VALLE DE RONCAL

El paisaje humano del Valle de Roncal.

INDICE
 

Desde la Edad Media.

Los Pactos de los Roncaleses.

Los caminos históricos del Valle de Roncal.

Los desolados medievales del Valle de Roncal.

Poblados y municipios del Valle de Roncal.

Las Iglesias.-

Ermitas de interés en el Valle de Roncal.

A las ermitas en romería.

Las  Casas.-

Algunas dotaciones  en el Valle de Roncal.

Particularidades en los pueblos del Valle de Roncal

El paisaje humano del Valle de Roncal puede recomponerse a través de retazos históricos documentados osimplemente depositados en la memoria popular del valle, así como en las huellas que el hombre ha ido dejando en el valle desde los tiempos ancestrales hasta nuestros días. La cultura megalítica y de la Edad del Hierro la dejamos para el apartado 3, relativo al Paisaje Prehistórico.

En el Valle de Roncal no se han hallado restos importantes de la romanización, ni de la cultura musulmana, por lo que iniciaremos este apartado en la Edad Media.

Desde la Edad Media

La Batalla de Olast.

 La batalla de Olast (Ollate), término del Almiradío de Navascués, compone una de las leyendas iniciales del Valle de Roncal. Cuenta que, en la retirada tras la derrota de la batalla de Poitiers, lo que quedaba del ejército de Abd-al Rahman-el-Gafequi se enfrentó a las fuerzas del Valle del Roncal entre Burgui y Leyre, en el paraje conocido por Olast y como Ollate (término municipal de Navascués). Se cuenta que el enfrentamiento culminó en el puente de Yesa, hoy parcialmente destruido y conocido como el Puente de los Roncaleses, donde una guerrera roncalesa le cortó la cabeza a Abderramán.

La batalla de Olast en el Ayuntamiento de Urzainqui

La muerte del caudillo árabe Abderramán en esta batalla parece ser que es lo que se rememora en el escudo del valle y en los de sus pueblos, con la figura de una cabeza cuya silueta es de tipología árabe sobre un puente. Esto quiere decir que a lo largo de los siglos este acontecimiento ha permanecido en la memoria de este valle como un elemento identificativo del mismo.

 

Escudos del Valle de Roncal: actual y de 1733 en Isaba

 

 

En el S. XIX, el escritor, historiador y poeta navarro Hermilio Olóriz escribió El Romancero, compuesto por tres poemas dedicados a la batalla de Roncesvalles, Olast y  Pamplona. En el mismo periodo el pintor Alejandro Ferrant pintó un cuadro de esta batalla sobre uno de los ventanales del Salón del Trono del Palacio de Navarra. En la sala de plenos del ayuntamiento de Urzainqui está expuesto un cuadro réplica de este último.

Detalle del cuadro de la Batalla de Olast,

 

 


Yesa. El Puente de los Roncaleses. Al fondo sobre la colina  el poblado de Yesa

 

LA CUEVA DEL MORO en la Foz de Burgui. 
Municipio de Burgui. Coordenadas ETRS-89: 662 840 : 4 730 759

 En la Foz de Burgui, (en el Km. 13,5 de la carretera NA-137), junto a la cuneta de la carretera, un pequeño hueco en la roca acoge una piedra tallada y policromada que representa la cabeza de un rey moro. Antes de volar con dinamita la roca para el trazado actual de la carretera, existía una pequeña cueva oscura en la que el artista local Vicente Lacasia talló la efigie de Abderramán, sólo cabeza y torso de alrededor de metro y medio de altura, en un bloque de piedra blanqueada con cal. Pintó con grandes trazos su rostro y su barba y en rojo carmesí la sangre que manaba del cuello degollado del califa de Córdoba. Se recordaba de esta manera a quien pasara por ahí que el jefe musulmán había sido pasado a cuchillo por una mujer roncalesa en Yesa tras haber sido derrotado en la batalla de Ollate. Por eso, hoy día la cabeza del califa degollada sobre un puente se exhibe en el escudo del Valle de Roncal.

 

Colectivo cultural La Kukula, Burgui.
20 de agosto de 2020

https://es-la.facebook.com

 

 

El MONASTERIO de Burdaspal.
Municipio de Burgui. Coordenadas ETRS-89: 665 551 : 4 733 995

 En el S. IX,  diez años después de su viaje por estas tierras, San Eulogio de Córdoba, envió una carta a Willesindo, obispo de Pamplona, en la que le hace una relación de los lugares visitados. Entre ellos menciona los monasterios de San Martín en Roncal y el de Burdaspal en Burgui.

 De algunos monasterios mencionados por S. Eulogio, no quedan vestigios. No así del de Burdaspal. Estos restos se sitúan en el interior de unas praderas en la margen izquierda del río Esca, entre Burgui y Roncal. Un panel informativo junto a las ruinas ayuda al conocimiento del lugar en lo que al monasterio se refiere y también al Camino de Santiago como ruta alternativa que fue allá por los siglos XV y XVI.. Aunque sus restos están totalmente cubiertos por la vegetación, aAdentrándose por algún pequeño abierto lateral es posible observar  pequeños tramos de la base del muro del monasterio.


Burdaspal. Restos de muros del monasterio y panel informativoo.

 El Monasterio de Burdaspal.

 "Acogió al monasterio benedictino de Urdaspal, que fue visitado a mediados del siglo IX por San Eulogio de Córdoba cuando era abad Dadilano, al que menciona en la carta que escribió a Guillesindo, obispo de Pamplona. Tuvo San Eulogio “ocasión de admirar el espíritu de humildad y obediencia que animaba a los monjes y también su cultura literaria”, según escribe Lacarra.

 Todo hace indicar que el monasterio no debía de ser muy grande. Presumiblemente estaba formado por un pequeño grupo de monjes y por algunas familias de criados encargadas del ganado y de las labores agrícolas. Poseían los monjes algún cubilar para el ganado, un molino, huerta y árboles frutales, incluso algo de viña que les servía para elaborar vino.

 
Burdaspal. Restos del monasterio.

Conviene tener en cuenta que en aquella época la localidad de Burgui era tan sólo uno de los pequeños núcleos de población (Burgui, Segarra, Uli, Urgue, y Cortes) que hoy quedarían integrados dentro de su actual término municipal. El monasterio se encargaba de cobrar los diezmos, primicias y oblaciones de las iglesias que había en estas cinco poblaciones.

 El rey Sancho Ramírez hizo donación de este monasterio el 28 de enero de 1085 al de San Salvador de Leyre, por cuya cesión, después de extinguido y arruinado, se convirtió el lugar en señorío particular".

Fernando Hualde
(http://despobladosnavarra.blogspot.com.es/2009/11/burdaspal.html)


Burdaspal. Restos de muro del monasterio

 

La  Junta del Valle de Roncal,

 Esta junta, con la consideración de "valle", constituía ya en el siglo XI uno de los distritos o "tenencias" del reino pamplonés, encomendado sucesivamente a diversos señores del reino. Sin embargo, constan tempranamente (1098) comparecencias y actuaciones solidarias de los vecinos del valle, encuadrados sin duda en un “concilium”.


Junta del Valle de Roncal  en la primera mitad del S. XX. (Foto: José Roldán Bidaburu. www.Euskomedia.org. aunamendi)

 El 15 de junio de 1345, al tercer día de la Trinidad, se reunieron en Urzainqui un número aproximado de 50 representantes de todas las villas y firmaron el denominado Contrato de la Unión y Régimen de los Panificados, algo así como las primeras ordenanzas del valle, o los primeros acuerdos escritos de convivencia, que trataban de que la ganadería y la agricultura convivieran de forma equilibrada, la primera como actividad principal de todos los vecinos, y la segunda derivada de la necesidad de alimentarse.

 Este es el primer documento que revela la existencia de una mancomunidad o "unibersidad" en Roncal. De acuerdo al texto, ya con anterioridad se reunían los representantes de todas las villas roncalesas en junta general de forma habitual, y con periodicidad anual, para tratar en común los problemas que afectaban al valle. Es decir, aunque de una manera mucho más rudimentaria que la que hoy conocemos, ya entonces existía una Junta del Valle de Roncal.

En el Archivo de la Junta del Valle se conserva una copia de 1582, la cual se hizo por encargo de la villa de Isaba. De la lectura de este encargo se deduce que el documento original se conservaba en el Archivo del Valle, que estaba en la iglesia de esa misma villa. Este hecho sostiene la hipótesis del historiador Florencio Idoate de que el Contrato de la Unión hay que situarlo en 1435, y no en 1345, ya que si hubiera sido en esta fecha, lo más probable es que hubiera desaparecido en el incendio que en 1427 padeció este archivo y en que se quemaron todos sus documentos. Pudo  haberse dado un baile de números en alguna de las copias.

 J. Yanguas y Miranda aporta en su diccionario este dato histórico  

Los pueblos de la comunidad no siempre mantuvieron buenas relaciones. Son conocidos los pleitos de1568 y 1581 de todos contra Urzainqui por cuestión de delimitación y disfrute de hierbas. La villa de Isaba compró en 1665 al rey la separación administrativa respecto del resto del valle, alegando sus necesidades fronterizas y el descenso poblacional sufrido en el pueblo, que achacaba a la unión. Las otras seis villas reaccionaron de inmediato y lograron que esta separación de Isaba se anulase

Este asunto continuaría palpitando hasta el siglo XIX, entre 1856 y 1862, en el que sucedió el último gran pleito de la historia roncalesa, cuando particulares de Isaba y de Vidángoz solicitaron que se declarara a su favor el derecho de libre y exclusiva propiedad de las tierras que ellos mismos poseían en tales términos, librándolas de la servidumbre de pastos a que pudieran estar sometidas. El asunto se sometió ya a la justicia común española y por sucesivas sentencias (de 1857, 1860 y 1862) se dispuso la subsistencia de las servidumbres y por tanto la de la Unión.


Roncal. Casa de la Junta y escudo de la fachada.

En la actualidad la Junta del Valle de Roncal la configuran 21 miembros, tres por cada uno de los pueblos. Los ayuntamientos eligen a tres miembros de la corporación (el alcalde y dos más) para representar al ayuntamiento en la Junta del Valle. Además de ejercer sus funciones tradicionales sobre montes, pastos y hierbas, hoy día también asume funciones de otros servicios generales para el valle, como medio ambiente, gestión de residuos, turismo, agricultura, etc.

Ocupa el cargo de presidente el alcalde de la localidad en la que se celebra la Junta, que generalmente suele ser Roncal por ser en esta villa donde tiene su sede. Excepto en julio y en septiembre, que celebran sus Juntas en Isaba y en Urzainqui respectivamente. De ahí que la persona que ostenta el cargo de alcalde de Roncal, es considerado a su vez presidente de la Junta del Valle de Roncal.

Roncal. Sesión en la casa de la Junta General del Valle de Salazar

 

Los Pactos de los Roncaleses y la era moderna.

Los pueblos del Valle de Roncal, dependientes de la ganadería, tenían  desde antiguo continuos conflictos con los pueblos y valles vecinos por el uso de los pastizales, especialmente los de alta montaña de sus territorios. Los roncaleses   siempre fueron dados a acordar pactos que mantuvieran la paz con sus vecinos. Así, han tenido, tienen y rememoran tres pactos históricos: El tributo de las tres vacas con los de Baretous (Francia), el pacto de Puyeta con los vecinos del valle de Ansó y el de Zaltungorri con los salacencos. La Junta del Valle de Roncal es la que actúa en todos ellos.

El tributo de las tres vacas

Es una fiesta muy popularizada y promovida turísticamente, que concentra gran cantidad de personas del entorno de estos valles y allegados desde lugares distantes

El origen de esta ceremonia, se desarrolla ininterrumpidamente cada trece de Julio, desde  la segunda mitad del s. XIV. Los documentos hablan de hechos acaecidos con anterioridad en dos versiones. Uno, con tintes de leyenda, establece como origen de la confrontación una pelea entre dos vecinos de ambos valles. De ella se derivaron continuas escaramuzas que se prolongaron durante cierto tiempo.


