El Paisaje humano del Almiradío de NavascuésEl paisaje humano en el Almiradío de Navascués lo encontramos desde los tiempos prehistóricos, y se manifiesta con la presencia de dólmenes, de cuevas que fueron habitadas hace miles de años y de poblados fortificados de la Edad del Hierro. Todo ello lo veremos en el capítulo del Paisaje Prehistórico de Navascués. Existen en el término toponimias que hacen referencia a la existencia en esos lugares de antiguas ermitas o muy pequeños monasterios que vendrían a ser las iglesias de los diversos y pequeños poblados ubicados en el valle, en las cercanías del río Salazar.
Ustés. Paraje de Isusa. A la izquierda el cerro de San Martín. A la derecha el de San Miguel.
En Navascués hubo las ermitas San Millán, que en el S.XVIII el obispo Obregón mandó derruir por hallarse en mal estado. San Martín, visitada por el obispo Igual de Soria en 1796. San Felices, se conoce su existencia por un documento de 1612 en el que clérigos y vecinos de los pueblos meridionales del Valle de Salazar solicitan autorización para ir en procesión a esta ermita. En este pequeño paraje, hay unas ruinas que en el ortofoto de 1927 se ven perfectamente y hoy están envueltas en densa vegetación. Podrían corresponder a la ermita de San Felices
Santa María
del Campo en la llanada del río Salazar, es
románica y está muy bien conservada, tiene adosado el cementerio. San Juan y San Pedro son dos
toponimias sin huella alguna de ermitas.
En la Foz de Aspurz o en la de Santa Columba parece que había un pequeño monasterio, tal como lo expone Antonio Durán Gudiol. en Monasterios y Monasteriolos. "Acaso fuera también eremitorio el monasteriolo de Santos Cosme y Damián sub illa foze de Aspurz: fue del obispo Jimeno de Pamplona (1005-1024), el cual lo legó a su sobrino García López de Bigüezal, éste adoptó a su sobrino García Iñiguez, hijo de Toda López de Arboniés, dándole una casa en Bigüezal y el monasterio que, convertido en decanía, la citada Toda y sus hijos lo concedieron al «monasterio» de Santa María de Arboniés y éste a la abadía de Leire el 13 de mayo d 1063. 44". (Pag. 75).
Sin embargo, cuando expone la relación de monasterios no menciona el de San Cosme y San Damián de Aspurz, sino que menciona el de Santa Columba en este lugar.
El monasterio de Egúrzanos fue donado al monasterio de Leire en 1057. Se sabe que de sus ruinas se extrajeron las piedras para reutilizarlas en otra construcción, posiblemente el propio caserío.
Egúrzanos. Paisaje actual
LA ERMITA DE SANTA MARIA DEL CAMPO.
Santa María es una hermosa muestra del románico rural de Navarra, arte que predomina en los siglos XI, XII, por lo que fue declarada Bien de Interés Cultural por el gobierno de la Comunidad Foral. Exteriormente se impone por la armonía de las proporciones y la belleza de los volúmenes. La serie de vanos, tanto las ventanas con guardalluvias decorados y, sobre todo, la pequeña portada con arco de medio punto, abocinada con dos arquivoltas de labor ajedrezada y tímpano decorado con crismón de tipo jaqués, rompen la macicez de los muros de sillería. En las dos fachadas, en el punto de unión con el ábside, tiene una pilastra adosada al muro, con funciones de contrafuerte y ayuda a sostener el alero. Ambas están coronadas de flores esculpidas en la piedra que ejerce de capitel,
Santa María del Campo. Portada, crismón, alero y capitel de la pilastra
Uno de los aspectos que más llaman la atención de esta iglesia es la excelente serie de veintinueve canecillos esculturados en el tramo tercero de la nave y en el ábside con variada temática de carácter profano. En la fachada hay otro que se encuentra partido y en el que se observa únicamente la parte inferior, las patas de un animal similares a las de otras figuras.
Elemento poco común por su ubicación en el centro de la nave es la torre campanario, cuadrada y esbelta con ventanas geminadas de medio punto, con parteluz decorado en los capiteles y base clásica.
Navascués. Piedra en la puerta de la ermita de Santa María del Campo
Navascués. El turrumbel.
Sin embargo, en el siglo XIII la villa pagaba pecha al rey, lo que significa que su población no era franca, por lo que parece que estas concesiones no tuvieran efectos prácticos. No obstante, Navascués era importante para los reyes de Navarra por ser paso de acceso a los valles fronterizos del reino por el N.
Quizá, el único hecho que denota su condición de francos fue la presencia de un "amirat" o almirante, a cuyo cargo estaba el Almiradío de Navascués. Este estaba integrado por los territorios de los cuatro almiradíos de Ustés, Aspurz, Castillonuevo y Navascués. De ahí que Navascues fuera un Almiradío de Almiradíos. En 1417 Carlos III elevó a sus habitantes a la condición de hidalgos otorgándoles el Fuero General de Navarra, cambió la pecha en tributo y les permitió presentar una terna para el nombramiento de alcalde.
Diccionario de J. Yanguas y Miranda. Dato histórico.
Durante el S. XVI se consumó la unificación de los cuatro antiguos almiradíos, quedando a partir de esta fecha tal título para el almiradío en general. con sede administrativa en el poblado de Navascués.
Tras la conquista de Navarra por Fernando el Católico en el año 1512, el almiradío de Navascués se mantuvo como unidad administrativa, hasta las reformas municipales de 1835-1845, en que se segrega Castillonuevo, en la ladera S del Borreguil.
Esta realidad quedó tan grabada en la memoria de sus habitantes, (caso de las leyendas de San Quirico) que pronto paso a formar parte de sus leyendas. En estas contiendas hubo casas y edificios públicos que ejercieron de auténticos hospitales para la atención de los heridos de guerra y de enfermedades epidémicas. Puerta del huerto de Casa Malli (1985) con Vicente Bertol Muy deteriorada, con el tejado hundido, cubierta de hiedra y amenazando ruina total, está en Navascués Casa Malli. En el año 1985, su entónces propietario y único habitante, Vicente Bertol, aseguraba que él siempre había oído a sus padres que su casa había sido un hospital. y nos enseño una puerta que daba acceso del corral al huerto de la casa. Esta puerta es típica del barroco del S. XVIII. Es de madera. adornada con calaveras sobre huesos cruzados, en relieve y con inscripciones tradicionales latinas relativas a la muerte impulsadas por el movimiento cultural barroco Vanitas Por interpretar su ubicación, posiblemente el huerto se convirtió en un cementerio, anexo al hospital, al que no le faltarían pacientes en esos tiempos de guerra, primero de la Convención (1793-95), después de la Independencia contra los franceses (1808-14).Y finalmente las guerras carlistas del S. XIX.
El hecho es que esta puerta aún existe hoy y la hallamos en su lugar de Casa Malli en las siguientes circunstancias. Con motivo de la pandemia, año 2021 me dí una vuelta por Navascués y al llegar a la casa en que nací (casa Paco) me asomé al Cantón de Malli y observé que la casa estaba muy deteriorada, amenzando ruina. Me vino a la memoria en ese momento la puerta barroca del huerto. Rodeando entonces desde el aparcadero y atravesando los huertos , algunos llenos de maleza, de Casa Ilincheta, Casa Ramonito y Casa Malli, llegué hasta el muro W del ala N de Casa Malli, en el que tapada casi totalmente por la hiedra, vi la puerta que se encontraba en su lugar. Echando un vistazo al interior vi que el tejado del ala N estaba ya hundido, al igual que todos los tabiques interiores, el suelo del piso superior y la parte alta de los muros exteriores. La puerta estaba encajada con el marco en el extremo interior del muro, pero sujeta solo por una de las tres jambas que la adherían a él.
Me acerqué a la casa de mi hermano Jesús Mari,, muy próxima al aparcadero, y ambos fuimos a ver Casa Malli y allí mismo decidimos sacar la puerta ya que el piso interior estaba hundido y amenazaba ruina inminente del tabique interior que sostenía la puerta. La Puerta del huerto de Casa Malli (1985) tal como estaba La Puerta del huerto de Casa Malli 2022 limpia de la hiedra que la ocultaba casi en su totalidad Trasladamos la puerta a su casa con el objetivo de repararla y exponerla en el entorno del cementerio de Navascués, anexo a la ermita Santa María del Campo. A la vez que iniciábamos las labores de limpieza y reparación de la puerta, nos dedicamos a estudiar el origen y ésto es lo que hemos podido hllar.
En España, la costumbre de enterrar a los muertos dentro de las iglesias se prohibió de forma oficial por orden del rey Carlos III mediante la Real Cédula del 3 de abril de 1787. Los motivos eran la insalubridad de las iglesias (olores y gases que se desprendían de las tumbas) y la falta de espacios en las iglesias por lo que los enterramientos se hacían en espacios anexos en el exterior de las iglesias.Sin embargo, la aplicación de esta norma fue lenta y los entierros en los templos continuaron en muchos pueblos y ciudades hasta bien entrado el siglo XIX, cuando se terminaron por prohibir del todo y se abrieron los cementerios municipales extramuros, fuera de los poblados.
