El Paisaje humano del Almiradío de Navascués

El paisaje humano en el Almiradío de Navascués lo encontramos desde los tiempos prehistóricos, y se manifiesta  con la presencia de dólmenes, de cuevas que fueron habitadas hace miles de años y de poblados fortificados de la Edad del Hierro. Todo ello lo veremos en el capítulo del Paisaje Prehistórico de Navascués.

Existen en el término toponimias que hacen referencia a la existencia en esos lugares de antiguas ermitas o muy pequeños monasterios que vendrían a ser las iglesias de los diversos y pequeños poblados ubicados en el valle, en las cercanías del río Salazar.

Asi, en Ustés  está el término  de San Andrés, una toponimia de la que no se conoce ermita alguna. San Miguel y San Martín son dos cerros que delimitaban al monasterio de Isusa, situado junto al río Salazar, que fue donado al monasterio de Leire en el año 1057

Ustés. Paraje de Isusa. A la izquierda el cerro de San Martín. A la derecha el de San Miguel.

 

En Navascués hubo las ermitas San Millán, que en el S.XVIII el obispo Obregón mandó derruir por hallarse en mal estado. San Martín, visitada por el obispo Igual de Soria en 1796. San Felices, se conoce su existencia por un documento de 1612 en el que clérigos y vecinos de los pueblos meridionales del Valle de Salazar solicitan autorización para ir en procesión a esta ermita. En este pequeño paraje, hay unas ruinas que en el ortofoto de 1927 se ven perfectamente y hoy están envueltas en densa vegetación. Podrían corresponder a la ermita de San Felices


Navascués. Ubicación de la ermita de San Felices. Ortofotos SITNA 1927 y 2022

Santa María del Campo en la llanada del río Salazar, es románica y está muy bien conservada,  tiene adosado el cementerio. San Juan y San Pedro son dos toponimias sin huella alguna de ermitas.


En Aspurz aparecen documentados dos de estas antiguas ermitas o monasterios:  Santa Columba, ubicado en la foz de su nombre. Sobre la desembocadura del río Egúrzanos en el Salazar,  existen las ruinas de la borda de la Cadena, que bién pudieron ser con anterioridad una ermita o monasterio.


Aspurz. Ruinas de la borda de La Cadena.

En la Foz de Aspurz o en la de Santa Columba parece que había un pequeño monasterio, tal como lo expone Antonio Durán Gudiol. en Monasterios y Monasteriolos.

"Acaso fuera también eremitorio el monasteriolo de Santos Cosme y Damián sub illa foze de Aspurz: fue del obispo Jimeno de Pamplona (1005-1024), el cual lo legó a su sobrino García López de Bigüezal, éste adoptó a su sobrino García Iñiguez, hijo de Toda López de Arboniés, dándole una casa en Bigüezal y el monasterio que, convertido en decanía, la citada Toda y sus hijos lo concedieron al «monasterio» de Santa María de Arboniés y éste a la abadía de Leire el 13 de mayo d 1063. 44". (Pag. 75).


Aspurz. Foz de Santa Columba con la borda de La Cadena

 Sin embargo, cuando expone la relación de monasterios no menciona el de San Cosme y San Damián de Aspurz, sino que menciona el de Santa Columba en este lugar.

 

 

El monasterio de Egúrzanos  fue donado al monasterio de Leire en 1057. Se sabe que de sus ruinas se extrajeron las piedras para reutilizarlas en otra construcción, posiblemente el propio caserío.

 

Egúrzanos. Paisaje actual

 

 

 

 

 

 LA ERMITA DE SANTA  MARIA DEL CAMPO.

Está situada bajo el poblado de Navascués, pegada al cementerio junto a la carretera en dirección al Valle de Salazar. Está considerada como ermita por hallarse solitaria en la vega del río Salazar,  pero en realidad este templo del S. XII, fue la parroquia de un poblado  que hubo en este lugar. 

Santa María es una hermosa muestra del románico rural de Navarra, arte que predomina en los siglos XI, XII, por lo que fue declarada Bien de Interés Cultural por el gobierno de la Comunidad Foral.

 Exteriormente se impone por la armonía de las proporciones y la belleza de los volúmenes. La serie de vanos, tanto las ventanas con guardalluvias decorados y, sobre todo, la pequeña portada con arco de medio punto, abocinada con dos arquivoltas de labor ajedrezada y tímpano decorado con crismón de tipo jaqués, rompen la macicez de los muros de sillería. En las dos fachadas, en el punto de unión con el ábside, tiene una pilastra adosada al muro, con funciones de contrafuerte y ayuda a sostener el alero. Ambas están coronadas de flores esculpidas en la piedra que ejerce de capitel,

 
Santa María del Campo. Fachada principal.

Santa María del Campo. Portada, crismón, alero y capitel de la pilastra

 

     Santa María del Campo. Ventanas con guardalluvias decorados

Uno de los aspectos que más llaman la atención de esta iglesia es la excelente serie de veintinueve canecillos esculturados en el tramo tercero de la nave y en el ábside con variada temática de carácter profano. En la fachada hay otro que se encuentra partido y en el que se observa únicamente la parte inferior, las patas de un animal similares a las de otras figuras.

   

Elemento poco común por su ubicación en el centro de la nave es la torre campanario, cuadrada y esbelta con ventanas geminadas de medio punto, con parteluz decorado en los capiteles y base clásica.

 

En su interior presenta una planta rectangular con ábside semicircular, cubierto éste por bóveda de horno y aquélla por bóveda de cañón apuntado sobre imposta, según la zona lisa o ajedrezada. En la parte inferior del tramo correspondiente al crucero se abre una galería de doble arcada sobre pilares con capiteles decorados. La pila de agua bendita es del s. XVI.

Otra curiosidad de esta ermita es que en el suelo de la parte interior de la puerta está incrustada una piedra partida que contiene dos grabaciones. A la izquierda, una especie de arcada de claustro o de iglesia en forma de "m" y a la derecha la Cruz de Malta. Puede interpretarse este hecho como que esta ermita, entonces iglesia, pudiera haber pertenecido a la Orden de San Juan del Hospital de Jerusalén (Orden de Malta), que disponía de una encomienda en Indurain (Izagaondoa), no muy lejos de aquí.

Navascués. Piedra en la puerta de la ermita de Santa María del Campo

 

Es en la Edad Media, cuando aparece en torno a la  ermita románica de Santa María del Campo, un pequeño poblado que pudo ser una antigua tenencia del  Reino en el S. XI. En 1185 Sancho VI el Sabio concentró a sus habitantes y a los de Sengües, otro pequeño poblado del lugar, en una nueva población que se erigió en el altozano en el que estaba la iglesia de San Cristóbal, la actual parroquial. Este lugar, al encontrarse en un alto y  con una torre en su cumbre, denominada el Turrumbel (hoy ocupada por el depósito de agua del pueblo), era propicio para asegurar este estratégico paso a los valles del Roncal y Salazar.

 

Navascués. El turrumbel.

 


Navascués. Panorámica. En primer término a la izquierda la ermita de Santa María.

 

Para ello otorgó una carta de población por la que hizo francos, libres e ingenuos a quienes se establecieran en la nueva villa, redujo sus obligaciones al pago de un censo de dos sueldos por cada casa y les permitió disponer libremente de sus heredades en beneficio de terceros, si no tenían hijos.

Sin embargo, en el siglo XIII la villa pagaba pecha al rey, lo que significa que su población no era franca, por lo que parece que estas concesiones no tuvieran  efectos prácticos. No obstante, Navascués era importante para los reyes de Navarra  por ser paso de acceso a los valles fronterizos del reino por el N.

Quizá, el único hecho que denota su condición de francos fue la presencia de un "amirat" o almirante, a cuyo cargo estaba el Almiradío de Navascués. Este estaba  integrado por los territorios de los cuatro almiradíos de Ustés, Aspurz, Castillonuevo y Navascués. De ahí que Navascues fuera un Almiradío de Almiradíos. En 1417 Carlos III elevó a sus habitantes a la condición de hidalgos otorgándoles el Fuero General de Navarra, cambió la pecha en tributo y les permitió presentar una terna para el nombramiento de alcalde.

 

Diccionario de J. Yanguas y Miranda. Dato histórico.

 

Durante el S. XVI se consumó la unificación de los cuatro antiguos almiradíos, quedando a partir de esta fecha tal título para el almiradío en general. con sede administrativa en el poblado de Navascués.

Tras la conquista de Navarra por Fernando el Católico en el año 1512, el almiradío de Navascués se mantuvo como unidad administrativa, hasta las reformas municipales de 1835-1845, en que se segrega Castillonuevo, en la ladera S del Borreguil.

 


Castillonuevo.
 

 

 El almiradío sufrió, al igual que los valles vecinos las guerras del siglo XIX, especialmente la de Independencia (1808-1814). El almiradío, con su especial entramado de sierras, barrancos y foces, era un enclave idóneo para las actividades guerrilleras contra los invasores. Así, el 2 de marzo de 1812, las tropas guerrilleras de Espoz y Mina tendieron una emboscada al ejército francés en la Foz de Aspurz al que derrotaron en un sangriento enfrentamiento. Desde entonces esta foz es  conocida también como la " Foz del Diablo", calificativo que le otorgó el general francés Caffarelli que fue herido en ella. Al día siguiente, en su retirada el ejército francés entró en Navascués, saqueando el pueblo a sangre y fuego.

 Foz del Diablo en Aspurz.

 

Durante estas guerras Navascués estuvo sometido a constantes saqueos, robos e incendios. Esta realidad quedó tan grabada en la memoria de sus habitantes, que pronto paso a formar parte de sus leyendas. En estas contiendas ejerció de auténtico hospital para la atención de los heridos de guerra y de enfermedades epidémicas.

 

Puerta del huerto de Casa de Malli.

 

 

 Muy deteriorada está en Navascués Casa de Malli, cuyo entonces propietario, Vicente Bertol, aseguraba allá por el año 1968 que él siempre había oído que su casa había sido un hospital. De hecho, la puerta que daba acceso del corral al huerto es de madera y adornada con calaveras en relieve e inscripciones tradicionales relativas a la muerte. Posiblemente el huerto fuera un cementerio. Esta puerta aún existe, ya que fue donada  a un  vecino que la ha conservado.

 

 

 

   Casa de Malli
 

Durante el S. XIX la capital del almiradío era la villa de Navascués, donde residía un alcalde ordinario y capitán de guerra para situaciones bélicas. Este alcalde ejercía como tal solamente en esta villa, ya que las otras tenían su propio alcalde del mismo pueblo. El alcalde ordinario del almiradío residía en la villa de Navascués y ostentaba la alcaldía del almiradío y la de esta villa. Fue durante este siglo, especialmente a partir de las reformas municipales de 1845, cuando el término almiradío comenzó a entrar en desuso, siendo sustituido por el de municipio o ayuntamiento.


Navascués. Plaza del Almiradío

 

A finales del S. XIX la población del almiradío se dedicaba a la producción agrícola y ganadera destinada mayormente al consumo familiar y de los animales domésticos. La gran cantidad de eras y pajares dan testimonio de ello.


Navascués. Antiguas eras y pajares

No existían carreteras, solamente senderos y caminos de herradura. Los pueblos disponían de escuela. En la villa de Navascués había dos, una de niños frecuentada por cincuenta alumnos y otra de niñas, con cuarenta alumnas. La iglesia parroquial de Navascués la atendían un vicario, que era presentado por los vecinos, y un beneficiado, que lo era por el abad de Leire, recién desaparecido por la exclaustración.

Años más tarde, en los años veinte del S XX había en el almiradío tres molinos, uno en cada pueblo, una fábrica de curtidos, guardia civil y carabineros, ventas, posadas, casino y varias tiendas.

 

 ALMIRADÍO

 Jurisdicción sobre la que ejercía su oficio el almirante. Dicho cargo es considerado por la Novísima Recopilación de leyes de Navarra (2,13,24) entre los oficiales reales con misión ejecutora de rango semejante a los justicias, bailes, tenientes y sozmerinos (administración periférica).

 La palabra almirante parece tener origen francés ya que con dicho nombre se designaba a quien estaba al frente del burgo franco de San Cernin de Pamplona. El nombre pudo extenderse durante el reinado de la casa de Champaña especialmente por la zona montañosa del reino, aunque también se encuentra en otras zonas, así al concluir la Edad Media los hay en Navascués, Roncal, Salazar, Aézcoa, Aoiz, Lumbier, Sangüesa, Urroz, Monreal, Eugui, Larrasoaña, Villava, e incluso Pamplona (burgos de San Cernin y San Nicolás) entre otros lugares.