La Piedra de San Martín                               Encuentro de los representantes roncaleses y bearneses (Baretous)

.Pero parece más verosímil la versión que habla de continuos enfrentamientos entre ambos valles por el derecho de pastos y fuentes de los montes colindantes. Todas finalizaron con el Pacto de la Concordia de 1375, que cada año se rememora en el Collado de Erlanz, donde se ubica la Piedra de San Martín. El documento más antiguo que se conserva de este hecho es el acta del mismo del año 1612, expuesto hasta hace poco tiempo en la Casa de la Memoria de Isaba.

El acto consiste en una sencilla ceremonia en la que se reúnen los alcaldes de los pueblos de los valles de Baretous, con la banda nacional francesa y  los miembros de la Junta del Valle de Roncal, con sus trajes tradicionales roncaleses. Asisten como testigos representantes del Gobierno de Francia,de Navarra y el alcalde de Ansó.


Las vacas preparadas para la selección

Se colocan todos alrededor del mojón de la Piedra de San Martín. Preside el alcalde de Isaba, que pregunta por tres veces a los Baretoneses, su disposición a pagar el tributo de las tres vacas, "del mismo dentaje, pelaje y cornaje". los alcaldes franceses contestan afirmativamente.

Un alcalde de Baretous coloca su mano derecha sobre el mojón y los roncaleses y los franceses superponen alternativamente sus manos sobre la primera. El alcalde de Isaba coloca la suya sobre todas las demás y pronuncia las palabras rituales pax avant, repetidas por los franceses. Así tres veces.


Pax avant...                                                                                                              El veterinario examinando las reses

Nombran a los cuatro guardas de la facería de Erlanz y Leja, sujetas al pacto, y a continuación el veterinario de Isaba selecciona entre un rebaño de vacas francesas tres ejemplares, de dos años, que los roncaleses aceptan, entregando un recibo de las vacas .


Los guardas jurando su cargo

Acompañan a estos actos la celebración de una misa, alternando cada año en francés y castellano, música típica de los valles, venta de productos del lugar y otras manifestaciones festivas más. Finaliza la fiesta con una comida popular compartida por ambos valles.

 

La Junta de San Miguel de Puyeta.

 La Ermita de Nuestra Señora de Puyeta, en las proximidades del alto del Puerto de Matamachos, término de Ansó, muy próximo a la muga con Garde, es el escenario del encuentro anual de la Junta de San Miguel, una tradición recuperada recientemente que rememora el pacto de Puyeta, una sencilla fórmula para resolver los conflictos entre los dos valles.

Este encuentro entre Roncal y Ansó  se recuperó oficialmente en 2008, y en 2009 se firmó el ‘Manifiesto de Puyeta’, con el compromiso de autoridades de recuperar las reuniones entre valles. Esta junta se celebraba a finales de septiembre, en torno a  la festividad de San Miguel. De ésta se conserva en el archivo de la Junta del Valle de Roncal un acta de 1612. Parece que desapareció en el siglo XVII.


Ermita de Puyeta.                                                                                   Llegada de los roncaleses.

 A la junta asisten miembros de la  del Valle de Roncal y las autoridades de Ansó. Los asuntos que se tratan están relacionados con problemas que surgen en torno a las mugas de los términos u otros similares y temas que sugieren la colaboración de ambos valles para el establecimiento y mejora de infraestructuras (carreteras, caminos, etc.) y servicios (transporte, turismos, etc.).


Saludo del alcalde de Ansó                Bienvenida a los roncaleses.

El Manifiesto de Puyeta es el ejemplo del talante de buena vecindad de ambos valles:

En la ermita y paraje de Puyeta, reunidos con fecha (…) las autoridades y vecinos de los valles de Ansó (Huesca) y de Roncal (Navarra).

Hubo un tiempo, siglos atrás, no sabemos hasta cuando, en el que ansotanos y roncaleses nos reuníamos una vez al año en esta ermita y paraje de Puyeta, y lo hacíamos en el mes de septiembre, el día de San Miguel. Aquí se reunían las autoridades de ambos valles para escucharse, para dialogar, para compartir problemas, y para buscar soluciones a los mismos. A aquel acto se le llamaba Junta de Puyeta, o Junta de San Miguel. Era la fuerza del diálogo. Era con la palabra como solucionábamos cada problema que surgían. Eran pactos de hermanos, hermanos de sangre, pues era el Pirineo quien corría por nuestras venas.

            Nos unía entonces una misma lengua vascongada; nos unían entonces –y nos unen ahora- unos mismos montes; nos unían los caminos y quienes a ellos les daban vida; nos unían… y nos siguen uniendo… el vuelo del águila, el tránsito de las ovejas, los destinos almadieros, la faja y el calzón, el oso, y sobre todo una rica y extensa historia que desde el siglo VIII nos ha visto caminar juntos en muchas ocasiones. A nadie se le escapa que de la proximidad nace el roce, y que por ello nuestra vecindad es también una historia de pleitos; el uso de los pastos, de las fuentes, los prendamientos de ganado… eran motivos de tensión entre nosotros. En esto somos iguales a cualquier lugar del mundo.

Los representantes ansotanos

Inicialmente fuimos fundadores de un mismo reino y de una monarquía, lo que posteriormente fue el Reino de Navarra; posteriormente el devenir de la historia, siempre caprichoso, quiso que pese a nuestra vecindad perteneciésemos a reinos diferentes, con castillos y tropas enfrentadas.

            Pero lo que tampoco se le escapa a nadie es que unos y otros, ajenos en muchas ocasiones a esas tiranteces, hemos convivido juntos en un mismo espacio, nos hemos unido cuando el enemigo invasor nos acosaba; y hoy es el día en el que nuestra sangre está entremezclada: los apellidos, los nombres de las casas, los topónimos… son un recuerdo permanente de esa realidad.


Los representantes de la Junta del Valle de Roncal.

            Es por ello que hoy, como hacían antaño nuestros antepasados, queremos reeditar esta reunión anual, aquí, muy cerca de donde se unen nuestros valles, ante la Virgen de Puyeta.

            Los nuevos tiempos van marcando la desaparición de aquellos problemas de antaño, pero los compensan con la aparición de situaciones nuevas, con problemas comunes, a los que razones tácticas, y sobre todo de sangre, nos invitan a unirnos, a valorarlos juntos, a comentarlos juntos, a buscar juntos una solución, porque nuestros pueblos y nuestros valles demográficamente están heridos, compartimos un mismo panorama desolador, y juntos tenemos que hacerle frente.

Puyeta. Símbolos ansotanos.

 

            Y desde la toma de conciencia de esta triste realidad que tenemos delante, queremos a la vez proclamar que durante siglos hemos demostrado una y otra vez que somos capaces no sólo de afrontar cuantos problemas se nos han puesto delante, sino de superarlos siempre con éxito. Y esta vez no va a ser la excepción.

Puyeta. Pendón roncalés.

            Desde Puyeta, ansotanos y roncaleses, unidos en el recuerdo a Miguel Grima, nos sentimos comprometidos a no reconocer, nunca, otra arma que no sea la palabra. El valor de esta es sagrado en el Pirineo, con ella hemos sellado siempre nuestros pactos, con ella hemos solucionado siempre nuestros problemas. Que nunca más volvamos a sufrir las consecuencias de haber prescindido de la palabra.

   A ello nos comprometemos las autoridades de ambos valles, en esta ermita de Puyeta; igual que nos comprometemos a reunirnos aquí, año tras año, a partir de este.

            Así sea.
 


Puyeta. La Junta en plena sesión

 

La Junta de Zaltungorri  o Bakulekua.

 La celebraban las juntas del Valle de Roncal y de Salazar. Tenía lugar el 30 de junio en término de Vidángoz, en el paraje de Zaltungorri, junto a la muga con el valle de Salazar en el Alto de Igal, y de ella se conserva un acta de 1617. En 2003 se recuperó la celebración, realizándose desde entonces una vez al año, sin fecha fija, alternando las reuniones en los salones de plenos de las casas del valle, en Ezcároz y en Roncal. Desde 2006 no se ha celebrado.


Zaltungorri. Paisaje desde el alto de Igal. En el fondo el poblado de Igal (Salazar).

           

La Brujería.

La persecución de la brujería desde el S. XVI fue otro acontecimiento a destacar en la historia del Valle de Roncal, al igual que en otros lugares de Navarra, sobre todo, en la montaña.
De hecho, las tres primeras brujas en Navarra que fueron quemadas lo fueron en Isaba. En el año 1569 la audiencia episcopal de Pamplona inició un proceso contra varios vecinos de Burgui, en concreto contra un sacerdote, una abuela, su hija y su nieta acusados de brujería por los propios vecinos. Tras el juicio finalizado con el "reniego a la brujería", el tribunal fue benévolo en este caso, condenando al sacerdote a  no comunicarse de día ni de noche con las personas contenidas en la acusación, y se le condena al pago de las costas solamente, quedando en la cárcel en tanto no diese fianzas.  A las tres mujeres las  condenó a que no comunicarse de noche con sus acusadores y  a pagar las costas del juicio.

 

Burgui. Eguzkilore. Flor mitológica del sol que protege, entre otras cosas, de la brujería.

 

 

Asiento en las Cortes del Reino de Navarra

Otro asunto que durante los siglos XVII y XVIII ocupó  al Valle de Roncal fue la  presencia de un representante del valle  en las Cortes del Reino de Navarra. En 1607 los representantes del Valle del Roncal reclamaron un asiento en las cortes y les fue denegado alegando que eran villas con escasa población y riqueza y con costumbres inadecuadas en vestimenta y lengua  para tal representación.

Urnas de votación de las Cortes de Navarra. (Imagen de 1916 hecha por Adolf Mas i Ginestá. Wikipedia).

"...no hay personas de partes y de buen hábito, para que puedan venir a hallarse en las Cortes, porque todos los vecinos de las dichas villas, sin exceptuar ninguno, andan vestidos de ‘roncal’ y sin capa y con abarcas. Y que este es un hábito muy indecente y sería cosa indigna, que personas con tal hábito tuviesen asiento en Cortes". Aunque la razón de fondo debía estar en el temor a que  el resto de valles solicitarían la misma representación. (Pablo Orduna Portús Participación de las elites en las instituciones del Reino de Navarra (ss. XVI-XVIII). Tiempos Modernos: Revista Electrónica de Historia Moderna. Vol. 6, Núm. 18 2009).

Durante los siglos XVII-XIX, el Valle de Roncal, al igual que sus valles vecinos, se vio envuelto en las sucesivas guerras de la época que se desarrollaron por estos lugares (30 años, Sucesión, Convención, Independencia y Carlistas). En todas ellas  su actividad se centró en el control y defensa de la línea fronteriza, padeciendo los desastres propios de de las guerras: muertes, destrucción, incendios, saqueos, etc.

En la actualidad la Junta del Valle de Roncal la configuran 21 miembros, tres por cada uno de los pueblos. Los ayuntamientos eligen a tres miembros de la corporación (el alcalde y dos más) para representar al ayuntamiento en la Junta del Valle. Además de ejercer sus funciones tradicionales sobre montes, pastos y hierbas, hoy día también asume funciones de otros servicios generales para el valle, como medio ambiente, gestión de residuos, turismo, agricultura, etc.

Ocupa el cargo de presidente el alcalde de la localidad en la que se celebra la Junta, que generalmente suele ser Roncal por ser en esta villa donde tiene su sede. Excepto en julio y en septiembre, que celebran sus Juntas en Isaba y en Urzainqui respectivamente. De ahí que la persona que ostenta el cargo de alcalde de Roncal, es considerado a su vez presidente de la Junta del Valle de Roncal.

 

 

 

Los caminos históricos del Valle de Roncal.-

El Valle de Roncal ha trazado a lo largo de la historia viejos caminos que daban acceso, salida y recorrido por el valle para el constante ir y venir de sus gentes. Muchos y variados eran estos caminos, algunos de los cuales aún se mantienen convertidos en senderos Son históricos dos caminos: el Camino Real y Ardibidegainea (el Camino de los Contrabandistas o de las Golondrinas). Ambos caminos se encuentran balizados.