Entramos al interior y vemos perfectamente la estructura del hueco de la puerta, con arco de medio punto rebajado y los sillares laterales. Al tapiarla se dejó un ventanuuco a efecto de dar luz al primer tramo de escalera de acceso a la torre, que posteriormente se construyó frenta a ella.. Las medidas del hueco de la puerta coinciden con las de la puerta de Casa Malli. El hueco mide 1,91 m. de alto x 1,11 m. de ancho. La puerta mide 1,87 de alto x 0,98 de ancho. El hueco es poco más amplio que la puerta a fin de poder encarjarla en él. Por las medidas y por su contenido, se establece la hipótesis de que esta puerta era la que comunicaba el interior de la iglesia con el cementerio exterior añadido al del interior de la iglesia al quedarse pequeño el espacio de estas. Siempre oimos a nuestos mayores que el cementerio del pueblo estaba antiguamente en el atrio de la iglesia. En el Archivo Diocesano de Pamplona, en el Libro de Fábrica de la Iglesia de San Cristóbal de Navascués encontramos algunos datos al respecto, aunque no son muy precisos. Así:
Navascués. Silueda de la puerta tapiada bajo la torre
Un paso más.. En el año 1802 aparece en el citado libro la venta de una puerta de la vicaría por cincuenta reales, por no necesitar de ella Podría ser la puerta que se vendió la que se encontraba en Casa Malli? Una vez quitada la puerta de la iglesia, es muy probable que se guardara en la vicaría (casa del cura) de donde se vendió. No se dice absolutamente nada del comprador, En este mismo año se pagaron seis reales y veintiocho maravedíes por la licencia para entarimar varias sepulturas de la iglesia. Consta el recibo de la misma.
El suelo de la iglesia de Navascués permaneció entarimado hasta los años ciencuenta del S. XX, cuando fue sustituida la tabla por terrazo. Al realizar las obras aparecieron una serie de huesos humanos, restos de las sepulturas.
Navascués. Vista interior de la puerta tapiada de la torre, delante de la cual se levantó la parte baja de la escalera de acceso al campanario de la torre.
También se pagaron siete reales y y veinticuatro maravedíes por la licencia para el destino de las sepulturas, sin especificar cuál fue ese destino. Y finalmente se anota el pago a Anselmo Suescun, carpintero, veinte ocho reales y veinte cuatro maravedíes por cerrar con puerta y tabla el primer suelo de la torre, más chuso, clavos y otros materiales. Más tarde, en 1806 se pagaron cuareta y seis reales y trece maravedíes a la tejeria por 340 tejas y sesenta ladrillos que tocaban a la iglesia en el reparto de teja de dos hornadas, incluso el corte de leña, el acarreo y la construcción del fogón para quemar el osario.Parece referirse al osario extraido de las sepulturas de la iglesia y quemado en el horno de la tejería.
Navascués. Vistas superior e inferior del interior de la puerta tapiada de la torre. En conclusión, creemos, sin poder afirmarlo con rotundidad, que esta puerta se fabricó para cerrar el acceso de la iglesia al cementerio exterior, adosado a ella bajo la torre. Cuando se prohibieron los enterramientos en las iglesias, esta puerta fue cerrada, tapiada y vendida a alguien relacionado con Casa Malli para colocarla en el acceso del posible hospital al huerto de la casa donde se habría habilitado un cementerio para fallecidos en el hospital, donde permaneció hasta que más de dos siglos después el propietario de la casa, Vicente Bertol, nos la dió a conocer e iniciamos su periplo de investigación y divulgación. Durante el S. XIX la capital del almiradío era la villa de Navascués, donde residía un alcalde ordinario y capitán de guerra para situaciones bélicas. Este alcalde ejercía como tal solamente en esta villa, ya que las otras tenían su propio alcalde del mismo pueblo. El alcalde ordinario del almiradío residía en la villa de Navascués y ostentaba la alcaldía del almiradío y la de esta villa. Fue durante este siglo, especialmente a partir de las reformas municipales de 1845, cuando el término almiradío comenzó a entrar en desuso, siendo sustituido por el de municipio o ayuntamiento.
A finales del S. XIX la población del almiradío se dedicaba a la producción agrícola y ganadera destinada mayormente al consumo familiar y de los animales domésticos. La gran cantidad de eras y pajares, aún hoy visibles, dan testimonio de ello.
No existían carreteras, solamente senderos y caminos de herradura. Los pueblos disponían de escuela. En la villa de Navascués había dos, una de niños frecuentada por cincuenta alumnos y otra de niñas, con cuarenta alumnas. La iglesia parroquial de Navascués la atendían un vicario, que era presentado por los vecinos, y un beneficiado, que lo era por el abad de Leire, recién desaparecido por la exclaustración.
Años más tarde, en los años veinte
del S XX había en el almiradío tres molinos, uno en cada pueblo, una
fábrica de curtidos, guardia civil y carabineros, ventas, posadas, casino
y varias tiendas.
Artesano. Era el primero de ellos. Un caserío que se ubicaba en la sierra de Aspurz, al NW del poblado, sobre una loma que desciende desde lo alto de la sierra hacia el S entre la regata de La Plana al W y el barranco de La Cerrada o Pasada de Belóriz al E. El poblado se situaba entre las ruinas de las bordas de Laza al NW y las de la borda de Rodrigo al S. Aspurz. La ruta para acceder al desolado de Artesano. El lugar donde se asientan los restos de las casas del poblado están totalmente cubiertos de vegetación de bojes, gorrillones, ollagas, zarzas y otros matorrales que dificultan en gran medida el acceso y la prospección de estos lugares, siendo necesario perimetrarlos y penetrar en ellos por cualquier hueco que encontremos. Una alambrada de uso ganadero cruza el desolado de N a S.
Observando el desolado, distinguimos dos edificios. El primero de ellos al S, casi adyacente con la borda de Rodrigo por el N de ésta. Era un edificio de planta más o menos cuadrada, con el muro oriental pegado a la alambrada por el lado W de la misma. Los restos son amontonamientos de piedras corresponndientes a sus muros, con un espacio central más libre de vegetación que permite una buena observación de los restos del edificio.
Artesano. Muro bajo la alambrada. Arriba restos del edificio 2
Y unos veinte metros al N de este último y muy sumido en densa vegetación, hallamos el segundo edificio de vivienda del caserío.
Este aparenta planta rectangular dirigida al NE. Pero en el pseudoortofoto de 1927-34 se percibe claramente que se compone de dos edificios, uno al NE del otro. Este contendría la vivienda, mientras que el del SW sería para otras dependencias.
Artesano. Edificios
1.- Vivienda
Egúrzanos o Búrzanos. Conserva una casa y una dependencia anexa a modo de corral o almacén. El estado de conservación de estas y otra dependencia cubierta, añadida recientemente, evidencia la presencia eventual de personas en el lugar y más con la instalación de un invernadero.
El caserío original, despoblado desde la Edad Media, se ubicaba a 350 m. al NE del caserío actual, en la parte baja de la loma de Rusil que desciende del NE, en la margen izquierda del río Egúrzanos Accedemos a Egúrzanos por Urraúl Alto, desde el kilómetro 7,78 de la carretera NA-2103, de Imirizaldu a Adoáin, en un recorrido de 3,9 Km. (ida y vuelta) por una pista que conduce en dirección S al Caserío de Egúrzanos. Unos 600 m. antes de llegar al caserío, nos desviamos al E por un camino de rodadura. Cruzamos el río Egúrzanos y continuamos por un brazo seco de éste hasta el punto donde sale al pastizal. Ponemos rumbo al E, cruzamos una alambrada y ascendemos a la loma de Rusil por la ladera W que desciende hasta el río. Sobre un rellano encontramos los restos del desolado de Egúrzanos. Descendemos del desolado al SE, al paraje denominado la Hoya de la Ermita, donde cruzamos un pequeño barranco y por el pastizal, bajo un pinar, nos dirigimos al SW hasta que topamos con otra alambrad, la cruzamos y poco más adelante, en el límite con el pinar, hallamos restos de la Ermita de Egúrzanos. De la ermita ponemos rumbo al NW y llegamos al río, lo cruzamos por donde podemos y alcanzamos los campos de cultivo, por los que en dirección SW llegamos el Caserío de Egúrzanos. El regreso a la carretera lo hacemos directamente por la pista que llega desde el N. Al hablar de Egúrzanos debemos hacerlo de dos lugares. Uno es el actual caserío, ubicado en el fondo del estrecho, prolongado y llano valle que forma el río Egúrzanos, entre los montes de Aspurz al E y los de Zabalza (Urraúl Alto) al W. Es un valle que aprovecha su fondo eocénico y llano para la agricultura, especialmente, cereales.
En el centro del valle se halla el caserío de Egúrzanos, compuesto por un edificio de factura moderna de piedra y totalmente enlucido. Está orientado al S, con la cubierta a dos aguas, de dos plantas y el sabayao.
La fachada tiene una pequeña ventana en lo alto que corresponde al sabayao, una balconada con dos vanos en la planta superior que corresponde a la vivienda y una puerta de acceso rectangular con dos ventanas laterales correspondientes a las cuadras para los animales domésticos y bajeras en la planta baja. Egúrzanos. El caserío situado en las proximidades del barranco. Al fondo la cumbre de Likarri.