El almirante ejercía con carácter vitalicio en su territorio o almiradío una misión delegada policial, fiscal y militar, salvo en los lugares donde había capitán de guerra que se ocupara de las huestes. Su sueldo estaba en relación con las rentas del almiradío.

Gran Enciclopedia Navarra

 

Desolados medievales en Aspurz

En término del Concejo de Aspurz, hubo hasta la primera mitad del S. XV dos caseríos, hoy desolados.

Artesano.

Era el primero de ellos. Un caserío que se ubicaba en la sierra de Aspurz, al NW del poblado, sobre una loma que desciende desde lo alto de la sierra hacia el S entre la regata de La Plana al W y el barranco de La Cerrada o Pasada de Belóriz al E. El poblado se situaba  entre las ruinas de las bordas de Laza al NW  y  las de la borda de Rodrigo al S.

Aspurz. La ruta para acceder al desolado de Artesano.

Artesano.KML

El lugar donde se asientan los restos de las casas del poblado están totalmente cubiertos de vegetación de bojes, gorrillones, ollagas, zarzas y otros matorrales que dificultan en gran medida el acceso y la prospección de estos lugares, siendo necesario perimetrarlos y penetrar en ellos por cualquier hueco que encontremos. Una alambrada de uso ganadero cruza el desolado de N a S.

 


Artesano. Paisaje en la actualidad.

 


Artesano. Ruinas de las bordas de Rodrigo y de Laza.

Observando el desolado, distinguimos dos edificios. El primero de ellos al S, casi adyacente con la borda de Rodrigo por el N de ésta. Era un edificio de planta más o menos cuadrada, con el  muro oriental pegado a la alambrada por el lado W de la misma. Los restos son amontonamientos de piedras corresponndientes a sus muros, con un espacio central más libre de vegetación que permite una buena observación de los restos del edificio.


Artesano. Edificio 1. Espacio central y muro oriental

Desde este edificio continuamos al NW siguiendo la alambrada que, a través de un pedregal, se eleva ligeramente y culmina con restos de otro poblable edificio, este de menor tamaño que el anterior, y que correspondería, al igual que otros dos más que vemos por el interior del bojeral ya en la ladera ocidental, a corrales, pajares, almacenes y otras dependencias, del caserío.

 

Artesano. Muro bajo la alambrada.  Arriba restos del edificio 2

 

Y unos veinte metros al N de este último y muy sumido en densa vegetación, hallamos el segundo edificio de vivienda del caserío.

Este aparenta planta rectangular dirigida al NE. Pero en el pseudoortofoto de 1927-34 se percibe claramente que se compone de dos edificios, uno al NE del otro. Este contendría la vivienda, mientras que el  del SW sería para otras dependencias.

Artesano. Edificios

1.- Vivienda
2.- Dependencias
3.- Vivienda y dependencias.

 

 
Artesano. Edificio 3. Muro NE del edificio de vivienda y muro SW del edificio de dependencias..

 

Egúrzanos o Búrzanos.

Conserva una casa y una dependencia anexa a modo de corral o almacén. El estado de conservación de estas y otra dependencia cubierta, añadida recientemente, evidencia la presencia eventual de personas  en el lugar  y más con la instalación de un invernadero.

El caserío original, despoblado desde la Edad Media, se ubicaba a 350 m. al NE del caserío actual, en la parte baja de la loma de Rusil que desciende del NE, en la margen izquierda del río Egúrzanos

Egúrzanos. kml

Accedemos a Egúrzanos por Urraúl Alto, desde el kilómetro 7,78 de la carretera NA-2103, de Imirizaldu a Adoáin, en un recorrido de 3,9 Km. (ida y vuelta) por una pista que conduce en dirección S al Caserío de Egúrzanos. Unos 600 m. antes de llegar al caserío, nos desviamos al E por un camino de rodadura.

Cruzamos el río Egúrzanos y continuamos por un brazo seco de éste  hasta el punto donde sale al pastizal. Ponemos rumbo al E, cruzamos una alambrada y ascendemos  a la loma de Rusil  por la ladera W que desciende hasta el río. Sobre un rellano encontramos los restos del desolado de Egúrzanos.

Descendemos del desolado al SE, al paraje denominado la Hoya de la Ermita, donde cruzamos un pequeño barranco y por el pastizal, bajo un pinar, nos dirigimos al SW hasta que topamos con otra alambrad, la cruzamos y poco más adelante,  en el límite con el pinar, hallamos restos de la Ermita de Egúrzanos. De la ermita ponemos rumbo al NW  y llegamos al río, lo cruzamos por donde podemos y alcanzamos los campos de cultivo, por los que en dirección SW llegamos el Caserío de Egúrzanos. El regreso a la carretera lo hacemos directamente por la pista que llega desde el N.

Al hablar de Egúrzanos debemos hacerlo de dos lugares. Uno es el actual caserío, ubicado en el fondo del  estrecho, prolongado y llano valle que forma el río Egúrzanos, entre los montes de Aspurz al E y los de Zabalza (Urraúl Alto) al W. Es un valle que aprovecha su fondo eocénico y llano para la agricultura, especialmente, cereales.

Egúrzanos. Montes de Aspurz y Montes de Zabalza

En el centro del valle se halla el caserío de Egúrzanos, compuesto por un edificio de factura moderna de piedra y totalmente enlucido. Está orientado al S, con la cubierta a dos aguas, de dos plantas y el sabayao.

La fachada tiene una pequeña ventana en lo alto que corresponde al  sabayao, una balconada con dos vanos en la planta superior que corresponde a la vivienda y una puerta de acceso rectangular con dos ventanas laterales correspondientes a las cuadras para los animales domésticos y bajeras en la planta baja.

Egúrzanos. El caserío situado en las proximidades del barranco. Al fondo la cumbre de Likarri.

Pegada por el E tiene una dependencia cubierta y otra separada, al W, un espacio cubierto a modo de trastero. Recientemente se ha instalado un invernadero, lo que refuerza la eventual presencia humana en el lugar.



Egúrzanos. Loma de Rusil con la ubicación del desolado.

Pero nuestro lugar de interés se halla en los restos del desolado deshabitado en el S. XV.

Los restos que se hallan en este lugar marcan la existencia de dos edificios, muy próximos entre sí, uno al N y otro al S. De ambos desolados quedan los pedregales de los edificios que componían.


Egúrzanos. Desolado del edificio N.

 

El del N se proyecta en forma alargada de E a SW, ensanchándose en la medida que alzanza este extremo.

El desolado del S configura una planta trapezoizal, en ligero desnivel hacia el N. Tiene la particularidad de que en la parte más elevada conserva un tramo de muro.

Ambos desolado están envueltos en una densa vegetación de bojes que impide su visión desde el exterior de los pedregales, por lo que es preciso introducirse en ellos para su completa visibilidad y observación.
Egúrzanos. Desolado del edificio S.

 


Egúrzanos. Bojeral que oculta el espacio donde se hallan los edificios desolados.

De la ermita de Egúrzanos tenemos algunos datos. Aunque se desconoce la dedicación de la ermita, Sin embargo, un documento de 1057 citado por Ángel Martín Duque en su libro Documentación Medieval de Leire (Siglos IX al XII) 1983, la denomina  Igual de Soria mandó hacer cuadro nuevo del titular de la ermita -«por estar indecente el del día»- y en el Libro de la Visita escribe que es San Clemente. Pero puede ser una confusión porque éste es el titular de la parroquia.

 
Egúrzanos. Restos de la ermita

 


Egúrzanos.  Explanada de la ermita

En el tomo XXIX de la Toponimia y Cartografía de Navarra, en el vocablo Ermita ((Ruinas) referido a la ermita de Egúrzanos en la toponimia de Aspurz, añade una nota interesante. Dice: "Junto a este lugar hay un terreno que, según los informantes del lugar, antes no pertenecía a Aspurz y que lo denominan Búrzanos".

Egúrzanos.  Ortofoto SITNA 1927-34.

Elucubrando sobre ello, ¿Pudiera ser que Egúrzanos y Búrzanos fueran dos lugares diferentes?. ¿El primero sería el  actual caserío y el segundo sería el desolado? Más o menos equidistante, entre ambos está la Ermita, al parecer denominada de "Sancti Angeli de Egúrzanu".

 

Otros caseríos del Almiradío recientemente despoblados

RACAS BAJO RACAS ALTO.

Racas Bajo quedó despoblado en la década de 1940, es hoy día una finca del Gobierno de Navarra, repoblada de Pino Laricio, siendo totalmente destruidos los edificios del viejo caserío.

 
Racas Bajo. Caserío e iglesia de San Román antes de su demolicion. (Fotos GEN).

Racas Alto quedó despoblado en la década de1980. En él se encuentra la ermita de Santa Lucía, que cada 13 de diciembre convocaba a devotos vecinos de los tres pueblos para celebrar su romería. A día de hoy los edificios, amenzando ruina, permanecen cerrados.


Racas Alto. Vista general deñ caserío. Vivienda,corrales y granero y la "casa vieja" con la ermita de Santa Lucía adosada

 

SAN QUIRICO, SANTA LUCÍA y SAN CRISTOBAL.

 Navascués es un municipio que conserva fiestas y  tradiciones ancestrales con sus respectivas leyendas y celebraciones. Los tres pueblos que componen el Almiradío de Navascués tienen un nexo histórico que durante siglos han mantenido hasta nuestros días: las romerías de San Quirico y de Santa Lucía. Ambas tienen en su tradicional celebración una diferencia notable.

 

Hasta principios del presente siglo la de San Quirico la celebraban los pueblos por separado y en fechas diferentes. La de Santa Lucía, por el contrario, la celebraban juntos en un solo día y en el mismo lugar. Puede decirse que San Quirico relacionaba internamente a cada uno de los pueblos y Santa Lucía extendía esta relación a todo el almiradío. San Cristóbal, por su parte, es el patrono de la villa de Navascués y su fiesta se celebra en el pueblo el día 10 de julio.

 

 Navascués. Ermita de San Quirico.

 

San Quirico, con Santa Julita su madre, se veneran en la ermita situada en lo alto del monte de su nombre, con espectacular vista sobre el valle de Romanzado. En torno al 16 de junio recibía en su ermita, por caminos y en días diferentes, las romerías de los vecinos de Navascués, de Aspurz y de Bigüezal (Romanzado). Se trata, pues, de la misma tradición, pero con manifestaciones distintas.

 

 
Navascués. Ermita de San Quirico. retablo con las imágenes de San  Quirico y Santa Julita.

 

La ermita, con casa de ermitaño incluida,  fue restaurada en el año 1964, luciendo su interior con ladrillo caravista y  el exterior revocado de cemento pintado de blanco lo que le permite relucir desde grandes distancias.

 


Navascués.Romería de San Quirico. Bendición de los campos y celebración de la misa.

Hoy día la romería se celebra en una fecha, el sábado siguiente al 16 de junio, a la que acuden vecinos y allegados de los tres pueblos citados. Conserva varios de sus ritos ancestrales: Procesión por la mañana hasta el pie del monte rezando el rosario y ascensión al monte. Almuerzo a la llegada a la ermita, misa, canto de los gozos, bendición de los campos y tiempo de juegos (calva, brisca, etc.) y de tertulias  hasta la comida.

 
Navascués.Romería de San Quirico. Jugando a la calva y a la brisca.

Esta se hace por corros con viandas preparadas en sendos hogueras en el entorno de la ermita. Tras los cantos y buen ambiente de sobremesa, se reúnen en la ermita, cantan nuevamente los gozos y la jotica de despedida al santo antes de emprender el regreso al pueblo.

 

 

Navascués. San Quirico. Preparando la comida.

 


Navascués. San Quirico. Cantos y baile tras la comida.

En el descenso se detienen en la cruceta y cantan una salve. Posteriormente lo hacen en el descansadero para merendar, donde se atavían con ramos de haya colocados en banda. Desde el pie del monte, un grupo de romeros regresa al pueblo en procesión con cantos a la Virgen. A la llegada al pueblo se detienen y dirigiendo su mirada a la ermita de Santa María del Campo le cantan una nueva salve.


Navascués.San Quirico. Merienda en el descansadero de abajo

 

Entran en el pueblo donde esperan los vecinos y todos en procesión y cantando se dirigen a la iglesia a celebrar la despedida del día. A partir de este momento fiesta y alegría por el pueblo con música y el reparto de pan y vino de San Quirico para todos los vecinos.