El Camino Real roncalés

 Desde antiguo Navarra siempre ha dispuesto de una extensa red de caminos para la comunicación interna y externa del Reino. Aquellas vías que comunicaban con los territorios periféricos recibían el nombre de Camino Real. El Valle de Roncal tenía un camino real troncal que que enlazaba con Aragón y con Francia. Este camino penetraba en el valle a través de  la foz de Burgui y llegaba a este pueblo por el puente medieval.
 

El trazado de los caminos no seguía el cauce de los ríos, como las carreteras actuales, sino que seguían el curso de los ríos elevados por las laderas y cerros de los montes para salvar distancias mayores y pasos dificultosos. Hoy día estos caminos se encuentran balizados como Camino Real por todo el valle

 
Burgui. Puente Medieval

El camino discurría al N paralelo al río Esca, cruzaba el puente del Paso de la Bochuela para llegar a Roncal y de aquí a Isaba, desde donde se bifurcaba por un lado hacia Belabarce y por otro hacia Belagua, cruzando los puentes medievales ubicados en la atea de Belagua, para llegar a este paraje. De Belagua ascendia por la ermita de la Virgen de Arrako al collado de Arrakogoiti, a través del que pasaba a  territorio francés.

 

Este camino troncal tenía sus ramificaciones.  Así, de Burgui un ramal llevaba a Vidángoz siguiendo el curso del río Biniés, otro de Roncal a Garde por Navarzato y otro de Isaba a Uztárroz por el curso del río de su nombre.

 
El puente de La Bochuela.                                                           Puente romano en la foz de Belagua

Es posible que este trazado correspondiera a la vía romana que desde el Paso de Somport se dirigía al W, hacia el Cantábrico,  y también con la del antiguo Camino de Santiago, uno de cuyos accesos a la península era por este valle.

 

El camino Ardibidegainea, Camino de los contrabandistas o Camino de las golondrinas.

 Estas denominaciones del camino se deben a los distintos usos que ha tenido a lo largo de la historia: ruta de pastores de alta montaña, ruta de  contrabandistas y ruta de emigración a los valles vecinos de Francia. El apelativo de golondrinas se debe a las mujeres salacencas, roncalesas y ansotanas que, vestidas de negro, emigraban durante la segunda mitad del S. XIX y primeras décadas del S. XX en invierno a Maule (Francia) para trabajar en las fábricas de alpargatas y regresaban en primavera.

 

El collado de Arrakogoiti entre Lakartxela y Bimbalet.
 


Trayecto de Ardibidegainea. Isaba-Larrondo

La ruta roncalesa que sigue este camino parte de Isaba, asciende al N por lo alto de una estribación que desciende desde Larrondo. Alcanza el alto de Ardibidegainea, ladea por el W las cumbres de Arrartea, Armotoa y Zetegieta y por el E las de Martiaberroa y Mintxaiturria, para alcanzar los pastizales de Adazidoia. desde los que asciende a Larrondo, continua  bajo las cumbres de Lakartxela y Bambilet hasta alcanzar el collado de Arrakogoiti, al SW de Lákora, en la frontera interestatal con Francia, para descender al poblado francés de Santa Engracia.

Adazidoia. Pastizal.
 


Trayecto de Ardibidegainea. Larrondo-Arrakogoiti

 

 

Los desolados medievales del Valle de Roncal.

El poblado de Burgui

La A finales de la Alta Edad Media e inicios de la Baja Edad Media (S. X y XI)  la localidad de Burgui era tan sólo uno de los pequeños núcleos de población. Otros eran Segarra, Uli, Urgue, y Cortes, ubicados en su actual término municipal. Se desconoce la ubicación de los lugares donde estuvieron enclavados. Sólo tenemos conocimiento de que estaban dentro del actual término municipal de Burgui, en el valle del Roncal.


Burgui. Entorno del poblado donde se ubicarían los desolados medievales. Remarcado a la izquierda la ubicación del antiguo castillo

La proximidad del reino de Aragón y sus continuas trifulcas fronterizas, así como la orografía del terreno, provocaron que, como sucedió en el vecino Navascués y otros lugares de Navarra, estas pequeños núcleos poblacionales se agruparan por razones de seguridad en lugares donde la orografía facilitase su defensa. En este caso se agruparon todos en torno a la villa de Burgui, reforzándola convenientemente para esta nueva situación, incluyendo un castillo, ubicado sobre el promontorio de La Kukula, desde el que se domina el poblado.


Burgui. SE del poblado con fuertes defensas naturales.                       Burgui. Núcleo del poblado con el castillo sobre el mismo.

 

 

El Señorío de Burdaspal..


Burdaspal. Ubicación del caserío y del monasterio

Desde el S. XVI, Burdaspal estaba calificado como  un señorío, con palacio de cabo de armería. En el año 1802 todavía se mantenía como señorío. Finalmente acabó convirtiéndose en un caserío que quedó despoblado durante el S. XIX.


Burdaspal. Restos de la portada del caserío

Después de su periodo como monasterio, sobre sus propias ruinas se levantó una iglesia dedicada a San Salvador. A mediados del siglo XIX esta iglesia estaba en ruinas.


Burdaspal. Restos del interior del caserío

Y del monasterio solamente había algunos vestigios, que hoy día se hallan inmersos en una tupida vegetación de espinos, gorrillones, zarzas, bojes y otros más que impiden su visibilidad.


Burdaspal. Restos del caserío sumidos en la vegetación.

 

 

Nabarzato.

En el término municipal de Roncal, en el paraje de  Nabarzato, se encuentra la hoy solitaria ermita de San Sebastián, patrono de este desaparecido poblado, deshabitado desde el S. XII. No figura en los censos medievales, debiendo despoblarse en el siglo XII, aunque en 1553 había un fuego, en 1880 se le cita como caserío.


Ronca
l Nabarzato. Ermita de San Sebastián. Portada y fachada S.

 

La ermita es de planta rectangular y ábside semicircular La cubierta de la nave es de medio cañón y se sostiene con vigas y techo de madera pero deja ver los cuatro arcos fajones de medio punto cortados bajo el techo. El ábside conserva la bóveda de horno.


Roncal Nabarzato. Ermita de San Sebastián. Interior.


NabarzatoAntiguo panel referenciado al desaparecido retablo.

 

.La portada de acceso es un arco de medio punto, abocinado con tres arquivoltas La talla del santo es de tipo renacentista que anteriormente estaría en un retablo ya desaparecido, tal como se indica en una tabla pintada bajo la imagen del santo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



Ronca
l Nabarzato. Ermita de San Sebastián.
Portada e imagen del santo.

 

La ermita está bajo la advocación de San Sebastián. Inicialmente pertenecía al monasterio de San Martín de Roncal, pero en 1085 fue donada junto a éste al monasterio de Leire. En 1432 el rector de Nabarzato era vicario de Roncal. La casa de Nabarzato estuvo habitada hasta el año 1877. A lo largo de estos siglos este caserío pasó a ser sucesivamente propiedad  de diversas familias hasta la actualidad.

Junto a la ermita hay una vieja fuente que hoy ya no mana agua. La devoción popular atribuía al agua de esta fuente  propiedades curativas, porque según dicen, el manantial pasa bajo el altar de la ermita.

 

Roncal. Nabarzato. Antigua fuente.

 

 

Hoy día, la casa y heredad de Nabarzato son propiedad de la familia Aznárez-Gayarre de Roncal, en cuya casa tienen expuesta en una hornacina de la fachada la imagen de San Sebastián.  Junto a la ermita se encuentran los muros arruinados de esta casa de Nabarzato.

 

Roncal. Hornacina con San Sebastián en la fachada de Casa Aznárez-Gayarre.

 




Roncal. Nabarzato. La casa derruida

 

 

Poblados y municipios del Valle de Roncal.-

El Valle de Roncal contiene siete municipios con sus respectivos poblados. Estos poblados son compactos caseríos, establecidos en el fondo de los valles, junto a los ríos, desde donde se elevan por las laderas y promontorios, lo que hace que sus calles se estructuren en pendiente, con mayor desnivel en unos casos y más suave en otros.


Burgui


Vidángoz


Garde


Roncal


Urzainqui


Isaba


Uztárroz

 

Las Iglesias.-

Cada uno de los pueblos tiene en lo más alto del caserío o en sus proximidades el edificio de la iglesia, tal como es propio de la configuración de estos pueblos de montaña. Las iglesias son grandes edificios de piedra con aspecto de fortaleza pétrea, que se incrementa al estar elevadas sobre los caseríos.


  Isaba. San Cipriano.                                                                         Uztárroz.. Santa Engracia

La mayoría de estas iglesias son góticas, renacentistas y tardías del S. XVI. Algunas, como las de San Cipriano de Isaba conservan  elementos de otras  anteriores sobre las que se construyeron estas. La de Isaba, que se incendió en 1427, tiene dos portadas con arcos de medio punto. Una en el muro S, del S. XIII, con tres arquivoltas, la otra abierta tras la reconstrucción en el S. XVI,  en el muro W, bajo la torre, con cuatro arquivoltas baquetonadas apoyadas sobre capiteles lisos

Isaba. Iglesia de San Cipriano. Portada del S. XIII                          Isaba. Iglesia de San Cipriano. Portada del S.XVII

En las portadas domina el arco de medio punto  con arquivoltas, baquetonadas o no. Unos son abocinados, como el de Isaba; otros enmarcados entre pilastras, como el de Uztárroz; otros bajo un arco carnapel entre contrafuertes, como la de Burgui. Solamente la portada de Vidángoz tiene arco apuntado.


Uztárroz. Portada de Santa Engracia                                            Vidángoz. Portada de la Iglesia de San Pedro.                    

Las torres están coronadas por los campanarios del reloj, instalados a finales del S. XIX o XX. Las iglesias de Uztárroz, Vidángoz, Garde  y Roncal tienen curiosas balconadas en sus fachadas. Algunas de ellas tienen también  en la fachada o en la torre un óculo abocinado, unos decorados y otros lisos, para entrada de la luz natural al templo.

  
Roncal. Iglesia con balcón en la fachada, dos ventanas de medio punto y pórtico cubierto Garde. Fachada de la iglesia: balconada sobre la puerta de medio punto, y   óculo

  
 

 

 

 

 

 

 


Burgui. Óculo en la torre de la iglesia de San Pedro.                                             Vidángoz. Óculo decorado en la fachada de la iglesia de San Pedro.

 

En su interior conservan bonitos retablos de los siglos XVI-XVIII.  Unos son barrocos (Burgui, Vidángoz y Roncal). Los hay platerescos (Isaba), romanistas (Uztárroz), churriguerescos (Garde) y rococó (Urzainqui). También crucificados, pilas de bautismo y diversos objetos de orfebrería.

También contienen  particularidades de interés. Así, en la iglesia de Isaba encontramos una bonita reja que cierra el presbiterio, un crucificado del S. XVI, el órgano del S. XVII y un "Liber  Chori" también del S. XVI. En el respaldo de la bancada del coro están talladas en relieve una escena del martirio de San Cipriano y otra del tributo de las tres vacas


                    Retablo y reja de San Cipriano (Isaba)                Retablo de San Martín (Urzainqui) 


Isaba. Liber chori en la iglesia.                                                                                                      Isaba. Órganoen la iglesia.

Isaba. Crucificado en la iglesia.                                                                             Isaba. Relieves de la bancada del coro de la iglesia.

 

La de Santa Engracia de Uztárroz es del siglo XVI en estilo gotico-renacentista  El retablo mayor es de estilo romanista del S XVII. Dispone de un órgano barroco, muy decorado, que data de 1737, uno de los mejores órganos que se conservan en Navarra. Una viga del coro está datada de 1591.



Uztárroz. Retablo romanista de la iglesia de Santa Engracia.                           Uztárroz. órgano barroco de la iglesia de Santa Engracia

 

La de San Martín de Urzainqui es una construcción protogótica de finales del siglo XII o principios del siglo XIII, ampliada en el barroco del XVII con unas naves laterales. Preside el presbiterio un gran retablo mayor de estilo rococó de la segunda mitad del siglo XVIII.

 

Urzainqui. Torre y pórtico de la iglesia de San Martín.