Pegada por el E tiene una
dependencia cubierta y otra separada, al W, un espacio cubierto a modo de
trastero. Recientemente se ha instalado un invernadero, lo que refuerza la
eventual presencia humana en el lugar.
Pero nuestro lugar de interés se halla en los restos del desolado deshabitado en el S. XV. Los restos que se hallan en este lugar marcan la existencia de dos edificios, muy próximos entre sí, uno al N y otro al S. De ambos desolados quedan los pedregales de los edificios que componían.
El desolado del S configura una planta trapezoizal, en ligero desnivel hacia el N. Tiene la particularidad de que en la parte más elevada conserva un tramo de muro.
Ambos desolado están envueltos
en una densa vegetación de bojes que impide su visión desde el exterior de
los pedregales, por lo que es preciso introducirse en ellos para su
completa visibilidad y observación. Egúrzanos. Desolado del edificio S.
De la ermita de Egúrzanos tenemos algunos datos. Aunque se desconoce la dedicación de la ermita, Sin embargo, un documento de 1057 citado por Ángel Martín Duque en su libro Documentación Medieval de Leire (Siglos IX al XII) 1983, la denomina Igual de Soria mandó hacer cuadro nuevo del titular de la ermita -«por estar indecente el del día»- y en el Libro de la Visita escribe que es San Clemente. Pero puede ser una confusión porque éste es el titular de la parroquia.
Egúrzanos. Ortofoto SITNA 1927-34.
Elucubrando sobre ello,
¿Pudiera ser que Egúrzanos y Búrzanos fueran dos lugares diferentes?. ¿El
primero sería el actual caserío y el segundo sería el desolado? Más
o menos equidistante, entre ambos está la Ermita, al parecer denominada de
"Sancti Angeli de Egúrzanu". Otros caseríos del Almiradío recientemente despoblados RACAS BAJO RACAS ALTO. Racas Bajo quedó despoblado en la década de 1940, es hoy día una finca del Gobierno de Navarra, repoblada de Pino Laricio, siendo totalmente destruidos los edificios del viejo caserío.
Racas Alto quedó despoblado en la década de1980. En él se encuentra la ermita de Santa Lucía, que cada 13 de diciembre convocaba a devotos vecinos de los tres pueblos para celebrar su romería. A día de hoy los edificios, amenzando ruina, permanecen cerrados.
SAN QUIRICO, SANTA LUCÍA y SAN CRISTOBAL. Navascués es un municipio que conserva fiestas y tradiciones ancestrales con sus respectivas leyendas y celebraciones. Los tres pueblos que componen el Almiradío de Navascués tienen un nexo histórico que durante siglos han mantenido hasta nuestros días: las romerías de San Quirico y de Santa Lucía. Ambas tienen en su tradicional celebración una diferencia notable.
Hasta principios del presente siglo la de San Quirico la celebraban los
pueblos por separado y en fechas
Navascués. Ermita de San Quirico.
San Quirico, con Santa Julita su madre, se veneran en la ermita situada en lo alto del monte de su nombre, con espectacular vista sobre el valle de Romanzado. En torno al 16 de junio recibía en su ermita, por caminos y en días diferentes, las romerías de los vecinos de Navascués, de Aspurz y de Bigüezal (Romanzado). Se trata, pues, de la misma tradición, pero con manifestaciones distintas.
La ermita, con casa de ermitaño incluida, fue restaurada en el año 1964, luciendo su interior con ladrillo caravista y el exterior revocado de cemento pintado de blanco lo que le permite relucir desde grandes distancias.
Hoy día la romería se celebra en una fecha, el sábado siguiente al 16 de junio, a la que acuden vecinos y allegados de los tres pueblos citados. Conserva varios de sus ritos ancestrales: Procesión por la mañana hasta el pie del monte rezando el rosario y ascensión al monte. Almuerzo a la llegada a la ermita, misa, canto de los gozos, bendición de los campos y tiempo de juegos (calva, brisca, etc.) y de tertulias hasta la comida.
Navascués. San Quirico. Preparando la comida.
En el descenso se detienen en la cruceta y cantan una salve. Posteriormente lo hacen en el descansadero para merendar, donde se atavían con ramos de haya colocados en banda. Desde el pie del monte, un grupo de romeros regresa al pueblo en procesión con cantos a la Virgen. A la llegada al pueblo se detienen y dirigiendo su mirada a la ermita de Santa María del Campo le cantan una nueva salve.
Navascués. Iniciándose la procesión de San Quirico en Benasa. Los de Ustés, por su parte, hacen su romería de San Quirico en la misma fecha que los de Navascués, el 16 de junio, pero no a la ermita del santo, sino a la de Santa María del Campo, en la que se veneran también al santo y a su madre. Estos continúan haciéndola a esta ermita y en la misma fecha.
La romería de Santa Lucía.
Santa Lucía, con su pequeña ermita en el caserío despoblado de Racas Alto, reúnía el día 13 de diciembre a vecinos de los tres pueblos en su propia ermita.
Ermita de Santa Lucía en Racas Alto.
La ermita está incrustada en una casa que amenaza ruina, ocupando parte de esta. Es curiosa la placa que la identifica que, al igual que otras de Navarra, su rótulo dice Hermita de Santa Lucía (con "H").
Esta ermita es de propiedad privada y también amanaza ruina en la cubierta. Los vecinos quisieron repararla, pero la propiedad les denegó autorización. Entonces se acordó trasladar la imagen a las iglesias de los pueblos y, por turno, celebrar la romería un año en cada uno de ellos. Y así se viene haciendo desde 2021, tras la pandemia.
Ermita de Santa Lucía en Racas Alto.
Ermita de Santa Lucía. Portada y celebración en el año 2008
San Quirico, fuente de leyendas. José Mª Jimeno Jurío en "Al Airico de la Tierra" expone su estancia en Navascués en 1972 con D. Carlos Pelairea, el abuelo de Garachico, que a sus casi cien años le contó las leyendas atribuidas al Santo.
Sin embargo, según cuenta el abuelo Carlos, en Navascués la historia es otra: "Era Quirico un santico de tres años. Un día los franceses hicieron en la calle una hoguera enorme, con mucha leña, con mucho fuego. En medio de ella pusieron a Santa Julita. Un francés muy malo que tenía al niño Quirico en sus brazos en una casa próxima, pretendió besarle. El santo no lo consintió y clavó sus uñas en la cara del gabacho, llenándosela de arañazos. Enfurecido el franchute, estrelló a la criatura contra la pared, destrozándole los sesos, y lo tiró luego por la ventana a la hoguera, como un trapo. Madre e hijo se abrazaron y se fueron volando al cielo".
Navascués. Imagen de San Quirico en la ermita.
La inclusión de los franceses como malos, haciendo grandes hogueras, puede hacer referencia al saqueo e incendio al que estos sometieron a Navascués tras la derrota sufrida en la Foz de Aspurz a manos de las tropas guerrilleras de Espoz y Mina, en febrero de 1812.
Ermita de San Quirico sobre la peña en la cumbre del monte Detalla Jimeno Jurío que, al finalizar el relato, el abuelo levantó la cabeza, dibujó una sonrisa pícara bajo sus ojos y, encogiendo los hombros añadió: "Así l'hamos oído siempre, ver no l'hamos visto". Una impresión particular al respecto es que la ubicación de la ermita en este punto tiene algo que ver con las mugas de los concejos de Aspurz y Navascués y del de Bigüezal, éste de Romanzado, que coinciden en este punto.
San Quirico. Ermita en la cumbre y ladera S del monte. Abajo Bigüezal. Al parecer esta confusión se debe a que en Navascués se hospedó en "Casa de Zalba", la casa de Amadeo Marco, que fuera vicepresidente de la Diputación Foral de Navarra y del que Maluquer de Motes habla en sus escritos relativos a los dólmenes y cuevas del almiradío. Parece ser, pues, que a la hora de redactar la leyenda confundió "Casa de Zalba" con el pueblo de Zalba, en Lizoáin-Arriasgoiti, atribuyéndole a este último la siguiente leyenda"
Navascués. Roquedo del Bocal en el que se encontraban las huellas de la leyenda. Hasta la década de los años setenta del siglo XX existía en el paraje del Bocal, camino de San Quirico, una roca con un agujero, al que se denominaba "La Pisada del Diablo", en relación a la citada leyenda. Los trabajos para abrir espacio para la pista que actualmente pasa por el lugar hicieron desaparecer gran parte de la mencionada roca y con ella el hito de esta leyenda.