 

Navascués. Iniciándose la procesión de San Quirico en Benasa.

Los de Ustés, por su parte, hacen su romería de San Quirico en la misma fecha que los de Navascués, el 16 de junio, pero no a la ermita del santo, sino a la de Santa María del Campo, en la que se veneran también al santo y a su madre. Estos continúan haciéndola a esta ermita y en la misma fecha.


Santa Julita, la Virgen del Campo y San Quirico en el moderno retablo de la ermita de Santa María.

 

La romería de Santa Lucía.

 

Santa Lucía, con su pequeña ermita en el caserío despoblado de Racas Alto, reúnía el día 13 de diciembre a vecinos de los tres pueblos en su propia ermita.

Ermita de Santa Lucía en Racas Alto.

La ermita está incrustada en una casa que amenaza ruina, ocupando parte de esta. Es curiosa la placa que la identifica que, al igual que otras de Navarra, su rótulo dice Hermita de Santa Lucía (con "H").

 

Esta ermita es de propiedad privada y también amanaza ruina en la cubierta. Los vecinos quisieron repararla, pero la propiedad les denegó autorización.

Entonces se acordó  trasladar la imagen a las iglesias de los pueblos y, por turno,  celebrar la romería un año en cada uno de ellos. Y así se viene haciendo desde 2021, tras la pandemia.

 

Ermita de Santa Lucía en Racas Alto.

 

Ermita de Santa Lucía. Portada y celebración en el año 2008

 

 

San Quirico, fuente de leyendas.

 José Mª Jimeno Jurío en "Al Airico de la Tierra" expone su estancia en Navascués en 1972 con D. Carlos Pelairea, el abuelo de Garachico, que a sus casi cien años le contó las leyendas atribuidas al Santo.

En principio la hagiografía cristiana dice que el niño Quirico era natural de Licaonia, Asia Menor, de donde su madre huyó con él a Tarso durante la persecución de Diocleciano. Aquí fueron martirizados ambos.

Sin embargo, según cuenta el abuelo Carlos, en Navascués  la historia es otra: "Era Quirico un santico de tres años. Un día los franceses hicieron en la calle una hoguera enorme, con mucha leña, con mucho fuego. En medio de ella pusieron a Santa Julita. Un francés muy malo que tenía al niño Quirico en sus brazos en una casa próxima, pretendió besarle. El santo no lo consintió y clavó sus uñas en la cara del gabacho, llenándosela de arañazos. Enfurecido el franchute, estrelló a la criatura contra la pared, destrozándole los sesos, y lo tiró luego por la ventana a la hoguera, como un trapo. Madre e hijo se abrazaron y se fueron volando al cielo".

 

Navascués. Imagen de San Quirico en la ermita.

 

 

La inclusión de los franceses como malos, haciendo grandes hogueras, puede hacer referencia al saqueo e incendio al que estos sometieron a Navascués tras la derrota sufrida en la Foz de Aspurz a manos de las tropas guerrilleras de Espoz y Mina, en febrero de 1812.

Otra parte del relato de San Quirico explica el por qué de la ermita en la cima del monte, sobre la peña de su nombre. Dice así: "Hace muchísimos tiempos, los de Navascués quisieron edificar al santo una ermita en un terreno próximo al pueblo, al otro lado del río, donde antaño estuvo la ermita de San Juan. Canteros y peones comenzaron el trabajo. Pero todo lo que construían durante el día se arruinaba por la noche. La herramienta de los maestros y obreros aparecía cada madrigada arriba, en la peña. Comprendieron los del pueblo que la voluntad del santo era tener su templo en la cima, y allí lo alzaron".

Ermita de San Quirico sobre la peña en la cumbre del monte

Detalla Jimeno Jurío que, al finalizar el relato, el abuelo levantó la cabeza, dibujó una sonrisa pícara bajo sus ojos y, encogiendo los hombros añadió: "Así l'hamos oído siempre, ver no l'hamos visto".

Una impresión particular al respecto es que la ubicación de la ermita en este punto tiene algo que ver con las mugas de los concejos de Aspurz y Navascués y del de Bigüezal, éste de Romanzado, que coinciden en este punto.

 Pero aquí no acaba la leyenda. Con anterioridad a éstas, existe otra relacionada con  las frecuentes peleas entre San Quirico y el diablo.  J. M. de Barandiarán visitó Navascués en 1926 y escuchó otra leyenda del santo. Posteriormente cuando la publicó la atribuyó al pueblo de Zalba (Lizoain-Arriasgoiti).

Al parecer esta confusión se debe a que en Navascués se hospedó en "Casa de Zalba", la casa de Amadeo Marco, que fuera vicepresidente de la Diputación Foral de Navarra y del que Maluquer de Motes habla en sus escritos relativos a los dólmenes y cuevas del almiradío. Parece ser, pues, que a la hora de redactar la leyenda confundió "Casa de Zalba" con el pueblo de Zalba, en Lizoáin-Arriasgoiti, atribuyéndole a este último la siguiente leyenda"

San Quirico. Ermita en la cumbre y ladera S del monte. Abajo Bigüezal.

 

"En la montaña de Zalba existen dos huellas de renombre en la región. Según la leyenda que a ellas se refiere, San Quirico corría velozmente montaña arriba. Viendo que el demonio estaba a punto de alcanzarle, hizo la señal de la cruz y al momento saltó hasta la cumbre del monte. El diablo hubo de quedarse en la falda. La última pisada del santo y la del diablo quedaron grabadas en la peña, y los transeúntes arrojan piedras sobre la del diablo y se descubren al pasar junto a la de San Quirico" (BARANDIARAN  1972- 83, I,40-41).

Navascués. Roquedo del Bocal en el que se encontraban las huellas de la leyenda.

Hasta la década de los años setenta del siglo XX existía en el paraje del Bocal, camino de San Quirico, una roca con un agujero, al que se denominaba "La Pisada del Diablo", en relación a la citada leyenda. Los trabajos para abrir espacio para la pista que actualmente pasa por el lugar hicieron desaparecer gran parte de la mencionada roca y con ella el hito de esta leyenda.

 

Existe también en el camino de San Quirico, más arriba del Bocal, un lugar  denominado "La Cruceta". Se ubica en el cruce de caminos que van a la ermita, a Bigüezal y a Navascués. El topónimo de cruceta puede hacer referencia a dos hechos. El primero de ellos es que en el lugar hay un montón de piedras y sobre éste una cruz también de piedra. Los romeros de San Quirico al pasar tiran una piedra al montón, escenificando en este al diablo para que se aleje del camino y no obstaculice a los romeros. En el descenso de la romería, los romeros se juntan en este lugar y cantan una "Salve".
Navascués. La cruceta.

Pero también puede hacer referencia al hecho de ser un indicador de caminos. La cruz de piedra solamente tenía tres bazos y tenía inscripciones grabadas en ella. Las letras "NAV" se leían perfectamente en uno de sus brazos, pudiendo hacer referencia a la dirección del camino hacia Navascués. Esta piedra desapareció en el año 2010.

 

Santa Lucía y la vista

"Santa Lucía los ojos perdió
Y en un platillito se los encontró".

Según expone Jimeno Jurío: "Miles de navarros hemos repetido este sencillo ensalmo-jaculatoria mientras mirábamos por el suelo buscando algún objeto perdido, con los ojoas abiertos de par en par. Acostumbrados como estamos a ver representada en retables y estampas a Santa Lucía portando los ojos en un plato y ejerciendo su patronazgo sobre quienes padecen de la vista o necesitan tenerla buena para ejercer su oficio, como las modistas, puede causarnos asombro un curioso cambio de personalidad de que fue objeto nuestra santa. 

Porque la Virgen y Martir de Siracusa no perdió sus ojos en el martirio como relata la iconografía y la creencia popular. De la beata Lucía "la Casta", terciaria dominica francesa del siglo  XV, se cuenta que, sabedora de que un joven se había prendado de la belleza de sus ojos, se los arrancó ella misma para enviarlos al muchacho. Los pintores confundieron las dos Lucías y aplicaron a la siracusana el motivo del plato portador de los ojos".

Imagen de Santa Lucía en la iglesia de Navascués

Efectivamente esta es la Santa Lucía de Racas, representada con una  bella y gran figura y con un platillo que contiene los dos ojos, venerados por los romeros, como en tantos otros sitios, el día 13 de diciembre de cada año.

 

En las ermitas de San Quirico y Santa Lucía se conservan los tradicionales gozos en los que se ensalza la vida y obras de los santos y se solicita su protección.  Son cantos con estructura literaria muy similar  y con melodía unísona que se cantan en ambas romerías.
 

GOZOS AL GLORIOSO  Y JOVEN MARTIR – SAN QUIRICO

QUE SE VENERA EN  NAVASCUES

PUES DE JULITA SOIS FRUTO
Y EDUCADO EN SU AMOR
SEDNOS QUIRICO GLORIOSO
DEL QUE INVOCA DEFENSOR

En Iconia y  de Liconia
Que se llama Cogni hoy
Quirico se hizo cristiano
Con el gran aplauso y honor
Y el tirano le persigue
Con grande rabia y furor.

 JULITA, joven y madre,
En sus brazos le llevó
Su suerte jamás temió
Por la vuestra se afligía
Y al punto fue socorrida
Así al cielo rogó.

Sangre real  circuló
En vuestro origen mundano
QUIRICO, siendo esto en vano
A la palma se inclinó
Y al tirano le arañó
Despreciándole su amor.

 
Imagen de Santa Julita en la ermita de San Quirico

 

Sintió tú separación
Y por tu muerte clamó
Cuando su vista halló
Del cielo  la protección
Y al pavimento te arroja
Pues el tirano furor.

Vuestra muerte celebró
Siendo intensa su alegría
Que, aunque la suya veía
La vuestra sobrepujo
Para aceros compañía
Del suelo al cielo voló.

Vuestra imagen bien se vió
En NAVASCUES, que proteges
La veneración mereces
Donde tu pié sentó
Y dando a tu nombre culto
Una ermita se erigió.

Curais las enfermedades
Y curais todo dolor 
Las tempestades adversas
Las desechais con valor
Y así el cielo alcanzais
Al que os ruega con fervor.

Justo es pues, sois protector
Con gracias tan señaladas
Que las personas postradas
Invoquen tu protección
Y al final lleguen a ver
La Gloria con grande honor.

PUES DE JULITA SOIS FRUTO
Y EDUCADO EN SU AMOR
SEDNOS QUIRICO GLORIOSO
DEL QUE INVOCA DEFENSOR.

 

 

GOZOS DE SANTA LUCÍA

 

Imágen de Santa Lucía cuando estaba en la ermita de Racas Alto.

 

Lucero de la mañana
y sol brillante del día
luna clara de la noche
es la gloriosa Lucía.

De muy ricos padres 
fue Santa Lucía
de ilustre linaje
su hermosura brilla

En la ciudad de Zaragoza
en el Reino de Sicilia
es donde fue bautizada
allí ganó su vida.

A los siete años
era maravilla
la gran santidad
de Santa Lucía

 

A su madre se dirige
que enfermedad padecía
de un gran flujo de sangre
que horriblemente sufría.

Le dice Santa Águeda:
Hermosa Lucía,
tu madre es curada
por tu gran valía.

Tu también morirás mártir
le dice Águeda a Lucía
No temas a los tiranos
que te señalo este día.

Llega un caballero
con gran alegría
y por esposa pide
a Santa Lucía.

Sin vacilar le responde: 
Yo ya no puedo ser tuya
me casé con Jesucristo
y  me llama esposa suya.

Con gran coraje
él contra Lucía
vengarse pretende
en aqueste día

En ejecución le pone
A un tirano que allí había
cómo consiente el Señor
le ha dicho con grande ira

De que haya cristianos
desprecie a Lucía
que a Cristo le alaben
quemarla allá viva.

 Esto que oyó el tirano
manda prender a Lucía
que enciendan una hoguera
para que sea consumida.

Le dice el tirano 
a la hermosa Lucía
que si no lo hace
perderá la vida

Yo no temo a esta hoguera
que para mí esta encendida
echadme luego al instante
quitarme de vuestra vista.

Veo el cielo abierto
haz lo que tu quieras
y al punto la echaron
en aquella hoguera.

El fuego no la quemó
y afuera salió Lucía
de aquel fuego tan enorme
y al tirano le decía.

