG Ganadero dispone en Remendía, en las instalaciones de la antigua OPPOSA, de un centro experimental para la promoción de esta raza con pastos propios y alimentación controlada.


Remendía. Finca experimental del ITG para promoción de la Oveja Raza Navarra

Durante la Edad Media los conflictos con las comunidades vecinas de Aézcoa (1205-1206) y Roncal (1415) por cuestión de límites no eran infrecuentes. También se produjeron conflictos en la circulación de los rebaños salacencos hasta la Bardena por cuestión de impuestos de trashumancia. Como ejemplo, la Reina Blanca fijó (1438) en una vaca u oveja a la ida y un cordero a la vuelta la tasa que cada cabaña debía entregar al alcaide del castillo de Peña.  Se practicaba también la trashumancia de ganado vacuno hacia Las Landas bordelesas y el correspondiente "pasamiento" se liquidaba al recibidor de la tierra de Ultrapuertos.

 

La trashumancia: LA CAÑADA REAL  DE LOS SALACENCOS

Las Bardenas Reales de Navarra han sido desde tiempos remotos un terreno al que llegan a través de las cañadas grandes rebaños de ganado desde los valles pirenaicos y de otros valles. Durante el invierno, los pastizales de la montaña se cubren de nieve y los pastores buscan para sus rebaños tierras más templadas donde haya pastos y agua, como son las Bardenas Reales.

Los pastores salacencos han sido tradicionalmente trashumantes y han recorrido de norte a sur las tierras de Navarra. Hoy día, aún se practica de forma tradicional por algunos ganaderos del valle por la conocida Cañada Real de los Salacencos. Es de notar la presencia en los últimos años de mujeres en estas cañadas, caminando tras el ganado para que no se queden las ovejas atrás y la ausencia de chotos para conducir el rebaño.

 

Cañada salacenca junto al refugio de Epároz (Urraúl Alto)

 

La bajada se inicia en septiembre, antes de que comenzaran a caer las primeras nieves y de que las ovejas iniciaran el periodo de a partos. En el desplazamiento se invierten 5 ó 6 jornadas, subdividas en tres tramos, el primero hasta Lumbier, el segundo hasta la entrada en las Bardenas y el tercero el despliegue por esta por los mismos recorridos que la Cañada Real de los Roncaleses.

 Los rebaños provenientes de la Sierra de Abodi se reunen en el entorno de Ochagavía, donde se hace el censo ganadero a fines de pagos al Ayuntamiento de los impuestos y tasas establecidos. Hasta Lumbier se hace por la Cañada de Murillo el Fruto a Salazar, pasa por Remendía y, por el Puerto de Areta, desciende hasta las cercanías de Elcoaz, continua por la cerrada occidental de Urraúl Alto hasta Urraúl Bajo y de aquí a Lumbier por terreno llano.

 Este tramo antiguamente tenía dos variantes. Uno de Remendía se dirigía por la sierra de Izal   y continuaba por la cerrada de piedra de Adoain, cruzaba las sierras y lugares del valle del NE de Urraúl Alto para alcanzar por Zabalza la ermita de Napal (San Esteban) en Romanzado y por Murillo Berroya hasta Lumbier.

 
La cañada por la cerrada de Urraúl Alto

La otra variante era de emergencia y se utilizaba cuando los pastores se retrasaban en su salida y querían avanzar con rapidez, procurando evitar las zonas más elevadas. El itinerario discurría por la carretera de fondo de valle, desde Ochagavía hasta Navascués, veinticinco kilómetros de asfalto, con problemas de tráfico de vehículo, sin posibilidad de borrajear y un ritmo vivo, del que el ganado se resentía. Desde Navascués el rebaño alcanzaba Lumbier a través del alto de Iso, atravesando sucesivamente Domeño y Arboniés.


Pastor y pastoras salacencos durante la travesía de la cañada de Ochagavía.
 