Pero también puede hacer referencia
al hecho de ser un indicador de caminos. La cruz de piedra solamente
tenía tres bazos y tenía inscripciones grabadas en ella. Las letras "NAV"
se leían perfectamente en uno de sus brazos, pudiendo hacer referencia
a la dirección del camino hacia Navascués. Esta piedra desapareció en
el año 2010. Santa Lucía y la vista
"Santa Lucía los ojos perdió
Porque la Virgen y Martir de Siracusa no perdió sus ojos en el martirio como relata la iconografía y la creencia popular. De la beata Lucía "la Casta", terciaria dominica francesa del siglo XV, se cuenta que, sabedora de que un joven se había prendado de la belleza de sus ojos, se los arrancó ella misma para enviarlos al muchacho. Los pintores confundieron las dos Lucías y aplicaron a la siracusana el motivo del plato portador de los ojos". Imagen de Santa Lucía en la iglesia de Navascués Efectivamente esta es la Santa Lucía de Racas, representada con una bella y gran figura y con un platillo que contiene los dos ojos, venerados por los romeros, como en tantos otros sitios, el día 13 de diciembre de cada año.
En las ermitas de San Quirico y Santa Lucía se conservan los tradicionales gozos en los que se ensalza la vida y obras de los santos y se solicita su protección. Son cantos con estructura literaria muy similar y con melodía unísona que se cantan en ambas romerías.
SAN CRISTÓBAL: Corriendo la rosca.
"Navarra profesó especial devoción a San Cristóbal, levantando en su honor docenas de iglesias y ermitas por la Montaña, la Ribera y las tierras medievales. Costumbre de numerosas mecetas navarras fueron las carreras para conquistar un rosco, en el marco de la plaza o de una calle contigua, flanqueadas por curiosos y animadores. Navascués. Reliquia de San Cristóbal Navascués. Corriendo la rosca los mayores. El solaz, típico de otros lugares del reino durante siglos, va desapareciendo de nuestro folklore festivo. Lo conservan los de Navascués. La capital del Almiradío guarda el brazo de San Cristóbal y fiesta mayor en su día.
Así es, el día 10 de julio de cada año los de Navascués corren la rosca de San Cristóbal en dos oportunidades. Por la mañana, después de la misa del patrón, y por la tarde, antes de la merienda popular que ofrece el concejo del pueblo. Antiguamente corrían los mozos y niños. En la actualidad lo hace todo pueblo, ya que de forma espontánea se organizan carreras para hombres, para mujeres, para niños y para niñas. También para abuelos , mayores y jóvenes de ambos sexos. La tradición se mantiene y que dure muchos años.
Los poblados. Cada uno de los concejos que componen el Ayuntamiento del Almiradío de Navascués tiene su correspondiente poblado. Navascués y Aspurz se asientan sobre elevados promontorios en las cercanías del río Salazar y Ustés se ubica en la orilla del río de forma más asemejada a los pueblos del Valle de Salazar. con el que delimita por el N. Los tres pueblos están constituidos por un pequeño conglomerado de casas apiñadas en torno a la iglesia.
Navascués es el mayor de los tres poblados y es la sede del ayuntamiento del almiradío.
La Casa Consistorial consta de dos plantas con la fachada construidas en piedra. Su arquitectura se integra en la tradicional de la zona El edificio se reformó en el año 1983, adecuando una vivienda y restaurando la fachada.
El Ayuntamiento está regido por alcalde y seis concejales.
Navascués. La Casa Consistorial.
Navascués. La Venta en 2023.
En la entrada al pueblo, en el cruce de las carreteras NA-178 al Valle de Salazar y la NA-214 al Valle de Roncal encontramos un crucero moderno. Consta de una cruz de hormigón muy alta y un crucificado de estilo moderno, protegidos con columnas y contrafuertes laterales, mitad a piedra vista y mitad enlucidas, con una cubierta de hormigón a dos aguas. El conjunto se levanta sobre una plataforma de piedra escuadrada que daarmonía al conjunto.Este moderno conjunto, levantado en los años cincuenta del siglo pasado, parece que sustituyó a otro que hubo anteriormente. En la sacristía vieja de la iglesia de San Cristobal del pueblo se guardaba desde tiempo desconocido un capitel de crucero medieval, con una sola cara esculpida con el Crucificado y una pila aguabenditera decorada y colocada sobre una columna estriada verticalmente y levantada sobre su base. Ambos objetos está expuestos en la ermita románica de Santa María. El capitel del crucero pudo corresponder a un capitel anterior habido en el lugar o proximidades del que ocupa el actual.
Navascués. La calle del Barrio Redondo
Navascués. Parque de Bomberos y Camineros. El entorno del poblado está ocupado por las antiguas eras para la trilla con sus respectivos pajares para el almacenamiento de la paja y hierbas. Algunos de estos pajares se conservan en pie y han sido transformados como garajes, almacenes, trasteros u otros usos. Otros están en desuso y en estado de ruina.
Tomás López Sellés en Contribución al Catálogo de Ermitas de Navarra expone esta nota: "Santa Co1umba.-Jimeno Jurío la da a conocer en «Almiradio de Navascués, al decirnos que no ha encontrado documentación «sobre la ermita de Santa Columba que parece existió en la misma villa ... En la parte nororiental de la calle Maruquete subsiste un edificio de sencilla portada adintelada de madera. La tradición lo señala como antigua ermita de Santa Columba*.
Navascués. Edificio que fue la ermita de Santa Columba.
En el caserío destaca la iglesia gótica de San Cristóbal, originaria del S. XIV, de la que quedan la portada, la nave y el coro.
Navascués. Edificio de la Iglesia de San Cristóbal. La portada es de arco apuntado y abocinado. Se apoya en arquivoltas sobre capiteles adornados con diversas figuras. Corona la portada un tímpano en el que está representada la Trinidad.
La nave y el coro conservan sendas ventanas góticas. La cabecera y el crucero son posteriores al S. XVI. A los lados del altar mayor se conservan dos bancadas de coro del S. XVI, con tres sitiales cada una y adornados con bustos masculinos y femeninos. Corresponden a una bancada de coro mayor, de la que los demás sitiales se trasladaron a la catedral de Burgos.
Navascués.Interior de la Iglesia de San Cristóbal. Vista posterior del coro y del sotocoro.
Llama la atención por el tamaño y decoración el retablo mayor, barroco del S. XVIII y ornamentalmente restaurado en 1906. Procedía del convento de Santo Domingo de Sangüesa. Seis retablos más completan la parte delantera del templo. Dos modernos, uno a cada lado, y cuatro barrocos en los frontales y laterales del crucero de la nave.
En 1822
se desmonta el antiguo
retablo mayor de la iglesia y
se compra el retablo del
convento de Santo Domingo de Sangüesa y
En el año 1840 se produce la
Santa isita del año 1840.Se le solicita al Sr.obispo cubrir el pórtico
(Atrio) de la iglesia y se concede., aunque se realizará algún año más
tarde. En 1878 se compró un primer órgano que fue sustituido 1n 1914 por otro nuevo con alimentación eléctrica y mecánica (fuellle movido por impulso humanos).. Era un buen órgano romántico con la tubería muy bien conservada. A principios del S. XX ya existía un reloj en la torre de la iglesia de San Cristóbal de Navascués. Su mal funcionamiento y su complicado acceso, aconsejaron en 1912 comprar e instalar un nuevo reloj, así como renovar las escaleras de acceso y el chapitel que cubría la torre. Las casas del almiradío son muy similares a las de los valles de Urraúl Alto y Romanzado en estructura, plantas, distribuciones y usos. Son de notar la cantidad de casas reformadas, reconstruidas y de nueva construcción y muy pocas las que están cerradas o abandonadas.
Se ven portadas con arcos dovelados de medio punto o apuntados, con sus respectivas claves entre las que domina el tradicional JHS, pero también se ven otras muy distintas.
Son muy frecuentes también las portadas con dintel de madera, apoyado sobre ménsulas laterales o cuadradas. Como curiosidad, algunas puertas doveladas fueron limadas en el arco para permitir el acceso a carruajes y otros elementos.
Las ventanas suelen estar encuadradas por sillares, entre las que aparece alguna geminada, sin parteluz, y reutilizadas en la reforma de las casas. También se ven de ladrillo y enlucidas.
En la plaza del pueblo, Plaza del Almiradío, existe desde antaño una fuente pública de agua que se aloja en un espacio abierto en la planta baja de Casa de Adán. Está dedicada a D. Antonio Aróstegui.
Navascués. Fuente en la Plaza del Almiradío.
Aspurz. El poblado de Aspurz se sitúa sobre un promontorio denominado Cerro de la Peña, sobre la que en su tiempo hubo una torre fortaleza, espacio hoy culminado por el depósito de agua para el pueblo.
Aspurz. Panorámica Por el E lo flanquea el barranco de Racas y por el W el de Cerréncano. Por el S lo hace el río Salazar en la entrada del río a la Foz de Aspurz, donde se ubica la antigua Venta de Aspurz, conocida como la Venta de la Carrasquera. Por el N este promontorio se prolonga hasta alcanzar el monte de San Román, en territorio de Racas. Está distribuido en tres partes. El casco antiguo en el entorno de la cumbre del promontorio. Es un compacto núcleo de casas similares a las de Navascués, provenientes de los siglos XVIII y XIX, las más antiguas del poblado.
El barrio norte (Barrio Alto) está ubicado en la prolongación del promontorio hacia el N, hacia el cementerio. Es un barrio nuevo, con sus casas de nueva construcción, algunas tipo chalet.
Y el barrio sur, bajo el promontorio por este lado, en el entorno del río Salazar, junto a la Venta de la Carrasquera (Venta de Aspurz) con tres casas reformadas, una junto a una nave ganadera.