Mira si tus dioses
son cosas fingidas
que del fuego salgo
sin perder la vida

Esto que oyó pronunciar
manda privarle la vista
y le pasan una espada
para que pierda la vida.

Muere del martirio
la pobre Lucía
cura mal del flujo
también de la vista.

Ten esperanza devota
en la oración de Lucía
pídele con devoción
y te aliviará la vista

 Ruega a Jesucristo
y a su Madre amada
Por esta devota
nos de vista y gracia.

 

 

 

SAN CRISTÓBAL:   Corriendo la rosca.

San Cristóbal es el patrono del pueblo y de la parroquia de Navascués. José Mª Jimeno Jurío vivió esta fiesta en los años setenta. Así la cuenta:

 "Navarra profesó especial devoción a San Cristóbal, levantando en su honor docenas de iglesias y ermitas por la Montaña, la Ribera y las tierras medievales.

 Costumbre de numerosas mecetas navarras fueron las carreras para conquistar un rosco, en el marco de la plaza o de una calle contigua, flanqueadas por curiosos y animadores.

Navascués. Reliquia de San Cristóbal

Navascués. Corriendo la rosca los mayores.

 El solaz, típico de otros lugares del reino durante siglos, va desapareciendo de nuestro folklore festivo. Lo conservan los de Navascués. La capital del Almiradío guarda el brazo de San Cristóbal y fiesta mayor en su día.

 

 
Navascués. Corriendo la rosca mujeres, jóvenes y niños.


A la salida de la misa solemne, el alguacil toma la rosca - un roscón enorme que alguien adornó con dibujos y confites - y se coloca a mitad de la calle Mediavilla. Las autoridades locales presencian el rito de salida, la carrera y el regreso del vencedor con el trofeo. El alcalde u otra persona relevante corta en trozos la rosca, obsequia con el primer trozo al ganador y reparte los demás entre los asistentes".

 
Navascués. Repartiendo y compartiendo rosca y vino

Así es, el día 10 de julio de cada año los de Navascués corren la rosca de San Cristóbal en dos oportunidades. Por la mañana, después de la misa del patrón, y por la tarde, antes de la merienda popular que ofrece el concejo del pueblo.

Antiguamente corrían los mozos y niños. En la actualidad lo hace todo pueblo, ya que de forma espontánea se  organizan carreras para hombres, para mujeres, para niños y para niñas. También para abuelos , mayores y jóvenes de ambos sexos. La tradición se mantiene y que dure muchos años.

 
Tras la rosca de la mañana, los vecinos y vecinas departiendo en la plaza

 

Los poblados.

 Cada uno de los concejos que componen el Ayuntamiento del Almiradío de Navascués tiene su correspondiente poblado. Navascués y Aspurz se asientan sobre elevados promontorios en las cercanías del río Salazar y Ustés se ubica en la orilla del río de forma más asemejada a los pueblos del Valle de Salazar. con el que delimita por el N. Los tres pueblos están constituidos por un pequeño conglomerado de casas apiñadas en torno a la iglesia.

 
Navascués. Vista aerea con los Pirineos (Pico Bisaurín) de fondo.
 

Navascués es el mayor de los tres poblados y es la sede del ayuntamiento del almiradío.

La Casa Consistorial consta de dos plantas con la fachada construidas en piedra. Su arquitectura se integra en la tradicional de la zona

El edificio se reformó en el año 1983, adecuando una vivienda y restaurando la fachada.

El Ayuntamiento está regido por alcalde y seis concejales.

 

 

Navascués. La Casa Consistorial.

 

El primer edificio que nos recibe es la Venta de Navascués, un edificio hoy cerrado y que fue vivienda, después de ejercer sus funciones de venta para atender a animales de tiro, carruajes, cargas y transportistas en su ir y venir de Pamplona al Valle de Salazar, para lo que disponía de grandes barracones para protegerlos.

Navascués. La Venta en 2023.

 

En la entrada al pueblo, en el cruce de las carreteras NA-178 al Valle de Salazar y la NA-214 al Valle de Roncal encontramos un crucero moderno. Consta de una cruz de hormigón muy alta y un crucificado de estilo moderno, protegidos con columnas y contrafuertes  laterales, mitad a piedra vista y mitad enlucidas, con una cubierta de hormigón a dos aguas. El conjunto se levanta sobre una plataforma de piedra escuadrada que daarmonía al conjunto.Este moderno conjunto, levantado en los años cincuenta del siglo pasado, parece que sustituyó a otro que hubo anteriormente.

En la sacristía vieja de la iglesia de San Cristobal del pueblo  se guardaba desde tiempo desconocido un capitel de crucero medieval, con  una sola cara esculpida con el Crucificado y una pila aguabenditera decorada  y colocada sobre una columna estriada verticalmente y levantada sobre su base. Ambos objetos está expuestos en la ermita románica de Santa María. El capitel del crucero pudo corresponder a un capitel anterior habido en el lugar o proximidades del que ocupa el actual.


Navascués. Crucero moderno.

 


Navascués. Pîla aguabenditera y capitel de crucero expuestos en la ermita de Santa María.

 

El poblado de Navascués se proyecta de W a E sobre la parte inferior de una loma que se eleva progresivamente por espacio de 4 Km. desde el llano del río Salazar hasta  alcanzar la altiplanicie de la sierra. Está estructurado en cuatro calles que lo cruzan longitudinalmente y que convergen en el Barrio Redondo, en el extremo occidental. Otras calles y callejos unen éstas transversalmente.

Navascués. La calle del Barrio Redondo

 

  
Navascués. Calle Petra Machín, Antonio Aróstegui y Callejo de Basteropaco.


Navascués. Calle Carretera, Calle  Maruguete y Callejo del Alpargatero.

En los años sesenta y setenta se construyeron en la parte más baja del pueblo, junto a la Venta de Navascués, los edificios de las instalaciones y viviendas del parque de camineros y de  bomberos respectivamente.

 

Navascués. Parque de Bomberos y Camineros.

El entorno del poblado está ocupado por las antiguas eras para la trilla con sus respectivos pajares para el almacenamiento de la paja y hierbas. Algunos de estos pajares se conservan en pie y han sido transformados como garajes, almacenes, trasteros u otros usos. Otros están en desuso y en estado de ruina.

 
Eras y pajares en Navascués.

 Tomás López Sellés en Contribución al Catálogo de Ermitas de Navarra  expone esta nota: "Santa Co1umba.-Jimeno Jurío la da a conocer en «Almiradio de Navascués, al decirnos que no ha encontrado documentación «sobre la ermita de Santa Columba que parece existió en la misma villa ... En la parte nororiental de la calle Maruquete subsiste un edificio de sencilla portada adintelada de madera. La tradición lo señala como antigua ermita de Santa Columba*.

 
Es una construcción antigua, en la parte alta de la calle Maruquete, que tiene, al oeste, la puerta adintelada que indica Jimeno Jurío. La ermita se halla convertida en pajar, seguramente de la casa adyacente que denominan Garatxiko. No conserva por dentro, según he podido observar, nada que denote su primitivo carácter. 630 metros, aprox. (V. 2-7-1974".

 

Navascués. Edificio que fue la ermita de Santa Columba.


Hoy día se encuentra reformada, junto a la casa. Su sillería a la vista, su portada de grandes piedras y dintel de madera apoyado en ménsulas cóncavas de piedras y un contrafuerte junto a ésta denotan su identidad de ermita.

En el caserío destaca la iglesia gótica de San Cristóbal, originaria del S. XIV, de la que quedan la portada, la nave y el coro.

 


Navascués. Edificio de la Iglesia de San Cristóbal.

La portada es de arco apuntado y abocinado. Se apoya en arquivoltas sobre capiteles adornados con diversas figuras. Corona la portada un tímpano en el que está representada la Trinidad.


Navascués. Portada y tímpano de la iglesia de San Cristóbal.

 

 La nave y el coro conservan sendas ventanas góticas. La cabecera y el crucero son posteriores al S. XVI. A los lados del altar mayor se conservan dos bancadas de coro del S. XVI, con tres sitiales cada una y adornados con bustos masculinos y femeninos. Corresponden a una bancada de coro mayor, de la que los demás sitiales se trasladaron a la catedral de Burgos.

Navascués.Interior de la Iglesia de San Cristóbal. Vista posterior del coro y del sotocoro.

 


Navascués. Iglesia de San Cristóbal. Ventanales góticos y sitiales en el presbiterio.

Llama la atención por el tamaño y decoración el retablo mayor, barroco del S. XVIII y ornamentalmente restaurado en 1906. Procedía del convento de Santo Domingo de Sangüesa. Seis retablos más completan la parte delantera del templo. Dos modernos, uno a cada lado, y cuatro barrocos en los frontales y laterales del crucero de la nave.


Navascués.Interior de la Iglesia de San Cristóbal. Vista del presbiterio y retablo mayor.

 

Las casas del almiradío son muy similares a las de los valles de Urraúl Alto y Romanzado en estructura, plantas, distribuciones y usos. Son de notar la cantidad de casas reformadas, reconstruidas y de nueva construcción y  muy pocas las que están cerradas o abandonadas.

 
Navascués. Casas de Berbiela y de Senén.                                                        Casa de Saúca

 
Navascués. Casa de Frate (reformada).                                 Casas de Melchor y de Cacolo (nueva construcción).

 

Las casas tradicionales del almiradío datan del S. XVIII y XIX, aunque en una de ellas aparece una clave del S. XVII. Están construidas generalmente con mampuestos de piedras con sillares en las esquinas y ventanas.  La irregular estructura de varias de ellas denota ampliaciones que fueron realizándose con el paso del tiempo. Aún se ven algunas con sus muros de mampuestos a cara vista, como lo eran la mayoría de ellas en laa primera mitad del S. XX.
Clave de 1604 en Navascués

 

 
Navascués. Casa de Urbicáin, ampliada y muros enlucidos. Casa y  callejo de Paco,  ampliada y muros a cara vista.

 Se ven portadas con arcos dovelados de medio punto o apuntados, con sus respectivas claves entre las que domina el tradicional JHS, pero también se ven otras muy distintas.


Navascués. Distintas claves y grabados en las puertas y fachadas de casas.

 Son muy frecuentes también las portadas con dintel de madera, apoyado sobre ménsulas laterales o cuadradas. Como curiosidad, algunas puertas doveladas fueron limadas en el arco para permitir el acceso a carruajes y otros elementos.

    
Navascués. Portadas de casa de Juan Miguel, casa de Pedrogil y casa del alpargatero

Las ventanas suelen estar encuadradas por sillares, entre las que aparece alguna geminada, sin parteluz, y reutilizadas en la reforma de las casas. También se ven de ladrillo y enlucidas.

  
Navascués. Portadas de casa de Barrios Etxea y ventana geminada de Casa de la Ventura.

 

En la plaza del pueblo existe desde antaño una fuente pública de agua que se aloja  en un espacio abierto en la planta baja de Casa de Adán. Está dedicada a D. Antonio Aróstegui.

 

 

 

 

Navascués. Fuente en la Plaza del Almiradío.

 

Aspurz.

 El poblado de Aspurz se sitúa sobre un promontorio denominado Cerro de la Peña, sobre la que en su tiempo hubo una torre fortaleza, espacio hoy culminado por el depósito de agua para el pueblo.


Aspurz. Panorámica

Por el E lo flanquea el barranco de Racas y por el W el de Cerréncano. Por el S lo hace el río Salazar en la entrada del río a la Foz de Aspurz, donde se ubica la antigua Venta de Aspurz, conocida como la Venta de la Carrasquera. Por el N este promontorio se prolonga hasta alcanzar el monte de San Román, en territorio de Racas.

Está distribuido en tres partes. El casco antiguo en el entorno de la cumbre del promontorio. Es un compacto núcleo de casas similares a las de Navascués, provenientes de los siglos XVIII y XIX, las más antiguas del poblado.

 
Aspurz.Vista general del poblado

El barrio norte (Barrio Alto) está ubicado en la prolongación del promontorio hacia el N, hacia el cementerio. Es un barrio nuevo, con sus casas de nueva construcción, algunas tipo chalet.


Aspurz.Vista general del  Barrio Alto

Y el barrio sur, bajo el promontorio por este lado, en el entorno del río Salazar, junto a la Venta de la Carrasquera (Venta de Aspurz) con tres casas reformadas, una junto a una nave ganadera.

 
Aspurz. El Barrio Bajo, vista general.
 

