El Paisaje Prehistórico de Lizoáin-Arriasgoiti

 

SUMARIO

 

No existen datos precisos sobre el inicio de la población de Lizoáin-Arriasgoiti y de Urroz-Villa. Los megalitos son los monumentos más antiguos que conocemos, correspondiendo a la Edad del Bronce, enmarcada en el segundo milenio antes a.c.

 

En los últimos años se han localizado una serie de asentamientos expandidos por la zona S del valle en Lizoain y Urroz-Villa, correspondientes a la Edad del Hierro, en el último milenio a.c.

 

El yacimiento de la Cueva de Atapaburu es el único yacimiento en cueva que conocemos en estos municipios. Se encuentra en Urricelqui, al N de Arriasgoiti, en las estribaciones de meridionales de la Sierra de Labia, muy cerca de los megalitos y se atribuye al final de la Edad del Bronce y a la del Hierro.

 

Respecto a los megalitos, podemos distribuirlos en dos grupos, atendiendo a su ubicación: Los megalitos de Askalain en el NW y los de la Sierra de Labia, en las estriaciones de esta sierra, al NE.

 

 

EL PAISAJE  DE ASKALAIN

 


Panorámica de Askalain .

Askalain es un largo collado (2,5 km.) situado entre las cumbres de Lakarri (1046 m.) al N y de Belokain (972 m.) al S, en la cadena montañosa que ejerce de muga entre los valles de Lizoain-Arriasgoiti al E y Egües al W. A lo largo del collado surgen tres altozanos intermedios: Oianburu, por el N, Askalain en el centro y el Altico de Amokain al S.  Askalain es el nombre de una pequeña elevación en el centro del collado, razón por la que se utiliza para identificar este espacio en su totalidad.

 


Askalain desde La peña de Lakarri al N.

A lo largo del collado  se abrió en los años 2007-2008 un cortafuegos, cuyas obras de deforestación y limpieza hicieron que algunos monumentos megalíticos ocultos por el bosque de pinos y el sotobosque de matorral salieran a la vista. En concreto, aparecieron tres dólmenes, uno al N en una ladera que asciende a la Peña de Lakarri, otro en la cumbre de Oianburu  y otro en Intxaurketa, al S del collado, sobre el Ätico de Amokain.


Askalain desde el Altico de Amokain al S.

Además aparecieron otras manifestaciones que pueden corresponder a monumentos megalíticos también. Es el caso del dolmen  de Oianburu, de los túmulos de Askalain  y del Altico de Amokain. y del dolmen de Intxaurketa. Es importante el mantenimiento al cortafuegos para que los nuevos brotes de los matorrales deforestados no vuelvan a cubrirlos nuevamente, cosa que en algunos casos ya se ha iniciado.


 La Peña de Lakarri en el extremo N del collado. A la derecha el cortafuegos con las terrazas.

En el extremo N se encuentra la Peña de Lakarri, un promontorio rocoso muy sobresaliente en cuya ladera se ven terrazas con pequeños terraplenes, posibles restos de un poblado de la Edad de Hierro, similar al que se halla en su vecina cumbre de Measkoitz,en el Valle de Esteribar.

El acceso a Askalain podemos hacerlo desde Elía, en el Valle de Egüés, o desde Zunzárren en Lizoáin-Arriasgoti. El primero es más corto y más pronunciado. El segundo más distendido, pero más largo. Aquí proponemos un trazado de ida y vuelta desde Zunzarren.

Askalain.kml

 

Iniciamos el camino por  en una pista (camino de rodadura) que sale de la carretera NA-2330,  bajo el pueblo de Zunzarren.


 


Esta se eleva constantemente y nos conduce hasta el poblado de Galdúroz, con un pequeño descenso intermedio a la regata de Errekalde. En Galdúroz dejamos la pista y tomamos un camino (antiguo camino de Galdúroz a Elía)  que se eleva desde el mismo poblado al NW-W-SW por el que ascendemos al centro del collado de Askalain.

 


Terrazas y terraplenes en Lakarri.

Ya en el collado, nos dirigimos al N, siguiendo la pista que a lo largo del cortafuegos accede hasta el dolmen de Lakarri. En el dolmen abandonamos la pista y ascendemos a la Peña de Lakarri por una senda  que se eleva por el cortafuegos, atraviesa unas terrazas que nos recuerdan las defensas de un PEH y llegamos al cerro. Unos metros al W alcanzamos la cumbre de la roca de Lakarri. Esta  cumbre, con monolito geodésico,  ofrece magníficas vistas sobre los valles vecinos en todas las direcciones (Esteribar, Egüés, Lizoain-Arriagoiti, Arce y Erro).

 
Peña de Lakarri desde el E

Desde la cumbre regresamos hasta el dolmen de Lakarri y nos dirigimos al S por el cortafuegos para descender al collado de Oianburu y ascender a la cota de su nombre, en la que vemos los restos del dolmen de Oianburu.  
 


Askalain. Panorámica del collado desde Lakarri

Más al S, ascendemos a la pequeña cota de Askalain,  en cuya ladera S, en un rellano de la misma, vemos un túmulo y en la parte más baja, en el collado que forma con el Altico de Amokain, vemos un segundo túmulo. A aquel lo denominamos Askalain N y a este Askalain S.

Continuamos al S y ascendemos al Altico de Amokain y en el centro de la explanada que se forma en la cumbre, bajo un gran pino silvestre,  encontramos el dolmen de Intxaurketa. Seguidamente descendemos al collado de Tres Mugas, bajo la cumbre de Belokain, desde el que  emprendemos el regreso al NE por la pista que nos lleva a Galdúroz y a  Zunzarren.


Explanada en el Altico de Amokain. Bajo el pino se encuentra el dolmen de Intxaurketa

Todo el paisaje está cubierto por  un bosque de pinos (pino silvestre y pino laricio) con un denso sotobosque de matorral-bojeral hasta el mismo collado. Por el carasol de Galdúroz también hay espacios ocupados por robles pubescentes. En el cerro del collado por donde se proyecta el cortafuegos son los pinos silvestres y laricios  los que ocupan el espacio en exclusividad con un denso sotobosque similar al anterior. La práctica totalidad de todo este pinar se debe a una repoblación forestal realizada desde la primera mitad del siglo XX.


Belokain y Collado de las Tres Mugas (Abajo a la derecha)

 

Galdúroz

 

 
Galdúroz. Vista general.

 

 

 

 

Es un despoblado en ruinas. Está ubicado en la ladera E de Askalain, en un paisaje totalmente cubierto de pinos (pino silvestre), entre los que se observa el caserío. En el S. XVII tenía 9 casas, 8 en el S. XVIII y 11 en el S. XIX. En el primer cuarto del S. XX  tenía 17 edificios. Hasta el último tercio del S. XX, era un pueblo con 21 habitantes que vivía de la agricultura y ganadería. La ladera sobre la que se asienta estaba cubierta de campos de cultivo, básicamente cereales de secano, alcanzando estos hasta el mismo collado. En los años 1962-64 quedó despoblado definitivamente.

 

 

Actualmente una sola casa se encuentra restaurada, aunque no habitada. Está adosada a la iglesia, dedicada al Apóstol Santiago,  de estructura románica rural con torre a los pies, como la mayoría de la zona. La portada está situada entre dos contrafuertes y está compuesta por un arco en ojiva, apoyado sobre dos columnas con capiteles decorados.

 

Galdúroz. Iglesia de Santiago Apóstol.

 

En el tímpano, sostenido por dos ménsulas trilobuladas, conserva un hermoso crismón.  Aunque conserva su estructura y el tejado recientemente restaurado, el edificio se encuentra bastante deteriorado. Una imagen gótica de la Virgen sedente con niño de esta iglesia se conserva en el Museo Diocesano de Pamplona. El resto de casas del poblado son meras ruinas.