 

En el pórtico que cubre el atrio tiene restaurada y expuesta una gran "karraka", que se utilizaba antiguamente para sustituir a la campanas en Semana Santa.


Urzainqui, Retablo rococó de la iglesia de San Martín.                               Urzainqui. Karraka en el atrio de la iglesia.

 

La de San Esteban de Roncal es del siglo XIII y ampliada y  reformada en el XVI. Preside su interior un gran retablo ochavado en estilo barroco, el resto de retablos son de estilo barroco también y churrigueresco. La sillería del coro es barroca del siglo XVIII. Entre las piezas de platería destaca una cruz procesional en plata sobredorada de estilo tardogótico.

Roncal. Retablo barroco de la iglesia de San Esteban.                             Roncal. Sillería barroca del coro

 

La iglesia  de Santiago Apóstol de  Garde es gótico-renacentista del S. XVI, pero sus orígenes se remontan al S. XI. En su interior preside el templo un retablo mayor, de forma poligonal, de estilo churrigueresco, del S. XVII, Dispone de dos capillas laterales con sus correspondientes retablos de estilo rococó.

Garde. Retablo mayor de la iglesia de Santiago Apóstol.                                        Garde. Retablo de la Virgen del Rosario. Tras las flores el banco cerrado donde se halla la urna de San Bonifacio.

 

Bajo el retablo de la Virgen del Rosario se halla incrustada en el banco bajo  el altar una urna con una momia atribuida a San Bonifacio que fue donada a Garde en 1733 por el arcediano de Pamplona que la trajo de Roma .

En el sotocoro se encuentran la pila bautismal y un facistol con un liber Chori En el coro destacan un órgano neoclásico de principios del S. XX, once sitiales a juego con los del presbiterio y un segundo facistol, este de estilo rococó muy decorado.

Garde. Momia de San Bonifacio.

 


Garde. Coro y sotocoro de la Iglesia de Santiago Apóstol.

 

La Iglesia de San Pedro de Vidángoz es un edificio que mantiene elementos medievales de hacia 1200, como la puerta de arco apuntado y la torre, que fue muy reformada en el siglo XVI  la transformó totalmente

Además de  dos  óculos abocinados, uno de ellos decorado con pomos, esta iglesia cuenta también con un balcón sobre el pórtico que cubre la portada.

Como ocurre en otros lugares, en esta iglesia se encuentran los restos de un crucero, en concreto, el capitel de la columna y la cruz con el crucificado, a la que le falta un brazo. Esta es muy similar a doscruces de piedra que se conservan en Urraul Alto, concretamente en las iglesias de Adoáin e Imirizaldu.

La iglesia tiene adosado el cementerio en el que se ven diversas estelas entremezcladas con cruces y lápidas.

 

 

El retablo mayor es barroco, de finales del S. XVII o principios del XVIII, con elementos renacentistas del S. XVI.

Vidángoz. Retablo de la Iglesia de San Pedro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Vidángoz. Restos del crucero

 


Burgui. Iglesia de San Pedro.
 

La Iglesia de San Pedro de Burgui es una construcción gótico-tardío-renacentista de mediados del siglo XVI, que debió levantarse en lugar  de una iglesia anterior destruida en el incendio de 1512. Su interior fue transformado sustancialmente en el siglo XIX.

Burgui. Iglesia de San Pedro. Caras N y S de la torre

El edificio es de planta con con forma de cruz latina. Al exterior es un edificio que alberga una amplia nave de tres tramos iguales, un crucero y la cabecera trapezoidal. Los  muros son de sillarejo irregular. Se cubre con bóvedas estrelladas tardogóticas cuyos nervios se suprimieron en las reformas del siglo XIX.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La portada es un arco de medio punto con dos arquivoltas molduradas se sitúa bajo un arco carnapel entre dos contrafuertes. La torre se alza sobre el tramo de los pies de la nave. La escalera de caracol se sitúa junto a la portada de acceso al templo.                                                                                  Burgui. Portada de la iglesia de San Pedro


Burgui.Interior de la Iglesia de San Pedro.

Al interior preside el presbiterio un retablo mayor neoclásico realizado en 1887, que aprovecha columnas de otro retablo anterior del siglo XVII, así como el Cristo Crucificado del ático.
El coro se alza en el tramo de los pies de la iglesia, bajo el que se encuentra en pequeña capilla pila bautismal y apoyado sobre el muro lateral de templo se halla el órgano, que procede del monasterio de Leyre, con la caja realizada en el siglo XIX y los tubos del siglo XVIII.


Burgui. Retablo mayor de la Iglesia de San Pedro y el órgano procedente al Monasterio de Leire.

Otros detalles a tener en cuenta en la iglesia son la pila bautismal, la imágen de la Virgen del Castillo del S. XIV  y otra  imagen barroca de la Virgen del Rosario del siglo XVIII con policromía del siglo XIX.


Burgui. Iglesia de San Pedro. Pila bautismal, imagen de la Virgen del Castillo y la Virgen del Rosario.

 

 Ermitas de interés en el Valle de Roncal.

Además, todos los pueblos tienen en el casco urbano o muy cercano a él alguna ermita procedente de los mismos tiempos o anteriores a las iglesias.  La mayoría de ellas están dedicadas a la Virgen, pero también las hay dedicadas a  algún santo. Tienen todas en común su origen, generalmente soportado por alguna leyenda o la devoción popular tradicional manifestada en romerías, procesiones, rogativas, etc. Generalmente se les atribuye propiedades curativas para las personas, animales y naturaleza en general que se expresa en el canto de los gozos dedicado a los patronos. La bendición de los campos de cultivo es una práctica generalizada en ellas.

 

Uztárroz. Ermita del Patrocinio frente al poblado.

 

En Uztárroz, la Ermita de Ntra. Sra. del Patrocinio, con el cementerio anexo, está elevada en la loma opuesta al Pueblo por el NE. Es del S. XVIII, de piedra y enlucida menos en las esquinas y contrafuerte. En la clave del arco de medio punto de la portada aparece el año 1756, posible fecha de su edificación. La imagen de la Virgen acoge bajo su manto a un grupo de personas.


Uztárroz. Ermita de Ntra. Sra. del Patrocinio. Edificio y portada

 

En Isaba, la ermita de Ntra. Sra. de Idoia se encuentra sobre una colina, a ochocientos metros al NW del pueblo, es de origen medieval y reformada en el S. XVI. con la casa de la cofradía junta a ella. La imagen de la Virgen sedente es gótica del S XIII. Una reja cierra el presbiterio, al parecer traída por las mozas de Isaba desde el monasterio de San Vicente de Igal.

 
Isaba Santuario de Idoia. Imágen de la Virgen y el exterior de la ermita

  
Isaba Santuario de Ntra. Sra.de Idoia. Interior de la ermita. Ofrenda a la Virgen  y canto en el exterior de la ermita

 

En Isaba también está muy cerca del poblado la Ermita de Belén. Es una pequeña capilla del siglo XVIII situada en el camino a Belabarze. Está presidida por una imagen de la Virgen sedente


Isaba Capilla de la Ermita de Belén.                                                                                             Isaba. Imágen de la Virgen de Belén.

 


Urzainqui. Ermita de Ntra. Sra. de San Salvador

En Urzainqui, junto a la carretera y entre dos casas del pueblo, se encuentra la de Ntra. Sra. de San  Salvador. De sillarejo con contrafuertes, fue construida en el S. XIII y reformada en el XVI. Tiene una pequeña portada de medio punto a los pies de la nave. Un estrecho muro saliente del extremo S del ábside hace de campanario con escaleras exteriores y balcón para acceder a la campana. Tiene en el retablo barroco la talla de la Virgen, gótica del S. XIV, y en la parte posterior un crucificado del S. XVI.


Urzainqui. Ermita de Ntra. Sra. de San Salvador. Ábside (exterior) y retablo.

 


Roncal, Ermita de la Virgen del Castillo

En Roncal, elevada al S del poblado, en el barrio de su nombre, está la ermita de la Virgen del Castillo.  Su nombre parece provenir de una fortificación o castillo que hubo en el lugar. El edificio es de del siglo XVI, aunque ha sufrido reformas posteriores. La imagen sedente de la Virgen con el Niño es románica del siglo XII.

 
Roncal, Ermita de la Virgen del Castillo. Fachada con espadaña y retablo en el interior

 

En Vidángoz hay dos ermitas. La de San Miguel está al SW del pueblo, elevada en la ladera opuesta. Es propia de las sencillas ermitas de sillarejos que destacan por su sencillez y sobriedad. Su planta es cuadrada, pero su lado E tiene un tramo que se desvía al NE, formando otro pequeño lado sobre el que se sitúa la pequeña espadaña para la campana. Está adosada por la parte trasera al edificio de una casa.

Actualmente está fuera de uso religioso y se ha utilizado durante muchos años con diversos usos.

 

Vidángoz. Portada de la ermita de San Miguel


 

 


Vidángoz. Ermita de San Miguel

 


Vidángoz. Ermita de San Sebastián

La de San Sebastián, conocida también  como de la Asunción, se localiza a poco más de quinientos metros al N del poblado. De estilo románico rural del siglo XII, mantiene el ábside semicircular y la puerta de arco de medio punto con tímpano decorado por un crismón.  Tiene las tallas barrocas de estilo popular de la Asunción y de San Sebastián.


Vidángoz. Ermita de San Sebastián. Portada y ábside

 

El Crismón es del S. XII. Circular, trinitario, de ocho brazos y aro marco. P de vano alargado, S invertida y desigual, Alfa de pico y ángulo, Omega redonda y cerrada.  (www. el claustro.com).

 

Vidángoz. Ermita de San Sebastián. Crismón.

 

 

En Burgui, la ermita de la Virgen del Castillo se encuentra bajo el promontorio de La Kukula situado al W del pueblo, donde existió en época medieval un castillo que se mantuvo en servicio hasta principios del siglo XVI.


Burgui. Ermita de la Virgen del Castillo.

La ermita es de piedra, de planta rectangular y con portada de arco de medio punto con tímpano apoyado en ménsulas, en el que, a modo de crismón, está el emblema de la Virgen María. La imagen de la Virgen del Castillo, gótica del siglo XIV, se guarda en la parroquia del pueblo.


Burgui. El promontorio de La Kukula desde el S.

Tras la conquista de Navarra por Fernando el Católico (1512), el castillo, que se encontraba en muy mal estado, fue derribado en 1519, hecho del que hay dos versiones. La primera sería la orden del Cardenal Cisneros de destruir las fortificaciones de Navarra. La segunda, a petición de los propios vecinos con el objetivo de utilizar sus piedras para otras construcciones (iglesia, casas, etc.). Un lienzo de muralla del castillo se halla incrustado.

 

Burgui.Cumbre de La Kukula desde el N.

 

 



Burgui. Cumbre de La Kukula donde se ubicaba el castillo desde el SE

Al SW de la ermita. tras un edificio fuera de uso, vemos en la ladera de La Kukula un lienzo de muralla incrustado en la ladera que es muy probable que correspondiera a alguna de las muralla del mencionado Castillo de Burgui.


Burgui. Restos de muralla del castillo en la ladera E de La Kukula

 

Dentro de la arquitectura religiosa tradicional del Valle de Roncal, en Urzainqui se encuentra  un crucero renacentista del S. XVI. Está asentado sobre una base cuadrada de cuatro peldaños. La columna tiene base cuadrada decorada con rombos y el fuste acanalado con los surcos abiertos en la parte superior y cerrados en la inferior. En lo más alto tiene un capitel aflorado, sobre el que se asienta la cruz. Esta tiene sus extremos decorados con querubines y cintas. En el anverso de la cruz está la imagen del crucificado y en el reverso una imagen de la Virgen enhiesta sobre la cabeza de un querubín.

Urzainqui. Crucero y haz de la cruz

 

A las ermitas en romería.

 A parte de estas ermitas hay otras más alejadas de los pueblos y con fuerte tradición religiosa. Están dedicadas a la Virgen María bajo diversas advocaciones, referidas siempre al topónimo del lugar, o a santos patronos de las localidades. A estas ermitas acuden los vecinos de los pueblos en romerías festivas en los días dedicados a sus patronos.