Es un edificio tres plantas de
planta cuadrada y tejado a cuatro aguas. Se hallaba en estado ruinoso y
saqueado. La propiedad reestructuró el tejado y tapió sus accesos a fin de
protegerlo. Hoy día continúa siendo saqueado.
Destaca en Aspurz la sencilla iglesia de San Clemente. Es de piedra con planta de crucero y cubierta muy reformada con bóveda de medio cañón. La puerta es de arco apuntado, disimulado por la pintura del revoque del muro bajo el techo del atrio La torre campanario se compone de doble espadaña en su parte superior.
En su interior son de interés la talla de madera de la Virgen con el Niño del S. XIV y de estilo gótico francés, un crucificado del S. XV, gótico germánico de madera policromada, y las ménsulas de madera talladas con figuras humanas en el sotocoro.
Aspurz. Iglesia de San Clemente. Talla de la Virgen y Crucificado.
Las casas, la mayoría de ellas reformadas o reconstruidas, tienen las cubiertas a dos, tres y cuatro aguas. En sus fachadas se ven antiguas portadas con arcos de medio punto, apuntados o rebajados y adintelados con madera o piedra, conservados en su estructura original o tras la reconstrucción de varias de ellas.de ellas. Alguna conserva elementos tradicionales, como las claves en los arcos de las puertas, una chimenea tipo campana, aldabas, etc.
Aspurz.
Casas con cubiertas a dos y cuatro aguas.
Este casco antiguo conforma tres estrechas y alargadas calles transversales de N a S. Son calles cementadas, solamente la central está adoquinada por el centro y en sus inicio tiene aun corto espacio de empedrado.
Aspurz. La calle central.
En el barrio del N, el Barrio Alto, hay media docena de casas diseminadas sobre el mismo cerro del pueblo, ocupando el espacio de las antiguas eras, y ubicadas junto a naves ganaderas, garajes y almacenes. Son casas de nueva construcción y distintas de las tradicionales del casco antiguo. El cementerio, cuya entrada está flanqueada por dos estelas discoideas medievales se halla en un altozano por esta parte del pueblo. En su interior está la ermita de San Vicente con su interior totalmente arruinado. Una sola casa queda por encima del cementerio.
![]() Aspurz. El Barrio Alto
Ell barrio S lo compone otro grupo de tres casas que se encuentran en la vega que se forma entre el pueblo y el río Salazar, el Barrio Bajo. junto a parcelas de cultivo, una nave ganadera y almacenes y garajes agrícolas. Son casas reformadas que mantienen su estructura original.
Ustés. El poblado de Ustés es el más septentrional de almiradío. Se halla adjunto al Río Salazar, formado por un pequeño caserío entrecruzado por calles que conservan el tradicional empedrado de siglos anteriores.
Los primeros edificios que nos reciben en Ustés son tres casas alineadas al borde de la vieja carretera que recorre el Valle de Salazar. la del centro de las cuales (Casa Villegas) muestra en su fachada el cartel titular del pueblo.
Ustés. Casa de Juan José, Casa de Villegas y Casa de Manuela.
Ustés es un poblado construido en ladera, por lo que se halla en pendiente ascendente al E y dividido en dos partes por el barranco del Forquillo que desciende por el E hasta desguaren el río Salazar en el paraje de las Huertas, en el entorno del puente Puente Viejo y la Presa.
Ustés. Puente sobre el barranco del Forquillo que une ambas partes del poblado.
Dentro del poblado sobresale la iglesia de San Saturnino, gótica del S. XIII, con una esbelta torre campanario a los piés. Presenta una planta de crucero y ábside con una ventana (hoy ciega) y dos contrafuertes. Cubre el edificio una bóveda de cañón apuntada con fajones en la nave y con bóveda de horno en la cabecera.Posteriormente se añadieron dos capillas a cada lado de la nave cubiertas con bóvedas de cañón.
La puerta de acceso tiene arco de medio punto, abocinado y con arquivoltas que conservan restos ajedrezados. Un pórtico protegela entrada y el atrio
Ustés. Iglesia de San Sarurnino. Ábside y portada En el interior alberga un retablo barroco del S. XVIII que consta de un banco, un cuerpo con tres calles y el ático con el calvario. San Saturnino, vestido de obispo, ocupa la sede principal.
En 1812. se pagaron Treinta y un reales y treinta y un maravedíes a Manuel
Armandariz por componer la puerta de la iglesia que cae al postigo acausa
de haberla roto los franceses.
Ustés, Iglesia de San Saturnino. Pintura gótica en el sotocoro.
En lo alto del pueblo se encuentran los restos de la ermita de San Salvador, hoy fuera de culto y adosada a una casa de nueva construcción.
Conserva una torre medieval, al parecer rebajada, con sus ventanas saeteras.
Portada de la ermita de San Salvador.
Las casas tradicionales de Ustés son similares a las de Navascués. Son casas de planta baja, una o dos plantas por encima y culminada por el sabayao bajo teja. Están construidas de piedras mampuestas y algunas con sillerías y sillarejos, especialmente en las ventanas y esquinas, y con el tejado a dos o a cuatro aguas.
La planta baja acogía antaño la entrada a la vivienda, los corrales y almacenes. La vivienda ocupaba la primera planta y la segunda, si la había. La planta superior la ocupaba el sabayao con fines de trastero, de granero o de pajar para uso doméstico.
Ustés. Casa de dos y de tres plantas Las portadas conservan arcos dovelados, de medio punto o rebajados, adintelados con madera o piedra y varios de ellos con ménsulas sobre las que se apoyan estas.
Hoy día la mayoría de estas casas están reformadas o reconstruidas en su totalidad, ejerciendo varias de sus dependencias funciones diferentes a las que ejercieron originalmente, ahora acordes con las necesidades actuales. Así, los antiguas corrales, tanto dentro de la casa como anexos a ella, hoy son garajes, los sabayaos son habitaciones con guardillas, las entradas y graneros son cuartos de estar o txokos, etc.
Huertos
familiares Un detalle común a los pueblos del municipio son los huertos familiares, adosados o muy próximos a las casas, unos cultivado de hortalizas para el consumo familiar y otros se hallan ajardinados para el ocio y tiempo libre, especialmente de niños y niñas en verano.
Las escuelas y los consultorios de salud locales. "En Navascués/Nabaskoze, el primer edificio que se conoce destinado para escuelas fue la Casa Consistorial, construida en 1907. La Escuela estaba dotada con dos maestros para atender a 79 alumnos de ambos sexos. En 1954, se construyeron las Escuelas Nacionales que podemos contemplar en la primera fotografía. En 1970, las escuelas nacionales estaban dotadas con cuatro unidades escolares que acogían a 28 niñas y 33 niños. Las Mutualidades Escolares de Navascues, San Quirico y Nuestra Señora del Pilar, datan de 1921. Durante la República dejaron de funcionar, pero, en 1959 se reabrieron. La Mutualidad San Quirico la gestionaba Jesús Cáncer y la de Nuestra Señora del Carmen cambió su denominación por la Mutualidad Nuestra Señora del Pilar, que estuvo dirigida por doña Paula Compains. En la segunda fotografía podemos ver al maestro don Jesús Cáncer acompañado de sus alumnos, en 1960". Guillermo Iriarte Aranaz. Historia ilustrada de la escuela en Navarra (1828-1970)
Finalizando esta década de los años 50, se construyó y se estableció en Navascués la Escuela de Párvulos para niños y niñas menores de seis años, siendo el último edificio utilizado como escuela hasta la década de los años 90 en que se incluyó a Navascués en la concentración escolar en Ochagavía. Los edificios de ambas escuelas son hoy de propiedad particular.
Aspurz y Ustés. Adificios de las antiguas escuelas. Hoy Consultorio de Local de Salud de Aspurz y SDCR de Ustés
Pero hay que recordar que inicialmente la escuela de Navascués estuvo en la Casa Consistorial, previo a la construcción del edificio de las escuelas.
Navascués. Portada de la Casa Consistorial
Puentes, presas, y molinos Existen tres antiguas infraestructuras en el entorno del río Salazar que se repiten en los tres pueblos. Son las presas, los puentes y los molinos.
El puente de Aspurz salva el paso del río Salazar en la misma entrada a la foz del pueblo, en la Venta de la Carrasquera o Venta de Aspurz. Es un puente construido en los años cincuenta del siglo pasado y sustituyó a otro anterior de piedra.
Aspurz. Puente.
Seiscientos metros río arriba, muy cerca de la orilla derecha, en zona de huertas, se encuentra el molino de Aspurz, que sirvió inicialmente para la molienda y posteriormente para la producción eléctrica. Disponía de vivienda en la parte superior para el molinero. Hoy está cerrado y se ha levantado y reparado el tejado, pero el resto es una ruina.
Aspurz. Molino
Siguiendo el canal que llega al molino, hoy utilizado para el regadío de las huertas del entorno, se llega por una amplia pista a la presa de Aspurz, ubicada a un kilómetro de distancia del molino. La presa, construida para abastecer este canal, conserva, aunque en muy mal estado, la rampa para el paso de las almadías.
Aspurz. Presa.