Al S de este barrio se encuentra la Venta de Aspurz o Venta de la Carrasquera.Se ubica en la margen izquierda del río Salazar, en el punto en el que nace la carretera NA-2112 que accede al elevado poblado de Aspurz.

Es un edificio tres plantas de planta cuadrada y tejado a cuatro aguas. Se hallaba en estado ruinoso y saqueado. La propiedad reestructuró el tejado y tapió sus accesos a fin de protegerlo. Hoy día continúa siendo saqueado.
La Venta de Aspurz. El puente y la carretera de acceso al poblado.


Aspurz. Venta de la Carrasquera.

Destaca en Aspurz la sencilla iglesia de San Clemente.  Es de piedra con planta de crucero y cubierta muy reformada con bóveda de medio cañón. La puerta es de arco apuntado, disimulado por la pintura del revoque del muro bajo el techo del atrio La torre campanario  se compone de doble espadaña en su parte superior.

 
Aspurz. Edificio de la iglesia y retablo mayor

 

En su interior  son de interés la talla de madera de la Virgen con el Niño del S. XIV y de estilo gótico francés, un crucificado del S. XV, gótico germánico de madera policromada,  y las ménsulas de madera talladas con figuras humanas en el sotocoro.

 

Aspurz. Iglesia de San Clemente. Talla de la Virgen y Crucificado.

 

 

 

Las casas, la mayoría de ellas reformadas o reconstruidas, tienen las cubiertas a dos, tres y cuatro aguas. En sus fachadas se ven antiguas portadas con arcos de medio punto, apuntados o rebajados y adintelados con madera o piedra, conservados en su estructura original o tras la reconstrucción de varias de ellas.de ellas. Alguna conserva elementos tradicionales, como las claves en los arcos de las puertas, una chimenea tipo campana, aldabas, etc.

 Aspurz. Casas con cubiertas a dos y cuatro aguas.
 

 
Aspurz. Fachadas de antiguas casas. originarias y restauradas.

 


Aspurz. Tipos de portadas. Arco de medio punto, arco apuntado, arco rebajado y puerta adintelada con madera.

 

Este casco antiguo conforma tres estrechas y alargadas calles transversales de N a S. Son calles cementadas, solamente la central está adoquinada por el centro y en sus inicio tiene aun corto espacio de empedrado.

 Aspurz. La calle central.

En el barrio del N, el Barrio Alto, hay media docena de casas diseminadas sobre el mismo cerro del pueblo, ocupando el espacio de las antiguas eras, y ubicadas junto a naves ganaderas, garajes y almacenes. Son casas de nueva construcción y distintas de las tradicionales del casco antiguo.

El cementerio, cuya entrada está flanqueada por dos estelas discoideas medievales se halla en un altozano por esta parte del pueblo. En su interior está la ermita de San Vicente con su interior totalmente arruinado. Una sola casa queda por encima del cementerio.

 


Aspurz. El Barrio Alto

 
Aspurz. Casas en el Barrio Alto. Casa tipo chalet y Casa Turrillas en lo más alto del barrio. 

 
Aspurz. Casa, huerto y nave en el Barrio Alto. Cementerio y ermita de San Vicente

Ell barrio S lo compone otro grupo de tres casas que se encuentran en la vega que se forma entre el pueblo y el río Salazar, el Barrio Bajo. junto a parcelas de cultivo, una nave ganadera y almacenes y garajes agrícolas. Son casas reformadas que mantienen su estructura original.

   

Aspurz. Barrio Bajo. Vivienda y naves ganaderas.


Aspurz. Barrio Bajo. Casa de Alejo y Casa reformada.

 

Ustés.

El poblado de Ustés es el más septentrional de almiradío. Se halla adjunto al Río Salazar, formado por un pequeño caserío entrecruzado por calles que conservan el tradicional empedrado de siglos anteriores.

 
Ustés. Vista desde el S.


Los primeros edificios que  nos reciben en Ustés son tres casas alineadas al borde de la vieja carretera que recorre el Valle de Salazar. la del centro de las cuales (Casa Villegas) muestra en su fachada el cartel titular del pueblo.

 

Ustés. Casa de Juan José, Casa de Villegas y Casa de Manuela.

 

 

Ustés es un poblado construido en ladera, por lo que se halla en pendiente ascendente al E y dividido en dos partes por el barranco del Forquillo que desciende por el E hasta desguaren el río Salazar en el paraje de las Huertas, en el entorno del puente Puente Viejo y la Presa.

Ustés. Puente sobre el barranco del Forquillo que une ambas partes del poblado.


Dentro del poblado sobresale la iglesia de San Saturnino, gótica del S. XIII, con una esbelta torre campanario a los piés. Presenta una planta de crucero y ábside con una ventana (hoy ciega) y dos contrafuertes.
Cubre el edificio una bóveda de cañón apuntada con fajones en la nave y con bóveda de horno en la cabecera.Posteriormente se añadieron dos capillas a cada lado de la nave cubiertas con bóvedas de cañón.


Ustés. Iglesia de San Saturnino

La puerta de acceso tiene arco de medio punto, abocinado y con arquivoltas que conservan restos ajedrezados. Un pórtico protegela entrada y el atrio


Ustés. Iglesia de San Sarurnino. Ábside y portada

En el interior alberga un retablo barroco del S. XVIII que consta de un banco, un cuerpo con tres calles y el ático con el calvario. San Saturnino, vestido de obispo, ocupa la sede principal.

 
Ustés, Iglesia de San Saturnino. Retablo en la cabecera


Ustés, Iglesia de San Saturnino. Coro a los pies.

 
Ustés, Iglesia de San Saturnino. Retablo y Pila Bautismal.
 

El sotocoro está ornamentado con tracería gótica pintada en blanco y rojo

 

Ustés, Iglesia de San Saturnino. Pintura gótica en el sotocoro.


 

En lo alto del pueblo se encuentran los restos de la ermita de San Salvador, hoy fuera de culto y adosada a una casa de nueva construcción.

Conserva una torre medieval, al parecer rebajada, con sus ventanas saeteras.

 

 Portada de la ermita de San Salvador.

El Palacio de Ustés era el Palacio de  Urdaspal (Casa Portal) que cruza la calle con un gran arco adintelado.

  Ustés. Torre y palacio. 

Las casas tradicionales de Ustés son similares a las de Navascués. Son casas de planta baja, una o dos plantas por encima y culminada por el sabayao bajo teja. Están construidas de piedras mampuestas y algunas con sillerías y sillarejos, especialmente en las ventanas y esquinas, y con el tejado a dos o a cuatro aguas.

 
Ustés. Casa a dos y a cuatro aguas

La planta baja acogía antaño la entrada a la vivienda, los corrales y almacenes. La vivienda ocupaba la primera planta y la segunda, si la había. La planta superior la ocupaba el sabayao con fines de trastero, de granero o de pajar para uso doméstico.


Ustés. Casa de dos y de tres plantas

Las portadas conservan arcos dovelados, de medio punto o rebajados, adintelados con madera o piedra y varios de ellos con ménsulas sobre las que se apoyan estas.

  
Ustés. Portadas de medio punto

 
Ustés. Portadas adinteladas antigua con ventana geminada y moderna con balcón.

  
Ustés. Portadas con arco rebajado. Portada con doble dintel. Uno de una sola piedra y otro develado.

Hoy día la mayoría de estas casas están reformadas o reconstruidas en su totalidad, ejerciendo varias de sus  dependencias funciones diferentes a las que ejercieron originalmente, ahora acordes con las necesidades actuales. Así, los antiguas corrales, tanto dentro de la casa como anexos a ella, hoy son garajes, los sabayaos son habitaciones con guardillas, las entradas y graneros  son cuartos de estar o txokos, etc.

  
Ustés. Casas Totalmente reconstruidas.

 


Ustés. Puertas de garajes y dependencias de Casa Juliana  y otra casa.

   

Huertos familiares
 

Un detalle común a los pueblos del municipio son los huertos familiares, adosados o muy próximos a las casas, unos cultivado de hortalizas para el consumo familiar y otros se hallan ajardinados para el ocio y tiempo libre, especialmente de niños y niñas en verano.

 
Ustés. Huerto en producción y huerto con instalaciones de ocio.

 

Las escuelas y los consultorios de salud locales.

"En Navascués/Nabaskoze, el primer edificio que se conoce destinado para escuelas fue la Casa Consistorial, construida en 1907. La Escuela estaba dotada con dos maestros para atender a 79 alumnos de ambos sexos. En 1954, se construyeron las Escuelas Nacionales que podemos contemplar en la primera fotografía. En 1970, las escuelas nacionales estaban dotadas con cuatro unidades escolares que acogían a 28 niñas y 33 niños. Las Mutualidades Escolares de Navascues, San Quirico y Nuestra Señora del Pilar, datan de 1921. Durante la República dejaron de funcionar, pero, en 1959 se reabrieron. La Mutualidad San Quirico la gestionaba Jesús Cáncer y la de Nuestra Señora del Carmen cambió su denominación por la Mutualidad Nuestra Señora del Pilar, que estuvo dirigida por doña Paula Compains. En la segunda fotografía podemos ver al maestro don Jesús Cáncer acompañado de sus alumnos, en 1960". Guillermo Iriarte Aranaz. Historia ilustrada de la escuela en Navarra (1828-1970)


Navascués. Las nuevas escuelas de 1954. El maestro D. Jesús Cáncer con alumnos de la escuela en 1960

Finalizando esta década de los años 50, se construyó y se estableció en Navascués la Escuela de Párvulos para niños y niñas menores de seis años, siendo el último edificio utilizado como escuela hasta la década de los años 90 en que se incluyó a Navascués en la concentración escolar en Ochagavía. Los edificios de ambas escuelas son hoy de propiedad particular.


Navascués. Edificios que fueron de la escuela de mayores y de la de párvulos.

 

También Aspurz y Ustés tuvieron su escuela. La de Aspurz se ubicaba en un edificio de tres alturas de la calle San Clemente en el que aún puede leerse el rótulo de Escuelas Nacionales. Hoy día acoge el Consultorio de Salud Local. La de Ustés era un edificio independiente.  Está restaurado y acoge la dependencias de  la sociedad deportiva cultural y recreativa de Ustés

 

 

Aspurz y Ustés. Adificios de las antiguas escuelas. Hoy Consultorio de Local de Salud de Aspurz y SDCR de Ustés


 

A diferencia de los otros dos poblados, El Consultorio Local de Salud de Navascués está instalado en la Casa Consistorial del Municipio.

Pero hay que recordar que inicialmente la escuela de Navascués estuvo en la Casa Consistorial, previo a la construcción del edificio de las escuelas.


Navascués. Portada de la Casa Consistorial

 

Puentes, presas, y molinos

Existen tres tipos antiguas infraestructuras en el entorno del río Salazar que se repiten en los tres pueblos. Son las presas, los puentes y los molinos.  
 

El puente de Aspurz salva el paso del río Salazar en la misma entrada a la foz del pueblo, en la Venta de la Carrasquera o Venta de Aspurz. Es un puente construido en los años cincuenta del siglo pasado y sustituyó a otro anterior de piedra.

 

Aspurz. Puente.

 

Seiscientos metros río arriba, muy cerca de la orilla derecha, en zona de huertas, se encuentra el molino de Aspurz, que sirvió inicialmente para la molienda y posteriormente para la producción eléctrica. Disponía de vivienda en la parte superior para el molinero. Hoy está cerrado y se ha levantado y reparado el tejado, pero el resto es una ruina.

 

Aspurz. Molino

 

Siguiendo el canal que llega al molino, hoy utilizado para el regadío de las huertas del entorno, se llega por una amplia pista a la presa de Aspurz, ubicada a un kilómetro de distancia del molino. La presa, construida para abastecer este canal, conserva, aunque en muy mal estado, la rampa para el paso de las almadías.

 Aspurz. Presa.

 

El molino de Navascués se encuentra doscientos cincuenta metros adelante de la ermita de Santa María del Campo, a mano derecha de la carretera que conduce al Valle de Salazar.

 Navascués. Molino

Al igual que el de Aspurz contiene el molino y la vivienda para el molinero. Sirvió como tal y posteriormente para la producción de electricidad para consumo del pueblo. Hoy está cerrado y, aunque se elaboró un proyecto para producción energética, se desestimó y, si no se pone remedio, pronto amenazará ruina.

 

Doscientos metros adelante del molino, en un corto desvío a mano izquierda de la carretera está el puente de piedra de Navascues, conocido comúnmente como el "Puente Grande", hoy fuera de uso por la construcción de uno nuevo a finales del S. XX. Consta de cuatro ojos, tres de los cuales son de arco de medio punto. El cuarto ojo fue añadido cuando se construyo la carretera del Valle de Salazar a principios del S. XX.
Navascués.El  Puente Grande.