A la Virgen de la Peña. Burgui.

 Aunque la ermita está en término de Salvatierra de Esca (Aragón), la devoción la comparten  los moradores de este pueblo aragonés y Burgui. De hecho a las romerías particulares de cada pueblo, suelen participar de ambos lugares. Lo hacen también romeros y romeras de Lorbés (Aragón) y de Castillonuevo (Navarra).

Esta ermita también esta ligada a una leyenda muy propia de la zona. Los de Salvatierra quisieron en su origen honrar a la Virgen en un lugar más acomodado y cercano al pueblo. Pero lo que construían durante el día era misteriosamente derribado por la noche, y así varias jornadas hasta que finalmente desaparecieron las herramientas de trabajo. Poco después se hallaron en lo más alto de la roca y aquello fue interpretado como un prodigio mediante el cual la Virgen señalaba a los fieles cuál era el lugar elegido para su culto.

Así describen sus orígenes y desarrollo a través del tiempo en la revista LaKukula (Colectivo para la difusión histórica y cultural de la villa de Burgui (Navarra):

"Tras las riñas por los pastos entre navarros y aragoneses el clero de la zona busca una salida pacífica y deciden constituir en 1521 una cofradía llamada de la Virgen de la Peña que admita 20 miembros de Salvatierra y 10 de Burgui. En 1628 surge una segunda agrupación, también con integrantes de ambas localidades, que suben al santuario pero que centran su devoción en san José. La dedicada estrictamente a la Virgen de la Peña decae en el siglo XX y se extingue en 1950, según Pedro Aznárez. Es entonces cuando la de san José se hace sucesora y llegado el día de hoy cuenta con 25 miembros.

Burgui. Balsa de Sasi, junto a la maua gon Salvatierra de Esca

La cifra máxima que puede admitir es de 30 y está regida por un prior -turno rotatorio por antigüedad-, que cuenta con el apoyo de un sirviente que aprende cómo organizar actos y avituallamientos, ya que el fin de semana de convivencia comporta un celebración penitencial conjunta con rezo del ángelus y rosario y los cofrades pernoctan en el pequeño complejo de edificios que rodean el santuario. Históricamente han sido gentes de buen comer y beber, solían incluso acarrear una porción de nieve -preservada en verano en las ‘niveras’- para refrescar viandas y botellas. Como curiosidad Pedro Aznárez destaca que en las cuentas de los años 40 del siglo pasado se pagaba más caro el tocino que la carne o el aceite.


Burgui.Pastizales de Sasi, terreno antiguamente disputado con Salvatierra de Esca

En la actualidad la peregrinación más importante a la Virgen de la Peña, la de los cofrades de San José, está condicionada por la celebración de las fiestas de Salvatierra de Esca que se acomodan al fin de semana más próximo al 8 de septiembre, fecha tradicional cuyo domingo anterior establecía la romería.

lakukula.com/Historia/Cofragía de la Virgen de la Peña
 

Además, cada uno de los pueblos que circundan esta montaña tienen sus días propias romerías a la Virgen de la Peña. Salvatierra (Aragón) la hace el lunes después de Pentecostés y en la que el Ayuntamiento pone pan y vino, el 2 de agosto por el jubileo de la porciúncula (indulgencia ganada por san Francisco de Asís para sus frailes) y el domingo anterior a las fiestas patronales. Burgui sube la víspera de la Asunción y el 2 de agosto con los de Salvatierra por el jubileo de la porciúncula. Los de Castillonuevo la hacían el 20 de junio, pero en la actualidad la han trasladado al sábado más cercano a esa fecha. Los de Lorbés (Aragón) acuden una semana antes que los de Castillonuevo, con la particularidad de que la hacen por  la tarde de la festividad de San Antonio; pernoctan en la armita y regresan al día siguiente por la tarde. Estos tres poblados se ven desde la ermita.

Salvatierra de Esca. Aragón. Al S de La Virgen de la Peña

Lorbés. Aragón. Al SE de la Virgen de la Peña.                                                   Castillonuevo. Navarra al SW de la Virgen de la Peña

Todas estas romerías tienen un patrón de celebración común. Salida del pueblo en procesión, acceso caminando a la ermita, almuerzo celebración de la misa, bendición de los campos, tiempo de esparcimiento y juegos populares, comida y animada sobremesa con cantos y entretenimientos, despedida de la patrona y regreso al pueblo a donde se llegaba en procesión y rezando el rosario, hoy día con el uso de los coches esta parte casi ha desaparecido.

 

 

Burgui. Virgen de la Peña. Tirando al Tejo en la Porciúncula

 

 

 


Burgui. Virgen de la Peña. comida en la romería de la Porciúncula

 

A la Virgen del Camino. Burgui.


Burgui. Ermita de la Virgen del Camino.

En Burgui se encuentra también la ermita de la Virgen del Camino, situada a unos 4-5 kilómetros del pueblo en dirección a Roncal, en la margen izquierda del río Esca, poco después de salir de la Foz de Lapabe. Es una ermita construida posiblemente en el siglo XVI. Su planta es rectangular, distribuida en cuatro tramos cubiertos por bóvedas de arista con arcos fajones de medio punto y con la casa de la cofradía adosada a ella. Sus muros están reforzados con contrafuertes y el tejado es a dos aguas, En su interior se venera la imagen barroca de la Virgen del Camino. La ermita está muy reformada, ya que en 1975 se le añadió un pórtico y una espadaña de estilo moderno.


Burgui. Bendición de los campo en la romería de la Virgen del Camino. (Foto Bea Calvo Urzainqui).

La romería se celebra el lunes de Pentecostés cuando el pueblo de Burgui va en romería a la ermita de la Virgen del Camino. Antiguamente se salía en procesión desde la iglesia de San Pedro y, con la cruz parroquial al frente, se iban rezando el rosario y cantando avemarías y las letanías de los santos. Una vez en la ermita, se celebra la misa y la bendición de los campos. Después de una buena comida y animada sobremesa, se rezaba el rosario en la ermita y, se regresaba a la iglesia para realizar la ofrenda de ramos de flores a la Virgen. En esta romería, al igual que en la de la Virgen de la Peña, era tradición que el Ayuntamiento ofreciera el vino a los romeros


Burgui. Compartiendo la comida en la romería de la Virgen del Camino. (Foto: La Kukula)

 

A la ermita de Nabarzato: San Sebastián (20 de enero)

Los días 20 de enero y 1 de mayo los roncaleses hacen un romería a la ermita de San Sebastián de Nabarzato, Fernando Hualde así nos cuenta la primera de ellas.

 

"...a día de hoy, cada 20 de enero, y también cada 1 de mayo, los vecinos de Roncal suben en romería hasta Navarzato. La fecha importante ha sido siempre la del 20 de enero; ya se decía en Roncal: “20 de enero, San Sebastián el primero”. Pasado mañana un puñado de romeros subirán hasta Navarzato. Ya no es lo que era antes, ni mucho menos. De hecho la mayoría de los años ya no hay ni sacerdote, y los roncaleses tienen que conformarse con rezar el rosario ante la imagen de San Sebastián; aprovechan para encender una hoguera y compartir en torno a ella algo de virica, unas chulas, y algo de turrón si es que ha sobrado. Y de allí no se van sin haberle leído los gozos al ínclito mártir, aquellos que en su estribillo dicen “Campeón muy valeroso, del cristianismo escogido, rogad por todo afligido, Sebastián, mártir glorioso”.

En esta misma fecha subían también antes los vecinos de Garde, “en ocasiones hasta con tres sacerdotes”, recuerda Amparó Galé, de Roncal. Esta misma vecina me recuerda cómo hace unas décadas, en vista de que la gente empezó a trabajar en las fábricas, se creó una nueva romería en la fecha del 1 de mayo. Hoy se mantienen las dos, incluso esta última cuenta con una mayor concurrencia, y en ella no falta la misa ni el tradicional rezo del  Ángelus"

Fernando Hualde. http://despobladosnavarra.blogspot.com.es/Navarzato (Roncal).
Diario de Noticias, 18 de enero de 2004

A la ermita de San Sebastián de Nabarzato. 1 de Mayo.

Como apunta Fernando Hualde, el cambio de modelo económico y social de rural a urbano operado en la sociedad navarra, en la segunda mitad del S. XX, provocó cambios también en las costumbres y tradiciones de los pueblos para adaptarse a la nueva situación. Este de Nabarzato fue uno de los muchísimos cambios de orden social que se produjeron entonces, que consistían en poner las romerías, fiestas y otras actividades de los pueblos en días de fiesta para facilitar la asistencia de los vecinos y de los que se fueron a la ciudad. Así nació esta segunda romería de Nabarzato.


Roncal. Nabarzato. Tentempie a la llegada a la ermita el día 1 de mayo

El día 1 de mayo roncaleses de todas las edades suben también en romería caminando desde Roncal hasta la ermita de San Sebastián de Nabarzato donde se encuentran con vecinos y forasteros que mutuamente se interesan por parientes y allegados.

 

 

 

 

 

 

 


Roncal. Nabarzato. La visitica al santo.

Tras este animado encuentro en la ermita y la visitica al santo, toman un ligero almuerzo para participan de la misa del santo, aunque en la actualidad es frecuente que no asista el sacerdote, por lo que los romeros hacen un sencillo acto en la ermita en el que rezan y cantan los gozos del santo, animados por las romeras más veteranas.

 

Roncal. Nabarzato. Encuentro intergeneracional en la ermita.

 

 

Tras el acto religioso, hacen los fuegos para preparar las distintas comidas en corros familiares. Tras la animada sobremesa regresan al pueblo por la tard Las últimas casas del lugar pertenecieron a los Aznárez, una saga estrechamente ligada al lugar de Navarzato. Basta con observar la fachada de su casa en Roncal en la que se exhibe y se venera en una hornacina la imagen de San Sebastián.

 

Roncal. Casa Aznárez con la hornacina de San Sebastián de Navarzato

 

A la ermita de Zuberoa

En Garde, es del S. XVII con reformas posteriores, de las que destacan la espadaña de la campana y la esructura y voladizo del alero del tejado. Tiene un retablo con un lienzo de la Virgen. La talla de la patrona es románica del S. XIII. Junto a la ermita está lo que fue la casa del ermitaño, hoy día sirve a para acoger a los romeros en las distintas romerías a este santuario.

 

La talla de la Virgen, que despierta una gran devoción entre los habitantes de la localidad, se guarda en la iglesia del pueblo. Hasta hace pocos años acudían a las romerías de la zona de Bearn (Francia), lugar del que posiblemente procediera la imagen. 

Felipe de Atocha, natural de Garde, fue un navegante del S. XVII. En un viaje a la Indias tubo un enfrentamiento con piratas, prometiendo que si salía vencedor de la contienda, como así fue, restauraría la ermita de Zuberoa. muy deteriorada por aquel entonces. A su regreso a Garde financió la reconstrucción de la ermita, en la que se conserva un trozo de soga de amarre del barco y una bala de cañón.

 Garde. Imagen de la Virgen de Zuberoa.

 

Los de Garde hacen anualmente cuatro romerías a esta ermita: Lunes de Pascua de Resurrección, el Lunes de Pascua de Pentecostés, el día ocho de septiembre y el día quince de octubre. Ello  es signo de la gran devoción popular  tradicional de los de Garde  a la Virgen de Zuberoa. La celebración de las romerías es similar a las de otros lugares: caminata-procesión (hoy suprimida porque se accede en coches), misa, comida festiva y compartida.

 Garde. Maroma en la ermita de Zuberoa

 

El siguiente relato es ilustrador respecto al origen de esta ermita. La leyenda de la ubicación de la ermita se corresponde con otras similares, por ejemplo, la de San Quirico de Navascués.

 Garde. Celebrando la misa en una de las romerías a Zuberoa.

"Malos tiempos corrían en el Bearne, en la Baja Navarra, en Bigorra y en Zuberoa a mediados del siglo XVI. Juana de Navarra, nieta de los últimos reyes navarros y Gobernadora de Bearne, calvinista ella por educación y por despecho hacia el Papa y hacia los príncipes cristianos que no le reconocían como reina, asolaba las aldeas, las iglesias y las personas católicas con una persecución feroz que obligó a muchos a la emigración.