 En Lumbier se unifican los tres itinerarios para continua por la Cañada Real de los Salacencos y llegar a Aibar, remontando la sierra de su nombre. En Aibar se abandona la cañada salacenca y se dirige hacia Cáseda, pasando junto a la Ermita de San Zoilo, donde alcanza la Cañada Real de los Roncaleses y por ésta llega los pastos de las Bardenas Reales, para entrar en ellos el 18 de Septiembre.

Al igual que en el valle de Roncal, hoy día son muy pocos los pastores salacencos que recorren con sus rebaños las cañadas, apenas tres o cuatro. Algunos las transportan en camiones y la mayoría ya no las llevan a las Bardenas, pudiendo pasar el invierno en el valle en las modernas infraestructuras instaladas.

 

 

Las explotaciones ganaderas siguieron un rumbo parecido a las agrícolas.  En la última década del siglo XX y dos primeras del S. XXI las explotaciones ganaderas más representativas del valle (bovino y ovino) decayeron de forma muy considerable en ambos casos (-54,8%  y -56,1% respectivamente), inferior el primero y superior el segundo en relación a la Zona Pirineo.

Sin embargo, no se refleja de igual manera esta caída de las explotaciones en lo referente a las cabezas de ganado de ambas especies, ya que estas en el caso de los bovinos se incrementaron un 8,2% .mientras las de los ovinos decrecieron -35,2%

 

 


Sierra de Abodi. Rebaño de vacas. Al fondo el Pico de Orhi.

 Estos datos ponen de manifiesto un  proceso de concentración de cabezas por explotación en ambas cabañas, pero mucho más intenso en la cabaña bovina en la que las explotaciones bovinas del Salazar han pasado en este periodo de una media de 32 a 76 vacas y de 223 a 329 ovejas por explotación.

Con todo, el Valle de Salazar es el que más  ovejas tiene de la Zona Pirineo y  también de los que más vacas tiene. Es decir, es un valle con una notable actividad ganadera, aunque ésta cada vez represente menos en lo que a dedicación de la población se refiere.  

Por todo el término del valle puede observarse que en todos los pueblos existen modernas y espaciosas naves ganaderas que facilitan la labor del pastoreo y hacen innecesaria para varios de ellos la trashumancia a las Bardenas.


Ochagavía. Nave ganadera                                                                  Uscarrés. Nave ganadera


Jaurrieta. Nave bovina                                                                     Oronz. Nave ovina

Estas naves han venido a sustituir a las antiguas y pequeñas bordas diseminadas por todo el territorio del valle, que aún pueden contemplarse, algunas en uso y otras en ruinas o en avanzado estado de deterioro.


Uscarrés. Antiguas bordas en la sierra.                                                          Ochagavía. Borda en cuatro bordas

Pero no solo de ovejas y vacas se compone la ganadería del Valle de Salazar. Existen dos cabañas más que, aún con menor significado, es interesante tenerlas en cuenta por lo que contribuyen al paisaje humano del valle. Se trata de las cabañas caprina y equina.

 

La cabaña equina es de gran incidencia. Su grueso se ubica fundamentalmente en aquellos poblados con acceso a los amplios pastos de la Sierra de Abodi o de las atiplaniicies anexas, como Izalzu, Ochagavía y Jaurrieta, que alberga  más del 43,,0% de las cabezas de equinos del valle, básicamente yeguas de raza jaca navarra.

 

 


Sierra de Abodi. Yeguas en el pastizal.

Se crían, a similitud de las vacas, sueltas por los grandes pastizales de la Sierra de Abodi y Orhi u otras sierras más al S. Aunque son más resistentes que las vacas para el frío, también se estabulan, sobre todo cuando la nieve cubre los pastos de las sierras.


Sierra de Abodi
. Ejemplares de yegua jaca y de semental.