 

Un kilómetro y medio adelante por la misma carretera, a mano derecha, en el cauce del río Salazar, se encuentra la presa de Navascués, muy deteriorada. Conserva también la rampa para el paso de las almadías. De ella sale el canal, aquí se denomina acequia, que conduce el agua al molino, hoy usada exclusivamente para el regadío de las escasas huertas de su entorno.

Navascués. Presa.

 

Al llegar a Ustés nos encontramos en la entrada al pueblo el magnífico y estrecho puente de piedra, el Puente Viejo, sobre el río Salazar. Es de cuatro ojos y salvaba el río en la entrada al pueblo.  Su uso es exclusivo para acceder al poblado, debido a la construcción en la última década del siglo XX,de una variante con puente nuevo en Ustés.


Ustés. Puente.

 

A menos de cien metros del puente y aguas abajo del río está la presa de Ustés. Es la más reciente de las tres y se construyó, no para un molino, sino para la pequeña central eléctrica, instalada   doscientos cincuenta metros abajo, a la que suministraba el agua por medio de un canal.

Ustés. Presa

 

Unos trescientos metros al S del Puente Viejo, por un agradable camino que discurre por la orilla de la margen izquierda del río Salazar, llegamos al molino de Ustés. Es un edificio que conserva la estructura de sus dos fases históricas: la fase las muelas (ruedas de molino) movidas por la acción del agua y la fase eléctrica mediante una turbina para moler el grano y producir electricidad para el poblado.

Ustés. Molino. Canal para el aporte de agua en su entrada al molino.

 


Ustés. Las muelas del molino y el eje de transmisión de la turbina eléctrica.

 

Un detalle importante es que está molino está en proceso de restauración por parte de algunos vecinos a fín de que las generaciones futuras puedan entender e interpretar los tiempos pasados.

Sobre la puerta de acceso está colgada una "teja firmada". Dice:

J. Ramón Iturralde.
1918.

Se trataría del nombre del tejero que confeccionó la hornada a la que pertenecería esa teja, en el año 1918. Probablemente ese tejero correspondería a una de las dos tejerías que había en Navascués, a poco más de dos kms. de Ustés.

 

Ustés. Puerta del molino con la teja firmada

 
 

También se conservan antiguos lavaderos públicos lavaderos. En Aspurz había dos, uno en el poblado y otro bajo el pueblo. Ambos se denominan Lavadero de San Román. El primero se encuentra en la entrada al poblado. El edificio está rescientement restaurado, pero en su interior no conserva ninguna estructura, ni pozo ni escurridores.

 

Aspurz. Lavadero de San Román en el pueblo


El segundo lavadero se halla bajo el poblado, junto a un salto de agua del barranco de Racas. Tiene un tejado con una pared lateral que cubre el espacio del pozo y de los escurridores.


Aspurz. El lavadero de San Román bajo el pueblo

El de Navascués estaba muy próximo al poblado, en la Fuente del Caño. Está cubierto con tejado a dos aguas. Dos caños de agua que asoman en el muro frontal, bajo un arco de medio punto,  alimentaban el pozo, de estructura cuadrada y con escurridores por todos los lados. Hay día el pozo y los escurridoes están tapados con cemento, quedando un espacio diáfano.


Navascués. La Fuente del Caño, el antiguo lavadero público.

 

La Población del Almiradío de Navascués.

El Almiradío (municipio) de Navascués es un territorio muy despoblado. Durante el S. XX, aunque hubo algún conato de recuperación, sus habitantes fueron abandonando los poblados hasta quedar muy reducidos a día de hoy.

La evolución demográfica del municipio durante el S. XX y dos primeras décadas de este siglo denota un signo muy negativo, ya que en el periodo tuvo un decrecimiento poblacional que alcanzó el 87,7 % de su población.

A principios del S. XX el municipio contaba con un millar de habitantes y en 2021 apenas sobrepasaba el centenar.

Junto a los valles de Urraúl Alto y Romanzado, compone la zona de mayor decrecimiento y de menor densidad poblacional de la Zona Pirineo.

El gráfico nos pone de manifiesto que este proceso fue constante a lo largo de todo el periodo, incrementándose en 1920 y 1960. A partir de este momento el descenso de población se moderó, convirtiéndose en un descenso vegetativo de la escasa población del almiradío.

 
Navascués. Casas deshabitadas

Los movimientos migratorios durante la primera mitad del S. XX se dirigieron a otras partes de Navarra, del Estado o a países del extranjero, especialmente a América. Durante la segunda mitad del siglo fue a Pamplona o a su entorno a donde se dirigieron.

Además es necesario reseñar que gran parte de la población actualmente censada no reside de forma permanente en estos pueblos, sino que lo hacen de forma esporádica en fines de semana y, sobre todo, en la temporada de calor. De ahí que el volumen de población está condicionado por dos variables: verano - invierno y entre semana o fin de semana.

 

En la temporada de invierno, entre semana, no quedan casi casas abiertas. De ahí  que es frecuente  pasear por las calles de estos pueblos durante el invierno y no encontrar persona alguna.

 

La economía

Este declive poblacional se plasma también en la evolución de la actividad económica del municipio de Navascués. Francisco Javier Asín Semberoiz así describe la económía tradicional de Navascués:

"Hasta los años 1960, Navascués era un pueblo eminentemente agrícola y ganadero. Su agricultura, ganadería y la industria artesanal existentes en la villa presentaban las características de una economía subdesarrollada, donde el objetivo primordial de la producción era la subsistencia y mantenimiento del núcleo familiar". (Navascués en el S.XX. Pag. 31)

Ademàs de la agricultura y ganadería había algunos oficios subsidiarios de estas y de la economía del hogar, cuyo nombre identifica la tarea a la que se dedicaban. Así, había caleras en los parajes de Bocafoz y Benasa y dos tejerías en el paraje de su nombre, en el entorno de la presa. Había maderistas para labores forestales, almadieros que armaban sus almadías en el campo de casa Garachico en Olliza, martilladores de piedra para carreteras, canteros para construir las casas y carpinteros para trabajar la madera. Había herreros,  cesteros, alfareros,tc.

Ustés. Antiguos oficios de Navascués plasmados en una jardinera

Algunos oficios más específicos se denominaban por el producto que fabricaban. El bastero (guarnicionero) trabajaba el cuero para fabricar los aparejos para los animales de tiro y carga (baste, collarón, sillín, cinchas, correas y demás). El cestero que trabajaba la mimbre para fabricar cestas, cestos, esportizos, anganetas y otros. El hojalatero que con este metal y estaño fabricaba y mantenía en uso las perolas y pucheros de las casas. El cristalero que cortaba y colocaba los cristales. El herrero que herraba a los burros, mulos y caballos. El alpargatero que fabricaba y vendía alpargatas. El cuchareo que fabricaba cucharas y otros utensilios de cocina en madera de boj, etc.

 


Navascués1967. Burro con aparejos para acarrear fajos de cereales y forrajes y con aparejos para tirar de carros. Fotos: Feliciano Rodrigo.

 Las mujeres desarrollaban la conocida economía doméstica. Una actividad que, además de las tareas propias de la cocina y limpieza de la casa, ejercían otras como la masada (del pan) en el horno de casa, la colada en los lavaderos del pueblo y posteriormente en la casa cuando se estableció el agua corriente. Fabricaban el jabón, preparaban, eleboraban y conservaban los productos de la matanzadel cerdo (chorizo, longaniza, birika morcilla, adobos de costillas y lomos y secado de tocinos y jamones), realizaban las tareas de costura e hilado, atendían a los animales domésticos, como las gallinas y los cerdos.  Colaboraban en algunas tareas agrícolas, como en la siega (atar fajos) y en la trilla (conducir los animales con el trillo, aventar la parva, etc). Y además se ocupaban del cuidadoy de la educación de los hijos.

Navascués 1868. Señoras preparando las flores en la ermita de San Quirico. Foto: Feliciano Rodrigo.

 

La agricultura.

Respecto a la agricultura, del libro de J. Asín, Navascués en el S. XX, entresacamos este relato que detalla la forma como se hacía y los utensilios que se empleaban para esta actividad:

Era una agricultura de subsistencia tanto por la extensión de las fincas trabajadas (minifundios), como por su ubicación (muchas en pendientes inclinadas de los montes), rentabilidad (suelos pobres y erosionados) y medios disponibles para su explotación (sin apenas mecanización).

... La mayor producción agrícola - tal como sucedía en Navarra - era de trigo, seguida de  cebada y  avena. También se producíoan patata, patacas, nabos, remolacha, centeno, ezkandia, veza, jero, alholva, esperceta, alfalfa, guisantes, garbanzos arveja, habas habetas y otras legumbres y verduras. (Pag. 12).

 

 

 

 

 

 

 

 

Navascués 1967. "Picando" la dalla para el corte del forraje y agricultores dallando. Foto: Feliciano Rodrigo.

 

Las tierras se trabajaban en años alternativos. Un año se trabajaban y al siguiente se las dejaba descansar. Los terrenos sin cultivo eran denominados “faitíos”.

El ciclo de trabajo de las tierras dedicadas al cereal era el siguiente: “maquinar” (arar) en el mes de abril, sembrar en septiembre-noviembre, escardar (quitar las malas hierbas) en abril-mayo, segar y atar los “fajos” en julio, acarrear en agosto y trillar en agosto y primeros días de septiembre.

... Los instrumentos más utilizados para estas labores eran los siguientes: para la labranza las layas, el apero, la vertedera, el bravant y las leras (útiles para sacar piedras de los campos). tirados por bueyes, vacas, caballos, mulos o asnos. (Pag. 162.163).


Navascués 1966. Apero y burros preparados para el tiro. Foto: Feliciano Rodrigo.

 

 

En la siembra se utilizaba la rastra y la simiente y abonos se esparcían a boleo. Era muy frecuente la colaboración mutua de familiares y vecinos en las tareas de labranza y de siembre.

La siega se hacía a mano mediante la hoz y la zoqueta. Para las hierbas se utilizaba la dalla (guadaña). En los últimos años del periodo (1950) aparecieron en Navascués las segadoras tiradas por animales que hacían su labor en los campos a los que tenían acceso.

"... Una vez segado el cereal se dejaba en  gavillas a secar en el campo, que posteriormente se ataban con vencejos (ataduras formadas por trenzas de centeno, hechas generalmente por los abuelos y abuelasen las entradas de las casas) con lo que constituían los llamados "fajos" que, por último, se acarreaban hasta las eras". (Pag. Pag. 162).

 

Navascués 1966. Esparciendo semilla a boleo.

 

 
Navascués 1966. Preparando la rastra y los burros y labrador en plena faena. Fotos: Feliciano Rodrigo.

 

"...El acarreo se hacía mediante animales de carga: burros, machos y yeguas, si bien los más pudientes utilizaban carros y galeras o carros y galeras, de los que en 1918 en el municipio 12 carrros de dos ruedas, 12 galeras 1 144 caballerías de silla y baste.
 

Navascués 1966. Acarreando forraje con burros. Foto Feliciano Rodrigo

La trilla se hacía en un principio con trillos que eran arrastrados por caballerías, vacas y/o bueyes en cada una de las eras anejas a los correspondientes pajares, donde se almacenaba la paja, que después serviría para alimento y cama de los animales. Más tarde se utilizó la trilladora". (Pag.163).

    Navascués 1966. Segadora y campo a segar.Foto Feliciano Rodrigo                       

La trilla era una actividad en la que colaboraban también familiares y vecinos. Inicialmente la paja  se trasladaba a los pajares mediante "sábanas", hechas con tela de saco, a hombros de las personas  que participaban en la trilla. Mientras los adultos introducían la paja, los niños saltaban encima de ella en el interior de los pajares, consiguiendo reducir su volumen. Posteriormente se dotó a las trilladoras de un sistema de impulsión de la paja  por aire desde la propia trilladora hasta los pajares mediante tubería.
 

"El cereal se almacenaba en los  graneros y sabayaos para consumo de animales y personas. Una parte del mismo se molía y otra se reservaba para ser utilizada en la siembra.

 

Navascués 1966. Campos segados y atando los fajos. Foto Feliciano Rodrigo.

 


Navascués 1966. Trilladora en la era. Foto Feliciano Rodrigo.