 

  

 

 

 

 

 

 

Galdúroz. Crismón

 

Galdúroz. Imagen de la Virgen

 

Galdúroz. Portada de la Iglesia

 

 

 

En la actualidad se ha instalado en Galdúroz un grupo de personas formando una  comunidad al estilo de ecoaldea que ha iniciado la reparación de algunas casas derruidas, junto a las que se ven pequeños huertos cultivados y un pequeño establo de reciente construcción con alguna cabeza de ganado caprino.

 

Galdúroz. Casa restaurada.

 

 

 
Galdúroz. Edificios en restauración

 
Galdúroz. Dintel de una sola piedra entre las ruinas.                  Galdúroz. Pequeño rebaño de Cabras entre las ruinas

 

LOS MEGALITOS DE ASKALAIN.

 El dolmen de Lakarri

 Ubicado al N de Askalain en el collado que se forma entre la Cumbre de Lakarri y Oianburu en la misma base de Lakarri. Se asienta en pleno cortafuegos en el punto en que se abandona la pista y se inicia la pendiente de ascensión a la cumbre.

 
Dolmen de Lakarri. Vista desde el S. Al fondo la cumbre de Lakarri.

 

Es un dolmen compuesto por un túmulo de grandes dimensiones que sobresale en el lugar. Su composición es de un galgal de piedras y tierra, totalmente cubierto de matorrales (bojes y zarzas) que tras la limpieza para la apertura del  cortafuegos están rebrotando nuevamente.


 
Dolmen de Lakarri. Vista desde el N.

En lo más alto del túmulo aparecen distintas piedras que formarían parte de la cámara, hoy inexistente. De todas ellas destacan dos. La primera de ellas es la que sobresale. Está ubicada al W, hincada en tierra, erguida al NW y un tanto inclinada hacia el W. La segunda al E, recostada y hundida en tierra y dirigida al NE.


Dolmen de Lakarri. Restos de la cámara desde el SW.
 

      

 

 


Dolmen de Lakarri. Losas desde el NE.

 

En el ortofoto de 1929 se aprecia que el dolmen estaba rodeado por un posiblemente bojeral, al igual que lo estaban otros monumentos en la zona. La cámara se encontraba ya destruida y en la misma situación que hoy. Este espacio era un pastizal con abundantes matorrales, especialmente bojes, con diversas sendas abiertas por el ir y venir del ganado (ovejas y vacas) que componía una de las actividades económicas de los poblados de Galdúroz (Lizoáin-Arriasgoiti) y de Amokain (Valle de Egüés).
Askalain. Dolmen de Lakarri. 1929

 

 
Dolmen de Lakarri. Vista de N a S. Detrás Oianburu. Al fondo Belokain.

 

El dolmen de Oianburu

 Se ubica en la cota de su nombre, al S del dolmen anterior, y, como aquel, en el centro del cortafuegos.
 


Dolmen de Oianburu. Vista desde el N.
 

Consta de un amplio y pronunciado túmulo cubierto totalmente de matorrales de boj, zarzas y ollagas que lo ocultan por toda la periferia.


 
Dolmen de Oianburu. Elevación del túmulo por el SE.

 Por un espacio abierto en lo alto del túmulo, puede apreciarse que se trata de un galgal en el que algunas  de sus piedras son de considerable tamaño. No se ven restos  de la cámara. En lo más alto se adivina una especie de cráter en el que las piedras se encuentran muy removidas y son las de mayor tamaño.


Dolmen de Oianburu. Parte superior desde el W.
 

 

 J.M. Martínez Txoperena lo cataloga como dudoso y no le falta razón. En el ortofoto de 1929 se aprecian varias cosas. Una de ellas es que todo este espacio estuvo alguna vez cultivado ya que se distinguen los lindes vegetales de las parcelas y los abundantes morcueros hechos con las piedras que se extraían de aquellas.

 


Oianburu 1929

El espacio ocupado por el dolmen se ve con claridad. Da la impresión de que en realidad son dos dólmenes los que existen en este espacio.  Además, se observa en los dos una estructura interna, como si de sus respectivas cámaras se tratara.
 

 

Dolmen de Oianburu. Restos de estructuras de piedra en su interior.

Ayuda más a su confusión la forma casi cuadrada del mayor de los túmulos porque sugieren la idea de que podría tratarse de alguna cabaña o pequeña borda, incluso de alguna ermita ya arruinada para esta fecha, como otras existentes en las cercanías (San Marcos de Zunzarren). O también el hecho de que el posible dolmen fuera reutilizado para alguna edificación.

 

 

Dolmen de Oianburu. Restos de estructuras de piedra en su interior.

 

No obstante, ateniéndonos a su ubicación, estructura y línea de conexión con los otros megalitos del cordal, podemos considerarlo como tal. Solamente una limpieza exhaustiva y su correspondiente estudio confirmarían  cualquiera de estas interpretaciones.

 

 

Dos túmulos en Askalain .

 A lo largo del cortafuegos del collado de Askalain observamos otros fenómenos que dan a pensar en la posibilidad de haber sido monumentos megalíticos, especialmente los dos túmulos de la ladera meridional de Askalain.

 
Paraje de Askalain con sus monumentos megalíticos.

 

J.M. Martínez Txoperena localizó Askalain N en la misma fecha que los anteriores. 

 

Se ubica en un rellano de la ladera  meridional de la cota de Askalain. Se trata de un pequeño túmulo, cubierto de pastizal, que no presenta más evidencias megalíticas que su propia forma y elevación. No tiene losas, ni cráter de excavación, ni se ve su composición.

 Túmulo de Askalain N. (Foto de J. M. Martínez Txoperena)
 

 Continuando hacia el S, en el punto en el que llega al collado la pista que asciende desde Tres Mugas, existe otra manifestación de aspecto tumular. Es un túmulo de considerables dimensiones, más elevado por el W. Es un compuesto de tierra y de piedras, de las que varias sobresalen del pastizal que lo cubre. Está libre de vegetación y no tiene señales de haber sufrido excavación alguna.
Túmulo de Askalain S desde al S.

Estos túmulos mantienen dudas para calificarlos como tales porque en el collado se ven con cierta frecuencia promontorios y manifestaciones similares,  creadas por el terreno y por el bosque que los encubría. Además, porque carecen de algunos elementos propios de ellos: losas, cráteres, etc. Esto no quiere decir que las dudas los descarten como tales, sino que precisarían de estudios más a fondo para cerciorar su identidad.
Túmulo de Askalain S desde el W

 

El dolmen de Intxaurketa

Se halla en el centro del cortafuegos, en una pequeña meseta, denominada toponímicamente Intxaurketa, asentada sobre el Altico de Amokain, haciendo referencia al caserío, hoy ruinas, ubicado en la ladera W, en término del Valle de Egües.


Paraje de Intxaurketa en el Altico de Amokain con el dolmen bajo el pino.

 Se llega al monumento ascendiendo del túmulo anterior por el cortafuegos a la pequeña cumbre del Altico de Amokain. Esta cumbre configura una alargada meseta dirigida al S y en ella vemos algunas manifestaciones tumulares pero resultan no ser otra cosa que modificaciones del terreno por la vegetación. El dolmen se localiza  en el extremo meridional de la meseta. La alambrada divisoria del Valle de Egües y Lizoain-Arriasgoiti  cruza de N a S por el túmulo y desde ese mismo punto una segunda alambrada de demarcación interna del Valle de Egües parte hacia el W.



Dolmen de Intxaurketa desde el NE

 

 Se compone de un pronunciado túmulo de tierra y piedras que destaca en el llano de la meseta. Está cubierto de pequeños matorrales, bojes y zarzas, y de restos de la tala del arbolado del cortafuegos. Por el E de la alambrada está libre de vegetación y permite una mejor percepción.

 

  

 
Dolmen de Intxaurketa desde el S

 El túmulo se encuentra algo rebajado al S, posiblemente por las tareas de colocación de las alambradas que lo cruzan o por profanaciones  anteriores. En lo alto del mismo se adivina un pequeño cráter en el que no se ve losa alguna de la cámara. Un hermoso pino ha crecido en el mismo túmulo y ha sido respetado por la tala efectuada para el cortafuegos, quizá como indicador del monumento.