La cabaña caprina tiene menos representació, pero sí es notoria. Se crían las cabras junto a los rebaños de ovejas o de forma idependiente, como rebaños de única especie.. Los chotos se utilizan, aunque ahora menos, con grandes cencerros para guiar los rebaños en las cañadas y avisar de la ubicación del rebaño. Las cabras sirven para la producción de leche y carne, muy estimada la de cabrito. En general, estas explotaciones no son muy voluminosas, Solamente Ochagavía alcanza una media de 34 cabezas por explotación.Su destino en la actualidad es la producción de carne para el mercado de Navara y de las comunidades del norte y centro de España.

Ochagavía. Cabras y ovejas en una exposición de la vida rural 2023

 

 La cabaña porcina únicamente tiene representación en Ochagavía con dos explotaciones y 108 cabezas. El resto de explotaciones parecen ser más para el consumos familiar. Y lo mismo podemos decir de las gallinas, destinadas a la producción de huevos para el también consumo familiar.

 

La ocupación en el Valle de Salazar

El decrecimiento poblacional y la transformación de las actividades económicas tradicionales en el Valle de Salazar, también han conllevado una variación importante en la ocupación de sus habitantes.

La evolución de la ocupación en este valle no es diferente a la de la Zona Pirineo, es decir, ha pasado de la preponderancia del sector primario a la del sector terciario, pero con algunas particularidades. 

En el último cuarto del S. XX y primero del S. XXI, con la transformación de las actividades agrarias, el sector primario decae profundamente (de 52,8% al inicio del periodo al 15,6% al final del mismo), pero no tanto como en la zona Pirineo (de 49,7%  al inicio del periodo al 7,5% al final del mismo) teniendo en cuenta en ambos el desplome de la población ocupada en el valle.


 

 

 

 

 

 

Gallués. Pastor, nave y rebaño de ovejas

 Mención especial merece el sector secundario. La industria, relacionada con el aprovechamiento forestal, y la construcción eran dos de las fuentes económicas de los salacencos.


                                                                                                      Sarriés. Explotación maderera

 La riqueza forestal del Valle de Salazar es importante y supone una fuente de financiación básica para sus entidades La actividad maderera siempre estuvo muy arraigada, especialmente en la Selva de Iratí y en los bosque septentrionales del valle.


Irati. Hayedos y abetales en las proximidades de la ermita de la Virgen de la Nieves

Por las mismas circunstancias que en el Valle de Roncal, en este valle también se utilizaron las almadías como medio de transporte de la madera por el río Salazar hasta casi finalizada la primera mitad del S. XX. Las varias presas (en realidad azudes) construidas sobre el río para temas de regadío y de producción eléctrica, disponían de una rampa para hacer posible el paso de las almadías. Hoy muchas de ellas han sido demolidas para restaurar la continuidad ecológica del río.


Sarriés. Presa con rampa para las almadías.                                                     Esparza de Salazar. Presa, hoy demolida

Desde 1999, por iniciativa de la Junta General, el Valle de Salazar cuenta con su propio Polígono Industrial, ubicado bajo el pueblo de Iciz. Este polígono crea nuevas perspectivas económicas en el valle, y abre el futuro a la mejora de la incipiente industria de la zona.

Polígono Industrial Valle de Salazar en Iciz

Hoy se encuentran instaladas en este polígono industrial empresas como Almisala (montajes electrónicos), Liderlamp (venta de iluminación online) Casas del Irati (Casas prefabricadas), y Maderas Jimeno (Serreria y estructuras de madera). También se encuentra  el  Centro Polivalente del Valle de Salazar destinado para el desarrollo de nuevas iniciativas empresariales y actividades formativas en la zona.


Centro Polivalente del Valle de Salazar en el polígono industrial de Iciz

 En Ochagavía el ayuntamiento abrió un pequeño polígono industrial en el año 2001, en el que se encuentran un tanatorio (Irache), En sus naves opera el proyecto ganadero de porcino extensivo Bordaxaki. Acoge también los servicios generales y locales del Ayuntamiento gestionados por Nasuvinsa.