Navascués. Molino Al igual que el de Aspurz contiene el molino y la vivienda para el molinero. Sirvió como tal y posteriormente para la producción de electricidad para consumo del pueblo. Hoy está cerrado y, aunque se elaboró un proyecto para producción energética, se desestimó y, si no se pone remedio, pronto amenazará ruina.
Navascués.El Puente Grande.
Un kilómetro y medio adelante por la misma carretera, a mano derecha, en el cauce del río Salazar, se encuentra la presa de Navascués, muy deteriorada. Conserva también la rampa para el paso de las almadías. De ella sale el canal, aquí se denomina acequia, que conduce el agua al molino, hoy usada exclusivamente para el regadío de las escasas huertas de su entorno.
Navascués. Presa.
Al llegar a Ustés nos encontramos en la entrada al pueblo el magnífico y estrecho puente de piedra, el Puente Viejo, sobre el río Salazar. Es de cuatro ojos y salvaba el río en la entrada al pueblo. Su uso es exclusivo para acceder al poblado, debido a la construcción en la última década del siglo XX,de una variante con puente nuevo en Ustés.
Ustés. Puente.
A menos de cien metros del puente y aguas abajo del río Salazar está la presa de Ustés. Es la más reciente de las tres y se construyó, no para un molino, sino para la pequeña central eléctrica, instalada doscientos cincuenta metros abajo, a la que suministraba el agua por medio de un canal.
Ustés. Presa
Unos trescientos metros al S del Puente Viejo, por un agradable camino que discurre por la orilla de la margen izquierda del río Salazar, llegamos al molino de Ustés. Es un edificio que conserva la estructura de sus dos fases históricas: la fase las muelas (ruedas de molino) movidas por la acción del agua y la fase eléctrica mediante una turbina para moler el grano y producir electricidad para el poblado.
Ustés. Molino. Canal para el aporte de agua en su entrada al molino.
Sobre la puerta de acceso está colgada una "teja firmada". Dice:
J. Ramón Iturralde.
Se trataría del nombre del tejero que confeccionó la hornada a la que pertenecería esa teja, en el año 1918. Probablemente ese tejero correspondería a una de las dos tejerías que había en Navascués, a poco más de dos kms. de Ustés.
Ustés. Puerta del molino con la teja firmada
Aspurz. Lavadero de San Román en el pueblo El segundo lavadero se halla bajo el poblado, junto a un salto de agua del barranco de Racas. Tiene un tejado con una pared lateral que cubre el espacio del pozo y de los escurridores.
El de Navascués estaba muy próximo al poblado, en la Fuente del Caño. Está cubierto con tejado a dos aguas. Dos caños de agua que asoman en el muro frontal, bajo un arco de medio punto, alimentaban el pozo, de estructura cuadrada y con escurridores por todos los lados. Hay día el pozo y los escurridoes están tapados con cemento, quedando un espacio diáfano.
La Población del Almiradío de Navascués. El Almiradío (municipio) de Navascués es un territorio muy despoblado. Durante el S. XX, aunque hubo algún conato de recuperación, sus habitantes fueron abandonando los poblados hasta quedar muy reducidos a día de hoy.
A principios del S. XX el municipio contaba con un millar de habitantes y en 2021 apenas sobrepasaba el centenar. Junto a los valles de Urraúl Alto y Romanzado, compone la zona de mayor decrecimiento y de menor densidad poblacional de la Zona Pirineo. El gráfico nos pone de manifiesto que este proceso fue constante a lo largo de todo el periodo, incrementándose en 1920 y 1960. A partir de este momento el descenso de población se moderó, convirtiéndose en un descenso vegetativo de la escasa población del almiradío.
En la temporada de invierno, entre semana, no quedan casi casas abiertas. De ahí que es frecuente pasear por las calles de estos pueblos durante el invierno y no encontrar persona alguna
La economía Este declive poblacional se plasma también en la evolución de la actividad económica del municipio de Navascués. Francisco Javier Asín Semberoiz así describe la económía tradicional de Navascués: "Hasta los años 1960, Navascués era un pueblo eminentemente agrícola y ganadero. Su agricultura, ganadería y la industria artesanal existentes en la villa presentaban las características de una economía subdesarrollada, donde el objetivo primordial de la producción era la subsistencia y mantenimiento del núcleo familiar". (Navascués en el S.XX. Pag. 31)
Ademàs de la agricultura y ganadería
había algunos oficios subsidiarios de estas y de la economía del hogar,
cuyo nombre identifica la tarea a la que se dedicaban. Así, había caleras
en los parajes de Bocafoz y Benasa y dos tejerías en el paraje de su
nombre, en el
Algunos oficios más específicos se denominaban por el producto que fabricaban. El bastero (guarnicionero) trabajaba el cuero para fabricar los aparejos para los animales de tiro y carga (baste, collarón, sillín, cinchas, correas y demás). El cestero que trabajaba la mimbre para fabricar cestas, cestos, esportizos, anganetas y otros. El hojalatero que con este metal y estaño fabricaba y mantenía en uso las perolas y pucheros de las casas. El cristalero que cortaba y colocaba los cristales. El herrero que herraba a los burros, mulos y caballos. El alpargatero que fabricaba y vendía alpargatas. El cuchareo que fabricaba cucharas y otros utensilios de cocina en madera de boj, etc.
Las mujeres desarrollaban la
conocida economía doméstica. Una actividad que, además de las tareas
propias de la cocina y limpieza de la casa, ejercían otras
Navascués 1868. Señoras preparando las flores en la ermita de San Quirico. Foto: Feliciano Rodrigo.
La agricultura. Respecto a la agricultura, del libro de J. Asín, Navascués en el S. XX, entresacamos este relato que detalla la forma como se hacía y los utensilios que se empleaban para esta actividad: Era una agricultura de subsistencia tanto por la extensión de las fincas trabajadas (minifundios), como por su ubicación (muchas en pendientes inclinadas de los montes), rentabilidad (suelos pobres y erosionados) y medios disponibles para su explotación (sin apenas mecanización).
... La mayor producción agrícola - tal como sucedía en Navarra - era de
trigo, seguida de cebada y avena. También se producíoan
patata, patacas, nabos, remolacha, centeno, ezkandia, veza, jero,
alholva, esperceta, alfalfa, guisantes, garbanzos arveja, habas
habetas y otras legumbres y verduras. (Pag. 12).
Navascués 1967. "Picando" la dalla para el corte del forraje y agricultores dallando. Foto: Feliciano Rodrigo.
El ciclo de trabajo de las tierras dedicadas al cereal era el siguiente:
“maquinar” (arar) en el mes de abril, sembrar en septiembre-noviembre,
escardar (quitar las malas hierbas) en abril-mayo, segar y atar los
“fajos” en julio, acarrear en agosto y trillar en agosto y primeros
días de septiembre. ... Los instrumentos más utilizados para estas labores eran los siguientes: para la labranza las layas, el apero, la vertedera, el bravant y las leras (útiles para sacar piedras de los campos). tirados por bueyes, vacas, caballos, mulos o asnos. (Pag. 162.163).
En la siembra se utilizaba la rastra y la simiente y abonos se esparcían a boleo. Era muy frecuente la colaboración mutua de familiares y vecinos en las tareas de labranza y de siembre. La siega se hacía a mano mediante la hoz y la zoqueta. Para las hierbas se utilizaba la dalla (guadaña). En los últimos años del periodo (1950) aparecieron en Navascués las segadoras tiradas por animales que hacían su labor en los campos a los que tenían acceso. "... Una vez segado el cereal se dejaba en gavillas a secar en el campo, que posteriormente se ataban con vencejos (ataduras formadas por trenzas de centeno, hechas generalmente por los abuelos y abuelasen las entradas de las casas) con lo que constituían los llamados "fajos" que, por último, se acarreaban hasta las eras". (Pag. Pag. 162).
Navascués 1966. Esparciendo semilla a boleo.
"...El acarreo se hacía mediante animales de carga: burros, machos y
caballos, si bien los más pudientes utilizaban carros y galeras o carros y
galeras, de los que en 1918 en el municipio 12 carrros de dos ruedas, 12
galeras 1 144 caballerías de silla y baste. Navascués 1966. Acarreando forraje con burros. Foto Feliciano Rodrigo
La trilla se hacía en un principio con trillos que eran arrastrados por
caballerías, vacas y/o bueyes en cada una de las eras anejas a los
correspondientes pajares, donde se almacenaba la paja, que después
serviría para alimento y cama de los animales. Más tarde se utilizó la
trilladora". (Pag.163).
La trilla era una actividad en la que colaboraban también familiares y vecinos. Inicialmente la paja se trasladaba a los pajares mediante "sábanas", hechas con tela de saco, a hombros de las personas que participaban en la trilla. Mientras los adultos introducían la paja, los niños saltaban encima de ella en el interior de los pajares, consiguiendo reducir su volumen. Posteriormente se dotó a las trilladoras de un sistema de impulsión de la paja por aire desde la propia trilladora hasta los pajares mediante tubería.
"El cereal se almacenaba en los graneros y sabayaos para consumo de animales y personas. Una parte del mismo se molía y otra se reservaba para ser utilizada en la siembra.