 
Dolmen de Intxaurketa desde el NE.

De todas formas, aunque el espacio del cortafuegos fue limpiado, en la actualidad la maleza está invadiendo el monumento y en un futuro no lejano, si no se da mantenimiento al cortafuegos, no será visible.

 

 

MONUMENTOS PREHISTÓRICOS EN  LA SIERRA DE LABIA.

 El extremo meridional de la Sierra de Labia, dividio entre los municipios de Lizoán-Arriasgoiti al W y el Valle de Arce al E, contiene una serie de yacimientos y monumentos prehistóricos que nos proponemos exponer en este apartado. Se trata de la Cueva de Atapaburu en Urricelki, los dos dolmenes de Oiartzabal en el monte Etarte y los dolmenes del Pinar y Garbala en el cordal divisorio del Valle de Arce, en término de Zunzarren.

 

LOS MEGALITOS DE ZUNZARREN

Al NE del poblado de Zunzarren, Valle de Lizoain-Arriasgoiti, existen dos estaciones megalíticas cercanas, pero en situación geográfica diferente. Son las estaciones del Monte Etarte (Oiartzabal) y de la Sierra de Labia, ambas en las estribaciones meridionales de esta sierra.

 
Cumbres y ladera NW del Monte Etarte.

El monte Etarte es una estribación de la Sierra de Labia que desde el collado de Biorreta, al S del caserío de Espotz (Arce), se dirige al SW por las tres cumbres de Oiartzabal y la de Atapaburu, hasta descender al río Erro, en el entorno de los poblados de Zunzarren y Urrizelqui. Por sus cumbres y por la  ladera S discurren las mugas de Lizoain/Arriagoiti con los valles de Erro al N y Arce al E. En la cumbre occidental de este monte (Oiartzabal W) y en la ladera meridional en Lizoáin-Arriasgoiti se encuentran los dos dólmenes que forman esta estación megalítica.

 


Monte Etarte. Ladera S

 La estación megalítica de la Sierra de Labia en Lizoáin Arriasgoiti, se compone también de dos dólmenes.  Se sitùa sobre el cordal de la estribación meridional de la Sierra de Labia, que desde Espotz se dirige al S por el collado de Biorreta, la ladera occidental de las Peñas de Ukua, El Pinar y el collado de Aranketa, al N de las cumbres de Las Quemadas y del Alto de la Bandera. Este cordal constituye la muga  entre los valles de Arce y Lónguida al E y Lizoain-Arriasgoiti al W.

 
Espotz (Arce). Confluencia del Monte Etarte con la estribación meridional de la Sierra de Labia.

Separando ambas estribaciones se encuentra la hondonada de Biorreta, espacio que desde lo alto del cordal en Espotz  desciende al SW  formando el barranco de Biorreta que sigue su curso en esta misma dirección hasta las proximidades de Zunzarren donde desagua en el río Erro, dejando en su margen derecha las cumbres del Monte Etarte y de Ondoz y en su margen izquierda las de Kabilarte y Arpe.

 
Barranco de Biorreta. 

Zunzarren

Zunzarren, al que se accede por la carretera NA-2330, de Urroz a Erro, es un pequeño poblado de la zona N de Lizoain-Arriasgoiti, asentado  sobre una ascendente colina que se eleva hacia la cumbre de Aldapaburu por la ladera S de la misma.

 
Zunzarren desde el W.

Conserva la estructura de las grandes casa rurales de antaño que dibujan una calle central, hoy cementada, que da acceso a todas las casas. Curiosamente no se ve casa alguna de nueva construcción que rompa el estilo rural tradicional. Destacan dos edificios, la iglesia de San Román y el palacio "Cabo de Armería". Ambos son típicas construcciones, religiosa la primera y señorial la segunda, que se encuentran con frecuencia en esta parte de la Zona Pirineo.

 


Zunzarren. La iglesia y el palacio destacan sobre los demás edificios.

La iglesia es una construcción protogótica de tipo rural del S.XIII, con evidentes reformas y añadiduras que se denotan en los distintos sillares que presenta. Recientemente se le han hecho diversas reparaciones. La portada, protegida por un tejadillo, consta de  un arco de medio punto con guardalluvias que se apoya en una moldura sobre sillares rectos. A los pies tiene la torre cuadrada con dos vanos hacia el S para las campanas.
 

 
Zunzarren. Iglesia de San Román antes y después de la restauración.

 

El palacio también denota estas transformaciones pero con una reconstrucción reciente que oculta las anteriores. Dispone en su parte N de dos fornidas torres, una a cada lado, con doble línea de ménsulas lisas que cortan la perspectiva de los  largos y macizos fustes de sillar. Las cubiertas de las torres son de teja a dos aguas.

 
Zunzarren. Fachada del palacio

 

 

El cuerpo del palacio es de dos plantas, y muros  de sillarejo. Se adosa de forma simétrica a la torre oriental y asimétrica a la occidental. La portada es de arco apuntado, construida con sillares, al igual que la ventana sobre ella. En la dovela central tiene una clave, hoy muy deteriorada, posiblemente con el JHS

 

Zunzarren. Torres del palacio.

 

 

Sus casas mantienen el tamaño y estructura tradicional con reestructuraciones y transformaciones importantes, sobre todo en los grandes tejados a cuatro aguas que cubren a la mayoría de ellas. Los muros son de sillarejo y mampuestos entremezclados, apareciendo los sillares en las portadas, esquinas y ventanas.

Zunzarren. Casa con tejado reformado.
 

 

Se mantienen también algunos portadas  con arcos de medio punto, llamando la atención uno de ellos, el de la primera casa entrando en el pueblo, que mantiene la clave en la que aparece la fecha 1641.

 

 Zunzarren. Casa en reformas con muros de sillares, sillarejos y mampuestos.
 

 

 
Zunzarren.Casa remodelada con la clave del año de construcción, 1641

 

Por lo general, las casas son muy voluminosas, herencia de las antaño necesarias dependencias para acoger en ellas, además del grupo familiar, a los animales domésticos, enseres de trabajo para el laboreo de los campos, forrajes y piensos para el ganado, etc. Esas mismas casas, hoy reformadas, transformadas o reconstruidas son las que se mantienen. Curiosamente no se ha añadido edifico alguno a los existentes a mediados del siglo pasado.

 

Zunzarren. Casa de grandes dimensiones hoy reformada.
 

 

El pueblo está rodeado de praderas en la parte baja de las laderas de los montes que lo circundan. Conforme estas se elevan hacia las sierras que lo circundan aparecen  los pinos silvestres y en menor cuantía los robles pubescentes, en ocasiones entremezclados con aquellos o diseminados en ellas.  El matorral mediterráneo, donde el boj sobresale por su abundancia, es el tercer componente vegetal de esta paisaje montañoso.


Vista oriental de Zunzarren inmerso entre praderas y pinares con la Peña de Aguinaga al fondo.

 

Los megalitos del Monte Etarte

Accedemos a la estación megalítica de Oiartzabal y a la cueva de Atapaburu en un  recorrido que parte y finaliza en Zunzárren recorriendo gran parte de la ladera S  del monte Etarte.

 Oiartzabal.KML

 

 Partimos de Zunzarren por una pista de rodadura que sale al N por terreno de pastizal bojeral, pasamos por al cementerio, y remontamos el promontorio de Txapar por el E, bordeando un pequeño bosque de pinos silvestres.

 

A nuestra derecha dejamos de lado otro camino, terminamos de superar totalmente el promontorio de Txapar y alcanzamos el límite S de un pinar de repoblación (pino laricio). Dejamos el camino y una senda en dirección NW-N nos sitúa sobre la Peña de Aldapabiru.