Y cuenta la leyenda que una de estas imágenes marianas, salvada milagrosamente del fuego y de la destrucción, emigró al valle de Roncal, a una vertiente de la peña Yinyari, en tierras de la villa de Garde. Un boyero, pastor de la dula del lugar, observó que día a día el toro de su rebaño abandonaba de noche la manada, volviendo a la misma por la mañana. Intrigado, decidió seguir al animal colocándole una esquila. Se llevó una gran sorpresa al encontrar al toro de rodillas, con sendas candelas encendidas en sus dos cuernos, bajo un gran roble, donde se hallaba la imagen de la Señora de Zuberoa. Avisó del hallazgo a los vecinos de Garde que corrieron para verificar el prodigio. Cuando deciden edificar un santuario para  la imagen en un lugar de acceso cómodo y cercano al pueblo, ocurre que todo lo que construían de día quedaba destruido de  noche. En cambio, cuando deciden construir en el lugar de la aparición, observan que la obra avanza rápidamente. Y allí se encuentra actualmente la ermita de Zuberoa. Junto a la imagen de esta Virgen, a su derecha, le acompaña Santa Orosia, la patrona de Jaca, protectora contra la esquizofrenia y la epilepsia".

www. google.es/ Curiosidades de Navarra/Leyendas y tradiciones marianas/Virgen de Zuberoa


Garde. Paisaje próximo a la ermita de Zuberoa con las cumbres de Iñari y Kalbeira.

 

A la ermita de Arrako.26 de julio.

En Isaba, en el valle de Belagua, se ubica la ermita que acoge a la Virgen de esta advocación, nombre que le viene de la toponimia del lugar. Es una sencilla ermita construida de piedra de mampostería con las esquinas y puerta y ventanas de sillares. La cubierta es de teja plana con fuerte pendiente que se  suaviza en la parte inferior. Por el interior es una bóveda aristada. La talla de la Virgen,  gótica del S. XV, se conserva habitualmente en la iglesia de Isaba.


Isaba. Ermita de Arrako

Fernando Hualde así relataba la romería del año 2014  (26 de julio)

Con una ermita a rebosar, y con varios cientos de personas en el exterior, a las doce en punto del mediodía Juan Antonio Anaut Indurain, párroco de las siete localidades del valle del Roncal, salió a la puerta de la ermita haciendo sonar una campanilla anunciando de esa manera el comienzo del acto religioso. Durante este el párroco se sirvió de los evangelios apócrifos para acercar a los presentes las figuras de San Joaquín y de Santa Ana, no en vano, y desde hace varios siglos los lugareños vienen acudiendo en romería en el día de esta festividad religiosa, mantenida hasta bien entrado el siglo XX por una extinguida cofradía de santanatarrak, que fueron quienes, junto con la parroquia, se preocuparon de dar vida y de mantener el culto en esta ermita tan querida por los izabarres, muy especialmente por los que en este pequeño valle de Belagua tenían en la época estival, durante las hierbas, su residencia en las bordas del llano.

 

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Isaba. Ermita de Arrako. Imagen

 

 
Isaba. Ermita de Arrako. Celebración de la misa en la romerí<

Finalizada la eucaristía, tras la lectura de los antiquísimos gozos a la Virgen de Arrako, y cumpliendo con la tradición, precedida por una cruz procesional la imagen mariana, portada en andas por cuatro vecinos, salió en procesión hasta un paraje próximo desde donde se domina visualmente todo este valle glaciar. Desde esa atalaya el párroco procedió a hacer la bendición de los campos, para finalmente retornar con la imagen a la ermita, mientras se entonaban cantos marianos.


Isaba. Ermita de Arrako. La bendición de los campos

Tras el acto religioso, y gracias al trabajo voluntario de la Asociación Cultural Kurruskla, de Isaba, los varios cientos de asistentes degustaron las tradicionales migas de pastor, acompañadas del reparto de vino y de refrescos.

Diario de Noticias.
Domingo, 27 de Julio de 2014

 

Las  Casas.-

Otra nota de la configuración de los poblados son las casas con una arquitectura rural propia del Pirineo, entre las que se ven algunas mansiones de tipo señorial. La piedra, la madera y la loseta para el tejado han sido los elementos arquitectónicos tradicionales y que hoy se mantienen con distintas  transformaciones en las casas y casonas del Valle del Roncal.


Uztárroz. Casa de Julián Marco.                                                 Urzainqui. Casa de Cruchaga.

Las casas roncalesas son similares en su estructura a las de sus vecinos de la Zona Pirineo. Se caracterizan por su tamaño y funcionalidad tradicional, hoy día transformadas a las nuevas necesidades. Aún pueden verse casas antiguas de recios muros de mampostería y sillarejo, con sillares en las esquinas y  tejados a dos, tres o cuatro aguas. Tradicionalmente han sido enlucidas, sobre todo sus fachadas. Actualmente son diversas las casas reformadas o de nueva construcción con los muros de piedra descubiertos.

 
Antiguas casas de Uztárroz, Isaba, Urzainqui y Vidángoz

Las cubiertas  están sostenidas mediante vigas de madera En los pueblos del N del valle las cubiertas tienen una pendiente muy pronunciada en la parte superior, siendo más rebajadas en la parte inferior. Generalmente tienen grandes aleros para guarecer la vivienda de la nieve. Aún se ven en los tejados las antiguas chimeneas de campana, típicas del  Pirineo, aunque sí distintas imitaciones.

 
Burgui y Uztárroz. Cubiertas a dos, tres y cuatro aguas.

En Uztárroz e Isaba las cubiertas se tapaban antiguamente con losetas de piedra, de teja y de pizarra. Posteriormente, en el S XX se extendió la uralita. Hoy día se imponen la moderna teja plana y la ondulada, aunque todavía se ven de las anteriores incluso en casas restauradas  En Urzainqui, Roncal, Garde, Vidángoz y Burgui era la tosca teja ondulada la que tapaba las cubiertas. Hoy día sigue manteniéndose este tipo de teja, pero con una fabricación más segura, de mayor facilidad de colocación y más decorativa, aunque también se ven nuevas construcciones con teja plana.

 

 

 

 

 

 

Isaba. Cubierta de loseta de teja.                                                                            Uztárroz. Cubierta de loseta de pizarra

En los muros de las casas se abren las ventanas. En las casas tradicionales son pequeñas y dibujadas con sillares. En  las casas reformadas o de nueva construcción son de mayores dimensiones. Aún se ven algunas ventanas geminadas con parteluz antiguas o de reciente fabricación, especialmente en Roncal. Los muros anteriormente eran enlucidos, hoy tienen la tendencia a presentar la piedra limpia, desprovista de cualquier material que la oculte.

Roncal. Roncal Fachada con ventanas geminadas con parteluz.                                  Garde. Ventana geminada sin parteluz

 
Isaba. Casa Arregi antigua.                                       Isaba. Casa Arregi en reforma.                    Uztárroz. Desniveles     

 

En las fachadas de las casas sobresalen dos elementos, las portadas y los balcones. Aunque las hay de todo tipo, todavía se ven antiguas fachadas con el escudo del valle o del pueblo, portadas con arco de medio punto, clave en su centro y artísticos picaportes en las puertas. Algunas claves indican el año de construcción de la casa original. Muchas casas reformadas o de nueva construcción siguen utilizando este tipo de portada.


Portada en Roncal                    Portada en Isaba                              Balcones en Burgui                    Balcones en Urzainqui

Los balcones completan las grandes fachadas de las casas. Unos se proyectan a lo largo de la fachada y otros lo hacen parcialmente. Las casas de nueva construcción tienden a colocar modernas balconadas metálicas o de madera incrustadas en la vivienda que les proporcionan un aire de modernidad. Suelen dedicarse a la exposición de plantas ornamentales, con lo que consiguen un aspecto decorativo.


Garde. Fachada florida de casa decorada con motivos ganaderos y  balcón corrido

 

Respecto a la distribución interior, la planta baja de las antiguas casa contenía la entrada, una amplia estancia con acceso a la calle en la que era frecuente ver herramientas y utensilios agrícolas y ganaderos. El resto de dependencias de esta planta lo constituían los corrales, graneros, almacenes y despensas. Desde la entrada se accedía a las plantas superiores mediante una escalera. Estas plantas superiores, una o dos, estaban dedicadas a la vivienda y contenían la cocina con fogón y chimenea de campana y las habitaciones. La planta superior, bajo la cubierta y en forma de guardilla, era el sabayao que, en unos casos servía de almacén para la hierba que durante el invierno debía  alimentar al ganado, y en otros de trastero.


Urzaiinqui dos plantas y sabayao                     Burgui. Dos plantas reformada a tres                  Vidángoz . Sabayao transformado

 

Esta estructura de las casas hoy día sigue manteniéndose, aunque con una funcionalidad y equipamiento muy distintos, acordes a los nuevos usos y necesidades. Así, las plantas bajas contienen una entrada muy decorada, generalmente con utensilios antiguos, a modo de recibidor, los garajes y otras dependencias como trastero o similar. Las plantas superiores constituyen una o dos viviendas, pasando el sabayao a formar parte de ellas con bonitas estancias y habitaciones con su forma  de guardilla y ventana saliente o claraboya al tejado para la entrada de la luz. Esto se percibe con claridad observando los reformados tejados de cualquiera de los pueblos en los que son innumerables las claraboyas que hablan por sí solas del nuevo uso habitacional de los antiguos sabayaos.


Burgui. Tejados con claraboyas.

 

Las casas en su planta baja acogían dependencias como corrales, pajares, pocilgas, gallineros, graneros y almacenes en general. Había otras que los tenían en pequeños edificios  adosados a la casa o en sus proximidades . Muchos han desaparecido o han sido adaptados a las nuevas necesidades, como garajes, txokos, etc.pero aún pueden verse algunos en su estado original.

 

 

 

 

 

 

 


Burgui. Antiguo edificio de almacenaje                                                                     Uztárroz. Antiguos corrales y pajares

 

 

Los núcleos poblados conforman un conjunto de casa asimétrico en alturas y tamaños. Por la ubicación de los poblados,  muchas están construidas en pendiente, por lo que precisan levantar potentes muros para su  nivelación en terrazas.

 

 

Roncal. Asimetría entre las casas del poblado

 

No faltan en las casas del valle los típicos huertos familiares que se emplean para la producción hortofrutícola para el consumo familiar o para decorativos jardines. Muchos de estos huertos sirven para el ocio y tiempo libre de sus habitantes, permanentes o de temporada.


Huertos familiares en Vidángoz e Isaba

 

En las calles o plazas de los pueblo había una fuente de piedra, en muchos casos con un abrevadero adosado, que servía para el suministro de agua de la población y abrevar los ganados.


Garde. Fuente abrevadero.                                                                                     Roncal. Fuente

 

Las casas están adosadas unas a otras o separadas por estrechas belenas.  Las calles descienden desde lo alto de los poblados en diversas direcciones, generalmente transversales y perpendiculares. En su mayoría son estrechas y con el suelo empedrado, enlosado o adoquinado conservando en algunas de ellas el piso original. Están muy bien conservadas

 

 
Urzainqui. Calle                                                    Vidángoz. Calle                                                        Garde. Belena

 

En algunos de los pueblos se ha construido pequeñas urbanizaciones de viviendas individuales o colectivas. Tal es el caso de Isaba, Roncal o Garde.


Isaba. Moderna urbanizacón

 

Algunas dotaciones  en el Valle de Roncal.

Frontones

En todos los pueblos del Valle de Roncal hay un frontón. Unos son cerrados y de reciente construcción (Isaba, Uztárroz y Garde) o cubiertos (Burgui) y albergan frontón y pista polideportiva. El de Roncal es descubierto. Lo construyó Julián Gayarre para su pueblo en 1887, tal como reza una placa en la parte posterior del frontis. Al lado, junto al colegio del valle, tiene un pabellón polideportivo cubierto. Urzainqui tiene un frontón largo descubierto y Vidángoz un sencillo y pequeño frontón descubierto. Estos frontones, además de para jugar a pelota, son un espacio de encuentro y entretenimiento de los niños y sus padres


Roncal. Frontón descubierto                                                                                     Garde. Frontón cerrado


Burgui. Frontón cubierto                                                                                                 Vidángoz. Frontón recreativo

 

Piscinas y zonas de baño.