Navascués 1966. Campos segados y atando los fajos. Foto Feliciano Rodrigo.
Observando la evolución de las explotaciones agrícolas en el último medio siglo se aprecia un descenso similar al de la población. Evidentemente, si la población descendió, la explotaciones que cultivaban quienes emigraron debían descender de forma similar.
Evidentemente la magnitud de explotaciones desaparecidas debía tener su reflejo en las dimensiones de la superficie agrícola. Esta desciende un 59,7% en el periodo, lo que indica que el proceso de concentración de tierras en menos parcelas tuvo una menor incidencia que en Pirineos, donde descendieron las explotaciones en un 84,1%, pero la superficio decreció únicamente en un 20,8%. En Pirineo sí se produjo una mayor concentración de tierras
En 2020, el 90,0% de la SAU de Navascués era para pastos permanentes y el 10.0% restante eran tierras arables. En Pirineos los pastos alcanzaban el 67.0% y las tierras arables el 33.0%.
Navascués. Paraje del Solano de Cupero. Ortofoto SITNA 1956
Aspurz. Huertas en el entorno del molino Esta actividad se fundamenta en varios factores. Disponibilidad de tierra comunal para desarrollar esta actividad; población jubilada y con disponibilidad de tiempo libre para su ocupación y dedicación; el ahorro económico que produce al no tener que comprar estos productos y la ratificación del pensamiento popular de que "lo producido en casa es mejor que lo que se compra".
La ganadería.
La ganadería acompañaba a la agricultura en la base de la economía del
Almiradío de Navascués. Por lo general las familias se dedicaban a ambas
actividades conjuntamente.
En base al texto de Javier Asín, Navascués en el siglo XX. Pag. 166-167 elaboramos este texto.
La actividad dedicada a la ganadería era el pastoreo, que
podía ser de vacas o de ovejas. Las familias que poseían vacas tenían
que cuidarlas individualmente o de forma agrupada con otros vecinos
para hacer un rebaño. Aspurz. Vacas. en 2013
Más importante y duradero fue el pastoreo de ovejas. En primavera y
verano los rebaños permanecían en los pastos de altura en otoño e
invierno en las zonas cercanas al pueblo. Durante las noches de verano
el pastor permanecía cerca del rebaño para que no se introdujera en
campos de cultivo o se mezclaran con otros rebaños. Con el calor del
día metía el rebaño en las “mosqueras” (espacio abierto de vegetación
muy densa, especialmente de boj) para resguardarlas del calor. El
resto del año las ovejas pastaban de día y por la noche se encerraban
en las bordas o en corrales).
Navascués. Pastor atendiendo al rebaño en la nave.
Importante en la actividad del ganado ovino era el
esquileo. Se hacía a finales de mayo o principios de junio para cortar
la lana de las ovejas. Se ejecutaba en la entrada de las propias casas
y los esquiladores eran los propios pastores que se ayudaban unos a
otros en esta tarea, además de alguna otra persona conocedora de este
oficio como el matrimonio Saturnino y Eugenia (única mujer que
participaba en este oficio). Ese día se elaboraba natilla para postre y se invitaba a los niños del vecindario a merendar. La lana obtenida se utilizaba para hacer colchas y colchones, para hilarla y hacer prendas de vestir o para venderla a los comerciantes de este producto que los había en la localidad.
El paisaje del Almiradío de Navascués estaba inundado de antiguas bordas, la casi totalidad de ellas en desuso a día de hoy y en estado ruinoso en casi todas ellas.. Son los vestigios de esta intensa pero poco productiva actividad ganadera.
Navascués. Ovejas recién esquiladas.
Las bordas eran edificios de planta rectangular alargada, de piedra y cubiertas de teja rústica. El techo, apoyado en las paredes laterales se elevaba a dos aguas mediante pilares de piedra o de madera que sostenían la viga central, esta de madera al igual que las bajantes y las tablas que, sobre ellas, sostenían las tejas. Pequeñas ventanas laterales y una amplia puerta de madera, generalmente de dos hojas y una de ellas con ventanillo, completaban la estructura del edificio.
Hoy día, las naves ganaderas construidas en las cercanía de los poblados, con fácil acceso y buenos medios de transporte, han relegado la función de la borda.
Son muy pocas las bordas que aún se utilizan como tales. Alguna se reutiliza como en almacén o trastero de objetos en desuso. La mayoría se encuentra en estado de abandono y en vías de convertirse en ruinas, situación en la que se encuentran su mayor parte de ellas. Algunas han sido reparadas y se les da algún mantenimiento.
Este
modelo de ganadería del Almiradío de Navascués se ha transformado
totalmente, produciéndose ia situación inversa. Se ha pasado de una
ganadería con pocas explotaciones y pocas cabezas a un modelo de
concentración ganadera en el que son pocas las explotaciones pero con
muchas cabezas.
Para el año 1989, censo del que se disponen datos detallados, el sector había padecido una transformación considerable, caracterizada por el reducido número de explotaciones y de cabezas censadas.
Treinta años después (2020) la situación de una y otra cabaña habían cambiado notablemente. La cabaña bovina incrementó una explotación en este periodo de veinte años. Sin embargo, su promedio de cabezas lo hizo casi en un mil por cien. Y no es que la nueva explotación establecida fuera un macrorebaño, sino que todas las explotaciones incrementaron sus cabezas.
Por su parte, la cabaña ovina redujo el número de explotaciones en un 72,7 %, pasando de once a tres explotaciones. Sin embargo su promedio de cabezas por explotación se incrementó en un 587,2%. Evidentemente, en esta cabaña se produjo un concentración de cabezas con mayor número de éstas en sensible menor cantidad de explotaciones. El mantenimiento de los rebaños ganaderos ha sido posible en el almiradío por dos circunstancias concretas. La primera de ellas es una mayor disposición de pastos por las sierras y montes al reducirse las explotaciones ganaderas e incrementarse el área de pastos por menor superficie de la tierra labrada, los rebaños disponen ahora de un mayor espacio para el pastoreo extensivo, especialmente en las estaciones de calor, circunstancia que favorece una mayor expansión del ganado.
La segunda son las nuevas infraestructuras ganaderas: naves, forrajes, piensos, abrevaderos, cercas, etc. que facilitan la vida del ganado y la del ganadero. Más espació para pastar y mejores condiciones para su crianza y mantenimiento necesariamente deben incrementar el volumen de los rebaños.
Dentro del Almiradío la actividad ganadera se concentra mayormente en Aspurz, donde están los cuatro rebaños de vacas y tres de ovejas. En Navascués hay dos explotaciones de ovejas. En Ustés no hay ninguna explotación ganadera. De ahí que en Aspurz se vean en el paisaje naves ganaderas en el entorno del pueblo. Menos se ven en Navascués y en Ustés ninguna.
Navascués. Vacas en pastizales arrendados de la Sierra de Navascués - Ustés.
Carlos MENAYA hacía en 1955 una curiosa interpretación de un fenómeno sobre una roca situada en la Cañada Real de Los Roncaleses a su paso por el Portillo de Ollate, entre los municipios de Navascués y Castillonuevo. 35.-Curiosa huella sobre una roca en la cañada real del Roncal (Navarra)
Hemos tenido ocasión de observar
distintas huellas fósiles de animales contenidas en una roca. En
nuestras visitas a cavernas del país, hemos visto la huella de la
zarpa del oso impresa sobre la arcilla o revestida de concreciones
calizas de distinto espesor. Por asociación elemental obligada, hemos
relacionado estas huellas antiguas con las observadas sobre los
senderos angostos de nuestros montes frecuentados por el paso de
animales: huellas sobre el barro o pulimentos en la zona roquera
debidos al pisar o
Navascués. Cañada de los roncaleses descendiendo de Ollate.
Haciendo la excursión por visitar la cumbre del Borreguil (1.420 m.) el 13 de octubre de 1940, habíamos partido del pueblecito de Bigüezal —Navarra— sobre el camino que, por Castillonuevo, se comunica con Salvatierra de Esca — Zaragoza -. A la hora y media de marcha alcanzamos una agrupación de bordas en el cruce del camino con la Cañada Real del Roncal que en esta zona, desciende del collado que enlaza la citada cumbre del Borreguil con la Sierra de Illón.
Siguiendo la cañada, iniciamos la
ascensión al citado collado dominando progresivamente el desnivel
sobre los próximos barrancos de Castillonuevo. La cañada penetra el
corazón mismo del barranco que forman las vertientes sur-occidental
del Borreguil y la oriental de Illón. El paso se hace áspero y molesto
por lo agreste, entre senderuelos de ovejas y bloques de roca,
matorrales y arbustos, Aquí tenemos ocasión de observar el fenómeno:
sobre la El paso de la cañada en el punto que señalamos, se ve tan constreñido por el barranco que obliga a los rebaños a realizar un descenso apretado y tan estrecho que gran número de animales se hallan materialmente obligados, empujados a realizar este resbale y salto que hemos señalado. El que haya tenido ocasión de contemplar el paso de rebaños de ovejas en zonas similares de nues- tras montañas y observado el proceder de los animales para salvar obstáculos como el que hemos reseñado, habrá tenido oportunidad de verlas actuar en la forma indicada.