 

 
Atapaburu. Cumbre y peña

 Seguimos al N y poco más adelante, giramos al NE para llegar a la cumbre de Atapaburu, desde la que descendemos al inmediato y suave collado de su nombre. Continuamos al NE ascendiendo por el cerro, un espacio de pinos silvestres con robles pubescentes diseminados entre ellos, a la cumbre de Oiartzabal W, donde hallamos al dolmen de Oiartzabal, situado lo alto del cerro en zona de bojeral.


Oiartzabal. Ladera S con sus respectivas cumbres.

 Desde el dolmen descendemos hacia el S por el bojeral con suelo rocoso hasta alcanzar la alambrada divisoria de Lizoáin-Arriasgoiti y el Valle de Erro en el extremo superior de un pinar de laricios. Cruzamos la alambrada  por un paso abierto y tomamos la pista cortafuegos que desciende al SE, primero por medio del pinar y posteriormente por robledal, bojeral y pastizal, hasta la borda de Iribarren, hoy en ruinas. A media ladera, en el punto donde el pinar da paso al robledal, a mano derecha de la pista y pegado a ella, envuelto por unos bojes, encontramos el dolmen de Oiartzabal S.


Oiartzabal W.Cumbre y ladera S   .

 Descendemos toda la pista y alcanzamos las ruinas de la Borda de Iribarren, donde giramos al SE y descendemos por fuerte pendiente, cubierta de pastizal y diverso matorral mediterráneo con algunos robles pubescentes muy diseminados, a la pista de rodadura que se dirige a Biorreta.


Ruinas de la borda de Iribarren

 

LA CUEVA DE ATAPABURU (DE ALDAPABURU O DE URRICELKI).

 

Esta cueva se ubica en la Peña de Atapuburu, en el pronunciado corredor que se abre entre las dos peñas que la componen.

 

Atapaburu. Cumbre y Peña donde se ubica la cueva.

 

Para acceder a ella seguimos el camino por el que ascendemos a los dólmenes de Oiartzabal. Una vez que estamos en la plataforma superior de la peña, buscamos la grieta que se abre entre el farallón que llega del N  y el que llega del SE. Esta grieta contiene mucha vegetación por lo que su visibilidad desde arriba es muy reducida. La cueva se encuentra en una pequeña plataforma que se forma en la grieta unos metros abajo de la cumbre. El problema es cómo descender hasta ella.


 

Los espeleólogos y montañeros avezados a estos escenarios utilizan dos vías. La primera es descolgarse y trepar mediante cuerdas por el farallón S. Para ello se ha instalado sobre este farallón una gruesa cuerda para descender por ella. La alternativa es deslizarse bajo el farallón N por pendiente muy pronuncida de roca y tierra, sirviendose de la vegetación que surge en el lugar. Ambas son  peligrosas por lo que se recomienda no hacerlo en solitario.

Atapaburu. Pórtico de entrada a la cueva.

 

 
Atapaburu. La entrada de la cueva desde el exterior y desde el interior.

 

“La cueva no posee un desarrollo muy grande y tras el vestíbulo se puede apreciar en el suelo restos de una cata. Abundan los penduls y los domos en su primera mitad, y tras el paso estrecho del medio hay una pequeña salita donde hay alguna columna y estalactita. Llaman la atención las pintadas y el deterioro de alguno de sus espeleotemas, al tratarse de una oquedad tan escondida. Aun así, su visita es una actividad muy reconfortante por lo espectacular del sitio donde se protege de la mirada de los curiosos. Simplemente encantadora”.

 

 

 

Atapaburu. Estrecho paso en el desarrollo de la cueva

 

 


Juan María Apellániz fue quien la catalogó en 1973, haciendo una breve descripción de la misma:

"83. URRICELKI (Aldapaburu.LOCALIZACION: Término municipal de Ariasgoiti. Valle de Ariasgoiti. Cerca y a la vista del pueblo de Urricelki. DESCRIPCION: Sala de entrada con boca que se abre en la roca vertical, a unos 4 mtrs. de la cima de la pequeña sierra que es prolongación de Oyarzábal. HISTORIA: Desconozco su descubrimiento. De la excavación no hay datos publicados. Existen materiales en el Museo de Navarra que consisten en cerámica romana de tipo terra sigillata y vulgar, así como cerámica de tradición indígena de las que no se conoce su ordenación en niveles o posición".  Juan Maria Apellaniz. Corpus de materiales de las culturas prehistoricas con ceramica de la poblacion de cavernas del pais vasco meridional. Munibe. Suplemento n.º 1. 1973.

 Atapaburu. formaciones rocosas en el interior de la cueva.

 

Los materiales hallados corresponden a fragmentos de panza de vasos y de sus bordes, fragmentos de cuencos casi planos y fragmentos de bordes y panzas de vasos ovoideos de cuellos poco vueltos y fondos planos. Están depositados en el Museo de Navarra.

En 1984, Ignacio Barandiarán y Enrique Vallespí la describen así:

"Cueva de Urricelki.  Situada en el término de Arriasgoiti (cerca del pueblo de Urricelki) ha sido dada a conocer recientemente por Apellániz al publicar los materiales depositados en el Museo de Navarra, reducidos a cerámicas romanas y de tradición indígena. El yacimiento había sido descubierto por el Grupo Espeleología, de cuya prospección hemos tenido ocasión de examinar un lote cerámico (mostrado por Isaac Santesteban) que corresponde todo a vasijas manufacturadas, con cerámicas peinadas, otras de superficies lisas pulimentadas y un borde resaltado con ungulaciones en la boca, de clara atribución al Hierro y representando también posiblemente un Bronce Final inseparable". Ignacio Barandiarán y Enrique Vallespí. Prehistoria de Navarra. Diputación Foral de Navarra. Pamplona 1984. P. 135.


Atapaburu. Corredor que une la entrada y la pequeña sala.

 La cata a la que se refiere Christian Pau debe ser la que realizó el Grupo Espeleología en la que encontraron los materiales mencionados y depositados en el Museo de Navarra.

 

Los dólmenes de Oiarzabal

El monte Etarte  contiene tres cumbres, Aldapaburu (Lizoáin-Arriasgoiti. 914 m.) al W, Oiarzabal (Erro. 988 m.) en el centro y Oiartzabal (Arce. 1.007 m.) al E. La línea divisoria de los municipios de Lizoain/Arriasgoiti al S y del Valle de Erro al N se despliega de E a W bajo la cumbre de Oiarzabal, por lo alto de la ladera S, sobre el territorio de Lizoáin-Arriasgoiti descendiendo hasta el barranco de Biorreta por el E y hasta el río Erro en Zunzarren. por el W.


Vista occidental del monte Etarte desde la Peña de Lakarri. Al fondo los montes Pausarán y Elke (Arce)

 Esta ladera está cubierta por distintos tipos de vegetación. La parte más baja está ocupada por un bojeral y matorral mediterráneo con robles pubescentes y pinos silvestres diseminados por el espacio. Conforme se extiende hacia el E, domina el robledal y en el extremo oriental el pino silvestre.

Atapaburu. Cumbre y Ladera S. La vegetación que cubre el monte es de matorral en el  fondo y de pino laricio en la cumbre.

 

El tramo medio lo ocupa una franja que se extiende de E a W que contiene una plantación de pino laricio, convertida  hoy en bosque. La parte más alta, donde aflora la roca del suelo, la vegetación básica la componen los espacios de bojeral y de pinar, entre los cuales también se dan algunos robles pubescentes.

Oiartzabal. Panorámica de la Ladera S: robledal y matorral en la base, pino laricio en el centro y bojeral y pinos silvestres en la cumbre.

 Los usos de este monte han sido tradicionalmente forestales, para la obtención de leña y madera, y ganaderos, para el pastoreo del ganado. Ambas actividades favorecían la limpieza del monte, hoy con amplias zonas impenetrables por la abundante maleza que contiene. Quedan restos de la actividad ganadera al S de la cumbre, por debajo del pinar de laricios, y en zona de robledal,  donde pueden verse las ruinas de la borda de Iribarren, hasta hace pocos años en pie, con un espacio de pastizal que la rodea.