Otra actividad agrícola importante era el cultivo de las huertas y pequeños huertos adosados a las casas, donde se cultivaban una variedad de productos de ciclo muy corto de producción para el consumo humano (leguminosas, verduras, patatas, etc.) y para el consumo de los animales (nabos, remolachas, alfalfa, etc.). Para este tipo de actividad era frecuente el uso de las layas para remover la tierra.

 
Navascues 1968. Huerta.

 

Observando la evolución de las explotaciones agrícolas en el último medio siglo se aprecia un descenso similar al de la población.

Evidentemente, si la población descendió, la explotaciones que cultivaban quienes emigraron debían descender de forma similar.

Llama la atención el hecho de que la explotaciones decayeran deforma tan abrupta (-92,6%) en el periodo 1962 -2020, siendo a partir de 1989 cuando se inicia y se desarrolla este intenso retroceso de las explotaciones agrícolas.

 

 Evidentemente la magnitud de explotaciones desaparecidas debía tener su reflejo en las dimensiones de la superficie agrícola. Esta desciende un 59,7% en el periodo, lo que indica que el proceso de concentración de tierras en menos parcelas tuvo una menor incidencia que en Pirineos, donde descendieron las explotaciones en un 84,1%, pero la superficio decreció únicamente en un 20,8%. En Pirineo sí se produjo una mayor concentración de tierras

La SAU comprende las tierras arables (cultivos herbáceos y barbechos), los cultivos leñosos (árboles frutales, de fruto seco, olivos, vides, etc). Los pastos permanentes (producción durante varios años de hierba de forma natural o sembrada) y los huertos familiares (hortalizas, raíces y tubèrculos y algunos permanentes

 En 2020, el 90,0% de la SAU de Navascués era  para pastos permanentes y el 10.0% restante  eran tierras arables.  En Pirineos los pastos alcanzaban el 67.0% y las tierras arables el 33.0%.

Esta realidad, común a los valles vecinos, es patente en Navascués. Hoy día aún se aprecian las delimitaciones naturales de las antiguas parcelas ubicadas en laderas de montes y que fueron cultivadas hasta los años sesenta. Hoy están baldías, convertidas en "faitíos" para pastos de los ganados o con plantaciones de arbolado, especialmente pinos. Solamente algunas tierras del entorno del río Salazar, de algún barranco y de las altiplanicies de las sierras, con fácil acceso para la maquinaria, son las que actualmente se cultivan, casi con exclusividad para cereales y para hierbas.

   Navascués. Paraje del Solano de Cupero. Ortofoto SITNA 1956

 
Navascués.  Solano de Cupero. Ortofoto SITNA  2022

En Aspurz, Ustés y Navascués el lugar que ocupaban las antiguas huertas se ha habilitado con infraestructuras de accesos y de regadío y continuan viéndose huertas destinadas al consumo familiar. También se ven los huertos familiares en producción hortofrutícola entre las casas de los poblados.

 

 Aspurz. Huertas en el entorno del molino

Esta actividad se fundamenta en varios factores. Disponibilidad de tierra comunal para desarrollar esta actividad; población jubilada y con disponibilidad de tiempo libre para su ocupación y dedicación; el ahorro económico que produce al no tener que comprar estos productos y la ratificación del  pensamiento popular de que "lo producido en casa es mejor que lo que se compra".


Ustés. Zona de huertas en el entorno del poblado.

 

La ganadería.

La ganadería acompañaba a la agricultura en la base de la economía del Almiradío de Navascués. Por lo general las familias se dedicaban a ambas actividades conjuntamente. En los inicios del S. XX el Concejo de Navascués estableció una serie de servicios ganaderos para el pastoreo de algunas especies que se atendían de forma particular. Así, hubo boyería y vaquería para el pastoreo de bueyes y vacas, cerdería o cutería para el de  cerdos, la dula para el ganado caballar, mular y asnal y la cabrería para el de cabras. De todos ellos, la cabrería fue la que más perduró, haciódolo hasta los años sesenta.

 En base al texto de Javier Asín, Navascués en el siglo XX. Pag. 166-167 elaboramos este texto.

La cabaña ganadera se componía de ovejas, cabras y vacas (raza pirenaica) como cultivo ganadero. Caballos, mulos y asnos (burros) como medio de trabajo y cerdos y aves para el consumo familiar

Navascués. Pequeño rebaño de vacas en 1968

La actividad dedicada a la ganadería era el pastoreo, que podía ser de vacas o de ovejas. Las familias que poseían vacas tenían que cuidarlas individualmente o de forma agrupada con otros vecinos para hacer un rebaño.

El “boyero” era el pastor que las cuidaba. Pastaban en los montes y tierras de cultivo ya cosechadas. En el verano pastaban durante la noche y de día se encerraban en las bordas. En el invierno se encerraban en los corrales que las casas tenían en la planta baja, donde además estaban las pocilgas para los cerdos y  cabras, gallinas y otros animales domésticos. Aspurz. Vacas

Más importante y duradero fue el pastoreo de ovejas. En primavera y verano los rebaños permanecían en los pastos de altura en otoño e invierno en las zonas cercanas al pueblo. Durante las noches de verano el pastor permanecía cerca del rebaño para que no se introdujera en campos de cultivo o se mezclaran con otros rebaños. Con el calor del día metía el rebaño en las “mosqueras” (espacio abierto de vegetación muy densa, especialmente de boj) para resguardarlas del calor. El resto del año las ovejas pastaban de día y por la noche se encerraban en las bordas o en corrales).

 
Navascués. Rebaño de ovejas.

La ganadería permanecía todo el año en el término del pueblo. No se practicaba la trashumancia, aunque por el término de Navascués pasa la Cañada Real de los Roncaleses. Esta situación provocaba abundantes disputas entre los vecinos, concejo y ayuntamiento por la regulación de los pastos.

 

Navascués. Pastor atendiendo al rebaño en la nave.

 

Importante en la actividad del ganado ovino era el esquileo. Se hacía a finales de mayo o principios de junio para cortar la lana de las ovejas. Se ejecutaba en la entrada de las propias casas y los esquiladores eran los propios pastores que se ayudaban unos a otros en esta tarea, además de alguna otra persona conocedora de este oficio como el matrimonio Saturnino y Eugenia (única mujer que participaba en este oficio).
Navascués. Las ovejas comiendo en la nave.

 

Ese día se elaboraba natilla para postre y se invitaba a los niños del vecindario a merendar. La lana obtenida se utilizaba para hacer colchas y colchones, para hilarla y hacer prendas de vestir o para venderla a los comerciantes de este producto que los había en la localidad.

 

Navascués. Ovejas recién esquiladas.

 

El paisaje del Almiradío de Navascués estaba inundado de antiguas bordas, la casi totalidad de ellas en desuso a día de hoy y en estado ruinoso en casi su totaliad. Son los vestigios de esta intensa pero poco productiva actividad ganadera.

 
Navascués..Bordas en la Sierra

 Las bordas eran edificios de planta rectangular alargada, de piedra y cubiertas de teja rústica. El techo, apoyado en las paredes laterales se elevaba a dos aguas mediante pilares de piedra o de madera que sostenían la viga central, esta de madera al igual que las bajantes y las tablas que, sobre ellas, sostenían las tejas. Pequeñas ventanas laterales y una amplia puerta de madera, generalmente de dos hojas y una de ellas con ventanillo, completaban la estructura del edificio.

 
Borda de Urbicáin en uso en 2014. Exterior e interior.

 

La borda, en muchos casos refugio también de pastores y boyeros, se usaba para ovejas y para vacas. El espacio interior era diáfano. En verano las bordas se usaban como refugio del ganado, compartiéndolo con las mosqueras donde los rebaños se refugiaban para "caloriar" (protegerse del calor del día) y por la noche pernoctaban "al raso" (a la intemperie). En invierno las bordas y corrales más cercanas al pueblo se equipaban con pesebres y queletas y los rebaños pernoctaban y se alimentaban en ellas.


Navascués. Mosquera de Felicia en la Sierra .

 Hoy día, las naves ganaderas construidas en las cercanía de los poblados, con fácil acceso y buenos medios de transporte, han relegado la función  de la borda.


Navascués. Nave de Urbicáin

Son muy pocas las bordas que aún se utilizan como tales. Alguna se reutiliza como en almacén o trastero de objetos en desuso. La mayoría se encuentra en estado de abandono y en vías de convertirse en ruinas, situación en la que se encuentran su mayor parte de ellas. Algunas han sido reparadas y se les da algún mantenimiento.

 
Navascués. Borda de Petrón  restaurada en la Sierra al E, y Borda de Garachico arruinada en el camino de La Mantierla, al W.

 Este modelo de  ganadería del Almiradío de Navascués se ha transformado totalmente, produciéndose ia situación inversa. Se ha pasado de una ganadería con pocas explotaciones y pocas cabezas a un modelo de concentración ganadera en el que son pocas las explotaciones pero con muchas cabezas.
 

 Para el año 1989, censo del que se disponen datos detallados, el sector había padecido una transformación considerable, caracterizada por el reducido número de explotaciones y de cabezas censadas.

Esto ha sucedido sólo en la cabaña bovina y ovina, ya que las cabras y cerdos han desaparecido en su totalidad. Solamente en Aspurz se crían una  docena de cabras en que suelen verse pastar en los montes cercanos al poblado.

 Treinta años después (2020) la situación de una y otra cabaña habían cambiado notablemente.

 

 

La cabaña bovina incrementó una explotación en este periodo de veinte años. Sin embargo, su promedio de cabezas lo hizo casi en un mil por cien. Y no es que la nueva explotación establecida fuera un macrorebaño, sino que todas las explotaciones incrementaron sus cabezas.

 

 

Por su parte, la cabaña ovina redujo el número de explotaciones en un 72,7 %, pasando de once a tres  explotaciones. Sin embargo  su promedio de cabezas por explotación se incrementó en un 587,2%.  Evidentemente, en esta cabaña se produjo  un  concentración de cabezas con mayor número de éstas en sensible menor cantidad de explotaciones.

 El mantenimiento de los rebaños ganaderos ha sido posible en el almiradío por dos circunstancias concretas. La primera de ellas es una mayor disposición de pastos por las sierras y montes al reducirse las explotaciones ganaderas e incrementarse el área de pastos por menor superficie de la tierra labrada, los rebaños disponen ahora de un mayor espacio para el pastoreo extensivo, especialmente en las estaciones de calor, circunstancia que favorece una mayor expansión del ganado.

 
Navascués. Vacas en el pastizal de Ollate. 

La segunda son las nuevas infraestructuras ganaderas: naves, forrajes, piensos, abrevaderos, cercas, etc. que facilitan la vida del ganado y la del ganadero. Más espació para pastar y mejores condiciones para su crianza y mantenimiento  necesariamente deben incrementar  el volumen de los rebaños.

 
Aspurz. Nave ganadera bajo el poblado.

Dentro del Almiradío la actividad ganadera se concentra mayormente en Aspurz, donde están los cuatro rebaños de vacas y tres de ovejas. En Navascués hay dos explotaciones de ovejas. En Ustés no hay ninguna explotación ganadera. De ahí que en Aspurz se vean en el paisaje naves ganaderas en el entorno del pueblo. Menos se ven en Navascués  y en Ustés ninguna.

Esta realidad de escasez de rebaños ganaderos provoca que estos pastos sean arrendados por los concejos a ganaderos foráneos de lugares cercanos o de Aragón para el pastoreo de rebaños de vacas y yeguas que suelen verse en el caserío de Racas o en las sierras de Navascués y Ustés.

 Navascués. Vacas en pastizales arrendados de la Sierra de Navascués - Ustés.

 

 

 

 

Carlos MENAYA hacía en 1955 una curiosa interpretación de un fenómeno sobre una roca situada en la Cañada Real de Los Roncaleses a su paso por el Portillo de Ollate, entre los municipios de Navascués y Castillonuevo.

35.-Curiosa huella sobre una roca en la cañada real del Roncal (Navarra)

Hemos tenido ocasión de observar distintas huellas fósiles de animales contenidas en una roca. En nuestras visitas a cavernas del país, hemos visto la huella de la zarpa del oso impresa sobre la arcilla o revestida de concreciones calizas de distinto espesor. Por asociación elemental obligada, hemos relacionado estas huellas antiguas con las observadas sobre los senderos angostos de nuestros montes frecuentados por el paso de animales: huellas sobre el barro o pulimentos en la zona roquera debidos al pisar o resbalar de los cascos sobre la desigualdad de las superficies que los animales habían de atravesar en su obligado paso. Pero en nuestra reseña queremos referirnos a una huella animal realmente insólita grabada sobre la superficie de una roca en un paso angosto, obligado, de la Cañada Real del Roncal.—Navarra.