Ochagavía. Polígono industrial Mancholanda

Pero el sector que realmente está transformando la economía del valle es el de los servicios. El 56.4% de la población ocupada lo hace en este sector. Y no solamente ha tirado de ello el desarrollo de los servicios públicos, sino también los privados.


Ezcároz. Centro de salud

Entre aquellos están el Centro de Salud de Ezcároz, con servicio de ambulancia, y los consultorios médicos en todos los pueblo. Ezcároz cuenta con un centro de educación infantil y en el Colegio de Ochagavía se imparte la enseñanza primaria y secundaria.

Ezcároz. Escuela Infantil

Ochagavía. Colegio de Primaria y Secundaria.

 

Los servicios sociales los presta la Mancomunidad de Servicios Sociales, dependiente de la Junta General del Valle de Salazar con sede en Ezcároz. El servicio de Recogida y Tratamiento de residuos sólidos urbanos los prestas la Mancomunidad de Residuos Sólidos Urbanos de Esca-Salazar, agrupación de los ayuntamientos de los valles de Roncal y de Salazar.

 

Los servicios culturales (euskera, música, bibliotecas, fiestas y actividades culturales en general) los gestionan los ayuntamientos. En Ezcároz está la escuela de música y el Servicio de Euskera. De igual forma, los servicios deportivos, con la excepción de las pistas de esquí de Abodi, los gestionan los ayuntamientos. Respecto a las instalaciones deportivas el valle cuenta con frontones cubiertos en Ochagavía, Ezcároz y Jaurrieta y descubiertos en Izalzu, Esparza e Igal. Piscinas hay una en Esparza y piscinas fluviales  en Ochagavía, Ezcároz y Jaurrieta.

 

 

 

Ezcároz. Iniciativa de la Junta del Valle de Salazar.

 

 

 

 

  
Frontones. Ezcároz e Igal


 Oronz. Niños bañándose en el puente del río Salazar.                      Ochagavía. Piscina fluvial.

 

En Ochagavía se encuentra el Centro de Interpretación de la Naturaleza, cuyo contenido se centra en la Selva de Irati y en elementos etnológicos de la vida del valle.

Ochagavía. Exposiciones permanentes en el CIN.

La estación de esquí de Abodi pertenece a la Junta del Valle y en ellas se organizan campañas escolares para el aprendizaje de este deporte en común acuerdo de los ayuntamientos de Isaba (Valle de Roncal), Ochagavía (Valle de Salazar) y el Instituto Navarro de Deporte y Juventud (Gobierno de Navarra)


Abodi. Sede del Centro de Esquí Nórdico.                                        Abodi. Niños aprendiendo a esquiar.

Respecto a los servicios privados el Valle de Salazar dispone de una amplia gama de pequeñas empresas para la atención de las necesidades del valle y de los visitantes. Estas empresas se ubican en los núcleos más poblados. Así, Ochagavía alberga más del 50% de estas empresas. Le siguen con valores en menor escala Ezcároz y Jaurrieta.

 

 

Las actividades que sobresalen son dos: el comercio y el turismo. El primero lo componen pequeñas tiendas o establecimientos de gestión familiar, básicamente de alimentación o actividades similares.

 

 

Ezcároz. Comercios.

 

 

El turismo viene tomando una importancia singular. La creación de pequeñas estructuras hoteleras, casas rurales y campings ha sido palpable.

 

 

 

 

 

Es uno de los sectores económicos que más fuerza está teniendo en los últimos años. La aparición de grupos dinamizadores turístico-deportivos, la creación de senderos y circuitos de esquí nórdico y otras infraestructuras paisajísticas conllevan tránsitos y estancias  turísticas, deportivas o de disfrute de la naturaleza que están incidiendo en la economía del valle, ya que potencian la actividad hostelera, comercial, artesanal y de otros servicios que, a su vez, proporcionan una salida a las producciones tradicionales de este valle pirenaico.

 Ochagavía. Hostal y casa rural.
 