Oiarzabal. Pastizal abandonado en Ondoz, el entorno de la borda de Iribarren.

 Al W de la cumbre occidental de Oiarzabal se encuentra el dolmen de Oiarzabal N y en la ladera, en el límite entre el pinar de laricios y el robledal, el de Oiarzabal S. Inicialmente fueron catalogados también con los nombres de Biorreta 1 y Biorreta 2, por su proximidad al hay desaparecido caserío de este nombre.

 

El dolmen de Oiarzabal N.

Este dolmen se ubica en la misma cresta del monte Oiarzabal, orientado hacia el S, en un entorno de bojeral, al W de su cumbre.

 
Túmulo y dolmen de Oiarzabal N desde el SE
 

Tomás López Sellés lo localizó en el año 1953 y lo publicó en 1957, pero por razones que él mismo explica, no pudo ser muy explíto en su descripción.

 “No lejos de los dólmenes de Ardaiz, se hallan los de Biorreta, los dos en el término de Oyarzabal, y que detallo a continuación, sin poder precisar las medidas, ya que una tormenta intempestiva nos hizo abandonar el terreno antes de lo que hubiésemos deseado, el 26 de abril de 1953.

DOLMEN DE OYARZABAL I.—940 mts. aprox. En una prolongación del monte Etarte hacia Urricelqui, en la misma cresta divisoria de Biorreta y Ardaiz, y a unos veinte minutos del citado monte. Conserva la cámara sepulcral completa, algo tapada por la maleza. La cubierta, tirada en  el suelo y, según informes, más separada del dolmen que hace tres o cuatro años.

Las coordenadas aproximadas en la hoja n.º 116 (Garralda), son: 42º52’30’’ de latitud y 2014’32” de longitud. Saqué su fotografía”.
Tomás López Sellés Nuevos hallazgos dolménicos en Navarra. Munibe1957. Pags. 107-108

 Oiarzabal N. Cámara desde el W.

 

Se compone de un galgal cubierto de hierba y con abundantes matorrales de boj que lo ocultan parcialmente. En lo alto del túmulo está la cámara, orientada al W-NW. Está vacía, lo que da a indicar que en algún momento habría sido excavada y vaciada, aunque no se tiene noticias de ello.


 Oiartzabal N. Cámara desde el SE

Conserva las losas lateral N y cabecera al parecer intactas. Por el lateral S dispone de cuatro trozos de losa, posiblemente, con la excepción de  una de ellas (4), las otras tres habrían formado una sola que compondría la lateral por este lado, paralela a la del lado N. Por el E-SE una pequeña losa pegada a la Lateral N parece ser la trasera que cerraba la cámara.
 

Las medidas que actualmente presenta el dolmen con las  losas de la cámara son las siguientes:

 

 

 

 

 

 

 

 

La cubierta se halla partida en dos trozos, ambos cubriendo la cámara, uno por el E y otro por el W, dejando al descubierto el espacio central.

 

 
Oiartzabal N. Cámara desde el SW.

López Sellés da cuenta de que la cubierta estaba tirada en el suelo y, al parecer, en los últimos años había sido desplazada a  mayor distancia de la cámara. La fotografía que aporta en el documento y el dibujo de Zunzarren muestra la cámara únicamente con la cubierta del E. Lo que quiere decir que la losa W de la cubierta sería la que se encontraba en el suelo y  ha sido colocada posteriormente en el lugar actual.

Oiartzabal N. Fotografía del dolmen tomada por T. López Sellés en 1953.

 

En el verano de 1992, fuimos a canocer estos dólmenes y preguntamos en Zunzarren por ellos a un señor  y, no solo los conocía, sino que tenía muy bien dibujados los dos dólmenes de Oiartzabal, a los que llamaba Monte Etarte, y el de Garbala. Era  el señor Patxi Alzugarai García quien nos regaló unaucopia de sus dibujos.


Oiartzabal N. Dibujo de Patxi Alzugarai García. Zunzarren

 

El dolmen de Oiarzabal S.

Se localiza en el límite del bosque de repoblación de pino laricio, pegado al cortafuegos que desciende directamente a la borda de Iribarren, cuyas obras han afectado al túmulo por el E. Una vieja alambrada cruza el galgal por su lado W.

 

 

 Oiartzabal S. Túmulo

 

DOLMEN DE OYARZABAL II.—840 mts. aprox. Situado en una loma que desciende a Biorreta, entre el de Oyarzabal I y una borda, escondido entre la maleza. La cámara sepulcral se halla estropeada por haber sido aprovechada para abrigo de pastores. Las coordenadas aproximadas en el n.º 116 (Garralda), son: 42º52’20’’ de latitud y 2º15’05’’ de longitud. Tomás López Sellés Nuevos hallazgos dolménicos en Navarra. Munibe1957. Pag. 108.

Hoy día en este dolmen puede apreciarse un túmulo muy definido, de piedras cubiertas de hierba y de matorrales de boj que con excepción del espacio de la cámara, lo ocultan prácticamente en su totalidad.

La cámara aparentemente consta de dos losas, la lateral N y la cabecera, sin embargo, por el S también se encuentra la lateral opuesta a la anterior. Esta cubierta de tierra y hierba, de la que asoma someramente su parte superior y está inclinada al N, lo que impide su visibilidad y observación.  Posiblemente esta losa tuviera dimensines similares de la del N, como lo representa el dibujo de Zunzarren. No queda losa alguna que pudiera pertenecer a la cubierta.
 

   

 

La cámara es bastante profunda y se encuentra vaciada y limpia del todo. Parece evidente que a lo largo del tiempo ha sido excavada, incluso saqueda, al igual que la mayoría de los dólmenes, pero no se conoce que lo haya sido de forma oficial y controlada.

 

 
El dolmen de Oiartzaba S. Dibujo de Patxi Alzugarai García. Zunzarren

 

Los Megalitos de la Sierra de Labia.

Accedemos a estos megalitos en un recorrido circular que aprovecharemos para visitar las ruinas del caserío de Biorreta, los restos de los dos dólmenes que componen la estación, los restos del desolado de Garbala y las ruinas de la ermita de San Marcos.

 

 Sierra de Labia.KML


Partimos de Zunzarren al NE por la pista de Biorreta que sigue el trazado del barranco de su nombre. Inicialmente se eleva por terreno de bojeral, matorral mediterráneo, pino silvestre y roble pubescente. Posteriormente, continua elevándose y alcanza un frondoso bosque de pinos silvestres que cubre toda la hondonada del barranco de Biorreta.

 

 


Biorreta. Camino por el bosque de pinos en el fondo del barranco

Cruzamos el barranco por su parte más elevada y damos con la pista un giro de 180º el E-SE. A ciento cincuenta metros descendemos bajo la pista para observar las ruinas del Caserío de Biorreta, ocultas en el bosque de pinos. Volvemos a la pista y ascendemos, primero entre pinos y después por pastizal, hasta la pista que recorre de N a S el cordal meridional de la Sierra de Labia.


Biorreta. Pista que asciende por el pastizal al cordal de la Sierra de Labia

Esta pista inicia su recorrido en el poblado de Espotz  y constinua hacia el S por el collado de Biorreta-Espotz y por la parte alta de las laderas occidentales de las cumbres de Auzamendi (1.011 m.) y de las Peñas de Ukua (1.065 m.), ambas en territorio de Arce. La pista por la que hemos ascendido de Biorreta alcanza a esta en su trayecto bajo la cumbre de Auzamendi, muy cerca de la Peñas de Ukua


Biorreta-Espotz. Collado. Detrás la cumbre de Oiartzabal E.
 


Biorreta.  Espotz, Auzamendi y  las Peñas de Ukua por donde discurre la pista del cordal. A la izquierda Larrogain.