Isaba dispone de piscina climatizada de servicio municipal en las instalaciones del hotel. De igual forma, Garde dispone de la piscina no climatizada del camping Urretea instalado en el pueblo. Urzainqui, Roncal y Burgui tienen zonas naturales  de baño en el río Esca, a su paso por cada pueblo.


Burgi. Zona de baño en el río Esca.                                           Isaba. Picina cubierta en verano..

Uztárroz y Vidángoz disponen de piscina fluvial. El primero junto al puente sobre el río Uztárroz y el segundo junto a la presa del río Biniés, quinientos metros arriba del pueblo.

 
Uztárroz. Picina fluvial en el río Uztárroz.                                         Vidángoz. Piscina fluvial en el río Biniés                                          

 

Los Molinos.

Una
estructura tradicional en todos los pueblos eran los molinos. De hecho, al Valle de Roncal se le denominaba antiguamente el valle de los molinos. Los había en todos los pueblos con sus estructuras de presas y canales. A día de hoy todos han sido transformados o simplemente han desaparecido.

 El de Burgui, situado junto a la presa en el pueblo, está transformado en vivienda particular, al igual que el de Vidángoz, en cuyo solar se ha levantado una casa de nueva construcción, junto a la que se ven los restos del antiguo canal y, quinientos metros aguas arriba, la presa. El de Roncal está en el casco urbano, transformado  en un local de hostelería, en el que están expuestas dos de las antiguas ruedas del molino. Unos metros más arriba, se conserva la presa.


Burgui. Molino y presa.                                                                                   Roncal. Ruedas de molino en el bar

El de Garde era un pequeño molino situado donde actualmente está el camping Urrutea. Cuando llegó la electricidad al valle construyeron otro con su respectiva presa en el río Esca, cerca de Roncal. En los últimos años se rehabilitó para central eléctrica pero está cerrada. El de Urzainqui se encuentra  junto a la carretera que conduce a Isaba, a quinientos metros de la salida del pueblo. Está transformado en central eléctrica para la que se hicieron reformas en la presa y en el canal. 

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Urzainqui. Edificio de la central eléctrica actual.                                
Urzainqui. Entrada del canal a la central eléctrica.

En Isaba hubo al menos dos batanes. De uno de ellos queda la toponimia de El llano del batán, una explanada que se encontraba delante del edificio. El molino de Isaba se encontraba a setecientos metros del pueblo en la salida hacia Belagua, a la izquierda de la carretera.  En 2008 se encontraba en estado ruinoso y fue derruido aprovechando sus materiales para otras construcciones. El molino de Uztárroz se encontraba distante del pueblo, junto a la muga de Isaba en la desembocadura del barranco de Mintxate en el río Uztárroz. Hoy está totalmente destruido y envuelto por la vegetación del lugar. Doscientos cincuenta metros arriba se encontraba la presa.


El Molino de Uztárroz en  1929.(https://portalcultura.navarra.es/)

 

Particularidades en los pueblos del Valle de Roncal

En cada uno de los pueblos existen particularidades que merecen mención especial.

En Uztárroz

 Así, en Uztárroz, además del puente románico de dos arcos, Casa Pilart y Casa Julián Marcos conservan detalles de interés. En la primera una grabación del dintel de madera de la puerta de entrada, colocado sobre ménsulas de madera decoradas representa   el escudo del valle sostenido entre  dos siluetas de dos animales mitad elefante, mitad dragón.

Uztárroz. Dintel de casa Pilart

Casa de Julián Marco, con el escudo del valle en la fachada, conserva, una cocina tradicional roncalesa, un carruaje del S. XIX y un cuadro del pintor Javier Basiano.

                                                                                                                                                                                Uztárroz.Escudo de casa de Julián Marco

 

Casa Cruchaga.

Casa Cruchaga, datada en la clave del año 1762, es una gran casona, con cubierta a tres aguas, dos plantas y sabayao con claraboya. Por la parte posterior levanta un fornido muro para salvar el desnivel del suelo, lo que le añade una planta más por este lado.  Un anexo coronado con un mirador, completa este edificio, exteriormente muy decorado.

 

 

 

 

 

 

 

En la puerta de entrada de su abalconada fachada están tallados, junto a un original picaporte, distintos relieves que reproducen la tradicional vida roncalesa.

Es una puerta con arco de medio punto y con la cabeza de un rey moro esculpida en la clave. En el tímpano que forma el arco tiene dos imágenes de la religiosidad popular del pueblo: el Sagrado Corazón de Jesús, imagen que tradicionalmente se colocaba en las puertas de las casas, y la Virgen del Patrocinio, patrona del pueblo.

 

Bajo el tímpano, el nombre de la casa con un "alfa" cristiano entre las palabras y sobre la columna ornamentada que divide las dos hojas de la puerta, junto un original picaporte de herradura.

 

En las cuatro calles se reproducen, ocupando dos de ellas y tres  bancos interiores, una pareja de roncaleses con sus  trajes típicos. En las calles exteriores, ocupando una bancada, dos ornatos florísticos en el banco superior, el tratante de ganado y el quesero en el del centro y el leñador, y una imagen de ovejas pastando. en el inferior.

  

En los dos cuadros inferiores de la base se representan una almadía en plena faena por el río. y el mausoleo de Julián Gayarre en el cementerio de Roncal

 

También en Uztárroz se encuentra el Museo del Queso que recoge todo lo relacionado con la elaboración de este producto y con la vida del pastoreo en general.

 

 Kabila Enea. 

Históricamente el 90% de los quesos de Roncal se han elaborado aprovechando los altos pastos de Isaba y  Uztarroz, allí es donde pasta nuestro ganado, formado por ovejas Rasas y Latxas, entre el Bosque Iratí y el Valle de Belagua.

 Descendientes de una de las grandes familias ganaderas del Valle, en el año 1992 habilitamos en nuestra casa una quesería, en la que se elabora queso artesano Ekia, Denominación de Origen Roncal, en la que se mantuvo su nombre Kabila Enea, como homenaje a nuestros antepasados. Sus productos son queso, requesón y gaztazarra (crema de queso).

 Kabila Enea.
 

Kabila Enea recoge toda una filosofía del sistema de vida rural. Bajo este nombre encontraremos, rebaño de Ovejas, quesería, casa rural, agrotienda, y museo del queso y la trashumancia.Kabila Enea es un espacio donde conviven el trabajo, el saber hacer, y la cultura de nuestro territorio.


Uztárroz. Kabila Enea. Moldes y cuencos para la elaboración del queso

Nuestras ovejas, pasan todo el año en el Valle de Roncal, durante el invierno en el Valle de Mintxate a 900 mts. de altura, y en las instalaciones adecuadas para evitar el estrés de la oveja, y garantizar la máxima calidad de su producción. El resto del año, pastan en las bellas laderas de La Kartxela a 1.900 mts de altura, en el impresionante Pirineo Navarro, aprovechando los mejores pastos ,que son los que han dado la fama al queso de Roncal.


Uztárroz. Kabila Enea. Instrumental para hilar la lana.

Sin duda un lugar de referencia dentro de la cultura pastoril, un recorrido desde la materia prima, hasta el queso a través de los tiempos, junto a fotografías, textos y utensilios que nos permiten conocer y disfrutar de nuestra historia y cultura pastoril.


Uztárroz. Kabila Enea. La sala museo de la quesería

http://www.quesoroncalekia.com/

Kabila Enea también guarda un recuerdo de la brujería de los siglos XVI y XVII. La Inquisición intervino en más de 60 localidades navarras, distribuidas principalmente por la montaña, donde el aislamiento de la zona favoreció el surgimiento y conservación de  estas creencias de brujería.

 

Uztárroz. Kabila Enea. Tabla que nos recuerda la represión de la brujería.

 

 

En Isaba abundan las casas señoriales. En una de ellas se encuentra el museo etnográfico  la Casa de la Memoria que recoge los diversos aspectos de la vida tradicional de Isaba y del Valle Roncal en general.

 

 En Isaba

La Casa de la Memoria de Isaba – Izabako Oroipenaren Etxea.

Es un museo etnográfico del Valle del Roncal, que participa junto a Arette (Valle de Baretous) en un proyecto de recuperación transfronterizo del patrimonio a los dos lados de los Pirineos.

           
Isaba. Casa de la Memoria

El museo nace con el objetivo de conservar, difundir y dinamizar el patrimonio de estos valles, mostrando al visitante las claves para comprender la identidad roncalesa, forjada en la convivencia, en principio con un medio hostil, pero acogedor con aquellos que saben adaptarse al mismo. 

        
Isaba. Casa de la Memoria. Cocina                                                            Isaba. Casa de la Memoria. Borda

Por todo ello consideramos que la “Casa de la Memoria de Isaba – Izabako Oroipenaren Etxea”, es una ventana abierta a la memoria colectiva de un pueblo, de un valle y a sus modos de vida, elementos claves para llegar una visión amplia, de tal modo que nos sintamos participes de un proyecto en el que el Pirineo se convierta en un espacio de encuentro...

 
Isaba. Casa de la Memoria. Esportizos

La visita a la Casa de la Memoria – Oroipenaren Etxea propiamente dicha, se inicia en la planta baja donde nos adentramos en una casa roncalesa, donde además de la entrada vemos la tradicional cocina y salón, con recuerdos propios de una familia.


Isaba. Casa de la Memoria. Anganetas para el transporte con animales, tronzadores para la madera y trillos para

La primera planta alberga además de información sobre la Junta del Valle y el Tributo de las Tres Vacas, los trajes típicos del valle, información sobre historia (el escudo, batallas,...), oficios de la zona, vida en el bosque, las almadías o  y los pastores.


Isaba. Casa de la Memoria Fachada

Por último la segunda planta muestra el euskara roncalés, permitiéndonos escuchar grabaciones  donde los últimos vecinos del valle que lo hablaron, nos cuentan sus vivencias. Las “Golondrinas” y sus alpargatas, una chimenea que se abre al mundo de los niños, libros de los años veinte y treinta, colegios, juegos, fiestas y danzas permiten al visitante hacerse una idea global del patrimonio y la vida del valle de Roncal.

http://www.isabacasadelamemoria.com/galeria.swf

 

Otro de los elementos componentes de este museo son los trajes típicos y tradicionales de los roncaleses.. Un día al año, en el verano, celebran en Isaba el día del traje tradicional roncales, en el que intervienen muchas personass del pueblo, ataviados con los trajes típicos correspondientes a su condición social y recordando e interpretando algún  un hecho social o histórico, por ejemplo, una boda, una batalla, etc.

 

En Urzainqui.

 Junto al crucero, se encuentra la base de una antigua torre de corte defensivo. Tiene una portada con arco apuntado fabricado con grandes dovelas y con una clave con el anagrama de JHS.

También se conservan dos casas históricas. Casa Cruchaga, en la que nació Gregorio Cruchaga Urzainqui, que comandó tropas guerrilleras de Xabier Mina y de Francisco Espoz y Mina contra los franceses en la guerra de la Independencia.  Y Casa Mellikotx, en la que nació Mariano Necoechea Sarasa que fue un general en Argentina y dirigió tropas libertadoras frente a las españolas. Esta casa tiene la portada adintelada y un escudo neoclasico en la fachada.

Urzainqui. Restos de la antigua torre. 


Urzainqui. Casa Mellikotx
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En Roncal

Destaca sobre todo la figura de Julián Gayarre  que es palpable en todos los rincones del pueblo. Su casa construida por él en el solar de la casa donde nació y hoy convertida en su propio museo, el edificio del ayuntamiento,  el frontón, el mausoleo, etc. recuerdan a este insigne tenor roncalés.