 

 

Los pequeños pueblos del S disponen de muy pocos servicios privados. El comercio les llega mediante la venta ambulante que pasa por los poblados diariamente (pan, frutas, verduras, carne, pescado, etc.) o periódicamente (ropa, calzado, etc.). La facilidad de acceso a Pamplona hace que muchos suministros se realicen en los centros comerciales de la capital.

 

Iciz. El panadero.

 

 

Los servicios turísticos en estos poblados suelen reducirse a alguna casa rural. Solamente en Uscarrés hay un pequeño hostal tipo rural. Sí hay en los poblados sociedades gastronómicas en las que se prestan a los vecinos servicios de manutención y bebidas, más con carácter de ocio que de profesional.


Oronz.Albergue                                                                              Uscarrés. Hostal.

En general, al igual que la Zona Pirineo, en el valle  de Salazar  se observa la destacada preponderancia de este sector terciario en la ocupación y en la economía salacenca.

 

La vivienda en el Valle de Salazar

Un último parámetro para entender las transformaciones sociales del Valle de Salazar en los últimos años es el uso de la vivienda.  En líneas generales sus parámetros indican una situación muy similar al conjunto de la Zona Pirineo, es decir, un uso de esta como vivienda principal en torno al sesenta y tres por ciento de ellas.

 

Pero, atendiendo a los datos  adjuntos se observa una diferencia entre ambos universos. En el Valle de Salazar, en el periodo 1991-2022, el porcentaje de uso de las viviendas principales es a la baja (de 66,1% en 1991 a a 56,1% en 2022), mientras que el número de viviendas se ha incrementado sensiblemente (en el mismo periodo un 26,1%).

 

 

Y aquí radica la contradicción surgida  en el Valle de Salazar,  y en otros valles, en estos procesos de cambios sociales experimentados en las últimas décadas. La tendencia a restaurar las casas antiguas y a construir nuevas viviendas es evidente por el incremento de estas en el censo. Sin embargo, en la evolución poblacional se da un descenso importante, como se vio anteriormente. Entonces, ¿para qué se habilitan más viviendas?

 

 

La respuesta  es la misma que se repite en la Zona Pirineo. Muchas casas son viviendas secundarias para ocuparlas en tiempos de vacaciones, fines de semana o en temporadas (primavera-otoño) climatológicamente buenas o para dedicarlas al turismo (casas y hoteles rurales, albergues, etc.)  Esto es evidente visitando estos pueblos un día entre semana y en un fin de semana, o visitarlos en invierno y en verano.

 

 

Igal. Casa de vivienda secundaria. Las protecciones en puertas y ventanas para evitar los efectos de la lluvia y la nieve son un indicio muy común en estas viviendas mientras no se ocupan.

 

 

 

 

Los Indicadores de la Población del Valle de Salazar

Otros datos poblacionales ayudan a entender la realidad del Valle de Salazar. Un primer dato es que la población parece incrementarse, tanto en el valle, como  en la Zona Pirineo, con un crecimiento poblacional interanual 2023-25 de 1,2% y 1,4% respectivamente. Al menos en estos dos años la población global del valle se incrementó, aunque sea mínimamente.

 Los parámetros relativos al sexo de la población siguen la tendencia de la zona, pero incrementada. Población 14,3 hombres por cada diez mujeres en el Valle de Salazar y 11,4 en la Zona Pirineo

 La media de edad es del Salazar (54,5 años) es muy superior a la de la Zona Pirineo. Es muy escasa la representación de lniños y niñas dentro de la población del valle (6,4%), inferior a la de la Zona Pirineo. Y, por el contrario, es mayo la representación de las personas ancianas en la población del valle que en la zona Pirineo

 La población extranjera tiene muy poca incidencia en el valle, incidencia que es mayor en la zona Pirineo. Es fácil entender que un territorio deprimido poblacionalmente, como  es el Valle de Salazar, no pueda convertirse en polo de atracción de población foránea.

 

Gallués. Laborando en el huerto y de paseo.
 