En el cordal tomamos la pista hacia el S por la  que llegamos al pastizal de El Pinar, un pastizal ubicado al W de la pista y abierto en el año 2015-16 para la explotación forestal de una parte del bosque de pinos que cubría este espacio, entre las cumbres de las Peñas de Ukua y de Kabilarte. En lo alto del extremo S del pastizal, muy proximo al límite del bosque de pinos y robles  y unos noventa metros al W  de la pista (paso canadiense) hallamos el dolmen de El Pinar.

 
El Pinar. Pastizal con la cumbre de Kabilarte.

Seguimos la pista que se proyecta hacia el S a través de un cortafuegos cubierto de pastizal y matorrales, abierto para la protección de los pinares, robledales y algunos hayedos que la delimitan. Pasamos junto a una balsa artificial para recogida de agua para el ganado y más adelante, sobre el collado de Garbala, observamos un depósito de agua de hormigón, enterrado y protegido por una alambrada. Al W del depósito, pegado á él, vemos el dolmen de Garbala.

 

 Balsa de Aranketa.                                                                            Garbala. Depósito de agua. Detrás el dolmen.
 

 
Cordal meridional de la Sierra de Labia desde la cumbre de Las Quemadas,

Del depósito descendemos al collado de Garbala o de Aranketa, formado en pleno cordal con la cumbre de Las Quemadas al S. Vemos un abrevadero, destino del agua de la balsa y del depósito anteriormente mencionados. Este collado es un cruce de caminos. Al N a Espotz, al S a Beortegui, al E a Gurpegui y al W a Zunzarren.

 

 Collado de Aranketa.

 

En el collado de Aranketa dejamos el cordal y tomamos el camino al NW-W, hacia Zunzarren, por el denominado camino de Gurpegui que entre pastizales y matorrales, con algunos pinos diseminados, nos pasa junto a los restos del desolado de Garbala y de las ruinas de la ermita de San Marcos, donde iniciamos el descenso a Zunzarren, atravesando el pinar de Sario hasta alcanzar al barranco de Biorreta en las inmediaciones del pueblo donde finalizamos la ruta.
 

 

 

 

 

Garbala. Camino que desciende a Zunzárren.

 

La estación megalítica de la Sierra de Labia.

Comprende los dólmenes de Aranketa y  el Pinar, ubicados en el cordal de esta sierra, entre las Peñas de Ukua al N y el collado de Aranketa al S. Se hallan a poco más de un kilómetro de distancia uno del otro desplazándose por la pista que recorre el cortafuegos del cordal.


El paisaje megalítico decordal meridional de la Sierra de Labia

 Este cortafuegos está cubierto de pastizal y abundantes matorrales que en él crecen a todo lo largo de toda su extensión, especialmente bojes diseminados. Las laderas del cordal están cubiertas por denso bosque de pino silvestre con espacios de robledales, especialmente en la ladera oriental.


El cordal meridional de la Sierra de Labia por encima del collado de Aranketa

 

El dolmen de Kabilarte o El Pinar

 Se halla al E-SE de la cumbre de Kabilarte y al SW de las Peñas de Ukua, a  unos noventa metros a la derecha de la pista en dirección a Aranketa, sobre un espacio recientemente deforestado y convertido en pastizal. Hasta 2016 cubrían este espacio una estrecha franja de pastizal, pegada a la pista, y un bosque de pinos y robles que se proyectaba al W hasta la cumbre de Kabilarte.


El Pinar. Pastizal y bosque que cubría al monumento.

Este espacio fue deforestado en los años 2015-16, quedando los restos del monumento en el extremo S, en el límite entre el el  pastizal y el bosque de pinos. Aunque está catalogado en el año 2000 con el nombre de Kabilarte, para entonces ya era conocido con el nombre de El Pinar, toponimia comunmente utilizada para identificar este espacio.

 
Kabilarte. Pastizal tras la deforestación del lugar.              



Túmulo del dolmen de Kabilarte en el interior del bosque (año 2013)

Se compone de un túmulo de piedras, tierra, hojarasca de los robles y hierba entre las que sobresalen piedras de su estructura interior. Está rodeado de pinos y robles, así como de bojes del sotobosque del pinar. La mitad N del túmulo está cubierta por un boj, algún pequeño matorral  y un roble que ha crecido en lo más alto. En la parte S, donde se encuentran las losas de la cámara, está abierto y rebajado, con evidentes huellas de haber sido removido.


Dolmen de Kabilarte desde el SE

Quedan tres losas que habrían formado parte de la cámara. Dos de ellas, orientadas al NW habrían sido las losas laterales. Están hincadas en tierra de la que la losa SW sobre sale más que la NE. Pegada a esta última losa por el N se encuentra la que pudo se la cubierta de la cámara, una gran losa recostada en tierra, con frecuencia enterrada entre la hojarasca, que por su forma plana y sus dimensiones bien pudo ejercer esta función.


 

Dolmen de Kabilarte desde elNW

Hoy día el monumento está totalmente desprotegido en el pastizal tras la tala del arbolado. En la medida en que el pastizal crece, crecen también los arbustos y matorrales y por temporadas aparece el ganado y todo contribuye al deterioro y mal aspecto del monumento.

 
Kabilarte. Túmulo y las losas de la cámara recostadas en tierra. (Año 2021)

Con la deforestación del espacio, el túmulo sufrió un gran deterioro, quedando su superficie más alta descarnada y dejando a la vista su composición de piedras y tierra, cubiertas de arbustos, matorrales y hierbas.

 
Kabilarte. Túmulo descarnado tras la deforestación

 

El dolmen de Garbala.

 Este dolmen fue catalogado en el año 2005, con el nombre de Aranketa por su proximidad al collado de este nombre. Pero, al igual que el anterior, en el año 1992 ya era conocido en Zunzarren con el nombre de Garbala. El señor Patxi Alzugarai de Zunzarren lo conocía y lo tenía dibujado. Amablemente nos entregó una copia.

Dibujo del dolmen de Garbala de Patxi Alzugarai. A la izquierda la planta del dolmen. A la derecha el perfil (invertido 90º)

 

 

La maleza que cubría el lugar por aquellos años impedía su visualización. Está ubicado sobre el promontorio N del collado de Aranketa,  a la derecha de la pista que desciende del N. Un depósito de agua se ha instalado bajo el monumento, al lado de la pista.


Dolmen de Garbala. Túmulo y cámara tras la alambrada que protege el depósito de agua.




Componen este dolmen un túmulo bastante pronunciado de piedras y de tierra, cubierto de hierba, bojes y algún otro matorral que dejan libre un pasillo a través de la cámara. Está rodeado de bojes, pinos, y robles, algunos de lo cuales también han crecido en el túmulo. Una alambrada lo cruza por el E y gira al NE en el mismo túmulo.

 
Garbala. Cámara del dolmen desde el N.

 

La cámara tiene orientación de NW a SE. Se compone de siete losas muy visibles, hincadas en tierra y alineadas en los laterales de la cámara, estrechándose conforme se proyecta al SE. Destacan algunas de sus piedras por su tamaño y posición, siendo muy difícil establecer de qué tipo de dolmen se trata, porque puede serlo de un dolmen corto con corredor o de un dolmen largo con o sin corredor. Lo que sí parece evidente es que no hay losa alguna que corresponda a la cubierta de la cámara.

 

 

Garbala. Dolmen desde el E-SE.

 

 

Con motivo de las obras del depósito de agua, al dolmen se le aplicó una limpieza  de matorrales y de hierbas, especialmente en la base de las losas, quedando a la vista por encima del depósitio.

 

 

     

 


Aranketa. Dolmen desde el W-NW

 

Los Poblados Fortificados de la Edad del Hierro

 

Respecto a la Edad del Hierro, en el año 2012, Miguel Etxegarai Agara y Juan Mari Martínez Txoperena catalogaron en Lizoáin Arriasgoiti cinco recintos fortificados atribuidos a la Edad del Hierro:

 Elbegi en la cumbre de su nombre al S de Zalba y al N de Oscáriz.