¿Desde cuándo han atravesado los borregos del Valle del Roncal este
paraje y saltado la roca resbalando
Porque si los borregos de hoy, cuando descienden este barranco y salvan el paso señalado, se encuentran las cosas notablemente favorecidas por la acción continuada de sus viejos antepasados: dejar resbalar sus patas delanteras por la huella hasta encontrar el hueco en que termina, punto ideal de posición y apoyo para hacer un salto cómodo y perfecto.
Agosto, 1955. (MUNIBE. Nº 7, 1955. 153-155 SAN SEBASTIAN.) Efectivamente, la roca todavía permanece en la actualidad (2013). Se asoma entre los bojes en el lado izquierdo del camino que desciende de Ollate por la cañada hacia las bordas de Castillonuevo
La ocupación en el almiradío de Navascués. Las transformaciones sociales en la población y en las actividades económicas se reflejaron también en la ocupación de la escasa población del almiradío.
A 31 de mayo de 2022, estaban inscritas en el paro de Navascués 5 personas (13,2%), todas del sector servicios. La distribución de la ocupación por sectores en el año en el perido 1975-2022 no es muy diferente del resto de Pirineo. Es evidente el predominio del sector terciario con el 54.5% de su población ocupada. El sector primario que provenía de ocupar al 40,9%, quedaba reducido a un 15,2% al final del periodo (5 personas) y el sector secundario se coloca entre ambos con el 30,3% (10 personas). Este sector en 1975 ocupaba a trece personas (11,8 %) y en 2001 lo hacía con veintiocho (34,6 %). Este incremento se debió a que la empresa de Intercomunicadores Tegui estableció en Navascués una pequeña sucursal en la que trabajaba la mayoría de la población de este sector. Hoy día está cerrada Respecto a los servicios, estos provenían de un punto de partida muy diferente. En 1975 el Almiradío de Navascués contaba con un desarrollo de la ocupación en el sector servicios superior al resto de valles de la Zona Pirineo. Alcanzaba casi a la mitad de la población ocupada. Ello se debía a que en el pueblo de Navascués había tres centros importantes de servicios públicos, la brigada de camineros, el parque de bomberos y el cuartel de la guardia civil que ocupaban a una importante población del almiradío. A ellos había que añadir otros, como médico, secretario, veterinario, maestros, telefonista, etc.
Hoy día los servicios públicos del almiradío se han reducido en la misma medida que su población. La enseñanza pública se atiende desde el Colegio Público de Ochagavía, la salud desde el Centro de Salud de Ezcároz, aunque hay consultorio médico en Navascués, Aspurz y Ustés que atienden algún día a la semana. El resto de servicios dependen todos del exterior, Valle de Salazar, Lumbier o Aoiz.
Navascués. Parque de bomberos
. El único centro de servicios que queda en Navascués es el parque de Bomberos en el que trabajan unas veinte personas, de las que ninguna reside en Navascués. También hay un servicio de cajero automático de banco que se mantiene desde fuera del almiradío. Lógicamente, la escasa población existente no puede desarrollar servicios privados. Estos se reducen a una casa rural (Casa Juliana I y II en Ustés. En Aspurz la sociedad (SDCR) está inactiva hasta que se construya el nuevo local, ya que el anterior sufrió un incendio, en Navascués hay dos sociedades (Illón y El Turrumbel) y en Ustés una en el local de la antigua escuela.
En cuanto a instalaciones deportivas, en Navascués hay dos pequeños frontones, uno cubierto, tipo padel, adaptado en las instalaciones del antiguo cine, y otro abierto sin pared lateral, que es el antiguo frontón que usa de frontis el muro de cabecera de la iglesia. En Aspurz hay un frontón abierto similar al antiguo de Navascués y en Ustés otro en el atrio de la iglesia.
Para el resto de compras es la población del almiradío la que se desplaza a los comercios de Lumbier y Sangüesa, pero especialmente a los centros comerciales de Pamplona y periferia, donde residen gran parte de ellos. Navascués. Venta ambulante.
El uso de la vivienda
No obstante, estos datos merecen algunas puntualizaciones. Como en el resto de valles, la situación generalizada es que muchas de las viviendas secundarias son viviendas restauradas o de nueva construcción para uso de tiempo libre, vacaciones, etc. o de personas ya jubiladas que regresan al pueblo, para residir, al menos temporalmente, en ellas. La mayoría son de personas oriundas del pueblo, pero las hay también de personas allegadas de otros lugares.
Un factor a tener en cuenta que contribuye a este bajo porcentaje de viviendas principales es el hecho del parque de viviendas del Gobierno de Navarra para los camineros (29 viviendas). Este parque fue construido en los primeros años de la década de los sesenta del siglo pasado. En la actualidad estas viviendas están cerradas en su mayoría y, las que están ocupadas no lo están de forma permanente, sino temporal o esporádica. Por lo tanto, la existencia de este parque de viviendas contribuye a disminuir sensiblemente el porcentaje de viviendas de uso principal en el Almiradío de Navascués.
Contraria a la anterior, también se da otra situación. Se trata de que un importante número de habitantes censados en Navascués residen habitualmente fuera del municipio. Se censan en el municipio para acogerse a los derechos propios de los habitantes censados en el municipio, como coto de caza, lote de leña, espacio de huerta, etc. De esta forma contribuyen a atribuir la categoría de vivienda principal a viviendas que en la práctica no lo son, contribuyendo con ello a que el número de éstas sea en la realidad inferior al expresado en 2020.
Finalmente, la consideración de la realidad expuesta queda reflejada en los indicadores de la población que configura este municipio en la actualidad. Los índices que utilizamos para ello corresponden al padrón del 1 de enero de 2021 y son muy evidentes.
Aspurz. Niños montando en bicicleta en verano. Aparte de su muy alto índice de masculinidad (14,8 hombres por cada 10 mujeres) en Navascués no hay niños/as ni adolescentes. Su media de edad se sitúa en 60,4 años, una de las más altas de Navarra. De hecho, su tasa bruta de natalidad es 0 y la de mortalidad 40.0. En consecuencia, el futuro poblacional de este municipio como entidad permanentemente poblada parece estar llegando a su fin.
Otros datos que refuerzan esta visión son el índice de envejecimiento de la población. Al no haber población menor de 15 años tomamos los del intervalo superior, y hallamos el cociente ente entre los mayores de 60 años y la población menor de 20 años. Y el resultado que nos da es un Índice de Envejecimiento de 5.700,0. que quiere decir que la población de mayores de 60 años es 57 veces superior a la de menores de 20 años.
La población extranjera en el almiradío de Navascués es casi inexistente a esta fecha de 2025 con un 1,7%. de su población total. Evidentemente el almiradío no ofrece condiciones para ser polo de atracción poblacional inmigrante.
Es una pirámide que refleja también el desequilibrio poblacional entre hombres y mujeres prácticamente en todos sus tramos. Es el reflejo del índice de masculinidad. Los tramos a partir de 50 años hasta los 75, son los más largos, que inciden de forma decisiva en la media de edad del municipio. De ahí que, si vamos a Navascué, Aspurz o Ustés entre semana, no veremos niños ni jóvenes. Solamente veremos algunas personas mayores laborando en sus tierras, haciendas, granjas o huertas o saliendo de casa para la compra ambulante, para pasear por los pueblos y sus entornos o para desplazarse al centro de salud o a Pamplona. Si vamos en fin de semana, festivos o vacaciones, veremos, además, casas cerradas entre semana ahora abiertas; veremos algún niño/a jugueteando por los poblados y a jóvenes y mayores atender huertos y huertas, salir de caza y reunirse en las sociedades para compartir momentos sociales. Es la realidad de Navascués, un municipio llamado a convertirse en un municipio residencial.
Navascués y su futuro. El municipio de Navascués diseñó su Agenda Local 21 en abril de 2005 a través de un proceso de auditoría de sostenibilidad y participación ciudadana impulsado junto al Gobierno de Navarra, enfocado en la mejora ambiental, económica y social de la zona. El proceso de elaboración tuvo tres momentos:. Una auditoría ambiental del municipio que sirvió como base para todo el proceso.
En un segundo momento se estructuró el proceso para contar con la participación, opinión e iniciativas de los habitantes. Y finalmente, las conclusiones se presentaron de forma conjunta con las iniciativas de los valles vecinos de Roncal y Salazar Posteriormente, la Agenda.2030 de Navascués (Nabaskoze), se enmarca dentro de las políticas prácticas de desarrollo rural, cohesión territorial y lucha contra el reto demográfico impulsadas por el Gobierno de Navarra en la zona del Pirineo Oriental. Acciones y Proyectos Clave
Planificación Local: Navascués se encuentra integrado en los análisis conjuntos de las Agendas Locales de los Valles Pirenaicos y zonas limítrofes para fijar población y mejorar la sostenibilidad local. Monitorización Regional: Los datos socioeconómicos y ambientales del municipio se sincronizan a través de los indicadores ODS coordinados por el Instituto de Estadística de Navarra - Nastat. La reforma y rehabilitación de Casa Ascunce en la Agenda 2030 de Navascués | ||||||||||||||||||||