La pirámide de población del Valle de Salazar que proporcionan los datos de este mismo padrón es elocuente y expresa con claridad la situación poblacional del valle.

 Dentro de la situación general de la Zona Pirineo que se caracteriza por una pirámide con mayor amplitud en los tramos centrales y menor en la base, en la del Valle Salazar se detectan las mismas características, con alguna connotación de interés.

 
En la base se aprecia una ligera recuperación
en la banda. Aparece algún punto positivo, pero totalmente insignificante en el desarrollo poblacional. Las bandas por encima de los 50 años son más amplias y aglutinan los mayores grupos de edad poblacional.

 No existe correlación entre las bandas de hombres y mujeres, siendo más amplias las de aquellos, con la excepción de los tramos de mayor edad. En el Valle de Salazar las personas de mayor edad y más longevas son mujeres.

 

 

En conclusión, la población del Valle de Salazar se caracteriza por ser muy envejecida, muy desestructurada en la relación de mayores-jóvenes y de hombres-mujeres y prácticamente sin capacidad de regeneración propia.

Ochagavía. Niños jugando a pelota

 

 

Esta situación es la que tiene preocupada a la población residente en el valle. Cuando se le preguntó  a persona mayor del valle por esta situación, su respuesta fue:


Valle de Salazar. Personas mayores en diversas ocupaciones.

  "... La gente de estos pueblos, sobre todo los de aquí abajo, (se refiere a los de la zona meridional del valle (ella era de Güesa), ya hace años que se está marchando a Pamplona y nos estamos quedando sólo los mayores. Estos pueblos tienen muy poco futuro. Mis hijos me dicen que vayamos a Pamplona a pasar el invierno, porque aquí hace mucho frío. De momento estamos bien aquí. Además, los fines de semana veo a los hijos y nietos y con eso me conformo..." No se puede expresar mejor la realidad del Valle de Salazar.

 
Ochagavía. Joven familia salacenca.               Igal. Tendiendo la ropa

 

Hacia el futuro...

La Agenda Local 21 del Valle de Salazar es un plan estratégico de desarrollo sostenible diseñado para equilibrar el crecimiento económico, el bienestar social y la conservación ambiental de los municipios del valle.

El documento base del proyecto, titulado "En tus manos está: Plan de Desarrollo Sostenible para el Valle de Salazar y Navascués", se estructuró a partir de auditorías ambientales y procesos participativos con los vecinos.

 

Objetivos y Áreas de Acción:

Sostenibilidad Ambiental: Protección del entorno natural (especialmente la zona de la Selva de Irati), gestión de residuos, y eficiencia energética.

Desarrollo Socioeconómico: Fomento del turismo sostenible, apoyo a la ganadería local, y revitalización de los servicios básicos para fijar población en el medio rural.

Participación Ciudadana: Involucración de los ayuntamientos, la Junta del Valle, y los habitantes en la toma de decisiones.

Agenda 21 del Valle de Salazar y de Navascués.

 

La Agenda 20-30 del Valle de Salazar y de Navascués es el Plan de Acción Local de sostenibilidad. Adaptada de las directrices de Navarra, esta estrategia establece un marco de desarrollo a largo plazo basado en la transición ecológica, la economía circular y la cohesión social adaptado a las características de esta comarca pirenaica.

Objetivos estratégicos:

El documento técnico, coordinado con las Juntas de Valle y los Ayuntamientos, se estructura en torno a metas de desarrollo sostenible:

Fijación de población y vivienda: Promover políticas que faciliten el asentamiento de habitantes frenando el despilfarro demográfico.

Economía verde y sector forestal: Fomentar un aprovechamiento sostenible de los recursos naturales, poniendo en valor la riqueza silvícola, la ganadería y un turismo rural respetuoso con el entorno.

Protección del patrimonio y el territorio: Mitigar el impacto del cambio climático y preservar los ecosistemas únicos que rodean a los Valles

 Agenda 20-30 del Valle de Salazar y de Navascués