 San Cristóbal al N de Redín. 

 Gazteluzar al NE de Urroz-Villa.

 San Miguel, al NW de Idoate (Izagaondoa).

 Y Sangibel al SW  de Urroz.

 En 2018 catalogaron el de Ube-Montico, entre Lizoáin y Redín.

A estos PEHs hay que añadir el de Montemuru en Beortegui, catalogado y estudiado por Amparo Castiella en 1977.


Lizoáin Arriasgoiti. Distribución de los PEHs. en su territoio.

 

El PEH de Elbegi

El PEH de Elbegi se encuentra en término de Oscáriz. El acceso podemos hacerlo desde Oscáriz por el viejo camino de Nagore, o desde Zalba por el camino de Ekieta, más corto. Ambos caminos confluyen en el Collado de Elbegi, del que accedemos al PEH.

Elbegi. Vista del cerro y  de la cumbre desde el N. Bajo la ladera, Zalba .

 

En el collado de Elbegi tomamos el rumbo al SW por una vieja y ya casi imperceptible senda que por lo alto del cerro de Elbegi nos conduce por espacio de más de trescientos metros hasta el PEH de Elbegi.

Se asienta sobre el promontorio de la cumbre de Elbegi, con fuertes pendientes en todos sus lados, menos por el NE por donde llega el cerro  que servía de acceso al PEH.

ELBEGI.KML

 

 

 

 

 

La protección del recinto, además de los taludes naturales de las laderas, consistía en un sistema perimetral de fosos y una muralla de piedra que la espesa vegetación del entorno solo deja ver derruida en algunos tramos, especialmente al SW del recinto.

Los restos de esta muralla están ocultos en el terreno y cubiertos por la vegetación, dejando entrever los terraplenes que forman en todo su recorrido. El acceso tenía una protección reforzada por un segundo foso y segunda muralla.

 Elbegui. Densa vegetación en el terraplén del N.



Elbegi. Vista del NE desde el collado de acceso hasta el PEH
 

En su interior se aprecia un espacio allanado,  totalmente cubierto por el bosque de pinos silvestre y con denso sotobosque de bojes, espinos, ollagas, zarzas, enebros y otros matorrales más, donde se ubicaría el poblado.

 Sitna 1929. Se perciben el recinto del poblado y la muralla SW.

Bajo el asentamiento, en la ladera SW del monte, disponía de una muralla inferior, hay cubierta de  claro bojeral, cuyas piedras se encuentran desparramadas en la ladera, siendo muy visible desde diversos puntos del entorno.


Elbegi. Ladera SW con los restos de la muralla derruida

 
Elbegi. Restos de la muralla inferior.

 

El  PEH de Montemuru

 
Asentamiento situado a 1,5 km. al SW de la localidad de Beortegui y a 0,75 km. al NE de la carretera NA-2330 de Urroz Villa - Erro a la altura de la  granja Villanueva  en el Km. 2. Fue un poblado fortificado de los existentes en la zona, en el entorno del río Erro.

 
Montemuru. Panorámica desde el S.

Está catalogado como un poblado de valle, pero destaca su altitud respecto al fondo del mismo, lo que le otorga condiciones muy propicias para la defensa y para el control  del corredor del río Erro en la conjunción de las cuencas de Pamplona y Aoiz y en su proyección hacia en N, a través del Valle de Erro, para comunicarse con la zona pirenaica. Los sedimentos eocenos desprendidos desde las pequeñas y onduladas cumbres hacia el fondo del valle han formado un suelo aluvial muy propicio para la agricultura que mantendría a los pobladores del entorno.


Montemuru. Paisaje, cumbre y ladera N.                                   

El estado de conservación es muy deficiente, destruido en su totalidad por las labores agrícolas propiciadas por la concentración parcelaria iniciada en la segunda mitad del S. XX y el uso de la moderna maquinaria agrícola. Al parecer disponía de terrazas, una superior en el entorno de la amesetada cumbre y otra inferior, concéntrica con la superior. 


Montemuru. Vista desde el NW

De sus estructuras defensivas no quedan más que montones de piedras en el cerro en los extremos de los sembredos provenientes de los movimientos de tierras de la cocentración parcelaria, Es posibre que su origen esté en el desmantelamiento de la muralla del primitivo asentamiento. En la excavación se hallaron trozos de cerámica manufacturada y torneada, así como molinos de piedra, percutores y otras herramientas para su fabricación.


Montemuru. Pedregal proveniente posiblemente de la muralla.

 

El PEH de SAN CRISTÓBAL

 
San Cristóbal. PEH en la cumbre desde el SE.

Se sitúa en lo alto del cerro de San Cristóbal, donde se localizaba la ermita de su omónimo de la que existen restos en lo más  alto del recinto.

 
Redín. PEH de San Cristóbal. Bojeral con algunos quejigos en la cumbre y restos de la ermita ocultos en él.

 

SAN CRISTÓBAL.KML

 

Accedemos a este asentamiento por el Camino de Estremal que asciende desde Redín hacia el N. Recorridos 1,5 Km. por este camino alcanzamos el collado de San Cristobal, al E del cual, sobre una ligera cumbre, se hallan los restos del PEH de San Cristóbal

El espacio está cubierto de diverso matorral mediterráneo, entre los que destacan los bojes y  las ollagas, con algunos pinos silvestres y robles pubescentes diseminados. Hasta el extremo N del recinto llega el bosque de pinos laricios que se extienden por la ladera N del cerro.  Hasta la primera mitad del S.XX el entorno del recinto eran campos de cultivo, de los que todavía se aprecian algunas siluetas de la delimitación de las parcelas, así como restos y ruinas de alguna borda.

 


Redín y el PEH de San Cristóbal.

El asentamiento estaba protegido con un foso perimetral y con potentes terraplenes reforzados con muralla de piedra, algunos de cuyos tramos son actualmente visibles.  El acceso  se haría a través de este foso, reforzado también con murallas por ambos lados del mismo.


San Cristóbal. Terraplén por el S.                                                    San Cristóbal. Foso por el N.

A lo largo de la muralla y en el interior del recinto se ven diversos montones de piedras. Pueden ser morcueros testigos de la actividad agrícola que antaño se realizaba en el recinto, hoy convertido en pastizal para el ganado, pero también pueden ser restos de alguna estructura constructiva



San Cristóbal. Restos de muralla en el terraplén del SE y bajo el talud de SW.

 

Se hallaron en  este asentamiento pequeños fragmentos de cerámica, de aspecto celtibérica, cocida en horno oxidante que se hallan depositados en el Museo de Navarra.

 

 

 

San Cristóbal. Restos cerámicos del PEH en el Museo de Navarra

 

 

 

 

 

 

El PEH de UBE - EL MONTICO.


Lizoáin. Ubicación del PEH Ube-El Montico. A la izquierda la antigua iglesia de Lizoáin.

Es un espacio fortificado en forma de cuña orientada de N a S que destaca al NW del puente de LIzoáin. La carretera NA-2325 de Lizoáin a Redin pasa bajo el asentamiento por el W y el viejo Camino de Redín lo hacía cruzando el asentamiento de S a N. El nombre dado al asentamiento viene de la toponimia del lugar: Ube la parte meridional y El Montico la parte septentrional.


Ube - El Montico. Extremo meridional.

Se ubica sobre el extremo S de una terraza elevada entre el Barranco de Redín al W y el río Erro al E. El recinto fortificado estaba protegido por el W y por el S por los potentes taludes de la terraza, reforzados con muralla, de la que quedan algunos vestigios.


Ube - El Montico.Vista de la ladera occidental pendiente sobre la carretera

Por el N lo defendía un foso que de E a W recorria toda la línea septentrional del poblado. Hoy día está cubierto de vegetación compuesta de grandes matorrales, especialmente bojes, y algunos pinos, robles y quejigos. Al N del foso por el W y pegada a él existe una antigua excavación para extracción de grabas que no afecta a las estructuras del recinto fortificado.