 

Navascués. Cañada de los roncaleses descendiendo de Ollate.

 

Haciendo la excursión por visitar la cumbre del Borreguil (1.420 m.) el 13 de octubre de 1940, habíamos partido del pueblecito de Bigüezal —Navarra— sobre el camino que, por Castillonuevo, se  comunica con Salvatierra de Esca — Zaragoza ­-. A la hora y media de marcha alcanzamos una agrupación de bordas en el cruce del camino con la Cañada Real del Roncal que en esta zona, desciende del collado que enlaza la citada cumbre del Borreguil con la Sierra de Illón.

 Siguiendo la cañada, iniciamos la ascensión al citado collado dominando progresivamente el desnivel sobre los próximos barrancos de Castillonuevo. La cañada penetra el corazón mismo del barranco que forman las vertientes sur-occidental del Borreguil y la oriental de Illón. El paso se hace áspero y molesto por lo agreste, entre senderuelos de ovejas y bloques de roca, matorrales y arbustos, Aquí tenemos ocasión de observar el fenómeno: sobre la superficie plana fuertemente inclinada de un bloque de roca, la huella clara, profunda, alargada en el sentido de la máxima pendiente, de las patas delanteras de la oveja en el forzado resbale que precede al obligado salto para salvar, en descenso, el fuerte escalón impuesto por la dimensión del bloque y proseguir su marcha camino del llano. La observación del fenómeno nos distrajo hasta que entendimos encontrar su explicación lógica, sencilla y única :
Navascués. Cañada de Los Roncaleses. Roca con grietas y  huellas incrustadas.

El paso de la cañada en el punto que señalamos, se ve tan constreñido por el barranco que obliga a los rebaños a realizar un descenso apretado y tan estrecho que gran número de animales se hallan materialmente obligados, empujados a realizar este resbale y salto que hemos señalado. El que haya tenido ocasión de contemplar el paso de rebaños de ovejas en zonas similares de nues- tras montañas y observado el proceder de los animales para salvar obstáculos como el que hemos reseñado, habrá tenido oportunidad de verlas actuar en la forma indicada.

¿Desde cuándo han atravesado los borregos del Valle del Roncal este paraje y saltado la roca resbalando primero sobre su áspera superficie? ¿Cuántos centenares —millares, acaso millones— de ovejas se han visto forzadas a realizar la circence cabriola sobre la roca en el transcurso de los años —de los siglos, milenios tal vez— hasta que las blandas pezuñas de los dos dedos de sus patas delanteras consiguieran ahondar la dura roca y dejar en ella la profunda impresión de la huella que apreciamos en nuestros días?

Navascués. Huellas de las pezuñas delanteras incrustadas en la roca.

Porque si los borregos de hoy, cuando descienden este barranco y salvan el paso señalado, se encuentran las cosas notablemente favorecidas por la acción continuada  de sus viejos antepasados: dejar resbalar sus patas delanteras por la huella hasta encontrar el hueco en que termina, punto ideal de posición y apoyo para hacer un salto cómodo y perfecto.

Terminamos recordando al lector que desde nuestra data vamos por el tercer lustro; no sabemos si actualmente se conservan en aquella situación observada el paso, la piedra y la huella.

Agosto, 1955.

(MUNIBE. Nº 7, 1955. 153-155  SAN SEBASTIAN.)

Efectivamente, la roca todavía permanece en la actualidad (2013). Se asoma entre los bojes  en el lado izquierdo del camino que desciende de Ollate por la cañada hacia las bordas de Castillonuevo

 

La ocupación en el almiradío de Navascués.

Las transformaciones sociales en la población y en las actividades económicas se reflejaron también en la ocupación de la escasa población del almiradío.

 

A 31 de mayo de 2022, estaban inscritas en el paro de Navascués 5  personas (13,2%), todas del sector servicios.

 

La distribución de la ocupación por sectores en el año en el perido 1975-2022 no es muy diferente del resto de Pirineo.

Es evidente el predominio del sector terciario con el 54.5% de su población ocupada.  El sector primario que provenía de ocupar al 40,9%,  quedaba reducido a un 15,2% al final del periodo (5 personas) y el sector secundario se coloca entre ambos con el 30,3% (10 personas). Este sector en 1975 ocupaba a trece personas (11,8 %) y en 2001 lo hacía con veintiocho (34,6 %). Este incremento se debió a que la empresa de Intercomunicadores Tegui estableció en Navascués una pequeña sucursal en la que trabajaba la mayoría de la población de este sector. Hoy día está cerrada

Respecto a los servicios, estos provenían de un punto de partida muy diferente. En 1975 el Almiradío de Navascués contaba con un desarrollo de la ocupación en el sector servicios superior al resto de valles de la Zona Pirineo. Alcanzaba casi a la mitad de la población ocupada.

Ello se debía a que en el pueblo de Navascués había tres centros importantes de servicios públicos, la brigada de camineros, el parque de bomberos y el cuartel de la guardia civil que ocupaban a una importante población del almiradío. A ellos había que añadir otros, como médico, secretario, veterinario, maestros, telefonista, etc.

Hoy día los servicios públicos del almiradío se han reducido en la misma medida que su población. La enseñanza pública se atiende desde el Colegio Público de Ochagavía, la salud desde el Centro de Salud de  Ezcároz, aunque hay consultorio médico en Navascués Aspurz y Ustés que atienden algún día a la semana. El resto de servicios dependen todos del exterior, Valle de Salazar, Lumbier o Aoiz.

Navascués. Parque de bomberos.

 


Aspurz, Ustés y Navascués. Consultorios médicos

El único centro de servicios que queda en Navascués es el parque de Bomberos en el que trabajan unas veinte personas, de las que ninguna reside en Navascués. También hay un servicio de cajero automático de banco que se mantiene desde fuera del almiradío.

  
 

Lógicamente, la escasa población existente no puede desarrollar servicios privados. Estos se reducen a  una c casa rural (Casa Juliana I y II en Ustés. En Aspurz la sociedad (SDCR) está  inactiva  hasta que se construya el nuevo local, ya que el anterior sufrió un incendio,  en Navascués hay dos sociedades (Illón y El Turrumbel) y en Ustés una en el local de la antigua escuela.

 


Ustés. Casa Rural Juliana (I y II)                                                       Navascués. Sociedad El Turrumbel

En cuanto a instalaciones deportivas, en Navascués hay dos pequeños frontones, uno cubierto, tipo padel, adaptado en las instalaciones del antiguo cine, y otro abierto sin pared lateral, que es el antiguo frontón que usa de frontis el muro de cabecera  de la iglesia. En Aspurz hay un frontón abierto similar al antiguo de Navascués y en Ustés otro en el atrio de la iglesia.


Navascués. Frontones de Aspurz y Ustés

Navascues. Frontones cerrado y abierto.

Los servicios de alimentación diaria  (pan, carne, pescado, frutas, etc.) se atienden de forma ambulante por comerciantes de la zona.

Para el resto de compras es la población del almiradío la que se desplaza a los comercios de Lumbier y Sangüesa, pero especialmente a los centros comerciales de Pamplona y periferia, donde residen gran parte de ellos.

Navascués. Venta ambulante.


 

El uso de la vivienda
 

En principio y por regla general la vivienda de Navascués no es de uso principal. Los datos del censo de 1991 lo ponen de manifiesto, cuando solamente el 38,8% de las viviendas se catalogaron como tales. Y los datos de 2020 (IEN Nastat), aún incrementando el número de viviendas, reducen este porcentaje al 37,3%, dominan las viviendas secundarias (no catalaogadas de uso principal). Es el menor porcentaje de viviendas principales de la Zona Pirineo.
 

No obstante, estos datos merecen algunas puntualizaciones. Como en el resto de valles, la situación generalizada es que muchas de las viviendas secundarias son viviendas restauradas o de nueva construcción para uso de tiempo libre, vacaciones, etc. o de personas ya jubiladas que regresan al pueblo, para residir, al menos temporalmente, en ellas. La mayoría son de personas oriundas del pueblo, pero las hay también de personas allegadas de otros lugares.

 


Ustés. Casa secundaria


 Aspurz.secundaria

 
 Un factor a tener en cuenta  que contribuye a este bajo porcentaje de viviendas principales es el hecho del parque de viviendas del Gobierno de Navarra para los camineros (29 viviendas). Este parque fue construido en los primeros años de la década de los sesenta del siglo pasado. En la actualidad estas viviendas están cerradas en su mayoría y, las que están ocupadas no lo están de forma permanente, sino temporal o esporádica. Por lo tanto, la existencia de este parque de viviendas contribuye a disminuir sensiblemente el porcentaje de viviendas de uso principal en el Almiradío de Navascués.

 
Navascués. Casas de nueva construcción para usos secundario y principal

 Contraria a la anterior, también se da otra situación. Se trata de que un importante número de habitantes censados en Navascués residen habitualmente fuera del municipio. Se censan en el municipio  para acogerse a los derechos propios de los habitantes censados en el municipio, como coto de caza, lote de leña, espacio de huerta, etc. De esta forma contribuyen a atribuir la categoría de vivienda principal a viviendas que en la práctica no lo son, contribuyendo con ello a que el número de éstas  sea en la realidad inferior al expresado en 2020.

 
Navascués. Parque de viviendas e instalaciones del Gobierno de Navarra..

Finalmente, la consideración de la realidad expuesta queda reflejada en los indicadores de la población que configura este municipio en la actualidad. Los índices que utilizamos para ello corresponden al padrón del 1 de enero de 2021 y son muy evidentes.

 

La realidad del Almiradío de Navascués,  actual y  como mínimo para el futuro próximo, es muy difícil. Si no cambia el rumbo social del almiradío, en pocos años estos poblados dejarán de serlo como entidad poblacional constante y permanente, pasando a ser poblados residenciales en función de intereses  ajenos a la entidad como tal.

Aspurz. Niños montando en bicicleta en verano.

Aparte de su muy alto índice de masculinidad (14,8 hombres por cada 10 mujeres) en Navascués no hay niños/as ni adolescentes. Su media de edad se sitúa en 60,7 años, una de  las más altas de Navarra. De hecho, su tasa bruta  de natalidad es 0 y la de mortalidad 40.0. En consecuencia, el futuro poblacional de este municipio como entidad permanentemente poblada parece estar llegando a su fin.

Otros datos que refuerzan esta visión son el índice de envejecimiento (el cociente entre los mayores de 65 años y la población menor de 15 años) que en Navascués es igual a 0 al no haber población menor de 15 años. El índice de dependencia senil (79,7) indica que hay 8 personas dependientes por cada diez activas. Y el índice de recambio de la población activa (8,3) habla de que por cada 10 trabajadores que se jubilarán en los proximos cinco años, sólamente hay 0,8 que se incorporarán a la vida laboral.


Ustés. En el día de Santa Lucía

La población extranjera en el almiradío de Navascués es inexistente a esta fecha de 2021. Evidentemente el almiradío no ofrece condiciones para ser polo de atracción poblacional inmigrante.

La pirámide de población de Navascués refleja nítidamente su delicada situación poblacional. Evidencia que es una población regresiva total que inicia su regresión en los años setenta del siglo pasado y no ha cesado hasta reducirla a cero.

Es una pirámide que refleja también el desequilibrio poblacional entre hombres y mujeres prácticamente en todos sus tramos. Es el reflejo del índice de masculinidad.

Los tramos a partir de 50 años hasta los 75, son los más largos, que inciden de forma decisiva en la media de edad del municipio.

De ahí que, si vamos a Navascué, Aspurz o Ustés entre semana, no veremos niños ni jóvenes. Solamente veremos algunas personas mayores laborando en sus tierras, haciendas, granjas o huertas o saliendo de casa para la compra ambulante, para pasear por los pueblos y sus entornos o para desplazarse al centro de salud o a Pamplona.

Si vamos en fin de semana, festivos o vacaciones, veremos, además, casas cerradas entre semana ahora abiertas;  veremos algún niño/a jugueteando por los poblados y a jóvenes y mayores atender huertos y huertas, salir de caza y reunirse en las sociedades para compartir momentos sociales. Es la realidad de Navascués, un municipio llamado a convertirse en un municipio residencial.


Navascués. Compartiendo la rosca y el vino en el día de San Cristóbal.