 

 GAYARRE GARJÓN, Sebastián Julián.         
(Roncal, 1844 – Madrid, 1890). Tenor

Estamos ante la figura del roncalés que mayor fama ha alcanzado internacionalmente. Julián Gayarre ha pasado a la historia como uno de los mejores tenores que ha habido en el mundo de la ópera.

 

 Julián Gayarre. Relieve  de Fructuoso Orduna en el interior del museo.

 

Se acercó al mundo de la música de la mano de don Conrado García, quien lo introdujo en el Orfeón Pamplonés después de observar sus grandes cualidades. A partir de ese momento el joven tenor roncalés inicia una brillante carrera que alcanzará su momento más estelar el 2 de enero de 1876; ese día Gayarre interpretaba su ópera predilecta, La Favorita, sobre el más prestigioso escenario del canto, el Teatro de la Scala, en Milán; seguro de sí mismo, el divo roncalés salió al escenario y se dejó oír ante el público más exigente que jamás le había escuchado. Aquella noche Julián Gayarre , el que unas décadas antes fuera un modesto pastor, se consagraba para siempre como el mejor tenor del mundo.

 

Julián Gayarre. Busto de Fructuoso Orduna  en el exterior del museo.

 

Moscú, Viena, Milán, Buenos Aires, Londres, Madrid, Roma, Montecarlo, Lisboa..., uno a uno, triunfando siempre, recorre los más selectos auditorios. La realeza europea se doblega ante su voz, haciéndose merecedor de las más prestigiosas condecoraciones y de variados galardones.  Para quienes le rodeaban lo que más les llamaba la atención del tenor era su profundo amor hacia su villa natal. Gayarre entendía que ser roncalés era el título más prestigioso que tenía.

 

Falleció en Madrid el 2 de enero de 1890, siendo su cuerpo trasladado, en medio del fervor popular, a la villa de Roncal en donde descansa bajo un artístico mausoleo, obra del escultor Benlliure.

 

Julián Gayarre. Cuadro en el museo.

 

En el cementerio de Roncal (Navarra) puede contemplarse un conjunto monumental de gran belleza. La propia reina María Cristina quiso evitar que la que se consideraba la mejor obra del escultor Mariano Benlliure saliese de Madrid, pero la voluntad de la familia de Julián Gayarre se impuso, y desde 1901 este sorprendente mausoleo cubre la cripta subterránea en la que descansan los restos del tenor navarro.

http://www.juliangayarre.com/gayarre.php

 


Roncal, Casa museo de Julián Gayarre y mausoleo en el cementerio.

 

El mausoleo


El mausoleo de Gayarre, de Mariano Benlliure
Mármol y bronce para la inmortalidad.

 

El mausoleo consta de dos cuerpos bien diferenciados:El inferior, realizado en mármol blanco de Carrara, descansa sobre una escalinata y simula un falso sarcófago profusamente decorado con niños cantores que portan filacterias con los nombres de las óperas más exitosas de Gayarre, guirnaldas y bucráneos. En el frente queda la bellísima figura de la Música que, rota por el dolor, se desploma sobre la escalinata y apoya la cabeza en el sarcófago ocultando su rostro. En el lado opuesto se descuelga hasta el suelo un telón de ópera que, simbólicamente, cae tras la última función, en cuya cenefa podemos leer los nombres de Donizetti y Rossini, cuyas composiciones interpretó el tenor roncalés.

 

Musa de la música

 

La composición estática del cuerpo inferior contrasta con el mayor dinamismo que Benlliure imprime a la parte superior, fundida en bronce, donde las figuras alegóricas de la Armonía y la Melodía izan en sus manos el figurado féretro del tenor, decorado con bajorrelieves de putti, grupos florales y motivos musicales, que acompañan a la inscripción: “Julián Gayarre 1890”. Sobre el sarcófago, el genio de la Fama se inclina apoyando la cabeza cerca del féretro, en un intento de seguir escuchando “la voz de ángel”, detalle psicológico de gran acierto por el hermoso sobrenombre con que se conoció a Gayarre.

https://www.juliangayarre.com/es/el-mausoleo

 

 

 

Musa de la armonía.

 

Musa de la Melodía                                                                                                Angel de la Fama

 

Mausoleo de Julián Gayarre en Roncal

 

Existen, además, en Roncal algunas casas con porte señorial. Destacan la portada de casa López, la magnitud de casa Gambra y la estructura y portada de Casa Sanz.

 
Roncal. Portada de Casa López y Casa Sanz..

También se ha reconstruido el antiguo lavadero. que recuerda la actividad de las mujeres roncalesas haciendo "la colada", y recientemente se ha construido Casa Arias, una casa ecológica pasiva, preparada para autoabastecerse energéticamente mediante la energía solar captada por toda su estructura.


Roncal. Lavadero restaurado y Casa Arias.

 

En Garde,

En el parque del pueblo está el monumento erigido al Conde Oliveto, Pedro Navarro, natural de este pueblo y lugarteniente del Gran Capitán, Gonzalo de Córdoba, en sus campañas por Italia y el norte de Africa. El monumento es obra del roncalés  Fructuoso Orduna.

Garde. Conde Oliveto    

También sobresalen por sus antiguas fachadas algunas casas que pudieron ser señoriales, como Casa Maisterra y  Casa Gayarre.

Destaca también la puerta de Casa Ezquer,  similar a la de Casa Cruchaga de Uztárroz. Ésta tiene, entre cuadros ornamentales, una pareja de roncaleses ataviados con los trajes típicos  y dos imágenes del pastoreo de ovejas


                                                                                                                                            Casa Maisterra                                            Casa Gayarre


Garde. Puerta de Casa Ezquer                                                                    Roncalesa                                                       Roncalés


Garde. Puerta de Casa Ezquer. Pastor y paisaje                                                Pastor y borda

 

 

En Vidángoz

La Bajada de la Bruja.

Vidángoz es uno de los ocho poblados del Valle de Roncal, en el Pirineo Navarro. Según la tradición oral, Vidángoz es un  pueblo de brujas. Tan es así, que sus habitantes son apodados colectivamente "brujos". Está apartado de la carretera general del valle, pero está en conexión con el Valle de Salazar, valle también de brujas, por el puerto de Igal.

 

Vidángoz. Esperando a la bruja. ( Foto: https://icalendario.net/fiestas-populares/bajada-de-la-bruja).

 

En el año 1982, por iniciativa de Ignacio Doñate, un vecino catalán que veraneaba en Vidángoz, el tradicional chupinazo para dar comienzo a las fiestas del pueblo roncalés de Vidángoz; que se celebran a finales de agosto en honor a San Agustín, fue sustituido por  la bajada de la bruja

 

 A las 12 de la noche se apagan las luces del pueblo y éste queda en silencio y oscuridad, sumido en  un ambiente misterioso. Los jóvenes del pueblo,  vestidos de negro como los antiguos brujos, encienden una hoguera en lo alto de la peña Pitxorronga, que se eleva sobre el poblado, en la que encienden sus antorchas, y descienden por el camino al pueblo.

 

Al hasta llegar a una plaza pequeña, donde esperan el pueblo y  visitantes que acuden al acto, encienden con sus antorchas otra hoguera, en torno a la cual todo el pueblo danza imitando un aquelarre.

 

Vidángoz. Los brujos descendiendo de  Pitxorronga. (Foto:Vidángoz/Bidankoze).

 

 

Entre tanto la bruja Maruxa, equipada con su escoba, desciende desde lo alto de la roca suspendida de un cable. Desde el balcón de una casa se lee el pregón de fiestas y aparece la bruja Maruxa  que, acompañada por todo el pueblo, llega en pasacalles hasta la plaza  al son de la música de una txaranga. En la plaza se inicia el primer baile de fiestas que duran cinco días y que culminan con la subida de la bruja.


Vidángoz. El descenso de la bruja Maruxa (Foto:turismo-navarra.com)

 

En Burgui.

El Museo de la Almadía responde al recuerdo de  este antiguo oficio dedicado al transporte de madera por las aguas del río Esca y a todo lo relacionado con la actividad maderera.  En el Valle de Roncal la tala, transporte y trabajo de la madera siempre ha tenido incidencia. Todos los años se rememoran las almadías con una exhibición en el río Esca, entre la presa y en el puente de Burgui.


Burgui. Museo de la almadía. y almadía expuesta junto al puente medieval

 

Almadías:

Pueblo almadiero por tradición y en mayor medida que el res-to de villas del valle fue Urzainqui. La madera era arrastrada ‘barranquián-dola’ hasta las cercanías del río para trabajar los troncos de la manera más apropiada tras ser serrada y talada en el bosque. Todo ello era en otoño, época en la que se preparaban las almadías en el ‘atadero’ junto al puente antiguo de Urzainqui, hoy desaparecido. El atadero se situaba sobre un pedregal plano a la ribera del río.

La clasificación de las almadías venía según su número de tramos teniendo en cuenta el número de remos y el grosor de los maderos. Podía haber desde dos tramos a siete. Cuanto más corpulento era el tronco había menos tramos y más remos, así que la cantidad de troncos de cada tramo era inversamente proporcional a su grosor, nos dice Félix Sanz (1993).

La anchura por tramo era de entre 3 y 4 metros y medio. Se alisaba en la parte inferior del tronco (‘escarba’) a golpe de estral para evitar que rozaran el fondo del río. Se rebajaban los costados laterales de las puntas, ‘orejeras’ eran estos arreglos, para poder maniobrar con las vergas que sujetaban los maderos. Se ligaban los troncos con varas de avellano cruzadas por agujeros abarrenados intentando evitar así el bascular de los troncos.

Para ello se usaban los barreles (leños de haya recto y limpio de 8 centimetros de diámetro extraídos de las zakardak o viveros de hayas) o soportes donde descansaría todo el amarre y las jarcias vegetales llamadas ‘vergas’ de avellano, y si escaseaba de verguizoo mimbre silvestre. Estas se trabajaban con la ‘hoceta’ (terminada en gancho por un lado y filo en forma de hachuela por el otro), luego se retorcían verdes (’torcer verga’) hasta que que-daban convertidas en varas dúctiles y manejables que atarían los troncos fijamente al secarse.

Las vergas se llamaban txintura. El ‘decen’ era el tronco de diez varas es decir de 4 metros de largo, y el ‘docen’ tenía las doce medias varas unos 4, 80 metros, el ‘secen’ era bastante más grande y tenía 16 medias varas (6,40 metros) de longitud. Pero los más largos eran los llamados ‘ve-las’. Estos eran gruesos sin escuadrar y tenían entre 8 y 12 metros ya que se empleaban en la construcción de barcos. El río se bajaba cuando estaba con caudal abundante en primavera, es decir maienko, debido al deshielo.

Almadieros punteros (delanteros)         Almadieros coderos (zagueros)

En invierno se hacía cuando no quedaba más remedio ya que era muchísimo más peligroso. Desde el levantamiento de la presa de Yesa y con la mejora, si se puede decir, de la carretera que unía al valle con ese pueblo; la almadía desapareció y tomaron su relevo los camiones que ahora facturan gran canti-dad de madera, incluso francesa, desde la nueva serrería de Isaba que acabó con la antigua.

Pablo M. Orduna Portús
Vecindad y derecho consuetudinario: análisis de los usos y costumbres comunitarias en el valle de Roncal
CUADERNOS de Etnología y Etnografía de Navarra ENERO - DICIEMBRE 2011 AÑO XLIII - No 86. P. 159.

 


Almadieros en plena faena en un rápido del río

 

También en Burgui, autodenominado "Pueblo de los Oficios", existe un pequeño paseo por la margen izquierda del río Esca, entre los dos puentes. El de arriba es moderno y el de abajo es medieval, con cuatro arcos de medio punto y de tamaños progresivos los tres primeros y más pequeño el cuarto. Su estructura es de sillería con contrafuertes y tajamares entre sus arcos.


Burgui. Puente románico medieval

En este paseo se pueden contemplar, junto a paneles informativos, las instalaciones y formas de trabajo de oficios y actividades desaparecidas, tales como el cantero, almadiero, panadero, carbonero, una nevera, una calera y una serrería.


Burgui. Calera, Carbonera
y Nevera en la ruta del Pueblo de los Oficios