 
Ube - El Montico.
Entrada el foso por el NW

Por el E es por donde se halla más afectado, ya que solamente dispone de un talud un tanto rebajado por la actividad agrícola que se desarrolla en su entorno

 
Ube - El Montico. Vista oriental. A la derecha el foso septentrional.

 Estas estructuras forman una terraza elevada llana en la que se ubicarían las viviendas y demás dependencias internas del poblado. Quienes lo localizaron solamente encontraron dos percutores de cuarcita.


Ube - El Montico. Restos de la muralla en el extremo meridional y  la terraza superior.

 

El PEH de GAZTELUZAR

 
Gazteluzar. Vista desde  el W. Al  fondo la vegetación del río Erro.
 

Se asienta sobre un promontorio ubicado  sobre un meandro que dibuja el río Erro antes de llegar al poblado de Urroz.

Se sitúa al S del meandro, la carretera NA-2330 (Urroz-Villa - Erro) pasa bajo el poblado por el W, por el S lo hace la carretera NA-150 (Pamplona-Aoiz) y por el E una zona de huertas en la margen izquierda del río Erro.

Por el N la defensa la constituía el propio río Erro y un gran talud que se eleva sobre él. Al NW disponía de un gran foso que une el foso natural del río Erro con el del barranco de Lizoáin que discurre por el W  hacia el S. Es probable que por este lado estuviera el acceso al recinto. Por este foso hoy discurre la carretera NA-2327, un empalme de la NA-150 (de Pamplona a Aoiz) con la NA-2330 (de Urroz a Erro).

 

 

 


Gazteluzar. Gran foso del NW y el talud natural sobre el río Erro.

Por el E, por encima del río Erro y de las huertas de su ribera disponía de un  terraplén que, aunque rebajado por las laboreas agrícolas, aún se ve hoy. Y por el S, aunque hoy no se ve, disponía de un foso, posiblemente con muralla. La construcción de la vía del tren Irati a principios del S. XX pasaba por este lado y habría contribuido a la destrucción de las defensas del lado S.

 
Gazteluzar. Vista del NW con detalles del PEH

 Las labores agrícolas a las que se dedica este espacio desde siglos atrás han provocado que se encuentre muy deteriorado. Además, parece que fue  reutilizado en las épocas medieval y moderna.


Gazteluzar. Terraplén del W y elevación del PEH sobre el río Erro

 Los materiales recogidos son restos de molinos, percutores, trozos de cerámica manufacturada en distintas formas,  estilos y tiempos.

 

El PEH de Sangibel


Sangibel. Proyección al NW del promontorio donde se asentaba el poblado.

Se ubica en el interior  de una parcela de cultivo de cereales situada en el paraje de Sangibel, a un kilómetro al SW de Urroz y a cuatrocientos metros al SE, bajo los depósitos de agua de Urroz. Unos trescientos metros al SW se hallan unas naves agrícolas, junto a la carretera NA-2345 que da acceso al poblado de Idoate (Izagaondoa).


El poblado se asentaba sobre un ondulado promontorio, hoy coronado por una pequeña cresta baldía, que se proyecta al NW, bajo una sueva ladera ocupada por grandes extensiones de cultivos de cereales cuyas labores han provocado la destrucción total del asentamiento.


Sangibel. Ortofoto SITNA 2017.  Espacio que ocupaba el PEH

Fue un pequeño poblado del que no quedan restos de edificación alguna. La concentración parcelaria de la segunda mitad del S. XX convirtió este promontorio en terreno de cultivo, borrando toda huella del poblado. En el ortofoto del SITNA de 1929, antes de la concentración parcelaria, se aprecian ciertas estructuran que pudieran corresponder al PEH.


Sangibel. Ortofoto SITNA 1929. En verde posibles estructuras del PEH.

 A parte de estas características tan poco definidas, en el periodo en que el terreno es preparado para una nueva siembra (otoño) y antes de que nazca la nueva cosecha,  se aprecia un espacio de tierra más oscura.

 
Sangibel. El PEH desde el E.

Fue en este espacio donde se encontraron fragmentos cerámicos de vasijas manufacturadas y un percutor de cuarcita que atestiguan que en él hubo en la antigüedad  un lugar de habitación establecido por el hombre.

 


Sangibel. Cumbre del promontorio donde se hallaba el PEH.

 

EL MONOLITO DE URROZ.

En el pueblo de Urroz-Villa, tras el frontis del viejo frontón de la plaza de El Ferial, se halla un monolito ligado a leyendas populares de, no sólo de Urroz-Villa, sino de Navarra en general.


Urroz-Villa. Monolito tras el frontón de la Plaza del Ferial. Vistadel NE.

 Se trata de una piedra con forma de prisma cuadrado que yace en el suelo, hoy en un espacio preparado y cuidado. Sus dimensiones son espectaculares y es evidente que ha sido trabajada con alguna finalidad.  Todo el pueblo de Urroz-Villa dice haberla conocido de siempre en ese lugar y haberlo oido así a sus mayores.

La piedra es conocida con el nombre de la "Piedra de Roldán" y de la "Piedra de Sansón". los  nombres sugieren alguna leyenda tras ellos.

La enciclopedia Auñamendi describe ésta: "Habiendo venido con Carlomagno a la conquista de Navarra, se propuso demoler la iglesia de un pueblo, cuando ésta se hallaba repleta de gente. Para esto subió a la cumbre del monte llamado Iga de Monreal (1.289 m.) con la intención de arrojar desde allí un enorme peñasco sobre la iglesia; pero al hacer el último esfuerzo, resbaló en una boñiga, y piedra y hombre rodaron hasta la villa de Urroz, distante como unos cinco kilómetros. Aún se conserva la piedra, que es como dos metros de larga por uno de ancha".

Urroz-Villa. Monolito. Lado N.
 

 

Evidentemente no coincide que sea desde la Higa de Monreal desde donde se lanzó la piedra, sino que es desde Izaga, que sí está a la distancia referida.

Pero de esta leyenda existe otra versión en el pueblo: "Viniendo los franceses a atacar Navarra por el Puerto de Ibañeta, subió Sansón a la cumbre de Izaga y desde allí les lanzó esta descomunal piedra para atajarlos en el camino. Al momento de lanzarla, resbaló en una boñiga de vaca y la piedra fue a caer a Urroz-Villa, donde se encuentra".

Este hecho de mezclar a los franceses en las leyendas populares no es caso único en Urroz-Villa. En distintos lugares de Navarra sucede algo similar. Estas nuevas versiones tienen como fondo la invasión de los franceses en las guerras de los siglos XVII-XIX, donde la atrocidad y violencia de los ejércitos franceses quedó grabada en la mente popular de los pueblos que las padecieron. De ahí que sus ancestrales leyendas tomaran nuevo escenario, colocando a los franceses como emblema del mal a los que combaten los héroes populares. De ahí que la "Piedra de Roldán" se transformara en la "Piedra de Sansón", cuando los ejércitos franceses de estos siglos ocuparon en la conciencia popular el espacio de maldad que anteriormente ocuparon los ejércitos de Carlomagno.

 Urroz-Villa. Monolito. Lado S.

Ahora bien. En la realidad qué fue este monolito. Lo más probable es que fuera un menhir de los antiguos con una función social: señalización de enterramiento, de caminos o de límites. Lo cierto es que en Urroz-Villa esta piedra siempre tuvo una consideración especial. Fue testigo de innumerables tratados de compraventa de ganados y productos que históricamente se hacía en esta plaza de Urro-Villa, cuando quienes compraban y vendían cerraban sus tratos sobre ella como testigo inquebrantable de la palabra dada y que debía cumplirse.  Hoy día, asentada sobre un círculo empedrado, sigue transmitiendo sus historias y leyendas a la posteridad.

 
Urroz-Villa. Monolito. Vistas del SE y del NW.